Asociación Tikal

53 – ACTIVIDADES COTIDIANAS EN CHICHEN ITZA: EL CONJUNTO ALREDEDOR DEL CHULTUN 1 DEL GRUPO DE LA SERIE INICIAL – Rocío González de la Mata – Simposio 21, Año 2007

Descargar este artículo en formato PDF

González de la Mata, Rocío

2008        Actividades cotidianas en Chichen Itza: El conjunto alrededor del Chultun 1 del Grupo de La Serie Inicial. En XXI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2007 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.790-807. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

53

ACTIVIDADES COTIDIANAS EN CHICHEN ITZA: EL CONJUNTO ALREDEDOR DEL CHULTUN 1 DEL GRUPO DE LA SERIE INICIAL

Rocío González de la Mata

Proyecto Arqueológico Chichen Itza

Palabras clave

Arqueología Maya, Yucatán, Chichen Itza, Grupo de La Serie Inicial, chultun,  arquitectura, calzadas

Abstract

DAILY ACTIVITIES AT CHICHEN ITZA:

THE ARCHITECTURAL COMPLEX AROUND CHULTUN 1 IN THE INITIAL SERIES GROUP

A view into daily activities came to light with the exploration of three structures in the zone next to the entrance for the principal access to the Initial Series Group and along the exterior wall that surrounds the group. It is probable that the occupation found within the structures can be placed in the final stages of the apogee at Chichen Itza and continued some years later based on a superficial analysis of the ceramics obtained from these explorations. While it was first thought that these structures were domestic in nature, the investigations did not confirm this. Among the objects recovered were a great number of elements and artifacts that could indicate this was a production, storage, and exchange location employed by the elite lords of Chichen who inhabited the main structures of the group. One should not forget the fundamental importance conferred on the occupants of this group, given their control of the water collected in the adjacent chultun.

En 1998 se inició la investigación y rescate de sectores de Chichen Itza que incluían núcleos secundarios adyacentes al área central. Muchas de estas regiones perimetrales habían sido excavadas con anterioridad con poco o nulo control científico y habían sufrido deterioros a través de los años. Entre estos conjuntos, se escogió para trabajar el grupo arquitectónico conocido popularmente como “Chichen Viejo” desde tiempos de Edward H. Thompson, aunque la denominación en nada refiere que este lugar en su conjunto sea más antiguo que el resto del asentamiento prehispánico. Más tarde se llegó a llamar “Grupo de La Serie Inicial”.

Se trata de una concentración de edificios importantes construidos sobre una plataforma artificial y circundados por una muralla que se ubica en la sección al sur del centro de Chichen, afectada por una historia de investigación poco sistemática desde fines del siglo XIX y albores del siglo pasado. Muchos de los vestigios construidos en el lugar se encontraban abandonados y semidestruidos por lo que urgía su rescate y preservación, especialmente ante la visita creciente y poco supervisada del público.

El grupo que contiene templos, plazas, estructuras con múltiples habitaciones, plataformas, galerías, chultunes, cubre un área de 150 m norte-sur por 125 m este-oeste (Schmidt 2002; 2004-05; Figura 1). En la sección noroeste del grupo se encuentran ubicadas las estructuras 5C33, 5C34 y 5C32, tres edificios menores adosados afuera de la muralla que conforman una pequeña plaza alrededor del Chultun 1. Las estructuras están asentadas sobre un afloramiento rocoso irregular englobado por una ampliación de la plataforma artificial mayor.

El conjunto continúa hacia el oeste con otra estructura más, la 5C36, un edificio con una longitud de 21 m y 5 m de ancho con tres cuartos y seis columnas al frente, que aún resta de explorar. Es importante resaltar que este reducido grupo de estructuras se localiza anexo al portón (Estructura 5C35) y al Sacbe 25, que fungieron como entrada principal al Grupo de La Serie Inicial en el auge de Chichen Itza; con 1 km de distancia, el Sacbe 25 lo comunica con el edificio de Las Monjas al norte (Figura 2).

No era la primera vez que se intervenía y exploraba este pequeño conjunto, como ya se mencionó: en el año de 1926, el Chultun 1 (5C) fue excavado en su totalidad por J. Eric S. Thompson (no relacionado con el Edward Thompson nombrado antes), como miembro de la Institución Carnegie que entonces realizaba exploraciones en Chichen Itza. En aquel entonces, se encontró dentro de la cisterna, escombro con numerosos fragmentos cerámicos asociados a restos del esqueleto de un adulto masculino que descansaba sobre pedazos de vasijas quebradas.

Estos fragmentos fueron clasificados luego como Pizarra Decorada por George Vaillant, otro de los investigadores de la Institución Carnegie. El contenido del Chultun sirvió a Vaillant para postular una secuencia “Maya-Mexicana” de Chichen Itza que por un buen tiempo fue base para otras interpretaciones y que no es hasta ahora, con las nuevas exploraciones, que se está ampliando y modificando (Ruppert 1952).

La sección poniente del “conjunto del Chultun 1” comprende tres edificios cimentados alrededor de un patio central que encierra a la cisterna. El monte y los árboles habían hecho presa de estas construcciones, desplomándolas. A primera vista, aparecían como montículos de poca altura donde apenas se vislumbraba una que otra alineación de piedra que señalaba cimientos. Los vestigios, por los daños percibidos, no daban la apariencia de que pudieran revelar edificios formales o de que hubieran contado originalmente con techos de bóveda de piedra (Figura 3).

El inicio de las excavaciones en 1998 se marcó por el trazo de una cuadrícula norte-sur de dos por dos metros. Con la primera limpieza se notó que el patio central presentaba desniveles en superficie y una modificación en la roca, excavada en forma de canal, para facilitar la entrada de agua al Chultun. Dos pequeñas oquedades en forma cónica labradas en la roca aparecieron cercanas a la boca de la cisterna, utilizadas posiblemente para asentar algún poste y cubrir el patio con techo de palmas tal vez con el fin de proteger el Chultun.

Al final de la presente versión digital se ha incluido una serie de fotografías y esquemas que representan las exploraciones efectuadas en este conjunto (Figuras 7 a 17).

LA ESTRUCTURA 5C33

Es un edificio de planta rectangular -–de 10 m de largo por casi 4 m de ancho— con un pasillo al frente cuya entrada mira al oriente. Este acceso da paso hacia un cuarto principal con dos banquetas -–adosadas en los muros norte y sur— y, a través del pasillo exterior, se alcanza otro cuarto al sur que tiene una banqueta que corre a lo largo de sus muros sin interrupción (Figura 4).

Las paredes de la estructura están hechas de forma tosca y muestran la reutilización de piedras finamente labradas provenientes de otras estructuras -algunas de ellas con relieves- combinadas con piedra trabajada en forma burda. La estructura estaba totalmente derrumbada pero se pudo efectuar la anastilosis en los muros desplomados de tal modo que la evidencia de cómo eran se encontró casi completa durante la exploración. Los constructores aprovecharon la muralla principal que circunda al grupo de edificios más prominentes para delimitar la estructura al lado sur. En el cuarto meridional el derrumbe ordenado de los muros también permitió que varias hiladas de piedras se pudieran volver a poner en su lugar.

En la excavación de los cuartos se expuso una plataforma más antigua. Esta construcción precedente está formada por piedras de tamaño grande bien labradas -–mejores que las que se ven en los muros actuales— y estaba rematada con una moldura de cornisas pequeñas descubiertas entre los escombros, de las que se pudieron rescatar algunas todavía en su lugar original. Fue cubierta casi en su totalidad por las nuevas construcciones pero sobresale bajo la muralla principal y al lado externo oeste de la 5C33 y 5C34.

Al no existir evidencia que mostrara escombros de un techo formal, se cree que el edificio tuvo una cubierta de material perecedero, posiblemente con soportes que se desplantaban desde los muros de piedra para sostener una armazón de madera cubierta luego con hojas de palma. Una cala central excavada desde el muro oeste de la estructura hasta la boca del Chultun, permitió encontrar restos de una alineación de piedra bajo nivel de piso.

La disposición en semicírculo de las piedras que la formaban deja pensar que era parte de una plataforma de captación del Chultun. Fue removida en parte por los habitantes antiguos para asentar sobre ella el aposento principal de la 5C33. El acopio de agua, con la nueva edificación, se hacía a través de un canal bien definido y cubierto de estuco que se encontró a lo largo del muro norte de la estructura y que llegaba hasta el patio rocoso donde se hallaba la cisterna.

LA ESTRUCTURA 5C32

Si no hubiera sido por el levantamiento efectuado por Ruppert en los años treinta del siglo pasado —y los posteriores de Lincoln y Pérez Ruiz— en el que se constataba la presencia de un edificio de planta rectangular con un cuarto, el completo derrumbe de la vecina Estructura 5C32, al norte del patio, casi no daría pie a imaginar que allí había un edificio (Lincoln 1990; Pérez Ruiz 2003). Con la exploración, emergió como una estructura de 11 m de largo (este-oeste) por 6 m en su trazo norte-sur. Se pudieron recuperar parte de los muros que conformaron la disposición exterior rectangular que conserva y tiene una espaciosa entrada de 3.70 m de vano que mira al sur hacia el pequeño patio del Chultun.

Este umbral conduce a una amplia estancia central y a una pequeña cámara en el lado oeste, ambas con banquetas. El cuarto poniente parece haber sido añadido en la última fase de ocupación del edificio, ya que cuando se excavó el interior, se hallaron restos de muros desmontados y al explorar la banqueta se encontraron como relleno elementos que provenían del cuarto principal, por ejemplo, dos tambores de columna.

En el medio del aposento de entrada se encontraron vestigios de dos columnas y la huella de una tercera con una distancia de metro y medio entre ellas. Los tambores que faltaban para completarlas se hallaron dispersos en el derrumbe cercano; conferían a las columnas una altura de 1.62 m, similar a la de otras estructuras del grupo (Figura 5).

Aunque no es un rasgo común en la arquitectura de Chichen Itza, rastros de algo que pudo haber servido como techo plano se encontraron al excavar el interior del cuarto principal del edificio: consistía en un conglomerado de piedras medianas, mortero y estuco de alrededor de 0.20 m de grosor. Obviamente con el tiempo el amplio espacio que cubrían las columnas, de por sí delgadas, no resistió el peso del techo y provocó que este se desplomara de golpe, lo que ocasionó que las paredes del edificio se abatieran hacia el exterior abriéndose como caja de cartón. Restos de una vasija aplastada, aún en estudio, aparecieron sobre el piso bajo la masa sólida que conformaba la techumbre. Se detectó también la presencia de dos pisos, el superior muy destrozado por el impacto del techo y la vegetación.

Otra posibilidad es que el techo de esta estructura fuera de material perecedero fincado sobre bajareque agregado a los muros, conjetura que se apoya en que el escombro de piedras perteneciente a los muros, sobre todo al lado sur, no da la suficiente altura para haber soportado un techo plano a la altura requerida (aunque estas piedras pudieron haber sido removidas del lugar durante las diferentes ocupaciones prehispánicas de los alrededores, cuando ya estaba colapsada la estructura).

La Estructura 5C32 fue edificada con piedras burdas, algunas incluso con relieves procedentes de edificios cercanos que ya habían colapsado, mezcladas con otras bien labradas. Este proceder denota un sentido poco respetuoso de los pobladores hacia las construcciones de sus antepasados, proceder al fin práctico para ellos y habitual en este conjunto de edificios. En todo caso, una actividad constructiva acuciosa distinguió a los ocupantes de la 5C32: edificaron muros y los desmontaron para hacer nuevos espacios, acarreando piedras acá y acullá.

Importante hallazgo consistió la localización de una pequeña ofrenda colocada bajo la jamba oeste de la entrada de la 5C32: una jarra miniatura (del tipo Pizarra Dzitas) con dos asas, en cuyo interior se encontraban una orejera de jade, una concha de caracol oliva muy pulida y labrada como pendiente y una diminuta cuenta de caracol. Unos centímetros más al sur, en el escombro, se rescató la escultura miniatura, en caracol, de un personaje en cuclillas con las manos —¿atadas?— a la espalda, como si se tratara de un prisionero.

Entre los elementos localizados durante la exploración, destaca la presencia de un objeto en piedra de forma cilíndrica con un orificio al centro, con su tapa que se rescató en la zona posterior norte de la 5C32. Pudo ser parte de un sistema de drenaje de plaza y, en todo caso, muy fuera de su supuesto sitio original. Tal vez fue removido durante las exploraciones que se hicieron en este lugar a principios del siglo pasado, o por los custodios del INAH que estuvieron asentados en las cercanías por varios años.

LA ESTRUCTURA 5C34

Es la que completa el conjunto excavado. Localizada al este del patio, la Estructura 5C34 -–totalmente derrumbada— mostraba cierta altura y entre el escombro se adivinaban los cimientos de los muros. Varias piedras “bota” diseminadas en superficie, características de un techo abovedado, parecían sugerir que esta estructura quizá lo poseía. Fragmentos de gárgolas dispersos en el escombro también hacían pensar en una techumbre firme donde estuvieran colocadas para dirigirlas sobre el patio central.

El umbral de acceso de la estructura se ubica al poniente y penetra a un vestíbulo de mínimas dimensiones —2 m por 2 m— desde donde hay paso hacia dos reducidos cuartos, uno al sur -–de 4 m por 2 m con banqueta— y otro al este -–de 2.50 m por 3 m (Figura 6).

La exploración al interior mostró la laja muy irregular a poca profundidad, sobre todo dentro del minúsculo cuarto al oriente donde en algunos segmentos, estaba nivelada como piso y cubierta con estuco. El cuarto meridional mostraba tres capas de piso de estuco bien conservadas, especialmente la más antigua, preservada por las más recientes, lo que hace pensar que ésta fue la primera construcción y luego se modificó la estructura con el otro cuarto al este.

Tiene una banqueta coronada por cornisas chicas como se han encontrado en las estructuras vecinas, erigida sobre el piso superior, muy destruido, probablemente agregada en la última etapa de ocupación del edificio. Debajo de la jamba oeste que separa este cuarto del vestíbulo central, se encontraron dos fragmentos de artefactos de sílex, tal vez partes de cuchillos, que descansaban en la base de la jamba como probable ofrenda.

En algún momento de su ocupación, la entrada principal al poniente se disimuló u ocultó por medio de un muro de pésima calidad que se levantó al frente, obligando el paso hacia el interior a través de la banqueta norte que conducía a un angosto pasillo para alcanzar la puerta principal.

En el lado oriental al exterior de la 5C34, se localizaron restos de un muro que corre de oeste a este y una especie de banqueta adosada a un muro que entronca con la 5C34. Al excavar en esta zona externa, se encontraron varias alineaciones y pisos de estuco rojo de alguna primera construcción que fue desmantelada para erigir las Estructuras 5C32, 5C33 y 5C34.

Posiblemente para otra época posterior al auge del Grupo de La Serie Inicial, el acceso al patio del Chultun fue cerrado con una alineación de tambores de columnas, dejando apenas una reducida abertura para penetrar al lugar.

COMENTARIOS FINALES

Dada la naturaleza de los materiales que se encontraron en excavación, no se sabe con certeza los acontecimientos administrativos y sociales que dieron pie para la construcción de este conjunto. Sin embargo, a través de la evidencia aportada por la excavación, se puede especular con bases sobre su posible función y mostrar un panorama próximo a la realidad del papel que este pequeño grupo desempeñó en su época.

En algún momento de la historia del sitio, posiblemente al mismo tiempo que se construía el Chultun, la plataforma artificial del Grupo de La Serie Inicial fue ampliada en esta sección norte para hacer construcciones bajas –-que aparecieron en la excavación— rematadas por cornisas. Con el correr del tiempo y al aumentar su poder y dominio los “señores” del Grupo de La Serie Inicial realizaron una segunda extensión de la plataforma artificial para dar paso a la edificación del conjunto, tal y como se percibe hoy. Se observa en este lugar el poco cuidado en el trabajo de la piedra con que conformaron los muros de las estructuras —a diferencia de las que se hallan en el sector delimitado por la muralla principal del Grupo de La Serie Inicial— y la reutilización de otras piedras que provenían de edificios ya en desuso.

Es muy probable que la ocupación medular de las estructuras exploradas se ubique dentro de las últimas etapas del auge de Chichen Itza en coincidencia con los edificios importantes del grupo, y que ésta se prolongara un poco más al declive de Chichen con nuevos ocupantes. En base al análisis somero de la cerámica obtenida aún en proceso de estudio, se observa una presencia mayoritaria de tiestos pertenecientes al complejo Sotuta y también, en menor cantidad pero sí numerosos, materiales que se ubican dentro de los complejos Hocaba y Tases.

Al realizar una cala trazada desde el muro norte de la Estructura 5C32 hacia el patio del Chultun, se halló una hilada de piedras que marcaba, con probabilidad, una primera ampliación de la plataforma mayor del grupo, confirmada al excavar el cuarto oeste de la misma estructura. En esta cala se obtuvo un buen número de tiestos pertenecientes al complejo Yabnal/Motul (de 600 a 850 DC) mezclados con materiales de la época Sotuta (de 950 a 1150 DC), lo que fecha para esta fase la última ampliación de la plataforma artificial sobre la que se asentaron estas tres estructuras.

Al iniciar las excavaciones se creía que por su ubicación contigua al portón y al Sacbe de la entrada principal del Grupo de La Serie Inicial, podrían haber tenido una función en relación directa con este acceso, por ejemplo, como una “casa de vigilantes”. Para sorpresa, se descubrió que no habían elementos -–como escalinatas o entradas— que indicaran esta actividad: el pequeño conjunto estaba aislado del portón. Poco a poco también se descartó que fuera solamente una unidad habitacional ya que aparte de fragmentos de algunas piedras de moler y manos, no se encontraron mayores evidencias para definirla como tal. No aparecieron restos de hogares o de vajillas de servicio casero —platos o cuencos en número significativo como para dar este indicio.

Entre los objetos rescatados se hallan cantidad de elementos y artefactos que se muestran inconclusos, como pequeñas esculturas en piedra, artefactos en sílex y obsidiana sin completar, vestigios de alguna vasija de cristal de roca, artefactos de caracol. Estos elementos pudieran indicar tal vez, el uso de este conjunto como lugar de elaboración de artefactos de uso cotidiano —una especie de taller particular— para ser utilizados por los señores que habitaban en la parte central del grupo, o como paso de control de visitantes y mercancías, sin descartar que también haya sido empleado como alojamiento temporal.

Indudablemente, el más destacado de los tres edificios es el llamado 5C32 por su arquitectura más formal: cuartos amplios, techo plano sostenido por columnas y la relevante ofrenda allí localizada. Se puede suponer que era el sitio que ocupaban los personajes de mayor rango entre los que utilizaban el lugar.

La Estructura 5C33 parece, por sus banquetas y espacios abiertos, un punto de reunión y trabajo. Es fácil imaginar a individuos en ese sitio sentados, platicando, fumando o comiendo, conducidos allí mientras esperaban turno para ser recibidos por los “señores” del Grupo La Serie Inicial, intuir su presencia en el lugar con el fin de tratar algún asunto administrativo o para surtirse de agua.

La más escueta 5C34, con sus reducidos espacios, pudo haber desempeñado las funciones de un adoratorio (hay que recordar su entrada principal disimulada por otro muro) o sino, un sitio para guardar artículos de importancia para los señores dueños de la instalación. En todo caso, era un espacio claramente recluido.

Interesante es remarcar la presencia del Chultun que da a estas estructuras una condición especial ya que el agua desempeñó un papel trascendental en el desarrollo de Chichen. Por lo pronto, es obvio, por su ubicación que la comunidad de personas que allí laboraron, controlaban la distribución y salvaguarda del preciado líquido por lo que desempeñaban un papel cívico-administrativo relevante. Así mismo, debido a los rasgos formales de la arquitectura de esta unidad, se deriva que los ocupantes debieron ser auxiliares o asistentes de cierto rango de los señores que vivían en el edificio más importante localizado dentro del recinto amurallado, La Casa de Los Falos, tal vez parientes del mismo linaje, siempre y cuando estuvieran en función contemporánea.

El conjunto de Estructuras 5C32, 5C33 y 5C34, está consolidado hasta donde la evidencia arqueológica lo permitió. Único edificio de este complejo, aunque un poco apartado y separado por una albarrada secundaria, que queda por explorar, son los cimientos marcados en el mapa como 5C36. Su función y relación con esta unidad resta por definirse.

Finalmente, éste no es el único conjunto de estructuras que se construyó extra-muros en el Grupo de La Serie Inicial: al extremo suroeste, vecino a la Galería de los Monos (5C6), se hallan restos de cuarterías con escaleras de acceso a las inmediaciones de la estructura. Es probable que también hayan sido destinadas a ayudantes o parientes que estaban en relación directa a las familias importantes que utilizaban el Templo de los Búhos (5C7) y la misma Galería de los Monos (5C6).

Otros vestigios hallados fuera de la muralla, aún sin explorar y de mayor escala que los del conjunto del Chultun 1 y los antes descritos, son los que se ubican al lado oriental, atrás del Templo de La Serie Inicial y de la Estructura 5C11. Consisten de cuarterías, pequeños patios y pasillos que conducen a los diferentes recintos. Según conjeturas aquí expuestas, se encuentran en el mismo caso de los conjuntos detallados con anterioridad: se trata de moradas (temporales o permanentes) de personal al servicio de las familias dominantes del Grupo de La Serie Inicial.

Como ya se ha demostrado (Lincoln 1990; Cobos 1996; Pérez Ruiz 2003), los grupos de estructuras que formaban el gran conglomerado de la metrópoli de Chichen Itza y que estaban conectados al centro del sitio a través de sacbeob, presentan el mismo patrón del Grupo de La Serie Inicial: una plataforma artificial circundada por murallas, nivelada para soportar plazas, templos, edificios, plataformas, altares, chultunes y al exterior del recinto amurallado, áreas administrativas, emplazamientos de trabajos cotidianos o las moradas de los parientes o empleados de los señores que dominaban los diferentes grupos.

Con otras dimensiones y cuantía, es cada vez más obvio que estos recintos menores extramuros reproducían intrínsecamente en su patrón de asentamiento una disposición similar a la que tenía el grupo mayor al que servían: abarcaban habitaciones, sitios para confección de artefactos o alimentos, puntos de intercambio de mercancías y lugares designados al culto, proyectados todos para realizar las actividades cotidianas que sustentaban a los jerarcas.

REFERENCIAS

Cobos Palma, Rafael

1996        Informe de reconocimientos y mapeo. Temporada de campo 1995-1996, al INAH; mecanoscrito; México.

González de la Mata, Ma. Rocío

2002        Los chultunes de Chichen Itza. En XVI Simposio de investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2001 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo, H.L .Escobedo, H.E. Mejía), pp.1009-1022. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Lincoln, Charles

1990        Ethnicity and Social Organization at Chichen Itza, Mexico. Tesis Doctoral. Departamento de Antropología, Universidad de Harvard, Cambridge, Massachussets.

Pérez Ruiz, Francisco

2004        Perspectivas y desarrollo del plano de Chichen Itza. En XVII Simposio de investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2003 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo, H.L. Escobedo y H. Mejía), pp.1007-1014. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Ruppert, Karl

1952        Chichen Itza: Architectural Notes and Plans. Carnegie Institution of Washington, Publ. 595. Washington, D.C.

Schmidt, Peter J.

1981        Chichen Itza: Apuntes para el estudio del patrón de asentamiento. En Memoria del Congreso Interno 1979; Centro Regional del Sureste INAH, pp. 55-70; México.

1988        Contacts with Central México and the Transition to the Postclassic: Chichen Itza in Central Yucatán. En Maya (editado por P.J. Schmidt., M. de la Garza y E. Nalda), pp.426-49; Bompiani, Venecia.

Schmidt, Peter J. et al.

1994        Proyecto Chichen Itza, Informe mecanoscrito del Proyecto Arqueológico de Chichen Itza al Consejo de Arqueología, INAH, Mérida y México.

2004-5        Proyecto Chichen Itza . Informes mecanoscritos del Proyecto Arqueológico de Chichen Itza al Consejo de Arqueología, INAH, Mérida y México.

2002        Chichen Itza, Informe mecanoscrito del Proyecto Arqueológico de Chichen Itza al Consejo de Arqueología, INAH, Chichen Itza y México.

Figura 1 Plano general del Grupo de La Serie Inicial con los grupos extra-muros al norte, sur y este, incluidos

Figura 2 Vista del conjunto del Chultun 1 desde el portón de entrada principal (5C35) a La Serie Inicial

Figura 3 Conjunto del Chultun 1 y el arco de entrada principal (5C35)

Figura 4 Plano de la Estructura 5C33

Figura 5 Estructura 5C32

Figura 6 Estructura 5C34

Figura 7

Figura 8

Figura 9 Estructuras del Grupo de La Serie Inicial

Figura 10

Figura 11 Piedras reutilizadas en Estructura 5C33

Figura 12 Estructura 5C32

Figura 13 Estructura 5C33

Figura 14 Ofrenda en Estructura 5C32

Figura 15 Estructura 5C34

Figura 16

Figura 17

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *