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26. Entre dos rivales: Vida en un centro intermedio, Hamontun. – Jason S. R. Paling, Renee Morgan, Martin Rangel, Varinia Matute Rodríguez, Sean O’Brien – Simposio 24, Año 2010

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Paling, Jason, Renee Morgan, Martin Rangel, Varinia Matute Rodríguez y Sean O’Brien

2011        Entre dos rivales: Vida en un centro intermedio, Hamontun.  (Editado por B. Arroyo, L. Paiz, A. Linares y A. Arroyave), pp. 296-319. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

26

ENTRE DOS RIVALES: VIDA EN UN CENTRO INTERMEDIO, HAMONTUN

Jason S. R. Paling

Renee Morgan

Martin Rangel

Varinia Matute Rodríguez

Sean O’Brien

PALABRAS CLAVE

Tierra Baja Maya, Petén, Hamontun, Preclásico y Clásico

ABSTRACT

Archaeological evidence suggests that Cival was the largest political center in the Holmul region during the Late Preclassic period. It probably dominated all regional and interregional exchange until the Early Classic, when Holmul emerges as the predominant entity. We still have not examined whether the secondary centers of this region, such as K’o, Tot, o Hamontun, were independent political entities interacting and competing with the largest centers like Cival and Holmul. Recent studies in the residential complexes of Hamontun, an expanding city during the Preclassic and Classic periods (300 BC-AD 900), has provided the means for not only determining its access to long-distance luxury items but also utilitarian and subsistence goods in this urban society. It is strongly debated among academics whether elite domestic groups manufactured utilitarian goods and then exchanged them in informal bartering and/or in market settings, or perhaps excess subsistence goods, like prestige items, were given to elites through tribute or taxes, with these items then later passed along to supporters through redistribution and reciprocal gift exchange. This work attempts to address whether the elites of Hamontun controlled the acquisition and consumption of finished products, such as shell ornaments, ceramics, and stone tools, or whether commoners had some degree of autonomy in the production and exchange of these items.

Anteriormente conocido como El Perú, el centro Maya de Hamontun, traducido como “El lugar del Agua Guacamaya”, se ubica a un kilómetro y medio del banco este del río Holmul y a aproximadamente tres kilómetros al sureste de Cival, más de cuatro kilómetros al norte de K’o, y cinco kilómetros al noreste de Holmul (Figura 1). Fue reportado por primera vez en 2003 por el Proyecto Arqueológico Holmul (Estrada-Belli 2003) y una parte del centro cívico-ceremonial fue mapeado en ese mismo año por Marc Wolf (2003). Un análisis cerámico preliminar de los materiales recuperados de las actividades de saqueo en Hamontun también se llevó a cabo por parte de Michael Callaghan (2008). En su investigación, Callaghan propone la existencia de una red de comercio regional durante el periodo Preclásico Tardío entre la élite de Cival y la élite de otros centros políticos secundarios regionales, como Hamontun.

Durante el periodo de transición del Preclásico Tardío al Clásico Temprano, la prominencia del sitio Cival disminuyó, el poder de Holmul ascendió (Estrada-Belli 2006, 2009). Durante esta transición hay muchas similitudes entre los conjuntos cerámicos de la élite de Holmul y Hamontun. Cambios en las élites menores y también el crecimiento del poderío social de las élites en los centros secundarios son característicos de las sociedades que no sólo presentan un control político débil de sus economías sino, también relativa autonomía económica (Eisenstadt 1981; McAnany 1995). Las operaciones arqueológicas ubicadas junto a las estructuras residenciales en Hamontun durante el 2009 fueron diseñadas para localizar basureros domésticos. Estas excavaciones proporcionaron pruebas de la relación entre la complejidad económica y política en los centros políticos Mayas de las Tierras Bajas en la región Holmul.

Tradicionalmente, las unidades habitacionales son las unidades más pequeñas para la reconstrucción de las redes de intercambio horizontales y verticales, así como también se utilizan para

observar los patrones de producción, uso y consumo (Blanton 1994; Deal 1998; Fedick 1991; Feinman y Nicholas 2004; Freidel 1981; Manzanilla 1996; Rathje 1983; Sheets 2000; Smith y Heath-Smith 1994; Smith 1987; Ashmore y Wilk 1988). Hasta el momento, las excavaciones de los basureros residenciales han proveído información detallada sobre el entorno socio-económico y político de varias sociedades antiguas Mesoamericanas (Tomasic 2009; Hirth 1993; Robin 2003; Webster y Gonlin 1988; Ashmore y Wilk 1988).

Hace dos años, John Tomasic identificó basureros de desechos junto a las estructuras residenciales en K’o (Paling y Tomasic 2009). A fin de examinar basureros residenciales en Hamontun, primero fue necesario localizar las estructuras residenciales, por lo tanto, un tercio de la temporada 2009 estuvo dedicada a la prospección y mapeo del centro cívico-ceremonial Hamontun y el asentamiento circunvecino. A lo largo de transectos de 1 a 2 km del centro del sitio, el recorrido de 2009 resultó en el descubrimiento de 100 grupos residenciales, 50 estructuras aisladas y plataformas, 35 chultunes, numerosas canteras y dos estelas (Figura 2).

Es importante destacar que durante el reconocimiento se descubrió el Grupo 19 (Figura 3) el cual fue localizado aproximadamente a 1 km al oeste del centro conocido de Hamontun. Este es un Grupo Tipo E que está compuesto de una pirámide de 13 m de altura, y una plataforma que va de los 75 a los 80 m de longitud, y otros edificios públicos y residenciales. Un estudio cerámico preliminar (Callaghan y Patiño, comunicación personal 2009) indica que la ocupación y construcción monumental más tempranas estaban ubicadas en este grupo. La cerámica (Achiote Sin Engobe, Reforma Inciso, Laguna Verde Inciso, Chalkchinek, Mars y Savanna Naranja, Hacote Naranja/Café) encontrada en la excavación T.09 (Sohet 2009) indica que la ocupación más temprana de Hamontun ocurrió durante el periodo Preclásico Medio Temprano.

El centro de Hamontun consta de una serie de cuatro grandes plazas elevadas. La Plaza 1 es la plataforma ubicada más al norte y se compone de seis edificios que poseen varios cuartos, y dos patios hundidos. Este grupo de plataformas probablemente sirvió de nexo entre barrios residenciales y administrativos de la corte de élite de Hamontun en el Clásico Tardío. La cerámica recolectada en las excavaciones de la Plaza 1 indica que la plataforma de la última plaza fue construida durante el periodo Clásico Temprano, mientras que dos episodios constructivos anteriores fueron fechados hacia el periodo Preclásico Tardío, sin embargo, los patios residenciales élite al oeste de la plaza parecen fechar al Clásico Tardío y Terminal. Construida alrededor de 10 m por debajo de la Plaza 1, se ubica la Plaza 2 la cual es la plataforma más grande y antigua de las cuatro (alrededor de 90 m por 180 m). Allí se encuentra el Juego de Pelota mientras que varios edificios alargados con varios cuartos flanquean el perímetro de la plaza.

La Plaza 3 se compone de tres grandes estructuras piramidales, además de tres estructuras ceremoniales pequeñas, mientras que la Plaza 4 se compone de cinco estructuras. Una gran cantera (33 m x 23 m) y un solo chultun fueron encontrados al oeste de la Plaza 4. Es probable que estas plataformas hayan servido como el núcleo religioso del centro de la ciudad ya en el periodo Preclásico Tardío. La cerámica obtenida de la Trinchera de Saqueo 20 indica que la última fase de construcción de la mayor estructura piramidal de Hamontun se ubica en la parte inicial del Clásico Temprano, mientras que la última fase constructiva de la Plaza 3 data del Preclásico Tardío.

Operaciones en la Plaza 4 mostraron un entierro del Preclásico Tardío. Frente a la estructura ubicada en el extremo este y debajo del último piso de plaza se encontró el cráneo de un individuo cubiertos con dos platos del Preclásico Tardío (Sierra Rojo y Polvero Negro). Un análisis osteológico fue realizado por Varinia Matute en 2009, el cual indicó la presencia de un adulto joven.
El asentamiento inicial y la posterior expansión del centro cívico-ceremonial y los barrios residenciales de Hamontun se extendieron hacia las inmediaciones de Cival y Holmul. Convencionalmente, en la región de Holmul rica en agua, los grupos residenciales se encontraban encima de las elevaciones más altas de todo el centro, como también fue observado en los casos estudiados en Cival, Holmul y K’o. Por el contrario, se puede afirmar que las elevaciones más altas no

necesariamente están correlacionadas con la mayor concentración de asentamientos. Aunque un reducido número de estructuras también fueron localizadas dentro y alrededor de los bajos de Hamontun hacia el norte y el suroeste, la mayor concentración de grupos residenciales se encuentra al este. Es evidente que el asentamiento y la expansión durante el Clásico Temprano hacia el Clásico Tardío ocurrió a lo largo de franjas de tierra atravesadas por arroyos estacionales. Estos arroyos convergen alrededor de 100 m al sur de las Plazas 2 y 3, y probablemente restringieron la posterior expansión y construcción del centro del sitio.

GRUPOS RESIDENCIALES

La estrategia de excavación fue llegar a los grupos residenciales tanto de la élite como los de población común, así como también el estudio de las estructuras aisladas en Hamontun. El objetivo del muestreo de los contextos de basureros fue proveer información que pueda ser utilizada en un estudio comparativo, sincrónico y diacrónico. Estos datos determinarán el grado de interrelación de las actividades económicas y políticas desde el Preclásico y los periodos posteriores, al igual indicarán los probables mecanismos de desarrollo. La identificación de las familias de élite y de no élite fue determinado inicialmente por la variabilidad entre los indicadores establecidos sobre el estatus, tales como el tamaño y la elaboración (altura, área, volumen) de las estructuras domésticas (Ashmore 1981; Chase y Chase 1992; Haviland 1981; Haviland y Moholy-Nagy 1992; Hirth 1993; Rathje 1983; Smith 2004; Tourtellot 1988; Tourtellot, et al. 2003; Willey y Leventhal 1979), la calidad de la construcción (Haviland y Moholy-Nagy 1992; Hendon 1991), y la distancia al centro monumental (Marcus 1983) , pero también puede ser determinado por la cantidad y calidad de artículos de lujo, como el jade, obsidiana, concha, y objetos cerámicos en contextos domésticos (Hirth 1993; Rathje 1983; Smith 1987).

Durante la temporada 2009, 24 unidades de prueba se distribuyeron con el objetivo de investigar basureros adyacentes a las estructuras residenciales de élite y de no élite. En esta región, las excavaciones en K’o Cival, Sufricaya y Holmul se han centrado en estructuras residenciales de élite y de no élite- (Paling y Tomasic 2009; Estrada-Belli 2003). Trabajos anteriores por otros investigadores han mostrado que la producción de artículos de uso doméstico para el consumo interno se llevó a cabo en los hogares de Mesoamérica en todos los periodos de tiempo (Ball 1993; Fedick 1991; Feinman 1999; Freidel 1981; McAnany 1993, 1995). Sin embargo, la producción puede variar entre el consumo doméstico (Clark 1991a, 1991b; Sheets 2000), la producción para el intercambio (Hirth 1993; Sheets 2000; Ashmore y Wilk 1988), y la producción en apoyo de los tributos u obligaciones de la servidumbre. Un pequeño número de estudios se han enfocado en estudiar a los sirvientes ó miembros de bajo status que vivían dentro o en las áreas cercanas de los compuestos habitacionales de alto status, y estos estudios contribuyen en gran medida a la comprensión actual de la vida cotidiana de los Mayas (McAnany 1993).
El propósito de este estudio de los grupos residenciales que apoyaban a la élite de la ciudad en Hamontun fue doble: proporcionar un medio no sólo para determinar la accesibilidad de los artículos de lujo obtenidas a larga distancia y los bienes de subsistencia en una ciudad secundaria, sino que también ayudar en la comprensión de la identidad social, de la comunidad, económica y política de la población no élite (Hirth 1998; Masson 2002; Sheets 2000; Smith y Heath-Smith 1994). Aunque los estudios de los basureros residenciales de la no élite dentro del centro cívico-ceremonial del periodo Clásico de Hamontun están en curso, las excavaciones han proporcionado información muy interesante acerca de las actividades, los restos materiales, y las prácticas funerarias de los residentes de Hamontun. Los resultados preliminares de la temporada de campo 2009 y de laboratorio 2010 se presentan a continuación.

Las excavaciones en la Plaza 1 indican que Hamontun fue ocupado y finalmente abandonado en el periodo Clásico Terminal. Las operaciones se realizaron también en un grupo residencial pequeño situado directamente al oeste de la Plaza 1. Aunque estos exámenes no revelaron información adicional sobre el último episodio de abandono de Hamontun, condujo a la colección de una tremenda cantidad de datos referentes a los basureros, los cuales pueden ser utilizados para reconstruir las actividades de las personas que habitaban esta parte de la ciudad. Del Grupo Residencial 105 (Figura 4) se tienen datos

interesantes sobre las actividades diarias de los habitantes. Este grupo está compuesto por cinco estructuras, cinco chultunes y un sacbe elevado que conecta a un grupo de tres chultunes de las estructuras de la Plaza 1.

Entre los elementos adicionales asociados con este grupo también se incluyen una serie de terrazas creadas a partir del trabajo y exposición de la roca madre. Las unidades de excavación en las Estructuras 34 y 35 indican una fuerte presencia de materiales domésticos asociados al consumo y producción diaria de las unidades domésticas, tales como la preparación de alimentos, actividades agrícolas/hortícolas y el tejido (i.e., fragmentos de manos/piedras de moler, malacates, agujas de hueso, bifaciales rotas, fragmento de una tabla patolli, y piezas de cerámica de almacenamiento y de servicio).

Una unidad de excavación se ubicó a dos metros al oeste de la Estructura 34 y cerca del borde de una pieza de piedra caliza esculpida que reveló la presencia de un elemento inusual. Pequeños y lineales hoyos de poste (0.03 m de diámetro) yacían en la roca madre indicando la presencia distintiva de un espacio cerrado o talvez un corral para los animales (Fotografía 1). Estudios anteriores sobre los centros urbanos han llamado a las ciudades Mayas “ciudades jardín”, sugiriendo que los huertos y terrazas hortícolas complementaban las necesidades alimentarias de la población urbana (Chase y Chase 1992; Hansen 2010).

En la ciudad del Postclásico, Mayapan, Masson (Masson y Lope 2008) argumenta que las paredes de piedra o albarradas asociadas a grupos residenciales, fueron utilizadas como corrales para albergar venados domesticados. Como se evidencia en el análisis de los huesos de venado en Mayapan, Masson reveló diferencias morfológicas distintivas entre los huesos de los venados domésticos y aquellos especímenes que no lo eran. La excavación de basureros alrededor de la Estructura 34 proporcionó una gran cantidad de restos de fauna. El análisis faunístico fue realizado por Sean O’Brien, de la Universidad de Albany, bajo la dirección de Masson. Los resultados del estudio faunístico deberían apoyar la evidencia arqueológica que los residentes de la Estructura 34 mantenían una pequeña granja en apoyo de la élite gobernante de Hamontun.
En los primeros dos metros de la Estructura 34, las unidades de excavación revelaron una cantidad abrumadora de materiales domésticos, utilitarios, no élite y una amplia cantidad de fragmentos, de material exótico importado. Como se dijo anteriormente, el tamaño, la elaboración y la calidad de la construcción de las estructuras domésticas, y la presencia de riqueza material son variables usadas por los investigadores para determinar el estatus de las personas que habitaban dichas construcciones (Hirth 1993; Rathje 1983; Smith 1987). Fragmentos de vasos policromos de servicio, fragmentos de figurillas vestidas con ropas ceremoniales, manos rotas y piedras de moler de granito importado de las montañas Mayas, hematita, trozos de yeso rojo, cuentas de concha de ornato talladas, y herramientas de piedra tanto militares como ceremoniales tales como una lanza ceremonial completa (Figura 5), sugieren que los residentes del Grupo 105 estaban directamente vinculados a la corte real de Hamontun, sin embargo, habitaban en chozas simples. Es probable que estos residentes fueran sirvientes. Elementos asociados y basureros de las Estructuras 34 y 35 indica que los residentes de estos edificios son responsables de las granjas agrícolas y la preparación de alimentos para la corte real y la eliminación de sus residuos y desechos constructivos durante los episodios de construcción. El armamento (Figura 6) descubierto en las operaciones de la Estructura 35, también sugiere que los miembros de este grupo residencial fueron los responsables de la protección de las personas que vivían en la Plaza 1.

Objetos importantes asociados con las insignias religioso-políticas y, a menudo representados en escenas iconográficas fueron dañados a veces por su uso o “matadas” ritualmente. La lanza ceremonial encontrada en el basurero de la Estructura 35 es una muestra de ello. Esta pieza es demasiado voluminosa y pesada para ser utilizada como un arma funcional, es algo inusual, y probablemente se trata de un cetro estilizado que fue empleado como símbolo de autoridad. Esta lanza no sería diferente de la representada en el Panel 3 de Piedras Negras, donde es sostenida por el Gobernante 7. De naturaleza similar a los rituales de terminación observados en las estelas, cerámica, y edificio, los objetos líticos de poder fueron también ritualmente “matados”, como es el caso de la lanza de Hamontun.

El extremo proximal de la lanza de Hamontun había sido cuidadosamente fracturado. El daño ocasionado a una herramienta de este tamaño, forma y peso habría causado que la pieza se rompiera en fragmentos. Su presencia en un basurero residencial de la no élite, junto con fragmentos de estuco rojo y hematita, probablemente indica que este material pudo haber sido re-depositado desde la cercana Plaza 1 ya que este tipo de decoración existe en los edificios del Clásico Tardío. Durante la temporada 2009, las excavaciones en otros lugares en Hamontun revelaron la presencia de dos talleres líticos.

PRODUCCIÓN LÍTICA EN HAMONTUN

Desde la obtención de excedentes agrícolas para la construcción de casas pequeñas o grandes monumentos, las herramientas de piedra desempeñaron un papel importante en muchas dimensiones de la vida cotidiana. Se desconoce hasta qué punto la producción de herramientas de sílex fue controlada por las autoridades políticas o grupos sociales (Freidel 1979; Rathje 1971, 1972; Reese-Taylor y Walker 2002; Schele y Freidel 1990). ¿Acaso las élites controlaron la adquisición y el consumo de sílex y cuáles fueron los mecanismos utilizados para que estas piezas llegaran a los consumidores Mayas? ¿Habrán los Mayas comunes tenido autonomía en la producción e intercambio de herramientas de piedra, y la producción estuvo asociada a los centros urbanos?

Estas preguntas incitan a las deliberaciones sobre la naturaleza de las primeras economías políticas (Brumfiel y Earle 1987; Clark y Blake 1994; Cobb 1993; Earle 2002; Freidel 1981; Hirth 1996; McAnany 1995; Masson 2002; Potter y King 1995; Rathje 1971, 1972; Scarborough y Clark 2007; Smith, 2004). Investigaciones de los contextos de basureros en las unidades habitacionales en Hamontun fueron diseñadas para atender los siguientes objetivos: 1) examinar la escala e intensidad de la producción lítica entre los hogares de diferentes estatus sociales, 2) evaluar las similitudes y diferencias de las técnicas de fabricación de herramientas líticas en los hogares, 3) identificar la naturaleza y grado de especialización y/o autonomía de los productores locales, 4) evaluar la frecuencia de los desechos de talla lítica hecha de materiales locales o importados de lugares lejanos, 5) medir el grado de uso y el reciclado de herramientas líticas en los hogares y, 6) evaluar la importancia de la producción lítica de herramientas de piedra dentro de los sistemas de intercambio locales, regionales, e interregionales.

La economía de las herramientas líticas, como la de la cerámica, obsidiana, jade y concha eran importantes en dos dimensiones interrelacionadas: una economía de prestigio que ayudó a las autoridades políticas y financió a una elite y una economía de subsistencia que pueden haber operado de manera autónoma al control de la élite (Ball 1993; Blanton, et al. 1993; Brumfiel 1987; Earle 1977, 2002, Gibson 1989; Hester y Shafer 1994; King y Potter 1994; McAnany 1986, 1989a, 1993; McAnany et al. 2002; Rice 1987; Potter y King 1995). A lo largo de los sitios centrales de las Tierras Bajas Mayas, artefactos de sílex muy trabajados se han encontrado en contextos de la élite del Preclásico sugiriendo que los objetos de sílex fueron incorporados en el intercambio a larga distancia y la economía de productos de prestigio (Shafer 1991).

En los contextos domésticos se encuentran herramientas líticas recicladas y muy utilizadas, lo que es indicativo de que las herramientas de piedra de sílex también jugaron un papel importante en la vida cotidiana (McAnany 1989a; Mitchum 1986; Shafer 1991). Aunque las economías de las herramientas líticas fueron importantes, tanto en aspectos económicos (McAnany 1986, 2004; Shafer 1991), los mecanismos para su producción e intercambio, sin embargo, varían entre los modos de intercambio propuestos por primera vez por Karl Polanyi (1957).
Algunos investigadores discuten si los hogares de élite manufacturaban bienes utilitarios y además los intercambiaban a través del trueque informal y/o cambio de mercado, mientras que otros proponen que los bienes de subsistencia excedentes, de forma similar a los elementos de prestigio, se les dio a las élites a través del tributo o como pago de impuestos. Se cree que estos elementos fueron obsequiados a los seguidores a través del sistema de redistribución y reciprocidad de regalos (Blanton, et al. 1993; Brumfiel y Earle 1987; Earle 2002; Masson 2002; McAnany 1986, 1989b; Mitchum 1986; Rice 1987; Sanders y Price 1968; Sahlins 1972, Sheets 2000; Wilk 1996). Otros han señalado también la importancia del reciclaje (Plunket 1998), el saqueo (Smith 2004), y la preservación (Weiner 1992). Un análisis de la distribución de la lítica y los residuos representa un medio para discriminar entre los sistemas de intercambio. Mantenimiento del hogar, el tributo y el comercio crean diferentes expectativas de los restos materiales encontrados en los conjuntos de las unidades habitacionales.

La lítica producida y consumida en los contextos domésticos, y no procedente de las economías políticas, las cuales representan el bajo nivel de intercambios recíprocos, debe reflejarse en los conjuntos de los hogares que muestran una baja frecuencia y calidad de las herramientas y desechos de talla de materiales adquiridos localmente con una distribución que es espacialmente restringido en los hogares. Este patrón podría ser indicativo de la producción a pequeña escala, de baja intensidad, y de medio tiempo (Costin 1991) probablemente se asemeja a los patrones documentados por Clark (1991b) para los conjuntos contemporáneos de los hogares de los Mayas lacandones.

La baja producción de herramientas formales y desechos de talla para el consumo interno no es indicativo de la especialización, el cual es identificado por los excedentes de producción más allá de las necesidades de los hogares individuales (Costin 1991; Sheets 2000). El volumen de los desechos relacionados con la producción (Clark 1986; Lewis 2003; Roemer 1991; Shafer y Hester 1986) y la presencia de talleres discernibles (Clark 1986) también son criterios importantes para la identificación de los productores de excedentes.

Aunque el análisis de los restos líticos aún no se termina, se tiene la confianza de anunciar el descubrimiento de dos talleres líticos en Hamontun. El primer taller se encuentra a unos 650 m al suroeste de la Plaza 3 entre el Grupo Residencial 48 (Figura 7). El Grupo 48 se compone de una gran plataforma en la que se encuentra una estructura elevada y un patio cuadrado. Dos estructuras adicionales y un chultun se encuentran a unos 20 m al oeste de la plataforma. Durante el recorrido y la fase de mapeo de la temporada, se observó que cientos de nódulos de sílex y cantos rodados se amontonaban junto a las extensiones norte, este y sur de la plataforma. Unidades de excavación fueron colocadas alrededor de las cuatro estructuras.

La excavación y el análisis de laboratorio de los materiales líticos encontrados en basureros indican las primeras fases de la producción lítica. Además de la cantidad de material lítico encontrado, la identificación de los talleres es determinada por dos factores: las fases de producción y estandarización. Las etapas de la producción fueron examinadas mediante la comparación de número y volumen de las diferentes categorías de tamaño de las lascas y por el grado de la corteza en la superficie dorsal de las mismas. La estandarización es examinada por comparación estadística de la medición de atributos entre los niveles del taller.

El análisis estadístico de los restos líticos de Hamontun no se ha realizado. Sin embargo, el recuento inicial y el peso de los desechos líticos del Grupo 48 (Trincheras #24, 25, 37, y 40) en comparación con la cantidad y peso de los materiales hallados en otros basureros indican que en promedio 60-70 veces más, lascas se encontraron en los basureros del Grupo 48 que en otros basureros residenciales (Tabla 1). Lo mismo ocurre con el peso de los desechos líticos. Los desechos líticos de este grupo también exhibieron una mayor concentración de piezas rotas con un mayor porcentaje de corteza. El análisis de las herramientas líticas está en curso, sin embargo, los totales iniciales de los materiales de producción, tales como cantos rodados, núcleos y percutores también indican claramente que el Grupo 48 sirvió como un área de reducción primaria.

El segundo taller está ubicado en la Plaza 3 de Hamontun. Observaciones en superficie revelaron una gran cantidad de desechos de talla en la base de la trinchera de saqueo en la estructura piramidal más septentrional de la Plaza 3. Coincidentemente, la pila de desechos de talla se fusionó con una pila de tierra provocada por el saqueo. Es posible que estos restos líticos fueran colocados a propósito en la parte superior de un escondite o el enterramiento, una práctica común conocida como un ritual Chac. Las excavaciones revelaron que los saqueadores únicamente alteraron una pila de desechos realizados con el adelgazamiento de lascas, que yacían encima de la Plaza 3. La matriz de estos restos estaba compuesta de lascas de adelgazamiento secundario y terciario, que son indicativos de las etapas de la producción final de los instrumentos bifaciales.

Los resultados del análisis de masas de desechos de talla lítica de las excavaciones en T.44 indican que la matriz de este taller se compone principalmente de lascas de 1 ” y ½ ” que carecían de corteza (Tabla 1). La cantidad y el peso total, por ejemplo, en el primer contexto en T.44 contenían 25x más lascas y pesaba 26x que los restos líticos recogidos de cualquier operación en el Grupo 48. Cabe señalar que aproximadamente el 30-40% de la muestra total de desechos de la talla de lítica de cada contexto en T.44 no fue recolectada, como lascas más pequeñas que un ½ ” fueron cernidas durante la temporada de campo.

Una fecha discernible aún no se ha establecido, ya sea para el taller, sin embargo, el análisis cerámico realizado por Silvia Alvarado y Michael Callaghan han confirmado que la cerámica del taller T.44 remite al periodo Clásico Tardío. Dado que la pila de desechos de talla se ubicaba por encima de la Plaza 3, es probable que la pila de desechos debido al adelgazamiento de las lascas provenga, aproximadamente, antes del abandono de Hamontun durante el transcurso del Clásico Tardío al Terminal. Es durante este periodo que los talleres líticos en Colha en el norte de Belice se sometieron a avances industriales de alto nivel.

Ubicado en el norte de Belice, Colha fue el foco de los estudios líticos más amplios en la región Maya. Los estudiosos han concluido que un afloramiento de sílex se utilizó tan temprano como en el periodo Arcaico y era regularmente explotado durante el periodo Postclásico (Shafer y Hester 1986; Masson 1989). Es en el periodo Clásico Tardío, que los investigadores concluyen que la tecnología de herramientas en el lugar se había sometido a la segunda de cuatro avances tecnológicos e industriales, y que estas herramientas se intercambiaron no solo regionalmente, sino también a través de redes de larga distancia. Los investigadores que trabajan en El Pedernal (50 km al norte de Holmul) y El Pilar (Lewis 1995; Ford y Olson 1989) han demostrado que los talleres líticos también estuvieron presentes en los centros políticos del periodo Clásico Maya ubicado en las Tierras Bajas centrales. En consecuencia, los conjuntos líticos y los desechos de talla en Tikal (Moholy-Nagy 1985) y El Mirador (Fowler 1987) han demostrado que las herramientas líticas no fueron importadas, sino producidas con sílex obtenido localmente. La presencia de talleres en Hamontun y el análisis de materiales, indican claramente las redes regionales, pero son las técnicas de fabricación de los instrumentos en Hamontun completamente únicas.
Las herramientas hechas en Colha durante el Clásico Tardío fueron elaboradas con técnicas de martillado duro (Shafer 1979, Masson 1989). La figura 8 es una reproducción (Muto 1971: Figura 22) donde se ilustran las características diagnósticas de las lascas donde se empleó dicha técnica observada en los talleres de Colha y el Grupo 48 en Hamontun. La ilustración muestra que las lascas sometidas al martillado duro, (A) muestran un “bulbo sobresaliente acuminado resultante de la fuerza aplicada” y (B) muestran un área de contacto distintivo que resulta del bulbo el cual está directamente relacionado con el percutor, una plataforma ligeramente aplastada, y la ausencia de un labio.

Una vez más, el análisis estadístico aún no se ha llevado a cabo, pero las lascas de adelgazamiento bifacial encontradas en la Plaza 3 muestran una sorprendente diferencia morfológica. A través del análisis inicial, una serie de características comunes de las lascas se han observado: (Figura 9) (A) muchas lascas carecen de bulbos pronunciados, superficies dorsales (B) cerca de la plataforma no demuestran cicatrices alargadas debido a la remoción de lascas adicionales utilizando fuerza excesiva, las plataformas no están aplastadas y a menudo muestran una forma convexa, y (C) plataformas con labios. Estas características se asocian a menudo con un martillo blando o lasqueo a partir de presión.

Característico de talleres líticos, las fallas de producción, fragmentos de núcleos, y herramientas de producción, tales como martillos, suelen aparecer entre la matriz de los desechos de producción. Lo mismo puede decirse de la matriz de la Trinchera 44. A diferencia de los materiales recogidos en el Grupo 48, martillo percutor o fragmentos no fueron encontrados. Sin embargo, cinco piezas raras fueron recogidas (Figura 10/Fotografía 2). De acuerdo con la tradición Francés/Bordes de clasificar la lítica, estas piezas se llaman herramientas de presión de las lascas D’Harlingue, y los primeros ejemplos de D’Harlingue fueron descubiertos en el centro Maya de San Esteban, Belice. Se creía inicialmente que era el extremo distal de un cincel/bruñidor pulido (Paling 2008). La mayoría de estas piezas recogidas en Hamontun fueron fragmentos distales, aunque una completa y similar fue encontrada en Cival en 2003 (Figura 11).

Es probable que estas piezas pulidas, tipo cincel, sean los fragmentos distales de una herramienta utilizada para crear el borde bifacial y por lo tanto forma una herramienta en la etapa final de producción. Una serie de mediciones obtenidas a partir del 20% del número total de lascas de T.44 proporcionará información para contrastar o relacionar el ancho de las plataformas de las lascas con la anchura de las piezas D’Harlingues. Es demasiado pronto según el análisis identificar de manera concluyente estas piezas como las herramientas de producción, pero la evidencia a favor es abrumadora. Del mismo modo, es demasiado pronto para especular acerca de qué otro tipo de herramientas se fabricaron, aunque un pequeño porcentaje de las lascas en T.44 muestran evidencia de pulido en la parte dorsal. Aparte de las herramientas de lasqueo a través de presión D’Harlingue, la única otra herramienta pulida del periodo Clásico identificada en la región Holmul son hachas pulidas.
Ya que el análisis de la masa, el atributo de las lascas, y las herramientas líticas se completen, se intentará considerar la escala e identificar las maneras en las cuales estos talleres estuvieron organizados. Los investigadores han utilizado a menudo las categorías de especialización adjunta e independiente para comprender las relaciones de producción. Por ejemplo, los especialistas adjuntos suelen producir artículos de lujo para las elites (Brumfiel 1987; Costin 1991) y se identifican por los desechos distintivos y herramientas especializadas espacialmente asociadas con las estructuras de la élite (Stein 1996). Por el contrario, los especialistas independientes fabrican sus productos de subsistencia en sus propias unidades habitacionales y distribuyen sus mercancías ya sea por medio del trueque informal (reciprocidad) o en los mercados. La intención a través del estudio de herramientas de sílex y los desechos de producción hallados en los basureros en Hamontun, es hacer frente a preguntas que han quedado sin respuesta sobre el nivel de control económico centralizado de la producción utilitaria y la producción de bienes de subsistencia de los sistemas políticos Mayas.

REFLEXIONES FINALES

Como una ciudad de importancia considerable en los periodos Preclásico Tardío y Clásico Tardío, Hamontun ofrece una muestra representativa de los modos de vida de la élite y no élite en un centro secundario de este periodo. Los patrones residenciales y los modos de producción lítica observados distinguen a Hamontun como un sitio digno de mayor investigación. Con el tiempo, los patrones de asentamiento en Hamontun evolucionaron de grupos concentrados alrededor de construcciones monumentales como el Group E (Grupo 19) y el centro cívico ceremonial, hacia la presencia de grupos residenciales ubicados a lo largo de los arroyos estacionales.
El componente lítico sugiere que Hamontun fue un contribuyente importante a la producción de bienes líticos dentro de la esfera económica de los Mayas de la región de Petén. Los dos talleres encontrados en Hamontun en 2009 indican que las dos etapas de la producción de herramientas se produjeron en el sitio. Las herramientas creadas a partir de presión D’Harlingue y el desecho encontrado en T.44 sugieren que la producción final se produjo en el re-afirmado centro Preclásico de Hamontun, mientras que los desechos de talla indican una divergencia en la producción de herramientas de la industria Colha. Curiosamente, los restos recuperados de varios basureros de unidades domésticas no élite indican una etapa primaria de la reducción.

La presencia de sílex local en este segundo taller propone la obtención independiente y la libre producción fuera del control de la élite económica, aunque se requieren más investigaciones. Aunque los análisis preliminares sugieren que las herramientas son compatibles con bienes utilitarios no especializados, son una prueba más de una fuente cercana de sílex sin restricciones. En este momento no está claro qué sistema económico específico o sistemas existieron en el Preclásico o los periodos Clásicos en Hamontun, pero en cualquier caso, está claro que el asentamiento de Hamontun fue tanto económicamente autosuficiente como también propagador de sus productos más allá de sus fronteras físicas.

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Figura 1        Región de Holmul (Imagen cortesía de Estrada-Belli).

Figura 2        Mapa de Hamontún (Imagem cortesía de Estrada-Belli, A. Velásquez, Paling y Wolf).

Figura 3        Grupo 19 en Hamontun.

Figura 4        Grupo 105 en Hamontun.

Figura 5        Lanza Ceremonial (Dibujo A. Castillo).

Figura 6        Arma del Clásico Tardío encontrada cerca de la Estructura 35 (Dibujo A. Castillo).

Figura 7        Grupo 48 de Hamontun indicando las unidades de excavación T.24, 25, 37, y 40.

Figura 8        Características de las lascas manufacturadas a través de la técnica de martillo duro                         (Adaptada de Muto 1971: Figura 22).

Figura 9        Característica de las Lascas manufacturadas con la técnica de martillo suave. Lasca de                 T.44.02 (Dibujo A. Castillo).

Figura 10        Fragmentos distales de las herramientas realizadas a través del lasqueo por presión                          D’Harlingue encontradas en el desecho lítico de Ham.T.44 (Dibujo A. Castillo).

Figura 11        Herramienta realizadas a través del lasqueo por presión D’Harlingue encontrada en Cival                 (Dibujo A. Castillo, fotografía J. Paling).

Fotografía 1                Hoyos de poste encontrados cerca de la Estructura 34 en Ham.T.28.

Fotografía 2        Fragmentos distales de las herramientas realizadas a través del lasqueo por presión                          D’Harlingue (por J. Paling).

Taller 1

24.01

24.02-A

24.02-B

24.02-C

24.03

25.01

25.02

25.03-A

25.03-B

Cantidad (# )

1961

2234

1344

78

43

527

1057

877

24

Pesos (grm)

4704

6019

2725

226

106

2414

4377

2591

69

Taller 1

37.01

37.02

37.03

40.01

Cantidad

559

1596

515

302

Pesos

4061

15585

2189

2852

Taller 2

44.01

44.02

44.04

44.05

Cantidad

52358

UND

174

3446

Pesos

115902

UND

224

7854

Basureros

12.01

12.02

12.03

32.01

32.02-A

32.02-B

32.03

Cantidad

29

75

32

261

87

363

52

Pesos

63

260

104

983

452

2431

659

Colha

5.1

5.2

5.3

5.4

9.1

9.2

9.3

9.5

Cantidad

827

3235

2175

1100

822

1940

542

2146

Pesos

911.2

8809.9

3247.7

6449.8

3824.2

8343.3

4269.1

11950.9

Tabla 1        Residuos Líticos del Preclásico Tardío de los talleres de Hamontun y los Basureros Residenciales y los talleres de Colha.

 

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