Asociación Tikal

041 Investigaciones etnoarqueológicas en la región Tujaal, Sacapulas, Quiché. – Guillermo Alejandro Chocano Alfaro – Simposio 25, Año 2011

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Chocano Alfaro, Guillermo Alejandro

2012        Investigaciones etnoarqueológicas en la región Tujaal, Sacapulas, Quiché. En XXV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2011 (editado por B. Arroyo, L. Paiz, y H. Mejía), pp. 486-494. Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropología e Historia y Asociación Tikal, Guatemala (versión digital).

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INVESTIGACIONES ETNOARQUEOLÓGICAS EN LA REGIÓN TUJAAL, SACAPULAS, QUICHÉ

Guillermo Alejandro Chocano Alfaro

PALABRAS CLAVE

Altiplano, Quiche, Sacapulas, etnoarqueología, observatorio astronómico

ABSTRACT

Located in the basin of Chixoy River, the Tujaal region is composed of a series of settlements ranging from the Preclassic period to the time of Spanish domination, constituting the this date one of the best preserved remnants of the archaeology of the highlands of Guatemala. The ethnohistorical work together with the arcaheological one have made some great contributions to the understanding of the contemporary society as well as their ancestors.

INTRODUCCIÓN

En el municipio de Sacapulas, Quiché, se localiza un área arqueológica que ha pasado desapercibida para la mayoría de investigadores. Esta zona, con una considerable cantidad de asentamientos prehispánicos y una ocupación que abarca desde el Preclásico Tardío (A.L. Smith 1955:16) hasta el arribo de los españoles, puede considerarse como uno de los espacios donde la relación del entorno ligada al desarrollo de las sociedades puede analizarse desde el punto de vista arqueológico, con mayor facilidad partiendo de la inmediatez de los complejos de estructuras a los recursos hídricos, que pueden contrastarse por medio del análisis etnográfico con las prácticas agrícolas y la dinámica urbana actual del municipio, sus aldeas, sistemas de riego y áreas de cultivo.

Las investigaciones efectuadas en la región durante la primera década del presente siglo abarcan tres temporadas de campo, cinco años de investigación etnoarqueológica y el reconocimiento sistemático de áreas con remanentes arqueológicos que permitió identificar los sitios previamente investigados por A.L. Smith en la década de 1940, Robert Hill II en la década de 1980 (Hill y Monaghan 1987) y el equipo de la Prospección Arqueológica de la Cuenca Alta del Río Chixoy PACARCH en 1996 (Velásquez et al. 1996), además de propiciar la identificación de sitios que para aquellas fechas no habían sido registrados.

Centrando las actividades en el sitio arqueológico Chu’Taxtyoox (nombre designado en el idioma sakapulteko, denominado como Xutixtiox por A.L. Smith y Chutixtiox por Velásquez en las obras citadas), el Proyecto Arqueológico Regional de Sacapulas y el Proyecto Etnohistórico de la Comunidad Lingüística Sakapulteka encaminan sus esfuerzos a la valorización de los remanentes patrimoniales, a partir de la recuperación de materiales arqueológicos y análisis de patrones de disposición espacial, para lograr el contraste con las características propias de una comunidad que, a la fecha, se adapta a la modernidad siguiendo con patrones identificables desde la época Prehispánica.

GEOGRAFÍA DE LA REGIÓN TUJAAL

Se considera el territorio de habla sakapulteka como la entidad en estudio durante ambos proyectos. Situando las investigaciones en tal espacio cultural se definen límites geográficos dinámicos que se relacionan con las evidencias arqueológicas de esta zona y de las regiones aledañas, tomando en cuenta aspectos del relieve y las características orográficas de la cuenca alta del río Chixoy.

La unidad geopolítica actual constituida dentro del municipio de Sacapulas, Quiché, se localiza en la zona de confluencia de la Cordillera Central y la sierra de los Cuchumatanes, denominándosele a la cadena montañosa en esta porción como sierra de Sacapulas, porción que incluye una serie de mesetas y depresiones que siguen el curso de los ríos Blanco y Negro que confluyen para formar el Chixoy a inmediaciones del caserío Xolchún de la aldea Río Blanco.

La cuenca alta del Chixoy, siguiendo el curso del río Blanco, constituye una de las zonas boscosas definidas como Chaparral Espinoso Seco (Villar Anleu 1998) donde se percibe un ecosistema de características semidesérticas con temperaturas promedio que superan los 30 grados durante el día y descienden de forma abrupta por la noche, propiciando un ecosistema constituido por especies de cactáceas, acacias y bosques de sauce en las márgenes del afluente, donde habita una variedad considerable de especies de aves, reptiles y mamíferos menores. Este ecosistema cambia conforme la altitud permite una mayor concentración de humedad, propiciando la proliferación de bosques de coníferas, especialmente en las colindancias al sur del municipio con San Bartolomé Jocotenango y San Pedro Jocopilas.

Las características orográficas de Sacapulas definen el aprovechamiento de recursos naturales asociados a la actividad geológica de la falla del Chixoy, siendo de importancia para el desarrollo social de la zona la presencia de fuentes de azufre que generan aguas termales, fenómeno que inclusive propicia el nombre original de la región que, para la época Prehispánica, era denominada como Tujaal (brote de agua caliente)  y el afloramiento de sal en la aldea Salinas Magdalena que provocan la salinización del afluente y permiten la actividad extractiva de tal recurso y su aprovechamiento con fines comerciales y de consumo local.

En el ámbito arqueológico la Región de Sacapulas está delimitada por la presencia de asentamientos en áreas que, previo a la etapa de dominación hispánica, estaban bajo el control de los señoríos citados en el Título de los Señores de Sacapulas, límites que, en la actualidad, se encuentran dentro del área de influencia del idioma K’iche’, ubicándose los puntos de referencia en las planicies de montaña de Guantajau al suroeste, Chupacbalam y Patzaneb al sureste, Chihorno al noreste y,  Chuchjaubal y Cuesta del Águila al noroeste. Este territorio constituye una región homogénea en cuanto al abasto y empleo de materiales constructivos y asociada relativamente a la misma porción de la cuenca del Chixoy, encontrándose la mayoría de los asentamientos en el área de confluencia de los ríos Blanco y Negro. No obstante, partiendo de la interacción humana denotada en los estilos constructivos y siguiendo el curso del río, puede considerarse la unificación de las regiones de Aguacatán y Sacapulas como una sola entidad que, a la fecha, sigue estableciendo vínculos comerciales y que fue partida en dos debido al desplazamiento de k’iche’ hablantes desde Santa María Chiquimula, Totonicapán, hacia las partes altas de Sacapulas, principalmente en las colindancias con Aguacatán,  como efecto del repoblamiento de las áreas de cultivo abandonadas por los sakapultekos durante el proceso de reducción a pueblos llevado a cabo en el siglo XVI. La región arqueológica estudiada colinda, para efectos de investigación, con las áreas de influencia del sitio Los Cimientos, localizado en San Bartolomé Jocotenango y con las regiones de Aguacatán y Nebaj.

Para el caso específico del Proyecto Arqueológico Regional de Sacapulas y del Proyecto Etnohistórico de la Comunidad Lingüística Sakapulteka se priorizan los sitios ubicados en las márgenes inmediatas del río Chixoy en el actual territorio de habla sakapulteka, enfatizando en los sitios de Chu’Taxtyoox, Chu’Tinimeet, Xa’lpoqool y Chu’K’umat’z, correspondiendo estos al área delimitad por los dos núcleos poblacionales más grandes del municipio en la actualidad: la aldea Río Blanco y la cabecera municipal (Figura 1).

ANTECEDENTES DE INVESTIGACIÓN EN SACAPULAS Y LA CUENCA ALTA DEL RÍO CHIXOY

Los primeros reportes al respecto de los asentamientos de la cuenca del río Chixoy en jurisdicción de Sacapulas datan de 1955 y corresponden al trabajo de reconocimiento en la cordillera Central de Guatemala efectuado por A. Ledyard Smith, investigador de la Carnegie Institution of Washington. Su labor de reconocimiento, elaboración de mapas y recolección de materiales, tanto de superficie como de pozos de sondeo, permitieron localizar los sitios arqueológicos de Chu’Taxtyoox (Xutixtiox), Xa’lchuun (Xolchún), Chu’Tinimeet (Chutinamit), Comitancillo, Chu’Koot (Pacot), Chu’K’umat’z (Río Blanco), K’axtuun (Chuchún), Xa’lpoqool (Xolpacol), Xe’Kataloj (Xecataloj) y Saclac. Los nombres se colocan según la gramática normativa actual del idioma sakapulteko, entre paréntesis los nombres según la escritura dada en 1955 por A.L. Smith).

Posteriormente, empleando los datos consignados por Smith (op. cit.), Robert M. Hill y John Monaghan (op. cit.) realizan estudios de carácter etnohistórico destinados a conocer la distribución espacial de los barrios hispánicos de Sacapulas definidos a partir de los asentamientos arqueológicos y las reducciones a poblados. Estos datos permiten la identificación de dos parcialidades o señoríos asentados en la cuenca, denominados como Lamaq’ib y Tujaal Ja, definiendo los núcleos poblacionales más importantes en Chu’Taxtyoox para la primera y Chu’Tinimeet para la segunda parcialidad. Tales investigaciones se basaron en los datos consignados en el documento hispánico denominado como Título de los Señores de Sacapulas y en las investigaciones previas efectuadas en la zona.

En 1996 las investigaciones en toda la cuenca alta del río Chixoy se retoman durante un proyecto industrial que pretendía identificar zonas con potencial para la construcción de represas con fines de generación hidroeléctrica que, previo a iniciar el proceso, contó con el trabajo de localización de sitios que pudieren verse afectados por la inundación de áreas donde se ubicarían los embalses (Velásquez et al. op. cit). De este proceso investigativo encabezado por Juan Luís Velásquez se considera de gran valía la elaboración de los primeros planos realizados con sistemas de posicionamiento global y los análisis de la cerámica recolectada en superficie bajo la metodología del ware.

Otros investigadores como John Fox en 1984 y posteriormente Rudd van Akkeren en el primer lustro del silgo XXI complementan las serie de investigaciones, allende los proyectos de la Escuela de Historia y la Comunidad Lingüística Sakapulteka, efectuados en la región.

PROYECTO ARQUEOLÓGICO REGIONAL DE SACAPULAS PROARS-PRIAS 2002-2005

En el año 2002, un proyecto estudiantil con fines de generar espacio para la ejecución de prácticas de campo de la carrera de arqueología de la Escuela de Historia abre la puerta de la mano de la referida institución y de la Comunidad Lingüística Sakapulteka. Se hacen algunas visitas para definir el sitio que reuniera las condiciones de preservación necesarias para efectuar prácticas de mapeo y excavación, seleccionando el asentamiento Posclásico de Chu’Taxtyoox y efectuando la primera temporada de campo en noviembre del año en cuestión. Durante dicha jornada se recolectaron muestras de cerámica, una pieza de estuco decorado y los datos planimétricos de las estructuras 1 y 17 de la Acrópolis del sitio.

La segunda temporada se efectuó en junio de 2003, dando paso a las excavaciones formales de tres pozos de sondeo para la identificación de estratos geológicos y culturales, constatando que el sitio estuvo habitado únicamente durante el período Posclásico Tardío, definido a partir de la vajilla café monócromo y la presencia de tiestos del tipo Fortaleza Blanco Sobre Rojo. Las excavaciones efectuadas en la porción sur de la terraza 3 del sitio (operación 3), al pie del muro de contención que sostiene la terraza 2 y la pared sur del patio para juego de pelota, permitió la recuperación de cinco cántaros con una ofrenda de obsidiana cada uno, ubicados en un contexto constructivo, al pie del muro de una estructura que no había sido mapeada en proyectos anteriores. La operación 2, ubicada 10 m al oeste de la operación 3, permitió identificar una probable zona de entierro que no fue excavada debido a la carencia de recursos para la protección de los remanentes óseos que pudiesen situarse en dicho contexto. La temporada fue complementada con el levantamiento planimétrico de la terraza 1 de la Acrópolis y la elaboración de la gráfica de corte transversal entre las terrazas 1 y 2 del sitio.

La última temporada de campo, efectuada entre los meses de noviembre y diciembre de 2005, permitió concluir con la elaboración del plano de sitio (Figuras 2 y 3), apoyando los datos con mapeo por GPS. Asimismo, las excavaciones en la terraza 1 permitieron la localización del piso de plaza original, estucado en su totalidad alrededor de las estructuras 10 y 11 que forman un complejo de funciones no determinadas que, de forma hipotética, fue considerado como una fuente o un temascal constituido por dos muros en paralelos con terminales rectangulares dispuestas a manera de formar accesos restringidos hacia el interior de la que constituiría una unidad arquitectónica.

Durante la temporada fue posible elaborar inferencias de la distribución de estructuras en función de los puntos cardinales y el posicionamiento solar a lo largo del ciclo anual, definiendo también la existencia de atalayas y las funciones de control sobre las planicies cultivables y el tránsito humano por las riveras del Chixoy procedente del norte y noroeste.

PROYECTO ETNOHISTÓRICO DE LA COMUNIDAD LINGÜÍSTICA SAKAPULTEKA 2003-2009

El Proyecto Etnohistórico de la Comunidad Lingüística Sakapulteka cubrió los aspectos que, por razones de tiempo y presupuesto, fueron obviados durante las temporadas de campo del PROARS-PRIAS. En un plan que incluyó cuatro años de trabajo efectuado entre técnicos de arqueología y antropología y el personal de promoción y divulgación de estudios culturales de la referida comunidad, se establecieron tres etapas de investigación que incluyeron la documentación en archivos y bibliotecas con fines de localización de datos históricos, la elaboración de una etnografía del entretejido social del área de habla sakapulteka y la identificación de zonas de actividad humana prehispánica documentadas por medio de fotografías, localización por GPS y descripción sistemática de condiciones de conservación. Posteriormente, la conjunción de resultados permitió generar un esbozo de la continuidad social de Sacapulas desde la época Prehispánica hasta la época Contemporánea, definiendo los cambios y persistencias culturales de la zona.

La etapa final del proyecto posibilitó la validación de resultados ante los integrantes de la Comunidad Lingüística y la divulgación de resultados a partir de la campaña denominada “¿Qué es arqueología?”, realizada en escuelas de nivel primario y medio ubicadas en el área de estudio. A través de la retroalimentación generada por los estudiantes y por las personas participantes de la validación se logró la ampliación de la base de datos del proyecto, constatando un buen porcentaje de los resultados planteados y agregando información valiosa al respecto de las evidencias culturales de Sacapulas.

DESGLOSE DE RESULTADOS 2002-2009

La combinación de ambos esfuerzos investigativos permitió estructurar un análisis comparativo de los resultados arqueológicos alcanzados por los investigadores que antecedieron al equipo de la Escuela de Historia y de la Comunidad Lingüística, ampliando el registro de sitios prehispánicos definidos dentro del área de influencia del idioma sakapulteko, definiéndose también las variaciones en las fronteras de la región para los distintos períodos, desde la época Prehispánica hasta la actualidad. Dichos límites quedan establecidos, para el período Preclásico Tardío, en el área que actualmente ocupa la zona urbana de la Aldea Río Blanco, entre el afluente con el mismo nombre y el pie de la sierra de Sacapulas que forma parte de la ladera este de la sierra de los Cuchumatanes. Las evidencias cerámicas de la zona fueron citadas por Smith (op. cit.) y se contrastó la información con prospecciones en las áreas donde aún se conservan remanentes de los montículos del asentamiento Preclásico Tardío. Aunque los reportes de Smith hacen mención de una posible ocupación en la zona para el Clásico Temprano, los datos recabados durante las temporadas de investigación no permitieron contrastar dichos postulados y se considera viable la postura de Marion Popenoe de Hatch (2003:51) al respecto del movimiento cultural denominado como Tradición Cerámica Solano que, al consolidarse en esta zona, posibilitaría la migración de los habitantes hacia el sur de la Cordillera Volcánica, generando un lapso de habitación escasa en Sacapulas.

Para el período Clásico Tardío se contrastó la evidencia arquitectónica de Xa’lchuun con sitios de la misma temporalidad citados en informes de la misión Franco Guatemalteca y con las visitas efectuadas a los asentamientos de Huitchun y Chalchitán en Aguacatán y Cambote en Huehuetenango. Nuevamente se valida la referencia planteada por Smith, dejando en claro que la zona de Río Blanco es la que presenta evidencias de ocupación temprana y no así el área actual de la cabecera de Sacapulas. Esta característica responde probablemente a la calidad de las áreas cultivables de Río Blanco que tienen una mayor irrigación dada la confluencia de los ríos Blanco y Negro y el nivel de pendiente del primero que posibilita una irrigación más práctica por medio de canales donde el líquido se mueve por presión y gravedad, sistema que funciona aún en la región arqueológica de Aguacatán, distante 45 kilómetros de Río Blanco siguiendo el curso del afluente del mismo nombre. En el proceso se identificó a partir de rasgos constructivos la presencia de actividad del Epiclásico tanto en Xa’lchuun como en K’axtuun y Chu’Tinimeet, datos que deberán corroborarse en futuros procesos de investigación.

La mayor concentración de actividad humana de la región de Sacapulas se establece para el período Posclásico Tardío. Las excavaciones efectuadas en Chu’Taxtyoox y las visitas a los sitios arqueológicos de Chu’Koot, Xa’lpoqool y Chu’Tinimeet, entre otros, permitieron constatar los postulados de Smith (op. cit.) y Velásquez (op. cit.) al respecto de la ocupación definida mediante el análisis cerámico y la identificación de rasgos arqueológicos. Las evidencias permiten establecer el empleo de sistemas constructivos de estilos procedentes del Altiplano Central Mexicano y la posición estratégica de varios asentamientos en función de la observación astronómica y del control, manejo y aprovechamiento de los recursos naturales, así como el establecimiento de una ruta comercial que permitía el tránsito de cerámica y otros productos desde la cuenca media hacia la cuenca alta del Chixoy en interacción directa con los asentamientos del Winak K’iche’.

A partir del análisis del patrón de dispersión de estructuras y de rasgos arquitectónicos se plantea la relación de Chu’Taxtyoox, Xa’lpoqool y Xe’K’anab’ como un complejo arquitectónico creado para controlar los movimientos del sol, tanto durante los solsticios como durante el ciclo anual, estableciendo que el primer sitio en mención constituía el complejo rector y observatorio astronómico, siendo de un acceso parcialmente abierto para la celebración de actos públicos y que el segundo sitio constituía una zona más exclusiva, asociada a la puesta de sol. El tercer sitio en cambio constituye un punto de referencia intermedio que separa las horquetas de Patzaneb y Chupacbalam, donde se controlaba el movimiento de los solsticios, del observatorio principal ubicado en la Acrópolis de Chu’Taxtyoox.

La localización de áreas de actividad arqueológica que no habían sido identificadas de manera previa constituye un aporte del proyecto al inventario de sitios de la nación. En el área de influencia del idioma sakapulteko fueron localizados las áreas de actividad agrícola de Xe’K’uux y Xe’Xak y el sitio de Xe’K’anab’. También se decidió como parte de la validación del proyecto, actualizar el nombre de los sitios empleando las normas de escritura del idioma sakapulteko.

La labor de cotejo de datos a partir de los estudios etnográficos y de análisis de documentos históricos ratificó los postulados de Hill y Monaghan al respecto de las áreas constituidas como barrios desde la época Hispánica (op. cit.), se ha seguido con la designación de las parcialidades o Amaq para designar los espacios geográficos de la administración del territorio prehispánico de la región de Sacapulas, espacios reconfigurados a partir de la reducción a pueblos que concentró a la mayor parte de la población originaria en el casco urbano actual.

En adición, se logró establecer la trascendencia en el tiempo de las actividades de extracción y procesamiento de sal, presente desde la época Prehispánica, persistiendo también el ciclo del cultivo del maíz basado en el ciclo de lluvias que en Sacapulas corresponde a una temporada más corta que en otras zonas de vida de las Tierras Altas debido a la depresión ocasionada por la erosión milenaria del terreno en la cuenca del Chixoy. Algunas tradiciones datan de la época Hispánica y se asocian con la intrusión de elementos católicos en amalgama con la cultura popular local. Se considera no obstante que el elemento de persistencia cultural más importante en la región es el idioma sakapulteko y es a través del mismo que subsisten otros elementos como la tradición oral y el corpus de valores consuetudinarios relativos a la organización social y familiar.

AGRADECIMIENTOS

Tras ocho años de labor investigativa es pertinente en este apartado agradecer a las personas que apoyaron estos proyectos y que participaron de los mismos durante las distintas etapas. En relación al proyecto arqueológico se expresa total gratitud a los arqueólogos Edgar Carpio, Óscar Gutiérrez, José Héctor Paredes (QEPD), Yvonne Putzeys, Gustavo Amarra y Anaité Galeotti, por su apoyo incondicional, que generó el impulso necesario a la iniciativa planteada, asimismo, se hace extensivo el agradecimiento a los historiadores Gabriel Morales y Danilo Dardón por apoyar desde la dirección de la Escuela de Historia el Proyecto Arqueológico y las prácticas de campo realizadas por diez estudiantes de la carrera de arqueología. Se reconoce y agradece también la buena disposición y apoyo recibido por los arqueólogos Horacio Martínez, Paulino Morales, Jorge Mario Ortiz y Sheila Flores del Departamento de Monumentos Prehispánicos de la Dirección General del Patrimonio Cultural.

En la Comunidad Lingüística Sakapulteka es pertinente hacer mención de la ardua labor realizada por Jesús Aceytuno y Pedro Vásquez quienes, desde la presidencia de dicha entidad, posibilitaron la ejecución de ambos proyectos. También se agradece al personal técnico de la institución, en especial medida a Domingo Vásquez por su trabajo y apoyo durante las diferentes etapas de campo y gabinete del proyecto en su totalidad.

Finalmente se extiende el agradecimiento a los compañeros Bernabé Ramírez, William Salalá, Julio Cotón, Eddy Joaquín, Juan Diego Méndez, Cristina Morales, Dalia Martínez, Juan José Echeverría, Sergio Cuyán, Marielba Herrera y Fernando Escobar, quienes participaron durante las temporadas de campo de ambos proyectos y que constituyen el pilar y motivo de la implementación del proyecto Sacapulas.

REFERENCIAS

Hatch, Marion Popenoe de,

2003        La Cerámica del Altiplano Noroccidental de Guatemala, La Lagunita y la Tradición Cerámica         Solano. En Misceláneas… en honor a Alain Ichon (editado por M. C. Arnauld, A. Breton, M         Fauvet Berthelot y J. A. Valdés), CEMCA y Asociación Tikal. México y Guatemala.

Hill II, Robert M. y John Monaghan

1987        Continuities in Highland Maya Social Organization: Ethnohistory in Sacapulas, Guatemala.         Philadelphia. University of Pennsylvania Press.

Smith, Allan Ledyard

1955        Archaeological Reconnaissance in Central Guatemala. Carnegie Institution of Washington.

Velásquez, Juan Luis, B. Burgos, J. Roldán y A. Jacobo

1996         Informe Final PACARCH. Molina Woolford y Asociados. Guatemala

Villar Anleu, Luis

1998        La Flora Silvestre de Guatemala. Editorial Universitaria. Guatemala.

NOTA DE LA EDICIÓN: La calidad de las ilustraciones, es debido a que el autor no respetó los lineamientos requeridos.

Figura 1.  Mapa de la región de Sacapulas según A.L. Smith 1955.

Figura 2.  Vista de planta del sitio arqueológico Chu’Taxtyoox.

Figura 3.  Vista de planta del área de la Acrópolis de Chu’Taxtyoox.

 

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