06 RECONOCIMIENTO ARQUEOLÓGICO DEL ALTIPLANO CENTRAL DE CHIMALTENANGO Edgar Vinicio García – Simposio 05, Año 1991

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García, Edgar Vinicio

1992     Reconocimiento arqueológico del Altiplano Central de Chimaltenango. En V Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1991 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y S. Brady), pp.43-51. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

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RECONOCIMIENTO ARQUEOLÓGICO DEL

ALTIPLANO CENTRAL DE CHIMALTENANGO

Edgar Vinicio García

 

 

La región de las Tierras Altas Chimaltecas constituye una zona de importancia geográfica, comercial y cultural, al ser un área de transición y comunicación entre las regiones del Pacífico y las Tierras Bajas Centrales, así como entre las regiones este y oeste del Altiplano Central.

 

El resultado preliminar del reconocimiento efectuado hasta la fecha en el departamento de Chimaltenango se presenta a continuación. Conviene señalar que del sector sur del departamento, al no presentar las condiciones de seguridad mínimas para la realización del trabajo, han quedado excluidos los municipios de Yepocapa, Pochuta y Alotenango.

 

Chimaltenango se localiza al noroeste de la ciudad de Guatemala. Su área superficial es de 1979 km². La altimetría de la región es bastante variable registrándose alturas que oscilan entre los 900 y 2300 m SNM, que dan lugar a la formación de profundos barrancos, amplios valles y llanuras fértiles aptas para la agricultura de maíz, frijol y diversidad de cultivos.

 

Sitios importantes localizados en Chimaltenango fueron registrados en las crónicas del Siglo 16, entre los que se mencionan Iximche, Chirijuyu y Jilotepeque Viejo, entre otros.

 

El reconocimiento realizado partió de sitios arqueológicos reconocidos y/o excavados por diversos investigadores del área. Tal es el caso de los reconocimientos realizados por E. Shook a partir de 1942, Gustavo Espinosa y A. Ledyard Smith en 1955. Y las excavaciones en Iximche por Guillemin 1959, Jilotepeque Viejo por Lehmann 1954-67, Chirijuyu por W. Swesey 1985 y recientemente en Sacatepéquez por E. Robinson 1990. Estos sitios en la actualidad son regularmente supervisados por inspectores departamentales del IDAEH.

 

Metodología de campo

 

Durante el estudio efectuado se realizaron caminamientos y reconocimientos en nuevas áreas arqueológicas, llevando a cabo recolecciones de superficie. Levantamientos planimétricos de los sitios fueron hechos con brújula de tipo Brunton y se determinó la altura de los montículos por cálculos trigonométricos.

 

En tanto fue posible se trató de identificar áreas de actividad. Para el fechamiento de los sitios se han efectuado principalmente análisis y estudios comparativos del material recolectado en la superficie, por la presencia de rasgos escultóricos o la disposición espacial de las estructuras (Wetherington 1978; Shook, Hatch y Donaldson 1979; Parsons 1967).

 

Para la tipología de los asentamientos se han utilizado principalmente los criterios establecidos por Smith (1955) y se plantea la incorporación de algunas variantes, que han sido observadas en sitios correspondientes a los tres períodos culturales: Preclásico, Clásico y Postclásico.

 

Los datos se han registrado en fichas de registro a fin de establecer una tipología preliminar del patrón de asentamiento de la región de Chimaltenango.

 

Al momento se han determinado 84 ambientes arqueológicos, sin embargo solamente han sido objeto de análisis 62 de ellos. La reducción de la muestra obedece a que los 22 restantes constituyen localidades arqueológicas que no presentan evidencias constructivas o arquitectónicas, porque éstas han sido destruidas parcial o totalmente.

 

Patrones de Plaza

 

En base a la disposición espacial y número de estructuras que conforman los sitios arqueológicos reconocidos, se plantea la existencia de tres patrones de plaza.

 

Patrón de Plaza Abierto

 

Estas plazas pueden presentar dos o tres estructuras alrededor de un patio, dejando uno de sus lados abierto, que da acceso a otra plaza cerrada o abierta. En algunos casos pueden tener asociados monumentos esculpidos.

 

Ejemplos para el Preclásico; El Durazno, Panatzam, Belem (Figura 1a-c), Cerritos Itzapa (Figura 2d). Para el período Clásico; Caquixajay (Figura 2a), Choatalum (Figura 3c), Cerritos Itzapa (Figura 2d), Escuela Candelaria (Figura 2b), Talpetate (Figura 1d), Pachay (Figura 2c). Para el período Postclásico: Buenos Aires (Figura 3b), Pernee.

 

Patrón de Plaza Cerrado

 

A diferencia del patrón anterior, este tipo de plaza presenta estructuras en sus cuatro lados, las cuales definen un patio central.            Ejemplos de este plan lo constituyen para el periodo Clásico: Panatzam (Figura 1b), Choatulum (Figura 3c), Escuela Candelaria (Figura 2b), Santa Isabel (Figura 3a). Para el período Postclásico: Iximche y Jilotepeque Viejo. Para el período Preclásico no se ha observado este patrón de plaza.

 

Estructura Aislada

 

Este patrón, a diferencia de los anteriores, está constituido por una sola estructura a una distancia considerable de otras plazas. Generalmente se encuentran sobre colinas, pendientes de montaña, en la cima de cerros y raras veces en valles.          En casos aislados pueden estar asociados a monumentos de piedra. Ejemplos de este patrón lo constituyen Belem (Figura 1c), El Socorro, etc.

 

Una variante de este patrón la integran localidades arqueológicas orientadas hacia los puntos cardinales pero que no presentan montículos. Algunas veces están representados por la presencia de esculturas en piedra (Figura 4), o son lugares de enterramiento. Por ejemplo el sitio de Xecohil que se encuentra asentado sobre una colina nivelada.

 

Tipos de Asentamiento

 

Tomando en consideración las variaciones en la topografía de los lugares de asentamiento de los distintos planes de plaza, se han definido cuatro variantes.

 

  1. Patrón montano: asentamientos de este tipo se sitúan en las cumbres montañosas, colinas, y cerros elevados. Ejemplo de este patrón lo constituye el sitio Caquixajay (Figura 2a).

 

 

 

Figura 1            Plantas de los sitios: a) El Durazno, b) Panatzam, c) Belem, d) Talpetate

 

 

 

Figura 2            Plantas de los sitios: a) Caquixajay, b) Escuela Candelaria, c) Pachay, d) Cerritos Itzapa

 

 

 

Figura 3            Plantas de los sitios: a) Santa Isabel, b) Buenos Aires, c) Choatalum

 

Figura 4            Escultura en piedra

 

 

  1. Patrón en pendiente: asentamientos de este tipo se localizan en las laderas o pendientes de montaña. Las plazas se encuentran asentadas sobre terrazas naturales o artificiales.

 

  1. Patrón en valle: es aquel tipo de disposición de plazas abiertas asentadas en terrenos libres de defensa, algunas presentan patios espaciosos asociados, así como utilización de terrazas artificiales o naturales, es observable el recubrimiento de estructuras y pisos con piedra basáltica.

 

  1. Patrón en meseta: son asentamientos rodeados de barrancos de pendiente pronunciada. Las plazas pueden ser abiertas o cerradas, su acceso se realiza por uno o dos lados únicamente. Estos pueden presentar muros que los circundan, imprimiéndoles un carácter defensivo. Ocasionalmente el terreno puede presenta algunas irregularidades (topografía no definida).

 

 

Patrón de asentamiento en las Tierras Altas Chimaltecas

 

Al interrelacionar los planes de plaza con los lugares de los asentamientos reconocidos se presenta el patrón de asentamiento preliminar de Chimaltenango de acuerdo a períodos cronológicos en términos porcentuales.

 

Período Preclásico

 

El patrón de asentamiento que predomina durante este período es en pendiente (33%) y montano (33%), siendo menos representativos los asentamientos en valle (24%) y en meseta (9.5%). Ejemplo: Durazno, Belem, Panatzam (Figura 1a-c).

 

Los patrones de plaza tienden a ser indefinidos y están conformados por 1, 2 o 3 estructuras piramidales orientadas de norte a sur.

 

Los resultados sugieren que la función de los sitios pertenecientes a las fases Zacat-Xaraxong (Preclásico Medio) cumple posiblemente funciones de tipo ceremonial por sus plantas cuadradas.

 

Las evidencias cerámicas registradas denotan cierto tipo de relaciones con sitios de la Costa Pacífica, indicadas en el Ware Bálsamo Café; con la región de Sololá, el Ware Semetabaj Café; con la región de Sacatepéquez, el Ware Xuc y Sumpango (Shook y Hatch 1978). Aparentemente los sitios se concentran en la convergencia de las cuencas de los ríos Coyolate y Achiguate.

 

Período Clásico

 

Los patrones predominantes lo constituyen los asentamientos preferenciales de patrón de asentamiento en pendiente, los cuales se cuadriplican de 16.2% a 62.7%; ejemplo: Talpetate (Figura 1d). El patrón montano aumenta levemente de 16.2% a 18.6%, ejemplo: Caquixajay, Escuela Candelaria y Pachay (Figura 2a-c). En menor medida, el asentamiento en valle viene aumentando del 11.62% al 13.95%, ejemplo Cerritos Itzapa (Figura 2d), mientras en meseta se mantiene sin cambios con el 4.65%, ejemplo: Santa Isabel (Figura 3a).

 

Respecto a los patrones de plaza abiertos, estos aumentan de 32.5% a 39.5%, mostrando un leve aumento en la preferencia por asentamientos montanos ejemplo: Choatalum (Figura 3c), Escuela Candelaria (Figura 2b). Los datos porcentuales indican que los mayores cambios se dan en el patrón de estructura aislada el cual aumenta de 16.27% a 30.2%.

 

Por último se hace necesario notar el aumento en el número de sitios es de 48.8%, observándose un alto crecimiento en nuevos asentamientos para el período Clásico.

 

Período Postclásico

 

El patrón de asentamiento en meseta se mantiene en el período Preclásico representando un 2.77% de la población total de 72 sitios arqueológicos, y aumentando levemente en el Postclásico a 9.72%, ejemplo: Buenos Aires (Figura 3b) e Iximche. Se observa un patrón definido en la preferencia de patrones de asentamiento defensivos y en el tipo de plaza cerrado, consiste además de estructuras alargadas rodeando estructuras piramidales, ejemplo: Iximche, Jilotepeque Viejo, Chuisac. Estos sitios presentan muros que los rodean y pisos de plaza de piedra basáltica.

 

Hallazgos principales

 

En el municipio de Santa Apolonia, Chimaltenango, fue hallada una estela tallada en alto y bajo relieve, la cual se encontró en una colina nivelada. El material cerámico asociado es Ware Esperanza Flesh del Clásico Temprano, Ware Amatle del Clásico Tardío y tipos micáceos del Postclásico, lo que nos lleva a suponer que la colina ha sido un lugar de presencia humana desde tiempos tempranos.

 

La estela en mención posee una altura de más de 2 m y 1.20 m de ancho y representa una cruz en alto relieve, donde se observan dos serpientes de perfil con fauces abiertas, tanto en su parte superior como en la inferior.

 

Al centro de la citada cruz emerge un personaje representado de frente, el cual presenta ojos redondos, nariz ancha y boca suavemente grande al igual que sus mejillas, dando la impresión de un personaje obeso, es fácil observar diseños de voluta tanto en el personaje principal como en las serpientes que lo flanquean dando la impresión de serpientes bicéfalas, asociado a la estela fue hallado un quemador que presenta señales de quema al igual que la estela, cerca del lugar fue hallada también una espiga antropomorfa y en la cima se localizó un entierro asociado.

 

La existencia de material cerámico del período Clásico está dada a la existencia del sitio Cerritos Tecpan a 6 km y la cercanía del sitio de Iximche a 8 km, futuros sondeos determinará su relación contextual.

 

Por el momento no es posible asignarle una cronología certera ya que hasta no efectuar pozos de sondeos que ubiquen la estela a pisos o rellenos, será posible asignarle temporalidad más confiable, solo podemos inferir que se trata de un lugar de culto aparentemente aislado, a donde concurren hoy en día los habitantes a efectuar rituales.

 

Rescate arqueológico

 

En la temporada de verano de 1990 se realizó un análisis preliminar del material óseo producto de excavaciones realizadas en 1972 por el arqueólogo Jorge Guillemin en el sitio de Iximche; dicho material estaba mezclado con material cerámico que iba ser analizado por el Dr. Roger Nance en sus trabajos por hacer una tipología del citado sitio.

 

El material óseo no cuenta con un control estratigráfico dado a que no se cuenta con notas de campo, por lo que solo se pretendió conocer algunas relaciones contextuales y determinar costumbres funerarias. Las estructuras de contexto resultaron ser el Palacio II, la Plaza C, algunas provenientes de Plaza D y otras de Plaza A.

 

 

 

REFERENCIAS

 

 

Parsons, Lee A.

1967   Guatemala: An Archaeological Study of the Pacific Coast Cotzumalguapa Region. Publications in Anthropology No. 11, Vol. 1. Milwaukee Public Museum, Winscosin.

 

Shook, Edwin M. y Marion Popenoe de Hatch

1978   The Ruins of El Balsamo. Journal of New World Archaeology 3 (1):1‑38.

 

Shook, Edwin M., Marion Popenoe de Hatch y Jamie K. Donaldson

1979   Ruins of Semetabaj, Department of Solola, Guatemala. En Studies in Ancient Mesoamerica, IV (editado por John A. Graham):7-142. University of California Archaeological Research Facility, Contribution 41. Berkeley.

 

Smith, A. Ledyard

1955   Archaeological Reconnaissance in Central Guatemala. Carnegie Institution of Washington, Pub. 608. Washington, D.C.

 

Wetherington, Ronald K. (ed)

1978   The Ceramics of Kaminaljuyu, Guatemala. Pennsylvania State University Press, University Park.