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040 Las investigaciones en el Soch, Chicamán, Quiché – Carlos Alvarado Galindo – Simposio 25, Año 2011

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Alvarado Galindo, Carlos

2012        Las investigaciones en el Soch, Chicamán, Quiché. En XXV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2011 (editado por B. Arroyo, L. Paiz, y H. Mejía), pp. 469-485. Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropología e Historia y Asociación Tikal, Guatemala (versión digital).

40

LAS INVESTIGACIONES EN EL SOCH, CHICAMÁN, QUICHÉ

Carlos Alvarado Galindo

PALABRAS CLAVE

Altiplano, Quiche, El Soch, Juego de Pelota

ABSTRACT

After three field seasons carrying out investigations at the archaeological site of El Soch, some success has been achieved in recovering information with respect to culture process in the region between the eastern part of the Cuchumatan mountain range and the upper basin of the Negro- Chixoy river during the Classsic and early Postclassic periods. This talk presents the information concerning the architectural groupings that define El Soch (a site that had not been investigated prior to this time), along with the evidence that the archaeological information provides to explain the cultural dynamics of the upper and middle basin of the Negro-Chixoy river as a frontier zone.

UBICACIÓN

El sitio arqueológico El Soch se encuentra asentado a 1,400 msnm en el centro de una cañada que desciende hacia la cuenca del río Chixoy en el límite oriental de la Sierra de los Cuchumatanes, y se ubica dentro de la aldea del mismo nombre, en el municipio de Chicamán, del departamento de Quiché (Figura 1). Al norte se encuentra la Zona Reina, al este el municipio de San Cristóbal Verapaz, al oeste el área Ixil, y al sur el área del embalse de la presa del río Chixoy. La aldea San José El Soch dista 20 km de la cabecera municipal de Chicamán.

El sitio arqueológico se localiza principalmente dentro de las fincas El Recuerdo, Puente de Piedra Maya Soch, y otras propiedades privadas, así como en parte del epicentro de la aldea (Figura 2). La zona en que se han realizado las excavaciones arqueológicas se ubica a 1.5 km de la Aldea San José El Soch. En dicha área se localizan varios nacimientos de agua que forman una quebrada conocida como El Rosario, que comunica con el Río Blanco, el cual a su vez desemboca en el Río Chixoy ubicado al rureste, a 6 km del epicentro del sitio y a 420 msnm.

ANTECEDENTES

J. Antonio y Carlos Villacorta, en 1927, reportaron el sitio “El Zoch” haciendo referencia a un artículo del periodista Manuel García Elgueta publicado en “El Heraldo” en 1910, en que relata un viaje por sitios antiguos al norte de Quiché (Villacorta 1927:96). Diversos investigadores han realizado trabajos en la región, tales como Erwin Dieseldorff entre 1904 y 1926, Reents-Budet en 1924, Robert Burkitt en 1930, L. Smith en 1955, Wauchope en 1970, Carmack, Fox y Stewart en los 70, la Misión Franco-Guatemalteca de 1972 a 1975 a cargo de Henri Lehmann, Marie Charlotte Arnauld en 1975, Dillon en los 70, Wolley en 1994, Danien en 2001, W. Burgos en 2009 y los trabajos de Velásquez en el río Xacbal (Martínez 2009). A los anteriores se agregan los informes presentados por el Proyecto Arqueológico El Soch, en los años 2008 (Castellanos y Alvarado 2008), 2009 (Martínez 2009) y 2010 (Alvarado 2010). Todos estos trabajos han aportado valiosa información sobre el pasado de las Tierras Altas Noroccidentales de Guatemala.

EXCAVACIONES EN EL SITIO

El Proyecto Arqueológico El Soch, del Centro de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la Universidad del Valle de Guatemala, ha estado realizando investigaciones desde 2008 en la región. El plan estratégico establecido contempló, para esta primera etapa que estamos finalizando, la realización de pozos y excavaciones de sondeo en plazas y en los alrededores de las estructuras que permitieran establecer las preguntas de investigación básicas, antes de intervenir las estructuras principales, debido a que se desconocía prácticamente todo respecto a la arqueología del lugar. De esa cuenta, durante los meses de Abril a Junio del 2008 se iniciaron las excavaciones en el área de El Soch, dirigidas por Jeanette Castellanos. Se realizaron excavaciones en las plazas y alrededor de las estructuras del Grupo A (Figuras 3 y 4) así como en las terrazas habitacionales que forman el Grupo C y en los alrededores de la Cueva El Soch, Grupo D. Simultáneamente se fue realizando el primer levantamiento topográfico de los grupos que estaban siendo explorados, el cual ha continuado realizándose hasta la fecha, incorporándole las nuevas estructuras, plataformas y plazas que van siendo investigadas conforme los dueños de los terrenos han ido dando permisos de acceso y de trabajo dentro de sus propiedades. Durante esta temporada se inicia la exploración en los alrededores que incluyó un reconocimiento del sitio La Pita floja, a orillas del Río Chixoy, y del área Chipaj-Chichico (Castellanos y Alvarado 2008).

Durante la temporada 2009, dirigida por Christopher Martínez Donado, se obtuvo permiso para trabajar en una parte del Grupo B (Figuras 3 y 5), lo que aportó mayor información en cuanto a la ocupación del sitio. Se estudiaron las trincheras de saqueo que presentaban las estructuras lo cual permitió definir sub-estructuras y estratos ocupacionales. Se exploró el sitio Río Blanco, ubicado al Este de El Soch, así como la cueva principal que se encuentra tras la cascada cercana a las terrazas y plataformas habitacionales (Martínez 2009).

Durante la temporada 2010, dirigida por Carlos Alvarado Galindo, se realizaron excavaciones en el Grupo B logrando un mayor acceso al área y actualizando el plano del sitio, explorando a la vez las nuevas estructuras localizadas y realizando reconocimientos en los alrededores del sitio. Las excavaciones se llevaron a cabo en los Grupos A y B (Figura 3) por medio de pozos estratigráficamente controlados en contextos culturales que no hubiesen sido alterados, de manera que los materiales arqueológicos pudieran comparase con los obtenidos en las trincheras de saqueo limpiadas el año anterior. Por último, se recolectó material de superficie en los reconocimientos y en la cueva ubicada en el Grupo E. Durante esta temporada se localizaron entierros asociados a estructuras y etapas constructivas, lo que nos arroja mayor información en cuanto al patrón funerario del lugar (Alvarado 2010).

BREVE DESCRIPCIÓN DEL SITIO EL SOCH

Hasta el momento se ha dividido el sitio en siete grupos (Figura 2), los cuales han sido el resultado de los reconocimientos que se han llevado a cabo en el área. El trabajo ha sido lento en cuanto a conseguir los permisos de los propietarios, pero se ha ido avanzando poco a poco, lo que ha permitido demostrar el objetivo científico de la investigación arqueológica y provocar algún interés en los vecinos y un grado cada vez mayor de colaboración con el Proyecto Arqueológico.

GRUPO A

La zona nuclear está formada por nueve estructuras edificadas sobre una plataforma (100 x 80 m) que niveló la inclinación natural de la orilla sur de la Quebrada El Rosario, de tal manera que sus límites Norte y Este están definidos por muros construidos con piedras de gran tamaño, que sirvieron de protección ante las crecidas invernales del río que corre en dicha quebrada (Figuras 3 y 4).  El patrón constructivo en general sigue un eje orientado 14° al Noroeste para sus estructuras principales, A1 y A5,  que forman los extremos Sur y Norte respectivamente de una plaza, cuyo límite Este lo constituyen las Estructuras A7, A8 y A10; el límite Oeste lo forman A2 y A3. Al centro de la plaza, y alineado con A1 y A5, se ubica un patio de Juego de Pelota cerrado (A4 y A6) posiblemente adosado a A5.

Unos 50 m al Sureste se ubica la estructura A9 en los límites de la ladera sur que forma la cañada de El Soch, y a 25 m al Oeste de la plaza se encuentra la plataforma A11. Ambas estructuras se están 3 m más elevadas que el nivel del centro de la plaza.

Directamente al Sur de esta plaza, a unos 250 m de distancia y a 30 m de altura, se encuentra una de las cuevas más grandes de la región, que según los relatos de los pobladores tiene salida a la zona sur del cerro El Pezón. Por razones de seguridad no se exploró el interior de esta cueva, únicamente se realizaron pozos de sondeo en el exterior de su acceso principal recuperándose restos cerámicos similares a los hallados en la plaza del grupo A, sin detectarse la presencia de incensarios y otras formas rituales (Castellanos y Alvarado 2008).

La estructura más notable de este grupo es A1 (Figura 7), una edificación piramidal de 6 m de altura formada por cuatro cuerpos, el acceso al cuerpo superior se inicia con una escalinata frontal doble y alfardas que más arriba se reduce a una sola escalinata y alfardas. El Grupo A es la única estructura que conserva restos de su estuco original en gran parte de sus cuerpos y escalinatas.

La estructura piramidal A5, al Norte del juego de pelota, de 5 m de altura desde la plaza, consta de tres terrazas y su escalinata arranca directamente desde el patio de dicho juego de pelota. Su costado Norte posee dos terrazas más que se integran a los muros perimetrales de protección de la plaza. Excavaciones realizadas en esta estructura reportaron únicamente la presencia de cerámica del Postclásico Temprano.

Las estructuras A2 y A3 cierran el costado Oeste de la plaza. Son construcciones alargadas de tres y dos cuerpos respectivamente,  la Estructura A2 tiene una altura de 3.5 m desde su base y su extremo norte fue destruido cuando se construyó el camino vecinal que atraviesa el Grupo A. La Estructura A3 mide 2.5 m de altura. En su interior se hallaron evidencias de una subestructura del Clásico Tardío orientada en forma diferente a su última etapa constructiva. Posiblemente estas dos estructuras fueron recintos destinados a las actividades de los grupos familiares influyentes en El Soch.

La estructura A10 es una pequeña construcción de dos cuerpos y 1.5 m de altura, destruida en su costado oeste por un riachuelo que posiblemente durante la época de ocupación del Grupo A bajaba a la quebrada El Rosario, unos 25 m al Oeste de su curso actual. En su cuerpo superior esta estructura tiene vestigios de los muros de un recinto con una banqueta en su interior. En la esquina Sureste se encontraron los restos de una piedra circular muy erosionada en forma de altar y en su costado Este se encontró un basurero con cerámica utilitaria local del Clásico Tardío, de pasta naranja y pasta café, mezclados con cerámica ritual (incensarios), cerámica fina y una buena cantidad de tiestos cortados  (Popenoe de Hatch 2008). Se plantea la hipótesis que podría ser un basurero relacionado con un mercado, donde hay intercambio de bienes y ritos sagrados en el mismo lugar. La presencia de cerámica de Alta Verapaz apoya la idea de que en ese lugar se  recibió a visitantes de otros sitios (ibid. 2008).

En el centro de la plaza se encuentra el Juego de Pelota (Estructuras A4 y A6) cerrado y en forma de “I”, con paredes inclinadas y banquetas hacia el área de juego. Corresponde al Tipo VI, de acuerdo a la clasificación de Taladoire (1981). La estructura A4 tiene una altura de 2.5 m, dos cuerpos y una pared baja en su parte superior. A6 tiene 3.5 m de altura y tres cuerpos. Las excavaciones revelaron que al momento de su abandono había un proceso de remodelación en la banqueta del área de juego. Tanto el patio de juego como las paredes inclinadas estaban recubiertas por una gruesa capa de estuco. El patio de juego tiene una longitud de 24 m y un ancho de 9 m su parte central.

En el costado Este de la plaza se encuentran las Estructuras A7 y A8. Son estructuras menos alargadas que las ubicadas en el costado Oeste de la plaza. La Estructura A7 se encuentra seriamente dañada por una trinchera de saqueo que la corta totalmente de Este a Oeste, lo cual permitió determinar que la estructura tuvo dos etapas constructivas. La subestructura A7 pertenece al Clásico Tardío según lo indica el análisis de la cerámica recuperada, y es una pequeña terraza construida con muros de piedra, de unos 0.60 m de altura, rellenada con barro arenoso y con evidencias que estuvo estucada. La última etapa constructiva de A7 tiene dos cuerpos y una altura aproximada de 3 m desde su base. El lado posterior de este edificio (costado Este) tiene otros tres cuerpos que forman parte del muro perimetral del Grupo A.

La Estructura A8 consta de tres cuerpos y 3.5 m de altura desde su base. No se encontró evidencia de su escalinata y al igual que la Estructura A7, el costado Este tiene 2 cuerpos que forman parte del muro perimetral del Grupo A.

La Estructura A9 es la construcción más alejada del Grupo A, se encuentra a unos 50 m al Sureste de la plaza y a 4 m arriba del nivel de la misma. Se construyó aprovechando el desnivel natural del terreno y consiste en una plataforma superior con evidencias de los basamentos de un recinto posiblemente utilizado por vigías. El acceso era por una escalinata con alfardas que arranca desde el nivel de la Estructura A1 y asciende por cinco cuerpos de 3 m de altura hasta la plataforma superior. Bajo dicha plataforma se encontraron los restos de una cámara posiblemente funeraria, que desafortunadamente saqueada. Se presume que esta estructura sirvió como puesto de observación, pues desde la misma se controla visualmente el acceso al Grupo A desde el Este, o sea desde el Río Blanco y la cuenca del Río Chixoy.

La Estructura A11 es una terraza de 1 m de altura delimitada por piedras de gran tamaño. Las excavaciones no revelaron edificaciones de ningún tipo y se cree que pudo ser una terraza de cultivo pues en su interior se encontró una capa de piedras pequeñas que pudieron ser la base necesaria para la evitar la filtración excesiva del agua para los cultivos. Otra posibilidad es que formaba parte de la terraza de un edificio en proceso de construcción.

En la Figura 4 se presenta una reconstrucción hipotética de lo que pudo haber sido el Grupo A durante su última etapa constructiva, basada en los resultados obtenidos por las excavaciones realizadas en el sector.

GRUPO B

Fue construido en el extremo de un gran deslave proveniente de la ladera norte que irrumpió, en épocas remotas, hacia el centro de la cañada de El Soch. El área donde se construyó el Grupo B en el Postclásico Temprano se habilitó al construirse muros de piedra en los lados Norte, Este y Sur lo que permitió la nivelación de una superficie de aproximadamente 53 m de ancho por 84 m de largo donde se ubicaron las estructuras, patios y el gran Juego de Pelota hundido que forman este grupo (Figuras 3 y 5). En general el conjunto se orienta 36° al Noreste, se ubica a 335 m al Noroeste del Grupo A y a 33 m de altura respecto a dicho grupo.

La estructura piramidal B1, de 4 m de altura, es la construcción más alta de este grupo. Aunque se encontró fuertemente dañada por saqueos, su fachada aún conserva restos de la escalinata y sus alfardas dobles, con el estuco original (Figura 7). Consta de cuatro cuerpos. En 2009 se rellenaron los saqueos y se consolidaron algunas porciones de la escalinata central para evitar su deterioro. Un pequeño monumento en forma de “A” parece que originalmente se encontraba en la parte superior de las alfardas del lado este. La limpieza de los saqueos permitió identificar al menos dos etapas constructivas anteriores.

Seis metros al sur de B1 se encuentra la Estructura B2, una pequeña estructura en forma de altar cuadrado de 2 m de altura, con escalinatas y alfardas en sus cuatro costados. Se encontró fuertemente dañada por saqueos habiéndose rellenado gran parte de los mismos tratando de evitar el colapso de los restos todavía intactos.

El Juego de Pelota B3 es una construcción en forma de “I”, hundida 2.5 m dentro del relleno del basamento del Grupo B, con paredes inclinadas y banquetas en el área de juego, zonas terminales grandes en ambos extremos con escalinatas de acceso al patio de juego. Corresponde al Tipo VII de acuerdo a la clasificación de Taladoire (juego de pelota en forma de “I”, con zonas terminales grandes, ya sea una de ellas o las dos) (Taladoire 1981). Tiene una longitud total de 42 m y un ancho de 13 m en su parte central. La pared inclinada del lado Este tiene los restos de una espiga de estuco muy erosionada que formaba parte del marcador central. Excavaciones realizadas en el área del talud Este permitieron encontrar la subestructura de un juego de pelota del Clásico Tardío de dimensiones más modestas. En una excavación de saqueo en el relleno constructivo del talud Este se encontró el entierro de una persona joven colocado en posición dorsal extendido (Entierro 2) y en mal estado de conservación. Es posible que la excavación de saqueo finalizara al encontrar los huesos de este entierro, y que durante la misma se haya extraído algún tipo de ofrenda que lo acompañaba.

Alrededor de la cavidad formada por el Juego de Pelota se encuentran tres estructuras pequeñas que integran el conjunto del Juego de pelota: Al borde del talud oeste del Juego de Pelota se encuentra la Estructura B4, una plataforma de 0.75 m de altura con muros inclinados rematados con una pequeña cornisa y una escalinata de cuatro peldaños en su costado oeste. De su esquina Noroeste parte un muro de 0.50 m de altura que cierra la plataforma superior del talud oeste del Juego de Pelota. Dentro de este espacio cerrado se encuentra la Estela 1, una piedra de de 1 m de altura con un lado tallado que presenta una figura humana grabada. Al Sur de B4 y frente a la zona terminal sur del Juego de Pelota se encuentra la Estructura B7, una plataforma alargada de 0.5 m de altura es estuvo cubierta de estuco.

En el costado este del la zona terminal sur del Juego de Pelota se encuentra la Estructura B6, una plataforma de 0.60 m de altura que posiblemente tenía su acceso en el costado norte.

La Estructura B5 se encuentra ubicada entre el talud este del juego de pelota y el borde del muro del gran basamento del Grupo B. Es una estructura rectangular de aproximadamente 1 m de altura. Una escalinata estrecha al norte permite el acceso a B5 y B6 desde el patio del juego de pelota Las excavaciones realizadas revelaron una subestructura en B5 con evidencias cerámicas que indican que pudo haber sido construida en el Clásico Temprano, la cual fue cubierta por el relleno masivo del Postclásico Temprano que forma la plataforma basal del Grupo B.

En el límite norte de la plataforma basal se ubican dos pequeñas plataformas, B8 y B9, de 0.50 m de altura. En las excavaciones realizadas en la Plataforma B9 se encontró el entierro de un infante (Entierro 4) colocado en posición sedente con el cráneo orientado al Norte. No se encontró evidencia de ofrenda dedicatoria y el nicho mortuorio fue preparado de manera simple, consistiendo en un círculo de piedras cubierto con una laja de mayor tamaño sobre el cráneo del individuo (Martínez 2010:82-88). Esta plataforma está definida por tres hileras escalonadas de piedras que forman una ‘L’, levantada en el límite Norte del basamento de la gran plataforma sobre la que está construido el Grupo B. No se encontraron evidencias de apisonados de estuco ni de barro asociados al centro de B9 y por los materiales cerámicos recuperados se considera que fue levantada durante el Postclásico Temprano.

La Estructura B11 se encuentra 18 m al Sur del juego de pelota, Está formada por 3 cuerpos y alcanza una altura de 3.5 m siendo una de las dos estructuras de mayor tamaño halladas en el Grupo B hasta la fecha. Su fachada se encuentra en el lado norte de la estructura y se encuentra en mal estado de conservación, la escalinata ha desaparecido quedando solamente la huella de donde pudieron estar los escalones y algunos restos de las alfardas que tenía a los lados. Casi en la superficie de la plataforma superior del edificio se encontraron restos óseos humanos cremados en un avanzado estado de destrucción (Entierro 5) dentro de un recipiente cerámico globular con cuatro asas y asociados con restos de un incensario de la región de la Alta Verapaz (Martínez 2010:82-88).

La Estructura B12 se encuentra al Sur de B1 y B2, es una plataforma rectangular de unos 12 m de largo, de dos cuerpos y una altura aproximada entre 2 y 2.5 m. Su fachada se encuentra en el lado Norte y tiene una escalinata central con alfardas a los lados con restos del estuco que originalmente las cubría. En la parte superior se identificaron los restos de un muro de piedra que formó parte del recinto que coronaba la plataforma. El acceso a este edificio se encuentra restringido por muros bajos de mampostería de 0.50 m de altura en promedio. Existe gran duda sobre la temporalidad de estos muros, pues pudieron servir para delimitar el área más privada del Grupo B (posiblemente la Estructura B12) durante el Postclásico Temprano, o bien pudieron haber sido levantados en algún momento del siglo XX cuando se inició la explotación agrícola en El Soch.

La denominada Estructura B13 consiste en modificaciones realizadas a la base de la ladera natural que limita el Suroeste de la plataforma basal del Grupo B. Es un graderío de piedra construido a manera de muro de contención, arriba del cual se encuentran varias terrazas que comunican el Grupo B con el Grupo G que se ubica al Sureste.

Por último, la excavación de sondeo realizada en el costado Este de la plataforma basal del Grupo B permitió determinar que el relleno constructivo de la plataforma basal fue realizado en gran escala y consistió en la deposición masiva de piedras grandes y medianas. En este lado el muro perimetral alcanza 7 m de altura.

En la Figura 5 se presenta la reconstrucción hipotética del Grupo B, basada en los resultados obtenidos por las excavaciones realizadas en el sector.

ENTIERROS EN LA ESTRUCTURA B1

El Entierro 1 (Martínez 2010:82-88) se encuentra en la esquina Suroeste de la estructura B1 y consiste de un entierro depositado en un nicho mortuorio de forma circular (Figura 8A). El nicho está formado por bloques de piedra caliza de 0.40 m de alto por 0.25 m de ancho sobre los cuales se colocaron piedras de basalto rectangulares de menor tamaño que dan la forma circular a manera de domo que finalmente soporta las lajas que forman el techo. En la parte Sur se encuentra interrumpida la forma circular del nicho por el vano de acceso a la tumba. Se encontró evidencia que el recinto mortuorio fue alterado en época prehispánica a través de un agujero practicado en el piso estucado de la superficie que irrumpió en el recinto mortuorio directamente sobre las lajas que funcionaban como puerta. Estas lajas se encontraron colapsadas sobre el entierro, lo que impidió el acceso total a la osamenta, el espacio fue rellenado posiblemente para evitar el hundimiento del piso de la plaza, sin embargo esto no ayudó a su conservación. Tras la intrusión se tapó el agujero y se cubrió con una nueva capa de estuco.

Al remover las lajas colapsadas de la antigua puerta se localizaron dos posibles ofrendas, un sahumerio completo con mango zoomorfo e incisiones en la parte basal de la pieza con formas geométricas (Figura 9A), y un fragmento de un recipiente de base curva con el centro remetido. Los restos óseos pertenecen a una persona, posiblemente fueron colocados en posición sedente pero se hallaron colapsados debido al peso de las lajas que tenían encima. Los huesos se encontraban parcialmente articulados y en mal estado de conservación por lo que el análisis in situ se dificultó un poco. Se trata de un individuo de sexo masculino, adulto con una edad comprendida entre los 30 y 40 años, no se pudo calcular su estatura por lo deteriorado de los huesos y el mal estado de conservación del cráneo no permitió establecer la posible causa de fallecimiento.

El incensario en forma de cucharón con decoración modelada (sahumerio) hallado en este entierro tiene un mango tubular con una efigie que asemeja un murciélago, muy similar al sahumerio con cabeza de Ek Chuah hallado en Cauinal y fechado para el Postclásico (Burgos 2004:fig.77, citado por Ortiz 2010).

El Entierro 3 (Martínez 2010:82-88) se encuentra en la esquina Sureste de la estructura B1, en una posición equivalente a la ubicación del Entierro 1 bajo un piso de estuco de 0.25 m de grosor. Consiste de un nicho en forma circular (Figura 8B) hecho con una pared de piedras semi rectangulares, de 1.10 m de altura, y techado con dos grandes lajas de piedra. El acceso original se ubica al Sur y se encontró sellado con lajas de piedra colocadas en posición vertical. En el interior del nicho se localizaron marcas de pintura roja (cinabrio rojo) en los cuatro puntos cardinales, posiblemente aplicadas con la mano, y en las lajas del techo se encontró un círculo dibujado en la posición cenital. Por haberse ingresado en el costado Este, la estructura del nicho podría haberse debilitado, realizando únicamente la medición del nicho, la ubicación de las piezas de ofrenda y el estudio de los restos óseos in situ. Se recuperaron dos vasijas depositadas como ofrendas en la parte Este del nicho mortuorio: un cuenco trípode con soportes zoomorfos (Figura 9B) y un cántaro globular de cuello recto y borde redondo, plomizo Tohil, (Figura 9C) característicos del periodo Postclásico (Ortiz 2010).

Los restos óseos localizados corresponden a un individuo adulto de sexo masculino entre los 30 y 40 años de edad, con una estatura anatómica de 1.60 m ± 0.10 m de margen de error por encontrarse en posición fetal y con el cráneo ventral. El individuo se localizó híper-flexionado (posición fetal) sobre su costado derecho, las extremidades inferiores se encontraron flexionadas, al igual que las extremidades superiores. El cráneo se ubicó bajo el brazo izquierdo sin localizar maxilar inferior. Se considera que la causa del deceso fue politraumatismo craneal, pues presenta evidencia de golpes con un objeto pesado en el maxilar superior izquierdo bajo la cavidad orbital, aunado a un golpe en el temporal izquierdo. Se logró determinar que si bien los golpes en la cara pudieron causar la muerte del individuo, hubo un golpe con un objeto punzo cortante en la base del cráneo que posiblemente le produjo la herida fatal.

En síntesis, los dos nichos funerarios localizados a ambos lados de la fachada de la Estructura B1 (Entierro 1 al Oeste y Entierro 3 al Este de la fachada) son las construcciones funerarias más importantes que se han encontrado hasta el momento en El Soch. Se exploraron parcialmente debido a las restricciones planteadas por los propietarios de la finca, en el sentido de no retirar los cuerpos de su lugar de descanso original. Plantean un modelo de nicho circular semi abovedado para el Postclásico Temprano de la región. Es probable que formen parte del proceso de dedicación del templo principal del Grupo B, aunque los restos hallados en el Entierro 3 parecieran ser de un guerrero muerto en combate, también existe la posibilidad que haya sido sacrificado para la ocasión. Es importante resaltar que los habitantes del Postclásico protegieron estas tumbas durante el tiempo que estuvo ocupado el sitio, como se evidencia en el Entierro 1 que al derrumbarse parte de la bóveda, se trató de conservar el resto rellenando la cavidad y protegiendo la osamenta con una de las lajas caídas.

Es factible que los nichos abovedados no sean un modelo recurrente en las edificaciones equivalentes en los otros grupos de El Soch, sino que en el Grupo B fue relativamente fácil construirlos debido a que todo el conjunto se construyó sobre una plataforma basal y no sobre el suelo natural. Además, las ofrendas cerámicas de los entierros indican que la élite de El Soch mantenía contactos estrechos con la región de la cuenca del Río Chixoy (R. Ortíz 2010).

GRUPO G

Se localiza al Oeste del Grupo B, a 115 m de distancia y 32 m de altura en relación a la plaza del grupo B. Se asienta en una plataforma basal de unos 30 m de largo y 25 m de ancho aproximadamente. Sobre la misma se encuentran tres estructuras agrupadas formando un patio central: una estructura mayor al Norte, G1 y dos estructuras menores al Este (G2) y al Oeste (G3), todas con sus fachadas hacia el patio central (Figura 6). La Estructura G1 es la construcción más importante y mejor conservada de este grupo (Figura 7), con dos cuerpos de paredes inclinadas, una escalinata central con alfardas que conservan gran parte de su estuco en buenas condiciones.

La plataforma basal tiene una escalinata hacia el sureste que permite el acceso a este grupo desde la plaza con acceso restringido del Grupo B. Al centro del patio aparentemente hubo una estructura pequeña parecida a B2 (según informantes locales), aunque de menores dimensiones, que fue saqueada y totalmente destruida. Actualmente se localiza un agujero en el lugar donde antes estuviera dicha estructura.

En la Figura 6 se presenta una reconstrucción hipotética del Grupo G.

GRUPO C

Este grupo está constituido por una serie de terrazas que suben en la ladera norte de la cañada, desde el nivel del río de la Quebrada El Rosario. Durante la temporada 2008 se excavó en 18 plataformas habitacionales en donde se ubicaron los restos de muros y alineamientos de piedra con restos de fogones que evidencian su utilización como área habitacional. Se identificaron cuatro unidades habitacionales, una de ellas con huellas de postes. En otra de las unidades habitacionales del Postclásico Temprano se encontraron los restos de un gran fogón, que por sus dimensiones es posible que haya sido un fogón comunal. En la terraza habitacional 3 se encontraron las paredes de bajareque colapsadas de otra unidad habitacional.

GRUPO D

Se le denominó como Grupo D al conjunto de terrazas posiblemente habitacionales que se encuentran en la ladera Sur de la cañada, hacia el suroeste del Grupo A. Sin embargo en las pocas excavaciones realizadas en estas terrazas no se encontraron evidencias de haber sido utilizadas como área residencial  En este sector se encuentra una de las cuevas más grandes de la región, llamada “Cueva El Soch”. Durante la temporada 2008 se realizó un pozo de sondeo en la entrada de la misma donde se obtuvo muestras de cerámica utilizada en rituales. Hasta la fecha no ha sido posible explorar el interior de esta cueva debido a un derrumbe reciente que obstruye el ingreso a la misma y lo hace difícil y peligroso.

GRUPO E

Se localiza al Suroeste del Grupo B y al Oeste del Grupo D, en la ladera sur de la cañada. Se encuentra sobre una elevación natural con un aspecto que se asemeja a una pequeña Acrópolis que domina la vista sobre los grupos ubicados hacia el Este.

Durante la temporada 2010 se identificaron las dos estructuras principales de este grupo, E1 y E2, las cuales se encuentra una frente a la otra alineadas en un eje Este-Oeste. Ambas se construyeron sobre afloramientos naturales de rocas en las cercanías de las entradas a una cueva.

La entrada principal de dicha cueva se localiza a un costado de E2, tiene varios respiraderos que a través del tiempo se han ido cerrando. En la parte baja de la elevación natural se localizan basamentos elevados que pudieron servir para estructuras de material perecedero (E3).

GRUPO F

Se denominó como Grupo F al conjunto de edificaciones, terrazas, etc. que se encuentran al Este del Grupo A, entre dicho Grupo y la aldea San José El Soch. Hasta el día de hoy no ha sido posible explorar esta área pues no se ha contado con los permisos de los propietarios. Sin embargo, desde el camino de acceso a las fincas Puente de Piedra Maya Soch y El Recuerdo, pueden observarse plataformas y construcciones piramidales.

LA EVIDENCIA CERÁMICA

En términos generales puede decirse que las evidencias recuperadas en las excavaciones realizadas en El Soch hasta el momento indican que el sitio tuvo ocupación en los periodos Clásico Temprano, Clásico Tardío y Postclásico Temprano. En el Clásico Temprano pareciera que la ocupación no fue intensa y principalmente se concentró en el Grupo B. En el Clásico Tardío tanto el Grupo A como el Grupo B presentan evidencias de ocupación. La mayor parte de las estructuras visibles en El Soch fueron construidas durante el Postclásico Temprano.

ANTECEDENTES

Las investigaciones realizadas en el altiplano noroccidental de Guatemala indican que la Tradición Cerámica Solano se originó en el Preclásico Medio como una derivación de la Tradición Cerámica Río Blanco centrada al Oeste de Sacapulas en la confluencia del Río Blanco con el Río Negro, ambos provenientes del Sur de Huehuetenango  pero por rumbos distintos (Popenoe de Hatch y Alvarado 2010). Para finales del Preclásico Tardío los sitios al Oeste (como Río Blanco, Xolchun y Cambote) se separaron de los sitios al Este que estaban formando la Tradición Solano alrededor de La Lagunita. Con el paso del tiempo estos miembros de la Tradición Solano  comenzaron su expansión hacia el Sur ocupando el Altiplano Central de Guatemala para finalmente tomar control de Kaminaljuyu. En el Clásico Temprano los sitios de la Tradición Solano dominaron el Altiplano de Guatemala (Popenoe de Hatch 1997:98).

Durante el Clásico Tardío los sitios al norte de los Cuchumatanes centrales, como El Soch, Nebaj, Cotzal, incluyendo Chamá; se separaron del resto del grupo Solano. Pareciera que la cadena montañosa funcionó como frontera natural entre el grupo al Sur del Río Negro y el grupo al Norte de dicho río. El grupo del Norte comenzó a relacionarse más intensamente con los grupos del Petén. La evidencia cerámica indica que El Soch entró en una especie de “alianza” con sitios en Alta Verapaz, presumiblemente para controlar el comercio con Petén a través del Río Chixoy (Popenoe de Hatch y Alvarado op.cit.), impidiendo la expansión de los Quichés hacia el norte y manteniendo bajo su control el comercio con Petén.

Las evidencias del Postclásico Temprano en El Soch indican que al inicio de este periodo comienza a llegar cerámica intrusiva de estilo de Alta Verapaz, así como algunas importaciones de Petén.

LA CERÁMICA DEL CLÁSICO TARDÍO EN EL SOCH

Durante el Clásico Tardío El Soch ya está en el proceso de separarse de la Tradición Solano. Los resultados del estudio de la cerámica de El Soch realizado por la Dra. Marion Popenoe de Hatch en 2008, 2009 y 2010 ha revelado que las vajillas Cobrizo y Lorena del Clásico Tardío tuvieron sus orígenes en la vajilla Llanto (Popenoe de Hatch 1997:160) de la Tradición Solano; y es muy probable que la vajilla Confianza sea un descendiente de Esperanza Flesh (ibid.:156). La pasta roja es el barro más utilizado para la manufactura de la cerámica en El Soch y se encuentra en las vajillas Cobrizo, Lorena y Prisma (ibid.:153). El uso de barro café no es frecuente en El Soch durante el Clásico Tardio. Se encuentran comales con pared y asas opuestas en el borde, incensarios de tres picos y en forma de cucharón, cántaros con asas de banda ancha que van del borde al hombro, las cuales son similares a las formas comunes de la Tradición Solano.

Los tipos más comunes del Clásico Tardío en El Soch son los siguientes (Popenoe de Hatch 2010):

Vajilla Cobrizo (Figura 10). Es la más común y abundante durante el Clásico Tardío. Presenta un color similar al cobre, y es muy probable que se trate del paso intermedio entre la vajilla Llanto del Clásico Temprano y la vajilla Monócromo Café (Wauchope 1975) asociada con los Quiché durante el Postclásico. Dado que los grupos habitacionales del Norte de los Cuchumatanes se separaron de los quichés al final del periodo Clásico, la vajilla Cobrizo también empezó a cambiar su desarrollo en una dirección diferente a la de los quichés, terminando en el Postclásico Temprano en una vajilla que se ha denominado Cobrizo Rojo por su color final (Popenoe de Hatch 2010:89-96).

Vajilla Lorena (Figura 10). Durante el Clásico Tardío esta cerámica es tan similar a Llanto que es difícil distinguir la una de la otra. Hacia el final del periodo empieza a desarrollar un tono de engobe más claro, un color naranja menos oscuro y más parejo (ibid. 2010).

Vajilla Prisma: Pocos tiestos de El Soch pueden asignarse claramente como Prisma. aunque hay algunos tiestos de pasta roja con engobe naranja encendida que probablemente son de esta vajilla. Es posible que muchos de los tiestos de pasta roja sean de la vajilla Prisma pero como están sin engobe no pueden ser identificados en forma segura (ibid. 2010).

LA CERÁMICA DEL POSTCLÁSICO TEMPRANO EN EL SOCH

El rasgo más importante de la cerámica de este periodo en El Soch es la llegada repentina de dos vajillas: una muy porosa y otra color café. La cerámica porosa es conocida en el Departamento de Alta Verapaz (Popenoe de Hatch, observación personal), existe la posibilidad que sea la misma cerámica conocida como Matapalo Poroso del complejo Samac (Arnauld 1987:358-359, citado por R. Ortiz 2010). La vajilla intrusiva de pasta café, denominada Cafeca, es de tipo utilitario. Sin embargo, es evidente que la población original se mantuvo en El Soch pues las vajillas locales continuaron con algunos cambios sutiles: el color de la vajilla Cobrizo pasó de color cobre a uno más rojo, y por eso se le ha llamado Cobrizo Rojo para el periodo Postclásico, la vajilla Lorena desapareció y los alfareros ya no continuaron aplicando el engobe blanco sobre el interior de las vasijas (Popenoe de Hatch 2010:89-96). Las dos vajillas más abundantes en El Soch durante el Postclásico Temprano son la vajilla Cobrizo utilitario que

tiene pasta roja, y la café intrusivo Cafeca, que frecuentemente presenta una superficie cepillada lo cual sugiere alguna influencia de los tipos utilitarios de Petén. La vajilla Plomizo Tohil llegó como una importación así como la vajilla Naranja Fino.

Los tipos más comunes del Postclásico Temprano en El Soch son los siguientes (ibid. 2010):

Vajilla Cobrizo Rojo (Figura 10). Es una vajilla que usaban para vasijas de servicio y para uso utilitario. Es una evolución directa de la vajilla Cobrizo del Clásico Tardío.

Vajilla Cafeca (Figura 10). Es una vajilla utilitaria, sin antecedentes en El Soch. Aparece al mismo tiempo que la vajilla Poroso. Excepto por el color café de la pasta, es muy parecida a la vajilla Cabro.

Vajilla Cabro. Esta vajilla, según la pasta, está relacionada con Cobrizo Rojo. La diferencia radica en que es un tipo completamente utilitario; la superficie es café-negra, posiblemente en parte por su uso en la cocina. Excepto por el color de la pasta, es fácil confundirla con la vajilla Cafeca.

Vajilla Poroso. Esta vajilla es muy común en Alta Verapaz alrededor de Cobán y probablemente es la misma que está ilustrada en Smith (1952: Fig. 5:a-h).

Vajilla Confianza. Esta vajilla es de interés porque tiene cierta similitud a la vajilla Esperanza Flesh que era un tipo muy común en la Tradición Solano. No es imposible que se haya desarrollado de Esperanza Flesh en algún lugar. Parece que es una vajilla utilitaria.

CONCLUSIONES

Las 375 unidades de excavación efectuadas en el sitio El Soch del 2008 al 2010 han permitido disponer de información relativa a su temporalidad, su arquitectura y su ubicación dentro del contexto de la dinámica cultural de una región y de una época que era prácticamente desconocida. Han surgido cada vez más interrogantes que deberán ser consideradas como preguntas de investigación prioritarias para los proyectos arqueológicos que se desarrollen en el futuro en la región.

Se desconoce la fecha de la primera ocupación en El Soch, pero probablemente estuvo asociada con pobladores pertenecientes a la Tradición Río Blanco. Se tienen evidencias que en el Clásico Temprano había una relación con las poblaciones que se desarrollaron dentro de la Tradición Solano. No se han explorado intensivamente los edificios importantes pues antes es necesario contemplar su consolidación y restauración para no acelerar su destrucción. Llegado el momento se podrá tener un panorama diacrónico más detallado de la evolución de las distintas etapas constructivas. Sin embargo a la fecha se puede  afirmar que hay evidencias de una ocupación Clásico Temprano en el Grupo B relacionada a una construcción relativamente pequeña bajo el actual Juego de Pelota, que fue levantada antes que se hiciera el relleno masivo que formó la plataforma basal donde se levantaron los edificios del Postclásico Temprano.

Se dispone de más evidencias de la ocupación durante el Clásico Tardío, tanto en el Grupo A como en el B: una subestructura en el juego de pelota del Grupo B y varias de las estructuras con trincheras de saqueo en el Grupo A expusieron los restos de varias terrazas de este periodo. La continuidad de la ocupación del sitio se evidencia en la cerámica Llanto y Prisma que perduraron a través del Clásico Temprano y el Clásico Tardío evolucionando hacia la vajilla Lorena y posiblemente también a la vajilla Cobrizo.

La vajilla Cobrizo es especialmente interesante pues es posible que sea el antecedente de la cerámica tan común en el área quiche durante el Postclásico conocida como Monócromo Rojo o Monócromo Café identificada por Wauchope en 1970, que tienen un acabado bronceado casi con un aspecto metálico (Popenoe de Hatch 2010). La vajilla Cobrizo durante el Clásico Tardío da la impresión de estar evolucionando en esa dirección (ibid. 2010).

Lo más importante del Postclásico Temprano en El Soch es la remodelación generalizada de la arquitectura del sitio, quizás como  resultado de la fuerte relación entre El Soch y los grupos de Alta Verapaz desarrollada posiblemente para limitar la expansión quiché y frenar su entrada al norte a través del Río Chixoy. La cerámica evidencia la llegada de dos vajillas sin antecedentes en El Soch (vajillas

Poroso Cafeca, nativas de la Alta Verapaz) sin la desaparición de las vajillas locales, lo cual indica que la población original permaneció en el sitio.

La vía de acceso hacia las Tierras Bajas del Petén y el control del flujo comercial a través del Río Chixoy puede ser la causa más importante para que  pobladores de la orilla occidental del río (la región de El Soch) y de la orilla oriental (grupos de la Alta Verapaz) unieran esfuerzos para asegurarse el control del paso por esa importante ruta.

AGRADECIMIENTOS

Sería muy extenso presentar un listado de todas las personas y organizaciones que han colaborado, directa o indirectamente, para poder hacer realidad la investigación arqueológica en la región de El Soch. Queremos patentizarles a todos y todas nuestros más profundos agradecimientos por el apoyo brindado durante estos 3 años de trabajo.

Especialmente nuestro reconocimiento al Señor Michael Kidder y su familia, pues sin su apoyo financiero a la investigación arqueológica en Guatemala no hubiera sido posible llevar a cabo estos tres años de investigaciones.

Al Señor Julio García y su esposa e hijos, así como a sus hermanas y demás familia, por su interés en la investigación del pasado de su querido terruño así como por el genuino apoyo brindado al equipo de investigación en hacer agradable su estancia en El Soch.

REFERENCIAS

Alvarado Galindo, Carlos

2010         Informe Final. Proyecto Arqueológico El Soch, Chicamán, Quiché. Temporada Junio-Julio 2010.         Departamento de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la Universidad del Valle de         Guatemala.

Burgos, Walter (ed)

2009 Tesoros Mayas, Las sociedades prehispánicas de la cuenca del Río Chixoy, Walter Burgos         (editor), MUNAE, Museo comunitario Rabinal Achi, DED.

Castellanos, Jeanette y Carlos Alvarado Galindo

2008         Proyecto Arqueológico El Soch: Investigaciones en La Frontera Nororiental del Estado         Postclásico Quiché. Informe final temporada de campo Abril-Junio 2008, Departamento de         Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la Universidad del Valle de Guatemala.

Martínez, Christopher

2009         Informe Final. Proyecto Arqueológico El Soch, Chicamán, Quiché. Temporada Mayo-Junio 2009.         Departamento de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la Universidad del Valle de         Guatemala.

2010 Patrón Funerario. En Informe Final. Proyecto Arqueológico El Soch, Chicamán, Quiché.         Temporada Junio-Julio 2010, pp.82-88. Departamento de Investigaciones Arqueológicas y         Antropológicas de la Universidad del Valle de Guatemala.

Ortíz Vallejos, Raúl

2010         La Cerámica del Grupo B, El Soch. En Informe Final. Proyecto Arqueológico El Soch, Chicamán,         Quiché. Temporada Junio-Julio 2010, pp. 97-98. Departamento de Investigaciones Arqueológicas         y Antropológicas de la Universidad del Valle de Guatemala.

Popenoe de Hatch, Marion

1997 Kaminaljuyú/San Jorge: Evidencia Arqueológica de Actividad Económica en el Valle de         Guatemala, 300 a.C a 450 d.C. Universidad del Valle de Guatemala.

2008         Análisis Preliminar de la Cerámica de El Soch. En Proyecto Arqueológico El Soch: Investigaciones en La Frontera Nororiental del Estado Postclásico Quiché. Informe final temporada de campo Abril-Junio 2008, pp.222-225. Departamento de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la Universidad del Valle de Guatemala.

2010 Análisis Cerámico. En Informe Final. Proyecto Arqueológico El Soch, Chicamán, Quiché. Temporada Junio-Julio 2010, pp.89-96. Departamento de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la Universidad del Valle de Guatemala.

Popenoe de Hatch, Marion y Carlos Alvarado Galindo

2010         Rutas Comerciales del Preclásico entre el Altiplano y la costa Sur de Guatemala: Implicaciones         Sociopolíticas. En XXIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala (editado por         B. Arroyo, A.L. Palma y L.P. Paiz Aragón), pp.13-28. Museo Nacional de Arqueología y         Etnología, Guatemala.

Smith, Robert E.

1952         Pottery from Chipoc, Alta Verapaz, Guatemala. En Carnegie Institution of Washington, publ. 596. Washington, D.C.

Taladoire, Eric

1981 Les terrains de jeu de valle (Mesoamérique et sud-ouest des Etats-Units). En Études         Mesoamericanies, Serie II, núm. 4. Misión Archeologique et Ethnologique Francaise au Mexique,         México.

Villacorta, Juan Antonio y Carlos Villacorta

1927         Arqueología Guatemalteca, I Quiriguá. Tipografía nacional, Guatemala, C.A.

Wauchope, Robert

1970 Protohistoric pottery of the Guatemala Highlands. En Papers of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnology, vol. 61: 103-107. Harvard University.

NOTA DE EDICIÓN:  La calidad de las ilustraciones, es debido a que el autor no respetó los lineamientos requeridos.

Figura 1. Ubicación del sitio El Soch.

Figura 2. Plano general de la región de El Soch, Departamento de El Quiché, Guatemala.

Figura 3. Plano topográfico del Grupo A (derecha) y Grupo B (izquierda). El Soch.

Figura 4. Grupo A. El Soch.

Figura 5. Grupo B. El Soch.

Figura 6. Grupo G. El Soch.

Figura 7. Estructuras A1 (izquierda), B1 (centro) y G1 (derecha). El Soch.

Figura 8. Entierros frente a la Estructura B1. El Soch.

Figura 9. Ofrendas de los Entierros 1 y 3. Estructura B1, El Soch.

Figura 10. Cerámica del Clásico Tardío y del Postclásico Temprano. El Soch.

 

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