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36 El desarrollo en el Noroccidente de Guatemala desde el Preclásico hasta el Posclásico – Marion Popenoe de Hatch – Simposio 12, Año 1998

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Popenoe de Hatch, Marion

1999                El desarrollo en el Noroccidente de Guatemala desde el Preclásico hasta el Posclásico. En XII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1998 (editado por J.P. Laporte y H.L. Escobedo), pp.497-508. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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EL DESARROLLO EN EL NOROCCIDENTE DE GUATEMALA

DESDE EL PRECLÁSICO HASTA EL POSTCLÁSICO

Marion Popenoe de Hatch

Estudios recientes de la cerámica en Guatemala revelaron que a fines del Preclásico Tardío e inicios del Clásico Temprano, la población que había residido en Kaminaljuyu durante el Preclásico abandonó el sitio e ingresó otra población diferente a ocuparle (Hatch 1997; Fahsen 1997). Esta población intrusa permaneció en Kaminaljuyu al menos hasta el final del Clásico Tardío. El complejo cerámico asociado con esta gente ha sido llamado Tradición Cerámica Solano. Posteriormente a estos estudios, por medio de comparaciones con otra cerámica de Guatemala, se determinó que dicha tradición llegó a Kaminaljuyu desde el Altiplano Noroccidental.

A pesar de que durante el Preclásico Tardío Kaminaljuyu alcanzó el apogeo de su desarrollo en términos de la construcción de pirámides, escultura, comercio a larga distancia, niveles demográficos y complejidad socio-política, a fines de este mismo periodo esta situación empezó a deteriorarse rápidamente. Al término del Preclásico Tardío, Kaminaljuyu estaba inmerso en el cambio ecológico y en una presión económica, condiciones que a su vez indudablemente dispararon los disturbios socio-políticos. El cambio ecológico tiene como evidencia la falta de agua disponible para la agricultura con irrigación. La presión económica debió haber sido causada en parte por la desintegración de una extensa red económica con la Costa Sur y el occidente de El Salvador (conocida como Esfera Miraflores), la cual probablemente era controlada por Kaminaljuyu.

Los disturbios socio-políticos pueden observarse en el cese de las construcciones y de la elaboración de monumentos esculpidos en el centro. Se desconoce hasta qué grado estos disturbios se debieron a las escaramuzas a lo largo de las fronteras del territorio controlado por Kaminaljuyu y a los invasores que entraron al valle a principios del Clásico Temprano, pero por seguro apresuraron la desintegración de la organización política existente.

Luego de observar este patrón de las alteraciones en Kaminaljuyu a fines del Preclásico Tardío y la llegada de un complejo cerámico nuevo a principios del Clásico Temprano, ahora es necesario investigar la naturaleza de la Tradición Cerámica Solano.

LA NATURALEZA DE LA TRADICIÓN CERÁMICA SOLANO

Se cree que la Tradición Cerámica Solano llegó desde el Altiplano Noroccidental de Guatemala pues la cerámica es muy similar, si no idéntica, a la de los sitios del Clásico Temprano tales como La Lagunita, Nebaj, Tzicuay, Uspantán, Zacualpa, Salcaja y Zaculeu, así como quizá hasta Chama en el este. Todos estos sitios no sólo están asociados con un complejo cerámico similar sino que también en muchos de ellos se han descubierto tumbas de una forma especial. Estos sitios se localizan en un amplio semi-círculo, que sigue los cursos generales del río Chixoy (también llamado río Negro) y del río Cotzal (Mapa 1).

Mapa 1 Distribución de sitios arqueológicos con cerámica de la Tradición Solano en el Altiplano Noroccidental de Guatemala (Adaptado de Smith 1955:fig.42)

        El complejo cerámico de estos sitios es muy similar al que ingresó a Kaminaljuyu a principios del Clásico Temprano, e incluye lo siguiente:

1. Platos tetrápodes con engobe espeso naranja o policromos con soportes mamiformes o largos y cilíndricos (Figura 1 a, b). Los platos tetrápodes también se conocen en Las Victorias, Salcaja (Iglesias y Ciudad s.f.:fig.103), La Lagunita (Ichon y Arnauld 1985:fig.94), Zacualpa (Wauchope 1975:fig.5i), Nebaj (Smith y Kidder 1951:fig.75k) Tzicuay (Adams, comunicación personal), en Semetabaj (Shook et al. 1979:fig.7), Chiantla (Prensa Libre, 4 de marzo 1998) y en el área de San Pedro Jocopilas/Santa Cruz Quiché (colección privada). Aunque es cierto que los tetrápodes mamiformes y otras formas de vasijas constituyen un estilo horizonte Protoclásico que se encuentra en muchos lugares de Mesoamérica, lo que estoy argumentando aquí es que existen dentro de un complejo cerámico que es específico y compartido por estos sitios en el noroccidente de Guatemala el cual difiere, sobre todo en su tecnología, de otros complejos en ese momento.

2. Soportes de vasija (potstands). Son muy comunes en esta época, aunque en Kaminaljuyu tienden de usar cuellos cortados de cántaros para la misma función (Figura 1c). Para un buen ejemplo de la forma, véase Ichon y Arnauld 1985:fig.82h.

3. Cántaros con dos a cuatro asas de banda que van del labio al borde. La forma se encuentra en Zacualpa (Wauchope 1975:fig.66), en Nebaj (Smith y Kidder 1951:fig.74), en La Lagunita (Ichon y Arnauld 1985:fig.97a, b) en Tzicuay (Adams, comunicación personal) y en una colección privada del área de San Pedro Jocopilas/Santa Cruz Quiché.

4. Picheles trípodes. Esta forma es común en Kaminaljuyu (Figura 1d), Zacualpa (Wauchope 1975:fig.40, 41). La Lagunita (Ichon y Arnauld 1985:fig.85) y Nebaj (Smith y Kidder 1951:fig.73v, w, x).

5. Comales con pared. Esta forma es muy común, pero en Kaminaljuyu y en Nebaj se encuentran con indentaciones hechas con el dedo en el fondo del comal (Figura 1e; Smith y Kidder 1951:fig.85b). Pueden llevar un asa en forma de canasta como se encuentran en La Lagunita (Figura 2a) y en Kaminaljuyu/San Jorge (Hatch 1997:fig.158).

6. Incensarios en forma de cuenco, con espigas en el exterior que frecuentemente llevan tres soportes. Varios ejemplos provienen de Nebaj (Smith y Kidder 1951:fig.76), Zacualpa (Wauchope 1975:fig.56 d, e), La Lagunita (Ichon y Arnauld 1985:fig.76b) y del área de San Pedro Jocopilas/Santa Cruz Quiché.

7. Incensario en forma de cucharón. Estos son comunes en Kaminaljuyu (Kidder, Jennings y Shook 1946:fig.201b; Hatch 1997:163-164) y en Semetabaj (Shook et al. 1979:fig.9).

8. Vasijas “pato” (duckpots). Se cree que estas posiblemente funcionaban como tapaderas de incensario. Provienen de Nebaj, Aguacatán, Chalchitan y Zacualpa (Borhegyi 1952; Wauchope 1975:fig.81) y de La Lagunita (Ichon y Arnauld 1985:fig.84 e). También se han encontrado en Alta Verapaz (Borhegyi 1952) y se recuperaron varios fragmentos en Kaminaljuyu/San Jorge.

9. Vasijas con engobe espeso negro o naranja, o naranja micáceo. En Kaminaljuyu/San Jorge se les conoce como la Vajilla Prisma (Hatch 1997:153-156); el Tipo Ticon Naranja en La Lagunita es muy comparable. En Semetabaj se han encontrado vasijas similares.

Las tumbas típicas de los sitios del Clásico Temprano de la región noroccidental no han sido descubiertas en todos los sitios mencionados, ni en Kaminaljuyu, pero hay que tomar en cuenta que el descubrimiento de una tumba puede ser fortuito.

Las tumbas que se conocen son a veces circulares o rectangulares con una antecámara, tales como las de Nebaj (Smith y Kidder 1951:figs.36, 42), Chutixtiox y Xolpacol (Smith 1955:24, 26) o abovedadas como en Tzicuay (Smith y Kidder 1951:34), a veces provistas de una escalera que descendía a una antecámara rectangular como la de Zaculeu (Woodbury y Trik 1953:fig.40) y La Lagunita (Ichon y Arnauld 1985:fig.20).

Algunas de estas tumbas corresponden claramente al Clásico Temprano, mientras que otras se usaron repetidamente a lo largo del Clásico y del Postclásico, lo que hace difícil determinar la fecha de la construcción más antigua. Adicionalmente, vale la pena mencionar que la tumba de Semetabaj, por su forma similar a las ya mencionadas, fue otra parecida. Lamentablemente, las vasijas de esa tumba se han perdido y es imposible fecharle con seguridad.

Las similitudes en la cerámica y las tumbas de élite en varios de estos sitios sugieren que representan a un grupo humano especial. También es significativo que los sitios aparecen de manera bastante abrupta en la región noroccidental (departamentos de Huehuetenango y Quiché) a principios del periodo Clásico Temprano.

La multitud de estos sitios del Clásico Temprano se diferencia notablemente del pequeño número que se conoce de sitios del periodo Preclásico, un fenómeno que ya fue comentado por Adams (1972:1-16). Para el periodo Preclásico Medio, se encontraron en la región tres sitios que corresponden al Preclásico Medio: Cambote en el departamento de Huehuetenango y Río Blanco y Chiche en Quiché (Mapa 2). Sin embargo, la cerámica muestra que Chiche estaba más relacionado con el Altiplano Central y Kaminaljuyu que con Río Blanco y Cambote.

Seguramente puede que hayan algunos más sitios Preclásicos, pero de todas maneras son escasos en comparación con el número que corresponden al Clásico Temprano.

Figura 1 Formas comunes del Clásico Temprano que se encuentran en la Tradición Cerámica Solano, Kaminaljuyu/San Jorge (Hatch 1997):155-161). Dibujos de Alfredo Román: a) Plato tetrápode con soportes largos; diámetro en el orificio 25 cm. b) Plato tetrápode con soportes mamiformes; diámetro en el orificio 25 cm. c) Ejemplos de cuellos cortados de cántaros para utilizar como soportes de vasija; lo diámetros en el orificio varían de 13 a 18 cm. d) Pichel trípode; diámetro en el orificio 11 cm.

e) Comal con pared e impresiones de dedo en el fondo; diámetro en el orificio 32 cm.

Figura 2 Comal con asa en forma de canasta de mercado. El diámetro en el orificio de esta forma varía de 22.3 a 27.4 cm (Ichon y Arnauld 1985:220, fig.95a). b. Incensario con tres picos sólidos en forma de efigie, Fase Horcones, proveniente de Chiapas, México (Lowe 1962:fig.20 a-c).

Se encontró la misma forma en el sitio arqueológico Río Blanco, departamento de Quiché.

Mapa 2 Sitios arqueológicos en el Altiplano Noroccidental de Guatemala que corresponden al

Preclásico Medio (Adaptado de Smith 1955:fig.42)

        A diferencia del Altiplano Noroccidental, en el Altiplano Central (departamentos de Chimaltenango, Sololá, Sacatepéquez y Guatemala), la ocupación era bastante densa durante el Preclásico. No obstante, la mayoría de estos, excepto en el departamento de Guatemala, fueron abandonados en el Preclásico Tardío, incluyendo al sitio Chiche. La escasez de centros mayores al noroccidente del valle de Guatemala parece indicar conflicto y el desarrollo de una zona de amortiguamiento entre la región noroccidental y Kaminaljuyu. Este último centro alcanzó su máximo poderío en el Preclásico Tardío, en parte tal vez porque atrajo a la población procedente de otras áreas conflictivas del Altiplano Central. De cualquier manera, de este momento en adelante Kaminaljuyu estuvo involucrado activamente en lo que se conoce como la Esfera Miraflores, una red comercial que ligaba al valle de Guatemala con la Costa Sur, el occidente de El Salvador y el valle inferior del Motagua (Demarest y Sharer 1986:194-223).

En el Preclásico Tardío las diferencias entre el Altiplano Central y el Noroccidental son pronunciadas. El complejo cerámico de la Esfera Miraflores se caracteriza por vajillas utilitarias rojo-sobre-beige, vajillas de pasta blanca y vajillas de Kaminaljuyu Café Negro Fino. El complejo cerámico Preclásico Tardío de Río Blanco y Cambote se caracteriza principalmente por cántaros con engobe naranja, Naranja Lustroso y Negro Lustroso. Las diferencias entre los dos complejos (o tradiciones en este caso) indican que evidentemente ambas regiones permanecieron separadas a lo largo del periodo Preclásico Tardío.

ORÍGENES DE LA TRADICIÓN CERÁMICA SOLANO

Ahora surge la pregunta respecto de la aparición bastante repentina de esta gente en Guatemala y de su rápida expansión por todo el Altiplano Noroccidental a principios del Clásico Temprano. ¿Se encuentran sus orígenes en Río Blanco y Cambote? o ¿dio ingreso desde la bocacosta? En respuesta a la primera pregunta, no parece que la Tradición Cerámica Solano provino de Río Blanco y Cambote, ya que la actividad en estos centros era bastante débil. Tampoco parece que éstos desarrollaban la cerámica que aparece en la Tradición Solano y no hay indicios de que estuvieran organizándose para ejercer una fuerte expansión en el Altiplano.

En relación a la segunda pregunta, no existe evidencia arqueológica de un movimiento de gente del área costera subiendo hacia el Altiplano Noroccidental durante tiempos del Preclásico Tardío, o de antecedentes del Complejo Solano en alguna parte de la Costa Sur.

El centro mayor del Preclásico Tardío en la región occidental de la bocacosta era Tak´alik Ab´aj. Aunque durante el Preclásico Medio hubo nexos fuertes entre el Altiplano Noroccidental y Tak´alik Ab´aj, con la llegada del Preclásico Tardío llegó al inventario de dicho centro cerámica nueva y diferente, se empezó a producir escultura en estilo Maya y su orientación comercial cambió del Altiplano Noroccidental hacia la costa y la ruta a lo largo de la bocacosta, llegando hasta el departamento de Escuintla y El Salvador.

En resumen, entonces, la posibilidad de que la Tradición Cerámica Solano haya tenido su origen en el área de Río Blanco y Cambote, o en el área costera de Guatemala, debe descartarse. En esta plática se argumentará que la Tradición Cerámica Solano entró a Guatemala al Altiplano Noroccidental desde algún lugar del suroriente de Chiapas.

Como ya se mencionó, en el Clásico Temprano la Tradición Cerámica Solano se encuentra en Nebaj, Tzicuay, Uspantán, La Lagunita y Zacualpa en el departamento de Quiché, en Chiantla cerca de Huehuetenango y ligeramente más tarde en Zaculeu. Asimismo, está presente en la vecindad de Salcaja en el departamento de Quetzaltenango, en Semetabaj cerca del lago Atitlán y en Solano y Kaminaljuyu en el valle de Guatemala. La cerámica de la Tradición Solano también se encuentra abundantemente en los departamentos de Chimaltenango y Sacatepéquez.

La distribución del complejo cerámico intruso en el noroccidente de Guatemala y las similitudes con los tipos cerámicos de Chiapa de Corzo sugieren que el complejo ingresó a Guatemala desde algún lugar del suroriente de Chiapas. Probablemente es relevante que los estudios cerámicos en Chiapa de Corzo muestran que este sitio experimentó un cambio poblacional al final de la fase Horcones del Preclásico Tardío (Lowe 1962:10; Adams 1991:104). Dicha información concuerda bien con la evidencia arqueológica de Guatemala, puesto que sugiere que los eventos en Chiapas pueden haber sido responsables de disparar movimientos demográficos hacia el Altiplano Noroccidental de Guatemala a principios del periodo Clásico Temprano. En Guatemala todavía había espacio disponible para que los grupos migratorios se asentaran y, con base en los tipos cerámicos del complejo en Río Blanco y Cambote, parece que tenían una tradición de relaciones amistosas, tal vez hasta de alianzas políticas. La cerámica Naranja Lustroso y Negro Lustroso de Río Blanco y Cambote son similares a los tipos de Chiapas. En el inventario de Río Blanco también se incluye un tipo de incensario con tres picos sólidos en forma de efigie, el cual se encuentra en Chiapa de Corzo durante la fase Horcones (Fig.2b; Lowe 1962:fig.20 a-c, lámina 18f), pero se diferencia en estilo con los que se encuentran comúnmente en Guatemala.

Los espesos engobes de color negro y naranja, especialmente en los cuencos y platos tetrápodes del Clásico Temprano en el Altiplano Noroccidental de Guatemala, parecen derivarse de las vajillas Naranja Lustroso y Negro Lustroso del Preclásico. Además, en la colección de Santa Cruz Quiché hay una vasija con cocción diferencial que parece ser una importación directa de Chiapas.

Si es cierto que la Tradición Cerámica Solano tuvo su origen en Chiapas, podríamos especular acerca de la ruta que pudo haber tomado desde Chiapas para llegar a Guatemala, aunque todavía no hay evidencia concreta para responder a esta pregunta. Una buena inferencia es que los grupos siguieron la cuenca del río Grijalva hacia el Altiplano de Guatemala. Entonces, un camino lógico sería entrar a Guatemala a través del paso natural a lo largo del valle del río Cuilco. Sin embargo, ya sea que los grupos entraron a Guatemala directamente desde la cuenca del río Grijalva, o que cambiaron su ruta a lo largo del valle del río Cuilco, llegarían directamente al área de Chiantla y Zaculeu, desde donde habría sido natural proceder a lo largo de la cuenca del río Chixoy y desde allí hacia el sur al interior del departamento de Quiché. Feldman (1978:fig.4) mostró la existencia en el siglo XVI de una ruta comercial de Tierras Altas que iba de Guatemala a Chiapa de Corzo vía Comitán. Una segunda ruta se dirigía a lo largo de la bocacosta para ingresar a México; hoy día los caminos y carreteras principales siguen aproximadamente el curso de estas rutas.

LA EVOLUCIÓN DE LA TRADICIÓN SOLANO EN EL CLÁSICO TARDÍO

A pesar de que claramente la Tradición Solano permaneció en el Altiplano por todo el periodo Clásico, el análisis de la cerámica (especialmente de las vajillas utilitarias) indica que a principios del Clásico Tardío la Tradición Solano empezó a evolucionar en tres direcciones. Una de estas se desarrolló en el Altiplano Central, la segunda empezaba más al norte, en el área del departamento de Quiché y una tercera alrededor del lago Atitlán. En el Altiplano Central, es decir en los departamentos de Chimaltenango, Sacatepéquez y Guatemala, la Vajilla Esperanza Flesh evolucionó estable y suavemente hacia la Vajilla Amatle del Clásico Tardío. De manera distinta, la cerámica dentro del Altiplano Noroccidental evolucionó en las vajillas café monocromas descritas por Wauchope (1970:103-107).

Basado en la distribución de los grupos lingüísticos al momento de la Conquista Española y por la falta de cambios abruptos en los complejos cerámicos durante tiempos del Postclásico, parecería que el grupo del norte se desarrolló en los hablantes de K´iche´, los del sur en los hablantes de Kaqchikel, con los Tz’utujil alrededor del lago Atitlán. De allí en adelante, los tres grupos pelearon entre ellos intermitentemente o formaron alianzas, respondiendo a las demandas del momento. Los Kaqchikel llevaron a cabo una guerra en el área de Cotzumalguapa y al parecer ganaron el control de esta zona. Al norte, varios centros K´iche´ empezaron a nuclearse alrededor del centro de Utatlán, desde donde llevaron a cabo una campaña agresiva de conquista y expansión durante el periodo Postclásico.

DESARROLLOS DEL POSTCLÁSICO

Investigaciones arqueológicas en el noroccidente del Altiplano de Guatemala muestran que el desarrollo cerámico en varios sitios fue continuo a lo largo del periodo Clásico, sin evidencia de alguna intrusión cerámica mayor entre el Clásico Tardío y el Postclásico Temprano. Este patrón es válido para el área del río Cotzal (Adams 1972:1-11), el cual se inició en el Clásico Temprano y continuó a lo largo del Postclásico. Similarmente, la cerámica del área del Gran Utatlán muestra una evolución gradual hacia los tipos del Postclásico (Brown 1982:45). La única dirección notable que Brown notó en Utatlán fue hacia la nucleación de los asentamientos en el Postclásico Temprano, con Utatlán convirtiéndose finalmente en la capital regional durante el Postclásico Tardío. El complejo cerámico de Zacualpa, que también se inició a principios del Clásico Temprano, continuó hasta el Postclásico Tardío, cuando el centro fue abandonado (Wauchope 1975:53-61). Muy recientemente G. Braswell (comunicación personal 1995) encontró en Chimaltenango evidencia de que la Vajilla Amatle del Clásico Tardío continuó evolucionando en el Postclásico Temprano. Estos estudios muestran, de una manera bastante clara, que las poblaciones permanecieron dentro de las mismas regiones generales sin cambios radicales del Clásico Tardío al Postclásico Tardío. Los cambios que aparecen son de naturaleza gradual y evolutiva.

Si la cerámica no muestra evidencia de intrusiones mayores hacia el Altiplano Noroccidental y el Central durante el Postclásico, esto sólo puede significar que las poblaciones que se originaron en la Tradición Cerámica Solano todavía estaban en la región al momento de la Conquista Española. A su llegada al área, los españoles encontraron que los K´iche´ se localizaban en el Altiplano Noroccidental y los Kaqchikel en el Altiplano Central. La evolución lenta pero continua de la cerámica indica que estas poblaciones habían residido en el área general por largo tiempo, al menos desde el Clásico Temprano hasta el Postclásico. Por lo tanto, uno puede concluir que el grupo asociado a la Tradición Solano, que entró inicialmente al Altiplano Central durante el Clásico Temprano, debió estado formado por hablantes de K´iche´ Mayor. La división en tres grupos distintos durante el Clásico Tardío también parece coincidir con la distribución territorial de los hablantes de K´iche´, Kaqchikel y Tz’utujil al momento de la Conquista Española. La mayoría de investigadores está de acuerdo en que el K’iche´ y el Kaqchikel se separaron en dos idiomas distintos alrededor de 900 y 1000 DC (Kaufman 1976:103) y podemos presumir que la separación entre ambos grupos se inició en tiempos del Clásico Tardío.

Es más difícil discernir la relación entre los hablantes de K’iche´ y Mam. El análisis lingüístico calcula que el K’iche´ Mayor y el Mam Mayor se separaron de otros idiomas Mayas alrededor de 1400 AC. Sabemos que Zaculeu era la capital Mam cuando llegaron los españoles y, en vista de la evolución gradual y consistente de la cerámica asociada, podemos asumir que los Mames ocupaban los sitios Preclásicos de Río Blanco y Cambote, pero que los abandonaron durante el Clásico Temprano para construir y trasladarse a Zaculeu. La falta de vasijas de formas Protoclásicas en Zaculeu indica que fue fundado después de La Lagunita, Tzicuay, Nebaj y Zacualpa. Los Mames permanecieron en Zaculeu hasta que fue conquistado por los K’iche´ en el Postclásico Tardío. Por los documentos etnohistóricos sabemos que aunque inicialmente los Mames fueron amistosos con los K’iche´, posteriormente éstos los conquistaron en algún momento anterior a la llegada de los españoles.

Los Anales de los Kaqchikel (Recinos 1950:63) informan que al inicio de sus andanzas llegaron a la tierra de los Mames. Posteriormente, llegaron de nuevo a la tierra de los Mames quienes les dijeron que ellos eran sus “hermanos”, aunque el idioma era un poco diferente y que no debían pelear entre ellos. Tanto en los Anales como en el Popol Vuh, las andanzas parecen no haber sido agresivas. Los reportes de sus batallas ocurrieron después que experimentaron su “aurora”, cuando los guerreros se reunieron en Utatlán. En la Historia Xpantzay II (pp.133) se lee que, antes de la aurora, ellos no hacían la guerra. Durante el periodo de expansión más y más territorio cayó bajo el poder de los K’iche´. Los Kaqchikel empezaron como aliados de los K’iche´, pero luego se sublevaron contra éstos. En algunos casos establecieron alianzas con los Poqom.

En otros documentos, los Mames reclamaban sus derechos a ciertas tierras que habían perdido a manos de los K’iche´. El Título Mam (Crespo 1956:10) afirma que:

…Los Achi de la provincia Utlateca, como hombres ambiciosos amigos de decisiones y guerras, estando nosotros y antepasados pacíficos y quietos. Gozando de nuestra posesión arriba dicha, vinieron a darnos guerras y así como hombres poderosos y de mucha gente nos hicieron retirar de estos llanos donde estábamos poblados a la serranía alta donde nos fortificamos, lo cual hicieron con fuerza y violencia y desde a pocos que no fueron dies (y poco menos de dies años) fue Dios servido que vinieran los Cristianos….

En el Título Uchabaja (Carmack 1973:370) se consigna que los ancestros del autor “entraron en la tierra de la milpa” (en Sacapulas) “hace tanto tiempo que no puede ser contado”. Se afirma que la tierra les pertenecía a ellos, los Uchabaja, hasta que los guerreros K’iche´ llegaron y les quitaron todo.

En la Crónica Nihaib I (Recinos 1957:74-75; Álvarez 1987:27-28) se informa que los K’iche´ llegaron a territorio Mam (algunos referidos como los Yoc) y a los grandes centros de los Mam. Se consigna que en el año 1300 los Mam fueron conquistados por los Nehaib y Quebec (Nihaib y Cavec). Se afirma que posteriormente se inició otra conquista bajo el mando de Quicab, quien conquistó el territorio Mam y causó mucho daño. Después, junto con otros linajes, Quicab empezó a conquistar la Costa Sur.

De lo anterior podemos concluir que los Mam ya estaban en el Altiplano Noroccidental cuando llegaron los K’iche´. Parece que convivieron pacíficamente hasta tiempos tardíos, especialmente cuando el poderoso líder y guerrero Quicab inició su campaña de conquista durante el Postclásico. Con base en la información de la cerámica ya discutida, parecería que los grupos del K’iche´ Mayor ingresaron al Altiplano Noroccidental, probablemente desde algún lugar de Chiapas a principios del Clásico Temprano, alrededor del 250 DC. Los sitios río Blanco y Cambote ya estaban ocupados para ese momento y la cerámica muestra que había habido una tradición de interacción entre ellos y la región de Chiapas durante el periodo Preclásico.

Entonces, el patrón sugiere que los Mam y los grupos del K’iche´ Mayor establecieron algún tipo de alianza durante esta época, de tal forma que permitieron a los del K’iche´ Mayor llegar y establecerse en esa región. Vivieron juntos en paz hasta el Postclásico cuando empezó la expansión K’iche´ y las guerras entre ellos se iniciaron.

Aparentemente, los sitios Río Blanco y Cambote permanecieron ocupados en los inicios del Clásico Temprano, pero luego fueron abandonados y, hacia la mitad del periodo se construyó Zaculeu, el cual presenta esencialmente el mismo tipo de inventario cerámico que los otros sitios del Altiplano Noroccidental. La falta de evidencia de guerra y de fortificaciones implicaría que ambos grupos convivieron pacíficamente hasta los tiempos del Postclásico.

COMENTARIOS FINALES

En los primeros años del periodo Colonial, los informes de los K’iche´ y Kaqchikel mencionan sus conquistas y los límites geográficos de sus territorios. Estos documentos también enfatizan sus migraciones desde lugares distantes. Por otro lado, grupos lingüísticos tales como el Mam, Poqomam y Q’eqchi’ no mencionan migraciones y reclaman que siempre han residido en sus territorios actuales. Los documentos, especialmente algunos títulos de tierras, indican que en el primer o segundo siglo anterior a la Conquista Española, los K’iche´ y los Kaqchikel pelearon contra los Mam y Poqomam que ya residían en la zona y tuvieron éxito en arrebatarles parte de sus tierras.

Si los argumentos anteriores son válidos, podemos hacer comentarios sobre el problema de las referencias a los orígenes de “Tula” y de la Costa del Golfo de México, que se encuentran en los documentos de los K’iche´ y Kaqchikel.  Este problema puede resolverse de ser cierto que los grupos del K’iche´ Mayor ingresaron desde Chiapas. Durante el Preclásico Medio, las poblaciones en Chiapas no sólo tenían una fuerte relación con los Olmecas de la Costa del Golfo, sino que probablemente estaban bajo su control político. Es muy posible, aún probable, que los orígenes de los grupos gobernantes se transmitieron por tradición oral y se convirtieron en la versión “oficial” de la historia local. Las élites posteriores habrían reclamado una herencia aristocrática similar, una práctica que se enfatiza en los textos registrados en las estelas Mayas. Puede hacerse una analogía con el “Domesday Book” de los Ingleses, que registra los nombres de aquéllos que acompañaron a Guillermo el Conquistador en 1099 y por medio del cual todas las personas deseaban reclamar herencia aristocrática para trazar sus ancestros genealógicos. Si esta analogía tiene validez, nos quitaría el problema de la supuesta “invasión tolteca” al inicio del Postclásico Temprano en Guatemala, para la cual no existe evidencia arqueológica.

En este artículo se han propuesto varias ideas nuevas que necesitan ser comprobabas. Por ejemplo, será de mucha importancia establecer comparaciones más detalladas entre la cerámica del Altiplano Noroccidental de Guatemala con la de Chiapas. Asimismo, deben iniciarse investigaciones en la esquina noroccidental del departamento de Huehuetenango y hay que obtener una muestra sustancial de la cerámica del valle del río Cuilco.

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