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056 – A LOS LÍMITES: LA TEMPORADA DE CAMPO 2008 EN EL PARQUE NACIONAL SIERRA DEL LACANDÓN – Andrew Scherer, Charles Golden, Rosaura Vásquez, Ana Lucía Arroyave, Betsy Marzahn-Ramos, Selket Callejas y Melanie Kingsley – Simposio 22, Año 2008

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Scherer, Andrew, Charles Golden, Rosaura Vásquez, Ana Lucía Arroyave, Betsy Marzahn-Ramos, Selket Callejas y Melanie Kingsley

2009        A los límites: La temporada de campo 2008 en el Parque Nacional Sierra del Lacandón. En XXII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2008 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.726-737. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

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A LOS LÍMITES: LA TEMPORADA DE CAMPO 2008 EN EL PARQUE NACIONAL SIERRA DEL LACANDÓN

Andrew Scherer

Charles Golden

Rosaura Vásquez

Ana Lucía Arroyave

Betsy Marzahn-Ramos

Selket Callejas

Melanie Kingsley

Baylor University, Brandeis University y Universidad de San Carlos

ABSTRACT

IN THE PERIPHERY:

THE 2008 SEASON IN THE SIERRA DEL LACANDÓN NATIONAL PARK

This work presents the results of the 2008 field season of the Sierra del Lacandón Regional Archaeological Project and the synthesis of data from six seasons of investigation in the region. In 2008 investigations focused on the complete documentation of sites, such as Tecolote and La Pasadita in the frontier zone between the Piedras Negras and Yaxchilan kingdoms. Also completed was the mapping and excavation of features that have been identified as fortifications in the surroundings and periphery of the sites of Tecolote, La Pasadita, Bayal, and El Túnel. With the results of this field season, it is possible to offer a still more complex interpretation of what occurred along the frontier between the Piedras Negras and Yaxchilan kingdoms.

El Proyecto Regional Arqueológico Sierra del Lacandón (PRASL) comenzó en el 2003 con el objetivo de realizar reconocimiento, levantamiento y excavaciones en los sitios a lo largo del Parque Nacional Sierra del Lacandón para desarrollar un mayor entendimiento de los reinos del río Usumacinta, Piedras Negras y Yaxchilan (Figura 1). El proyecto busca comprender cómo estas entidades políticas evolucionaron de comunidades preclásicas a poderosos reinos para el Clásico Tardío, integrando sitios subordinados a sus dominios y estableciendo de último una frontera disputada para el siglo VIII DC (Golden et al. 2004, 2005, 2007; Golden y Scherer 2006; Vásquez et al. 2006).

Para la temporada de campo del 2008, el Proyecto Regional Arqueológico Sierra del Lacandón planificó excavaciones en los sitios Tecolote y La Pasadita. Estos sitios, junto con los de Chico Zapote, México, Oso Negro, El Túnel, y probablemente otros sitios no documentados hasta ahora, comprenden una línea defensiva de sitios a lo largo de la frontera norte de Yaxchilan con Piedras Negras durante el siglo VIII DC. Desafortunadamente, los miembros del proyecto no pudieron visitar La Pasadita por razones de seguridad, tema que se discutirá en la conclusión de esta ponencia. Sin embargo, el Proyecto Regional Arqueológico Sierra del Lacandón pudo conducir exitosamente una temporada de campo en Tecolote y su alrededor inmediato, desde el 3 de junio hasta el 2 de julio. Primeramente, esta ponencia dará una visión general de Tecolote antes de su investigación, y luego se pasará a la discusión de las excavaciones y levantamiento del sitio y el paisaje que lo rodea, y finalmente discutirá el significado de la temporada de campo 2008 para la comprensión de las tierras limítrofes para el Clásico Tardío entre Yaxchilan y Piedras Negras.

INVESTIGACIONES PREVIAS EN TECOLOTE

Localizado aproximadamente 15 km al norte de Yaxchilan, Tecolote fue registrado por los miembros del Proyecto Regional Arqueológico Sierra del Lacandón en el 2003 (Golden et al. 2004), siguiendo la información dada por viajeros a George Stuart en la década de 1980. El rasgo que resalta más, es el de un palacio abovedado que todavía se erige en el sitio, conocido ahora como la Estructura D3-1. Este edificio está construido con el mismo estilo de Yaxchilan y otros sitios bajo el poder de Yaxchilan en la región, particularmente el sitio vecino de La Pasadita y la Estructura 1 de Bonampak. Estas similitudes arquitectónicas sugieren fuertemente que Tecolote fue un centro secundario en el reino de Yaxchilan. Más aún, Tecolote está a sólo 4.5 km de La Pasadita, donde los gobernantes de Yaxchilan aparecen en los monumentos como señores supremos. De hecho, Tecolote es probablemente el centro secundario más grande a lo largo del límite norte del dominio de Yaxchilan y es significativamente mayor que La Pasadita.

Los investigadores regresaron al sitio en el 2004 (Golden et al. 2005), cuando el núcleo del mismo ya había sido parcialmente levantado con una estación total, realizándose una serie de pozos de sondeo. Aunque la cerámica recuperada de cuevas cercanas al sitio sugiere que el terreno fue utilizado tan temprano como el Preclásico, las construcciones arquitectónicas dentro y alrededor del sitio aparecen limitadas al siglo VIII DC. Los trabajos durante el 2004 también se enfocaron en el análisis de la Estructura D3-1 por conservadores, la cual ha sido repetidamente saqueada y está siendo amenazada por árboles que han comprometido al techo y las bóvedas. Los esfuerzos de conservación también fueron dirigidos hacia el mal preservado mural en la Estructura D3-1, el cual incluye una criatura con rasgos de ave y porciones de un extenso texto jeroglífico todavía visibles, presentando un impresionante parecido con el estilo caligráfico de los textos del mural de Bonampak.

TEMPORADA DE CAMPO 2008 EN TECOLOTE

La temporada de campo 2004 hizo surgir más preguntas que respuestas. Sin embargo, la investigación arqueológica en Tecolote no continuó durante las siguientes tres temporadas de campo debido a asuntos de seguridad en el parque nacional. Contando con el permiso del IDAEH, el apoyo de Defensores de la Naturaleza y la protección de miembros del ejército y policía de Guatemala para la seguridad en el campamento arqueológico, los investigadores pudieron retornar a Tecolote en el 2008. El equipo de investigación consistió en doce arqueólogos guatemaltecos y estadounidenses, un científico de suelos y un botánico. Miembros de las comunidades peteneras de La Técnica, Nuevos Horizontes y Santa Rita formaron también una parte clave del equipo arqueológico. La Técnica está ubicada en el límite sur del Parque Nacional Sierra del Lacandón y al involucrar a miembros de esta comunidad el proyecto espera estimular el interés local para la protección de los sitios arqueológicos dentro del parque y a entregar a los residentes locales un mejor entendimiento de la historia de la región. Las comunidades de Santa Rita y Nuevos Horizontes consisten mayoritariamente de refugiados que vivieron en la Sierra del Lacandón durante las décadas de 1980 y 1990, y que fueron re-ubicados en las afueras del parque en 1998. Dada su larga experiencia en el área de investigación, los miembros del proyecto de estas dos comunidades poseen un conocimiento invaluable de la región y muchos trabajan para Defensores de la Naturaleza, CONAP e IDAEH, ayudando a proteger y conservar los recursos naturales y arqueológicos del parque.

LEVANTAMIENTO Y ASENTAMIENTO

Dentro de los objetivos principales de esta temporada de campo se tenía la extensión del mapa del núcleo de Tecolote (Figura 2). El epicentro de Tecolote consiste en cinco grupos arquitectónicos, construidos sobre cuatro cerros y una planada en el centro. La Plaza Central mide un poco menos de una hectárea, dominada al oeste por la Estructura D3-1 y al este se encuentra una estructura piramidal baja, la única estructura de este tipo en el sitio, y la cual ha sido intensamente saqueada durante el año pasado. Al este de la plaza principal se ubica el Grupo Saliente, un grupo de edificios construido sobre una elevación natural. Existen grupos en otras elevaciones naturales al norte y oeste de la Plaza Central, siendo el Grupo Norte el de arquitectura más imponente, incluyendo edificios con bóvedas colapsadas. El Grupo Sur consiste en una serie de estructuras situadas sobre un cerro relativamente empinado. Una de estas estructuras, la D8-2, era abovedada pero está actualmente colapsada. En el cerro mismo fue construida una escalinata en la fachada, recordando la construcción en las cimas de los cerros en el núcleo del sitio Yaxchilan.

El eje principal de la Plaza Central y sus alrededores es de 120º al este del norte. Notablemente, éste es un importante eje arquitectónico y simbólico utilizado en Yaxchilan, La Pasadita y El Kinel, entre otros sitios. Claramente este eje era de importancia ideológica dentro de la entidad política de Yaxchilan, distinguiéndola de Piedras Negras con el eje de 30º. El significado de estos ejes no está claro.

Dado lo relativamente corto de la temporada de campo, el mapa del sitio continua incompleto y se enfoca en el epicentro. La arquitectura residencial asociada, que se extiende aproximadamente 1 km en cada dirección, queda aún pendiente de ser agregada. Es interesante notar que el asentamiento de Tecolote está generalmente localizado sobre cimas de cerros, a pesar del abundante espacio en planadas que los rodean, patrón también observado en La Pasadita. Fuera del epicentro del sitio estas áreas planas fueron generalmente evitadas para la construcción y, dados otros datos, la explicación más probable es que el énfasis en las cimas de cerros es una característica defensiva.

EXCAVACIONES

Las excavaciones en 2008 se enfocaron en el Grupo Saliente y en el Grupo Sur, además de algunos pozos de sondeo cerca de la Estructura D3-1, en dos grupos residenciales al norte del sitio y en rasgos defensivos al norte del epicentro. Los objetivos de estas excavaciones eran dos: (1) crear una mejor cronología de la historia de ocupación del sitio, y (2) mejorar nuestra comprensión de la función arquitectónica dentro y alrededor del núcleo del sitio. Análisis preliminares de la muestra cerámica recuperada en el 2008 confirman los resultados del 2004 y sugieren una datación de la ocupación predominante para el siglo VIII DC, teniendo algún material levemente anterior y alguno datando aparentemente para principios del siglo IX DC. Los datos indican que Tecolote fue abandonado en la parte temprana del Clásico Terminal. Entonces, no más de un puñado de generaciones vivieron en el sitio alguna vez y el abandono de Tecolote parece haber ocurrido alrededor del tiempo del colapso de la dinastía de Yaxchilan, poco después del 810 DC. Esto contrasta drásticamente, por ejemplo, con Yaxchilan y su vecino rural de El Kinel, con historias más prolongadas, extendiéndose desde el Preclásico hasta bien entrado el siglo IX DC y el Clásico Terminal.

Más allá de la cronología, un número de importantes observaciones pueden ser extraídas de las excavaciones del 2008. Primero, la calidad de la construcción, incluyendo el relleno de plataforma y la mampostería de las superestructuras fue en general de baja calidad. Esto aparece, por ejemplo, cuando la Estructura D8-2 es comparada la Estructura D3-1, de mejor calidad de mampostería. Los muros de D3-1 fueron hechos de bloques de piedra grandes y cuidadosamente trabajados, mantenidos juntos por un mortero de alta calidad que se asemeja al cemento, todavía intacto y macizo hasta el día de hoy. En contraste, la D8-2 fue construida con bloques cortados y colocados más rudimentariamente, unidos por un mortero de mala calidad, del cual la mayoría se encuentra ahora desintegrado. Entonces, a pesar del tamaño impresionante para un centro político secundario, la arquitectura monumental en Tecolote consiste en una sola estructura extremadamente bien edificada, probablemente construida por albañiles despachados por los gobernantes de Yaxchilan, rodeada por grupos de edificios de menor calidad constructiva que emulan la arquitectura élite de los centros primarios, pero que son de menor calidad. El resultado final fue un sitio de apariencia monumental, pero que fue construido apresuradamente con una mínima inversión en trabajo.

La segunda observación importante de nuestras excavaciones fue la aparente escasez de actividades rituales y artefactos típicamente asociados con las élites mayas. A pesar de colocar numerosos pozos de sondeo en lugares estratégicos frente a escalinatas y estructuras abovedadas, el proyecto localizó sólo un escondite con una sola vasija sin ningún otro artefacto asociado. Cuatro entierros en criptas fueron excavados durante esta temporada, uno en el Grupo Saliente, uno en el Grupo Sur, y dos en un grupo residencial al norte del núcleo del sitio. De estos cuatro entierros, los únicos artefactos obtenidos fueron dos platos de mala manufactura, una sola cuenta de cerámica y un fragmento de aguja de hueso. Esta carencia de evidencia de bienes de prestigio e incluso de artículos de uso diario de buena calidad puede en parte relacionarse con la corta historia del sitio y a la naturaleza limitada de la muestra excavada, pero también parece que, comparado con Yaxchilan o incluso con los residentes del mucho más pequeño El Kinel, los habitantes de Tecolote simplemente no estaban recibiendo abundante materia prima, ni produjeron bienes de alta calidad.

RASGOS DEFENSIVOS

El reconocimiento durante las temporadas de campo del 2004 y el 2005 reveló unos cuantos rasgos de murallas bajas de piedra en la región alrededor de Tecolote. Las murallas fueron halladas al norte del núcleo del sitio Tecolote, dentro del centro de La Pasadita, entre La Pasadita y El Túnel y en Bayal, al norte de Tecolote. En el 2008, miembros del equipo condujeron un reconocimiento a fondo del área que rodea Tecolote con el objetivo de identificar más de estos rasgos. Sobrepasando las expectativas, un sistema extenso de murallas fue ubicado al norte y oeste del núcleo de Tecolote (Figura 3). Estos rasgos son bajos, por lo general midiendo 1 o 2 m de alto, y están construidos enteramente de grandes bloques de piedra caliza sin trabajar, apilados y sin mortero entre ellos (Figura 4). Las murallas están situadas en el suelo de los valles, entre los cerros (Figura 5). Generalmente los valles tienen un poco de inclinación, con la pendiente siempre dirigida hacia el núcleo del sitio Tecolote. El efecto combinado resulta en que las orillas oeste y norte de Tecolote están rodeadas por una serie de murallas de piedra y cerros empinados. Aún más sorprendente, el sistema de murallas de Tecolote se encuentra perfectamente alineado con las murallas ubicadas en La Pasadita y El Túnel, aunque aparentemente existe un intervalo en las murallas en la planada entre Tecolote y La Pasadita.

Se sospecha que estas murallas bajas servían para bases de mayores empalizadas de madera, como ha sido sugerido en la región de Petexbatun (Demarest et al. 1997). En unos sitios de Petexbatun, excavadores encontraron huellas de poste en las murallas, otorgando mayor credibilidad a este argumento (Demarest et al. 1997:241). Las excavaciones en las tres murallas cerca de Tecolote revelaron que el relleno era suelto, careciendo de tierra que pudiera preservar huellas de poste. Sin embargo, en todos los casos las murallas de piedra estaban asentadas en suelos poco profundos que no podrían sostener empalizadas sin las murallas de piedra como base segura. Estas excavaciones produjeron un puñado de tiestos cerámicos del Clásico, mal conservados, imposibilitando la poca cantidad y mala calidad de la muestra una datación exacta.

Una de las murallas es distintivamente diferente de las otras. En vez de ser una sola muralla, consistía en un grupo de cuatro muros en forma de L con un pasillo entre ellos (Figura 6). Al igual que los otros muros, son demasiado angostos, inclinados y pobremente consolidados para haber servido como plataformas estructurales. En vez, estos rasgos se combinaban para crear un pasadizo remetido que permitiera pasar a los aliados dentro y fuera de la empalizada, y como “pasadizo de muerte” durante el momento de un ataque. Pasadizos similares han sido identificados en sitios de Petexbatun (Demarest et al. 1997:231). Cuando un enemigo pasaba por este estrecho espacio en las murallas, guerreros defensores podían arremeter a los atacantes con garrotes, lanzas, dardos y otras armas.

Los rasgos combinados de muralla y cerro casi seguramente tenían una función defensiva. Primero, corrían perpendicularmente a las pendientes de los cerros, no pudiendo prevenir la erosión de ellas. Segundo, están posicionados para proteger a Tecolote de la dirección de ataque más probable, del reino vecino de Piedras Negras. Tecolote era protegido al este por su probablemente igual La Pasadita y al sur por el mismo Yaxchilan. Los ataques del este, desde la dirección del río Usumacinta, tendrían que haber ido cuesta arriba en una serie de elevaciones y a través de una cresta, lo cual es lo menos probable.

Las cimas de los cerros fueron tan importantes para este sistema defensivo como los rasgos de muralla asociados. Situados sobre las cimas de los tres cerros más altos de este sistema defensivo se encuentran grupos de montículos, cada uno consistiendo en dos montículos pequeños. Este no es un patrón de distribución residencial típica en Tecolote. Más bien, estos montículos probablemente servían como plataformas para pequeñas estructuras, usadas como residencias temporales o atalayas para guardias atendiendo la defensa norte del sitio. La vista desde estas elevaciones es impresionante. Dependiendo del cerro, uno puede ver México al oeste, dentro del dominio de Piedras Negras al norte, más allá del aliado sitio de La Pasadita al este y hacia Tecolote y más hacia el sur. Desde estos puntos estratégicos, los vigilantes lograban fácilmente ver a los enemigos moviéndose desde el norte, y quizá mandar señales, talvez con fuego, humo o espejos, no sólo hacia Tecolote, sino que también a la vecina La Pasadita y de regreso al mismo Yaxchilan para advertir sobre el ataque.

SÍNTESIS

De la nueva información obtenida durante la temporada de campo 2008 se puede desarrollar un entendimiento más completo de Tecolote y el límite norte del reino de Yaxchilan. El sitio, junto con La Pasadita, El Túnel, Oso Negro, Chico Zapote y otros por identificar, demarcaban la frontera norte del dominio de Yaxchilan en el siglo VIII DC. El sitio fue construido apresuradamente y rápidamente poblado algún tiempo durante el siglo VIII DC. Tecolote parece haber sido construido y habitado intencionalmente, teniendo una función específica.

La extensión del sistema de muralla, cerro y atalaya, a lo largo del límite norte del sitio, sugiere fuertemente implicaciones militaristas para Tecolote. De hecho, es probablemente incorrecto creer que este sistema fue para proteger a Tecolote per se. Más bien, el sitio entero de Tecolote y sus murallas cercanas fueron construidos como una unidad para fortificar el reino de Yaxchilan. O sea, Tecolote fue esencialmente una comunidad de guarnición para darle habitación a guerreros quienes habrían de defender los límites del reino. Con seguridad, estos guerreros habrían de ser suplementados por poblaciones de apoyo. Sin embargo, Tecolote pudo haber carecido de otras funciones y mecanismos cohesivos característicos de las comunidades Mayas del Clásico con historias más profundas, tal vez traducido en la sensación de arquitectura monumental inconclusa y por el rápido abandono del sitio después del colapso dinástico en Yaxchilan.

Aún más, debemos ver a Tecolote, La Pasadita y los otros sitios al norte, como partes de una zona defensiva importante protegiendo los alcances norteños del reino de Yaxchilan. El hecho de que las murallas de Tecolote están geográficamente alineadas con las de La Pasadita y El Túnel, y que estos sitios norteños están generalmente espaciados el uno del otro por intervalos de 4 a 5 km, sugiere una planificación intencional del paisaje por parte de los señores de Yaxchilan. Aunque no se han hallado murallas en la planada al este de Tecolote, esto no indica con certeza un rompimiento en las defensas, pudiendo deberse a la presencia de suelos más profundos en esta área baja, que sostuvieron empalizadas sin murallas. De esta manera, una empalizada contigua pudo haber existido entre Tecolote y La Pasadita, pero ahora es indetectable a través del reconocimiento. Notablemente, huellas de poste posiblemente asociadas a la empalizada que carecía de muralla como base, fueron identificadas durante el 2006 en El Kinel, donde los suelos también son más profundos.

En todo caso, también es incorrecto asumir que la función de Tecolote y estos otros sitios norteños era puramente defensiva. En su lugar, estos puestos fronterizos de avanzada probablemente tenían tanto una naturaleza defensiva como ofensiva y quizá fueron usados por los señores de Yaxchilan para lanzar incursiones al dominio de Piedras Negras hacia el norte, tomar cautivos y expandir los límites del reino. Una representación de un cautivo recién descubierta en Tecolote enfatiza este punto. Similarmente, el Dintel 2 en La Pasadita muestra un sajal de La Pasadita y al gobernante de Yaxchilan parado sobre un señor cautivo de Piedras Negras.

El rápido colapso y abandono de Tecolote es también mejor entendido bajo esta luz. La evidencia cerámica indica que el sitio fue abandonado alrededor del mismo tiempo que el colapso de las dinastías reales de Piedras Negras y Yaxchilan, a pesar de la ocupación continua de los otros sitios en la región. Además, la Estructura D3-1 nunca fue terminada. Aunque al parecer el texto jeroglífico estuvo completo, otros componentes del programa del mural dentro del edificio existen sólo como dibujos con líneas negras a los cuales nunca se les agregó color. El estuco interior del edificio también está sin terminar.

Tal vez el retiro de Piedras Negras como una amenaza, que siguió a la captura del Gobernante 7 del sitio por fuerzas de Yaxchilan al final del siglo VIII DC, negó la necesidad de una frontera norte militarizada. Alternativamente, la dinastía de Yaxchilan –ella misma al borde del colapso para el principio del siglo IX DC– no debe haber tenido los suficientes recursos para mantener centros secundarios como Tecolote. Cualquiera que sea el caso, el abandono de Tecolote estuvo seguramente ligado a la agitación política más amplia que azotó la cuenca del Usumacinta y otros lugares al final del Clásico Tardío.

COMENTARIOS FINALES

Aparte de los importantes descubrimientos arqueológicos hechos por el Proyecto Regional Arqueológico Sierra del Lacandón durante esta temporada, los miembros del proyecto también han sido forzados a enfrentar el presente problemático y posible futuro del Parque Nacional Sierra del Lacandón. La última visita a Tecolote por arqueólogos fue en 2005, y desde allí se observa que el saqueo se ha incrementado a una escala sin precedentes. Es un hecho triste que el sitio ha sido más intensamente saqueado durante los últimos tres años que en todos los 1200 años desde su abandono en el Clásico.

El aumento de actividades de saqueo dentro del parque está claramente relacionado con el incremento de los asentamientos ilegales dentro del parque nacional. A pesar de los intentos repetidos por parte de las autoridades guatemaltecas para desalojar a los invasores del parque, los asentamientos ilegales mayores persisten y amenazan con seguir creciendo. Centro Campesino es el más grande y está localizado entre las ruinas de la parte guatemalteca de Yaxchilan, un recurso arqueológico importante que nunca ha sido explorado dada la presencia de estos invasores.

Más aún, el proyecto no pudo retornar al sitio La Pasadita en esta temporada, ya que el sitio es ahora el hogar de una comunidad ilegal, de la cual algunos de sus miembros subrepticiamente espiaron a nuestro equipo de trabajo durante el curso de la temporada de campo. El saqueo durante la década de 1960 en el sitio La Pasadita removió al menos dos, y probablemente cuatro, monumentos importantes, incluyendo el Dintel 1 mostrado aquí, resultando en la destrucción de al menos una de las estructuras palaciegas que todavía se encontraban en pie. El reconocimiento llevado a cabo por los guías del proyecto reveló que la selva ha sido completamente destruida alrededor de la orilla oeste de la Laguna La Pasadita y los invasores ilegales están cultivando ahora pepitoria y otras siembras en el núcleo del sitio.

Mucha de la selva alrededor de Tecolote ha sido parcelada para ser quemada probablemente en los meses que vienen. Existe un camino de madereros que pasa entre La Pasadita y Tecolote, y se está extrayendo madera con tractores tan lejos al norte como el sitio de Bayal. Tal vez lo más inquietante fue el descubrimiento de marcas de pandillas cerca de Tecolote. La información previa indicaba que las invasiones ilegales en la Sierra del Lacandón estaban ligadas a ganaderos y narcotraficantes, a lo que ahora podemos agregar las pandillas organizadas. Considerando que la mayoría de la selva del Parque Nacional Sierra del Lacandón a lo largo de río Usumacinta estaba intacta cuando el Proyecto Regional Arqueológico Sierra del Lacandón inició hace cinco años, es razonable asumir que sin más apoyo financiero y político para las autoridades del parque, porciones más grandes de selva pueden ser destruidas en los próximos cinco años, poniendo incluso el sitio de Piedras Negras en riesgo de destrucción. Se espera que los esfuerzos de Defensores de la Naturaleza y CONAP, los cuales co-administran el parque, junto con IDAEH, reciban el máximo apoyo y tengan éxito en la protección de esta parte crítica del patrimonio natural y cultural de Guatemala.

AGRADECIMIENTOS

El trabajo durante la temporada de campo 2008 fue llevado a cabo gracias al apoyo de la Beca #0715463 de la National Science Foundation (Fundación Nacional para las Ciencias; “Rasgos Defensivos y la Dinámica de las Fronteras Políticas en un Reino Maya”), obtenidas por Charles Golden y Andrew Scherer, por becas internas de la Universidad de Brandeis otorgadas a Charles Golden y Melanie Kingsley, y por fondos de la Universidad de Brigham Young a Christopher Balzotti y Gordon Reese.

Como siempre, los investigadores contaron con la ayuda y amistad de un grupo de guías y asistentes que nos acompañan desde hace varios años y sin los que las investigaciones del PRASL no podrían ser posibles, siendo los señores Julián Aju Hitos, Pánfilo Regino Hernández, Ambrosio Hernández Ixcayau y un grupo de trabajadores de la comunidad de Santa Rita. Además, en la temporada de 2008 el proyecto contó con la ayuda de un grupo de asistentes de la comunidad de La Técnica Agropecuaria.

También agradecemos a Defensores de la Naturaleza pos su apoyo y asistencia, particularmente a Javier Márquez y Luis Romero. Finalmente, agradecemos a IDAEH por permitirnos conducir nuestra investigación en y alrededor del Parque Nacional Sierra del Lacandón.

REFERENCIAS

Demarest, Arthur, Matt O’Mansky, Claudia Wolley, Dirk Van Tuerenhout, Takeshi Inomata, Joel Palka y Héctor Escobedo

1997        Classic Maya defensive systems and warfare in the Petexbatun region: Archaeological evidence and interpretations. Ancient Mesoamerica 8:229-253.

Golden, Charles y Andrew Scherer

2006        Border problems: Recent archaeological research along the Usumacinta River. PARI Journal 7(2):1-16.

Golden, Charles, Andrew Scherer y René Muñoz

2005        Exploring the Piedras Negras-Yaxchilan border zone: Archaeological investigations in the Sierra del Lacandon, 2004. Mexicon XXVII(1):11-16.

Golden, Charles, Marcello Zamora, René Muñoz, Edwin Román, Andrew K. Scherer y Fred N. Scatena

2004        Noticias de La Frontera: Nuevas investigaciones en el Parque Nacional Sierra del Lacandón. En XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2003 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.257-266. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Golden, Charles, Edwin Román, René Muñoz, Andrew Scherer y Luis Romero

2005        Reconocimiento y patrones de asentamiento en la Sierra del Lacandón En XVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2004 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.293-303. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Golden, Charles, Andrew Scherer, Rosaura Vásquez, Ana Lucía Arroyave, Juan Carlos Meléndez, Griselda Pérez, Fabiola Quiroa y Betsy Marzahn-Ramos

2007        La actual frontera, la antigua frontera: Resultados de la temporada de campo 2006 del Proyecto Regional Arqueológico Sierra del Lacandón. En XX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2006 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.279-292. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Vásquez, Rosaura, Andrew Scherer, Charles Golden, Stephen Houston, Fabiola Quiroa, Juan Carlos Meléndez y Ana Lucía Arroyave

2006        En el Reino de Pájaro Jaguar: Reconocimiento arqueológico en el área sur de la Sierra del Lacandón, Petén. En XIX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2005 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.333-344. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Figura 1 Mapa de la región bajo investigación por PRASL

Figura 2 Mapa del epicentro de Tecolote (por Matthew Liebmann, Fabiola Quiroa, Melanie Kingsley, David Del Cid, Betsy Marzahn-Ramos y Charles Golden)

Figura 3 Ubicación de las murallas en la periferia norte del sitio Tecolote

Figura 4 Perfil de una muralla en la periferia norte de Tecolote

Figura 5 Planta de una muralla en la periferia norte de Tecolote

Figura 6 Planta de una muralla doble con entrada en la periferia norte de Tecolote 

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