Asociación Tikal

14 – TRES ISLAS: UN PEQUEÑO CENTRO DE COMERCIO DE LAS TIERRAS BAJAS EN EL RÍO PASIÓN, SAYAXCHE, PETÉN – Edy Barrios y Claudia Quintanilla – Simposio 21, Año 2007

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Barrios, Edy y Claudia Quintanilla

2008        Tres Islas: Un pequeño centro de comercio de las Tierras Bajas en el río Pasión, Sayaxche, Petén. En XXI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2007 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.214-238. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

14

TRES ISLAS: UN PEQUEÑO CENTRO DE COMERCIO DE LAS TIERRAS BAJAS EN EL RÍO PASIÓN, SAYAXCHE, PETÉN

Edy Barrios

Claudia Quintanilla

Centro Universitario de Petén-USAC

Palabras clave

Arqueología Maya, Petén, río Pasión, Tres Islas, Conjunto de tipo Grupo E, estelas, relación comercial, Clásico Temprano, Clásico Tardío, entierros, ofrendas, obsidiana

Abstract

TRES ISLAS:

A SMALL COMMERCIAL CENTER IN THE PASIÓN RIVER LOWLANDS, SAYAXCHE, PETEN

The Pasion River was a communication route through which an indispensable flow of products, persons, and ideas, converted it into not only an important conduit of development but also into an essential generator of progress for Maya culture. Located in a strategic position along the river’s edge, Tres Islas, a small but famous settlement, thanks to its Early Classic monuments with non-Maya iconographic influences, is analyzed here in light of investigations undertaken in the architectural group known as Group 1 and the Plaza of the Stelae. The development of settlement was based on the site’s strategic location atop a hill where the visibility of the river permits control and inspection of commercial movements that took place along this important communication route.

El sitio arqueológico Tres Islas se localiza en la margen oeste del río Pasión, en el municipio de Sayaxche, Petén, aproximadamente a 20 km al norte de Cancuen, 20 km al oeste de Machaquila y 20 km al sur de Ceibal (Figura 1).

Tres Islas fue reportado, mas no visitado, durante las expediciones realizadas por T. Maler en 1905 y S. Morley en 1938, siendo Ian Graham en 1965 el primero en visitarlo y hacer pequeñas excavaciones en el lugar, al mismo tiempo que fueron reportadas tres estelas caídas sin montículos asociados (Tomasic et. al. 2005).

Las investigaciones llevadas a cabo por el Proyecto Cancuen evidenciaron que el asentamiento consiste de un grupo ceremonial con tres estelas y un altar; mientras que 200 m al suroeste se encuentra el Grupo 1, compuesto de cuatro estructuras largas de no más de 1.50 m de altura (Demarest y Barrientos 2004; Tomasic et al. 2005; Figura 2). Los dos grupos están a pocos metros de la orilla de una escarpa que tiene una vista extensa al río Pasión, con la particularidad que las estelas cuentan con las fechas más antiguas conocidas hasta ahora en la región (Mathews 1985).

En la presente versión digital se ha incluido una serie de figuras y esquemas que representan el trabajo y complementan las ideas expuestas en la plática (Figuras 10 a 23).

LA PLAZA DE LAS ESTELAS

El grupo ceremonial se forma por tres estelas (Figura 3) que fueron ubicadas sobre una pequeña plataforma de 8.50 m norte-sur por 5 m este-oeste, en una línea orientada de norte a sur, con sus lados tallados viendo hacia un altar liso situado directamente al oeste de la estela central (Estela 2). Las Estelas 1 y 3 representan a un ancestro del linaje de Tres Islas, que muestra claras semejanzas en su indumentaria y posición con los laterales de la Estela 31 de Tikal, en donde se representa a Yax Nuun Aiin I vestido con indumentaria Teotihuacana. Sobrevuela en ambas estelas la gran ave protectora común en los monumentos de la Costa del Pacífico y en la base en donde se paran los personajes hay una gran guacamaya, K’inich Mo’ Witz, que seguramente es el topónimo de Tres Islas como lugar sagrado y ritual. La Estela 2 es un monumento con imágenes e inscripciones en la parte frontal y en los laterales, al contrario de las otras, los personajes retratados en ella cuentan con características puramente Mayas, al igual que el personaje central de la Estela 31 de Tikal (Tomasic y Fahsen 2004).

Cada estela tuvo una ofrenda dedicatoria compleja, en algunos casos compuestas por vasijas, una volcada sobre la otra (borde contra borde), conteniendo en su interior diferentes materiales líticos como jade, pedernal y obsidiana; además de materiales marinos como coral y conchas del mar Caribe, de la siguiente manera.

Estela 1

Estela 2

Estela 3

Obsidiana

240 lascas

9 núcleos agotados

13 lascas

seis núcleos agotados

18 núcleos agotados

Pedernal

más de 300 lascas

58 lascas y núcleos

Cerámica

dos vasijas colocadas borde contra borde

dos vasijas colocadas borde contra borde

Jade y/o

jadeíta

seis figuras talladas: una tortuga, una concha, un jute, una mano humana, un rostro antropomorfo en perfil y una probable piedra de pulimento

una pieza no tallada (del tamaño de una toronja)

Concha

seis piezas de concha y coral del Mar Caribe

Cuadro 1. Ofrendas dedicatorias de las estelas de Tres Islas

(Tomasic y Quintanilla 2003; Tomasic et al. 2005)

Las tres estelas fueron dedicadas en el año 475 DC, pero los textos son retrospectivos, refiriéndose a eventos acaecidos en los años 400 y 416 DC, por tanto, la coincidencia de fechas desde 8.17.1.4.12 de la Estela 31 de Tikal (378 DC) hasta la llegada de Yax K’uk Mo’ a Copan en 8.19.10.0.0 (426 DC) y luego la de 9.2.0.0.0 (475 DC) en Tres Islas, marca una etapa que duró un siglo, en que elementos foráneos influyen en el área Maya con una presunta intrusión Teotihuacana o al menos una influencia importante (Tomasic y Fahsen 2004).

Además, luego de constatar la ubicación original de los monumentos de Tres Islas (Figura 4), se ha sugerido que el conjunto habría funcionado como un observatorio solar, ya que cuando los mismos ángulos y alineamientos se aplican al grupo de estelas, estos corresponden a las del Grupo E de Uaxactun, con el único altar en la plaza de las estelas, cumpliendo la función de la Pirámide E-7 de Uaxactun, mientras que las Estelas 1 y 3 estarían marcando los equinoccios y solsticios (Tomasic y Quintanilla 2003). A este tipo de conjuntos se le han asignado funciones como la observación solar, el manejo de las energías sagradas, lugar ceremonial de carácter agrícola o bien como medio para controlar las relaciones de carácter comercial resultantes del control de la información proporcionada por el conocimiento de los movimientos solares (Laporte 2001).

Figura 1 Cuenca del río Pasión, Sayaxche (Tomasic et. al 2005)

Figura 2 Mapa del Parque Arqueológico Tres Islas (modificado de Tomasic et. al 2005)

Gracias al software Stellarium 0.7.1 se ha podido ver el cielo desde K’inich Mo’ Witz, ahora Tres Islas, el 21 de marzo del 475 DC, día del equinoccio de primavera y que a la vez, es la fecha de dedicación del conjunto de estelas en la conmemoración del final del Katun 9.2.0.0.0. Una interesante serie de conjunciones y alineaciones entre el Sol, la Luna, Venus, Mercurio y Marte, se sucede al amanecer desde al menos diez días antes, hasta diez días después de la fecha conmemorada en los tres monumentos.

Cabe mencionar que las investigaciones en el Grupo de las Estelas han arrojado materiales cerámicos que permiten datar el uso del espacio que ocupa para el Preclásico Tardío y Clásico Tardío, sin que se encontraran evidencias contemporáneas a las fechas grabadas en las estelas.

Figura 3 Estelas 1, 2 y 3 de Tres Islas (Graham 1965)

EL GRUPO 1 DE TRES ISLAS

Se definieron tres de las cuatro estructuras que lo conforman, en donde se evidenció una continuidad de ocupación y construcción que va desde el Preclásico Tardío hasta quizá el Postclásico Temprano.

Se trata de una plaza de aproximadamente 60 m por lado (3600 m²; Figura 5), compuesta por cuatro estructuras (quizá una quinta de muy pequeñas dimensiones y altura que está fuera de los límites del Parque). La Estructura 1 es la más alta de todas (1.2 m de altura) y se ubica en el extremo sureste de la plaza, unos pocos metros al norte de esta, se encuentra la Estructura 2 (0.6 m de altura), ocupando entre ambas el lado este de la plaza; mientras que en el lado norte la Estructura 3 cierra la plaza en ese costado, siendo esta una plataforma muy larga pero baja (0.85 m de altura), y finalmente la Estructura 4 que es la más baja de todas (0.3 m de altura), que cierra la plaza en su lado oeste; en tanto que el sur queda completamente abierto, por lo que ningún edificio obstruye la visibilidad sobre el río. Hay que mencionar que ninguna edificación tuvo techos de mampostería, sino más bien son plataformas con paredes de bajareque y techos de materiales perecederos soportados por los muros de mampostería de los basamentos. Todas las edificaciones y construcciones tienen 10º de desviación hacia el este del norte magnético.

Figura 4 Planta de la Plaza de las Estelas, Tres Islas

Asociados a la Estructura 1 se han localizado tres entierros: el más antiguo de ellos, el Entierro 4, designado con este número de acuerdo a la nomenclatura correlativa en el momento de la excavación (Figura 6), fue colocado dentro de una cista frente a la fachada oeste y se ha datado para el Clásico Temprano (Tzakol) asociado a una compleja serie de ofrendas. Además, próximo a la esquina noroeste (Figura 7) fue sepultado el Entierro 1 durante la primera parte del Clásico Tardío (Tepeu 1) y finalmente, también durante el Clásico Tardío (Tepeu 2) frente a la fachada norte se encontró bajo una cista el Entierro 3, el cual incluía entre sus ofrendas un plato trípode proveniente de la región de Salinas de los Nueve Cerros y un cuenco policromo sobre naranja con inscripciones jeroglíficas cerca de su borde al más puro estilo Saxche-Palmar, pero con una pasta proveniente de las Tierras Altas (R. Bishop, comunicación personal 2007), además de otro cuenco muy similar pero que estaba fragmentado.

Las características de cada edificio y la distribución espacial de estos llevan a proponer que el Grupo 1 debió funcionar a partir del Clásico Temprano a manera de un complejo ritual en área residencial identificado como Patrón de Plaza 2 (Becker 2003). Las tres sepulturas asociadas a la Estructura 1 (Figuras 5 y 7), proporcionan el carácter funerario a la edificación, la cual resulta ser la más alta de las que componen el grupo, además de hallarse en el lado este de la plaza. La sepultura del Entierro 4, cuyo ocupante es reconocido como un dirigente local durante el Clásico Temprano, es un evento de singular importancia, ya que al asociarlo con las fechas registradas en los monumentos de la Plaza de las Estelas, es evidencia de la importancia política, histórica, religiosa y ritual del asentamiento.

Figura 5 Planta del Grupo 1 de Tres Islas

TRES ISLAS Y SU RELACIÓN ESTRATÉGICA CON TIKAL

El alto desarrollo alcanzado por ciudades como Tikal durante el Preclásico Tardío-Clásico Temprano, habría incitado en buena medida el impulso a comerciar, basado en su cada vez mayor capacidad de producción y acumulación (causalidad de acumulación), lo cual apunta a considerar a esta gran metrópoli como un lógico punto de inicio del comercio en el que luego de traspasado el efecto local de la regresión, sus habitantes debieron verse en la imperante necesidad de expandir sus áreas de influencia y crear así una tecnología de suministro de bienes necesarios, requiriendo al mismo tiempo el establecimiento de puntos intermedios que cumplieran con la función de almacenar productos y ser puntos inevitables y seguros, de reaprovisionamiento y contacto.

La similitud de las estelas de Tres Islas con la Estela 31 de Tikal sugiere la existencia de lazos de unión en la conmemoración de los eventos retratados. Al igual que en Copan, podría tratarse de la representación de un personaje que arribó desde Tikal o bien, bajo la garantía de esta última, por lo cual aparecen los atuendos foráneos cuyo uso y simbolismo está ligado a la implantación de sistemas políticos y económicos, así como a la introducción de cánones culturales asociados a los grupos dominantes vinculados al mayor foco generador de cultura de la época: Tikal.

Si se toma en cuenta el minucioso análisis planteado por R. Adams (1978:27-35) sobre los tiempos de viaje y las distancias recorridas, se menciona al río Pasión como una de las vías más rápidas para la comunicación entre Kaminaljuyu y Tikal (Figura 8; entre 15 y 30 días) con una ruta mixta que por tierra cruzaría las Verapaces hasta acceder al río, para que luego de navegar por él hasta alcanzar Sayaxche o quizá Ceibal (de dos a cuatro días), se continuara por tierra nuevamente hacia Tikal, lo que confirma además la estratégica localización de Tres Islas, ya que todas las ciudades importantes de la región se encuentran aproximadamente a un día de viaje de Tres Islas, y a dos días entre ellas. Esta situación obligaría a muchos de los viajeros y comerciantes a buscar puntos intermedios para pernoctar con seguridad, lo cual debió ser aprovechado por el pequeño linaje asentado en el Grupo 1 de Tres Islas, asegurándose la continuidad en la ocupación del lugar durante un largo periodo gracias al constante fluir de bienes y personas.

Figura 6 Entierro 4, Grupo 1, Tres Islas

Figura 7 Planta Entierros 1 y 3, Grupo 1, Tres Islas

LA PARTICIPACION DE TRES ISLAS EN LA HISTORIA REGIONAL

La posición estratégica de Tres Islas lo convirtió en un lugar ideal para conmemorar eventos históricos asociados a linajes poderosos. Hay que recordar que las áreas culturales dependen de la existencia y eficiente funcionamiento de redes comerciales capaces de manejar un constante, multidireccional y cuantitativo flujo de personas, mercancías e ideas. Las fuentes etnohistóricas confirman la vocación de los Mayas por las actividades comerciales; y los ríos, como el Pasión, fueron vías de comunicación de vital importancia.

Esto evidencia el papel esencial del río y del comercio como medios generadores de la distribución espacial de artefactos, de técnicas de manufactura y de materias primas, provocando a la vez contactos entre aldeas, pueblos, ciudades y regiones, incitando una comunicación que permitió la transferencia de conocimientos, ideologías, modas, estilos, e influyendo indefectiblemente en las relaciones políticas, sociales y económicas entre los puntos de comercio, de producción y consumo.

Si bien desde los vacilantes primeros años de ocupación y colonización de la región del Pasión durante el Preclásico Medio (900-400 AC), ya existen evidencias de intercambios con distintas regiones (Willey 1977:159), es durante el Preclásico Tardío cuando el fortalecimiento económico incentiva un crecimiento poblacional en todas las Tierras Bajas Mayas, que exige una mayor cantidad de bienes satisfactores de necesidades, creadas por una cada vez mayor división del trabajo y la escasez de ciertas materias primas en la región.

El asentamiento de Tres Islas se origina en el Preclásico Tardío (400-250 AC), y consiste de una unidad residencial sencilla, cuyos habitantes gozaban de la riqueza natural del río y las tierras en sus márgenes, aunque también estaban involucrados en una ruta comercial establecida que proveía a los asentamientos mayores como Altar de Sacrificios, Ceibal e incluso, el centro de Petén.

Los habitantes sobreviven sin demasiados cambios a finales del Preclásico y a la transición al Clásico Temprano aferrándose a las tradiciones Chicanel, las cuales estaban bien arraigadas en su modo de vida, a pesar del casi total despoblamiento de Ceibal, pero ayudados por al auge de Altar de Sacrificios.

La erección del conjunto ceremonial a manera de un Conjunto de tipo Grupo E durante el Clásico Temprano (250-550 DC) en un área donde los ejemplos son escasos, conduce a pensar en la participación de los habitantes de Tres Islas en una tradición cultural compartida en un espacio extenso dominado por la hegemonía de Tikal.

Se ha mencionado el carácter expansionista de Tikal durante este periodo, cuando consolida su posición, opacando en primer lugar a los centros ubicados en sus alrededores próximos y luego extendiéndose cada vez más y más (Sharer 1994:138-210), lo cual solo se pudo lograr por dos medios: el primero es colonizando nuevas tierras, y el segundo a través del control de las personas que a su vez controlan las fuentes de materias primas más valiosas, así como las rutas comerciales.

Dicha expansión económica, ideológica y organizativa tendría una difusión y aceptación lenta en la región del Pasión, cuyo efecto colateral se aprecia en el titubeante cambio y abandono de las tradiciones del Preclásico Tardío, tal como lo demuestra la cerámica Chicanel encontrada como ofrenda de las estelas, tal y como lo sugirió C. Lincoln (1985:64-9).

Este tipo de conjuntos se ha asociado a rituales astronómicos o agrícolas, generando a la vez la necesidad de la obtención de bienes rituales aun y cuando la evidencia de ocupación en la región es escasa en este periodo; mientras que la similitud de las estelas de Tres Islas con la Estela 31 de Tikal sugiere la existencia de lazos de unión en la conmemoración de los eventos allí retratados. Al igual que en Copan (Sharer 2003), podría tratarse de la representación de un personaje que arribó desde Tikal o bien bajo la garantía de este último, por lo cual aparecen los atuendos foráneos cuyo uso y simbolismo está ligado a la implantación de sistemas políticos y económicos, así como a la introducción de cánones culturales asociados a los grupos dominantes (Stuart s.f.).

Las ofrendas dedicadas a las estelas, además de presentar una complejidad ritual asociada a la cosmovisión Maya, son muestras de la capacidad de adquisición y de comercio, ya que los distintos productos ofrendados provienen de distintas y distantes regiones geográficas.

La erección de las tres estelas en el año 475 DC, y la sepultura del Entierro 4 durante el mismo periodo, con la clara diferenciación social que presenta, son eventos que marcan una evidente conexión con las tradiciones del centro de Petén a nivel cerámico, escultórico y simbólico.

La estrategia de Tikal tomó otro rumbo a partir del 650 DC, luego del establecimiento de un ala de su linaje gobernante en Dos Pilas (Martín y Grube 2000). Sin embargo, a pesar de la posterior expansión del dominio en la región de esta última ciudad, el papel de Tres Islas en la red comercial del río Pasión no fue alterado en mucho, elevando el flujo de mercancías y personas en la medida que la población en toda el área aumentaba a sus niveles máximos.

El acelerado crecimiento poblacional y alto grado de desarrollo alcanzado durante el Clásico Tardío (550-830 DC), asociado a un perfeccionamiento en las técnicas productivas tanto agrícolas como artesanales, y a un alto grado de especialización en el trabajo, no hubiesen tenido lugar si la organización social y política tuviera fallas severas tanto en su base social como en la filosófica y cosmogónica. Es allí donde la necesidad de conservar los puntos estratégicos como Tres Islas, con un pasado atado a linajes antiguos y asociado con el culto al Sol y al transcurrir del tiempo, debió ser decisivo en la continuidad de ocupación del lugar por una misma familia que dilató conmemorando a sus ancestros, como lo demuestran las sepulturas de los Entierros 1 y 3, así como nuevas versiones de las Estructuras 1, 2 y 3 del Grupo 1 (Figura 9).

Los años posteriores a la interrupción y rompimiento en el flujo comercial y de intercambio en esta vía de comunicación durante el Clásico Terminal (830-950/1000 DC), fueron sumamente difíciles, tal y como lo demuestran las escasas evidencias encontradas en los distintos asentamientos, entre los que se incluye a Tres Islas.

Al ser totalmente desarticulada esta importante red comercial durante el Postclásico (1000-1697 DC), algunos pequeños grupos itinerantes habrían utilizado ocasionalmente el río para trasladarse en búsqueda de nuevos bienes y de lugares ricos y sanos para vivir, sin que cualquier intento permitiera un resurgimiento de la región. Las evidencias recuperadas en Tres Islas muestran que, si bien el nivel de contacto no alcanzó las dimensiones logradas en los centros más poderosos de la región, la relación con distintas regiones fue continua y constante, evidenciando el papel fundamental del comercio en la estructura económica de los habitantes del lugar en esta trama de aprovisionamiento e intercambio.

Un claro ejemplo del intercambio continuo que tenía lugar en Tres Islas lo brinda el acceso a materiales como la obsidiana, el cual sus habitantes obtuvieron durante la extensa ocupación del asentamiento tal y como lo ilustra el siguiente cuadro de los datos recuperados en el Grupo 1.

Preclásico Tardío

Clásico Temprano

Clásico Tardío

Clásico Terminal

Postclásico

11.24%

12.36%

55.06%

15.73%

5.61%

Cuadro 2. Distribución proporcional de muestras de obsidiana por periodo

CONCLUSIONES E INTERPRETACIONES GENERALES

Las similares distancias desde Tres Islas con por lo menos cuatro regiones importantes durante este periodo, apuntan a la necesidad de la creación o mantenimiento de centros redistribuidores, ya que estos centros estarían localizados en o cerca del punto de intersección en donde tres o más subregiones se encuentran (Renfrew 1975), papel que habría jugado muy bien la población de Tres Islas, que si bien no ve un incremento sensible en el volumen de las transacciones controladas por ellos debido a la fuerte intervención y centralismo desde la región de Petexbatun, cuando menos les permite tener cierta vigilancia y acceso a un mercado rico y fluido.

Además, no hay que olvidar que las crecidas y bajadas del nivel de agua del río Pasión repercuten en la capacidad y facilidad de transporte, razón por la que un centro ritual dedicado al control y conocimiento del transcurrir del tiempo, ubicado a distancias similares entre ciudades importantes, sería un punto intermedio para descansar y reaprovisionarse de víveres y mercadería, siendo a la vez un asentamiento ideal para llevar a cabo transacciones comerciales cumpliendo muy bien con la función de un punto de contacto y de depósito de productos.

El caso de Tres Islas encaja con el modelo planteado por C. Renfrew (1975:4-20), en el cual uno de los efectos del comercio, la emulación, indica que el comercio externo lleva artículos exóticos de prestigio, tal como las ofrendas de las estelas, así como nexos simbólicos, como las representaciones de los personajes retratados en ellas, lo que confiere estatus a aquellos individuos que controlan el suministro de productos.

Figura 8 Principales rutas de intercambio del área maya

Figura 9 Perfil de excavación, muro Sur, Estructura 3, Grupo 1, Tres Islas

En cuanto al supuesto origen Teotihuacano de Tres Islas, las evidencias en la cultura material (tan solo dos navajas de obsidiana verde de Pachuca), no permiten confirmar ninguna otra relación más que la simbólica y estilística asociada únicamente con las esferas más altas de la sociedad, igualando las evidencias reportadas en Tikal (Iglesias 2003), lo que tendrá que ser visto como una apropiación local de simbolismos de prestigio y legitimación.

Los últimos años han visto un nuevo incremento y recolonización de la región del Alto Pasión, y entre los diferentes poblados sobresale el parcelamiento conocido como El Pato, que además de ser uno de los mayores poblados en varios kilómetros a la redonda, fue la base de operaciones para llevar a cabo las investigaciones en Tres Islas, debido a que se trata del centro comercial de mayor importancia en la zona y en donde el acceso a ciertos servicios es más cómodo, aun y cuando la mayoría de las construcciones de sus habitantes son de madera, bajareque u otros materiales perecederos.

Sin embargo, solamente durante los días de plaza o mercado, comúnmente los sábados, es cuando el volumen de las transacciones, así como la cantidad de productos intercambiados y la afluencia de personas, ve un fuerte incremento comparado con el resto de la semana, ya que desde todas las aldeas vecinas, tanto productores como mercaderes y compradores, se reúnen en ese poblado primordialmente con fines comerciales, pero también en algunos casos por motivos sociales, políticos, familiares, etc. Este caso ilustra una analogía moderna del papel que pudo jugar Tres Islas en el desarrollo de la región en base a su importancia comercial, estratégica e histórica vinculada desde siempre con el río Pasión.

Las evidencias de la cultura material recuperada en las excavaciones realizadas en Tres Islas demuestran que, si bien el nivel de contacto no alcanzó las dimensiones logradas en los centros más poderosos de la región, la relación con distintas regiones, tanto internas como externas, fue continua y constante jugando un papel fundamental en la estructura económica de los habitantes del lugar y de los demás puntos inmiscuidos en esta trama de aprovisionamiento e intercambio.

La posición estratégica del lugar, ubicado muy próximo a la confluencia del río Santa Amelia con el Pasión, así como el hecho de contar con una vista muy amplia sobre el río, convirtieron a Tres Islas en un lugar ideal para conmemorar eventos históricos, asociados a linajes poderosos provenientes, probablemente de Tikal, que con el afán de asegurarse la adquisición de productos necesarios para el buen funcionamiento de su organización económica y social, se aventuró en ampliar sus áreas de influencia y por consiguiente las redes comerciales controladas, poniendo en evidencia la estrecha relación que debió tener el comercio con la estructura jurídico-política de la civilización Maya desde periodos tempranos, apoyándose en la geografía local relacionada a elementos cosmológicos.

Finalmente, hay que mencionar que la injerencia del comercio en la estructura ideológica de la cultura Maya, puede ser visto en la conmemoración asociada a los linajes gobernantes de Machaquila y Cancuen, evocada en los textos de las estelas, como un reflejo de la necesidad de los grupos dominantes por establecer el origen de su poder y descendencia, y a la vez crear un sentido de identidad entre sus súbditos. A ello se puede agregar la importancia del culto al transcurrir del tiempo y a la observación solar, y al manejo de las energías sagradas que se nota en la composición espacial de la Plaza de las Estelas, sirviéndose de la importancia comercial del lugar gracias a la fluidez que permite la navegación del río Pasión.

REFERENCIAS

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Figura 10 Ubicación de Tres Islas

Figura 11

Figura 12 Sección y reconstrucción de la Plaza de las Estelas de Tres Islas

Figura 13

Figura 14

Figura 15

Figura 16 Ocupación del Clásico Tardío

Figura 17

Figura 18

Figura 19

Figura 20

Figura 21

Figura 22

Figura 23

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