Asociación Tikal

099 Algunos aspectos relevantes de la cerámica Clásico Temprano a nivel regional en la Zona Cultural Mirador, Petén, Guatemala – Gustavo Martínez Hidalgo, Beatriz Balcárcel Villagrán, Francisco López – Simposio 25, Año 2011

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Martínez Hidalgo, Gustavo, Beatriz Balcárcel Villagrán y Francisco López

2012        Algunos aspectos relevantes de la cerámica Clásico Temprano a nivel regional en la Zona Cultural Mirador, Petén, Guatemala. En XXV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2011 (editado por B. Arroyo, L. Paiz, y H. Mejía), pp. 1222-1235. Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropología e Historia y Asociación Tikal, Guatemala (versión digital).

99

ALGUNOS ASPECTOS RELEVANTES DE LA CERÁMICA CLÁSICO TEMPRANO A NIVEL REGIONAL EN LA ZONA CULTURAL MIRADOR, PETÉN, GUATEMALA

Gustavo Martínez Hidalgo

Beatriz Balcárcel Villagrán

Francisco López

PALABRAS CLAVE

Cuenca Mirador, Cerámica, Clásico Temprano

ABSTRACT

The following paper presents data regarding important themes on the pottery from Mirador during the Early Classic.  A suggestion to revise the term “Protoclassic” is proposed, as recent studies show more information for this period.

ANTECEDENTES

Las Tierras Bajas Mayas tuvieron grandes cambios durante la transición del Preclásico Tardío y el Clásico Temprano, especialmente la caída de El Mirador y su dominio lo que varios autores han llamado el evento que dio inicio al Clásico Tardío (Figura 1). Las investigaciones de Walker, Reese-Taylor y Mathews han planteado que el Clásico Temprano da alrededor del 150 DC que también coincide con el descenso cultural y poblacional de este gran sitio Preclásico. (Walker, Reese-Taylor, Mathews 2006).

Se ha observado que en distintas partes de las Tierras Bajas existen cambios y eventos que son contemporáneos con este colapso de la Cuenca Mirador, es un momento de cambio en el área Maya, eventos que se pueden fechar según algunos autores (como se mencionó Resse, Walker y Mathews idem) alrededor del año 159 DC. A nivel cerámico, El Mirador es un espacio temporal que tiene que ver con la intrusión de nuevas ideas decorativas de alfarería que van a cambiar los patrones de color en la decoración de las piezas. Es importante destacar que este fenómeno sólo aparece en ese tiempo y no vuelve a manifestarse en el futuro en la Cuenca Mirador. Por otra parte se puede ver como la adaptación de patrones nuevos a los ya establecidos patrones del Preclásico Tardío, combinándolos y enriqueciendo la decoración monocroma y bicromía que prevalecía en este momento. Es posible ligar fenómenos sociales de El Mirador con cambios en los patrones de la alfarería, siendo una de las premisas principales para este estudio regional preliminar de la Cuenca Mirador.

Por la temporalidad y los eventos de cambio en las Tierras Bajas, es necesario revisar el término Protoclásico el cual, ha sido objeto de mucha discusión y el tema no está agotado. Por el contrario, cada año los datos son más reveladores, como sucede en el sitio El Mirador donde nuevas evidencias han empezado a definir este periodo y su relación con los complejos cerámicos preclásicos y clásicos temprano. El Protoclásico en el área Maya ha tenido problemas para determinar sus características básicas, su organización, sus límites temporales, las relaciones entre los contextos arqueológicos y la alfarería fechada para esta época. No se han relacionado estos materiales con otros eventos sociales como colapsos tempranos, despoblamientos o decadencia cultural de una zona en particular. Los materiales protoclásicos se han especializado hacia un tema específico, como el caso de las vasijas mortuorias de algunos sitios como Holmul (Merwin y Vaillant 1932), Mountain Cow (Thompson 1931), Holmul (Willey y Gifford 1961), Barton Ramie (Gifford 1976). La generalidad de los problemas relacionados con el Protoclásico, así como sus rasgos ha sido sintetizado en un cuadro por Resse-Taylor, Mathews y Walker 2006, en fechas, definiciones, científicos proponentes que merece la pena observar: (Figura 2).

Nombre

Fechamiento

Científicos

Rasgos

Complejo Q

Temprano

Merwin y Vaillant 1932

Complejo mortuorio

Protoclásico

50 AC 250 DC

Willey y Gifford

1961 para el Estilo Holmul 1

Asumen intrusión extranjera

(teotihuacanos)

Subcomplejo

Protoclásico

1 al 300 DC

Gifford 1976 para Barton Ramie

Asume sub-complejos mortuorios funcionalmente incompletos

Protoclásico extendido

1 al 300 DC

Demarest y Sharer

1982 (Tierras Altas)

Asumen una difusión de incremento gradual de varios diagnósticos protoclásicos por un largo periodo

Fase Protoclásico Tardío

41 al 238 DC

Meskill 1992 para

Icich Panha

Asume una fase cerámica funcionalmente completa, una fase marcada por fechas Mayas

Estadio cerámico Protoclásico

75 +/- 25 AC al 400 +/- 20 DC

Brady et al.

Asume un estadio cerámico Protoclásico con dos sub-fases divididas en años, muy largo temporalmente

Preclásico Tardío Terminal

100 al 300 DC

Kosakowsky 2001

Elimina el térmico Protoclásico

Horizonte Protoclásico

159 a 238 DC

Resse-Taylor, Walker

2002

Asumen que las figuras históricas usurpan un conjunto de diagnósticos con propósitos políticos específicos

Clásico temprano 1

159 – 292 DC

Walker et al.

Combina el Protoclásico tardío con Tzakol 1; asume un registro epigráfico, fase marcada por fechas históricas

Subcomplejo Paixbancito

100 – 200 DC

Forsyth 1989

2003

Contemporáneo con Nakbe, es un sub-complejo contemporáneo en cierta medida con el Preclásico tardío, asume la impureza de los contextos aparecimiento de modos del clásico Temprano

Preclásico Tardío Terminal

100 – 200 DC

Martínez y Bárcarcel

2010

Sin descartar la existencia de Paixbancito, se tienen evidencias de modos y formas típicas del Protoclásico, con la intrusión de modos y formas típicas del Clásico Temprano, sobrevivencia de modos y formas del Preclásico Tardío. Elimina el uso de Protoclásico gradualmente, por un concepto adecuado a la realidad regional de la Cuenca Mirador.

Figura 2:  Cuadro con información cerámica del Clásico Temprano

De lo anterior se puede resumir que el Protoclásico puede asociarse con un sub-complejo funcional. Sin embargo, las vasijas cerámicas del mismo también representan una intrusión en las Tierras Bajas Mayas aproximadamente entre el 1 al 300 DC como mencionan algunos autores. Por otra parte, Demarest y Sharer, mencionan que los rasgos diagnósticos de este momento entraron gradualmente en conjuntos y no como una unidad (Demarest y Sharer 1982). Otro de los aspectos a tomar en cuenta, es la relación de este tipo de alfarería con los contextos arqueológicos, como sucede en el sitio de Kichpanha, en donde Meskill ha demostrado que fue un complejo completo y funcional con clara identidad cronológica (Meskill 1992).

La dimensión temporal ha sido motivo para definir el Protoclásico, pues Brady et al. han categorizado al Protoclásico como un estadio cerámico largo, un periodo de 500 años, con dos sub-fases divididas alrededor del 150 DC. La longevidad de este periodo, que también es apoyado por Pring (2000), Ball y Tashek (2003), Velásquez et al. (2003), está basada en la consistencia de los tipos cerámicos, con características protoclásicas. En cuanto al fechamiento y distribución espacial del Protoclásico, se ha podido observar que el periodo es sensible en el área Maya, especialmente la zona central de la misma. Bachand ha identificado 75 fechas de radiocarbono que caen dentro de esta región durante este periodo conflictivo y crucial.

En cuanto al uso y definición del término Protoclásico, Kosakowsky y Rice entre otros autores, argumentan que el término debe ser anulado, usando en su lugar Preclásico Tardío Terminal, término que incluye todos los rasgos contemporáneos sin importar su divergencia. También toma en cuenta que hay sitios que no cuentan con presencia de alfarería Protoclásica como Becan (Ball 1977) o Uaxactun (Smith 1955). Esto favorece el uso de modos y formas Chicanel por más tiempo hacia el Clásico Temprano, en vez de depender de modos protoclásicos, es decir, que la parte tardía del Preclásico Tardío o sea Terminal, tiene como aspecto destacable el ingreso o el desarrollo de estos modos “nuevos” de alfarería (Kosakowsky 2001).

En relación con el Protoclásico como material arqueológico tiene con eventos sociales o políticos conocidos en el área Maya, Resse-Taylor et al. proponen utilizar los finales de Katun correspondientes a la Cuenta Larga, en lugar de fechas occidentales, usando la base epigráfica. Se tiene entonces, que el Protoclásico definido por Brady se divide en dos, eliminado este concepto y se asigna la sub-fase temprana a la sub-fase tardía del Preclásico Tardío (75 AC a 150 DC). La sub-fase tardía se divide en tres o de forma tripartita, de forma similar que la periodificación del sitio de Uaxactun (Tzakol I, II, III). Entonces se tiene:

Clásico Temprano I (159 – 297 DC) relacionando el momento con la fecha de la Estela 29 o Estela Roja de Tikal (el rey era Jaguar Decorado; se puede situar con los periodos Matzanel y Tzakol I de Smith (Smith 1955).

Clásico Temprano II finaliza en 376 DC se relaciona con una fecha de Tikal el 378 DC lo que equivale a Tzakol II.

Clásico Temprano III, que finaliza como todos los científicos coinciden fecharlo, durante el 554 DC equivalente a Tzakol III.

A nivel cerámico es la entrada del tipo Ixcanrio Policromo como inicio de la era Clásica. En El Mirador sin embargo, este tipo, aparece en baja frecuencia en contextos mixtos con el tipo Dos Arroyos Policromo. A esto Forsyth (1989) menciona que la pintura o el engobe naranja o crema penetran más temprano en la alfarería de El Mirador.

A nivel temporal, los especialistas dicen que Ixcanrio Policromo aparece más o menos durante el 150 DC y desaparece en el 250 a 300 DC, reemplazado por otros policromos. Por otra parte, esto se ha interpretado este tipo de material cerámico con la transición e indicador de un clima social cambiante, una política volátil. Sin embargo, en El Mirador sucede un decaimiento social y político. En este sitio, alrededor del 150 DC ocurre un evento que transforma la vida del estado temprano, su decaimiento ligado a un descenso poblacional y cultural (lógicamente no es el cese de las actividades culturales, es un descenso no una extinción). Las investigaciones regionales que se están emprendiendo tratan de mostrar como un gobierno centralizado dentro de la Cuenca durante el Preclásico Tardío, empieza un descenso gradual ligado al Protoclásico, que culmina con los últimos intentos de revitalizar el antiguo gobierno durante el Clásico Temprano.

En la Cuenca Mirador, el Clásico Temprano está comprendido temporalmente entre el 200 al 500 DC como la mayoría de científicos aceptan la finalización del mismo. Paixbancito se fecha para el 100 al 200 DC coincidiendo con Cauc-Cimi de Tikal y en menor proporción temporal con Floral Park de Belice. En el caso de Acrópolis, como se denomina el Clásico Temprano, hasta la fecha no se ha dividido en periodos de tiempo más pequeños como Tzakol 1, 2 ó 3 como se hizo en Uaxactun (Smith op. cit.).

Por otra parte, el Clásico Temprano está ligado a la definición que se pueda tener del Protoclásico tanto a nivel regional como local. En El Mirador se presenta un fenómeno local fuerte, que Forsyth lo ve ligado a un cese de la actividad constructiva monumental y a la limitada presencia de cerámica fechada para este periodo. Se piensa que El Mirador prácticamente fue abandonado en el 250 DC. Esto liga el fenómeno con materiales Clásico Temprano que se ha definido en la problemática del Protoclásico como un Clásico Temprano I. Esto implica un estudio regional de los complejos en general, que puedan resolver las causas de la caída, cuáles fueron las consecuencias en las instituciones sociales y políticas, y cómo se define el intento de reorganización durante ese tiempo. Hansen menciona que la Acrópolis Central estuvo durante esta época fortificada (Hansen 1990) y el resto de la población se reubico en los parapetos. En la cima de El Tigre se han descubierto más de 100 puntas de proyectil de pedernal y obsidiana indicando una guerra. En apariencia el sitio de El Mirador fue amenazado y los estudios regionales que se están realizando en la Cuenca Mirador, deben verifica el fenómeno bélico que debe de reflejarse en otras zonas que El Mirador gobernaba. Sin embargo, la guerra también aparece en otros sitios del área Maya, con distintas manifestaciones, como el movimiento de cientos de metros de relleno para fosos y muros como en Edzna, Becan, Tikal, Aguacatal, Muralla de León, Balberta, Punta Chimino, Cival, etcétera, o por eventos destructivos como se ha reportado por Walker para las estructuras 6A y 6B de Cerros, que fueron quemadas y enterradas bajo nuevas escalinatas (Walker 1995).

En todos estos acontecimientos, el Clásico Temprano de El Mirador está marcado por cambios dramáticos en la cerámica de la Cuenca. Tradicionalmente se ha considerado el cambio más significativo la sustitución del engobe rojo (tipo Sierra Rojo) por el naranja (tipo Águila Naranja). Sin embargo, en los análisis efectuados a muestras del Preclásico Terminal, se ha observado que el engobe naranja aparece durante esta época en tipos como el Sacluc Negro/Naranja o el tipo Caramba Rojo/Naranja, incluso Iberia Naranja. Forsyth menciona que el Preclásico Terminal y su transición hacia el Clásico Temprano, es un rompimiento entre ambos periodos a nivel de forma, acabado de superficie, decoración y estandarización (Forsyth 1989; 1993).

Por otra parte, en contraposición con el Preclásico Tardío, el Clásico Temprano se había reportado con una distribución restringida, aspecto que ha empezado a esclarecerse con los estudios regionales que muestran una zona más amplia y con varios tipos de contextos asociados. Esta es la esencia de la investigación, que pretende mostrar regionalmente la distribución del material cerámico y sus primeras implicaciones luego del análisis. Se pretende observar el tipo de restricción que presenta la alfarería de esta época fuera del centro urbano de El Mirador y en otros sitios de la cuenca.

Durante los años 80, la cerámica Clásico Temprano se restringía a contextos de arquitectura mayor como en el área de Tigre y la Acrópolis Central. Era muy escasa la muestra que provenía de unidades residenciales, aunque esta circunstancia era cuestión de excavación no de muestra. Regularmente la cerámica Clásico Temprano está concentrada arriba de los pisos de los edificios monumentales o en algunos casos en los niveles de las unidades residenciales. Forsyth menciona que la cerámica Acrópolis representa la ocupación terminal de una larga tradición de complejos arquitectónicos (Forsyth ibid). Existe ocupación en el sitio durante el Clásico Temprano aunque en menor cantidad e intensidad. Sin embargo, aunque no es del tamaño e intensidad que el Preclásico Tardío, los estudios regionales están demostrando que tiene un mayor rango espacial y contextual. Es el último intento de mantener los antiguos patrones políticos y sociales del periodo anterior. Este intento, Forsyth lo ve marcado por una reorientación de los tipos y modos cerámicos, como el acabado ceroso de la cerámica monocroma la cual es reemplazada por una tradición pulida. A este cambio decorativo se le acompaña la técnica del doble engobe. En este sentido, los análisis regionales han mostrado que el doble engobe se inicia en El Mirador desde el Preclásico Tardío.

Acrópolis de la Cuenca Mirador pertenece completamente a la esfera Tzakol, aunque con sus particularidades locales como se ha estado observando en los análisis de la muestra regional. La mayoría de la cerámica engobada corresponde al Grupo Águila, caracterizado por un engobe glossy naranja. También se encuentran monocromos rojos y negros, pero el engobe naranja es el mayoritario. El porcentaje de la cerámica negra del Grupo Balanza que ha sido reportado como bajo, en relación a otros sitios como Uaxactun, Barton Ramie, Tikal, ha empezado a aumentar en las muestras regionales y los monocromos rojo y negro han empezado a subir sustancialmente.

Finalmente, el monocromo rojo está representado por la variedad Dos Hermanos (en otros sitios es un tipo independiente) del tipo Águila Naranja, el cual es un rojo pulido hacia naranja o es un grado de naranja, el cual representa la parte final del continuum rojo desde el Preclásico Medio. Con estas generalidades del Clásico Temprano en la Cuenca Mirador, se ven ahora los datos del análisis regional efectuado. Se presentan datos de Mirador, La Muerta, Sacalero, Nakbe y Tintal, que reflejan el inicio del estudio de tan importante periodo en la historia Maya del centro de Petén.

LA MUERTA

En las temporadas 2003 y 2004 se realizaron excavaciones en el sitio conocido como La Muerta. El sitio presentaba problemas de conservación y de depredación en los edificios A-1 y A-2. El edificio A-2 es un contexto clave en los análisis regionales debido a la calidad de su cerámica Clásico Temprano (Figura 3).

La Muerta se ha identificado como un sitio Clásico Tardío localizado a 3.5 km de el Complejo Tigre de El Mirador. En un principio se creyó que era un sitio periférico, pero los recientes análisis de asentamiento y de materiales arqueológicos, así como hallazgos, hacen pensar o proponer que es un grupo arquitectónico de El Mirador, que tiene su máximo desarrollo en el Clásico Tardío. Esto se observa en la arquitectura del Edificio A-1 un templo ceremonial con escalinata saliente al puro estilo de la arquitectura del centro de Petén. Sin embargo, el edificio A-2, es un edificio atípico no sólo por su fechamiento durante el Clásico Temprano, sino por su arquitectura única en la Cuenca Mirador hasta la actualidad. Está ubicado al oeste de A-1 y presentaba un fuerte saqueo y depredación que dejó descubierto el interior del edificio. Es un edificio de tres niveles con cámaras que se comunican entre sí por medio de pasillos bajos y cortos. El primer estadio constructivo cuenta con seis cámaras abovedadas de diferentes dimensiones con fino acabado de estuco en pisos, así como la aparición de pintura roja en los muros. En el segundo estadio constructivo, se definieron dos muros en talud en las fachadas este y oeste, con escalinatas salientes en las fachadas norte y sur. Se presentan remates de mascarones flanqueando las escalinatas como detalle escultórico de importancia. Las cámaras en ambos niveles tienen diferentes dimensiones, materiales y estilo constructivo (Barcárcel, López, Alvarado 2004).

El estilo arquitectónico del edificio hasta la fecha es totalmente diferente para la zona de la Cuenca, lo que la hace una arquitectura inusual, por su estilo y su temporalidad durante el Clásico Temprano, básicamente si se relaciona con el colapso de El Mirador durante esta época. A nivel de su función, la cantidad de cámaras, la disposición de las mismas, así como, los materiales arqueológicos asociados, hacen pensar en un edificio funerario. Debido a su saqueo en época remota, no permitió observar restos óseos en su lugar de deposición y los pocos restos estaban mezclados con los rellenos y la tierra suelta dejada por los saqueadores. Sin embargo, el edificio y su función, son interesantes dentro del decaimiento demográfico y cultural del Mirador y rememora el status político y social de la zona durante el Preclásico Tardío, como lo reflejan los monumentos 1 y 2.

Las excavaciones de Bárcarcel, López y Alvarado recolectaron la mejor muestra cerámica del Clásico Temprano hasta la fecha en la Cuenca Mirador, no sólo por su calidad, sino por su pureza. Su relación con el Preclásico Tardío es mínima y dependiendo de la zona excavada, su relación con el Clásico Tardío es variable. En algunos contextos de excavación el Clásico Tardío aparece mezclado con el Clásico Temprano haciendo difícil separar tiestos policromos, sin incluir los tiestos códice recolectados. Esto sucede con mayor regularidad en los contextos exteriores del edificio. En el interior del edificio, o sea en las cámaras, la muestra es más pura y es la que se escogió para los análisis que se presentan en este artículo del Clásico Temprano a nivel regional.

La muestra está compuesta de un total de 2108 tiestos diagnósticos (se desecharon los tiestos pequeños, erosionados, poco diagnósticos, etcétera) los cuales presentan el siguiente perfil cerámico del Clásico Temprano. El tipo de mayor frecuencia es el Triunfo Estriado con un 27% de frecuencia, como sucede en otros contextos de El Mirador en donde las muestras de materiales estriados superan a los tipos engobados. En segundo lugar, un tipo que tiene que seguirse en una investigación más profunda, como lo es la variedad Dos Hermanos del tipo Águila Naranja, con un porcentaje del 14.08 %. En estos materiales llama la atención la decoración incisa de una de las muestras, un diseño complejo que debe ser sujeto a más comparaciones en el futuro para entender su simbolismo. En tercer lugar se presenta el tipo emblemático del periodo, es el tipo Águila Naranja con un porcentaje del 12.04 %. Si se unen los porcentajes de las dos variedades del Grupo Águila, se tiene un 26.12 % que equipara los tipos de engobe naranja con los tipos sin engobe o estriados. El siguiente tipo en frecuencia corresponde al tipo Balanza Negro con un porcentaje del 10.76 %, un porcentaje alto comparado con otros contextos localizados en la cuenca en donde este tipo es escaso, como se observa para El Tigre por ejemplo. Llama la atención, que dentro del grupo Balanza, se localizaron buenos ejemplos del tipo Lucha Inciso con un porcentaje del 2.32 %. Seguidamente, el tipo sin engobe y sin estrías Quintal sin Engobe presenta un porcentaje del 6.40 % con una mayoría de cuellos o bordes que podrían ser estriados. Muy cerca, aparece el tipo Dos Arroyos Policromo, el cual reúne otros posibles tipos que por lo inicial del análisis se mantuvieron unidos. El tipo policromo presenta un porcentaje del 9.06 %. Los demás tipos aparecen en frecuencias muy bajas, como el San Blas Rojo sobre Naranja 0.28%, Boleto Negro sobre Naranja 0.23 %, Pita Inciso 0.047 % o un ejemplo que preliminarmente se ha asociado con Balanza Acanalado con un 0.047%. En la muestra se ha detectado un tipo con un engobe rojo, difuso, erosionable, que no se tiene una identificación en el inventario de la alfarería del sitio El Mirador.

En cuanto a las formas el Triunfo Estriado presenta ollas o cántaros con el cuello alto, medio o bajo, con el borde exterior engrosado, en algunos casos el labio esta acanalado o presenta un borde que en el interior es ganchudo. Platos y cuencos de borde evertido. En el tipo Quintal sin Engobe las formas son similares a las estriadas, notándose que el labio presenta una acanaladura circunferencial. El Águila Naranja presenta jarras u ollas de cuello medio a alto con el borde exterior reforzado, el cuello por lo general es cilíndrico y con borde directo. Son interesantes los cuencos o vasijas hemisféricas, de silueta compuesta regularmente en la parte media de la pieza. Son comunes los cuencos con pestaña basal o con el ángulo Z recortado. Las bases son anulares generalmente en estas piezas.

Otra forma importante son los cilindros trípodes, aunque la evidencia de soportes es mínima. Se tiene un ejemplo en un fragmento de cilindro Balanza Negro con soportes “huecos”, así como otro cilindro Balanza Negro, trípode, pero los soportes son sólidos y de menor tamaño. Forsyth menciona que algunos bordes de paredes ligeramente engrosadas hacia la parte alta de la pared, podrían corresponder a los cilindros, especialmente en el tipo Águila Naranja y Balanza Negro. Se tiene además, ejemplos de cuencos o platos de ángulo basal (Forsyth 1989).

En el tipo Balanza Negro hay presencia de cuencos con pestaña basal, los mencionados cilindros trípodes, cuencos con ángulo Z recortado, jarras con el cuello cilíndrico. En el tipo Lucha Inciso, un tipo con una frecuencia alta en la muestra, se tienen cilindros trípodes, con los bordes incisos en la parte interior de los bordes. Para el Tipo Dos Arroyos Policromo la forma típica es la vasija de pestaña basal y base anular, aunque se tiene el ejemplo de una vasija de boca restringida, cuello similar a los del Grupo Águila.

En cuanto a la decoración llama la atención el alto porcentaje de la variedad del tipo Águila Naranja, Dos Hermanos, en donde se reafirma lo dicho por Forsyth que el rojo o grado de naranja que presenta esta variedad es intencional y no casual, incluso, se tiene un tiesto con decoración incisa formando un diseño complejo por medio de la incisión post-engobe. Forsyth, le denominó a esta variedad con el nombre que tiene como tipo en la cerámica de Uaxactun (Smith op. cit.) que presenta el mismo color rojo que se reporta para este material en El Mirador.En el tipo Águila Naranja, algunos cilindros presentan decoración en botones incisos, con una o dos incisiones o incisiones cruzadas, como se observa para el Triunfo Estriado. Esto se puede observar en un tiesto Balanza Negro, en donde el botón se localiza cerca del borde, contrario a lo típico de aparecer en la base de la pieza. Sin embargo este tipo de decoración es escasa en la muestra analizada.

La incisión regularmente es post-engobe y se localiza en el interior o exterior de las piezas observando un patrón de líneas incisas en dos a tres líneas circunferenciales o como es el caso del tipo Pita Inciso con estriaciones en el exterior de la pieza. Sin embargo, la decoración incisa aparece en ejemplos del tipo Balanza Negro. Se tiene un borde de una vasija de silueta compuesta, que presenta “chevrones” post-engobe, los cuales están incisos en el cuello de la pieza. Hay otro ejemplo de Lucha Inciso que presenta líneas paralelas en el interior del borde de manera circunferencial.

De manera similar otro de los ejemplos del tipo Lucha Inciso, presenta decoración incisa post-engobe en el exterior de la pieza, con diseños de líneas verticales incisas paralelas en la pared superior de la pieza, es decir arriba de la pestaña basal al borde de la pieza.

También se tiene la base de otro tiesto Lucha Inciso que corresponde a un cilindro que presenta decoración incisa cruzada. En cuanto al uso de un fondo de color para pintar sobre la misma, hay ejemplos de un fondo crema a rosado, que se asocia con el tipo Dos Arroyos Policromo. Esta cerámica aparece en regular cantidad en los contextos excavados, pero regularmente está erosionado y sólo se puede apreciar su forma, en cuencos con pestaña basal o platos de base plana o anular, con paredes engrosadas hacia la parte superior de la pared, ligeramente evertido.

La muestra de La Muerta permite observar diseños debido a su calidad y conservación. La decoración presenta una integración de pintura policroma en diseños geométricos, abstractos, o diseños solamente en rojo o negro, hacia un café obscuro, transparente. El diseño más común es el uso de líneas alternas circunferenciales o bandas en rojo o negro separadas por bandas de engobe naranja. Los diseños aparecen cerca del borde, en el exterior de la pieza o en la pestaña basal o en la junta del ángulo Z con la pared de la pieza. Se aprecian también diseños geométricos, naturalistas como hojas o flores, aunque la mayor parte de los diseños se desconocen por ser tiestos y no piezas las analizadas. Existen patrones que son comunes, como el uso de triángulos alternos en bandas cerca del borde era especialmente en su parte interior o puntos siguiendo patrones lineales, asociados a los diseños lineales o bandas circunferenciales. Uno de los diseños con mayor presencia en la muestra de La Muerta, es un círculo partido a la mitad del cual se desprende un pequeña línea vertical o ligeramente ondulada, diseño que parece apoyarse en los diseños de las bandas circunferenciales, o por el contrario este pequeño apéndice hacia abajo mira hacia las bandas circunferenciales. Otro diseño interesante es un borde que presenta líneas onduladas que corren paralelas y horizontalmente en toda la pared circunvalándola. Entre las bandas aparece un diseño de líneas cruzadas que forman un diseño parecido a un petate o malla. En las pestañas aparecen líneas onduladas, paralelas, formando volutas o grecas. Finalmente, se está profundizando en los policromos de fondo crema que el Dr. Forsyth ha identificado como Yalonche Crema-Policromo como se ha reportado para Nakbe. Pero hay otro tipo que tiene fondo ante, que no lleva engobe, pero mantiene la superficie de la pasta bruñida y que se le ha asociado como Caldero Ante-Policromo (Forsyth comunicación personal).

La decoración estriada, aparece en las ollas Triunfo Estriado, abajo del cuello al inicio del cuerpo de la pieza. Hay un borde muy interesante de un cuenco pequeño de paredes divergentes, labio redondeado, en donde el estriado aparece en líneas paralelas verticales, atípico de la decoración estriada que muestra un patrón de líneas en varios sentidos y profundidades como se observa en los ollas comunes del tipo Triunfo Estriado.

SACALERO

Es un asentamiento que se ubica a 3 km al norte del Grupo Cascabel de El Mirador. El asentamiento se encuentra conectado con este sitio por medio de una calzada llamada Sacal, la cual tiene 2.6 km de extensión, atravesando todo el bajo La Jarrilla desde al Grupo Cascabel. El asentamiento cuenta con dos grupos principales siendo estos Sakal y Balamtun, en donde se localiza uno de los edificios más altos del asentamiento. Este edificio llamado “Cachipopa” es importante porque fue uno de los objetivos de trabajo en la temporada 2009. Al pie del edificio, se colocó la Operación 109W, excavada por Douglas Mauricio, en el lado este, un pozo de 2 x 2 m, obteniendo 14 niveles estratigráficos. Se buscaba conocer parte de la arquitectura de este edificio, el más alto de Sacalero. En el lote 4 se localizó la presencia de materiales del Clásico Temprano pertenecientes al Grupo Águila Naranja, en donde sobresalen bases anulares, soportes mamiformes, pestañas mediales. Asociado a este nivel se localizó una ofrenda, colocada sobre un pequeño cajón de piedra sin tallar y una laja pequeña formando una tapadera. La ofrenda estaba asociada al Piso 1 y la ofrenda debió colocarse cuando se construyó el piso. Esta ofrenda está fechada para el Clásico Temprano y está formada por tiestos que seguramente forman vasijas de este periodo (Morales y Mauricio 2009).

El lote 5 se asocia a un muro de bloques y a materiales del Clásico Temprano, pero la mayoría sin engobe con tiestos del tipo Águila Naranja, que a nivel regional es el tipo predominante en los contextos. Estos tiestos presentan el modo típico del periodo como lo es la pestaña basal. Morales y Mauricio mencionan que Sacalero tiene tres momentos de ocupación o tres niveles constructivos. Los niveles profundos asociados al Preclásico Medio, cuando se hizo la nivelación de la plaza por medio de la construcción de varios pisos. Los niveles superiores cubriendo toda la ocupación anterior al Clásico Tardío y los niveles intermedios al Clásico Temprano. Tanto el Preclásico Medio y el Clásico Tardío están asociados con niveles habitacionales pero el Clásico Temprano es ceremonial con la construcción del edificio Cachipopa que fue construido durante este periodo y no presenta ocupación más tardía. El sitio de Sacalero es importante a nivel regional, no sólo por su relación con los orígenes de la Cuenca Mirador, como por su edificio monumental construido durante el Clásico Temprano y ligado al colapso temprano del sitio. Como sucede con La Muerta, Sacalero presenta ocupación ceremonial, lo que hace pensar que existió un intento de revitalización en la periferia de El Mirador buscando mantener el orden establecido desde el Preclásico Medio.

COMPLEJO TIGRE

El Complejo Tigre es uno de los conjuntos arquitectónicos más sobresalientes del Mirador. Graham describió por primera vez el complejo y las investigaciones iniciales fueron efectuadas por Marcus, Hansen y Sharer (Graham 1967; Hansen 1990; Demarest 1984). El Complejo Tigre está compuesto por una gran plataforma basal donde se construyó un gran basamento piramidal. En la cima del gran basamento se encuentra una plaza orientada al este rodeada por una acrópolis de patrón Tríadico (Hansen 1990; Velásquez 2009).

Se ha propuesto que las estructuras en el Complejo Tigre (estructuras 4D3-1, 4D3-2, 4D3-3) son de tipo palacio o residenciales, fechadas para el Preclásico Tardío y la 4D3-4 fechada para el Clásico Temprano. Es importante anotar que los materiales Clásico Temprano se encuentren mezclados con materiales del Clásico Tardío en contextos superficiales o en otros casos con cerámica Preclásico Tardío. El porcentaje total de los materiales recolectados para este periodo corresponde a un 23%. Sin embargo, las excavaciones efectuadas por Laura Velásquez en el 2009 localizaron una cantidad pequeña de materiales Clásico Temprano en contexto sellado. Esta muestra proviene debajo de la nivelación 2 (Operación 1H), debajo de la nivelación 3 (Operaciones 1S, 1U) así como debajo del Piso 2 (Operación 1H). A su vez, se han localizado materiales del Clásico Temprano dentro de los rellenos constructivos de la estructura 4D3-4 (Operación 1D).

La muestra se presenta erosionada, el engobe es escaso con algunos ejemplos con engobe ceroso, reminiscencia del Preclásico Tardío, pero en la mayoría de los ejemplos con un engobe glossy o lustroso. El tipo de mayor presencia, como sucede en otros contextos excavados, es el Águila Naranja, seguido del tipo Triunfo Estriado. El tipo Balanza Negro es muy escaso, así como el tipo Dos Arroyos Policromo, pero esto se puede deber a que la muestra está muy erosionada, pero se mantiene la tendencia de otros sitios que presentan materiales del Clásico Temprano.

A nivel de formas, se observa en la muestra cántaros de boca restringida y cuello corto con el borde engrosado al exterior, divergente y cuello mediano, base plana, convexa o anular (Velásquez 2009). Los cuencos son de borde directo y labio redondeado, con pestaña basal y base anular, pasta naranja a rosada, con o sin aplicaciones de grano de café, base plana con o sin soportes, trípodes. También están presentes cuencos de silueta compuesta, en diferentes tamaños, borde plano, biselado o redondeado y paredes curvo-convergentes. Los platos tienen borde directo, pestaña basal y base anular. Se ha notado una perforación cónica cerca del borde en algunos ejemplos, así como, líneas incisas verticales u horizontales paralelas o formando cuadros, delimitados por un panel. Son de pasta muy delgada y de base ligeramente cóncava o plana. La muestra contiene soportes rectangulares vaciados con decoración calada en forma de “V” que se pueden asociar con vasos cilíndricos.

Otro tipo de soportes, en la muestra analizada por Velásquez, corresponden con una decoración en forma de gota y del glifo “Ik”. En menor cantidad hay soportes cilíndricos, bulbosos, cónicos y truncados, con o sin sonaja y mamiformes. También se recuperaron dos tapaderas que se relacionan con vasijas denominadas fuentes. La decoración pintada aparece en diseños de una banda roja alrededor del borde y diseños geométricos en rojo o negro con líneas horizontales o verticales paralelas combinadas con círculos, puntos y triángulos. En otros casos la decoración parte de los hombros de la vasija hacia abajo y consiste en líneas verticales paralelas alrededor de la vasija, cuadros o círculos incisos post-engobe. (Velásquez ibid)

La cerámica sin engobe con decoración estriada en cántaros de borde divergente y cuello corto, el estriado es poco profundo pero definido, principalmente en diseños horizontales y diagonales. Algunos ejemplos presentan decoración impresa, pero en general la cerámica Clásico Temprano sin engobe aparece en cántaros de borde directo o engrosado, ligeramente convergente o divergente, con acanaladuras ocasionales en la parte media del cuello. Destaca Velásquez la evidencia de incensarios de labio redondo, borde directo, base plana y en algunos casos se observó una línea incisa en el contorno de la base, con la huella circular de un posible mango o asa en el cuerpo, restos de engobe rojo-naranja tanto en el interior como en el exterior.

Entonces la ocupación del Clásico Temprano en el Complejo Tigre fue relativamente intensa de acuerdo a las características de la cerámica fechada para este periodo. Hay que tomar en cuenta otros materiales que se localizaron en el contexto, como puntas de proyectil y navajas prismáticas de obsidiana verde, fragmentos de incensarios que semejan el estilo teotihuacano que se pueden relacionar con presencia foránea durante el Clásico Temprano.

NAKBE

Reconocido como uno de los sitios Preclásico Medio al norte de Petén más grande de la Zona Cultural Mirador. Durante las temporadas de 1996 y 1998 se definieron varios objetivos, entre ellos la búsqueda de unidades habitacionales de la fase Ox, detectando una considerable cantidad del Preclásico Tardío. Una de ellas es la estructura definida como Operación 730 fechada para el periodo Preclásico Tardío con presencia del Clásico Temprano (Figura 4).

OPERACIÓN 730

Esta operación corresponde a las excavaciones realizadas en una plataforma doméstica, ubicada al sureste de la Estructura 1 identificado como Grupo Palma a cargo de Beatriz Balcarcel, durante la temporada de campo de 1998. Al sur de la Estructura 730 se localizó un chultun, en el que se encontró material cerámico, malacológico, lítico y óseo (Balcarcel 1998). La estructura fue fechada para el Preclásico Tardío de igual manera el chultun por la presencia de material cerámico del mismo periodo en el fondo del mismo. Sin embargo, niveles posteriores revelaron la presencia de material Clásico Temprano asociado a restos óseos. Los tipos definidos fueron Yaloche Crema, Dos Arroyos Policromo, Águila Naranja Variedad Dos Hermanos, Iberia Naranja, Caldero Buff Policromo asociada a varios fragmentos óseos. Sin embargo, la variedad de tipos policromos está en un análisis más profundo y por el momento se tiene la presencia de tipos que se asocian con otras zonas del área Maya, que se asocia a un estudio regional fuera de la Cuenca Mirador en el futuro (Figura 5).

OPERACIÓN 30B

Otra presencia del periodo Clásico Temprano está representado por la Estructura 30 de la Operación 30B ubicada en la esquina noreste de la plataforma del Grupo Occidental cerca de la calzada Kan que conecta los grupos Occidental y Oriental. Al excavar la fachada del edificio por Donald Forsyth (1993) encontró evidencia de una excavación intrusiva de 2.33 m de profundidad que cortó la base de la escalinata original del edificio. Lo significativo de esta operación consistió en la presencia de cerámica Clásico Temprano asociada a 2 quintales de mazorcas carbonizadas.

COMENTARIOS FINALES

Durante la década de 1980, los estudios cerámicos del Clásico Temprano se restringían a contextos superficiales de arquitectura mayor como en el área de Tigre y la Acrópolis Central. Era muy escasa la muestra, aunque esta circunstancia era cuestión de excavación no de muestra. Regularmente la cerámica Clásico Temprano estaba concentrada sobre los pisos de los edificios monumentales o en algunos casos en los niveles de las unidades residenciales. Con las investigaciones de la plataforma 4D3-4 de El Tigre se conoce la presencia y construcción para este periodo Clásico Temprano sobre edificaciones mayores preclásicas. De igual manera sucede en el sitio de Nakbe con la Estructura 30 y en residencias preclásicas Op. 730 que fueron reutilizadas posteriormente.

Otro de los ejemplos más significativos asociados a construcción en el sitio de La Muerta, cuya muestra es hasta el momento la más significativa del periodo en mención y el sitio de Sacalero con su edificio monumental construido durante el Clásico Temprano y ligado al colapso temprano del sitio. Ambos sitios por consiguiente presentan ocupación y construcción, lo que hace pensar que existió un intento de revitalización en la periferia de El Mirador buscando mantener el orden establecido desde el Preclásico Medio. Por otra parte, los análisis regionales han mostrado poca evidencia de la transición del Clásico Temprano al Tardío. Sin embargo, entre las piezas enteras que se recuperaron de varios sitios en la Cuenca, Forsyth notó la presencia de dos platos del tipo Palmar Naranja-Policromo: Variedad Saxche (Saxche Naranja-Policromo en la clasificación original) que tiene modos más semejantes a Dos Arroyos. Uno de ellos es de El Mirador y el otro de El Lechugal. Particularmente, la ceja lateral en el exterior de Saxche es más grande y más semejante a la pestaña basal de Dos Arroyos, pero no igual. Además, el engobe naranja se presentaba en el exterior del plato hasta llegar a la ceja/pestaña, algo característico de Dos Arroyos, pero no de Saxche. Finalmente estos ejemplos llevan una base anular a pesar del hecho que los platos tienen soportes sobre los cuales la vasija se sienta. Es decir que la base anular no es funcional, sino residual en contraste a la cerámica Tzakol donde la vasija se sienta sobre la base anular. Pero estos son los únicos indicios de la cerámica transicional entre los dos periodos que se ha reconocido. Según el criterio y lo visto durante los análisis preliminares a nivel regional, el periodo correspondiente a Tzakol 3 a Tepeu 1 es muy débil en las colecciones.

Por otra parte, los análisis de materiales cerámicos deben unirse a los contextos arqueológicos, que como se ha observado son de distinto tipo, así como, relacionar los resultados con eventos sociales como el colapso temprano de El Mirador. Mayor investigación es necesaria para tener una muestra más amplia que ayude a definir y dilucidar de mejor manera la presencia y construcción durante el Clásico Temprano para la zona cultural Mirador.

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NOTA DE LA EDICIÓN: La calidad de las ilustraciones, es debido a que el autor no respetó los lineamientos requeridos.

Figura 1. Plano de El Mirador

 Figura 3. Planta de Edificios A-1 y A-2 de La Muerta

Figura 4.  Plano de Nakbe.

Figura 5. Caldero Buff dentro de Chultun Op 730.

 

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