Asociación Tikal

15 – LA PERIFERIA ESTE DE TIKAL EN EL PERIODO PRECLÁSICO DENTRO DEL CONTEXTO DE LA CUENCA DEL RÍO HOLMUL – Vilma Fialko – Simposio 21, Año 2007

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Fialko, Vilma

2008        La periferia este de Tikal en el periodo Preclásico dentro del contexto de la cuenca del río Holmul. En XXI Simposio de Arqueología en Guatemala, 2007 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.239-247. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

15

LA PERIFERIA ESTE DE TIKAL EN EL PERIODO PRECLÁSICO DENTRO DEL CONTEXTO DE LA CUENCA DEL RÍO HOLMUL

Vilma Fialko

Instituto de Antropología e Historia

PRONAT-PROSIAPETEN

Palabras clave

Arqueología Maya, Petén, Tikal, asentamiento, río Holmul, bajo Santa Fe, Uolantun, Chalpate, Corozal, Dos Cabezas, Preclásico Tardío, Clásico Temprano, Clásico Tardío, Clásico Terminal

Abstract

THE SETTLEMENTS IN THE EASTERN PERIPHERY OF TIKAL AND ITS CONTEXT WITHIN THE BASIN OF THE HOLMUL RIVER

The frame of political geography to which the state of Tikal corresponded, is integrated to the system of the basin of the Holmul River. Tikal exerted a hegemonic dominion on the upper basin of the Holmul (locally known as Black Stream), extending from its sources at the top of the mountainous area of lake Macanche, near the site El Zapote, until the eastern margin of the Santa Fe Bajo. Since the Preclassic period settlements developed throughout the course of the Holmul in the eastern of Tikal, among them Uolantun, Corozal, Chalpate, and Dos Cabezas; these settlements continued being occupied during the periods Early and Late Classic, although probably at some time of its trajectory they lost its autonomy in favor of Tikal.

La información relacionada con la periferia este de Tikal que aquí se presenta, proviene del esfuerzo de varios proyectos de investigación y rescate arqueológico, realizados con los auspicios del Instituto de Antropología e Historia mediante el proyecto Nacional Tikal-Protección de sitios Arqueológicos de Peten (PRONAT-PROSIAPETEN). En los años 1995 y 1996 fue realizado un transecto de 22 km, entre las antiguas ciudades estado Mayas de Tikal y Nakum, mismo que atravesó el río Holmul y dos de sus tributarios conocidos como Arroyo Negro Este y Arroyo Negro Oeste, la investigación permitió conocer las características del asentamiento suburbano de ambos estados (Fialko 2003).

Posteriormente, durante los años 1999 y 2001, el PRONAT-PROSIAPETEN, con apoyo de NASA, realizó estudios en los bajos Santa Fe y La Justa, en esa ocasión también se realizaron reconocimientos en la cuenca alta del río Holmul que incluyeron el entorno este y sur del Parque Nacional Tikal (Fialko 2005). En relación al bajo Santa Fe, fueron explorados varios grupos de estructuras relacionados con el área donde interceptan el Arroyo Oeste y la brecha este del Parque Tikal. Entre esa área y el sitio El Encanto, en imágenes satelitales se documentaron varias formaciones lineales asociadas al sector norte del bajo Santa Fe, que aparentemente pueden corresponder con canales de drenaje (Culbert, Fialko y Ramírez 2002). Estos nuevos estudios realizados en la periferia de Tikal, permiten ofrecer explicaciones alternativas que enriquecen el significado de los datos suplidos por las exploraciones tempranas realizadas por Dennis Puleston en la década de 1960 (Puleston 1983), y Anabel Ford en la década de 1970 (Ford 1986).

El objetivo de las investigaciones regionales del proyecto PROSIAPETEN es contar con una explicación coherente sobre las características de la territorialidad del estado Maya, y la forma en que los asentamientos de diversas jerarquías que lo integran fueron organizados y administrados en relación a su ubicación geográfica y espacial. El estudio regional ha hecho énfasis en conocer la distribución de los asentamientos urbanos mayores, menores y rurales en relación a los diversos medio ambientes (cuenca fluvial, bajos, serranía, planada), con la finalidad de determinar aspectos de adaptación y subsistencia. La metodología aplicada implicó la ubicación geográfica de una muestra de más de 40 sitios arqueológicos dentro de la territorialidad intrínseca de Tikal, de los que fueron realizados planos esquemáticos, documentación de la arquitectura expuesta en saqueos mediante dibujos y fotografías, la recolección de muestras de materiales cerámicos y líticos, y la excavación de sondeos estratigráficos en plazas, que permitieron documentar la profundidad cultural.

IMPORTANCIA DEL RIO HOLMUL EN LA PERIFERIA DE TIKAL

La distribución de los asentamientos está referida de acuerdo al contexto geográfico más sobresaliente de la zona este de Tikal, representado en la cuenca del río Holmul y el gran bajo Santa Fe (Figura 1); ambos rasgos geográficos en algún momento se articulan, dando un significado distintivo al componente hídrico de la región, lo que fue absolutamente básico para la subsistencia humana, la creación de una identidad regional cultural y geopolítica, así como para el desarrollo de una ruta de intercambio. La cuenca del río Holmul que en Belice es conocido como Río Bravo-Hondo, es el nexo más importante entre la región Noreste de Petén y el Mar Caribe, y fue substancial para el intercambio cultural y económico de ciudades de primer orden como Tikal, Yaxha, Nakum, Naranjo y Holmul, con las ciudades Mayas ubicadas en la cuenca del río del territorio Beliceño.

La distribución de los asentamientos de la periferia este de Tikal, adquiere un sentido particular al visualizarla desde el punto de vista del espacio definido por tres vertientes que se desplazan en la región, localmente conocidos como río Holmul, Arroyo Negro Este y Arroyo Negro Oeste. Las vertientes emanan de la montaña con forma de volcán, conocida como Cerro Macanche, que se encuentra al norte del lago de Macanche; desde allí, se desplazan en dirección noroeste, dejando fuerte remanente de su caudal en los bajos Ixtinto y Zocotzal, ambos situados al sur de Tikal. Los centros urbanos intermedios de Tikal que más destacan en relación a los bajos arriba mencionados son Navajuelal y Zocotzal, ambos muestran importante ocupación desde el periodo Preclásico y fueron ocupados continuamente hasta el periodo Clásico Terminal (Fialko 2006).

Las características de la morfología con forma volcánica del cerro de Macanche, lo hace ser considerado como un Witz sagrado, desde el periodo Clásico Temprano, el sitio de El Zapote fue construido en sus cercanías. Las aguas primordiales emanadas del cerro sagrado, en este caso el río Holmul, debieron de haber sido consideradas con un especial significado, seguramente ligadas a una profunda base mítica. Es probable que tanto el cerro como el sitio El Zapote hayan sido centros de peregrinaje de gobernantes de Tikal, donde realizaron ceremonias propiciatorias y de iniciación, situación que da una connotación especial a los monumentos allí existentes.

Existe otro importante tributario del Holmul, ubicado al norte del bajo Santa Fe, denominado Arroyo Negro Norte, mismo que se relaciona con el área cercana a un bosque de pinos, cercano a la esquina Noreste del Parque Nacional Tikal. Asociados a dicho contexto se encuentran los centros urbanos menores de Jimbal, Jahuia, Tres Cabezas, La Flor y El Encanto, y los centros suburbanos denominados Isla de los Pinos, La Balanza y El Canguro (Fialko 1999).

Figura 1 Distribución de los asentamientos

EL PRECLÁSICO MEDIO

La ruta del río Holmul, conformó un prototipo de geografía política que inicia con asentamientos tribales-aldeanos, que gradualmente evolucionan a señoríos, hasta derivar en el desarrollo de ciudades estado de primer orden, como lo fueron Tikal, Nakum, Yaxha, Naranjo y Holmul, en cuyos entornos se desarrollaron entretejidos de centros urbanos de distintos rangos. Los resultados de los análisis de materiales cerámicos de sitios directamente asociados a la cuenca del río Holmul en la región este y sur de Tikal, indican que casi todos los centros urbanos mayores y menores, iniciaron su trayectoria en el periodo Preclásico; varios de ellos fueron habitados en el Clásico Temprano, y prácticamente todos trascendieron al periodo Clásico Terminal. Por otra parte, un gran número de asentamientos rurales de la periferia fueron fundados en el Clásico Tardío, y siguieron siendo ocupados hasta el colapso del siglo IX DC (Fialko 2003).

El análisis de la distribución de centros urbanos mayores y menores del Preclásico Medio asociados a la cuenca Holmul y al bajo Santa Fe, indican que se encuentran situados a distancias que promedian los 4 a 5 km entre uno y otro. Esta evidencia está plenamente demostrada para la primera parte del horizonte Mamom (fase Tzec), aunque podría haberse manifestado desde el horizonte Pre-Mamom (fase Eb), del que sólo ha sido comprobada ocupación en los sitios de Tikal y Uolantun (Fry 1969; Laporte y Fialko 1995). Los primeros inmigrantes Mayas que ingresaron a la región ocupando la cuenca del río Holmul se asentaron en los sectores donde la abundante disponibilidad de agua hizo más idónea la subsistencia, los cultivos y los recursos de fauna acuática. Hace más de 26 siglos, los bajos de Petén pudieron ser mucho más habitables que en la actualidad, éstos parecen haber sido semejantes a estuarios, con pequeñas lagunas superficiales que permitieron accesibilidad a abundantes fuentes alimenticias tales como peces, tortugas, moluscos y lagartos (Fialko 2004).

El medio de subsistencia compartido por todos los centros del Preclásico Medio fue el de contar con una disponibilidad inmediata del agua del río y arroyos tributarios, así como de las aguadas de rebalse que se forman en las vueltas de los mismos. La única excepción a este contexto natural se observa en Tikal, cuyo centro ceremonial se ubica en la parte más alta de una gran una colina kárstica. Las aguadas naturales pudieron ser utilizadas como criterios para demarcación territorial.

Durante la fase Tzec (500-400 AC), en el sector relacionado con la confluencia de la cuenca del río Holmul con el área sur del bajo Santa Fe, ya existen importantes asentamientos que además de Tikal y Uolantun, incluyen a Corozal, Chalpate y Naranjito. Por otra parte, en la margen este del bajo Zocotzal se identificó al sitio del mismo nombre. Con la excepción de Tikal, ninguno de los referidos asentamientos tuvo arquitectura monumental representativa de dicho periodo. El nivel político estimado para dichos centros parece concordar con el de aldeas tribales, ocupadas por linajes provenientes de un mismo centro matriz, debido a que todos comparten una misma tradición cerámica, que ya muestra diferenciación en estilos domésticos y ceremoniales representados en los tipos Canhel Sin Engobe, Mars Orange y Flor Crema. La cerámica Tzec se encuentra asociada a rellenos profundos y basureros expuestos por saqueos que penetraron el interior de las estructuras de mayor altura y volumen. En relación a la fase Tzec aún no han sido identificados en Tikal, ni en la periferia, conjuntos de patio representativos de unidades domésticas. Es probable que estos contextos se encuentren dentro del ámbito de estructuras no visibles a simple vista.

Remanentes de arquitectura de fase Tzec identificada en Tikal corresponde a contextos ceremoniales adscritos a localidades de Mundo Perdido y Acrópolis del Norte, representativos de un Conjunto de tipo Grupo E y una Acrópolis Triádica respectivamente. Se conoce una calzada que unió a ambos grupos, lo que indica que las ceremonias públicas asociadas a esos escenarios probablemente se complementaban una con la otra (Laporte y Fialko 1995). Cabe considerar la posibilidad de que en la construcción de dichos conjuntos arquitectónicos de Tikal también hayan participado los ocupantes del Preclásico Medio de los centros periféricos, los que seleccionaron a la colina de Tikal como la ubicación más propicia para establecer un santuario regional común, donde celebraron homenajes a sus ancestros. Se considera que las canteras de las que fueron extraídas las piedras para la construcción posteriormente fueron adaptadas para utilizarlas como reservorios, donde se recolectó el agua de lluvia para el mantenimiento tanto de las personas que actuaban en los precintos ceremoniales en la parte alta, como de las áreas bajas de la colina donde estaban los asentamientos de la gente común.

La existencia en Tikal de un santuario regional desde el Preclásico Medio habría fortalecido la interrelación sociopolítica y económica de los centros de la periferia de la región de la cuenca del río Holmul y el bajo Santa Fe, lo que también pudo propiciar el establecimiento de una ruta cultural y de intercambio asociada a actividades rituales cíclicas. Los administradores de las actividades rituales realizadas en el santuario de Tikal pudieron ser sacerdotes representantes de cada uno de los centros integrados al sistema sociopolítico de la cuenca. El formato estructural y simbólico del registro de solsticios y equinoccios configurado en los Conjuntos de tipo Grupos E es indicativo de una tecnología ideológica llevada por los inmigrantes de la cuenca Holmul desde su lugar de origen. Estas comunidades también estarían adaptadas al medioambiente de los bajos donde habrán desarrollado una tecnología hidráulica y de manejo de aguas que les permitió diseñar y establecer un centro urbano mayor en lo alto de la colina de Tikal, de acuerdo al concepto de que la ciudad debería ser capaz de captar y distribuir su propia agua (Fialko 1999, 2004).

En el epicentro de Tikal se han encontrado escondites y enterramientos correspondientes a la fase Tzec que indican la existencia de un sub-complejo de materiales cerámicos relacionados con ofrendas y enterramientos, particularmente ilustrado con el Mars Orange ware, que incluye formas de cuencos y platos con paredes divergentes, así como el uso de vasijas con vertedera, que pudieron ser utilizadas como contenedores y dispensadores de bebidas especiales, elaboradas con maíz o cacao. En la pirámide radial 5C-54-2 de Tikal (Mundo Perdido), que representó el axis mundi, fue ubicado un enterramiento en pareja con evidencia de decapitación y mutilación dental. En otro contexto, que se relaciona con el área terminal del lado sur de la calzada que unió a Mundo Perdido con Acrópolis Norte, se encontró una vasija del Mars Orange ware que contuvo un cráneo como ofrenda votiva (Laporte y Fialko 1995). El culto a los ancestros asociado a prácticas de decapitación pudo haber sido un rasgo compartido en el ámbito ritual de las comunidades de la periferia de Tikal.

EL PRECLASICO TARDÍO

Para la fase Chuen (300-400 AC), en algunos centros periféricos fueron construidos algunos conjuntos ceremoniales importantes, tal como un Conjunto de tipo Grupo E identificado en Chalpate (Lou 1997), y dos Acrópolis Triádicas existentes en El Zocotzal y Naranjito. Una característica importante observada en estos sitios es la de que se encuentran situados a una distancia promedio de 10 km de Tikal, lo que podría indicar que en esa época pudieron haber evolucionado a un nivel de señoríos autónomos, creando su propio santuario, quizá ya desligados del sistema político aparentemente confederado centralizado entorno al gran santuario construido en lo alto de la colina de Tikal. El formato cuadripartito de la pirámide radial de Mundo Perdido, y el formato triádico de la Acrópolis del Norte, conllevan un simbolismo relacionado con la direccionalidad del esquema geopolítico de los asentamientos en torno a Tikal, desarrollado desde el periodo Formativo. Es muy probable que asentamientos ubicados en la periferia oeste de Tikal también hayan formado parte del sistema geopolítico regional. El señalamiento de los cuatro puntos cardinales y la definición de un axis mundi en Tikal cobran realce en la fase Chuen, cuando la pirámide radial de Mundo Perdido incrementó su volumen y ya muestra mascarones en las cuatro fachadas; lamentablemente no se conoce su iconografía por haber sido mutilados por construcciones posteriores. En relación a la plataforma larga situada en el lado este de la plaza, ésta ya muestra el concepto tripartito, configurado en las tres estructuras que definen las posiciones de los solsticios y los equinoccios. En la Acrópolis del Norte, el concepto tripartito está manifiesto en los templos triádicos. La aguada del templo ubicada entre Mundo Perdido y la Acrópolis del Norte ya tiene una función hidráulica alimentada con agua de la calzada, según lo refiere el canal identificado en la base del muro del lado este. Los peregrinos que visitaron el santuario de Tikal seguramente recolectaron agua de dicho lugar para la realización de sus ceremonias sagradas.

En la fase Cauca surgen otros sitios en la periferia norte de Tikal. En el área relacionada con el Arroyo Negro Norte, situado al norte del bajo Santa Fe, fueron identificados los sitios Jahuia e Isla de los Pinos, que registran ocupación del periodo Preclásico Tardío (Fialko 1999); en dicha zona también se ubican los sitios del Clásico Temprano de El Encanto y Tres Cabezas, que probablemente tuvieron ocupación Preclásica. En la región norte, los sitios Jahuia e Isla de los Pinos funcionaron como islas durante la temporada de lluvias, cerca de ellos se encuentran varias hectáreas de bosque de pinos, mismas que geográficamente coinciden en un área donde confluyen el río Holmul y el bajo Santa Fe. Es probable que los pinos sean descendientes de una formación similar que existió en el periodo prehispánico. Situado en una península que se adentra en la margen sur del bajo Santa Fe, el sitio El Corozal también se convierte en un centro insular durante la época de lluvia, debido a las inundaciones causadas por el rebalse del río Holmul (Vidal, Teufel y Fialko 1996). Varios de los centros periféricos de Tikal ubicados junto al Holmul y al bajo Santa Fe, pudieron funcionar como centros portuarios fluviales. En ellos se desembarcaban los bienes que luego se transportaban por tierra firme a Tikal, donde se ubicó el santuario mayor.

Existe la posibilidad de que los terraplenes defensivos ubicados al este y sur de Tikal hayan tenido un origen Preclásico Tardío, éstos se encuentran asociados a la zona de confluencia del Arroyo Negro Este con el Arroyo Negro Oeste; los terraplenes, además de haber sido construidos como una forma de demarcar límites entre Tikal con Chalpate, y Tikal con Zocotzal, también pudieron tener alguna función hidráulica, debido a que el sector de confluencia de los arroyos arriba mencionados se caracteriza por concentrar una gran cantidad de agua, especialmente durante la temporada de lluvias. Es probable que el sitio El Ramonal, estratégicamente cercano a la confluencia de los arroyos y a los terraplenes defensivos, haya iniciado su trayectoria en el periodo Preclásico.

El crecimiento urbano continuo del epicentro de Tikal en tiempos Cauac se aprecia en el gran volumen que adquirieron Mundo Perdido y Acrópolis del Norte. La existencia de una dinastía local está demostrada por el entierro en un recinto abovedado ubicado en Acrópolis del Norte, y en una escultura antropomorfa tipo barrigón encontrada en el grupo Santa Fe-La Pista (un área residencial en el bajo Santa Fe, a 2 km del centro de Tikal). El personaje tiene un glifo Yax inciso en la espalda, como referencia a su rango especial. Es probable que en el Clásico Terminal la escultura haya sido trasladada desde la parte alta del epicentro de Tikal hasta el grupo Santa Fe para ser re-dedicada. En la región de la cuenca baja del río Holmul, en los sitios de Naranjo, Kanajau y Chanchich, se conoce de esculturas Preclásicas tipo barrigón que fueron re-dedicadas en el periodo Clásico Terminal (Fialko 2005).

En la periferia este de Tikal se encontró evidencia de ocupación Preclásica Tardía en varios asentamientos considerados de rango rural que corresponderían con grupos familiares especializados en un sistema de subsistencia de ambiente fluvial y de bajo. Al hacer una aproximación del radio de influencia que corresponde a sitios como Pimental (P-7), La Miseria (P9), Tambor (P6), Jobonche (P-6), Sachso (P1), Sotsuj (P2), Canti (P3), Zapote Viejo (P4), Escarabajo (P5), y El Tigre (P8), se puede considerar que promedia 1 km, indicando que el espacio entre grupos calculado entre 4 y 5 km en la fase Tzec, se ha reducido a más de la mitad. Dicha estimación parece concordar cercanamente con cálculos de densidad cerámica donde los materiales de fase Cauac prácticamente triplican a los correspondientes a la fase cultural anterior.

La situación de la territorialidad política este y sur de Tikal durante el periodo Preclásico Tardío (fase Cauac), no parece haber rebasado el espacio inherente a los 8 km señalado por los terraplenes defensivos, mientras que en la región norte el territorio intrínseco del estado de Tikal pudo haber llegado hasta los 10 km en la zona del sitio Jahuia, y muy cercano a Jimbal. Está claro que la creciente circunscripción territorial manifiesta en relación a los grupos de la periferia, será una de las causas que derivarán en la expansión de Tikal, hasta Uaxactun, mucho más allá de sus límites tradicionales en el Clásico Temprano. En relación a la frontera sur, Tikal se extiende hasta el sitio El Zapote, en la región de Macanche; y por la región este y sureste se considera que hubo presión sobre la territorialidad de Nakum y Yaxha. Se considera que los centros periféricos de El Zocotzal, Chalpate y Naranjito (situados a una distancia intermedia), que durante la fase Chuen pudieron ganar autonomía, ya la tendrían que haber perdido para el Clásico Temprano; en dichos centros se encontró importante evidencia del horizonte Tzakol. La interrelación de Tikal con sus centros periféricos, tanto en el Clásico Temprano como en el Clásico Tardío, parece haber sido sólida, y está demostrada con la presencia de monumentos esculpidos en los sitios de Uolantun, Corozal, Tres Cabezas y El Encanto, que hacen referencia a la dinastía centrada en Tikal. Más tarde, en el Clásico Tardío se construyen Conjuntos de Pirámides Gemelas en los sitios de Uolantun y Chalpate. Será hasta el periodo Clásico Terminal cuando dichos centros vuelvan a adquirir una relativa autonomía.

Por lo menos en el Clásico Temprano el rio Holmul y el límite este del bajo Santa Fe pudo ser el marcador de frontera natural entre Tikal y Nakum. En los reconocimientos realizados se ha apreciado una discontinuidad o amplio espacio sin presencia de asentamientos rurales, que podría indicar una zona de nadie, vacante o de adyacencia que reforzó la frontera entre ambos estados. Entre Tikal y Yaxha se considera que un tributario asociado al sitio Naranjito y el límite oeste del bajo La Justa pudo ser referencia de la frontera. En los reconocimientos realizados no se aprecia una discontinuidad entre los asentamientos rurales cercanos a la frontera.

Estudios realizados en las periferias de Yaxha y Nakum indican que estos estados tuvieron un proceso de formación similar a lo apreciado en Tikal, aunque sus territorios fueron más restringidos, pues los asentamientos periféricos del Preclásico Medio (fase Tzec), tuvieron un radio de 2.5 km, que es la mitad de lo apreciado en la periferia de Tikal.

En el Clásico Temprano y Tardío los terraplenes que pudieron iniciar como un rasgo hidráulico, se siguen usando, aunque se les acondiciona para una función defensiva. Los sitios Jobonche, Tambor, Medidor, Zotz Ek y La Plaga, se encuentran ubicados en un radio de 1 km de los terraplenes defensivos. Entre ellos, los sitios Jobonche y Tambor tuvieron ocupación del Clásico Temprano, y probablemente del Preclásico, que los involucra con actividades relacionadas con la función de los terraplenes en sus etapas tempranas.

CONCLUSIONES

La ubicación de los sitios arqueológicos de la periferia de Tikal se manifiesta en relación directa con el fácil acceso al agua para la subsistencia, los cultivos y recursos de fauna acuática. Las ubicaciones en vueltas del río o asociación a penínsulas o islas facilitaron realizar aguadas dentro del cauce o a un lado de él, como se aprecia en relación a los sitios Uolantun, Corozal y Jahuia. El principio de realizar aguadas en relación al cauce del río Holmul también pudo coadyuvar a conceptualizar una forma de demarcación de límites territoriales. Varios de los sitios también fueron ubicados en áreas de convergencia entre el río Holmul y sus tributarios, o bien en la convergencia del río con áreas de península dentro del bajo Santa Fe.

El bajo Santa Fe no fue un inhibidor del desarrollo cultural y demográfico en el este de Tikal, pues allí se ha encontrado importante ocupación que en tiempos precolombinos debió ser conocida como parte de un segmento social distintivo por su especial ubicación geográfica y circunstancias de subsistencia. Actualmente, a este segmento social se le define como Comunidades de los Bajos (Kunen et al. 2000).

Los primeros asentamientos de la periferia de Tikal correspondieron a centros aldeanos que dieron inicio en el horizonte Mamom. Cerámica de dicha época fue recopilada en lo profundo de trincheras y túneles de saqueo, que también mostraron indicios de ocupación Chicanel y Tzakol. Los rellenos correspondieron a niveles cercanos a la roca caliza, por lo general contuvieron basureros que incluyeron fragmentos de sílex, y caracoles Pomacea flagellata, en las cercanías pudo haber estructuras aparentemente de función ritual.

En base al análisis de distribución de sitios del Preclásico, estos se encuentran distribuidos entre los 4 y 5 km indicando el espaciamiento calculado por los primeros inmigrantes a la región. Estos sitios Preclásicos siguieron siendo ocupados a través de los diversos periodos culturales, por lo que sus dimensiones fueron incrementadas en cuanto a volumen constructivo, deviniendo en centros urbanos mayores y centros urbanos menores. Aunque el clan/linaje asociado aumentó, y probablemente ocupó mayor área para sus viviendas, no se conoce todavía un centro preclásico puramente habitacional.

Por lo general, subyacente a arquitectura Clásica Temprana se encuentran restos de ocupación Preclásica, lo que permite crear una inferencia de área de distribución de dichos centros. Es muy raro encontrar un sitio Clásico Temprano construido en un solo esfuerzo.

Los asentamientos periféricos más importantes situados en la cuenca Holmul que se encuentran más cercanos a Tikal, no contienen Acrópolis Triádicas, o bien Conjuntos de tipo Grupo E, que son complejos en donde se conmemoraba a los ancestros y se realizaban eventos calendáricos. Es probable que estos centros pudieron funcionar como centros portuarios fluviales y de bajo; en el Preclásico Medio quizá fueron entidades independientes, aunque más tarde, a inicios del Preclásico Tardío, se llega a generar una preeminencia desde Tikal, donde se construyó una Acrópolis Triádica y un Conjunto de tipo Grupo E de gran tamaño, indicativos de la instauración de un santuario mayor, probablemente con influjo regional al que se acudía desde los centros periféricos.

REFERENCIAS

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