Asociación Tikal

061 – CARACTERÍSTICAS DE LOS SITIOS COSTEROS PERIFÉRICOS DE CHAMPOTÓN, CAMPECHE – Agustín Anaya Cancino, Heber Ojeda Mas, David Salazar Aguilar, Adriana Sánchez López y Vicente Suárez Aguilar – Simposio 22, Año 2008

Descargar este artículo en formato PDF

Anaya Cancino, Agustín, Heber Ojeda Mas, David Salazar Aguilar, Adriana Sánchez López y Vicente Suárez Aguilar

2009        Características de los sitios costeros periféricos de Champotón, Campeche. En XXII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2008 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.809-829. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

61

CARACTERÍSTICAS DE LOS SITIOS COSTEROS PERIFÉRICOS DE CHAMPOTÓN, CAMPECHE

Agustín Anaya Cancino

Heber Ojeda Mas

David Salazar Aguilar

Adriana Sánchez López

Vicente Suárez Aguilar

Salvamento Arqueológico Playa Esmeralda-INAH Campeche

ABSTRACT

CHARACTERISTICS OF PERIPHERAL COASTAL SITES OF CHAMPOTON, CAMPECHE

The identification of settlements along the coast near Champoton has led to a clearer understanding of certain cultural features, such as the relationship of architecture to its landscape. Architectural characteristics and construction techniques, as well as other associated features, denote a certain type of social organization. The location of the site, as well as the evidence recovered from excavations, links the ancient inhabitants to the use of marine and littoral resources in the region. Work from recent seasons at these sites reveals a long and continuous chronology that begins in the Late Preclassic and continues until the end of the Classic period.

El presente trabajo es el resultado de la realización de exploraciones arqueológicas de dos salvamentos en varias estructuras de tres asentamientos, ubicados tanto en el subtramo carretero federal San Luis Carpizo – Villamar, como en terrenos de un desarrollo turístico denominado Campeche, Playa, Golf, Marina & Spa Resort, entre los años 2006 y 2008. En las investigaciones se pudieron documentar las formas de las estructuras, características arquitectónicas, sistemas y etapas constructivas, así como materiales culturales.

El área de estudio está situada en un terreno casi llano con pequeñas irregularidades sobre el relieve al oeste de la cabecera del municipio de Champotón y a orillas del Golfo de México en el estado de Campeche, México (Figura 1). Justamente en esas elevaciones naturales casi imperceptibles, se encuentran los restos de tres asentamientos precolombinos de características particulares que fueron objeto de trabajos de salvamento arqueológico.

La identificación de varios asentamientos en la línea costera cercana a Champotón, permite apreciar con mayor claridad la manera en que comparten características tales como su arquitectura y su relación con el relieve del terreno. Las características arquitectónicas y constructivas así como los rasgos asociados, denotan algún tipo de organización social. Tanto por su localización como por las evidencias recuperadas en las excavaciones, permiten vincular a sus antiguos pobladores con el aprovechamiento de los recursos marinos litorales de la región.

Las temporadas recientes de trabajo en estos sitios revelan una cronología larga y continua que se remonta al periodo Preclásico Tardío y alcanza el final del Clásico. De aproximadamente un centenar de sitios arqueológicos localizados a lo largo de las costas de Campeche, menos de la mitad de ellos se ubican en el litoral norte, puesto que la mayoría se han reportado en la región de Atasta (Andrews y Vail 1990). Entre estos tenemos desde asentamientos permanentes hasta campamentos de corta ocupación (Andrews 1977).

En el área de Champotón, hemos encontrado características compartidas en varios sitios con construcciones numerosas aunque poco voluminosas, estos asentamientos han sido denominados como Playa Esmeralda, Villamar 1 y Villamar 2, y clasificados como asentamientos de cuarto rango (Suárez y Ojeda 2007(I):227). Sus características constructivas, la calidad de los materiales empleados, sus formas, tamaños y disposición sobre el terreno, así como la frecuencia de piedras de moler y cerámica doméstica asociados, parecen indicar que se trata de plataformas habitacionales que constituían comunidades de carácter permanente y no simples campamentos estacionales.

EL ASENTAMIENTO PLAYA ESMERALDA

Playa Esmeralda muestra un patrón de distribución muy homogéneo en cuanto a su emplazamiento ya que éste se da en una franja costera que inicia a unos 250 m de la costa y termina a poco más de 1 km tierra adentro algunos metros antes del inicio de las zonas inundables. La mayor parte de este asentamiento se conforma de grupos arquitectónicos habitacionales delimitados por albarradas lo cual constituye el eje rector de la urbanización (Figura 2), estas características están también documentadas en sitios como Chunchucmil (Vlcek 1978; Magnoni, et al. 2006:54).

Al interior de esta “lotificación” se encuentran estructuras de poca altura (desde 0.25 m hasta 1 m) y dimensiones diferentes (de 4 a 10 m) que se distribuyen a veces de manera dispersa y otras de forma nucleada pero siempre cercanas unas de otras formando las unidades habitacionales. En Playa Esmeralda se observan desde grupos con un patio central hasta aquellos que son conocidos como grupos informales (Ashmore 1981:49, Figura 3.1). Por otro lado, este tipo de emplazamiento permitió a sus habitantes contar con grandes extensiones de terreno para realizar diversas actividades de índole doméstica ya que aproximadamente entre el 20% y 30% de los solares, estuvo ocupado por las estructuras mientras que el resto consistía de áreas libres.

De los vestigios registrados, el Grupo XLIV es el más sobresaliente y se encuentra en una de las zonas más elevadas del terreno (entre la cotas de los 5 y 6 msnm). Está conformado por doce edificaciones arqueológicas (Estructuras 192, 193, 194, 195, 196, 197, 198, 198a, 199, 200, 201 y 202) emplazados en una zona con pliegues geológicos escalonados por lo que los antiguos Mayas, tuvieron que realizar una nivelación parcial de considerables dimensiones sobre la que se asentaron los edificios.

La disposición espacial de las estructuras se presenta de la siguiente forma: nueve de éstas (E192, E193, E194, E195, E196, E197, E198, 198a y E199) se dispusieron en torno a las estructuras 200 y 201 divididas en dos grupos de cinco y de cuatro inmuebles cada uno y se ubicaron al norte y al sur respectivamente (Figura 3). El espacio abierto en los costados este y oeste conforman los accesos actualmente visibles a este conjunto, aunque el acceso original se pudo haber realizado por otros costados. El arreglo de estas subdivisiones consiste principalmente en dos estructuras de mayores dimensiones acompañadas por una más pequeña a excepción de la Estructura 199, la cual no cuenta con una de menores dimensiones. En la parte central, hacia el sur del grupo se presenta un espacio abierto.

Las Estructuras 200 y 201 construidas hacia el norte del espacio central son de planta rectangular. El eje mayor de cada una va de este a oeste alcanzando una longitud de 21 m aproximadamente. El ancho de ambas es de 4.50 m en promedio. Se presentan colocadas paralelamente una de otra y separadas por una distancia de 4.70 m, espacio en el que no se observa ninguna construcción; la altura promedio actual de estos dos inmuebles es de 80 cm. El acceso a esta área está delimitado por dos estructuras, la 193 al este y la 198 al oeste.

La disposición espacial y su configuración arquitectónica nos han llevado a plantear la posible presencia de un Juego de Pelota en esta zona (Sánchez y Anaya 2006). Los elementos de análisis cumplen con la definición básica de este tipo de construcciones: dos edificios paralelos de dimensiones similares con un espacio central entre ambos de igual orientación (Quirarte 1972). Por medio de las excavaciones realizadas, este mismo año pudimos observar la cancha del Juego de Pelota y los dos edificios sobre los cuales debieron ubicarse los anillos de anotación, así como parte del muro inclinado del edificio sur.

El resto de los elementos arquitectónicos característicos de este tipo de edificios (muro de juego y anillos) no fueron localizados debido a las características del sistema constructivo y al saqueo presente en todo el sitio. El derrumbe acumulado a ambos lados de las estructuras nos permite suponer que el muro de la cancha se colapsó hacia esos sectores. La presencia de este posible Juego de Pelota en el Grupo XLIV de Playa Esmeralda le da la cualidad de ser el conjunto más importante del sitio, este fenómeno ha sido observado en diferentes ciudades del área Maya como Cerro de los Muertos, Edzna, Tikal, entre otros en donde este tipo de edificios siempre se encuentra asociado con los inmuebles de mayor significación de la ciudad.

Juegos de Pelota similares han sido reportados en la costa del estado de Yucatán en los sitios de Benatunas y Chic’te (Medina 2003). Tierra adentro se conoce otro en los terrenos del rancho Santa Lucía, en el estado de Campeche (Suárez, et al. 2005).

LOS ASENTAMIENTOS DE VILLAMAR 1 Y 2

Los asentamientos registrados que se ubican más próximos a la zona urbana del actual ejido de Villamar fueron denominados Villamar 1 y Villamar 2. El primero de ellos está separado de Playa Esmeralda por una distancia de 2.50 km aproximadamente y consta de al menos 26 estructuras distribuidas a lo largo de 2760 m en una angosta franja de unos 40 m. Por su parte, al sitio Villamar 2 lo separa del primero una distancia de 1.50 km; se compone de un mínimo de 45 estructuras localizadas en una extensión de 820 m por 40 m. Inclusive, en el moderno ejido de Villamar podemos apreciar varios montículos prehispánicos que bien podrían pertenecer a este último asentamiento por lo que su extensión aumentaría de manera considerable.

Ambos sitios a diferencia de Playa Esmeralda, carecen de lotificación y están integrados por unidades habitacionales con un patrón de asentamiento disperso, dichas unidades están constituidas por una cantidad variable de estructuras (de una a nueve) con formas arquitectónicas y dimensiones diversas, esparcidas sobre altillos o en pequeños afloramientos de roca que las salvan de los bajos que se inundan en época de lluvias. Algunos conjuntos habitacionales se encontraron ordenados en torno a un patio. Cabe hacer mención que varios de los vestigios arqueológicos se hallaron cercanos al manglar.

En términos generales, los inmuebles no son de mayores dimensiones son de poca altura en donde se aprovecharon en unos casos los afloramientos rocosos para el núcleo constructivo o bien, para conformar algún lado de la propia estructura. En estos dos asentamientos precolombinos no fueron comunes obras como nivelaciones o terrazas para desplantar dichos inmuebles.

ARQUITECTURA Y SISTEMAS CONSTRUCTIVOS EN PLAYA ESMERALDA Y EN VILLAMAR 1 Y 2

En el área de estudio se realizaron excavaciones en 94 de las estructuras registradas en Playa Esmeralda durante la prospección (Sánchez y Anaya 2006), 20 de Villamar 1 y 41 de Villamar 2 (Suárez y Ojeda 2007). Los métodos empleados para la exploración de estos edificios fueron básicamente tres: calas exploratorias, pozos estratigráficos y excavaciones extensivas dependiendo de las características de cada inmueble.

Los datos con los que contamos para el presente trabajo provienen de más del 50% de las estructuras registradas en el área de estudio, de las cuales en el 90% de aquellas pertenecientes a Playa Esmeralda y en el 60% de Villamar 1 y 2 se practicó excavación extensiva, lo cual contrasta con el hecho de que los datos empleados por diversos autores en su mayoría, provienen de rasgos observados en superficie así como de la práctica de pozos de sondeo.

Con el objetivo de realizar un análisis comparativo de los sitios de nuestra área de estudio efectuamos una clasificación de los vestigios la cual está basada en trabajos conocidos en la literatura arqueológica (Quintal, et al. 1999; Sierra 1994). Tras el estudio de las características de los edificios se observó que sus rasgos, si bien comparten en lo general características similares a los que estos investigadores ya han analizado, existen elementos particulares los cuales dan forma a un estilo de carácter regional que justifican la necesidad de enriquecer este tipo de investigaciones.

Los edificios se caracterizan por ser construcciones en su mayoría de carácter habitacional, se trata de basamentos de muros rectos de poca altura que en ocasiones en la parte superior presentaban los cimientos de otro cuerpo. Cabe señalar que se localizaron únicamente dos basamentos que en la parte superior presentaron más de un edificio. La piedra que da vista a los basamentos era heterogénea, es decir, en un sólo cuerpo se pueden observar desde piedras de grandes dimensiones hasta piedras pequeñas, delgadas y angostas (Figura 4).

La planta de los edificios presenta diversas formas entre las que se identifican la cuadrangular, rectangular, poligonal, irregular, chi’ich, absidal y redonda las cuales se detallarán más adelante en la clasificación; lo que sí es preciso señalar es que además de basamentos con un sólo cuerpo, se detectaron algunos consistentes de dos, dispuestos en forma escalonada. Esta última, es una característica exclusiva de los edificios redondos que son los de mayor importancia de cada conjunto arquitectónico.

Las estructuras redondas presentes en el área de trabajo permiten observar características singulares en cuanto a su conformación arquitectónica (Figura 5), entre estas tenemos las siguientes: Algunas de las que presentan dos cuerpos muestran el inicio del primero (basamento) formado por piedras de mayores dimensiones que las del siguiente cuerpo. Miden en promedio 50 cm de largo por 50 cm de ancho; la altura no es mayor a 30 cm en una sola hilada descansando sobre la roca madre.

Estas piedras presentan una vista frontal con un talle careado, que sin tener un buen corte, delimita claramente sus aristas, ejemplos de estas las encontramos en las Estructuras 75 y 84 de Playa Esmeralda. En el cuerpo superior, así como en el cimiento que lo remata, además de tener piedras de menores dimensiones, éstas también son de menor calidad de corte. Algo semejante a las estructuras ya mencionadas ocurre en aquellas redondas de un sólo cuerpo.

Otra característica es aquella en la que se observa gran diversidad en las piedras que conforman el basamento, estas contrastan con las arriba mencionadas ya que están constituidas a base de piedras grandes, lajas y piedras pequeñas a manera de cuñas. Los cimientos de algunos de estos edificios están construidos en secciones y presentan una altura de hasta 1 m; las piedras son más pequeñas de arriba hacia abajo y el uso de cuñas es evidente en esta clase de construcciones. La mayoría de estos cuenta con un diámetro de entre 2 m y 3 m.

La Estructura 87 de Playa Esmeralda y la 31 de Villamar 2 presentan los cimientos más amplios, el diámetro total de la primera es de 7 m y el de su cimiento es de 5.50 m, comparativamente, el diámetro de la estructura 31 reportada en Villamar 2 cuenta con 9 m y su cimiento con 4.60 m, lo cual los hace bastante amplios. Sin embargo, los edificios circulares no fueron los únicos relevantes del área puesto que la Estructura 44 explorada en el sitio Villamar 1 nos proporcionó valiosa información por sus características, incluyendo tamaño y calidad de los materiales empleados.

Fue un edificio de planta poligonal de 10.50 m por 9.50 m y 1.35 m de altura cuyos paramentos, fueron elaborados con sillares toscamente labrados combinados con piedras irregulares empleándose cuñas de distintos tamaños en sus juntas. Se observó que el paramento del basamento que sobresale en el costado sur se colocó en forma de talud. Éste se facturó con piedras grandes burdamente labradas, en los demás costados se halló el rodapié elaborado con piedras rectangulares.

El edificio presentó una primera etapa constructiva conformada por una plataforma cuadrangular con rodapié y una crujía en su fachada oeste (Figura 6). El basamento se manufacturó con piedras rectangulares con un pobre labrado así como con otras similares a lajas colocadas de manera horizontal con cuñas. El rodapié fue hecho con piedras semejantes en calidad pero de mayores dimensiones a las empleadas en el basamento. El acceso a la vivienda se ubicó al poniente, los muros fueron de mampostería de doble vista con piedras rectangulares toscamente labradas. Aunque no encontramos evidencias de la techumbre al interior sí se localizó su piso de estuco.

CLASIFICACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS

La clasificación que proponemos se da en función de la excavación extensiva de más del 90% de la muestra total de Playa Esmeralda y del 60% de Villamar 1 y 2. Su objetivo es ser una de las herramientas utilizadas para determinar la función de las estructuras, para ello analizamos sus formas y dimensiones. Para su realización tomamos como referencia la taxonomía propuesta por Thelma Sierra Sosa (1994) proponiendo una nueva forma de clasificación por no coincidir del todo con dicha autora. No es menester de este estudio profundizar en una discusión teórica acerca de estos conceptos por lo que en este texto nos limitaremos a la presentación de nuestras conclusiones.

Nuestras unidades básicas de estudio son la clase, tipo y variedad, en donde clase es la unidad más grande de estudio y comprende los basamentos y los cimientos de los edificios. En ella se incluyen al tipo y la variedad. El tipo está determinado por la forma de la clase y la variedad consiste en las características particulares presentes en cada tipo.

CLASE

Basamento: Construcción de diferentes formas geométricas sobre la cual se levantan los cimientos (Sierra 1994:31).

TIPO

Existen ocho tipos básicos de estos: redondos, rectangulares, cuadrangulares, irregulares, poligonales, absidales, montículos chi’ich e indefinidos.

VARIEDAD

  • Sus variedades son: simples, con adosamientos, con acceso, con división y con construcción en su parte superior; en algunos casos pueden presentar una combinación de estas características.

Definición de las variedades observadas.

  • Basamento simple: Son aquellos que no presentan alteración alguna en su forma básica como un acceso y/o adosamiento.
  • Basamento con adosamiento: Es aquel que presenta otra estructura unida a uno de sus costados.
  • Basamento con acceso: Son aquellos que cuentan con escalones para alcanzar el nivel superior.
  • Basamento con construcción superior.
  • Basamento con combinación de estas características: Por ejemplo, se presentaron basamentos con acceso y adosamiento.

LISTADO DE TIPOS Y VARIEDADES DE LA CLASE BASAMENTO PRESENTES EN PLAYA ESMERALDA Y VILLAMAR 1 Y 2

Tipo: Redondo

Variedades:

  • Redondo simple: Estructuras 202, 75, 56, 133, 130 y Estructura 1 de Playa Esmeralda.
  • Redondo con adosamiento: Estructura 145 de Playa Esmeralda.
  • Redondo con acceso: Estructuras 84, 87, 237, 55a de Playa Esmeralda (Figura 7).
  • Redondo con acceso y adosamiento: Estructuras 187, 112, 132 de Playa Esmeralda.

Tipo: Rectangular

Variedades:

  • Rectangular simple: Estructuras 241, 168, 170 de Playa Esmeralda y Estructura 12 de Villamar 2.
  • Rectangular con construcción superior: Estructura 41 de Playa Esmeralda; E40 de Villamar 1 (Figura 8).
  • Rectangular con adosamiento: Estructura 146 de Playa Esmeralda y Estructura 39 de Villamar 2.
  • Rectangular con acceso: Estructura 55b de Playa Esmeralda.

Tipo: Cuadrangular

Variedad: Cuadrangular simple: Estructuras 44 y 144 de Playa Esmeralda y Estructura 51 de Villamar 1.

Tipo: Irregular

a) Irregular simple: Estructuras 122 y 147 de Playa Esmeralda.

Tipo: Poligonal

Variedades:

  • Poligonal simple: Estructura 44 de Villamar 1.
  • Poligonal con construcción superior: Estructura 223 de Playa Esmeralda.

Tipo: Absidal

Variedades:

  • Absidal simple: Estructura 89 de Playa Esmeralda y Estructura 7 de Villamar 2.
  • Absidal con escalón: Estructura 92 de Playa Esmeralda.

Tipo: Montículo chi’ich: Estructura 219, 220 y 248 de Playa Esmeralda y Estructura 22 de Villamar 2.

Tipo: Indefinido

Clase:

  • Cimiento: Base de piedra burda sobre la que se desplantó una construcción de materiales perecederos, puede observarse sobre la superficie del terreno o sobre el basamento. Cuenta con un relleno de piedra pequeña y tierra a manera de piso (Sierra 1994:56).

Tipo: Para el análisis de esta clase se detectaron cuatro tipos básicos que son: redondos, rectangulares, cuadrangulares y absidales.

Variedad: En esta clase está determinada por el tipo de cimentación que observamos y alguna característica particular.

DEFINICIÓN DE LAS VARIEDADES OBSERVADAS:

  • Que desplanta sobre la roca madre y/o piedra tipo laja.
  • Que desplanta sobre la estructura.
  • Con ampliación.

LISTADO DE TIPOS Y VARIEDADES DE LA CLASE CIMIENTO PRESENTES EN PLAYA ESMERALDA Y VILLAMAR 1 Y 2

Tipo: Redondo

Variedades:

  • Redondo que desplanta sobre la roca madre: Estructuras 86 y 145 de Playa Esmeralda (Figura 9).
  • Redondo que desplanta sobre el basamento: Estructura 87 de Playa Esmeralda y Estructura 31 de Villamar 2.

Tipo: Rectangular

Variedades:

  • Rectangular que desplanta sobre la roca madre: Estructura 144 de Playa Esmeralda.
  • Rectangular que desplanta sobre el basamento: Estructura 241 de Playa Esmeralda.

Tipo: Cuadrangular

Variedades:

  • Cuadrangular que desplanta sobre el basamento: Estructura 44 de Playa Esmeralda.
  • Cuadrangular con ampliación: Estructura 117 de Playa Esmeralda.

Tipo: Absidal

Variedad: Absidal que desplanta sobre el basamento: Estructura 89 de Playa Esmeralda.

SISTEMAS CONSTRUCTIVOS

La materia prima básica para la edificación de las estructuras consistió en piedra que se extrajo del sascab situadas a corta distancia del lugar de edificación. Durante los trabajos de prospección en el 2007 y como resultado de la exploración de algunas de éstas en el presente año, se pudo observar que las huellas de corte y restos de material extraído de éstas, corresponden a las características de las empleadas en la factura de las estructuras.

En todos los edificios explorados observamos que el área o superficie sobre la cual se construyeron, presenta un relieve irregular por lo que primeramente fueron niveladas las oquedades con tierra y piedrecillas compactadas. En las zonas en que la irregularidad se presentaba más pronunciada se hizo necesaria una nivelación con piedras planas conocidas como tipo laja que se colocaron sobre una cama de tierra no mayor a 5 cm de grosor, hasta alcanzar el nivel de la roca madre.

Posterior a este primer paso se colocaron los basamentos elaborados con piedra burda pero bien acomodada y al interior se colocó el relleno constructivo el cual presentó un cierto orden a manera de “amarre”. El relleno es muy heterogéneo ya que las estructuras de mayores dimensiones así como algunas de las más pequeñas, cuentan en su parte central con grandes piedras amorfas de hasta 1 m de largo por 20 cm de altura.

Por otro lado, se presentan casos en que el relleno constructivo carecía de piedras grandes, únicamente consistía en piedra mediana y pequeña. Esto último, se limitó a estructuras de menores dimensiones. El relleno generalmente consistió en piedra, materiales culturales, moluscos fosilizados y un aglutinante consistente de arcilla color café oscuro de grano medio mezclado con moluscos, la cual comúnmente se obtiene de los bajos cercanos a los yacimientos arqueológicos.

Se lograron observar cuatro tipos de sistemas constructivos: El más simple es el que está compuesto de piedra mediana y pequeña revuelta con tierra y los materiales ya mencionados. Este se observó en toda la gama de estructuras excavadas en cualquiera de sus formas. Ejemplo de ello son las estructuras 219, 220 y 248 (montículos chi’ich); 98b (redonda); 30 (rectangular simple) y 44 y 144 (cuadrangular simple) de Playa Esmeralda.

Este tipo y el siguiente se asocian a las estructuras de mayor tamaño las cuales cuentan con cuerpos superpuestos. La distinción se hace, ya que en este caso el segundo cuerpo arranca unos cuantos centímetros inserto dentro del primero con la finalidad de permanecer estable. Consiste en grandes rocas de hasta 1 m de largo por 40 cm de alto como una primera capa; posteriormente se colocaban piedras medianas (entre 30 y 40 cm de largo por 20 cm de altura) junto a piedras pequeñas (de hasta 10 cm) y por último, se disponían piedras tipo laja sobre las cuales se colocaba un apisonado de piedra pequeña y tierra que debió fungir como piso de la vivienda. Los ejemplos más representativos son las Estructuras 86, 87, 132, 169 y 241 de Playa Esmeralda.

El tercer tipo es muy similar al anterior, sin embargo, se distingue de aquel porque está construido en secciones, es decir, las grandes piedras fueron utilizadas al centro de la estructura, pero eran delimitadas por el cimiento de la vivienda el cual desplantaba desde la misma roca madre y no sobre el primer cuerpo como comúnmente sucede (Figura 10). El resto del edificio fue rellenado con piedra mediana y pequeña revuelto con tierra y materiales de desecho. La parte superior fue tratada de la misma forma que el caso anterior. Destacan las Estructuras 56, 75, 76, 84, 112 y 237 de Playa Esmeralda así como las Estructuras 29 y 31 de Villamar 2.

Es el que se basa en cajones de relleno, consiste en construir muros que seccionan en su interior la plataforma. Dichos elementos colaboran a que el relleno constructivo no se reblandezca y evita que el basamento se deteriore rápidamente. Este muro quedaba ahogado por el núcleo constructivo y las piedras que lo conforman son de forma irregular y no presentan ninguna de sus dos caras trabajadas,  un ejemplo es la Estructura 106 de Playa Esmeralda.

Un rasgo característico de las construcciones que presentan dos o más cuerpos es que los andadores se conformaron de piedras medianas con la superficie irregular a modo de losa. En la parte superior de los inmuebles se edificó el cimiento y en su interior una capa de piedra similar a la utilizada en los andadores. Sobre éste, se colocó piedra pequeña (chi’ich) y tierra compactada a manera de piso lo cual inferimos pudo haber sucedido en el resto del edificio con la finalidad de evitar filtraciones.

Como es bien sabido, la plataforma es el elemento que más caracteriza a los asentamientos de la península de Yucatán debido a su abundancia y a su baja altura. La escasez de altura también está presente en los cimientos de las habitaciones mismas que se hacían principalmente de materiales perecederos. Varias estructuras en los tres asentamientos tuvieron una superficie de 15 m² en promedio y debieron ocuparse como habitación mientras que las de menores dimensiones, se emplearon para cocina, almacén u otra función que por el momento desconocemos. Los espacios de planta cuadrangular y rectangular quizás fueron techados con materiales perecederos siendo estos de dos o cuatro aguas, en tanto que los de las redondas debieron tener forma cónica.

El tamaño de las habitaciones varía en cada región del área Maya, por ejemplo, los espacios en Mayapan son mayores ya que alcanzan los 50 m², en contraste, en sitios como Becan, Dzibilchaltun y la región Puuc, la superficie es más pequeña con alrededor de 14 m² (Santillán 1986:43); inclusive en las Tierras Altas se han encontrado áreas más reducidas.

CONSIDERACIONES FINALES

Los trabajos de salvamento arqueológico realizados entre los años 2006 y 2008 en el área suroeste de la cabecera municipal de Champotón, la cual carece de investigaciones arqueológicas suficientes, permitieron registrar por vez primera tres nuevos asentamientos precolombinos denominados Playa Esmeralda, Villamar 1 y Villamar 2. Los trabajos desempeñados en ellos, tuvieron como objetivos principales conocer su forma de emplazamiento, contar con su registro arquitectónico e identificar sus sistemas constructivos y función en relación con sus materiales culturales, lo que permitió comprender mejor, la vida doméstica en dichas comunidades.

A partir de los resultados obtenidos a través de la clasificación hecha y el análisis arquitectónico de las estructuras del área de estudio concluimos que por sus formas, dimensiones, distribución sobre el terreno, materiales constructivos empleados, así como los materiales culturales asociados a ellas se trata de inmuebles que tuvieron funciones habitacionales o bien estuvieron vinculados a actividades domésticas.

Las estructuras acusaron formas ya conocidas en otros asentamientos, distribuyéndose de acuerdo a la topografía del lugar ya que mediante ello se evitaban las inundaciones en tiempo de lluvias o bien de mareas, recordemos que su ubicación cercana a la línea costera los hacía vulnerables ante cualquier evento meteorológico propio de la región. Las características arquitectónicas, constructivas y rasgos asociados, denotan un tipo de organización social basada en el aprovechamiento de diversos recursos marinos litorales de la región, lo que con toda seguridad sucedió desde el periodo Preclásico Tardío hasta el Postclásico, teniendo su apogeo a lo largo de la época Clásica.

Los tres asentamientos fueron clasificados como de cuarto rango por presentar estructuras de carácter doméstico y carecer de arquitectura monumental (Garza y Kurjack 1980:37). La frecuencia de estructuras y el esfuerzo empleado en su construcción nos indica que fueron asentamientos permanentes y no simples campamentos estacionales.

La localización de unidades habitacionales delimitadas con albarradas en Playa Esmeralda desde el punto de vista arquitectónico y espacial nos permitió observar un tipo de organización social de carácter regional, el cual en su interior presenta una estratificación muy marcada. Las albarradas halladas en Playa Esmeralda son similares a las encontradas en Chunchucmil, Yucatán (Vlcek 1978; Hutson y Stanton 2006; Magnoni, et al. 2006) y en la costa este de Quintana Roo (Goñi 1994; 1995) en sitios como Xamanha (Goñi 1998), Playa del Carmen (Silva y Hernández 1991) y Tulum (Velázquez 1985).

Los artefactos recuperados durante los trabajos de campo nos indican que mientras los habitantes de Playa Esmeralda vivían de una forma austera, en el ejido Villamar observamos materiales de diferente manufactura con una calidad superior, además, en cantidades muy por encima de las detectadas en Playa Esmeralda. La urbanización de los sitios estudiados apoya esta idea, mientras que en Playa Esmeralda la “lotificación” es el recurso utilizado como medio de organización espacial, en la muestra de Villamar 1 y 2 esta no se da, siendo más bien de tipo disperso lo que contrasta con el tipo nucleado que se observa en Playa Esmeralda producto de la “lotificación”.

En Playa Esmeralda destaca el Grupo XLIV por la configuración de sus estructuras que integra un posible Juego de Pelota que lo ubica como el núcleo de este asentamiento. En tanto que en Villamar 1 el Edificio 44 destaca por sus dimensiones y características constructivas y arquitectónicas por lo cual bien pudo haber sido la residencia del personaje más importante del sitio. En dos estructuras de este mismo sitio (39 y 43) se hallaron enterramientos humanos lo cual reafirma la relevancia que Villamar 1 debió tener con respecto a Villamar 2 y Playa Esmeralda en donde no se hallaron evidencias de prácticas funerarias.

Para finalizar, deseamos recalcar que una de las características que sobresalen en el área de estudio es el sistema constructivo a base de piedras tipo “laja” el cual se observa de manera frecuente en los tres sitios, así como el hecho de que la mayoría de los cimentos de las habitaciones que rematan en su parte superior a las estructuras redondas se desplantan desde el terreno natural o sobre alguna nivelación del mismo.

AGRADECIMIENTOS

Agradecemos al Centro INAH Campeche y al grupo MALL internacional por las facilidades y el apoyo para la realización de los trabajos arqueológicos en el área de Champotón.

REFERENCIAS

Andrews, Anthony P.

1977         Reconocimiento Arqueológico en la Costa Norte del Estado de Campeche. En Boletín de la Escuela de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Yucatán 4 (24):64-77, Universidad de Yucatán, Mérida.

Andrews, Anthony P. y Gabriela Vail

1990         Cronología de Sitios Prehispánicos Costeros de la Península de Yucatán y Belice. En Boletín de la Escuela de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Yucatán 18 (104-105):37-66, Universidad de Yucatán, Mérida.

Ashmore, Wendy

1981          Some Issues of Method and Theory in Lowland Maya Settlement Archaeology. En Lowland Maya Settlement Patterns (editado por W. Ashmore), pp.37-69. University of New Mexico Press, Albuquerque.

Garza Tarazona, Silvia y Edward Kurjack Bacso

1980          Atlas Arqueológico del Estado de Yucatán. Secretaría de Educación Pública – Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.

Goñi Montilla, Guillermo

1994          Referencias históricas relativas a albarradas en la península de Yucatán. En Los Investigadores de la Cultura Maya 2, 1993, pp.125-133. Universidad Autónoma de Campeche, Campeche.

1995        Solares Prehispánicos en la Península de Yucatán. En Memorias del Segundo Congreso Internacional de Mayistas, 1989, pp.437-457. Universidad Nacional Autónoma de México, México.

1998        Xamanha: Un Sitio Arqueológico de la Costa Central de Quintana Roo. Instituto Nacional de         Antropología e Historia, México.

Hutson, Scout y Travis Stanton

2006        Patrones de acumulación de desechos en una unidad habitacional prehispánica de Chunchucmil, Yucatán. En Los Mayas de Ayer y Hoy. Memorias del Primer Congreso Internacional de Cultura Maya, 2001 (editado por A. Barrera y R. Gubler), Tomo I, pp.73-88. Gobierno del Estado de Yucatán, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Universidad Autónoma de Yucatán, México.

Magnoni, Aline, Traci Arden y Bruce Dahlin

2006        Estudios Arquitectónicos de Chunchucmil Prehispánico. En Los Mayas de Ayer y Hoy. Memorias del Primer Congreso Internacional de Cultura Maya, 2001 (editado por A. Barrera y R. Gubler), Tomo I, pp.49-61. Gobierno del Estado de Yucatán, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Universidad Autónoma de Yucatán, México.

Medina Castillo, Edgar René

2003        Los Juegos de Pelota en la Región Noroeste de Yucatán. En Proyecto Costa Maya: Reconocimiento Arqueológico en el Noroeste de Yucatán, México. Reporte interino, temporada 2002 (editado por F. Robles y A. Andrews), pp.62-87. Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.

Quintal Suaste, Beatriz, Thelma Sierra Sosa, Leticia Vargas de La Peña y José Huchin Herrera

1999         Algunas Estructuras Domésticas Circulares Prehispánicas. Temas Antropológicos 21(1):108-126. Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida.

Quirarte, Jacinto

1972         El Juego de Pelota en Mesoamérica: Su Desarrollo Arquitectónico. Estudios de Cultura Maya VIII: 83-96. Universidad Nacional Autónoma de México, México.

Sánchez López, Adriana y Agustín Anaya Cancino

2006        El asentamiento prehispánico en Playa Esmeralda, Champotón, Campeche. Ponencia, XXI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

2000b        Informe final de la inspección en el predio “Playa Esmeralda” Fases 2, 3 y 4. Instituto Nacional de Antropología e Historia, Campeche.

Santillán, Patricia

1986         La vivienda en las Tierras Bajas Mayas. En Unidades Habitacionales Mesoamericanas y sus Áreas de Actividad (editado por L. Manzanilla), pp. 399-425. Universidad Nacional Autónoma de México, México.

Sierra Sosa, Thelma Noemí

1994        Contribución al Estudio de los Asentamientos de San Gervasio, Isla de Cozumel. Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.

Silva Rhoads, Carlos y Concepción María del Carmen Hernández

1991        Estudios de Patrón de Asentamiento en Playa de Carmen, Quintana Roo. Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.

Suárez Aguilar, Vicente y Heber Ojeda Mas

2007         Informe del salvamento arqueológico en la carretera Ciudad del Carmen – Campeche, tramo Sabancuy – Champotón, Campeche. Temporada 2006-2007. Instituto Nacional de Antropología e Historia, Campeche.

Suárez Aguilar, Vicente, David Salazar, Eyden Navarro, Juvencia Escarela, Pedro Poot y Mirna Sabido

2005         Informe de actividades del salvamento arqueológico en la carretera Escárcega – Chetumal, Tramo Escárcega – Xpujil, Campeche. Temporada 2005. Instituto Nacional de Antropología e Historia, Campeche.

Velázquez Valadez, Ricardo

1985          Tulum: Extensión y Trazo. En Boletín de la Escuela de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Yucatán 12 (70):24-32. Mérida.

Vlcek, David

1978        Muros de delimitación residencial en Chunchucmil. En Boletín de la Escuela de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Yucatán 5 (28):55-64. Mérida.

Figura 1 Localización geográfica del área de estudio en el Estado de Campeche, México

Figura 2 Una de las características de Playa Esmeralda es la delimitación de grupos habitacionales por medio de albarradas

Figura 3 Panorama del área nuclear de Playa Esmeralda en donde sobresalen dos estructuras paralelas

Figura 4 En su mayoría las estructuras del área de estudio son basamentos de muros rectos con poca altura

Figura 5 Las estructuras redondas presentes permiten observar características singulares en cuanto a su conformación arquitectónica

Figura 6 Primera etapa constructiva de la Estructura 44 de Villamar 1

Figura 7 Ejemplo de la clase basamento, tipo redondo, variedad con acceso

Figura 8 Ejemplo de basamento tipo rectangular, variedad con construcción superior

Figura 9 Estructura que ejemplifica la clase cimiento, tipo redondo, variedad que desplanta sobre la roca madre

Figura 10 Ilustración en la cual observamos el desplante desde la roca madre tanto del basamento como de los cimientos 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *