Asociación Tikal

22. LA INFLUENCIA DURADERA DE LOS MONUMENTOS PRECLÁSICOS: CONCEPTOS DE MEMORIA SOCIAL RELACIONADOS CON EL CONJUNTO PALACIEGO TIGRILLO DE SAN BARTOLO, GUATEMALA – Astrid Runggaldier – Simposio 23, Año 2009

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Runggaldier, Astrid

2010        La influencia duradera de los monumentos Preclásicos: Conceptos de memoria social relacionados con el conjunto palaciego Tigrillo de San Bartolo, Guatemala. En XXIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2009 (editado por B. Arroyo, A. Linares y L. Paiz), pp.268-276. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

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LA INFLUENCIA DURADERA DE LOS MONUMENTOS PRECLÁSICOS: CONCEPTOS DE MEMORIA SOCIAL RELACIONADOS CON EL CONJUNTO PALACIEGO TIGRILLO DE SAN BARTOLO, GUATEMALA

Astrid Runggaldier

Universidad de Boston

PALABRAS CLAVE

Arqueología Maya, Petén, San Bartolo, arquitectura, palacio, escalinata

ABSTRACT

THE ENDURING INFLUENCE OF PRECLASSIC MONUMENTS: CONCEPTS OF SOCIAL MEMORY RELATED TO THE TIGRILLO PALACE GROUP OF SAN BARTOLO, GUATEMALA

The different theories on social memory for the palace named Tigrillo at San Bartolo is principally related to political strategies based in particular on the architecture and monuments of the Preclassic period at the site. The palace, which was part of the original design of the Late Preclassic settlement, was the only monumental group reconstructed centuries after the abandonment of the site in the Late Classic re-occupation phase. In addition, other activity features have been identified in those parts of the site that re-used Preclassic monuments and constructions. These data suggest that themes of social memory can contribute very valuable information on commemoration and re-utilization practices of ancient spaces and on the concept of the past in ancient times.

INTRODUCCIÓN

Este trabajo presenta datos sobre la ocupación a largo plazo del sitio de San Bartolo, en el noreste de Peten, y en particular sobre la interpretación del medio ambiente edificado y la percepción del pasado por los antiguos Mayas, en un periodo de reocupación Clásico Tardío en que en el nuevo entorno creado se evitaron, incorporaron o reconstruyeron monumentos escultóricos y arquitectónicos del diseño original del asentamiento abandonado siglo antes a finales del Preclásico Tardío.

El sitio de San Bartolo es conocido principalmente por los murales del Grupo de Las Pinturas, mientras que la fuente de datos sobre la reocupación fue proporcionada mayormente por las excavaciones en el Grupo de Las Ventanas, esta reocupación está siendo investigada a través de todo el sitio por varios arqueólogos del proyecto. En 2003 se presentó en el XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala una propuesta preliminar (Runggaldier 2004) de investigar el conjunto palaciego Tigrillo, en el grupo de las Ventanas, que según los datos recuperados hasta esa fecha, parecía pertenecer por entero al periodo Preclásico así como el resto de los monumentos de San Bartolo, y posiblemente corresponder con la etapa constructiva del edificio de los murales Pinturas Sub-1A en que se reconocen escenas de coronación. En lugar de etapas constructivas completamente Preclásicas o de evidencia de remodelaciones que aprovecharon el volumen de la construcción anterior, el palacio Tigrillo es el único conjunto monumental de San Bartolo que fue completamente reconstruido en el periodo Clásico Tardío. Yo sugiero que esta fue una intención de recrear el entorno urbano del espacio palaciego por su función práctica y además simbólica. El papel de edificios y monumentos públicos y del ambiente edificado de la realeza representan funciones que van más allá de los aspectos relacionados con abundantes materiales, técnicas constructivas, e inversión de mano de obra; sus papeles simbólicos son importantes para el establecimiento y mantenimiento de las identidades de comunidades a través del concepto de memoria social o memoria colectiva.

MEMORIA SOCIAL

El concepto de memoria social es un herramienta heurística útil en las consideraciones de reutilización de espacios creados por los antepasados, especialmente en el caso de los antiguos Mayas, que tuvieron una compleja visión de la idea del tiempo y veneraron su secuencia cíclica. El estudio de la idea de memoria tiene origen en los campos de filosofía y historiografía (Le Goff and Nora 1985; Hutton 1993), pero su uso en antropología e arqueología se relaciona mayormente con lo que se denomina memoria social o colectiva según la definición de Maurice Halbwachs (1980; 1992) de la primera mitad del siglo XX y de Paul Connerton, que analizó los parámetros social de la memoria y los mecanismos de su transmisión. La memoria social es una visión de eventos pasados compartida por un grupo de personas, pero un detalle importante que distingue memoria de historia es su función activa en el presente. La memoria social es un proceso del presente que crea, enfatiza, o olvida versiones del pasado en manera útil para el presente. O sea, es una tradición cultural del presente que hace uso del pasado para servir a necesidades contemporáneas. Conexiones con el pasado compartidas por comunidades sirven para definir la identidad del grupo, entre que rituales funerarios, veneración de los ancestros, linajes dinásticos, mitologías de la creación, monumentos de conmemoración, y personificación de personajes de tiempos antiguos o mitológicos. Estas conexiones pueden ser utilizadas para legitimar derechos y afirmaciones de autoridad y por eso representar funciones políticas. En cuanto la memoria social es una creación del presente que interpreta el pasado, sus características son maleables y presentan oportunidades de manipular los eventos históricos hasta crear versiones que redefinen el pasado en manera que se puede contestar, subvertir, o apropiarse de la historia de grupos con quien no se está necesariamente conectados por descendencia.

EXCAVACIONES EN EL CONJUNTO TIGRILLO

Algunos de los aspectos de memoria social descritos arriba pueden observarse en los usos de materiales antiguos por los habitantes de los periodos tardíos en San Bartolo, que no simplemente se sirvieron de las ruinas del Preclásico como material constructivo si no que tomaron decisiones diferentes según las áreas del sitio y los tipos de monumentos. Un ejemplo de este patrón fue la construcción en el séptimo siglo d.C. de un edificio para un barrigón Preclásico que se trasladó de otro lado del sitio hasta el área al sur del palacio, donde se les dedicaron ofrendas cerámicas de tipos Preclásicos como Flor Crema y Clásicos como Tinaja (Craig 2004).

En el caso de arquitectura monumental, como la del palacio, las etapas Preclásicas y la relación entre niveles Preclásicos y Clásicos fue más complicada de entender, especialmente debido a una presencia de material contemporáneo mínimo frecuentemente alrededor de 1% en los niveles Clásicos. Esto significa que en muchos casos en contextos de menos de cien tiestos, el fechamiento del lote pudo parecer completamente Preclásico. También nos indica la extensa utilización de materiales constructivos reciclados de las ruinas circundantes, y por la presencia de materiales domésticos, entre que manos y fragmentos de metates, se puede deducir que en lugar de las ruinas de edificios públicos y ceremoniales, los habitantes demolieron las antiguas áreas residenciales.

Las excavaciones del conjunto Tigrillo (Figura 1) se extendieron a las áreas evidenciadas por trincheras y pozos en la fachada e otros lados; las flechas en la imagen indican túneles que se excavaron primariamente en la fachada este para detectar las distinciones entre niveles Preclásicos y Clásico Tardío. En la planta del conjunto, el área al este es la fachada formal del palacio que mira hacia la plaza mayor con una escalinata monumental y edificios paralelos en que lo del este sirvió de control de acceso a través de una ancha puerta central, y lo del oeste tuvo una banqueta central que sirvió de cuarto del trono.

Todos los otros cuartos no tuvieron alteraciones o detalles en mampostería que indiquen sus funciones, y tampoco se recuperó evidencia de actividades domesticas por lo que considero que estos edificios no tuvieron función habitacional. En estas áreas, que confirmamos reconstruidas en el periodo Clásico Tardío por fechas de radiocarbono, la cerámica recuperada del interior de los cuartos es casi totalmente Preclásica debido al colapso de los techos después del abandono final del sitio. Como mencioné anteriormente, las construcciones tardías no utilizaron materiales nuevos si no que reciclaron mucho de lo que había alrededor, así que piedra caliza, cerámica, y otros materiales desechados en el Preclásico constituyen los rellenos construidos en el periodo Clásico.

En la excavación de las etapas de la escalinata monumental en la fachada un porcentaje mínimo de material Clásico Tardío indicó que no solamente algunas partes fueron remodeladas si no que todo el conjunto fue reconstruido después de siglos de abandono, y que las características del diseño arquitectónico fueron replicadas para resucitar el complejo monumental que había sido el conjunto palaciego de los antiguos habitantes de San Bartolo. Para detectar las etapas originales y distinguirlas de las reconstruidas en la reocupación, la excavación de túneles permitió ubicar los puntos de contacto entre estas fases separadas por circa cuatro siglos de abandono. La escalinata de la etapa Sub-3 es la última de las fases Preclásicas y las superficies de las gradas y de los cuerpos laterales demuestran en estado de conservación muy erosionado por haber quedado expuestas sin mantenimiento. Por su estado erosionado el conjunto no pudo ser reocupado si no con reconstrucción extensa, en que muros de contención y rellenos se pusieron alrededor de toda la etapa Sub-3, siguiendo y reconstruyendo los perfiles que quedaban en ruina. En relación con los muros de contención que fueron edificados con morteros de lodo mojado, pueden observarse las gotas de lodo encima de los estucos de la etapa Sub-3, cruzando áreas con hoyos y con grietas, proporcionando evidencia de la etapa de abandono ya que estas superficies quedaban en estado de deterioro en el momento de la reconstrucción.

Otra información aportada por la excavación de túneles fue que, como el nuevo conjunto creció hacia el sur, el eje central E-O cambió desde su posición original hasta su nueva ubicación 3.5 m más al sur. Esto hizo posible distinguir entre las etapas Preclásicas y las Tardías, también por la ubicación de ofrendas dedicatorias y entierros según su relación con el eje Preclásico y el eje Tardío. Tres eventos están asociados con el eje Preclásico: dos fechan para el Periodo Preclásico y uno para el periodo Clásico. El primer evento define la construcción original del conjunto Tigrillo con una ofrenda de materiales perecederos quemados en gran cantidad en un hoyo excavado en la base del eje central de la etapa Sub-5. En un periodo posterior, un escondite con dos platos de variedad Sierra Rojo Society Hall y cuentas de jade marca la remodelación de la etapa Sub-4 hasta etapa Sub-3, a lo largo del mismo eje. Después de siglos de abandono una ofrenda de material perecedero quemado fue puesta encima de la primera grada de Sub-3, otra vez a lo largo del eje central, aunque las dos ofrendas anteriores no eran visibles. Una vez que se terminó la nueva construcción Clásico Tardío Sub-2, un entierro del séptimo siglo d.C. fue puesto a lo largo del nuevo eje, ya que el anterior quedaba enterrado y no más visible. El entierro fue abierto en un tiempo siguiente alrededor del cráneo que queda 1 m al norte del eje, así que nos indica que los Mayas mantuvieron conocimiento de la ubicación precisa de la cabeza del individuo enterrado; con él fueron enterradas también una vasija Preclásica Sierra Rojo, y una vasija Clásico Tardío Saxche Palmar, que como con las ofrendas para el barrigón, representan periodos separados por siglos y un concepto de materiales del pasado utilizados como objetos de herencia y símbolos de conexiones con el sitio del Preclásico, aunque los materiales sean sencillos.

Los ejemplos que he presentado abarcan un periodo de por lo menos 1200 años en el mismo lugar, desde el principio del conjunto en el quinto siglo a.C. hasta el octavo siglo d.C. (Fig. 2), separados por cuatro siglos de abandono, que sin embargo pudieran cambiar la percepción y función de este monumento arquitectónico. Después de etapas Sub-5 y Sub-4 que pertenecen al principio del Preclásico Tardío, y Sub-3 que marca el abandono del sitio, en la fase de reocupación, en lugar de cambios radicales, de desmantelamiento de las ruinas, o de simple reutilización de lo que quedaba, los habitantes del periodo Clásico Tardío reconstruyeron con la etapa Sub-2 lo que quedaba de la etapa Sub-3 aportando remodelaciones mínimas en etapas Sub-1 y Tigrillo Final. Pero algunas diferencias sobresalen, no en el diseño si no que en las técnicas y los materiales constructivos, que indican una disminuida capacidad de organizar recursos y mano de obra comparada con la calidad de la construcción Preclásica. En los muros de la reconstrucción hay varios ejemplos de bloques de caliza reutilizados de otras construcciones, y puestos en alineaciones verticales inestables que determinan debilidades estructurales. En contraste con las etapas Clásicas, las construcciones anteriores invirtieron mucho en pisos y superficies de cal pura y gruesa, así como en rellenos secos de pedernal de gran tamaño (circa 0.5 x 0.5 m) que pensamos fue traído de una distancia alrededor de 10 km, y que necesitaron de organización sistemática en equipos de trabajadores. Estos tipos de rellenos se encuentran en otros lados del sitio, pero siempre relacionados con construcciones Preclásicas. Las versiones Tardías de construcciones en celdas ocupan rellenos de piedras calizas, tierra, y materiales reciclados con mucha cerámica Preclásica.

EL ENTORNO EDIFICADO DE LOS PALACIOS MAYAS

La pregunta que estos datos sugieren, entonces, es sobre la percepción de este espacio y su importancia para justificar que fuera el único conjunto arquitectónico completamente reconstruido en el periodo de reocupación, aunque con materiales más humildes, y con inversión de trabajo mucho menor. Yo considero que la razón queda con el hecho de que este lugar representa un símbolo importante para la memoria social de los habitantes, y que en cuanto palacio, estos tipos de conjuntos arquitectónicos son la fachada política de la comunidad. En particular los palacios de presentación y recepción diseñados alrededor de espacios formales sirven para crear la cara oficial que una identidad política quiere presentar a sus subordinados así como a las otras entidades en una interacción regional. Algunos elementos son presentes en todos estos tipos de palacios, no obstante diferencias de periodo, lugar, dimensión, y elaboración decorativa. Los elementos que se observan en San Bartolo incluyen ubicación a lado de una plaza, una escalinata monumental, acceso por un edificio que bloquea la vista al publico de afuera, y concede pasaje solamente por una puerta central, un patio abierto pero al mismo tiempo privado que permite la presentación de los reales o la inspección de los visitantes, otra escalinata que eleva un edificio opuesto a la entrada, y de ultimo un cuarto pequeño y privado que sirve de audiencia o de ubicación del trono. Ejemplos de todos estos elementos se encuentran en los grandes palacios Mayas especialmente donde el área habitacional es separada de la de presentación formal, y donde no se tiene que ver con un palimpsesto de secuencias constructiva muy difícil de separar como en los casos de Tikal y de Palenque. Pero en Cancuen, Caracol, Piedras Negras, y Nakum (Figura 2) pueden verse la escalinata monumental frente a una plaza, el edificio que bloquea acceso excepto por una puerta central, un patio de presentación, y otro edificio más elevado con cuartos de trono y audiencia. Las dimensiones pueden elaborarse en secuencias que amplían el tamaño y el número de patios, subidas, y edificios de constricción de acceso como en la repetición de la secuencia en el caso de Cancuen. Pero, estos elementos se observan también en el caso de palacios más pequeños con un solo patio u en que las dimensiones enfatizadas son las verticales como en los casos de San Bartolo, Holmul, Becan, y Naranjo (Figura 3).

La importancia de estos palacios para un asentamiento está en su función pública y formal que organiza el espacio en una forma de teatro de presentación, como analizado por Inomata (2001, 2006a, 2006b; Inomata y Coben 2006). Los palacios sirven como símbolo de los gobernantes, para poner a la vista la inversión de mano de obra como función directa de poder, para promover el prestigio de las elites, y para separarlas físicamente y simbólicamente del resto de la sociedad. La persona del gobernante es la personificación de esto poder, y el ambiente edificado al su rededor es la manifestación física de su poder.

CONCLUSIONES

En el caso de San Bartolo, la reconstrucción del conjunto palaciego indica una intención de los habitantes de la reocupación Clásico Tardío de conectarse con los antiguos habitantes de San Bartolo, aunque tal vez no tuvieron descendencia de linaje. Pero construyendo una memoria social que hizo uso del lugar físico y de su diseño original, los habitantes Tardíos pudieron presentar una afirmación de autoridad legítima en cuanto a los ocupantes del mismo entorno edificado de los gobernantes anteriores. Además, como las técnicas y materiales constructivos de la reconstrucción se encuentran de calidad menor de la original, podemos concluir que las fortunas del sitio de San Bartolo en el periodo Clásico fueron mucho menor de los éxitos que esta comunidad logró en el Preclásico cuando estableció los cuatros grupos principales, edificó toda la arquitectura monumental, y organizó la ejecución de los murales de Las Pinturas. La conexión con el pasado fue por eso muy importante, a pesar de su posible falta de exactitud histórica, porque los habitantes encontraron una manera de presentarse a la misma y a las comunidades circundantes como los herederos del glorioso pasado de San Bartolo, utilizando su palacio como fachada publica de su identidad. No sabemos qué conexión real existió entre los habitantes de los dos periodos que abarcan siglos de abandono, y tal vez no hubo ninguna, pero por esto el concepto de la memoria social provee un mecanismo de interpretación del pasado que proporciona afirmaciones útiles en el presente, independientemente de su veracidad. Con inversión de recursos mínima, los habitantes tardíos pudieron obtener el máximo de prestigio, utilizando no solamente el espacio físico, sino también el simbolismo del entorno edificado y de la idea de palacio formal con una evolución a largo plazo y con raíces en los origines del sitio de San Bartolo.

REFERENCIAS

Craig, Jessica

2004        Dedication, Termination, and Perpetuation: Evidence for a Continuum of Ritual Behavior at San Bartolo, El Petén, Guatemala. Tesis de Maestría, Facultad de Antropología, University of Kansas.

Halbwachs, Maurice

1980        The Collective Memory. Traducción por Francis J. Ditter, Jr., y Vida Yazdi Ditter de La Mémoire Collective publicado en 1950 por Presses Universitaires de France. New York: Harper and Row.

1992        On Collective Memory. Traducción por Lewis A. Coser of Le Cadres Sociaux de la Mémoire publicado en 1925. Chicago: University of Chicago Press.

Hutton, Patrick

1993        History as an Art of Memory. Hanover and London: University of Vermont, University Press of New England.

Inomata, Takeshi

2001        The Classic Maya Palace as a Political Theatre. En Reconstruyendo la Ciudad Maya: El Urbanismo en las Sociedades Antiguas (editado por Andrés Ciudad Ruiz, Ma. Josefa Iglesias Ponce de León, y Ma. Del Carmen Martínez Martínez), pp 341–361. Sociedad Española de Estudios Mayas

2006a        Politics and Theatricality in Mayan Society. En Archaeology of Performance: Theaters of Power, Community, and Politics (editado pot Takeshi Inomata y Lawrence S. Coben), pp 187-842.  Walnut Creek: AltaMira Press.

2006b        Plazas, Performers, and Spectators: Political Theaters of the Classic Maya. Current Anthropology (47): 805-842.

Inomata, Takeshi, and Lawrence S. Coben (ed)

2006        Archaeology of Performance: Theaters of Power, Community, and Politics . EdWalnut Creek: AltaMira Press.

Le Goff, Jacques, and Pierre Nora (ed)

1985        Constructing the Past: Essays in Historical Methodology. Cambridge: Cambridge University Press.

Runggaldier, Astrid

2004        Investigaciones Preliminares en el Conjunto Palaciego Tigrillo. En XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2003 (editado por Juan Pedro Laporte, Bárbara Arroyo, Héctor L. Escobedo, y Héctor E. Mejía), pp 621-628. Museo Nacional de Arqueología y Etnología y Asociación Tikal, Guatemala.

Figura 1        Planta del conjunto palaciego Tigrillo de San Bartolo con áreas de excavación, y ubicación de túneles evidenciados por flechas.

Figura 2        Fechas de radiocarbono desde la construcción inicial hasta la última etapa

del Conjunto Tigrillo.

Figura 3        Ejemplos de grandes palacios Mayas de presentación formal con elementos típicos:      a) ubicación a lado de plaza pública, b) escalinata monumental, c) acceso restringido por edificio con puerta central, d) patio privado, e) edificio elevado y opuesto al acceso, y f) cuarto central de audiencia o trono.

Figura 4        Ejemplos de palacios Mayas de presentación formal con elementos típicos

en escala menor u énfasis vertical.

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