Asociación Tikal

098 – OFRENDAS O ESCONDRIJOS DE CUCHILLOS DE PEDERNAL EN LAS ESTRUCTURAS 1 Y 2 DE EL TIGRE, CAMPECHE: ¿RITUALES DE INICIO O TERMINACIÓN? – Ernesto Vargas Pacheco y Carolina Meza Rodríguez – Simposio 22, Año 2008

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Vargas Pacheco, Ernesto y Carolina Meza Rodríguez

2009        Ofrendas o escondrijos de cuchillos de pedernal en las Estructuras 1 y 2 de El Tigre, Campeche: ¿Rituales de inicio o terminación? En XXII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2008 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.1371-1393. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

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OFRENDAS O ESCONDRIJOS DE CUCHILLOS DE PEDERNAL EN LAS ESTRUCTURAS 1 Y 2 DE EL TIGRE, CAMPECHE: ¿RITUALES DE INICIO O TERMINACIÓN?

Ernesto Vargas Pacheco

Carolina Meza Rodríguez

Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM y Escuela Nacional de Antropología e Historia, México

ABSTRACT

OFFERINGS OR CACHES OF CHERT KNIVES IN STRUCTURES 1 AND 2 OF EL TIGRE, CAMPECHE:

DEDICATION OR TERMINATION RITUALS?

During excavations undertaken at El Tigre in Campeche, concentrations of chert knives were uncovered in different areas of Structures 1 and 2; these concentrations have generally been called “caches” and are abundant in the Maya area. The goal of this work is to review the various proposed functions of these “caches,” whose significance could be quite varied, perhaps relating to dedication rituals for new buildings, commemoration of period endings, beginnings of new cycles, royal accessions to power, offerings, etc. In addition, it seems that the southern region of Campeche and Tabasco had an abundance of chert sources and could have been an area of lithic production and export to other areas along the region’s many extensive waterways.

En las excavaciones de El Tigre-Campeche hemos encontrado gran cantidad de cuchillos e instrumentos líticos agrupados en conjuntos que nos llama poderosamente la atención. Este tipo de hallazgos son abundantes en el área Maya y en otras partes de Mesoamérica, motivo por el cual la literatura existente es numerosa, por lo que no pretendemos agotarla ni describirla, simplemente señalaremos algunos rasgos característicos que nos pueden sugerir ideas explicativas con respecto a lo que plantearemos aquí. Los arqueólogos por lo general, suelen aportar informes detallados acerca de lo que encuentran e intentan ofrecer análisis sensatos de contextos y de sus contenidos. En muchos casos han explicado con acierto los contextos como resultado de destrucción intencional de los antiguos Mayas y en otros como contextos de dedicación.

Como su nombre lo indica, ritual de dedicación y/o terminación es la actividad que inicia o finaliza las funciones y características originales de los edificios y de los objetos y prepara el camino para la sustitución con nuevas características e instalaciones o bien, para el abandono. Como regla general, las actividades Mayas de terminación comprendían la destrucción deliberada de arquitectura, de elementos, artefactos e individuos durante el proceso de su deposición, éstos no son la acumulación de basura o de depósitos arqueológicos, son el resultado de un acontecimiento deliberado.

El concepto no es nuevo ya que ha sido reportado por muchos autores y en muchos sitios Mayas como Piedras Negras, Chichen Itza, Altun Ha, Cerros, Copan, Tikal, etc. Lo que tendríamos que definir, si fuera posible es la identificación de categorías culturales amplias y significativas de esos actos, es decir, si es posible un patrón de reconocimiento. Ofrendar comida para la consagración del terreno donde se iba a erigir un edificio, o durante la dedicación del mismo, ya fuera templo o casa habitación, es un rasgo cultural que se repetía con frecuencia en toda Mesoamérica.

En Arqueología es frecuente localizar este tipo de ofrendas que seguramente corresponden a rituales que pertenecen a distintas finalidades: sacralización y desacralización del terreno en que se iba a construir un edificio, dedicación del nuevo edificio, conmemoración de los finales de periodo, advenimiento de un nuevo ciclo, entronización del gobernante, conjuro de algún acontecimiento astronómico, etc. Aún en la actualidad, la ofrenda es uno de los aspectos más trascendentes de la vida ceremonial de los chontales pues “casi todos los actos de su ciclo vital van acompañados de ellas, considerándoseles imprescindibles para alcanzar cualquier objetivo que se propongan” (Rubio 1994: 136).

Entre las actividades más frecuentes durante el Preclásico y aún durante el Clásico Terminal estaban los sacrificios y la deposición de dos vasijas colocadas borde contra borde (Figura 1), que se colocaban en ritos que constituyen uno de los componentes más importante de los registros arqueológicos de las ciudades y poblaciones Mayas que se hacían cuando un edificio era tapado y/o abandonado. En las ceremonias de dedicación participaban danzantes y señores de distintas jerarquías con estandartes de guerra, músicos, etc., que participaban en la ceremonia y el sacrificio estaba asociado con la danza y era parte integral de las ceremonias de dedicación.

Vestigios de ritos de dedicación se han encontrado en varios sitios arqueológicos como Copan, Colha, Uaxactun, Tikal y otros sitios del centro de Petén; los señores y los sacerdotes colocaban ofrendas mágicas en el interior de aquellos grandes platos ceremoniales y usaban otros como tapas para cubrirlos, estas son expresiones de las más antiguas del ceremonialismo Maya.

Coe (1959:119) concluyó en su estudio Caches and Artifacts of Piedras Negras que quizás el contenido de los escondrijos se debiera al significado simbólico de los objetos depositados, principalmente conchas, jades y obsidianas; por su parte Freidel, et al. (2000:243) nos dice que “los objetos colocados en aquellos platos de ofrenda eran manifestaciones materiales del Ch’ulel, la sagrada fuerza del alma universal”.

Ayala (2002:62-63) en su trabajo concluye diciéndonos que habían diferentes clases de bultos y que los contenidos eran distintos dependiendo del fin al que estaban destinados; los bultos se podían asociar a bultos de poder y a los antepasados deificados, además de que se hacían ofrendas en ritos de dedicación de edificios.         La misma autora nos habla de “un bulto” que contenía las “insignias de poder” y que había sido dejado por el fundador como señal de su presencia, es decir, lo que ella llamó “bulto de poder”. Estos no debieron ser algo frecuente y no se conocía su forma. A continuación, nos centraremos en describir algunos de los hallazgos que hemos explorado en la Estructura 1 y la Estructura 2 de El Tigre-Campeche, creemos que pueden ligarse estos casos a ritos de dedicación y posiblemente al bulto de poder, llamado así por Maricela Ayala (2002).

OFRENDAS DE HACHAS Y CUCHILLOS EN LA ESTRUCTURA 1

CUCHILLOS FRENTE AL MASCARÓN 3

En la Estructura 1 (Figura 2) se exploraron dos grandes mascarones, ambos han sido explorados y consolidados. El Mascarón 3 es zoomorfo, estucado y pintado en color rojo, crema y negro, adosado a un muro en talud, tiene 7 m de largo por 4 m de altura y posiblemente esté dedicado a Itzamna. Frente a él, en el cuadro S36E5 y sobre el muro que lo delimitaba se encontró una ofrenda de tres cuchillos: uno de obsidiana (cuyas medidas son 47 cm de largo por 10 cm de ancho) y dos de pedernal (Figura 3), orientados este-oeste. Los mascarones fueron tapados para poder construir una estructura mayor, momento en que fue tapado. La numerología y el color son interesantes de resaltar.

CAJA DE CERÁMICA CON EXCÉNTRICOS

A unos centímetros de la esquina noroeste de la tercera escalinata en la primera capa del cuadro S44W5, se encontró una ofrenda integrada por una caja de cerámica con tapadera (Figura 4), sobre ella se hallaba un hermoso excéntrico y frente a ella un “cuchillo” grande de pedernal, cuyas medidas son las siguientes: 60.50 cm de largo y de ancho 11.50 cm. Dentro de la caja se encontraron 18 excéntricos (Figura 5) todos ellos de pedernal y cubiertos de ocre rojo (óxido, hidróxido de hierro).

Cuatro de los excéntricos eran semicirculares, dos zoomorfos (quizás representan un escorpión y un camaleón), los restantes tienen forma de hoja de laurel con varias muescas o semicírculos: siete excéntricos con cuatro muescas, dos de seis muescas, dos de tres muescas y uno de cinco muescas dobles. La caja de cerámica pertenece al Grupo Cambio, Tipo Cambio Sin Engobe, Variedad Cambio, se puede fechar por comparación para del Clásico Terminal o el Postclásico.

Esta es una caja rectangular de borde aplanado con paredes rectas y base convexa, en el interior está pintada de rojo ocre al igual que su tapadera pero el exterior no presenta engobe, el color de las paredes es el mismo que la pasta, únicamente en uno de sus lados presenta líneas verticales negras y anaranjadas, cuatro líneas negras y tres líneas anaranjadas intercaladas. Sus dimensiones son 29 cm de largo por 17 de ancho y 10 cm de altura, y las medidas de la tapadera son 31 cm de largo por 19.50 de ancho y 5.50 cm de altura. También presenta manchas negras en su base, tanto en el interior como en el exterior.

En la Cámara 2 de Bonampak, en la escena de batalla, se ve a uno de los desventurados jefes enemigos sosteniendo un bastón en una mano, protegiendo una caja que se lleva apresuradamente un compañero en retirada. Tanto los Mayas antiguos como los modernos usan esta clase de cajas para guardar objetos poderosos por lo que es posible que el señor haya desmantelado su estandarte a fin de evitar su captura o que en ella guardara los signos que le daban legitimidad a su linaje, desempeñando un papel importante en ritos previos y/o posteriores a las batallas. Las banderas sagradas de Chamula y los santos y objetos sacros de otros pueblos Mayas modernos se guardan en cajas de madera muy similares a la caja de Bonampak y a la encontrada por nosotros en El Tigre.

CONCENTRACIÓN DE CUCHILLOS

Durante las excavaciones han aparecido una gran cantidad de cuchillos de pedernal, ya sea de forma individual o en concentraciones. Para el presente trabajo sólo nos ocuparemos de las concentraciones. Una de ellas se encontró en la explanada de la Estructura 1 dentro de lo que parecía una especie de altar (capa II del cuadro S19E4), esta ofrenda constaba de 22 cuchillos de pedernal dispuestos con orientación este-oeste (Figura 6).

Otra concentración se excavó en el cuarto escalón de la segunda escalinata cuando se realizaban las exploraciones en el cuadro S36E3, en éste se encontró la ofrenda de diez cuchillos de pedernal (Figura 7). La última de las concentraciones se exploró casi al centro de la tercera escalinata y al desplante del primer escalón, en el cuadro S43E2, se encontró una gran concentración de más de 60 cuchillos de pedernal (Figura 8).

PALACIO HABITACIONAL DE LA ESTRUCTURA 1

Al noreste de la Estructura 1 se encuentra un palacio habitacional que se asienta sobre una plataforma con escaleras al frente y está orientado hacia el este. Se compone de dos cuartos en la parte superior comunicados entre sí por puertas, tienen al frente un pasillo al que se llega después de subir diez escalones. A los lados tiene dos cuartos independientes que están adosados a la unidad habitacional. Tiene adornos en las molduras del edificio muy característicos del estilo Río Bec (Figura 9), lo mismo que muros redondeados.

Al centro del cuarto se hizo un pozo estratigráfico en donde se localizó un entierro primario individual en posición de decúbito dorsal extendido, tiene como particularidad un cuchillo en el lado derecho casi sobre las costillas y un punzón cerca de la cabeza; el estado de conservación no es muy bueno, pues está muy fragmentado. Al parecer se trata de un adulto de 20 a 35 años, de sexo masculino, tenía la boca abierta de manera intencional con un fragmento de borde de vasija (Figura 10).

El edificio fue destruido intencionalmente pues hemos encontrado indicios de que se trató de una destrucción a propósito, además, parte de las molduras fueron reutilizadas y se rellenó con otro material el interior de los cuartos. Si esto fuera cierto, entonces los Papeles de Paxbolom Maldonado tendrían razón de que los Quehaches estuvieron en Itzamkanac y posteriormente fueron sacados por los Acalanes del lugar, el hecho debió ocurrir durante el Clásico Terminal y no durante el Postclásico.

TRES OFRENDAS DE CUCHILLOS LOCALIZADAS EN LA ESTRUCTURA 2

Son tres las ofrendas localizadas en la Estructura 2 que constan de cuchillos y un par de artefactos que se encontraron asociados a la base o altar de una estela, los artefactos mencionados son dos cuchillos de pedernal de hoja delgada de gran tamaño. Los tres conjuntos de instrumentos o implementos líticos, guardan relación directa con algún evento o ritual importante puesto que fueron hallados en el desplante de la escalinata perteneciente al templo superior de la Estructura 2 y en la base o altar donde desplantaba una estela. Para efectos de la descripción de cada conjunto se denominarán Ofrendas 1, 2 y 3 respectivamente.

Las concentraciones de cuchillos tienen una característica particular que las diferencia y al mismo tiempo las asocia, la Ofrenda 1 contiene solamente cuchillos completos, mientras que la Ofrenda 2 está compuesta por fragmentos de cuchillos que seguramente están matados. Las primeras dos ofrendas de cuchillos constituyen aparentemente parte de un mismo evento ritual, se localizaron en la esquina noreste del edificio depositadas en forma circular como si hubiesen estado colocados al interior de un canasto junto al primer muro del edificio (en su desplante), sobre una base de piedras de pedernal y cubiertos por algunas piedras de sascab bien acomodadas.

LA OFRENDA 1

Presenta un acomodo que nos indica que estuvieron dentro de un contenedor probablemente de material perecedero, pudo ser un cesto o canasto (Figura11). La única diferencia entre ambas ofrendas es que en ésta las piezas son completas, todos cuchillos, esta diferencia es muy importante para la interpretación del contexto donde fueron sustraídas. Algunas de las piezas presentaron pequeños fragmentos de materia orgánica quemada adosada a su superficie, al parecer son restos de carbón como materia orgánica adherida, tal vez restos de un cesto de palma.

Al clasificar los cuchillos se apreció la variabilidad de colores, son 131 cuchillos los que conforman la Ofrenda 1, su forma es de hoja, la mayoría de laurel, los tonos o colores varían desde un blanco opaco o lechoso, gris claro opaco y traslucido, gris medio y gris oscuro opaco y traslucido, café amarillento, café-mostaza, café amarillento, café claro y café oscuro (Figura 12). Además, presentan filo agudo pero sin huellas de uso, esto nos permite inferir que fueron elaborados exprofeso para un evento que no implicó su utilización como instrumentos.

El registro de la ofrenda se realizó con la misma clasificación lítica del resto del material analizado. Enseguida se resumen las características formales de los artefactos, descritas mediante la clasificación con los datos más relevantes de nuestra cédula de registro.

No. de inventario: 1716L al 1846L, con un total de 131 piezas.

Industria lítica: Tallada.

Técnica de manufactura: Percusión – presión.

Tipo de objeto: Bifacial.

Forma general: Cuchillo.

Color: Rosa, beige, amarillo verdoso, arena, gris claro, gris medio, gris oscuro, café. Las piezas presentan de uno a más colores en combinaciones de tonalidades variadas del mismo color en manchas, bandas o puntos.

Características morfológicas: Instrumentos de lados convexo-convergentes, sección transversal ojival, retoque bifacial parcial, bifacial con micro-astillamientos en los bordes laterales, extremo proximal redondeado, extremo distal en punta aguda, filo agudo en los bordes laterales aunque algunas piezas lo tienen abatido. La forma particular en el caso de los cuchillos es ojival, ovalada, de hoja de laurel y hoja de sauce, estas últimas formas tomadas de las descripciones hechas por Lorena Mirambel, donde hace referencia a las hojas de dos árboles conocidos que se han utilizados como modelo para la forma de artefactos líticos. Presencia de corteza en varias de las piezas, normalmente las que aún conservan el talón de percusión.

Dimensiones: Sus medidas oscilan entre 10 y 17.50 cm de largo, 0.60 y 1.80 cm de espesor, 3.50 y 6 cm de ancho.

Estado de conservación: Artefactos completos, algunas presentan fracturas menores de no más del 5% de la pieza.

Ubicación: Estructura 2, Plataforma 2A, Cuadrante N5W21, Capa III. En la base de las escalinatas.

Observaciones: La mayoría de las piezas presenta en uno o ambos extremos restos de corteza, lo cual indica que fueron elaboradas a partir de un nódulo del que se obtenían las lascas sobre las que se trabajó la forma de cuchillo. Cada artefacto presenta alguna particularidad que no se repite en otro, mencionaremos los rasgos más representativos: presencia del plano de percusión y del bulbo de desprendimiento como una cara del artefacto, existe un grupo de instrumentos con cuerpo masivo y retoque abrupto o burdo, algunos de los artefactos están elaborados sobre pedernal con abundantes impurezas, refiriéndonos con esto a oquedades de distintos tamaños que hacen de los artefactos instrumentos poco útiles.

La cercanía de la Ofrenda 1 con la Ofrenda 2 fue de un metro al sur, localizadas bajo el desplante de las escalinatas. Exactamente al interior de los muros laterales que flanqueaban la escalinata.

LA OFRENDA 2

Está conformada por 91 fragmentos, que en algunos casos, forman piezas completas y en otros sólo la parte distal o proximal del artefacto (Figura 13). Esta ofrenda contiene fragmentos de piezas (con la excepción de dos o tres que están completas). El acomodo de las piezas (al igual que la Ofrenda 1) en el contexto donde fueron encontradas, indica que estuvieron contenidas en un cesto o canasto posiblemente de material perecedero como la palma o guano.

De los artefactos tres son cuchillos completos, 16 semi-completos a los cuales solamente se les fracturó un extremo (en la mayoría de los casos el extremo distal), entre los cuchillos semi-completos tenemos un artefacto que presenta una muesca lateral, podría parecerse a los cuchillos identificados en una de las ofrendas localizadas en la Estructura 1 que fue un conjunto de excéntricos con estos cuchillos que presentaban muescas laterales (una por cada lado). Uniendo los fragmentos, descubrimos que hay 28 cuchillos matados de los cuales uno está partido en cuatro pedazos, uno en tres pedazos y 26 en dos partes (Figura 14). Por último tenemos los fragmentos que no se unieron entre sí, que forman un total de 13, de los cuales dos son extremos distales, seis son extremos proximales y cinco fragmentos mediales.

Por lo tanto, se puede hablar de una ofrenda que contuvo 61 cuchillos, donde 48 tienen todas sus partes (están completos aunque rotos) y sólo 13 son menos de la mitad del artefacto. La Ofrenda 2, al igual que la Ofrenda 1, contiene piezas con colores que varían desde un blanco opaco o lechoso, rosa en distintos tonos, gris claro opaco y traslucido, gris medio y gris oscuro opaco y traslucido, amarillo verdoso, beige, café-mostaza, café amarillento, café claro, café oscuro, etc. Además, el filo que tienen es agudo y sin huellas de uso, esto indica que se elaboraron para un evento que no implicaba el uso de los artefactos como instrumentos de trabajo, sino como elementos rituales. La ofrenda se registró bajo la misma clasificación lítica del material analizado. A continuación, enlistamos las características de la Ofrenda 2.

No. de inventario: 1625L al 1715L, con un total de 91 piezas.

Industria lítica: Tallada.

Técnica de manufactura: Percusión – presión.

Tipo de objeto: Bifacial.

Forma general: Cuchillo.

Color: Rosa, Beige, amarillo verdoso, blanco, gris claro, gris medio, gris oscuro, café, café amarillento, café-mostaza. Las piezas presentan uno a más colores en combinaciones de tonalidades variadas del mismo color, en manchas, bandas o puntos.

Características morfológicas: Instrumentos de lados convexo-convergentes, sección transversal ojival, retoque bifacial con micro-astillamientos en los bordes laterales, artefactos fragmentados donde abundan los extremos distales en punta aguda, fragmentos mediales que sólo nos proporcionan la forma de sus lados y su sección transversal, y en algunos casos existe el extremo proximal con forma redondeada. Filo agudo en los bordes laterales aunque algunas piezas lo tienen abatido. La forma particular en el caso de los cuchillos es ojival o de hoja de laurel, aunque no es posible afirmarlo con exactitud en todos los casos debido a lo fragmentado que se encuentran los artefactos. Algunas piezas conservan restos de corteza por las mismas razones explicadas en la Ofrenda 1.

Dimensiones: Sus medidas oscilan entre 2.70 y 14.30 cm de largo, 0.60 y 1.70 cm de espesor, 3.30 y 6.40 cm de ancho.

Estado de conservación: Fragmentos de artefactos, la mayoría son fragmentos distales, aunque también tenemos proximales y mediales, las piezas conforman del 20% al 80% de un instrumento completo.

Ubicación: Estructura 2, Plataforma 2A, Cuadrante N5W21, Capa III. En la base de las escalinatas.

Observaciones: La mayoría de las piezas presenta restos de corteza lo que indica su elaboración a partir de un nódulo del que se obtenían lascas sobre las que se trabajaron los cuchillos. Existen algunos rasgos particulares de ciertos artefactos que no comparten con el resto, en el caso de los cuchillos rotos son mínimas las diferencias; mencionaremos las más importantes: hay un artefacto (el número 1701L) que presenta una muesca lateral bien elaborada con retoques por presión, presente en el borde lateral izquierdo; sobre el borde lateral derecho se alcanzan a contornear otras dos posibles muescas, pero una gran fractura nos impide precisar si lo son, estos rasgos son representativos de los llamados excéntricos que normalmente tienen formas muy elaboradas y abundantes muescas de diversos tamaños sobre una pieza.

En El Tigre ya se encontraron este tipo de artefactos como ofrenda en la Estructura 1 (Figura 5), en la base de la escalinata, formando un conjunto de piezas líticas con una caja de cerámica por lo tanto, cabe la posibilidad de que el cuchillo con muesca haya sido un excéntrico. Al igual que en la Ofrenda 1, existe la presencia del plano de percusión y del bulbo de desprendimiento en algunos artefactos, es menos común debido a que sólo son fragmentos. Un rasgo importante es el retoque homogéneo que presentan la mayoría de las piezas aparentemente por una factura con percutor suave y por presión.

LA OFRENDA 3

Por último, la Ofrenda 3 consta de dos cuchillos de de 30 a 35 cm de largo, 7cm de ancho y 0.90 cm de espesor (Figura 15). Se localizaron al interior del altar sobre el que desplantaba una estela. Son de pedernal color café, textura fina con forma de hoja de laurel, filo agudo en ambos bordes laterales, son de hoja muy delgada para las dimensiones que tienen los artefactos. El trabajo a que se sometieron fue retoque por presión para darles la forma final. La estela referida se ubica al frente del templo superior en la Estructura 2.

La ofrenda se registró bajo la misma clasificación lítica del material analizado. A continuación, enlistamos las características de los cuchillos de la Ofrenda 3.

No. de inventario: 1850L y 1851L.

Industria lítica: Tallada.

Técnica de manufactura: Presión.

Tipo de objeto: Bifacial.

Forma general: Cuchillo.

Color: Café oscuro. Uno de los cuchillos presenta una capa de caliche beige. La textura del pedernal es fina sin impurezas.

Características morfológicas: Instrumentos de lados convexo-convergentes, sección transversal ojival, retoque bifacial con micro-astillamientos en los bordes laterales, los extremos distal y proximal tienen punta aguda, filo agudo en los bordes laterales, la forma particular es ojival o de hoja de laurel.

Dimensiones: Sus medidas son 31.40-35.20 cm de largo, 7-7.70 cm de ancho y 0.90 -1.30 cm de espesor (Figura 16).

Estado de conservación: Completos, aunque uno de los cuchillos presenta fractura en el extremo proximal.

Ubicación: Estructura 2, Plataforma 2A, Cuadrante N5W21, Capa III. En la base de la estela.

Observaciones: Ambas piezas están asociadas al altar que debió sostener la estela en la fachada este del templo superior en la Estructura 2.

Por último, tenemos cuatro cuchillos (Figura 17) localizados al sur de las Ofrendas 1 y 2, los cuales son similares a los cuchillos de la Ofrenda 1 pero con la diferencia de que fueron hallados dispersos sobre el cuadrante N3W21, apenas 3 ó 4 metros al sur de las ofrendas, justo al lado del muro norte de la Plataforma 2A. Aunque no se pueda considerar como una ofrenda por su carácter disperso en el cuadrante, si es importante tomar en cuenta su localización.

Estos artefactos en particular parecen haber sido elaborados sobre lascas, suposición basada en la presencia de una parte mínima del talón de percusión en el extremo proximal. Son de color beige, blanco y gris con beige, tienen la punta aguda con filo vivo en los bordes y la base redondeada. La descripción particular de estos cuchillos quedó inserta en la descripción del tipo cuchillos dentro de la clasificación general.

COMENTARIO GENERAL

Con respecto al significado que debieron tener los implementos recuperados, existen dos grupos relevantes, el primero incluye todos los instrumentos líticos que tuvieron como finalidad la ejecución de labores utilitarias en actividades de la vida común que son parte importante de la economía de cualquier pueblo, dentro de este rubro quedan incluidos los artefactos que denominamos instrumentos por la función que debieron ejercer.

El segundo grupo de artefactos líticos seguramente formaron parte importante en algún rito o celebración en torno a la construcción o renovación de elementos ideológicos en la vida de la comunidad, entre estos sobresalen las concentraciones de cuchillos encontrados en sectores particulares sobre las estructuras, formando así parte de ofrendas o implementos suntuarios, a los cuales se les otorgó algo más que un simple uso en la actividad socio-económica. Lo que abre la pauta para inferir el tipo de actividades económicas, políticas y religiosas que se venían desarrollando.

Por ejemplo, la abundancia de bifaciales (hachas de mano) nos permite deducir la utilidad de este instrumento en actividades de índole económico por la practicidad de su forma y la facilidad con la que puede manipularse, además, por ser el instrumento que presentó la mayoría de fracturas ocasionadas por el uso. Por otra parte, la abundancia de cuchillos, localizados como concentraciones, conteniendo hasta 130 artefactos, en lugares específicos de las Estructuras 1 y 2, que además parecen no haber sido utilizados en ninguna actividad que los deteriorase, muestra su probable utilidad como implementos ceremoniales que debieron contener una carga simbólica relevante dentro de la cosmovisión de los pobladores de El Tigre.

Para los Mayas Clásicos, la sangre tenía un valor muy especial. Se encontraba asociada directamente con el ch’ulel o el alma y además era el medio por el cual se unían los cuerpos de los sacrificados al dios k’awil (Suhler y Freidel 2001:202), es decir, era el medio de la comunicación con los dioses.

La sangre además, era la sustancia que daba vida y crecimiento a los elementos del mundo que los rodeaba, estaba asociada a la fertilidad y al linaje de los gobernantes. Todos estos tipos de sacrificios se hacían seguramente con instrumentos, cuchillos, de allí la cantidad de éstos encontrados en la Estructura 2 (Figura 18), unos enteros y los otros fragmentados a la mitad, en tres o hasta en cuatro pedazos, seguramente fueron “matados” para quitarles el alma, la función para la que habían sido hechos, es decir, se depositaron allí ya sin su función de sacrificio.

Los gobernantes Mayas para la legitimación de su gobierno no sólo se apoyaron en las relaciones de parentesco y la fuerza militar, sino que también utilizaron la cosmovisión para legitimar su permanencia en el poder.         Por los ejemplos descritos podemos decir que en El Tigre-Campeche hemos encontrado toda una serie de ofrendas de terminación o inicio que nos confirman el hecho de que en el sitio se dieron grandes remodelaciones y nivelaciones y que seguramente se debieron a factores no solamente rituales y de necesidad arquitectónica sino también a algunos cambios climáticos ya que los niveles del río aumentaron y/o disminuyeron en diferentes épocas, lo que obligó a sus habitantes a realizar grandes remodelaciones en el lugar ofrendando a sus dioses vasijas, cuchillos y hachas.

Una subestructura de la Estructura 1 del Preclásico Tardío fue tapada y al parecer por el material obtenido durante las excavaciones se dio allí una destrucción intencionada de los estucos de uno de los mascarones, lo que nos indica que hubo una destrucción ritual y una ofrenda que como su nombre lo indica fue un “ritual de terminación” con la que finaliza las funciones y características originales del edificio y prepara el camino para la sustitución por nuevas características o bien para el abandono. Como regla general, las actividades Mayas de terminación comprendían la destrucción deliberada de arquitectura y de algunos otros elementos como la ofrenda de los cuchillos matados.

Durante el Clásico Terminal tenemos ejemplos interesantes de destrucción intencionada en el Palacio Habitacional de la Estructura 1 pero relacionado con la guerra, posiblemente existió un problema entre los Mayas Chontales de Itzamkanac y una población que se asienta junto a las grandes estructuras del sitio y a consecuencia de conflictos se destruye dichas estructuras.

La caja que se encontró al pie de las escalinatas y que contenía un excéntrico sobre la tapa y en su interior otros muchos objetos, bien puede estar relacionada con el poder y el contenido con insignias de poder u objetos con los que se hacían ritos de autosacrificio. Tanto los Mayas antiguos como los modernos usan esta clase de cajas para guardar objetos poderosos, por lo que es posible que en ella se guardara los signos que le diera legitimidad a su linaje, desempeñando un papel importante en ritos previos y/o posteriores a las batallas.

Con respecto a las ofrendas de cuchillos de pedernal localizadas en la explanada de la Estructura 1, en la segunda y en la tercera escalinata, creemos que son ofrendas de iniciación o dedicación y que fueron colocadas al construir el edificio, quizás para sacralizar el espacio o como una ofrenda a alguna divinidad para que cuidara de él.

Otros elementos encontrados en la Estructura 1 durante las excavaciones son las hachas de pedernal, la mayoría provienen de los altares localizados al noreste de dicha estructura. El hacha dentro de la concepción Maya juega un papel de gran importancia, pues aparece representada en los glifos asociándolas a cargos públicos y en el proceso ritual el hacha es la que libera lo divino, se le relaciona con el sacrificio por decapitación y se relaciona a la máxima dirigencia política Maya dándole la legitimidad a la fuerza militar, la ascendencia de linajes y a la cúpula en el poder.

El hacha está asociada simbólicamente con la agricultura, todo refuerza su identificación con la vegetación que emerge del mundo inferior. Los antepasados residen fundamentalmente en el inframundo de allí que una deidad que los representa se vincule con ese sitio. El porcentaje de cada tipo de artefacto quedó plasmado en la tabla (Figura 19), el tipo más abundante fueron los cuchillos (40.35%), seguidos de las hachas de mano (23.34%), aunque a estas últimas les podemos sumar los artefactos de lítica tallada que pertenecen a la misma familia: preformas bifaciales (2.07%), raspadores (2.18%), cinceles (2.18%), gubias (0.92%) y raederas (0.57%).

Aunque es más alto el porcentaje de cuchillos son pocos los lugares donde se encontraron y como ya se mencionó, se localizaron en pequeños espacios como concentraciones, mientras que los demás materiales estuvieron dispersos abarcando más espacios dentro de las áreas de deposición en las estructuras. Para la lítica pulida los elementos más frecuentes fueron las esferas o rocas semiesféricas con 52 artefactos que corresponden al 5.98% del total.

La finalidad de este trabajo es plantear las funciones diversas de los escondrijos, cuyos significados y diferencias son notorias, pueden referirse a rituales de dedicación, designación de herederos, entrega de insignias, sacrificio, muerte, guerra, ascenso al trono, terminación ritual de un edificio; además debe añadirse que dependiendo de la temporalidad del hallazgo también puede cambiar su significado y sentido.

REFERENCIAS

Ayala, Maricela

2002        El bulto ritual de Mundo Perdido, Tikal. Cuadernos del Centro de Estudios Mayas. UNAM, México.

Coe, William R.

1959        Piedras Negras Archaeology: Artifacts, Caches and Burials. Museum Monographs. Philadelphia, University of Pennsylvania, The University Museum.

Freidel David, Linda Schele y Joy Parker

2000        El Cosmos Maya. Tres mil años por la senda de los chamanes. Fondo de Cultura Económica, México.

Rubio, Miguel Ángel

1994        Tiempo de peregrinar: El Señor de Tila y la cosmovisión de los chontales. En América Indígena. Vol. LIV. No. 1-2, pp. 119-148. Instituto Indigenista Interamericano, México.

Suhler Charles y David Freidel

2000        Rituales de terminación: Implicaciones de la guerra Maya. En La guerra entre los antiguos Mayas. Memoria de la Primera Mesa Redonda de Palenque (editado por S. Trejo) CONACULTA, INAH.

Figura 1 Vasija borde contra borde, Preclásico Tardío

Figura 2 Dibujo reconstructivo de la Estructura 1, templo principal

Figura 2a Plano general de la Estructura 1, localización de ofrendas

Figura 3 Cuchillos frente al Mascarón 3

Figura 4 Caja de cerámica con cuchillo y excéntricos

Figura 5 Caja de cerámica con los cuchillos y excéntricos

Figura 6 Ofrenda de cuchillos en el proceso de excavación

Figura 7 Cuchillos de pedernal después de la excavación

Figura 8 Parte de la ofrenda de cuchillos de pedernal

Figura 9 Palacio habitacional de la Estructura

Figura 10 Entierro en el palacio Habitacional

Figura 11 Cuchillos de la ofrenda 1, en la Estructura 2

Figura 12 Diferentes colores y tamaños de cuchillos de la Ofrenda 1

Figura 13 Cuchillos matados de la Ofrenda 2


Figura 14 Cuchillos de la Ofrenda 2

Figura 15 Cuchillos de la Ofrenda 3, frente a la estela

Figura 16 Dimensiones del cuchillo de la Ofrenda 3


Figura 17 Dibujo y fotografía de los cuchillos dispersos en la Estructura 2

  

Figura 18 Estructura 2, con la localización de las Ofrendas 1, 2 y 3

TIPO DE ARTEFACTO

CANTIDAD

PORCENTAJE

LASCA RETOCADA

8

0.92%

PREFORMA BIFACIAL

18

2.07%

PERCUTOR

4

0.46%

NÓDULO Y NÚCLEO

4

0.46%

TAJADOR

1

0.11%

AZADÓN

1

0.11%

RASPADOR

19

2.18%

RAEDERA

5

0.57%

CUÑA

2

0.23%

CEPILLO

2

0.23%

PERFORADOR

5

0.57%

GUBIA

8

0.92%

CINCEL

25

2.87%

PUNTA

46

5.30%

HACHA DE MANO

203

23.34%

CUCHILLO

351

40.35%

AFILADOR

1

0.11%

ALISADOR

6

0.69%

PULIDOR

7

0.80%

METATE

11

1.26%

MANO DE METATE

35

4.02%

PIEDRA DE MOLIENDA

2

0.23%

MACERADOR

4

0.46%

DISCO

10

1.16%

ESFERA

52

5.98%

PESA DE RED

2

0.23%

PESA DE BALANZA

4

0.46%

TEJO

1

0.11%

HACHUELAS

4

0.46%

PENDIENTE O DIJE

1

0.11%

PEDESTAL DE ESCULTURA

1

0.11%

PALMA

1

0.11%

YUGO

4

0.46%

HACHA VOTIVA

2

0.23%

FRAGMENTO DE  FIGURA

10

1.16%

N.I.

10

1.16%

TOTAL

870

100.00%

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