Asociación Tikal

036 – HALLAZGOS RECIENTES EN NARANJO, DEPARTAMENTO DE GUATEMALA – Lorena Paiz Aragón, Luis Méndez Salinas, Diana Méndez y Bárbara Arroyo – Simposio 22, Año 2008

Descargar este artículo en formato PDF

Paiz Aragón, Lorena, Luis Méndez Salinas, Diana Méndez y Bárbara Arroyo

2009        Hallazgos recientes en Naranjo, departamento de Guatemala. En XXII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2008 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.445-455. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

36

HALLAZGOS RECIENTES EN NARANJO,

DEPARTAMENTO DE GUATEMALA

Lorena Paiz Aragón

Luis Méndez Salinas

Diana Méndez

Bárbara Arroyo

Universidad del Valle de Guatemala y Universidad San Carlos de Guatemala

ABSTRACT

RECENT FINDS AT NARANJO, DEPARTMENT OF GUATEMALA

Between October, 2007, and February, 2008, various earthmoving activities were undertaken due to the urbanization in various sectors around the archaeological site of Naranjo. Ceramic deposits, a hearth, and extensive clay fills were discovered and indicate the presence of archaeological remains not previously visible. Upon continuing these works in this sector near the protected area of the site, a drainage trench was opened in which new monuments, two hearths, and intrusive ceramic deposits were located. In this work we present and review the most recent finds during the archaeological work accompanying the urbanization at Naranjo.

Tres años han pasado desde que los trabajos de rescate en el sitio arqueológico Naranjo iniciaron, tiempo en el cual se ha presenciado un gran desarrollo urbanístico en el sector. Tres años que han visto la misma cantidad de condominios construidos en el área. Tres años que, aunque parezca lo contrario, han contribuido al entendimiento de Naranjo y han aumentado el conocimiento sobre la ocupación prehispánica en el valle central de Guatemala.

Gracias a la buena disposición de la empresa urbanizadora, el proyecto arqueológico ha podido mantener una presencia constante en el área y los arqueólogos supervisado los diferentes movimientos de tierra que se han hecho en los alrededores del sitio durante todo este tiempo, de igual manera cualquier hallazgo realizado por personal de la empresa durante nuestra ausencia física ha sido reportado y posteriormente documentado.

Durante los meses de noviembre y diciembre de 2007, y enero del año en curso, se llevó a cabo una supervisión del movimiento de tierra en el sector donde se iba a construir el residencial San Esteban. También se supervisaron los trabajos hechos en la trinchera de drenajes que rodea al área protegida del sitio.

ÁREA PROTEGIDA

Los primeros trabajos que se supervisaron fueron los realizados en los alrededores del área protegida del sitio. El área protegida del sitio está conformada por los Montículos 1, 2 y la Plataforma Norte, dentro de la misma se encuentran todos los monumentos que fueron documentados por el proyecto. En la actualidad, el área está jardinizada y delimitada por una cerca, esto último por protección, ya que el acceso a la misma se permite a cualquier persona. En un futuro este espacio contará con rótulos informativos sobre el sitio, así como de bancas y basureros. El área protegida del sitio será un área verde que servirá no solo para la gente que vivirá en los condominios cercanos, sino para cualquier persona que quiera acceder a la misma.

Alrededor del área protegida se abrieron varias trincheras para drenajes sanitarios y pluviales. Estas fueron efectuadas por la compañía constructora y su profundidad varió, teniendo la más grande una profundidad de 3 m. En una de estas trincheras, la ubicada al oeste del área protegida, se localizaron tres monumentos lisos. Los monumentos fueron designados como Monumentos 41, 42 y 43 (Figura 1) y se encontraban en posición horizontal uno sobre otro. Los monumentos debieron haber estado en esa posición por muchísimo tiempo, ya que ni Williamson (1877) ni Shook (1952) los reportan en sus informes.

Los tres monumentos fueron dibujados, fotografiados, y el mismo día de su documentación se colocaron en un sector del área protegida. Los monumentos son lisos, patrón muy común en el Preclásico Medio, y presentan trabajo de alisado en las esquinas, se hallaban alienados 21’ al noreste, mismo patrón de los demás monumentos localizados en Naranjo. Cabe la pena mencionar que estos tres monumentos se alinean con el Monumento 17 y que estos cuatro son los únicos monumentos ubicados al oeste de las estructuras principales del sitio.

TRINCHERA DE DRENAJES

Como parte de los trabajos urbanísticos que se llevan a cabo en el  sitio Naranjo, una trinchera para drenajes pluviales fue abierta alrededor del área protegida del mismo sitio. La trinchera dista aproximadamente a 1.30 m de los limites del área protegida y tiene una profundidad de 3 m.

Casi 0.80 m de tierra y barro café fueron removidos de la superficie original hasta llegar al inicio de la trinchera que cuenta con cuatro estratos. El primero de ellos está formado por una capa de barro café con inclusiones de arena, la cual se encontró en todo el largo de la trinchera y tuvo un grosor de variaba desde 0.10 m hasta 0.30 m. El segundo estrato fue de barro café semicompacto con pequeñas inclusiones de pómez, con un grosor de aproximadamente 1 m. Únicamente en estos dos primeros estratos fue posible identificar restos culturales. El tercer estrato lo constituye tierra amarilla estéril con varias tonalidades, yendo desde al amarillo hasta el blanco, este estrato no se ubica en toda la trinchera y su grosor no es uniforme. El último estrato lo forma el talpetate, variando su grosor en la toda la extensión de la trinchera, teniendo mayor grosor en la parte más al norte de la misma. La parte superior del talpetate forma una pequeña franja de 0.02 o 0.03 m de grosor de color blanco y de consistencia dura, que vista de lejos parece un piso, sin embargo, dicha apariencia parece ser proceso un natural que sufre el talpetate al descomponerse. Esta capa ha sido identificada en varios sectores del sitio, Edgar Arévalo reportó el mismo hallazgo en los cortes hechos en el Residencial San Daniel.

La primera parte de la trinchera fue hecha en el norte y los cortes, aunque extensos y profundos, no evidenciaron muchos rasgos culturales, solamente se identificó un relleno de barro de aproximadamente 1 m de grosor.

La segunda parte de la trinchera en ser abierta fue la situada en la parte este y precisamente aquí es donde se localizaron los rasgos culturales que a continuación se describen (Figura 2).

FOGÓN 5

Este fogón (Figura 3) se halló en la pared oeste de la trinchera a 2.80 m del inicio de la misma. Tuvo unas dimensiones de 0.80 m por 0.30 m. Desde la base del Montículo 1 el fogón aparece a una profundidad de 1.20 m y se alinea con el limite norte del mismo. Las paredes de los lados norte y sur fueron claramente identificadas. Una capa de tierra negra, los restos del material quemado, de unos 0.08 m de grosor cubría la base del fogón, no estaba hecha de barro cocido sino más bien descansaba sobre el estrato de arena amarilla. Por encima del fogón, y a manera de cubierta, se observó una franja de barro café arenoso de 2 m de largo y 0.10 m de grosor, estando por encima de esta una franja del mismo grosor de talpetate. Es probable que ambas capas hayan tenido la intención de nivelar el terreno que rodeaba el fogón.

A pesar de nuestro esfuerzo por limpiar el interior del fogón, no fue posible debido a la dureza del barro, así que la descripción de este rasgo se basa únicamente en lo que se pudo apreciar en el perfil. No se recolectó material.

DEPÓSITO 1

Se encontró en la  pared este de la trinchera de drenajes. Este depósito no tuvo una forma definida y se localizó como un estrato intrusivo de tierra negra suelta rodeado de barro café cuyas dimensiones aproximadas eran de 1 m por 1.10 m (Figura 4). Inmediatamente debajo se localizó la franja de talpetate descompuesto y más abajo el talpetate. Este fue probablemente el depósito más interesante hallado esta temporada, ya que es el único que dentro de su material presenta cerámica perteneciente al Preclásico Tardío aunque no en gran número. Sobresalen dos pequeños bordes del tipo Kaminaljuyu Café-Negro y un fragmento del tipo Arenante. La obsidiana recolectada fue escasa, pero sobresale un núcleo desgastado y dos navajas prismáticas completas, ambas con huellas de uso extremo.

DEPÓSITO 2

Unos 27 m al sur del Depósito 1 se ubicó otra intrusión de tierra negra con gran cantidad de material cerámico, se le denominó Depósito 2. Consistía en una franja de tierra negra de 0.50 m por 0.15 m con abundante material cerámico y carbón. Aquí también fue muy escaso el material lítico.

BOTELLÓN

A 18.5 m al sur de este depósito se localizó otro depósito en forma de botellón, del cual no pudimos extraer material cultural. Las dimensiones del mismo fueron de 1.40 m por 1.10 m en su base y 1 m 1.10 m en la parte superior. El interior del botellón presentaba un barro café compacto endurecido que hizo imposible su excavación.

FOGÓN 7

En una trinchera que corre perpendicularmente a la trinchera de drenajes, se ubicó otro fogón. Desde la superficie hasta la base del fogón hay 1.60 m de profundidad, tuvo un ancho de 0.02 m en su parte más alta. Las paredes y la base del fogón estaban hechas de barro cocido de unos 0.04 m de grosor. La base del mismo contenía en su interior varias piedras quemadas y tierra negra con carbón. No se encontró material asociado.

HALLAZGOS EN RESIDENCIAL SAN ESTEBAN

San Esteban es el quinto condominio construido en el sector y se sitúa al oeste de las principales estructuras del sitio (Figura 5). El terreno originalmente presentaba un declive no tan pronunciado hacia el sur y uno moderado hacia el oeste, donde descendía de manera abrupta hacia el barranco. Los primeros trabajos en el área consistieron en la remoción de casi 0.30 m de humus, posteriormente se abrieron las principales trincheras de drenajes.

El trazo del condominio divide el terreno en diferentes manzanas, cuya nomenclatura inicia en la letra A y finaliza en la I. Las calles y caminos se nombraron como ejes. Para poder identificar el material procedente de las distintas áreas, las recolecciones se designaron de acuerdo a la manzana o eje en donde fueron hechas. Hay que recalcar que únicamente una excavación fue llevada a cabo y esta fue la del Fogón 6, en la demás áreas el trabajo se limito a la recolección del material procedente de la limpieza de los distintos perfiles.

El primer estrato, barro café semicompacto, fue el único que evidencio material cultural y formó parte de un gran relleno. Este estrato tenía un grosor aproximado de entre 1 m y  2.5 m y se encontró en casi toda el área en mención, ya que no fue posible observarlo en el inicio de la ladera que conduce al barranco. En este barro fue abundante el material cerámico, mostrando grandes concentraciones del mismo en ciertos sectores denominados Manzana D, Eje 9 y Eje 11.

El segundo estrato se localiza en un área muy pequeña. Consistía en una capa de tierra negra de aproximadamente 0.30 m de grosor. Este estrato fue visible únicamente en el área cercana a la Plataforma Sur, en la cual también se localizó el mismo, estando relacionado a la ocupación del Clásico Tardío en el sitio, aunque en este sector no se recobró material que date para esa fecha.

El tercer estrato tampoco se presentaba en el toda el área y consistía en tierra amarilla. Esta capa, cuando se halló, tuvo un grosor de entre 0.4 m a 1 m. Este es el mismo estrato al encontrado en la trinchera de drenaje y en otras partes del sitio, siempre aparece asociado al talpetate.

El último estrato claramente identificable fue el talpetate, el cual también variaba en grosor. Como los cortes de las distintas plataformas para cada manzana variaban en profundidad, el talpetate era mucho más obvio en las partes altas del terreno, donde los cortes fueron mucho más profundos.

FOGÓN 6

El sexto fogón ubicado en Naranjo se encontró de manera fortuita en el perfil este del corte del limite del residencial San Esteban. Cabe la pena mencionar que este fogón fue el tercero hallado en cortes hechos por la empresa.

Este fogón, cuyas dimensiones fueron de 1.30 m por 0.50 m por 0.70 m, es el más grande en diámetro hasta ahora localizado en el sitio. La forma en planta es más ovalada que redonda y las paredes en su parte superior se ensanchan y curvan ligeramente hacia afuera, patrón distinto que rompe el esquema de fogones circulares con paredes rectas encontrados en Naranjo (Figura 6). Este  fogón se sitúa a unos 10 m al oeste de la Plataforma Sur y se pudiera pensar que su función pudo haber estado ligada a las actividades llevadas a cabo en dicha estructura.

Tampoco tenía base de barro cocido y se asentaba directamente sobre una capa de barro café amarillento con arena. La base del mismo se componía de una capa de tierra quemada de unos 0.08 m de grosor. Las paredes presentan barro cocido quemado producto de la quema en su interior. Poco material cerámico se encontró asociado, la mayoría estaba en mal estado de conservación y un análisis preliminar del mismo fechó el fogón para el Preclásico Medio.

DEPÓSITO 3

Este depósito en forma de botellón fue descubierto en una de las trincheras de San Esteban y se encontraba en la pared este del corte expuesto. Del fondo de la trinchera hacia el inicio del botellón había aproximadamente 1.60 m, poco material pudo ser recuperado, pues este depósito fue destruido al poco tiempo de su descubrimiento. El botellón tiene en su base 1.10 m con una altura de 1 m. En la esquina sur se localizó un fragmento de piedra de moler.

MANZANA DE SAN ESTEBAN

Uno de los lugares con más concentración de material. En dicho terreno se recolectaron más de 200 fragmentos, tanto de cerámica como de lítica menor (Figura 7). La temporalidad del material recolectado data para el Preclásico Medio. Todo el material se ubicó en un estrato de barro café compacto con inclusiones de pómez. Los Lotes 12, 13 y 14 fueron los que contenían este depósito, es interesante que en esta área las plataformas de los lotes no alcanzaran el nivel estéril.

EJE 9

Denominación que recibe la calle ubicada entre la Manzana E y el área verde del residencial. En el perfil sur del corte se hallaron tres distintos depósitos cerámicos, todos ellos intrusivos. Estos fueron denominados como Depósitos 4, 5 y 6. Todos los depósitos se localizaron en una matriz de barro café compacto con ocasionales inclusiones de tierra negra, todos se asientan directamente sobre la capa de talpetate descompuesto. El Depósito 4 es el que se ubicaba más al este, casi al inicio de la trinchera y consiste en una intrusión de barro arenoso con gran cantidad de material y carbón, se asienta sobre el talpetate, el cual más adelante fue cortado como para formar una grada. Luego de este descenso se encuentra el Depósito 5, también consistente en barro arenoso. El talpetate sube un poco hasta que se interrumpe por el Depósito 6, otro depósito en forma de botellón. De éste último se pudo extraer muy poco material cerámico, obsidiana había en más cantidad, pero la dureza del relleno del botellón imposibilitó la extracción de piezas completas, la mayoría de la obsidiana se fragmentaba al intentar sacarla y solo una pequeña muestra pudo ser extraída. Todos estos depósitos se fecharon para el Preclásico Medio.

MANZANA I

Otra gran concentración de material fue recolectada en el Lote 1 de la Manzana I. Debido a la gran cantidad de material en superficie de decidió excavar un poco. El material cerámico se hallaba en un estrato de barro café arenoso suave, rodeado por una capa de barro café compacto. El material cerámico fue abundante y muchos de los fragmentos tenían gran tamaño, algunos de ellos mostraban mucho carbón y tierra quemada en su interior. Un análisis preliminar del material de este depósito lo fecha para el Preclásico Medio.

OTROS HALLAZGOS

Cuando George Williamson visitó Naranjo en 1876, reportó haber visto cinco monumentos de dimensiones masivas formando parte de la segunda fila de monumentos. El proyecto descubrió cuatro de ellos y los denominó Monumentos 26, 27, 28 y 29 (Arroyo 2006). Para nuestra sorpresa y agrado, Williamson no estaba equivocado y a principios de este año el quinto monumento fue localizado, desafortunadamente fuera de contexto, pero se ubicó cercano al lugar donde los demás monumentos fueron hallados.

En forma y dimensiones este último es muy parecido al Monumento 29. Ambos son grandes  piedras de basalto de forma irregular, de aproximadamente 3 m por 1.5 m en dimensiones. Probablemente las esquinas del mismo hayan sido trabajadas con el fin de darle forma.

CONCLUSIONES

En general, los nuevos hallazgos refuerzan la idea de la ocupación temprana del sitio y muestran patrones característicos del Preclásico en el Altiplano como son los fogones con paredes de barro, botellones y  depósitos cerámicos.

Con los tres fogones encontrados este año ya son siete en total los localizados en el sitio. Los fogones datan del Preclásico Medio, esto inferido por el estudio del escaso material cerámico ubicado en su interior o sus alrededores. Los fogones parecen estar relacionados con la preparación de alimentos, debido al descubrimiento de una capa de material orgánico quemado en su base, que no debe de ser otra cosa que los restos de material carbonizado. Fogones de forma y dimensiones similares han sido reportados para el área de Kaminaljuyu/San Jorge (Popenoe de Hatch 1997), siendo asociados a un área de cocina comunal (Gutiérrez 1989). Si los fogones de Naranjo tuvieron la misma función de los de Kaminaljuyu/San Jorge no puede determinarse, pero al menos se sabe que dos de de ellos, Fogones 5 y 7, fueron hechos antes de la construcción de las principales estructuras del sitio y su función estuvo relacionada más con lo ceremonial que con lo doméstico.

Otro de los patrones del Preclásico Medio manifestados en Naranjo es la talla sobre el terreno estéril de depósitos en forma de botella. En esta temporada se descubrieron tres y la falta de material en su interior no aclara las dudas acerca de su función. Varios autores han discernido sobre su uso y su función original no ha sido aclarada, sin embargo, fueron de suma importancia en su época, ya que son uno de los rasgos más repetitivos en contextos del Preclásico Medio. Los Botellones se reportan para varios sitios del Altiplano Central como Piedra Parada, Kaminaljuyu y Rosario-Naranjo (Borhegyi 1965; De León y Valdés 2002; Jacobo 1991; Popenoe de Hatch 1997).

Antes se creía que Naranjo había sido abandonado a finales del Preclásico Medio y vuelto a visitar hasta el Clásico Tardío, sin embargo, el hallazgo de un pequeño depósito con material del Preclásico Tardío nos hace revaluar esta noción. La escasa cantidad de material encontrado no permite inferir mucho sobre esta visita, los fines de la misma fueron muy probablemente ceremoniales.

Si bien es cierto que tres años han transcurrido desde el inicio del proyecto, y que desde ese entonces el área ha sido extensamente urbanizada, es gracias a la cooperación entre el personal de la empresa urbanizadora y lo arqueólogos, que acompañamientos como el realizado en los últimos meses del 2007 son posibles. Por lo general, al finalizar la temporada de campo, el sitio y su área circundante no vuelven a ser visitados, sin embargo, la compañía nos ha permitido observar el movimiento de tierra en varios sectores que no estaban incluidos en la propuesta original de investigación y con esto dado la oportunidad de ampliar el conocimiento del sitio.

REFERENCIAS

Arroyo, Bárbara

2006        Informe Final. Proyecto Arqueológico de rescate Naranjo. Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Borhegyi, Stephan

1965        Archaeological Synthesis of the Guatemalan Highlands. En Handbook of Middle American Indians, Vol.2 (editado por G. Willey), pp.3-58. University of Texas Press. Austin.

De León, Francisco y J.A. Valdés

2002        Excavaciones en Piedra Parada: Más información sobre el Preclásico Medio del Altiplano Central de Guatemala. En Incidents of archaeology in Central America and Yucatan: Essays in honor of Edwin M. Shook (editado por M. Love, M. Popenoe de Hatch y H. Escobedo), pp.375-398. University Press of America, New York.

Gutiérrez Mendoza, Edgar S.

1989         Cocinas comunales asociadas con agricultura intensiva (sistema de irrigación) en el sitio arqueológico Kaminaljuyu-San Jorge, Guatemala. Tesis de Licenciatura, Área de Arqueología, Escuela de Historia, Universidad de San Carlos, Guatemala.

Jacobo, Alvaro

1991        Resultados preliminares de las excavaciones de rescate arqueológico en el área sur de la laguna el Naranjo, Kaminaljuyu. En V Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1991 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y S. Brady), pp.26-37. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Popenoe de Hatch, Marion

1997        Kaminaljuyu-San Jorge: Evidencia Arqueológica de la Actividad Económica en el Valle de Guatemala 300 a.C.-300 d.C. Universidad del Valle de Guatemala. Guatemala.

Shook, Edwin.

1952        Lugares arqueológicos del Altiplano Meridional Central de Guatemala. Antropología e Historia de Guatemala 4 (2). Guatemala.

Williamson, George

1877         Antiquities in Guatemala. En Annual report of the board of regents of the Smithsonian Institution. Washington, DC.

Figura 1 Monumentos localizados en trinchera de drenajes

Figura 2 Hallazgos en la trinchera de drenajes que rodea al área protegida

Figura 3 Fogón 5

Figura 4 Depósito Cerámico 1

Figura 5 Hallazgos en Residencial San Esteban

Figura 6 Fogón 6

Figura 7 Muestra cerámica del depósito cerámico en Manzana D 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *