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09. CANCHAS COMO INSTRUMENTOS DE INTERACCIÓN POLÍTICA, ECONÓMICA Y SOCIAL EN EL MUNDO MAYA DE MESOAMÉRICA – Paola Torres – Simposio 23, Año 2009

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Torres, Paola

2010         Canchas como instrumentos de interacción política, económica y social en el Mundo Maya de Mesoamérica. En XXIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2009 (editado por B. Arroyo, A. Linares y L. Paiz), pp.99-110. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

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CANCHAS COMO INSTRUMENTOS DE INTERACCIÓN POLÍTICA, ECONÓMICA Y SOCIAL EN EL MUNDO MAYA DE MESOAMÉRICA

Paola Torres

Universidad de San Carlos de Guatemala

PALABRAS CLAVE

Arqueología Maya, Petén, Cancuen, Juego de pelota

ABSTRACT

BALLCOURTS AS INSTRUMENTS OF POLITICAL, ECONOMIC, AND SOCIAL INTERACTION IN THE MAYA WORLD OF MESOAMERICA

It is not surprising that the ancient Maya ballgame had many forms and functions, given its regional and chronological range. Some ballcourts had a political-ritual focus for the elites, some had a religious-social focus for the center as a whole, and still others had a social focus at a more public level. This work centers on the study of ballcourts identified at the site of Cancuen, where one can see that each type of ballcourt acquired specific functions, as reflected in the analysis of architecture, artifacts, and iconography. In the case of Cancuen I present how the ballgame was used to facilitate relationships of alliance or dominance, economic exchange, and/or cultural identity.

Dado su rango regional y cronológico no es sorprendente que el juego de pelota tuviera muchas formas y funciones. Cada tipo de cancha tenía funciones específicas en donde los recursos arqueológicos y etnohistóricos marcan el juego de pelota como una práctica con seis formas de jugarlo y reglas cambiantes (Fash y Fash 2007:267). El anterior aspecto se hace de suma importancia, ya que muchas veces las teorías sobre las funciones y perspectivas del juego son dadas de acuerdo a la modalidad arquitectónica y espacial del mismo.

A nivel mesoamericano se ha llevado a cabo una infinidad de estudios sobre los juegos de pelota, siendo de relevancia para ésta disertación el caso de los tres juegos de pelota identificados en el sitio Cancuen y en donde se pueden observar diferencias en cada cancha no sólo por su ubicación sino también por el papel que cada una refleja en el marco de esta pequeña sociedad. Estudios similares han sido aplicados a sitios como Copan, Tikal y Chichen Itza, por lo tanto Cancuen es usado como ejemplo en donde se pueden observar las múltiples perspectivas sociales, políticas, económicas y religiosas del juego.

ANTECEDENTES: SITIO ARQUEOLÓGICO CANCUEN

El sitio arqueológico Cancuen se encuentra ubicado al sureste de Petén, Guatemala, en la zona de las Tierras Bajas transicionales, como es definida por Sharer (1998), dentro del territorio del municipio de Raxruhá. La posición de Cancuen es estratégica desde un punto de vista comercial y político, como una frontera natural entre el Altiplano y las Tierras Bajas que lo llevó a alcanzar su esplendor para el Clásico Tardío (Figura 1).

Entre los años 760 y 800 DC se da el colapso de los centros de Petexbatun y el bajo Pasión, con la desintegración política de la región. La dinastía de Cancuen entró en una etapa de apogeo aprovechando el vacío político en la zona que le permitió independizarse. Estratégicamente Taj Chan Ahk, principal gobernante del sitio, cambia radicalmente las rutas entre el centro fronterizo de Cancuen y las regiones del Usumacinta y Palenque, el centro de Petén, Alta Verapaz y posiblemente la zona del Caribe y Motagua, al tener el control sobre Machaquila crea una ruta alterna oriental-occidental de interacción e intercambio hacia la región de Petén en el noreste, con lo cual logra incorporar a las élites y artesanos inmigrantes (Demarest et al. 2008). Asimismo la florescencia del reino de Taj Chan Ahk en Cancuen (760-800 DC) está asociada a la incorporación de élites sub-reales huyendo de los centros de Petexbatun, Pasión y Usumacinta (Ibid).

Finalmente, el rápido y violento colapso del sitio alrededor del año 800 DC refleja su importancia estratégica y política como reinado, con lo cual la ruta occidental de comercio tanto por río como por tierra desaparece, y los asentamientos y complejidad sociopolítica se redujeron a las regiones del Alto Pasión y las Verapaces (Ibid).

Estudios importantes llevados a través de 10 años en el sitio y su región cercana han aportado los datos necesarios para el entendimiento del mismo y dentro de estos estudios se han podido identificar tres canchas, en diferentes grupos arquitectónicos y de distinta complejidad, que al parecer reflejan parte de los sectores sociales de los pobladores asentados en el sitio.

Los juegos de pelota en Cancuen han sido nombrados como Juego de Pelota Este o de Taj Chan Ahk, Juego de Pelota del Palacio y Juego de Pelota Norte. A continuación se hace la síntesis del estudio en cada una de las canchas y se hace de manera individual para poder entender el enfoque de cada una (Figura 2).

ENFOQUE POLÍTICO Y RITUAL: EL CASO DEL JUEGO DE PELOTA DE TAJ CHAN AHK

El Juego de Pelota Real o de Taj Chan Ahk (llamado así por los monumentos encontrados en el mismo y que aluden a este gobernante), se localiza en la Plaza Este del sitio, en el área ceremonial del mismo y en donde las estructuras que se encuentran en el área vinculan esta zona a un carácter altamente ritual y simbólico, ligado a actividades públicas de la élite gobernante (Figura 3).

La ubicación de esta cancha armoniza con la conjetura que autores como Liendo y López (2005) proponen sobre los juegos de pelota mayores y más elaborados que se encuentran ubicados en los asentamientos de mayor jerarquía, que indican el papel central de éstos en la organización política regional. La Plaza Este, en donde se encuentra el Juego de Pelota Real, representó un foco de poder político y económico, donde se llevaron a cabo alianzas, visitas de personajes importantes y rituales. Asimismo, por su calidad arquitectónica y la simbología que posee cada una de las estructuras se considera que pudieron haber sido construidas durante el reinado de Taj Chan Ahk y periodo en el que Cancuen luce todo su esplendor.

Así, al noroeste del Juego de Pelota Real se ubican las estructuras L7-28 y M7-8 las cuales se encuentran juntas y conectadas a una calzada al norte, siendo L7-28 una de las estructuras más grandes del sitio y que cierra la plaza al norte, que cuenta con un altar y una estela lisa en su fachada sur. En M7-8, se pudo identificar que parte de la decoración con estuco hace referencia al agua o a una entidad acuática, asimismo se le ha asignado un uso ceremonial (Tejeda 2007).

Hacia el suroeste de la cancha se encuentran las estructuras M7-5 y L7-38, en donde la estructura M7-5 es un edificio que constituye un templo u oratorio y le fue atribuida una función ceremonial al encontrarse en la misma dos ofrendas alrededor del edificio y una ofrenda principal que consistió en un entierro de, por lo menos, tres niños (Pereira 2005). La estructura L7-38 es el único templo piramidal monumental del sitio, con la ubicación de estelas hacia su fachada norte y un altar, que denotan su posible función en eventos cívico-ceremoniales (Martínez 2005). Al oeste del juego se encuentra la entrada a la estructura L7-27 en donde fue encontrado el entierro de Kan Ma’x, heredero de Taj Chan Ahk.

Arquitectónicamente este juego de pelota está conformado por dos estructuras orientadas norte-sur, denominadas M7-1 y M7-2, con dimensiones de 22 m de largo y 6 m en la parte central de la cancha. Fueron registradas en la cancha y en la estructura M7-1 tres etapas constructivas con una modificación en la última etapa en dicha estructura. Asimismo, en el interior de M7-1 fue encontrado un muro divisorio de dos recámaras, localizándose en la recámara norte una banca (Demarest et al. 2007).

La fase final del juego de pelota sin duda alguna hace honor a su máximo gobernante con la colocación de tres altares-marcadores esculpidos que definen el eje norte, sur y central de la cancha. En estos marcadores se precisan aspectos importantes sobre la situación política del sitio, ya que en el marcador 2 se hace referencia a un “compañero” de Taj Chan Ahk que capturó a un prisionero de la realeza, al ajaw del sitio todavía no ubicado Sak W’itz y a otro señor de Machaquila, en donde el acompañante de Taj Chan Ahk puede ser relacionado a un sajal, con lo cual se estaría hablando de la creación de una hegemonía interna y regional en el sitio de nobles vasallos como sajal, ajaw, Aj K’ujul o Yahaw (Demarest et al. 2008). Asimismo, en el Marcador 1 se hace reseña a un ritual de juego de pelota durante la presentación de Kan Ma’x como heredero al trono.

En la fachada oeste de la estructura M7-1, fueron colocados hacia los costados norte y sur dos conjuntos de altar-estela lisos y en la parte central, sobre la escalinata, fue situado el Panel 3, donde se representa al gobernante Taj Chan Ahk como K’ujul Ajaw de Cancuen y Machaquila, acompañado de un sajal y una mujer, encontrándose todo el grabado enmarcado con la figura de un cuatrifoliar, dándole la evocación a este espacio de un lugar sagrado, como ha sido identificado en los casos de la Estela 15 de Dos Pilas y la Estela 8 de Ceibal (Barrientos y Fahsen 2005). También fueron encontrados una gran cantidad de fragmentos estuco modelado y algunos otros elementos iconográficos, en donde sobresalen parte de una figura antropomorfa (una cara) y zoomorfa (un papagayo), que ponen de manifiesto su decoración estucada (actualmente se está realizando una tesis de licenciatura con los fragmentos recuperados para lograr reconstruir la fachada de esta estructura).

Se puede observar como el esfuerzo constructivo así como los materiales utilizados reflejan la importancia que debía tener en particular esta cancha dentro del sitio. Su posición cercana a la ladera del río definía un límite que nos permite contemplar la idea que era la cancha en donde los visitantes importantes llegaban a sellar alianzas. De acuerdo con Scarborough (1991) los juegos de pelota servían como foros para expresar alianzas políticas y doctrinas religiosas; asimismo, autores como Carrasco (1998) y Demarest (comunicación personal) infieren en que los gobernantes locales se ven obligados a recurrir a medios no económicos para gobernar, utilizando su prestigio y reforzando el liderazgo a través de la ideología mediante complicados rituales y diversidad de íconos. En este caso, Taj Chan Ahk se valió del juego de pelota como un vehículo para incrementar su poder, prestigio y posiblemente riqueza.

Dentro de todo el sitio de Cancuen, el Juego de Pelota Real es la única edificación en donde se exhibe la imagen del gobernante con tanta suntuosidad declarando su hegemonía a quien llegase hasta esta cancha. Por tal motivo se cree que era el lugar en donde se efectuaban ceremonias en que se exaltaba la grandeza de Taj Chan Ahk y que tendría que haber sido la cancha en donde gobernantes o gente de la realeza llegaban de visita, a negociar alianzas o a conmemorar eventos importantes relacionados con la vida del Kukul Ajaw de Cancuen, reproduciéndose y ocasionalmente transformándose las relaciones de poder.

Por medio del análisis de la cerámica se pudo determinar una clara filiación de éste juego de pelota con los reinados al norte en las Tierras Bajas, en donde quienes utilizaban la cancha (incluyendo al gobernante) mantenían las relaciones de poder hacia los centros más grandes de Petén. “Esta asociación “élite real-Petén” no es sorprendente en la medida en que, recordémoslo, la ciudad fue fundada por Calakmul y luego dominada por Dos Pilas, es decir, tiene una larga tradición elitista fuertemente ligada a los potentes reinados del Norte (Forné et al. en prensa). Se pudo establecer su fechamiento para el Complejo Los Laureles, que corresponde a la segunda mitad del Clásico Tardío, entre 760 y 800 DC (Ibid).

A nivel mesoamericano, se puede comparar el enfoque de esta cancha con el juego de pelota de Quirigua, que se encuentra en la ladera del río Motagua y que presenta semejanzas en ubicación a este juego dentro del recinto ceremonial del sitio, asimismo con los juegos de pelota de Copan, Yaxchilan, Tonina y Chichén Itzá, que tienen una gran connotación política.

ENFOQUE RELIGIOSO Y RITUAL: EL CASO DEL JUEGO DE PELOTA DEL PALACIO

El Juego de Pelota del Palacio fue nombrado de esta manera por ser fácilmente visible desde el Palacio, ubicándose en una plaza al norte del Palacio Real, con posible vocación pública.

Dentro del grupo en donde se encuentra ubicada esta cancha se aprecia al norte la Reserva de Agua Norte, al este la Plaza Norte y adyacente hacia el este algunas estructuras sin mayores hallazgos. También se tiene la hipótesis de un posible mercado hacia este punto. Importante destacar en esta área son los sistemas hidráulicos investigados al norte y noroeste y de los que el mismo Juego de Pelota del Palacio forma parte, al encontrarse en él un nacimiento de agua que conecta por medio de un canal hacia la Reserva Norte (Barrientos y Alvarado 2005).

Arquitectónicamente la cancha está conformada por dos estructuras denominadas L7-32 y L7-33, orientadas norte-sur, ubicándose en la parte trasera de la estructura L7-33 el nacimiento de agua descrito anteriormente (Figura 2), que se encuentra bajo la estructura y el cual corre hacia el oeste, formando un arroyo en la temporada de lluvia. Las dimensiones de esta cancha son de 20 m de largo por 12 m de ancho, y la parte central es de 6 m. Por el momento se pudieron observar dos etapas constructivas en la estructura L7-33, siendo la última la que conforma el juego de pelota y compuesta únicamente por pequeñas plataformas sin ninguna superestructura. Asimismo se pudo definir que la fachada de las estructuras está compuesta por un muro que no se encuentra inclinado, o sea en talud, por lo que las paredes del juego de pelota están conformadas únicamente por pequeños muros verticales.

Un dato interesante es que al centro de la cancha fue encontrado un fragmento de molde de cerámica que representa un tocado de cabeza de venado, lo cual está muy asociado a nivel mesoamericano con el atuendo que usaban los jugadores de pelota, en donde se observa muchas veces la representación de estos animales.

El análisis de la cerámica indica para este juego de pelota una filiación cultural con Tierras Bajas, encontrándose también evidencia de cerámica local, pero no se encontró dentro del material hasta ahora analizado ninguno que se asocie con el Altiplano o México. El fechamiento que se puede dar para este juego de pelota es un poco difícil, ya que dentro del material no hay muchos tipos diagnósticos. Posiblemente se puede asociar al complejo cerámico Los Laureles, que corresponde a la segunda mitad del Clásico Tardío (Forné et al. en prensa).

Por sus características, esta cancha podría ser de la élite local, ya que por su posición relacionada al Palacio es muy comparable al Juego de Pelota Real de Tikal, en donde desde el cuarto del trono del Palacio se podía observar el juego. Su posición en el centro del sitio –Grupo Principal– indica posiblemente una frontera interna relacionada a la división dentro de la sociedad y una separación de diferentes complejos residenciales (Gillespie 1991).

En el caso de Cancuen, el área del Palacio y la Plaza Este (en donde se encuentra el Juego de Pelota de Taj Chan Ahk) eran zonas de acceso restringido y en donde solamente el gobernante y la nobleza podían permanecer, al igual que los visitantes importantes que llegaban al sitio. El área en donde se encuentra el Juego de Pelota del Palacio forma la frontera entre lo restringido y lo público, por lo que era el vínculo entre el gobernante y la gente de élite (aunque se puede pensar también en la gente que llegaba al sitio como comerciantes, por la cercanía del puerto y el posible mercado, y por que no pensar también en los pobladores de los barrios aledaños en donde esta cancha podría haber sido su única proximidad con la realeza) en donde sin duda alguna se plasmaban ceremonias con un carácter más religioso en donde se fortalecía el poder del gobernante a nivel popular.

La arquitectura refleja una alta inversión de mano de obra, pero no tan fuerte como en el caso del Juego de Pelota de Taj Chan Ahk ni con tanta monumentalidad. Sin embargo, sí presenta un componente que lo vincula a un nivel religioso y ritual como lo es el nacimiento de agua en donde el juego de pelota seguramente fue ubicado intencionalmente sobre este arroyo, ya que de alguna manera se asocia el nacimiento del agua con la creación, uno de los principales temas que se representaban durante el Juego de Pelota (Barrientos y Alvarado 2006).

Relacionado con este tema se puede observar dentro de la iconografía de sitios como Yaxchilan a los jugadores de pelota con representaciones de peces mordiendo nenúfares que han sido interpretados como los kar winak que eran los “peces-hombres” en quienes se convierten Junajpu e Xb’alan Q’e después de morir en el horno y en donde la ceniza molida de sus huesos es echada en un río, según se narra en el Popol Wuj, que al parecer era una ideología reconocida por los pobladores de Cancuen que moraban en las cercanías de un río.

Por lo tanto, en la mitología cosmogónica de los pobladores de Cancuen, el Juego de Pelota del Palacio se relacionaba con el agua como un símbolo que por medio de rituales llevados a cabo en la cancha reforzaban la ideología de los pobladores. En las diferentes culturas y civilizaciones, “el agua ha tenido significados y valores profundos (mitopoéticos y socioculturales) que están asociados con la cosmovisión y percepciones sobre el mundo y la naturaleza”. En el caso de las culturas mesoamericanas, el agua se consideraba como el origen de la vida, las plantas, los hombres y de la creación: el agua fue divinizada en todas sus variantes.

ENFOQUE SOCIAL Y PÚBLICO: EL CASO DEL JUEGO DE PELOTA NORTE

El Juego de Pelota Norte se encuentra localizado al norte del sitio, en el grupo L9. La zona en donde se localiza comprende una serie de montículos habitacionales que conforman cuatro complejos de estructuras agrupadas, ubicados en los cuadrantes L8, L9 y M9. Al contrario de los otros contextos de los juegos de pelota en Cancuen, no hay ninguna evidencia de pertenencia o asociación a una élite, ya sea real o local, en este sector específico. Tampoco se puede decir que se trata de una zona de las más modestas del sitio, ya que la sola presencia de un juego de pelota le da importancia (Forné et al. 2009). Se puede definir este sector como un barrio habitacional con plataformas de uso doméstico que se encuentra cercano al puerto principal de Cancuen.

La mayoría de los montículos en ésta área son plataformas de barro, que es un patrón arquitectónico que se comparte en la zona norte del sitio (encontrado también en las excavaciones dentro de los sectores del Grupo Norte y el Área de Talleres Norte). Hallazgos importantes se dieron en casi todas las plataformas, como la localización de basureros que revelan una alta ocupación en el área (Torres et al. en prensa).

Al suroeste del Juego de Pelota Norte fue encontrado (en la estructura L9-1) un rasgo circular que fue interpretado como un horno en la tierra, que refleja un área dedicada a la preparación de alimentos y por lo tanto actividades de cocina, lo que se podría comparar dentro del sitio con el área de cocina estudiado en la estructura L6-1, en donde fue encontrado un fogón definido como cocina comunal (Morán 2003). Los hornos en la tierra y los basureros han sido asociados en otras zonas mayas a áreas dedicadas por completo al procesamiento y cocimiento de comida. Puede asumirse que las excavaciones descubrieron solamente una porción del área de actividad (Ibid).

Arquitectónicamente la cancha está conformada por las estructuras L9-5 y L9-6, conjuntamente se pueden observar dos pequeñas plataformas hacia el suroeste de las estructuras, denominadas L9-3 y L9-4 (Demarest et al. 2007). Las dimensiones de las estructuras del Juego de Pelota son de 24 m de largo y la parte central del juego es de 6 m (Figura 2). Posee una orientación norte-sur con desviación de 40º y una arquitectura singular de barro, que incluye taludes muy burdos conformados por lajas y algunas piedras calizas sueltas. Es importante mencionar que los taludes son de tamaño pequeño y se encuentra semejanza entre las lajas del juego de pelota del sitio Los Encuentros ubicado en el departamento de Baja Verapaz, y que tuvo su mayor apogeo durante el Clásico Tardío, convirtiéndose en la ciudad rectora de la Cuenca del Chixoy durante este periodo (Ichon y Hatch 1982; van Akkeren 2000).

El reciente descubrimiento de una alineación de bloques de barro en combinación con piedra caliza evidencia la existencia de una ocupación anterior al Juego de Pelota en la zona, con una plataforma alineada norte-sur y que fue reutilizada después como parte del piso de la cancha. Es importante señalar que la orientación de la subestructura de la cual sólo se encontraron restos, es la utilizada en casi todas las estructuras en el sitio, lo que hace pensar que anterior al juego los ocupantes del área eran gente local, ya que seguían el patrón constructivo general del sitio, llegando luego los constructores del Juego de Pelota Norte, posibles emigrantes del Altiplano con nuevos conceptos, estos se ven reflejados en la orientación de las estructuras, uso del juego de pelota y la arquitectura diferente (Torres et al. en prensa).

Otro rasgo importante dentro de este juego de pelota es la presencia de basureros encontrados en las dos estructuras de la cancha y que apoyaría la idea de un lugar de festejos reservado tal vez a la población de este sector específico.

El análisis cerámico realizado indica que aunque la tradición Petén sigue siendo la mayoritaria en ésta colección, la cerámica del Juego de Pelota Norte presenta una frecuencia de material de Tierras Altas más fuerte que en los demás contextos estudiados en Cancuen (Forné et al. 2008). Se interpreta lo anterior como la presencia de habitantes de cultura de Tierras Altas en el sitio, que importaron consigo sus técnicas de fabricación de la vajilla cotidiana, así como sus hábitos culinarios, si se observa la fuerte presencia de comales en la colección de Cancuen (Ibid).

El fechamiento que se puede dar para este juego de pelota es asociado dentro del complejo cerámico Chamán del sitio que corresponde al final del Clásico Tardío, un periodo muy corto alrededor de 800 DC (Forné et al. en prensa).

Se puede observar que en los grupos de la zona norte de Cancuen sobresalen ciertos atributos, tales como la alta frecuencia de recipientes con filiación estilística de Tierras Altas (tanto importadas como imitadas), la presencia de arquitectura de barro en las áreas residenciales y la morfología del Juego de Pelota Norte que hace obvia la presencia de habitantes con fuertes vínculos hacia las Tierras Altas (Ibid). No es de extrañar este vínculo, ya que Cancuen se encuentra ubicado en un sitio fronterizo. Forné y sus colegas (en prensa) mencionan lo siguiente con respecto a la perspectiva del sitio: “… la visión que tenemos hoy en día es la de una región caracterizada por la mezcla de gente, de estilos cerámicos, arquitectónicos, en otras palabras una mezcla de cultura que es propia de las zonas fronterizas”.

Un aspecto que llama la atención en el entorno a este juego de pelota (a diferencia de los otros dos estudiados) es su ubicación en un barrio habitacional ligado a actividades domésticas y arquitectura simple. Para empezar tenemos que apoyarnos en los relatos etnohistóricos en donde testigos oculares del juego, como Motolinía, relatan “…en la mesma plaza a do estos naturales hacían el mercado o trataban, tenían el juego de la pelota principal: otros había por otros barrios menores…”, por lo tanto no podemos limitar la ubicación de los juegos de pelota a complejos de arquitectura cívico-ceremonial, adyacentes al palacio del gobernante o ligados a la élite de los sitios: se debe de pensar también en que a sitios como Cancuen llegaba gente de diferentes lugares a asentarse y trataban de incluir en su entorno los elementos vitales dentro de su cosmovisión. La posible sobrepoblación en el sitio a finales de su ocupación podría haber llevado a los foráneos del área del Juego de Pelota Norte a establecerse en un pequeño barrio en donde no tenían la opción de manejar más espacio y tratar de incluir en su ambiente una cancha pequeña y de pronta construcción, lo que en zonas como Durango y Zacatecas (donde han sido descubiertas canchas pequeñas y de arquitectura simple) es percibido como una rápida reorganización cultural (Kelley 1991).

Es importante recalcar que en el momento de uso del Juego de Pelota Norte, como lo demuestra el análisis cerámico hacia el Clásico Terminal, eran comunes en varios sitios de la región (como Aguateca y Punta de Chimino) construcciones improvisadas sin ninguna solidez a nivel arquitectónico que denotan la inestabilidad de la época, en donde los pobladores tratan de subsistir al colapso (Putzeys, comunicación personal). Entonces, podemos observar semejanzas del Juego de Pelota Norte con los juegos de pelota del Altiplano en la utilización de lajas que definen los taludes, pero de una manera elemental, quizá por la situación del momento.

Lo que se trata de exponer acá, y a manera de una hipótesis probable, es que la gente que se instala en la zona del Juego de Pelota Norte llega del Altiplano a crear su barrio dentro del sitio y llevan consigo la idea constructiva de las canchas. Pero por la limitante de espacio y tiempo, adecuan la cancha de una manera improvisada, que a la vez les provee la parte social del área en donde pueden juntarse para jugar y llevar a cabo festejos, dándole una función pública de solidaridad y fiesta de carácter público (no tan religioso, ni formal).

A manera de ampliar la última parte relacionada a los festejos, y en base a la teoría de Fox (1998), con el hallazgo de los basureros en el Juego de Pelota Norte y el horno que se relaciona a una cocina comunal, se puede vincular el área a celebraciones llevadas a cabo en la cancha, que proveía un ambiente estratégico para la negociación de relaciones de poder y a la vez fortalecía la identidad de los pobladores de este barrio. Ejemplos similares de festejos en los juegos de pelota son vistos en La Trinidad de Nosotros (Moriarty 2007), Lubaabtun, Pacbitun, Las Monjas en Chichén Itzá, entre otros (Fox 1996).

CONSIDERACIONES FINALES

A partir del estudio de los juegos de pelota de Cancuen se pretende abrir las puertas a un nuevo entendimiento sobre tan importantes estructuras dentro de la sociedad mesoamericana, que fueron centrales en el pensamiento clásico Maya y a través de los cuales se puede evidenciar que la cancha adquiría enfoques multifuncionales, dadas sus formas arquitectónicas variables, su posición espacial dentro de los sitios y sus usos políticos, religiosos y/o sociales proporcionados conforme las necesidades de los gobernantes, élites y pobladores comunes.

AGRADECIMIENTOS

El presente estudio no hubiese sido posible sin el apoyo e iniciativa del Dr. Arthur Demarest, quien por medio de la Universidad de Vanderbilt respaldo la investigación en cada uno de los juegos de pelota. Asimismo, se agradecen los comentarios y sugerencias a lo largo de la investigación de la Dra. Melanie Forné, Silvia Alvarado, Lic. Tomás Barrientos, Lic. Horacio Martínez, Dr. Ruud Van Akkeren y a todo el equipo del proyecto Cancuen, que siempre brindó todo su apoyo en la obtención de resultados. También el reconocimiento a los grandes investigadores y apasionados del tema, que con sus disertaciones han dado soporte al entendimiento del juego de pelota en Mesoamérica.

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Torres, Paola; Divina Perla y Susana Sánchez

en prensa        CAN 25G: excavaciones en el área del Juego de Pelota Norte – L8, L9, M9. En Proyecto Arqueológico Cancuen, Informe No. 9. Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Figura 1        Mapa del sitio Cancuen, Peten.

Figura 2        Ubicación de los tres juegos de pelota en Cancuen, Peten.

Figura 3        Juego de Pelota de Taj Chan Ahk, Cancuen, Peten.

Proyecto Cancuen/Demopre/Inguat  (elaborado por M. Wolf 2007).

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