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43. RESCATE ARQUEOLÓGICO EN EL PESQUERO: UN SITIO DE RANGO INTERMEDIO EN EL LÍMITE SUR DE LA CUENCA MIRADOR – Héctor E. Mejía, Boris Aguilar, Julio Cotom, Hiro Iwamoto y Antonio Portillo – Simposio 23, Año 2009

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Mejía, Héctor E., Boris Aguilar, Julio Cotom, Hiro Iwamoto y Antonio Portillo

2010           Rescate arqueológico en El Pesquero: Un sitio de rango intermedio en el límite sur de la Cuenca Mirador. En XXIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2009 (editado por B. Arroyo, A. Linares y L. Paiz), pp.564-578. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

43

RESCATE ARQUEOLÓGICO EN EL PESQUERO: UN SITIO DE RANGO INTERMEDIO EN EL LÍMITE SUR DE LA CUENCA MIRADOR

Héctor E. Mejía

Boris Aguilar

Julio Cotom

Hiro Iwamoto

Antonio Portillo

Proyecto Cuenca Mirador

Monumentos Prehispánicos y Coloniales-Dirección General del Patrimonio

Cultural y Natural

PALABRAS CLAVE

Arqueología Maya, Cuenca Mirador, El Pesquero, conjunto tríadico, mascarón, piso, saqueo, Periodo Clásico

ABSTRACT

ARCHAEOLOGICAL SALVAGE AT EL PESQUERO: AN INTERMEDIATE RANGE SITE ON THE SOUTHERN EDGE OF THE MIRADOR BASIN

In May of 2008, the Mirador Basin Archaeological Project was contacted about the existence of a “large mask”, which was visible from looting. A visit was made to corroborate the information and describe the visible features of this element. The Department of Prehispanic and Colonial Monuments (DEMOPRE) of the Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural was advised, and the need for archaeological salvage was apparent to them. The site is located on the southern edge of the Mirador Basin and is of relatively small dimensions and intermediate-range status.

The excavations were centered in a triadic group on the North Building in the main plaza. Upon cleaning up after the looting activities, excavations were planned to define the primary features of the find, successfully establishing the presence of a finely-decorated stucco roof comb. Preliminary studies indicate a Middle Preclassic or early Late Preclassic occupation.

En el mes de mayo del 2008 personal del Proyecto Arqueológico Cuenca Mirador, fue contactado para informar de la existencia de un “mascaron”, el cual era visible a través de los saqueos.  Por lo anterior se dio aviso al Departamento de Monumentos Prehispánicos y Coloniales (DEMOPRE), de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural, de donde surge la necesidad de realizar con urgencia un rescate arqueológico.  Resultado de esto, se iniciaron negociaciones con la Concesión Forestal La Gloria, en el municipio de San Andrés, Petén, debido a que ellos tienen a su cargo el manejo de dicha zona.  A raíz de esto se crea un proyecto de rescate arqueológico el cual estaría formado por arqueólogos del DEMOPRE y del Proyecto Cuenca Mirador, el cual proporcionaría toda la infraestructura para su culminación.

La evaluación estructural del elemento en estudio (mascaron) así como del edificio, trabajo a cargo del Lic. Enrique Monterroso Rosado (Proyecto Cuenca Mirador).  Los trabajos de excavación estuvieron a cargo de Héctor E. Mejía (Proyecto Cuenca Mirador) y Boris Aguilar (DEMOPRE) y los arqueólogos Julio Cotom, Antonio Portillo (Proyecto Cuenca Mirador) y Juan Morales (DEMOPRE).  El registro de las investigaciones fue realizado por el fotógrafo Andrés Girón y por el artista Hiro Iwamoto ambos del Proyecto Cuenca Mirador.

El trabajo de conservación de estucos y de otros elementos escultóricos estuvieron a cargo del arqueólogo Josué Guzmán (Proyecto Cuenca Mirador).

La Unidad de Manejo Forestal La Gloria es una de las mayores concesiones madereras que se encuentran dentro de la Reserva de la Biosfera Maya, dentro de sus compromisos se establece que deben de ayudar a la protección del patrimonio cultural localizado dentro de su zona forestal. Es por ello que parte del sitio de El Pesquero se encuentra delimitado para su protección.  La presencia de varias lagunas y lagunetas ha fomentado la diversidad y cantidad de la fauna, aunque la caza ilegal de aves es indiscriminada en esta zona.

El sitio de El Pesquero se encuentra a 40 km al sur del sitio del Mirador, se localiza en la margen sur de la Cuenca Mirador (Figura 1).  La zona se encuentra en proceso de exploración, por lo que solo hemos registrado nueve sitios arqueológicos. La zona al parecer es escasa en asentamiento prehispánico, debido a que la zona es característica de humedales, bajos y una gran cantidad de lagunas en proceso de extinción.  Son pocas las elevaciones naturales y solo hacia el norte de este sistema, se encuentran las primeras estribaciones de una pequeña cordillera.  Al parecer los sitios de rango mayor son lacustres mientras que los pequeños centros se encuentran tierra adentro.

DESCRIPCIÓN DEL SITIO

El sitio es de reducidas dimensiones y se dispersa en dos sectores bien definidos, uno al norte y el otro al sur (Figura 2). El asentamiento es de rango intermedio, aunque la constitución de la ciudad en donde resalta la presencia de importantes grupos, tales como un conjunto tipo Grupo E, otro con un patrón triádico y su posible cronología temprana nos hace considerar la importancia de este sitio a nivel regional durante el periodo preclásico.

La Plaza A corresponde a un grupo de patrón triádico, que se eleva sobre un basamento de planta rectangular de unos 3.5 m de altura, con el edificio principal al extremo norte alcanzando los 10 m de altura (Figura 3).  Es el edificio de mayor altura del sitio y lo acompañan tres estructuras de menores dimensiones.  Tanto la estructura situada al este como la del oeste son de similar conformación, se tratan de estructuras de planta rectangular de 2 m de altura que en su lateral sur se anexan una plataforma rectangular y de baja altura.  Estas tres estructuras conforman el patrón de plaza triádico, sin embargo existe una cuarta estructura que cierra el patio por el sur, se trata de una pequeña plataforma de escasos 0.4 m de altura.  Su función es dar paso a la escalinata que desciende a la Plaza B.

Aunque los trabajos de reconocimiento generalmente no muestran datos arquitectónicos, los saqueos brindan cierta información de los elementos constructivos que daban forma a los edificios.  Este es el caso de la Estructura 1, ya que fue posible identificar la presencia de un mascaron que decoraba un recinto abovedado.

DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN

LOS SAQUEOS

Muchas de las estructuras del sitio fueron sujetas a una depredación sistemática, por lo que el daño que han sufrido  es irreversible.  Al realizar las primeras aproximaciones al sitio, logramos establecer que la Estructura 1 tiene un total de  siete trincheras de saqueo, cuatro de ellas concluyeron en túneles de varios metros de profundidad.

El Saqueo 49 ubicado en el lateral posterior de la estructura es el de mayor dimensión, alcanzando más de 10 m de altura y se extiende por unos 15 m dentro de la construcción.  En su interior fueron identificados restos de ocupaciones tempranas, datos preliminares nos indican que se tratan de estructuras contemporáneas al edificio que sustenta al mascaron.

Los Saqueos 53 y 54 fueron los que descubrieron el mascaron, siendo el principal el Saqueo 54, éste se ubica hacia el lateral oeste, dio inicio como una pequeña trinchera superficial, sin embargo al llegar a la fachada exterior del edificio, los saqueadores la perforaron con un túnel de escasos 1.1 m de altura.  La excavación se prolongo por unos 4 m, hasta que los saqueadores se percataron de la presencia de grandes bloques recubiertos de estuco, los cuales formaban parte de la decoración que tenía la sub estructura (Figura 4).  Lamentablemente los saqueadores se dieron cuenta demasiado tarde de lo que estaban destruyendo, fue así que destruyeron la nariz, boca y parte del lateral oeste de la escultura.

Al darse cuenta de los elementos que definen al mascaron, los saqueadores continuaron la excavación tratando en la medida de lo posible de descubrir el contorno del elemento, es así que gran parte de la sección este se encuentra en perfectas condiciones (Figura 5).  La ambición desmedida de estos delincuentes los llevo a perforar un pozo al pie del mascaron.  Desgraciadamente el tiempo de nuestra investigación no permitió establecer las dimensiones de dicha excavación, sin embargo establecimos que a raíz de esta excavación ilícita el mascaron quedo suspendido sin ningún soporte, por lo que el mismo derrumbe de los saqueos ayudo a que el mascaron no colapsara.

No contentos con haber depredado el lado frontal del mascaron, los saqueadores trazaron otra trinchera sobre un nivel superior, un tanto más hacia el eje normativo este oeste del edificio.  Posiblemente el saqueo fue excavado en ese lugar debido a que en superficie era posible observar muros expuestos.  Esta excavación corresponde al Saqueo 53, el cual descubrió un elemento decorativo situado en la fachada posterior del mascaron.  Esta vez los saqueadores prestaron mucha mayor atención a los hallazgos, logrando descubrirlos sin destruirlos.  Suponemos que el objetivo de la excavación era el de unirla con aquella que habían realizado al frente del mascaron, por lo que se dejo al descubierto, todo el lateral este del mascaron.  Un rasgo importante de este saqueo, fue que los depredadores localizaron una especie de bóveda en la sección superior y central del mascaron, por lo que pensaron que se trataba de una tumba, a raíz de ello los saqueadores perforaron la bóveda, conectándose al interior de un recinto, el cual fue vaciado.

Debido a estos saqueos y a otros secundarios, la estructura se encuentra inestable, por lo que una excavación de mayor alcance no puede ser planificada sin pretender remover la última ocupación.

LA INVESTIGACIÓN

Como primer paso para la investigación, el Lic. Enrique Monterroso realizó un estudio del estado de conservación del mascaron, examinando los estucos como también las condiciones estructurales del interior del edificio, con ello pretendíamos establecer los posibles riesgos que conllevaría una investigación arqueológica a gran escala. Gran parte de los estucos que conforman el elemento se encuentran destruidos o muy deteriorados, solo el lateral este (visto desde el sur) se encuentra en buen estado de conservación.  Lo que resulta muchas veces visible, son las rocas talladas que sirvieron como soporte del estuco modelado, este elemento resulto de gran ayuda para la elaboración de los dibujos, ya que los bloques guardan  proporciones similares del estuco.

Fueron planificadas ocho unidades de excavación de las cuales tres de ellas fueron exteriores, estas excavaciones fueron trazadas con la finalidad de conocer algunos elementos constructivos asociados a la última etapa del edificio y establecer las dimensiones del mismo. Conjuntamente se limpió una trinchera de saqueo ubicada al frente de la estructura, para conocer algunos rasgos visibles (Figura 6).  De estas exploraciones se logro establecer datos parciales, debido a que no fue posible extender las excavaciones debido a la gran cantidad de escombro que el edificio tiene al frente.

Se estableció la presencia de una amplia escalinata frontal, fue localizado un escalón de 66 cm de huella,  éste da paso a una amplia banqueta de 1.66 m de huella, estos dos elementos tienen un alto de 33 cm, estos rasgos son bastante típicos de los edificio preclásicos de la Cuenca Mirador.  La banqueta termina en lo que sería el primer cuerpo de la estructura, con 85 cm alto y un alto total desde el piso de plaza de 1.5 m aproximados.

La excavación de la escalinata fue suspendida debido a la aparición de un muro adosado a ella, por esta razón se extendió la excavación y como resultado de ello se descubrió que se trataba de una plataforma de 2 m de ancho, 90 cm de alto y una longitud no determinada.  Al ampliar la cala de exploración hacia el oeste, se identifico otro muro adosado, el cual se excavó y se determino la presencia de otra plataforma de similares dimensiones.

Con estos resultados y con el análisis del material cerámico, se estableció una re ocupación de la Plaza A durante el periodo Clásico Tardío.  Al parecer durante esta fecha la pirámide principal había dejado de ser de importancia y la actividad principal se traslado al área del patio.

Al frente del Edifico Norte se perforo un pozo, con el objetivo principal de establecer la estratigrafía de la plaza y tratar de tocar algún rasgo arquitectónico que nos permita conocer el arranque de la sub estructura que sostiene al mascaron.  Se trazó de 1.5×1.5 m, logrando alcanzar el suelo estéril aproximadamente 6 m debajo de la superficie.

Varios rasgos importantes nos mostró la estratigrafía del pozo, se establecieron 13 niveles constructivos y seis pisos asociados a ellos.  El Piso 1 localizado a 70 cm de profundidad es el que se asocia a la última ocupación de la plaza, es decir el más superficial, análisis preliminar de esta ocupación, se remonta al Clásico Tardío, grandes cantidades de material cerámico fue recuperado, principalmente tipos utilitarios.

Varios estratos inferiores nos indicaron una larga ocupación.  Los pisos más profundos fueron encontrados en los Estratos 8 y 11, a 4.81 y 5.41 m respectivamente, los análisis previos del escaso material recuperado nos indica una cronología asociada al periodo Preclásico Medio.  Es interesante como veremos más adelante, que son estos estratos los que se asocian a la sub estructura que soporta al “mascaron”. Sobre el último piso estucado (es decir a 5.5 m de profundidad), se encontró un muro estucado de 15 cm de altura, éste corre de norte a sur, por lo que se descarta la posibilidad de que pertenezca a la sub estructura, sin embargo consideramos que si es contemporáneo.

Los trabajos de excavación en el túnel que da acceso al saqueo principal del edificio, se inicio con la limpieza y remoción de escombro.  El objetivo principal de la excavación era establecer hasta que profundidad y cuantificar el daño que los saqueadores habían infringido al mascaron.  El túnel alcanzó aproximadamente 10 m dentro de la estructura (dirección oeste- este), el acceso tiene 0.90 m de altura mientras que al final la depredación alcanza los 3.5 m.

El túnel arranca aproximadamente a nivel del segundo cuerpo del edificio, el saqueo rompió los muros exteriores y al acceder al interior los saqueadores toparon con el lateral oeste del mascaron. Algunas secciones del mascaron fueron removidas por los saqueadores, principalmente la nariz, el área de la boca y algunas secciones laterales.  De la nariz solo quedan los restos de la espiga, aún incrustada en su soporte.

El  mascaron se encuentra realizado en un núcleo sólido de mampostería a base de bloques de roca caliza, estos no se disponen en forma convencional (canto y soga) sino están dispuestos a manera de espigas, luego fueron recubiertos por gruesas capas de estuco en donde fueron modelando los rasgos que definen al mascaron.  Algunas secciones como las orejeras y diseños que la acompañan tienen un grosor de 7 cm.

Varios colores fueron observados en la decoración, al parecer éste fue pintado al fresco, el fondo del mascaron es de color ante, sobre el predomina el color rojo (en dos tonalidades), otras decoraciones están realizadas en color rosado y negro.

Estas excavaciones se ampliaron hacia la sección inferior con la finalidad de alcanzar los niveles que no fueron removidos por los saqueadores, sin embargo no fue posible ya que al parecer el saqueo tiene una gran profundidad y al realizar las excavaciones mostraron que los cimientos del mascaron fueron removidos y que éste se encuentra prácticamente en el aire, por lo que fueron suspendidas.  A pesar de ello fueron establecidos varios rasgos de importancia.

Al iniciar con los trabajos de excavación al frente del mascaron (PES-1E) fue detectado en las paredes del saqueo, la presencia de un muro aparentemente exterior, por ello se tomo la decisión de realizar una excavación con el objetivo de identificar dicho rasgo (Figura 07).  En un inicio fue identificada la sección superior del muro, fue excavada una pequeña cala de aproximación arquitectónica para lograr investigar dicho muro.  Al descubrir parte del muro fueron observadas algunas molduras que lo decoraban.  Debido a ello se amplió la excavación hacia el extremo sur, logrando descubrir la sección lateral de una estructura, la cual presento dos cuerpos.  Fue encontrado gran cantidad de restos de estuco en mal estado de conservación adheridos al  primer cuerpo.

Se observó una grieta que surca desde la sección inferior hasta la sección superior en dirección perpendicular al muro.  La grieta es producto de la fractura o hundimiento de una sección de la estructura, es evidente que una sección se encuentra ligeramente arriba que la otra. Los elementos decorativos son de forma geométrica modelados en estuco y están enmarcados por dos posibles rostros humanos, uno de ellos el situado hacia el sur y a su vez es la esquina de la estructura, también es parte de la decoración frontal de la estructura.

La decoración parece acompañar al cuerpo inferior, mientras que el segundo cuerpo se encuentra cubierta con una capa de estuco. Según las primeras apreciaciones, esta estructura de dos cuerpos representa la sección superior de un posible recinto que fue adosado hacia el frente del mascaron.  Un rasgo importante fue el de haber identificado una posible cista en su sección superior, al pie del mascaron.  Esta evidencia no pudo ser confirmada del todo, ya que la excavación realizada por los saqueadores destruyo por completo la sección interior de la estructura.  El único rasgo que nos ha confirmado tal suposición es la presencia de la pared de la bóveda, la cual fue reutilizada la sección inferior del mascaron.

La excavación condujo hasta la esquina de la estructura en donde fueron observados rasgos escultóricos que decoraban el frente de la estructura.  Sin embargo el estado de conservación de los mismos son muy delicados y algunos de los elementos que los decoraban colapsaron, por lo que fue implementado el registro antes de continuar con la excavación.

Solo fue descubierta la mitad de la estructura, por lo que solo se conoce una sección, sin embargo se estableció que existe simetría en los elementos.  Es de notar que el friso esta flanqueado a los lados por sendas efigies de rostros humanos, al parecer el elemento central representa una deidad.  Las interpretaciones de los elementos decorativos que presenta todo el conjunto, no es objeto de la presente ponencia, debido a que aún se encuentra en estudio.

COMENTARIOS FINALES

Las excavaciones realizadas en la Plaza A de El Pesquero, nos han abierto una ventana para conocer los sistemas constructivos de los antiguos mayas.  Aunque las excavaciones fueron restringidas hemos rescatado información de gran importancia e interés, para comprender la complejidad social de los antiguos pobladores de El Pesquero (Figura 8).

Los datos obtenidos a través del pozo realizado en el patio de la plaza nos ha mostrado una gran secuencia de ocupación, con más de 5 m de estratigrafía cultural.  Los análisis futuros de los artefactos cerámicos, líticos y otros, nos brindaran con mayor certeza la cronología de la ocupación.

Se ha establecido por lo menos siete estadios constructivos, de los cuales cinco de ellos (los más profundos) están relacionados con pisos estucados de muy buena manufactura.  Los dos niveles superiores están bien definidos pero con materiales de una pobre calidad, éstos han sido previamente fechados para el periodo Clásico Tardío, la abundancia de materiales cerámicos tales como Tinaja Rojo y Encanto Estriado son muestra de ello.  Durante este periodo la plaza fue reocupada y al parecer algunos edificios dejaron de funcionar como tal, este es el caso de la Estructura 1, a la cual fueron adosados dos pequeñas estructuras al frente de la escalinata (Estructuras 31 y 32).

Los niveles inferiores muestran una ocupación para el Preclásico Tardío, siendo ésta la que muestra mayores niveles estratigráficos.  Las únicas evidencias de arquitectura fueron identificadas sobre un piso inferior, el piso es estucado de buena manufactura, sobre éste se levanta un muro con una altura variable entre 15 y 20 cm.  El muro esta estucado con un fino acabado en color café, de similares características de aquel encontrado en el interior del recinto que sustenta al mascaron.  Los análisis previos de los artefactos cerámicos indican una ocupación para el periodo Preclásico Medio.  De acuerdo a la estratigrafía y a la correlación de nivel es posible que esta construcción sea contemporánea a la sub estructura que presenta el mascaron.  La presencia de esta construcción indica una ocupación de aproximadamente 14 siglos.  Datos adicionales de las excavaciones realizadas en el Conjunto de Tipo Grupo E (Plaza B), anexo a la Plaza A, indican que el epicentro cívico-ceremonial estuvo en función como tal desde el Preclásico Medio.

Otros datos provenientes del exterior del edificio fueron recabados a través de los registros de los saqueos.  El sub programa de registros mostró los daños que el edificio ha sufrido a causa de los saqueos, sin embargo no fue posible ligarlos a los estadios constructivos observados dentro de las excavaciones.

La excavación hacia el interior del edificio fue reducida a recabar datos relacionados al estado de conservación del mascaron.  Paralelo a los trabajos de excavación se realizó el registro a través de un exhaustivo dibujo, en donde fueron plasmados todos los detalles constructivos del mascaron.  Se lograron establecer las técnicas constructivas así como las de decoración.  Sin embargo varios datos de interés fueron revelados durante estas fases de investigación.

El primer dato importante fue el de establecer que el mascaron es parte de la crestería de un edificio, rasgo poco usual en la arquitectura maya si pretendemos ubicarlo a principios del preclásico tardío (Figura 9).

A pesar de la gran magnificencia del arte expuesto en todo este conjunto, los antiguos mayas tuvieron grandes problemas arquitectónicos para la construcción de este complejo, al parecer las técnicas de construcción utilizadas para levantar el edificio eran experimentales, a tal grado que tuvieron que ir corrigiendo la estabilidad de la estructura a lo largo de su vida útil (Figura 10).  Tanto los datos de excavación como los de registro, mostraron un rasgo que permite responder algunas interrogantes sobre la presencia de elementos constructivos adicionales al mascaron.  Estas construcciones fueron dos muros laterales que flanquean el mascaron, al principio no se entendió la función de ellos. Sin embargo la presencia de fracturas en la mampostería y los niveles desfasados de los pisos expuestos han indicado que la construcción que soportaba al mascaron, sufrió un colapso que lo inclino 3º hacia el oeste y un hundimiento que en las secciones visibles alcanza los 32 cms.  El colapso debió de haber ocurrido en dos etapas, la primera de ellas afecto directamente a la crestería, inclinándola hacia el oeste, debido a ello los arquitectos mayas lo reforzaron construyendo contrafuertes hacia los extremos este y oeste.

En una etapa constructiva posiblemente durante el Preclásico Tardío, los arquitectos mayas al ver que la crestería ya se había estabilizado, decidieron sellar el recinto que lo sustenta y adosaron otra construcción hacia el frente, la presencia de éste no se logró establecer con precisión y  queda poca evidencia arquitectónica.  Los depredadores destruyeron por completo la sección interna de éste y solo fue posible identificar los muros exteriores que pertenecen a la cornisa que decoraba la sección superior del recinto.

La cornisa en su sección inferior se encuentra finamente decorada con motivos iconográficos, posiblemente un mascaron que representa a un dios, flanqueado por sendos rostros humanos esculpidos y modelados, lo interesante de éstos son los rasgos que nos recuerdan a estilos olmecas.

El estado de conservación de esta sección de la cornisa es mala, los estucos se han desintegrado y algunos han perdido la adherencia al soporte, por lo que muchos fueron encontrados en el suelo.  Hacia el lateral oeste de la cornisa el primer cuerpo también se encuentra decorado con diseños geométricos en alto y bajo relieve, sin embargo el colapso de este elemento arquitectónico fracturo y fragmento gran parte del diseño.

Logramos establecer un segundo colapso del edificio en épocas mayas, el cual es evidente en esta sección de la cornisa, ya que ésta se encuentra fracturada en tres grandes porciones.  Este colapso corresponde a un hundimiento en las bases del recinto, debido a este rasgo, nos inclinamos a considerar que los cimientos del edificio fueron construidos de mala calidad desde sus inicios, y conforme el paso de los años fue cediendo el peso ejercido, primero por el templo y su crestería y luego por el nuevo recinto.

Debido a los múltiples colapsos de la estructura en algún momento del periodo Preclásico Tardío o inicios del Clásico temprano, el edificio fue cubierto por completo por otra construcción.  En la cual fueron selladas las cámaras internas para dar mayor estabilidad y en  su lugar fue construida una pirámide con una banqueta superior.  Y posiblemente fueron anexados dos recintos laterales al edificio, los cuales no fueron excavados.

Todos estos elementos arquitectónicos fueron investigados por nuestras excavaciones y por lo inestable de su constitución fue planificado un amplio proceso de estabilización, por ello fueron sellados lo saqueos y los elementos escultóricos fueron consolidados por completo.  La vulnerabilidad de este edificio quedo en evidencia debido a los saqueos a que fue sometido, por lo que nuestros objetivos era tratar de llevar otra vez la estabilidad al edificio, fueron construidos muros de contención en el interior para dar sustento a la bóveda realizada por los saqueadores, algunos de ellos alcanzaron los 4 m de altura.  El frente y el interior del mascaron fue parcialmente tapiado y el techo fue consolidado a través de una serie de postes de madera.

Los accesos hacia el interior del edificio fueron sellados con muros de mampostería, con el objetivo de evitar el ingreso de cualquier amenaza y así tratar de rescatar el pasado.

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