Asociación Tikal

050 El acueducto del poblado de Santiago de Esquipulas, Chiquimula: Un proyecto de rescate y salvamento arqueológico – Claudia Wolley Schwarz – Simposio 25, Año 2011

Descargar este artículo en formato PDF

Wolley Schwarz, Claudia

2012        El acueducto del poblado de Santiago de Esquipulas, Chiquimula: Un proyecto de rescate y salvamento arqueológico. En XXV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2011 (editado por B. Arroyo, L. Paiz, y H. Mejía), pp. 590-600. Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropología e Historia y Asociación Tikal, Guatemala (versión digital).

50

EL ACUEDUCTO DEL POBLADO DE SANTIAGO DE ESQUIPULAS, CHIQUIMULA: UN PROYECTO DE RESCATE Y SALVAMENTO ARQUEOLÓGICO

Claudia Wolley Schwarz

PALABRAS CLAVE

Arqueología colonial, Esquipulas, Chiquimula, rescate arqueológico, acueducto

ABSTRACT

The town of Esquipulas during most of the Colonial era utilized water from rivers and streams to satisfy its necessities, and it was not until the end of the Colonial era, and possibly the first years of the 20th century, when the needs of the town demanded that the authorities build an aqueduct. It was constructed of stone with ceramic pipes and sometimes rectangular- or square-section canals using flat stones to cover them. The builders of these aqueducts maximized topographic conditions to move the water from its source along a constant slope by means of buried pipes, while in places with gullies and river crossings, they used pillars, round arches, segmental arches, and lancet arches that passed over these obstacles, following a tradition that goes back to European construction techniques with origins in the Roman era.

ANTECEDENTES

El proyecto se desarrolló a partir de una solicitud de estudio arqueológico del acueducto de Esquipulas, Chiquimula por las autoridades del Instituto de Antropología e Historia (IDAEH), Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural y el Departamento de Monumentos Prehispánicos y Coloniales, así como del Ministerio Público.  El proyecto estuvo bajo la dirección de Claudia Wolley y asistido por Selket Callejas de febrero a marzo del 2005.  El dibujo y calco de los vestigios arqueológicos como de las excavaciones estuvo a cargo del señor Luis Fernando Luin (Figura 1). Como objetivo general del presente estudio se determinó estudiar la situación del Acueducto de Esquipulas y sus alrededores, en el sector del canal que se conecta con los arcos.  Los objetivos específicos son detectar la específica temporalidad, materiales y técnicas constructivas empleadas.  Detectar posibles deterioros, daños al canal y características más importantes del mismo.  Recolectar evidencia de ocupaciones prehispánicas y coloniales, y estudiar los materiales rescatados.

La Figura 2 muestra la ubicación de las unidades de excavación y calas de aproximación que se llevaron a cabo: seis unidades de excavación para la identificación del canal; dos unidades de excavación para la identificación de las entradas y salidas de ductos en las cajas de agua.  Dos calas de aproximación para identificar ductos en el perfil de la calle y cuatro unidades de excavación estratigráficas.

El pueblo de Esquipulas (Figura 3) durante la mayor parte de la época Colonial utilizó el agua de ríos y quebradas para satisfacer sus necesidades y fue hasta las postrimerías de la misma y, posiblemente los primeros años del siglo siguiente, cuando las necesidades del pueblo hicieron posible que las autoridades de aquella época concretaran la construcción de un acueducto construido de mampostería con ductos de barro cocido y a veces canales de sección rectangular o cuadrada utilizando piedra laja común del lugar y teja.  Los constructores de dichos acueductos utilizaron al máximo las condiciones topográficas para conducir el agua desde el nacimiento, bajando con una pendiente constante por medio de ramales enterrados y en los lugares donde existían quebradas pasos de ríos, utilizaron pilares y arcos que salvaron dichos obstáculos, siguiendo en todo esto una tradición constructiva que se remonta a las construcciones europeas cuyos orígenes se sitúan en la época romana.

Los arcos de medio punto y rebajados son comunes en la época Colonial, mientras que los arcos ojivales son atípicos, lo cual podría ser un indicador de una época posterior a la Colonia aunque situada en el siglo XIX. La fuente del Parque Barrios parece antigua observándose que el pedestal estuvo intervenido.  El pedestal, que tiene algunas aberturas, sirve como tazón, los remates de la parte superior del pedestal, principalmente, el central en forma de frutero, se enmarca en la corriente Neoclásica.

El sector el cual fue objeto de estudio cuya longitud es de 150 metros se encuentra en pendiente, y a una cota más alta del pueblo, lo que se estima a una altura de 10 m.  Se cree que la taujía por la cual era trasladada el agua corre bajo el suelo, y por lo tanto, aprovechando el máximo las facilidades que daba el terreno; ello significa que los trabajos de albañilería se circunscriben a la excavación de la zanja respectiva, la colocación de una base de mezcla, para a continuación colocar los ductos de barro cocido y finalmente revestirlos de una cubierta protectora a base de mezcla y a veces teja o baldosa de barro cocido, para luego cubrir con tierra dichos elementos.

En la cabecera del corregimiento de Chiquimula de la Sierra se conoce que durante la administración del corregidor don Rafael Benavides (1757-1764) introdujo agua por medio de ductos, tanto a la plaza principal como a la del Calvario (Toledo 1967: 105), mientras que años más tarde se obra nueva introducción de agua  formal con ductos y pila en la plaza principal, acaecida durante la administración del corregidor Felipe del Campo (1775-1781) (Toledo 1967: 129).  Por lo tanto se cree que el acueducto de Esquipulas pudo haber sido también construido alrededor de ese tiempo.

El proceso tan azaroso de cambio de sede que se tuvo con la capital del Reino de Guatemala no se repitió con otros poblados de menor jerarquía aunque si existieron cambios como sucedió con Chiquimula a raíz del terremoto de 1765 (Ubico 1980). La población en los valles del Curato de Esquipulas era heterogénea, encontrándose criollos que se hacían llamar españoles, dueños de haciendas, hatos de ganado y sitios, con tierras compuestas, o en proceso de composición con la corona española, se encontraban también mestizos que no eran admitidos en tierras de indios y también de este último grupo se asientan en los valles en pequeñas cantidades posiblemente fugados de sus pueblos (Pinto 1991:21).

Esquipulas fue un pueblo de indios, fue además cabecera de parroquia por la importancia religiosa que adquirió al venerarse en este pueblo el Cristo de Esquipulas, antes de esto la cabecera se encontraba en el pueblo de San Francisco Quetzaltepeque.  Se caracterizó el pueblo por sus actividades religiosas como también por actividades comerciales sobre todo de ganado y particularmente para la Feria Patronal.  El poblado de Esquipulas fue fundado por los españoles entre 1560 y 1570, con el nombre de Santiago Esquipulas, por lo que su fiesta titular se celebra el 25 de julio en honor al apóstol Santiago, pero reviste mayor solemnidad la fiesta del 15 de enero cuando se conmemora al Santo Cristo de Esquipulas, que desde hace siglos es objeto de gran adoración no sólo por los fieles de Guatemala, sino de otros países centroamericanos, México y aún de América del Sur, ya que desde esos lugares llegaban los peregrinos.

De acuerdo a la Descripción Geográfica Moral de Pedro Cortéz y Larraz se localizaba Esquipulas “Como al pié de una montaña, con una amplia llanura para el repasto de ganado con valles y rancherías” . Como señalamos, era muy importante la Feria Patronal que se celebraba el 15 de enero “…siendo innumerables las personas que vienen en romería a visitar la devota imagen, no sólo de las provincias del Reino de Guatemala, aún de la Nueva España, especialmente el día 15 de enero en que se celebra la fiesta patronal de la expresada  imagen” (Juarros 1936:32).

El padrón de pueblos realizado en el año de 1798 demuestra que el número de habitantes en la Cabecera de la Parroquia que era el pueblo de Esquipulas y sus anexos los pueblos de Quetzaltepeque y San Jacinto eran 628 españoles entre los que se encontraban propietarios de haciendas, 640 mulatos distribuidos en haciendas y probablemente algunos en pueblos y en los pueblos de Quetzaltepeque, Esquipulas y San Jacinto el número total de indios era de 3828, siendo el mayor número de estos localizado en el pueblo de Quetzaltepeque 3203 (Pinto 1991).

A raíz de la conquista de Esquipulas sentó sus reales la Colonia Española en lo que hoy son contornos del parque central y dotaron a la población de los servicios públicos más urgentes. Uno de los primeros servicios fue la introducción de agua potable, aprovechando para tal servicio el manantial El Recibimiento a un km al Norte de Esquipulas, donde construyeron la presa y alcantarillados de mampostería que deberían resguardar la tubería de loza, la que atravesando las llanuras de la Burrera, hasta llegar a las márgenes del río Tzepoctún, en donde hubo la necesidad de construir un puente con arcos, para que el vital líquido llegara por gravedad a la única fuente de aquel tiempo, construida en el Parque Barrios, frente a los edificios municipales e iglesia de Santiago, donde los pobladores acudían a llenar sus tinajas.  Sus arcos de medio punto tienen una curiosa ruptura, ya que en medio de ellos existe un único arco ojival, cuya razón de ser es desconocida por completo (Fernández 1993).  Este servicio duró hasta 1933, año en que fue sustituido por un sistema más moderno.  El diseño del acueducto de Esquipulas es similar al acueducto que cruza la ciudad de Guatemala, sobre el montículo La Culebra (Navarrete y Luján 1986).

EL ACUEDUCTO DEL POBLADO DE SANTIAGO DE ESQUIPULAS

El acueducto está construido en su base con mampostería con piedra y los arcos enteramente de ladrillo (Figura 4).  Sobre los arcos pasa el ducto por el cual el agua era conducida en dirección al pueblo.  En el intradós de los arcos se observa restos de repello.  Un tajamar protege la base del arco ojival a fin de que la corriente no lo dañe.  Se observan aproximadamente once arcos en una extensión de 100 m en terreno municipal, dos cajas de agua, y 150 m de taujía que corre bajo tierra en el predio de la lotificación.  Se considera que es más, ya que en el resto de la montaña no se tuvo acceso a todos los vestigios.

DESCRIPCION DE LA PRIMERA CAJA DE AGUA

La caja se abastecía de agua desde la parte Norte y era distribuida a los sectores Sur y Sureste por medio de taujías (Figura 5). La caja de agua está compuesta por una columna construida de ladrillos cuadrados y mezcla, y una cúpula que cubre la cima de la caja.  Su interior es hueco y presenta blanqueado.  La caja de agua tiene 2.96 m de altura y 1.62 m de ancho de Norte a Sur y 1.51 m de ancho de Este a Oeste en forma cuadrada hasta la altura de 2.15 m, luego tiene una cúpula cóncava en la cima de 60 cm.  Actualmente, se localizó un boquete en donde se puede observar dichos detalles. Esta construcción cumplía diversas funciones hidráulicas, pero la más importante era el de nivelación de presión.  El excedente de agua era llevado por medio de una taujía que salía del lado Este de la caja de agua hacia un pozo de agua, que hoy en día esta en un terreno vecino y que fue mutilada por la  calle.  Sobre la caja de agua crece un árbol muy parecido al matapalo, cuyas raíces deterioran las paredes de la caja y taujía.  Del sector de la caja de agua sale una taujía con protección a base de losetas de ladrillos planos que lleva pendiente conforme la topografía del lugar y llega hasta una segunda caja de agua que se conecta con el acueducto que cruza el río Tzepoctún.

DESCRIPCION DE LA TAUJIA

Se ha presentado dos formas de taujía, una evocando la forma de albarden triangular (Figura 6) y la otra con protección a base de losetas o ladrillos planos (Figura 7). La taujía está colocada sobre una base de mezcla,  piedra de río mediana y pequeña.  Dentro de la taujía se puede observar la existencia de ductos que conducían agua, hechos de barro cocido de 4”  y 6”, unidos  con  mezcla uno con otro y siguiendo un orden en dirección de Norte-Sur. La dimensión de la taujía de forma de albarden triangular tiene 33 cm de altura y 28 cm de ancho, y la de base de losetas y ladrillos planos es de 32 cm de alto por 46 cm de ancho.

En el área de estudio se encontró que la taujía está en buen estado de conservación, pero dañada en algunos tramos debido al crecimiento de raíces del árbol de matapalo como en la Operación CSL1.  También, se observa que fue mutilada por daños directamente en el área donde ingresa a la segunda caja de agua, localizando únicamente las losetas de ladrillo de la base de la taujía y la mezcla, sin ductos de barro cocido.  En este punto la taujía se encuentra casi a nivel superficial o sobre el nivel de superficie.  En el suelo alrededor de este sector cercano a la operación de excavación CSL3-01 se localizó una gran cantidad de fragmentos de ductos de barro cocido del daño producido a la segunda caja de agua.

La orientación de la taujía desde la primera caja de agua hacia la segunda caja de agua junto a los arcos del acueducto es de 320 grados, aproximadamente 120 m de largo) (Figura 8).  En la operación de excavación CSL2-03 se localizó el tramo de la taujía donde se orienta directamente Norte a Sur conforme al acueducto y se conecta los últimos 30 m con la segunda caja de agua.

DESCRIPCION DE LA SEGUNDA CAJA DE AGUA

La segunda caja de agua de 1.50 m de ancho está construida de mampostería de piedra de río mediana, teja y mezcla con evidencia de blanqueado que se conecta directamente con el muro de mampostería del acueducto de 2.30 m de ancho (Figuras 9 y 10).  Un muro de  sustentación de ladrillo sin repello de 1.30 m de largo por 1 m de ancho fue adosado posteriormente a dicha caja de agua.

 INTERPRETACION DE LA EVIDENCIA

Según la evidencia recuperada a través del análisis de los materiales arqueológicos muestra que las cajas de agua y la taujía fueron construidas con la tecnología utilizada en la época Colonial, como se ha visto tanto en la ciudad de Guatemala, montículo de La Culebra y acueducto (Navarrete y Luján, 1986), y el sistema de abastecimiento de agua en Santiago de Guatemala (Ramírez, 2006).  El acueducto de Esquipulas dejó de funcionar alrededor de 1930, y la evidencia arqueológica muestra diferencia en la forma constructiva de las taujías y cajas de agua. En cuanto al material arqueológico recuperado a través de las excavaciones realizadas en el área asociada a las taujías y cajas de agua del acueducto se analizaron 1588 tiestos de cerámica del tipo utilitario de la tradición colonial y contemporánea, así como cerámica prehispánica en los niveles superficiales.  No se encontró una larga secuencia ocupacional.

Se analizó una muestra de 358 fragmentos de obsidiana proveniente principalmente de recolección de superficie (302 fragmentos), cuya tecnología prehispánica es temprana del período Preclásico, ya que se encontraron fragmentos de núcleo, lascas prismáticas fragmentadas, puntas de flecha y proyectil.  La muestra presenta obsidiana proveniente de las fuentes de Ixtepeque (96%) y El Chayal (4%).  El sitio arqueológico más cercano al área de estudio es el denominado Esquipulas, ubicado aproximadamente a un kilómetro al Este del área de estudio y Copán a 30 kms de distancia.  En los archivos del Departamento de Monumentos Prehispánicos y Coloniales se encontraron registrados 17 sitios arqueológicos para Chiquimula.

El material de herrería es poco y está compuesto por clavos de tecnología industrial y fragmentos delgados de metal.  Asimismo, se recuperó un Real de plata de 1900 en el nivel de superficie asociado al área de la primera caja de agua.  En tiempos recientes se conoce el sector aledaño al acueducto como la Burrera, lugar donde los peregrinos y visitantes de la ciudad de Esquipulas dejaban sus animales de carga pastando.

Se tomó una muestra de los ductos de barro cocido los cuales presentan una pasta con desgrasante con gran cantidad de ceniza volcánica.  La taujía se localizó colocada directamente sobre el nivel de talpetate (nivel estéril), entre 0.80 y 1 m de profundidad.

CONSIDERACIONES FINALES

El estudio arqueológico evidenció que el acueducto tiene daños en su estructura y también destrucción de taujía y huellas de destrucción en las cajas de agua.  Sin embargo, la intensión de lotificar el terreno permitió que se diese este trabajo arqueológico, el cual permitió definir la amplitud del complejo y por lo tanto del área mínima para su preservación.

La fusión entre las condiciones naturales y culturales es lo que crea las soluciones arquitectónicas en torno al agua y las connotaciones en cuanto al tiempo y espacio se van a ver caracterizadas por influencias prehispánicas como europeas.

REFERENCIAS

Cortéz y Larraz, Pedro

Descripción Geográfica Moral de la Diócesis de Goathemala. Tomo I.         Guatemala.

Fernández Marroquín, Vitalino

1993        Apuntes Históricos de Esquipulas.  Excelsior. Guatemala.

Juarros, Domingo

1936        Compendio de la Historia de la Ciudad de Guatemala. Tomo I. Tercera Edición. Tipografía Nacional. Guatemala.

Navarrete, Carlos y Luis Luján Muñoz

1986        El Gran Montículo de la Culebra en el Valle de Guatemala. Universidad Nacional Autónoma de México. Academia de Geografía e Historia de         Guatemala. México.

Pinto M., María del Carmen

1991        Unidades productivas en los valles del curato de Esquipulas.  Tesis de Licenciatura en Historia. Área de Historia. Escuela de Historia. USAC. Guatemala.

Ramírez Ramírez, Juan Carlos

2006        El abastecimiento de agua en Santiago, capital del reino de Guatemala: un estudio histórico-arqueológico. Tesis de Licenciatura en Arqueología. Área de         Arqueología. Escuela de Historia. USAC. Guatemala.

Toledo Palomo, Ricardo

1967        La Ruina de la Cabecera del Corregimiento de Chiquimula.  En: Anales de la         Sociedad de Geografía e Historia. Tomo 38 Enero-Diciembre 1965 (1-4): 99-149. Tipografía Nacional. Guatemala.

Ubico Calderón, Mario

1980        Proyecto de restauración y habilitación espacial de las ruinas de la iglesia de         la Santísima Trinidad Chiquimula. Tesis de Licenciatura en Arquitectura. Facultad de Arquitectura.         USAC. Guatemala.

Wolley Schwarz, Claudia

2005        Proyecto de Rescate y Salvamento Arqueológico en la Lotificación Colinas de Santa Lucía, “Acueducto de Esquipulas”, Chiquimula, Informe Final. Instituto de Antropología e Historia. Departamento de Monumentos Prehispánicos. Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural. Guatemala.

NOTA DE LA EDICIÓN: La calidad de las ilustraciones, es debido a que el autor no respetó los lineamientos requeridos.

Figura 1.  Vista General del Área de Estudio del Acueducto de Esquipulas, Chiquimula.

Figura 2. Mapa con la Ubicación de las Operaciones de Excavación del Estudio del Acueducto de Esquipulas, Chiquimula (Sección Topográfica de la Lotificación Colinas de Santa Lucía, Desarrollos Comerciales de Santa Lucía, S. A.).

Figura 3. Mapa con la Ubicación del Acueducto de Esquipulas, Chiquimula (Sección Mapa IGN 2359 IV E 754 Guatemala).

Figura 4. Vista General del Acueducto de Esquipulas, Chiquimula (Foto Wolley 2005).

Figura 5. Vista General de la Primera Caja de Agua localizada en el Área de Estudio (Foto Wolley 2005).

Figura 6. Acercamiento de un Tramo de Taujía  evocando la Forma de  un Albarden Triangular (Foto Wolley 2005).

Figura 7. Acercamiento de un Tramo de Taujía con Protección a Base de Losetas o Ladrillos Planos (Foto Wolley 2005).

Figura 8.  Vista General del Acueducto de Esquipulas y la Inclinación del Terreno.

Figura 9. Vista General de la Segunda Caja de Agua e Inicio del Acueducto de Esquipulas, Chiquimula (Foto Wolley 2005).

Figura 10.  Vista General de los daños de la Segunda Caja de Agua del Acueducto de Esquipulas, Chiquimula (Foto Wolley 2005).        

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *