Asociación Tikal

72. UNA TRAYECTORIA MATERIAL: LOS RESTOS ARQUEOLÓGICOS DE EL ZOTZ Y EL PALMAR, PETÉN, GUATEMALA – Caitlin Walker, Zachary Hruby y Katrina Lang – Simposio 23, Año 2009

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Walker, Caitlin, Zachary Hruby y Katrina Lang

2010        Una trayectoria material: Los restos arqueológicos de El Zotz y el Palmar, Petén, Guatemala. En XXIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2009 (editado por B. Arroyo, A. Linares y L. Paiz), pp.964-973. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

72

UNA TRAYECTORIA MATERIAL: LOS RESTOS ARQUEOLÓGICOS DE EL ZOTZ Y EL PALMAR, PETÉN, GUATEMALA

Caitlin Walker

Zachary Hruby

Katrina Lang

Universidad de Brown y Universidad Estatal de Humboldt

PALABRAS CLAVE

Arqueología Maya, Peten, El Zotz, El Palmar, cerámica, pedernal, obsidiana, Preclásico Tardío, Clásico

ABSTRACT

A MATERIAL TRAJECTORY: THE ARCHAEOLOGICAL REMAINS OF EL ZOTZ AND EL PALMAR, PETÉN, GUATEMALA

The sites of El Zotz and El Palmar located in the shadow of the magnificent Maya capital of Tikal played a role of intrigue in the sociopolitical history of the central Petén. In this work, we attempt to explore the ways in which the archaeological remains, ceramic as well as lithic, reflect fundamental changes in the landscape of the region. Through a range of descriptive, typological, and technological analyses we intend to reconstruct the patterns of production and use of ceramic and lithic artifacts over time in the area of El Zotz. The artifacts reveal periods of occupation in the region from the Late Preclassic to the Postclassic, showing significant features of distinct, enduring local identity.

INTRODUCCIÓN

El Zotz, su periferia y los sitios cercanos ocuparon lo que una vez fue un valle altamente competitivo que se extendía de este a oeste. Ubicándose aproximadamente entre los sitios monumentales de El Perú al oeste y Tikal al este, El Zotz probablemente fue influenciado en formas más y menos violentas por ambas potencias. De hecho, la arquitectura de las pirámides más grandes de El Zotz, por ejemplo, fue modelada o quizá patrocinada por los señores y arquitectos de Tikal. Dada su posición geográfica endeble, el control del centro de El Zotz debió haber cambiado de manos gran número de veces a través de los siglos. Esta ponencia presenta datos de nuestro análisis de materiales para alcanzar tres objetivos generales: (1) discutir tipos básicos de cerámica y lítica; (2) sentar las bases para la cronología de la región; y (3) formular hipótesis acerca de alianzas políticas y de organización social de producción artesanal a través del tiempo. Iniciaremos con una discusión de los artefactos cerámicos, para seguir con la lítica.

SECUENCIA CERÁMICA

La secuencia cerámica en la región de El Zotz se extendió por cerca de 2,000 años, iniciando en el periodo Preclásico Medio y continuando hasta el Posclásico Medio. La producción se da dentro de por lo menos ocho fases distintas, que corresponden a patrones observados en todas partes del centro de Petén. Los asentamientos a gran escala aparecieron primero en El Palmar, durante el periodo Preclásico Medio, una ocupación que se identifica por la cerámica de la esfera Mamom, similar a aquellas de Uaxactun y Tikal. Esta fase, denominada complejo Che, se caracteriza, principalmente, por tipos planos, incisos, acanalados y específicamente con chaflanes, dentro de los grupos Juventud, Chunhinta, y Pital. Una fase de la esfera Chicanel, el complejo Chub, sigue a la fase Che, casi seguidamente, como lo evidencia la aparición de tipos planos, incisos y acanalados de los grupos Sierra, Polvero, Flor y Boxcay, de los niveles estratigráficos siguientes.

Una fase del periodo Preclásico Terminal se evidencia en El Palmar por dos platos tetrápodos localizados en un escondite debajo de una escalinata en el Grupo E (Figura 1). Estos platos, que mezclan un engobe Flor Crema con formas, en general, del Clásico Temprano, hacen recordar, fuertemente, vasijas similares fechadas para el complejo Cimi de Tikal (Culbert 1993), y posiblemente a la fase Tzakol 1 de Uaxactun, aunque estas carecen de soportes mamiformes. Los fragmentos de soportes mamiformes encontrados por todas partes en El Palmar, sugieren que esta fase, la cual hemos nombrado complejo Pop, no se limita sólo a esta ofrenda.

El periodo Clásico Temprano, parece ser testigo de cambios significativos en el paisaje sociopolítico entre El Palmar y El Zotz. Después que El Palmar parece haber sido abandonado hacia principios del periodo Clásico Temprano, El Zotz experimenta un periodo de mayor construcción e inversión de recursos. La fase cerámica asociada con este periodo, la cual hemos llamado complejo Saquij, tiene una fuerte asociación con las fases Tzakol 2 y 3 de Uaxactun, o Manik tardío de Tikal. En general, la cerámica de esta fase se puede caracterizar por la alta calidad de su manufactura, con la introducción de policromos y otros bienes de prestigio finamente decorados. La cerámica monocroma incluye tipos planos, incisos, y gubiados-incisos de los grupos Águila, Balanza y Pucte, mientras que los policromos se limitan al grupo Dos Arroyos. Cinco vasijas (Figura 2) completas datan de esta fase, incluyendo dos platos grandes Águila Naranja provenientes de un escondite labio a labio, y un grupo de tres vasijas cilíndricas con tapadera, similar a los arreglos de ofrendas de la fase Manik de Tikal (Culbert 1993).

Una seriación preliminar de la cerámica del túnel excavado en la Acrópolis, sugiere cambios muy pequeños entre los materiales de la fase Saquij antes de la transición hacia la esfera cerámica del Clásico Tardío, Tepeu. La fase Mo’ de El Zotz es similar a la fase Tepeu 1 de Uaxactun o a la fase Ix de Tikal, y se caracteriza por la transición a los grupos monocromos Tinaja e Infierno y a los policromos de Saxche/Palmar, con la calidad vista en las vajillas de la fase Saquij, discurriendo hacia este periodo de tiempo. Dos entierros de la fase Mo’ excavados en esta temporada, resultaron en la recuperación de seis vasijas completas, de las cuales tres –un cuenco Tinaja Rojo elaborado finamente y dos Saxche/Palmar Naranja Policromo– hacen recordar la ofrenda de la fase Ix de los Entierros 24, 159 y 183 de Tikal (Culbert 1993).

Una fase distinta en estilo de Tepeu 2, la cual corresponde a la fase Caal de El Zotz, parece ser un poco incongruente con su predecesora, la fase Mo’. Caracterizada por la introducción de tipos en evolución del grupo Tinaja – tales como Subin, Chaquiste y Chinja –un incremento de Zacatal Crema Policromo, y la eliminación de remanentes de formas del Clásico Temprano, tales como bordes o pestañas basales, la cerámica de este periodo de tiempo, generalmente no ocurre subsecuentemente en excavaciones que siguen de la cerámica de la fase Mo’. Además, aquí se ve un declive general en la calidad de la manufactura de la cerámica durante esta fase, incluso en bienes de prestigio tales como construcciones y decoraciones que mostraban policromía.

Una fase Clásico Terminal evoca el complejo Tepeu 3 de Uaxactun y la fase Eznab de Tikal, la cual llamamos fase Cucul de El Zotz, y aparece, principalmente, en la forma de un depósito grande de terminación en la Acrópolis. Estos materiales incluyen policromos de pasta fina, Tres Naciones Moldeado-Tallado y tipos Altar, así como adaptaciones de formas de pastas no finas y decoraciones asociadas con estos tipos. Los tipos utilitarios Tinaja de la fase Cucul (específicamente Subin y Chaquiste), se encuentran en cantidad en este depósito, aunque la forma de estos cuencos cambia dramáticamente a bordes curvo-convergentes. Debido al carácter paulatino de los materiales de la fase Cucul encontrados en todas partes, no queda claro si es una continuación directa de una fase más temprana o evidencia de una ocupación de El Zotz.

Por último, una fase del Posclásico Medio, llamada fase Choc de El Zotz, aparece en el sitio después de varios cientos de años de hiato. Concentrado en su mayor parte en el Grupo Sur del sitio, la cerámica es principalmente del tipo Paxcaman Rojo, con algunos ejemplos de Ixpop Policromo. Estos materiales frecuentemente muestran desgrasante de concha que no se había visto durante otras fases cerámicas en el sitio, y generalmente tienen forma de platos poco profundos con paredes divergentes, muchas veces, mostrando rasgos de volutas, trompetas o soportes zoomorfos.

Además, iniciamos estudios de composición para examinar técnicas de producción antigua y administración de recursos. Un estudio piloto comparando composiciones mineralógicas de cerámica usando secciones finas, petrográficamente reveló un patrón interesante en la selección de desgrasantes a través del tiempo, similar al observado en Tikal (Figura 3). Específicamente, mientras que en el Preclásico Tardío, en la cerámica se utilizaba una mezcla de desgrasantes de caliza, ceniza volcánica, y tiestos molidos, en las cerámicas del Clásico Temprano la tendencia era más al uso sólo de ceniza volcánica, y en las cerámicas del Clásico Tardío se usaba tanto caliza como ceniza. Aunque los tres materiales sirven bien como desgrasante, pareciera ser que la percepción de lo que era conveniente en la cerámica cambió a través del tiempo.

A pesar de las similitudes estilísticas y tecnológicas encontradas entre la cerámica de El Zotz y sus vecinos en la región, los análisis de composición a un nivel elemental indican la existencia de esferas de producción muy diferentes. Los estudios de INAA realizados por Ron Bishop en la cerámica de El Zotz en la década de 1980, revelaron una composición química que es completamente distinta de las muestras de los materiales de Tikal y Uaxactun. No queda claro en este momento, si esta diferencia es relativa a la procura vigente de materia prima o a las diferentes redes de comercio regional de vajillas finas. De cualquier forma, la diferencia puede ser un indicador de la influencia de relaciones sociopolíticas regionales en la producción y uso de la cerámica en El Zotz.

CONCLUSIONES

A través de la larga historia de ocupación de la región de El Zotz, las tendencias en la producción de cerámica han sido bastante similares a aquellas observadas en otros sitios de Petén. En esta etapa del análisis, no parece haber ninguna afinidad estilística en particular entre la cerámica producida en El Zotz y aquella de sus posibles aliados históricos, como El Perú. De igual forma, no parece haber ninguna diferencia marcada estilística o tecnológicamente entre la cerámica de El Zotz y aquella de sus posibles enemigos históricos, como Tikal. Esto sugiere que, aunque los factores tales como el comercio y la obtención de fuentes debieron haber sido afectados por conflictos sociopolíticos y alianzas dentro del área, el intercambio general de conocimientos de producción entre los artesanos no debió haberse visto impactado. En el caso de El Zotz, tales influencias pueden ser observadas más a través de cambios en la calidad de los productos o en los patrones de distribución a través del tiempo, tales como los observados en la discontinuidad entre las fases cerámicas en el periodo Clásico Tardío.

LÍTICA: PEDERNAL

Los objetivos de los análisis preliminares fueron comprender la variación en los tipos de herramientas bifaciales y unifaciales, e identificar posibles focos de producción, tanto de las etapas tempranas como tardías. El tipo de bifacial más común en la región de El Zotz es el bifacial grueso de forma céltica de tamaños mediano y grande (Figura 4) a menudo con cabo como cabezas de hacha y usadas para cortar. Cuando se quebraban, se usaban como martillos y elementos para picar (Figura 4). El desecho de producción consiste en evidencia de producción de etapas tempranas y tardías. Las lascas de reducción de nódulos, de naturaleza cortical, principalmente, parcial y completa, representan etapas más tempranas en la reducción de nódulos (Figura 5), probablemente asociadas con la producción de preformas de bifaciales burdos y núcleos para lascas. Después que se producían las preformas, entonces se refinaban hasta bifaciales por medio de la remoción de las etapas temprana, media y tardía de lascas de reducción de bifaciales.

A diferencia de Piedras Negras, los bifaciales de hoja de laurel de todos los tamaños eran poco comunes en la región de El Zotz y no se recuperaron puntas de proyectil de ninguna clase en los contextos del Preclásico. Los bifaciales con pedúnculo de los contextos del periodo Clásico Tardío pudieron no haber sido producidos en El Zotz. Aunque algunos pocos bifaciales pequeños de material local se han recuperado, la mayor parte fue hecha de pedernal fino de color café (Figura 6). Este material es común en El Perú, y la existencia de lascas de reducción de nódulos y escondites de lascas delgadas de bifacial de este material, sugiere que estas puntas fueron hechas en El Perú, o en su periferia cercana, e importadas hacia la región de El Zotz. Los bifaciales pedunculados también son más comunes en Yaxchilan que en Piedras Negras, lo que quizá significa que compartían tradiciones líticas.

DISTRIBUCIÓN DE PEDERNAL

Aunque no hay reducción de nódulos y las lascas de reducción de bifaciales presentes en todas las operaciones excavadas en la región de El Zotz no se encontraron en frecuencias iguales, la muestra preclásica y del Clásico Temprano de El Palmar, proporcionó por mucho la mayor cantidad de artefactos de pedernal por conteo y peso, con 1,797 artefactos que pesaban 38.28 kilogramos. Aquí se aprecia una mayor cantidad de nódulos de reducción y lascas corticales fuera de todos los lugares en el área de estudio (Figura 7). El conteo de lascas de reducción de nódulos representa el 40% de toda la muestra de desecho por peso, siendo el 64% del total del desecho la corteza. De acuerdo con los datos presentes, El Palmar probablemente estaba localizado cerca de la fuente de pedernal, y las personas que trabajaban la lítica y que vivían allí estaban involucrados en la producción de preformas de bifaciales, posiblemente para exportarlos fuera de El Palmar, quizá al oeste de El Zotz. Mientras que las lascas de reducción de bifaciales constituían el 17% del desecho de El Palmar, el periodo Clásico en la Acrópolis de El Zotz ostentaba el 35% de su total. Estos datos sugieren que el centro de El Zotz pudo haber estado importando preformas de bifaciales y hachas terminadas, más que trayendo nódulos de reducción inicial al centro del sitio.

Un depósito Clásico Terminal (EZ-2A-18-3) de puntas de flechas parcialmente terminadas y completamente terminadas puede revelar alguna de la última evidencia de producción de proyectiles en el sitio, antes de su abandono (Figura 8). Estas puntas pueden haber sido parte de los rituales de terminación comunes en la Acrópolis. Al parecer, gran parte de las lascas y otros desechos de contextos del Clásico Tardío fueron guardados como basura para rituales de terminación, o dejados en y sobre estructuras abandonadas. Este patrón es similar a contextos preclásicos y Clásico Temprano de El Palmar, en donde el desecho fue una parte significativa de los programas de construcción y depósitos problemáticos. En contraste, los rituales de terminación del Clásico Temprano en El Diablo, mostraban la destrucción desenfrenada de fachadas de estuco y la deposición de esos restos de estuco en escondites. Los grandes depósitos Posclásicos en el Grupo Sur pueden mostrar una pérdida o desconexión con las tradiciones líticas tempranas. Las grandes cantidades de artefactos quemados dificultan la comprensión de los artefactos Posclásicos en el Grupo Sur, pero la producción sistemática de herramientas de pedernal de cualquier clase, no parece común.

LÍTICA: OBSIDIANA

Los patrones de yacimientos encontrados en la región de El Zotz, evocan aquellos en todas partes del centro de Petén. La obsidiana de El Chayal es la que predomina en muchas áreas y periodos de tiempo, excepto por los probables depósitos Posclásicos del Grupo Sur, en donde Ixtepeque se convierte en la fuente dominante (Figura 9). San Martín Jilotepeque es la tercera fuente más común representada en la muestra, la mayor parte de la cual fue recuperada en contextos preclásicos del sitio de El Palmar. La obsidiana mexicana es rara en el área de estudio con tan sólo 16 fragmentos de Pachuca, la más común, Ucareo, Zaragoza, y posiblemente la fuente Otumba. Los contextos posclásicos muestran un gran cambio hacia la obsidiana de Ixtepeque en el periodo Clásico Terminal y su dominancia en el Posclásico, probablemente corresponde con el declive de la entidad política de Copan que controlaba o incluso monopolizaba la obsidiana de Ixtepeque en la periferia sureste.

En general, hay muy poca evidencia de producción de navajas prismáticas de obsidiana. Está claro que el mayor porcentaje de desechos de producción ocurre en la Acrópolis de El Zotz y en el sitio de El Palmar. Casi no hay evidencia de buena producción en cualquier otra de las áreas excavadas en la región. La concentración de evidencia de producción de obsidiana en contextos de elite, es un argumento a favor de la idea que la obsidiana fue considerada un artículo de prestigio, y que la producción de bienes de obsidiana fue una actividad relativamente restricta. El escondite 7-1-1 de la plaza principal de la Acrópolis contenía muchos núcleos para navajas agotados y modificados, indicando que la población durante el Clásico Tardío en El Zotz tuvo acceso a núcleos para navajas de obsidiana.

CONCLUSIONES

Excepto por la posible existencia de grandes bifaciales célticos en todos los periodos de tiempo, hay poca continuidad en las tradiciones líticas en la región de El Zotz. Los pequeños bifaciales son desconocidos para el Preclásico, aunque son comunes en el Clásico Tardío. Pedernales importados, probablemente originarios de la región en las cercanías de El Perú, parecen ser más frecuentes en el Clásico Temprano, especialmente en el caso de los bifaciales pedunculados. Si bien la muestra del Clásico Temprano es pequeña, parece haber pocas o ninguna punta pequeña de proyectil. Se conoce muy poco desecho de producción del periodo Clásico Temprano, lo cual puede deberse a un tratamiento diferenciado del desecho del pedernal y la obsidiana discutido con anterioridad. Es más, no hay lítica o escondites de excéntricos de dicho periodo, conocidos en El Zotz, y sólo se sabe de dos de contextos del Clásico Tardío. Los dos escondites de excéntricos, en gran parte, evocan aquellos del cercano Tikal, pero si hubo un contacto continuo y cercano entre estos dos sitios, se esperaría encontrar abundantes escondites de excéntricos tanto del periodo Clásico Temprano como del Clásico Tardío. Los depósitos del Clásico Terminal están marcados por la introducción de puntas de flecha y tecnologías de arco y flecha en las Tierras Bajas Mayas. Los depósitos Posclásicos no revelan una aproximación coherente para la producción de herramientas líticas. No parece haber habido producción de bifaciales a escala significativa y la población local pareciera haber reutilizado el sílice lo más posible, así como volvió a trabajar bifaciales antiguos y empleó la reducción de núcleos de lascas multidireccionales.

Al parecer, la obsidiana era rara en el área de estudio, y la producción de navajas parece haber sido restricta a El Palmar en el Preclásico y a la Acrópolis de El Zotz en el Clásico Tardío. En general, si Tikal de hecho fue una suerte de centro de obsidiana con mucho acceso a núcleos de navajas a través de las Tierras Bajas, entonces, el bajo número de artefactos de obsidiana en El Zotz, revelaría una desconexión de esta esfera de intercambio. En ese momento, la carencia de tradiciones líticas coherentes en El Zotz, indica posibles cambios en la población o influencias múltiples de fuerzas externas.

REFERENCIAS

Culbert, Patrick

1993        The Ceramics of Tikal: vessels from the burials, caches and problematic deposits. Tikal Report No. 25, Part A. The University Museum, University of Pennslyvania, Philadelphia.

Figura 1        Vasijas de Escondite, Tipo Flor Crema, Fase Pop

Figura 2        Vasijas de Escondite, Fase Saquij.

Figura 3        Desgrasantes varios en Secciones Finas.

Figura 4        Bifaciales con formas celticas y piedras para picar.

Figura 5        Lascas de rejuvenecimiento de hachas, lascas de reducción de nódulos, y lascas de reducción de bifacial finas y pequeñas de pedernal de El Perú.

Figura 6        Bifaciales pedunculados.

Figura 7        Datos de pedernal.

Figura 8         Puntas de flecha.

Figura 9        Datos de fuentes de obsidiana

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