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32. INVESTIGACIONES DE UN GRUPO RESIDENCIAL EN EL SITIO MAYA SAN BARTOLO – Diane Davies – Simposio 23, Año 2009

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Davies, Diane

2010           Investigaciones de un grupo residencial en el sitio Maya San Bartolo. En XXIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2009 (editado por B. Arroyo, A. Linares y L. Paiz), pp.415-424. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

32

INVESTIGACIONES DE UN GRUPO RESIDENCIAL EN EL SITIO MAYA SAN BARTOLO

Diane Davies

Universidad de Tulane

PALABRAS CLAVE

Arqueología Maya, Petén, San Bartolo, cuarto, grupo residencial, entierro, talud, banca

ABSTRACT

INVESTIGATIONS OF A RESIDENTIAL GROUP AT THE MAYA SITE OF SAN BARTOLO

The archaeological site of San Bartolo was occupied between the years 500 BC to AD 200 before it was abandoned and then re-occupied around AD 600; evidence exists that the abandoned structures and monuments were re-used in these later occupations. During the past field season, a series of excavations focused on a residential group located to the east of the Great Plaza. How and why did the Late Classic Maya re-use these earlier structures? The investigation into the nature of this re-use could tell us much about the practical considerations behind the construction of the architecture. Given this, it could reveal a vision of the ideological, symbolic, and religions processes that were involved in this re-use, providing a view as to how Late Classic Maya perceived their predecessors.

El sitio arqueológico de San Bartolo está localizado al noreste de Petén, Guatemala. Su ocupación y desarrollo se dio durante los periodos Preclásico Medio y Tardío (500 AC-200 DC), posteriormente fue abandonado y reocupado de nuevo durante el periodo Clásico Tardío (600-900 DC) una época en la que fueron reutilizadas o remodeladas algunas de sus estructuras. Los recorridos de superficie y el programa de mapeo han revelado que el sitio cubrió una extensión de aproximadamente 3 km² y contiene alrededor de doscientas cuarenta estructuras (Figura 1) (Urquizú y Saturno 2005b). Las excavaciones realizadas hasta el momento bajo la dirección de William Saturno (Urquizú y Saturno 2002, 2003, 2004, 2005a, 2006, 2007, 2008), han sido enfocadas principalmente en la investigación de las estructuras monumentales del sitio y la conservación del mural localizado en la pirámide de Las Pinturas.

Por tal razón, se está realizando una disertación con la investigación de un grupo residencial de San Bartolo conocido como Grupo 38, orientándola hacia dos objetivos. El primero de ellos es lograr entender un poco más sobre el desenvolvimiento de la distribución y ocupación del sitio, así como aspectos sobre la organización política, social y económica, y el segundo para investigar cómo y por qué este grupo fue reutilizado durante la reocupación tardía.

Con el tiempo, el estudio de éste fenómeno de reutilización y remodelación, podrá revelar mucha información sobre las consideraciones prácticas que estuvieron implicadas en la construcción de los edificios; tales como la energía invertida, el tipo de materiales de construcción utilizados y los esfuerzos de ingeniería para remodelar y nivelar estructuras más tempranas. Más importante aún, será conocer los motivos por los que se tomaba la decisión de reutilizar una estructura o un monumento, ya que fue una acción significativa que debe ser entendida en su contexto cultural, ritual, político y social.

El prestigio social asociado con ciertos edificios y su reutilización, podía reforzar o crear un patrimonio cultural, uniendo a los habitantes de épocas posteriores a una herencia del pasado (Lorenzen 1999:101). Los entierros colocados en residencias crearon eslabones permanentes con las personas difuntas en la casa, dándole a la misma un lugar específico y significativo dentro del paisaje, manteniendo así su memoria social o histórica (Gillespie 2000; Hendon 2000).

GRUPO 38

Las investigaciones se enfocaron en un grupo residencial (Estructuras 36 a 40), ubicado al este de la Gran Plaza, el corazón del centro cívico y ceremonial, adyacente a la única calzada del sitio (Figura 2). Pozos de sondeo realizados preliminarmente durante la temporada de campo 2005, revelaron en el mismo una estructura residencial (Estructura 38) con ocupación de dos periodos diferentes, el Preclásico Tardío y el Clásico Tardío (Davies 2005).

Durante el 2008 (Davies 2008) y 2009, se intensificaron las investigaciones en el área para identificar cronologías y periodos constructivos, conocer las características, función de la  arquitectura asociada a sus ocupaciones y conocer cómo y por qué el grupo fue reutilizado. A continuación, se hará una descripción breve del grupo, enfocándose principalmente en la Estructura 38 y destacando algunos de sus cuartos. Es importante anotar que los planteamientos expuestos se encuentran en la etapa inicial de análisis, por lo que las conclusiones son tentativas y podrían variar en el futuro.

ESTRUCTURA 38

La ocupación final de la Estructura 38  en el Clásico Tardío, reveló que tuvo una altura de 3.15 m (en su punto más alto) por 28 m de longitud sobre su lado norte exterior y 24 m en su lado este exterior (Figura 3). La estructura la conformaron 20 cuartos, de los cuales 16 tenían bancas. El edificio además, tuvo techo abovedado. El análisis preliminar de los cuartos demostró que la mayoría funcionaron como áreas para dormir o recibir visitas.

La longitud del recinto denominado Cuarto 2, fue de 3.40 m por 1.80 m de ancho interior. El cuarto presentaba una banca que corre de este a oeste. Un entierro (Entierro 6) fue encontrado en la esquina noroeste del Cuarto 2 debajo del piso estucado del Clásico Tardío (Figura 4). Lajas en posición vertical se encontraron en círculo alrededor del individuo y encima como tapadera del entierro mismo. Antes de sellar el entierro, se vertió una capa de tierra fina y húmeda amarilla clara sobre el individuo.  La osamenta fue extraída antes de quitar las lajas, por el peligro de derrumbe. Se trataba de una persona de sexo masculino de entre 20 y 30 años, colocada sobre un piso del Preclásico Tardío, que se encontró en posición flexionada sobre su lateral izquierdo y con la vista al Este, con las manos colocadas detrás de su espalda y con ausencia del cráneo.

El Cuarto 3 presentó una banca de oeste a este, con un estante colocado sobre los lados este y oeste de la banca. Además, tuvo una banca suplementaria, adherido en una época más tardía en el lado oeste, quizás para tener un cuarto más pequeño. Se encontró un cuenco del tipo Sierra Rojo ubicado en la esquina suroeste de la banca de mayor tamaño y la pared oeste. En cuanto al estado de conservación, la vasija fue quebrada por el derrumbe del techo, que también destruyó el estuco del piso bajo la misma. Este cuenco Sierra Rojo fue colocado durante su reocupación en el Clásico Tardío, pero por sus características y tipo su elaboración fue en el Preclásico Tardío. Mientras se excavó a lo largo del muro exterior, al sur en la jamba de la puerta al este, se recuperaron varios artefactos que fueron colocados junto al muro que corrió de este a oeste y que culminaba en la jamba este del Cuarto 3. Todos los artefactos fueron colocados juntos al inicio del muro al sur que consistieron en una piedra completa de moler, seguida por tres artefactos líticos trabajados (bifaciales) orientados hacia el oeste, un peroné, una mano de piedra de moler completa, y vasijas cerámicas quebradas fechadas para el periodo Clásico Tardío.

El Cuarto 5, es el único en la estructura que al inicio contuvo dos recintos, ambos con bancas.  El acceso al recinto más pequeño fue sellado en una época posterior, con la construcción de una pared a lo largo de su jamba. En la pared interior del muro Este del cuarto, se observaron restos de pintura roja y fragmentos de decoración de estuco en forma del símbolo “Mat”. Un pequeño agujero estucado también fue observado en el muro. Dos agujeros similares fueron encontrados en otros recintos del grupo, generalmente ubicados a 0.30 m por encima de la banca o del piso. La función de estos agujeros aún es desconocida, ya que si existieran dos agujeros en el cuarto se podría inferir que se utilizaron para colocar palos de cortina, pero como solamente se encontró uno, quizás fue usado para sostener ornamentos o fuentes de iluminación (velas o antorchas).

El Cuarto 9 está ubicado en el extremo sur de la Estructura 38, fue uno de los recintos más grandes del edificio, cuya longitud interior fue de 5.50 m. Debajo del piso Clásico Tardío de este cuarto fueron encontrados cuatro entierros fechados para el periodo Clásico Tardío. El Entierro 8 es primario, presenta una ligera capa de tierra clara y fina, similar a la tierra vertida sobre el Entierro 6. El rasgo funerario fue cubierto por dos lajas grandes dispuestas de este a oeste sobre el orificio. Posiblemente se trata de un entierro sedente ya que el contexto funerario fue de rasgo bastante profundo y poco ancho en forma de tubo. Los huesos del pie izquierdo se encontraron perfectamente en posición anatómica, sin embargo, la posición de los huesos de los antebrazos no corresponde de ningún modo, ya que los cubitos se hallaron ubicados aislados y no junto con los radios, así mismo con los dientes los cuales se encontraron muy dispersos.

El contexto funerario parece haber sido de espacio libre (Duday 1997), ya que se observaron muchas marcas tafonómicas de macrofauna (en el húmero izquierdo). Es posible que este espacio vacío haya causado el colapso de las lajas de la tapadera, que se encontraron en un nivel bastante profundo y no al inicio del pozo, dejando muy poco espacio entre los restos y las mismas. El individuo se encuentra mal preservado por el colapso de la tapadera. El relleno tiene una mezcla de tierra y pequeñas piedras. El sexo del individuo se determinó como masculino y la edad de la muerte fue de 18 a 23 años.

El Entierro 9 trata de dos esqueletos y un cráneo en un espacio muy pequeño. Un individuo (individuo 1) se halló en el interior de un rasgo funerario, otro afuera del mismo (individuo 2) y el cráneo se encontró al lado este de la tapadera del rasgo. El cráneo consiste únicamente en fragmentos y unos dientes. El hueso frontal se encuentra totalmente separado en dos partes. Puesto que no se encuentra pelvis ni mandíbula el sexo del individuo no se pudo determinar. De acuerdo con el estado del desarrollo dental (molares) la edad de la muerte del individuo se estima como de 6 meses (± 3 meses) (Ubelaker 1989).

El individuo 1 fue encontrado al oeste del Entierro 8 y al igual que este, fue colocado sobre el piso del Preclásico Tardío. El entierro se encontró en el interior de un rasgo funerario formado por dos alineaciones de laja vertical colocadas alrededor del individuo, que fueron selladas en su superficie. La tapadera se derrumbó ligeramente, permitiendo que un relleno de piedra pequeña cayera dentro del rasgo y dañara el entierro. El individuo se encontró orientado de norte a sur, en posición flexionada y contraída sobre su lado derecho. El sexo se identificó como masculino y la edad a la muerte del individuo se estimó como para los 30 a 45 años. El individuo 2 fue encontrado en la parte exterior de las lajas, sobre el lado oeste de la esquina noroeste del cuarto, orientado de norte a sur, sobre el lado derecho. Se encontró en posición flexionada muy contraída y en mal estado de conservación. Se trata de un personaje femenino de 30 a 45 años.

El Cuarto 15B está ubicado sobre la esquina noroeste de la estructura, parece haber sido agregado en una época tardía de la misma. Este cuarto no tuvo paredes estucadas, una banca en su interior y tampoco fue abovedado. Los Mayas aprovecharon la pared exterior al norte de la Estructura 38 para utilizarla como pared interior al sur del Cuarto 15B en tanto que, la pared exterior al sur de la Estructura 37 la utilizaron como muro interior de la esquina al norte del cuarto. Este recinto es el único cuarto con dos accesos, uno al este y otro al oeste.

El Cuarto 15, que conserva de pie el muro norte del edificio, fue excavado hasta el piso Preclásico Tardío (Figura 5). El cuarto al parecer funcionó hasta como un basurero del Clásico Tardío, presentando una extensa cantidad de cerámica, con abundante carbón. También se recolectaron fragmentos óseos trabajados, como una aguja, una estrella y un anillo, así como algunas figurillas que serán objeto de análisis. Otro de los hallazgos fueron los restos de un niño. El sexo se estima como masculino y la edad a la muerte del individuo se estima como de 4 años (± 12 meses) (Ubelaker 1989).

El cuarto más alejado del lado norte es el Cuarto 18, éste es un buen ejemplo de los tipos de remodelación realizados durante el Clásico Tardío. Inicialmente, fue colocada en el cuarto una banca rectangular que corrió de este a oeste y restos de un brazo que fue construido encima de la banca.  Posteriormente el ancho de la banca se amplió por 0.15 m. Después fue colocada una nueva capa de estuco encima de la banca que corre a lo largo del lado este del cuarto, que la convirtió en una banca cuadrada que alcanzó el muro norte interior.

ESTRUCTURA 37

La Estructura 37 se encuentra localizada al norte de la Estructura 38. Midió 10 m de norte a sur y 7 m de este a oeste. En algún punto, tanto la Estructura 37 como la Estructura 38, fueron separadas.  Posteriormente, se cerró dicho acceso y el muro exterior este de la Estructura 38 se extendió para adosarse a la Estructura 37. El estilo arquitectónico de esta estructura es distinto a la Estructura 38, ya que presentó esquinas redondeadas (Figura 6), el muro exterior contenía dos filas de bloques de piedras delgadas (estilo del Preclásico Tardío) a lo largo del lado este, en donde se hallaron restos de un talud, además de que se encontraron molduras cruzándolo. Las excavaciones dentro de la estructura revelaron que el piso Preclásico Tardío fue cortado durante el Clásico Tardío y posteriormente se rellenó el interior, primero con tierra y piedras pequeñas y luego con grandes cantidades de pedernal y cerámica mezclada. El muro oeste fue destruido a lo largo de 7.50 m de la estructura y posteriormente fue sellado. Ninguna plataforma fue revelada sobre la cima de la estructura.

ESTRUCTURA 40

La Estructura 40 se localiza al sur de la Estructura 38. Se trata de una estructura rectangular de 19 m de largo y 6 m de ancho. Durante su última fase de ocupación, la estructura tuvo dos niveles y por lo menos 10 cuartos o recintos, la mayoría conteniendo bancas en el interior. La arquitectura exterior consistió en una pared con talud que cubrió los extremos de la estructura, cruzando hacia los laterales. El análisis preliminar de cerámica sugiere que fue durante el periodo Clásico Terminal en que los Mayas construyeron un segundo nivel de cuartos sobre el lado norte de la estructura, que consistió en un cuarto grande y uno o dos recintos más pequeños. El muro sur que contiene un nicho y el piso interior del primer cuarto se encontraban bastante conservados, mientras que un muro con estuco y piso, es todo lo que se conservó del segundo cuarto. Más análisis servirán para entender cuál fue el acceso hacia esta área.

David del Cid, un estudiante de la Universidad de San Carlos de Guatemala, excavó en un cuarto debajo del segundo nivel, exponiendo un escondite de tres cráneos (Entierro 7) que fueron colocados contra la pared Clásico Tardío del edificio. El escondite fue sellado por un piso y por una pared que corre de norte a sur. El cuarto tuvo un relleno similar al observado en la Estructura 37 con abundante pedernal, por lo que es posible de que se trate de un edificio del Preclásico Medio que probablemente funcionó como apoyo estructural para los cuartos de la parte superior.

Los cráneos se encontraban en eje norte-sur, dos de ellos viendo hacia abajo y uno en posición lateral derecho, viendo hacia el norte. A 0.35 m al norte del escondite se encontraron los dientes. Los individuos 1 y 2 son probablemente masculinos  y adultos. Por la falta de elementos óseos indicativos de sexo en el tercer cráneo, no fue posible determinarlo, pero era una persona de edad avanzada. Debido a la similitud en la coloración y condición de la raíz de los dientes, la mayoría de los mismos que fueron encontrados aislados parecen pertenecer a los tres individuos. Debido a las evidencias, se puede decir que el escondite posee un entierro secundario, en el cual los cráneos fueron tomados de otro sector, les fueron extraídos  los dientes y posteriormente fueron colocados cerca de los mismos.

Se limpió uno de los cuartos de la Estructura 40 para realizar un pozo de sondeo que permitiera fechar la estructura.  El cuarto en forma de “L” posee una banca que corre a lo largo de todo el muro posterior del recinto y otra banca pequeña que se encuentra a lo largo del lado norte. Sobre la superficie de la banca principal, a lo largo del muro norte, se encuentra una pequeña banqueta que fue decorada con piedras y tuvo  un agujero estucado nuevamente a 0.30 m por encima de la banca. En comparación con las paredes estucadas y los pisos de la Estructura 38, el piso y los muros de este cuarto tuvieron mala calidad, además, a diferencia de la Estructura 38, en ésta solamente fue expuesto un piso debajo del piso del cuarto que era bastante rústico.

ESTRUCTURA 39

La Estructura 39 se encuentra al norte de la Estructura 40, hasta casi quedar adosadas. Desafortunadamente las excavaciones en esta estructura fueron restringidas por la presencia de árboles que la cubrieron, por lo que sólo fue posible exponer parte de su arquitectura exterior, determinar las dimensiones de la misma y fechar a través de un pozo de sondeo en su interior. La cerámica recuperada aún no se ha analizado, pero los rellenos de la misma son similares a los de la Estructura 40. Sin embargo, se puede confirmar que la estructura durante su última etapa de ocupación fue de 15.30 m de largo y 3.50 m de ancho. Tuvo un talud que corría alrededor de los muros en el exterior, hasta doblar en ambos extremos. Esta estructura probablemente tuvo algún tipo de conexión con la calzada, pues en su lado oeste prácticamente se adosan.

CONCLUSIONES

El sitio arqueológico de San Bartolo fue abandonado y reocupado nuevamente en el periodo Clásico Tardío y el Grupo 38, entre otras estructuras, es un ejemplo de reutilización en este centro ceremonial. El análisis preliminar de las investigaciones realizadas sugiere que los habitantes tardíos reutilizaron el grupo residencial por motivos religiosos y/o políticos, más que por conveniencia. Los habitantes tardíos no fueron simplemente ocupantes, sino que realizaron una variedad de extensiones y remodelaron los cimientos originales, agregándoles cuartos o recintos, muros, decoración y rasgos. Ellos realizaron rituales durante las diferentes fases constructivas y al abandonar el grupo que los vinculó a sus antepasados. Finalmente, la deposición de sus muertos dentro de estas estructuras, dio lugar a que se convirtieran en las residencias de sus antepasados, dándoles el carácter de casas sagradas, que con el tiempo incrementaron su importancia ritual (Kirch 2000).

La evidencia de actividades rituales fue reflejada con el hallazgo de entierros, escondites y ofrendas colocados durante la ocupación del Clásico Tardío y al momento de abandonar completamente el grupo. El Cuarto 3 fue obviamente importante en la estructura, puesto que el cuenco del tipo Sierra Rojo perteneciente al periodo Preclásico Tardío, que se colocó durante su reocupación en el Clásico Tardío, podría representar una reliquia por el gran valor de la misma, al haber sido reutilizada también.  Los artefactos afuera el cuarto durante el Clásico Tardío parecen formar parte de una actividad ritual realizada durante el abandono de la estructura; actividad que transformó la misma en un espacio sagrado en donde los residentes conmemoraron la herencia de sus antepasados.

Los depósitos en los rituales de terminación a menudo reflejan la destrucción ritual o la “Terminación” de una estructura, antes de que inicie su nueva fase constructiva. Estos rituales están asociados al sistema de creencia cíclico Maya, en el cual el ciclo de vida debe de ser terminado antes de que el siguiente pueda comenzar (Pagliaro et al. 2003:77). El ciclo perpetuo de muerte y herencia (renacimiento), fue jugado con el modelo de entierro y remodelación de la estructura (McAnany 1995:51). La restauración del grupo generalmente era acompañada por rituales dedicatorios y conmemorativos, tanto de las nuevas construcciones, como de las más antiguas.

Los entierros de la Estructura 38 y el escondite de cráneos en la Estructura 40, pueden ser vistos como el reflejo de una fase constructiva principal en el edificio y en uno de los cuartos, tomando en cuenta que los entierros mismos pudieron constituir la ofrenda a sus antepasados. La deposición de los entierros en el piso del Preclásico Tardío, quizás pueden indicar su reutilización tanto para un ritual como por razones políticas. No sólo fueron las personas que se unían con los antepasados del sitio para conmemorar la continuación del ciclo de vida de la estructura, sino que también para legitimar ellos mismos su vínculo con los antepasados. Los rituales eran excelentes instrumentos políticos para influir y forjar identidades; además, pueden ofrecer conceptos para el estudio de la dinámica social y política de una cultura (Kyriakidis 2007:302).

La Estructura 37, localizada en el lado este del patio del grupo, por ser una estructura pequeña pero con mayor altura, posiblemente funcionó como santuario (Becker 1999, Hendon 1987:542). Esta estructura del Preclásico Tardío, presentó durante el Clásico Tardío el piso interior quebrado y el interior relleno por piedras grandes y pedernal. No se puede confirmar si todos los objetos fueron removidos de esta estructura, sin embargo, sí se puede afirmar que esta estructura perdió su importancia durante el Clásico Tardío.

AGRADECIMIENTOS

Se agradece a la National Science Foundation, al Middle American Research Institute, La universidad de Tulane y al Proyecto Arqueológico Regional San Bartolo por financiar la investigación.  También a los miembros pasados y presentes del proyecto, especialmente a Mónica Pellecer. Se  agradece a Shintaro Suzuki, quien ha estado colaborando con el trabajo de análisis de estos entierros y que fue capaz de establecer el sexo y la edad de los individuos. Y por último, se le agradece a mi gran equipo de excavadores y ayudantes de campo que fueron indispensables para llevar a cabo el trabajo.

REFERENCIAS

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Figura 1        Mapa de San Bartolo, Peten, Guatemala. Proyecto Arqueológico Regional de San Bartolo (T. Garrison, R. Griffin, J. Kwoka y H. Mejía 2002-2005).

Figura 2                Mapa del Grupo 38, San Bartolo.

Figura 3                Mapa de la Estructura 38,

Figura 4                Perfil del Entierro 6.

Figura 5                El muro Norte de la Estructura 38.

Figura 6                Esquina sureste de la Estructura 37.

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