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25. Resucitando el Preclásico Maya en Holmul, Guatemala: Investigaciones en el Grupo II – Nina Neivens de Estrada, Francisco Estrada Belli, Diana Méndez Lee – Simposio 24, Año 2010

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Neivens de Estrada, Nina, Francisco Estrada Belli y Diana Méndez Lee

2011        Resucitando el Preclásico Maya en Holmul, Guatemala: Investigaciones en el Grupo II.  (Editado por B. Arroyo, L. Paiz, A. Linares y A. Arroyave), pp. 286-295. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

25

RESUCITANDO EL PRECLÁSICO MAYA EN HOLMUL, GUATEMALA: INVESTIGACIONES EN EL GRUPO II

Nina Neivens de Estrada

Francisco Estrada Belli

Diana Méndez Lee

PALABRAS CLAVE

Tierras Bajas Mayas, Petén, Holmul, Grupo II, Preclásico

ABSTRACT

This work reviews the finds from past seasons of investigation in the ceremonial area of Group II at Holmul. This group was first investigated by Harvard in 1911 and a ceramic sequence was created by Vaillant at that time. New work since 2003 has provided much new data to refine this sequence, and the ceramics from this group are among the earliest from the Lowlands. New architectural typologies have been defined based on Structures N, B, and F, which formed the first nucleus of an acropolis at 400 BC. Monumental sculpture associated with these pyramids and decorative modes seen on early ceramics (pre-Mamom) found in the fill provide us an indication of the function of these first monumental features.

INTRODUCCIÓN

La ciudad Maya antigua de Holmul se dio a conocer antes que otras por los trabajos tempranos de Raymond Merwind, quien en 1909 se enfocó en el Edificio B del Grupo II, en el cual había encontrado 23 entierros en tumbas y cistas (Merwin y Vaillant 1932). Esta investigación se ha concentrado en las fases más tempranas de esta famosa construcción. Desde el año 2007, las investigaciones también han examinado otras dos edificaciones dentro del mismo grupo, los Edificios N y F.

LA CERÁMICA PRE-MAMOM EN HOLMUL

En 2005 se investigó una trinchera de saqueo ubicada en el lado oeste de la plataforma piramidal del Edificio B, en dicha excavación se recolectó una gran muestra de cerámica correspondiente a la fase más temprana conocida de las Tierras Bajas Mayas, que data para principios del Preclásico Medio (Neivens de Estrada 2006). Esta cerámica solamente se ha encontrado en algunos sitios Ceibal, Tikal, Yaxha, y el valle de Belice (Clark y Cheetham 2002); para los cuales, como en Holmul, no se tienen fechas seguras ya que el material no se ha encontrado en contextos primarios: llevando algunos a sugerir que las fases pre-Mamom Xe, Eb temprano y Cunil, son solamente subconjuntos de la fase Mamom y no sus antecesores.

Recientes excavaciones en Cahal Pech, Belice y Tikal revelan la importancia de estos complejos en depósitos estratificados anteriores a la cerámica de estilo Mamom (Cheetham 2005). Las excavaciones en Holmul muestran muy poca cerámica de la fase Mamom mezclada con estilos Pre-Mamom, por lo cual la hipótesis de que estos podrían ser contemporáneos no es probable en este caso. Sin embargo, en Holmul, el material Pre-Mamom aparece en depósitos arquitectónicos monumentales que datan de principios del Preclásico Tardío y está mezclado con poca cerámica de la fase Chicanel.

En el valle de Belice la tradición Cunil comienza en 1,100 o 1,000 AC y termina en 850-800 AC según la datación de Awe (1992) y análisis recientes de Awe, Cheetam y otros investigadores (Healy, et al. 2004). Las muestras en general son muy pequeñas, talvez debido a la baja densidad de población para ese momento, ya que es la primera vez que las Tierras Bajas Mayas fueron habitadas por

pobladores que utilizaron cerámica. Los periodos previos se caracterizan por cazadores-recolectores que son conocidos únicamente por sus escasos restos líticos y el impacto en el medio ambiente de la deforestación y la agricultura, como se ha documentado en las columnas de sedimentos lacustres en Yaloch, cerca de Holmul así como en algunas lagunas del norte de Petén y Belice (Iceland 2005; Estrada-Belli, et al. 2007).

Esta cerámica es conocida por su decoración de líneas incisas, reflejando algunos símbolos pan-Mesoamericanos e indica que las Tierras Bajas Mayas estaban participando en una tradición decorativa propia de varios pueblos Mesoamericanos en ese momento, tales como el motivo de la cabeza hendida, la ceja flamígera, la espina de raya o perforador y las bandas cruzadas (Figuras 1 y 2; Andrews 1990; Cheetham 2005). Estos son los relacionados con las concepciones generales del cosmos, como la cruz o cuadrifolio, la hendidura en la tierra en el centro, el maíz, el cielo y la lluvia. Otro motivo común es el petate, trono de dioses, como de reyes humanos y es significativo que aparezca en esta época tan temprana, siglos antes de cualquier representación de gobernantes. La decoración más común en Holmul son líneas combinadas con círculos que, a menudo, se encuentran en bordes evertidos. La cerámica contemporánea de Oaxaca y de la Costa Pacífica de Guatemala refleja algunos de los mismos motivos y formas similares. Sin embargo, es notable la falta de bordes completamente evertidos de la tradición Pre-Mamom fuera de las Tierras Bajas Mayas.

Esta es de la primera cerámica de las Tierras Bajas, pero ya en varias áreas de Mesoamérica se habían estado haciendo vasijas desde muchos siglos antes. Antiguos investigadores apuntaron la falta de evidencia Preclásica en el área Maya y propusieron que era porque la misma estaba inhabitada previamente a la introducción de la cerámica, y que los migrantes de otras áreas habían llegado con el conocimiento de la tecnología cerámica. Pero a medida que se han acumulado más datos del impacto humano sobre el medio ambiente, las evidencias se remontan hasta el 2,500 AC (Wahl, et al. 2006), entonces parece claro que la zona había sido habitada mucho antes de la aparición de la cerámica. Otros han afirmado que los cazadores-recolectores adoptaron la tecnología de la cerámica y así habría comenzado el asentamiento en villas para la vida diaria, o en combinación con los migrantes de las zonas vecinas.

Un punto importante que separa la alfarería pre-Mamom de otros complejos cerámicos contemporáneos es el plato de borde evertido (Figuras 1 y 2). Esta es la forma más diagnóstica de la fase pre-Mamom, porque es abundante y con frecuencia decorada con incisiones. La misma forma es ideal para mostrar dichos motivos, ya que proporciona una plataforma ancha y plana para la decoración que aún es visible en el plato con su contenido. Se cree que en las Tierras Bajas Mayas se tomó esta tecnología cerámica, en particular, porque permitía que estas formas fueran creadas como una plataforma permanente para esta decoración, y que los contextos sociales en los que se empleaban son clave para la comprensión de esta importante transición.

LA ARQUITECTURA MONUMENTAL TEMPRANA DE HOLMUL

A continuación se va a presentar el contexto arquitectónico en el cual esta cerámica se hace presente, para así, explorar los grandes cambios de patrón social en el Preclásico. El cambio más radical en el periodo Mamom es la expansión y fundación de espacios monumentales, la creación de centros cívicos, acompañado por la población en crecimiento y signos de jerarquía social (Estrada-Belli 2006).

El Grupo II es el que presenta los más grandes proyectos de construcción entre el Preclásico Medio y Tardío alrededor del 400 AC en Holmul. Sobre la roca natural se construyó una gran plataforma sobre la cual surgieron tres pirámides en línea recta en su lado norte. Estos son los Edificios N, B y F, en su primera fase (Figura 3). El Edificio B es claramente el foco del arreglo ya que se encuentra en el centro del mismo y presenta mayor complejidad en cuanto a construcción. Sin embargo, debajo del Edificio A podría haber uno o más edificios importantes aún enterrados.

En 2007 se excavó esta área sin ninguna arquitectura visible en la superficie, en el lado oeste del Edificio B, donde se esperaba encontrar únicamente una serie de pisos de plaza en secuencia

estratigráfica. Lo que se encontró fue una nueva estructura, el Edificio N, el cual posee cinco fases constructivas. La primera es una plataforma de aproximadamente 2 m de altura con una terraza y escalinata central frente a la superestructura de mampostería. La misma fue desmantelada durante la construcción de la primera fase y quedan solo las bases de sus muros perimetrales (Figura 4). En la historia de la arquitectura Maya este es uno de los edificios más antiguos y mejor preservados fechándose cerca del 400 AC, así como la primera fase del Edificio B. Al mismo tiempo es ejemplo del inicio de la arquitectura de tipo templo-pirámide en las Tierras Bajas. El único tipo de arquitectura monumental conocido para la época Preclásico Medio es el Grupo E. Los edificios N, B y F de Holmul representan los primeros ejemplos de un tipo nuevo de edificio, el templo-pirámide. La función de este edificio pudo ser ritual. La cuarta fase del mismo presentó un mascarón en su fachada, lo cual sugiere una función ritual (Figura 5). Sin embargo, el uso para fines políticos no puede excluirse.

La fase 1 del Edificio B, es una construcción aun más monumental. Su pirámide escalonada se eleva por 6 m de altura del piso de plaza. El edificio está compuesto por dos cuerpos en forma de “T” en planta (Figura 6). El cuerpo posterior apenas más elevado del anterior. Las paredes de la superestructura todavía están en pie y en algunos lugares llegan hasta la cornisa a 1.80 m de altura. El complejo de cuartos incluye tres en la parte de atrás y tres al frente. Muchas de las paredes tienen pequeñas ventilas a nivel del suelo, un rasgo común en el Preclásico. La escalinata central está flanqueada por dos grandes mascarones de estuco. Templos de este tamaño adornados con mascarones o frisos se vuelven más comunes para el Preclásico Tardío, pero este edificio podría ser uno de los primeros en esta tradición ya que data de alrededor del 400 AC, lo cual se ha podido comprobar por dos fechas de AMS de carbón incrustado en el estuco dando como resultado una fecha calibrada de entre 400-350 AC. Beta-2 402 0 5; fecha c-14 2270± 40 BP, equivalente a épocas de fechas calibradas 2 sigma de 400-340 AC y 320-210 AC; 1 sigma de 390-360 AC y 280-260 AC.

El mascarón representa un zoomorfo con la boca abierta de la cual emerge un rostro humano, sacando ambas manos a los lados de la boca. Debajo aparece la cabeza de un reptil formada únicamente por los ojos y la nariz; a los lados se ve una calavera debajo de huesos cruzados (Figuras 7 y 8). Se interpreta al conjunto como Witz o cerro, la boca abierta representa una cueva y la criatura de abajo presenta al dios anciano creador del mundo, conocido como Dios D e Itzamaaj en la época clásica. El mismo tiene mucho en común con el dios anciano Mam de los Tzutihiles de hoy. Así que los elementos de cerro y cueva en el mascarón son una representación el dios anciano creador, ancestro y dios de la tierra como cerro sagrado.

Este mascarón es similar al del Grupo H de Uaxactun que se ha interpretado también como Witz, con la frente zoomorfa con motivos de “J” laterales como se ve en el mascarón de Holmul (Schele y Freidel 1990). El zoomorfo superior de Holmul tiene la boca abierta con la cabeza de una deidad dentro de ella. Asimismo, el mascarón de la Estructura 5D-33-2a de la Acrópolis Norte de Tikal es un Witz también relacionado con una serpiente que entra y sale de la boca y orejera (Schele y Freidel 1990). Karl Taube ha sugerido que la orejera y serpiente saliente es el glifo ochbe- que significa “ir en camino” o “morir” (Taube 2005). Es importante notar que este edificio surge sobre la tumba de un importante rey de Tikal, Sihyaj Chan Kawiil.

Los Mayas del Clásico usaban, como se ve en muchas estelas, montañas como plataformas sobre las cuales los reyes se paraban. Estos glifos de Witz son similares a los mascarones zoomorfos y en la frente incluyen la característica curvatura y motivos de “J” a los lados. Los glifos de la montaña y el uso de la cueva como simbolismo de la tierra surgen en esta arquitectura temprana del Preclásico.

El tema de las montañas como plataformas para los gobernantes se observa en el arte contemporáneo del Preclásico Mesoamericano. En el Relieve 1 de Chalcatzingo se muestra a un gobernante en una cueva, la cual es la boca de una montaña zoomorfa (Grove 2000). El Monumento 9 es un zoomorfo el cual pudo haber sido utilizado en un ritual con objetos o actores moviéndose a través de su apertura. El Monumento 22 es un trono encima de un zoomorfo cuya boca abierta representa una cueva que tiene a un gobernante saliendo de ella.

El mural de la cueva de Oxtotitlan, Guerrero, muestra como una cabeza zoomorfa podría haber sido utilizada como trono a un gobernante sedente (Grove 2000). Estos zoomorfos están relacionados con el motivo de cabeza hendida que se ha mencionado en la cerámica Pre-Mamom; se refieren a la naturaleza cuatripartita del cosmos y al centro del cerro (Witz) como un lugar sagrado del cual surge la vida (el dios del maíz y árbol de la vida). Poniéndose en la parte superior de la imagen, los gobernantes se posicionan conceptualmente como el eje central del cosmos.

Esto es importante porque en el mascarón del Edificio B arriba de la montaña metafórica se encuentra una amplia ventana abierta a través de la cual podría verse un individuo u objetos rituales en el interior del edificio. Este mascarón no habría sido unicamente la representación del cerro cósmico y dios creador, también pudo ser un escenario utilizado en algún tipo de acto realizado por personas importantes de la sociedad de Holmul que asociaban su poder político a este cerro sagrado.

La fase dos del Edificio N se construye mientras la primera fase del Edificio B esta todavía en uso, los dos comparten un estilo similar. El Edificio N se expandió a una gran estructura monumental de por lo menos 12 m de ancho, 11 m de largo y 2.50 m de altura. Consta de tres plataformas escalonadas y una escalinata central en el frente, la plataforma superior se estableció 7 m atrás de la frontal, creando así un amplio espacio abierto que pudo haber sido utilizado como un gran escenario.

Las excavaciones hechas por Mauricio Díaz, Pedro Aragón y Gustavo Amarra en 2009 revelaron la secuencia constructiva temprana del Edificio F. Este es un tercer edificio-pirámide en el lado norte del Grupo II. El mismo se amplió cuatro veces durante el Preclásico Tardío y a diferencia del Edificio N fue continuamente renovado y utilizado hasta el periodo Clásico Tardío, con ocho fases constructivas en total.

Para resumir, en la primera y segunda fase de construcción en el Grupo II, hay tres edificios-pirámides en línea a lo largo del borde norte de la plataforma todas, orientadas hacia el sur. Éstos crearon un espacio impresionante para actuaciones rituales. Mientras se interpreta la compleja iconografía del mascarón de estuco en el Edificio B, es importante no descuidar el conjunto arquitectónico en el cual se incorporó. Las terrazas frontales de la subestructura del Edificio B son espacios ideales para usarse como escenarios de bailes y rituales. Por otro lado, el espacio interior del Edificio B presenta dos habitaciones cuadradas frontales con amplias ventanas arriba de los mascarones de estuco. Los tres largos y estrechos cuartos a lo largo de la parte de atrás pudieron haber servido para el desempeño de rituales privados de la élite.

Las grandes terrazas bajas se repiten en el frente y lados del Edificio N, en la fase dos, otro espacio para la ejecución de rituales al aire libre. La amplia plataforma en la parte superior del Edificio N permite la posibilidad de diferentes actuaciones en contemporaneidad o momentos diferentes dentro de este complejo. La construcción monumental del mascarón de estuco ancla este espacio como otro lugar ritual del cual se desconoce la forma, pero sin duda relacionado al cerro cósmico del Edificio B como punto central y deidad principal del panteón Maya Preclásico. Los individuos particulares, los trajes, las obras de arte no permanentes, y objetos rituales que se movía a través de estos espacios, pudieron estar relacionados a la actuación de las deidades en estos lugares cósmicos.

CONCLUSIONES

Es interesante notar que la cerámica temprana pre-Mamom se encontró en esta plataforma en mayor cantidad que en cualquier otro lugar de Holmul y Cival ¿Qué tiene que ver la cerámica temprana con este complejo Preclásico Tardío? Se piensa que esta zona era un lugar de funciones rituales para eventos comunales desde antes de su construcción como plataformas y pirámides monumentales y la cerámica formaba parte de estos rituales. Después de su uso, grandes cantidades de cerámica de los basureros rituales fueron utilizadas como relleno para las primeras plataformas en este mismo lugar. La cerámica pre-Mamom es importante porque es la primera en las Tierras Bajas Mayas. Su decoración es interesante ya que refleja temáticas cosmológicas. Las mismas, expresadas en convivios le dieron cohesión a la comunidad de Holmul, a otras en la región y a las Tierras Bajas Mayas en un estilo de arte e ideología difundido a través de toda Mesoamérica.

En la cerámica pre-Mamom se encuentra una alta frecuencia de vasijas decoradas, probablemente refleja el uso especial de esta zona, o en algún lugar cercano, desde el periodo anterior al 800 AC. Alrededor del 400 AC se tienen pirámides monumentales construidas en el mismo espacio, creando un complejo de al menos tres edificios rituales, cada uno asociado con un lugar sagrado o deidad y probablemente, utilizados en conjunto durante ceremonias públicas.

El Edificio B es el único del Grupo II del cual se conoce la iconografía en su totalidad. Este marca el inicio de una tradición a lo largo del Preclásico Tardío de las Tierras Bajas Mayas y continua en los siglos siguientes del Clásico y Postclásico. Es el inicio de la arquitectura monumental y del concepto de pirámide como cerro sagrado y personificación de la deidad del dios anciano, creador del cosmos así como centro del mismo. Talvez el ejemplo más reciente de este concepto se ve en el edificio de Tulum, Quintana Roo. Tanto en el Preclásico Medio y principios del Preclásico Tardío los Mayas de Tierras Bajas en Holmul estaban participando en una practica político-ritual que se repite con variaciones mínimas en cada región de Mesoamérica, en Chalcatzingo, como en la Costa del Golfo de México, en Chiapas como en Petén, Yucatán y Belice o el Valle de Guatemala. Estos patrones demuestran la creatividad de los pueblos Mesoamericanos y específicamente el desarrollo regional de formas de alta civilización en las Tierras Bajas Mayas que tienen raíz en las tradiciones anteriores a la arquitectura monumental y que remontan en esta misma zona por lo menos al inicio del Preclásico Medio cerca de 1,000 AC.

AGRADECIMIENTOS

Se agradece la Fundación Alphawood por financiar los trabajos presentados en este ensayo así como el apoyo de la Dirección de Patrimonio Cultural y Natural de Guatemala sin cuya autorización estos trabajos no se pudieran realizar. Muchas gracias a los arqueólogos Mauricio Díaz, Boris Aguilar, Gustavo Amarra y Pedro Aragón por su ayuda en las excavaciones del Grupo II.

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Figura 1        Cerámica con decoración de líneas incisas.

Figura 2        Cerámica con decoración de líneas incisas.

Figura 3        Excavaciones planeadas para 2009.

Figura 4        Reconstrucción del Edificio N 1era fase (por Mauricio Díaz).

Figura 5         Reconstrucción del Edificio N 2da fase (por Mauricio Díaz).

Figura 6        Edificio B.

Figura 7        Edificio B, Fachada sur. Grupo II, Holmul (NNE).

Figura 8        Edificio B, Fase I. Grupo II, Holmul (NNE).

 

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