Asociación Tikal

12 – LA CERÁMICA ROJO SOBRE ANTE DEL PRECLÁSICO MEDIO EN EL SITIO NARANJO, GUATEMALA – Mónica De León – Simposio 21, Año 2007

Descargar este articulo en formato PDF

De León, Mónica

2008        La cerámica Rojo Sobre Ante del Preclásico Medio en el sitio Naranjo, Guatemala. En XXI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2007 (editado por J. P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.178-197. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

12

LA CERÁMICA ROJO SOBRE ANTE DEL PRECLÁSICO MEDIO EN EL SITIO NARANJO, GUATEMALA

Mónica De León

Universidad de San Carlos de Guatemala

Palabras clave

Arqueología Maya, Altiplano Central, Naranjo, relación con estilo Olmeca, cerámica, cerámica Rojo Sobre Ante, iconografía, Preclásico Medio

Abstract

RED-ON-BUFF CERAMICS AT MIDDLE PRECLASSIC NARANJO, GUATEMALA

From excavations at Naranjo during August, 2005, to March, 2006, ceramic deposits were found at different areas of the site, from which came the noteworthy Red-on-buff ceramics with their peculiar designs. This ceramic type begins in the Middle Preclassic Las Charcas to Providencia phases, and the designs include anthropomorphic and zoomorphic forms, some showing Olmec style and others Maya, all of which reflect the cognitive and religious conceptions of Naranjo society. During the Preclassic, the Olmec expansion arrived in the highlands and Pacific Coast of Guatemala, the coastal areas showing the majority of this early ceramic. Undoubtedly, Naranjo formed part of this cultural exchange during the Middle Preclassic, contributing new data to the understanding of interregional relationships in Mesoamerica.

La cerámica ha jugado un papel muy importante en toda investigación arqueológica para determinar diferentes aspectos de una cultura en sí, como la vida social, política, religiosa, los fechamientos, relaciones dentro de áreas aledañas o con otras regiones, etc. El siguiente estudio tiene como objetivo examinar cuidadosamente un tipo cerámico del Preclásico Medio que es relevante para comprender aspectos simbólicos y sociopolíticos de la sociedad Preclásico Medio de Naranjo en el Altiplano Central de Guatemala.

El análisis se realizó en base al método Tipo-Variedad-Modal (TVM) y el método comparativo para identificar relaciones con otras áreas. Este estudio también se enfocó en la simbología que representa la cerámica Rojo Sobre Ante, a través de un estudio iconográfico de los diseños estilísticos que decoran las vasijas. La iconografía es un ente eficaz para este propósito, el cual consiste en identificar y explicar los motivos estilísticos que presenta dicha cerámica y determinar que acción cumplían o a que acontecimiento estaba destinada esta vasija.

En la presente versión digital se ha incluido una serie de esquemas y fotografías que se relacionan con los materiales cerámicos documentados en esta plática (Figuras 11 a 24).

BREVE DESCRIPCIÓN DEL SITIO

El sitio arqueológico Naranjo se ubica en el Altiplano Central de Guatemala, 3 km al norte del centro mayor de Kaminaljuyu y en la base del Cerro Naranjo (Figura 1). Fue visitado en diferentes fechas por varios investigadores, dentro de ellos destacan el fotógrafo Edward Muybridge en 1875, Williamson en 1877 y Shook entre los años de 1940 y 1950 (Arroyo 2006:3-7). Luego de estas visitas el sitio no fue investigado hasta la actualidad, cuando debido a la creciente urbanización que se vive en el país se llevó a cabo el Proyecto de Rescate Naranjo, bajo la dirección de Bárbara Arroyo, consistiendo en tres temporadas de campo junto con gabinete, desde agosto del 2005 hasta la fecha.

Naranjo cuenta con un área central donde se localiza el Montículo 1, Montículo 2, Plataforma Norte, Plataforma Sur, incluyendo tres líneas de monumentos que van de norte a sur (Figura 2). En el lado oeste del Área Central se encuentra un cerro natural y al norte de la misma, el Montículo 3 (Arroyo 2006:11-49). Durante las temporadas de campo se pudieron determinar tres nacimientos de agua que están secos actualmente, uno en el sector suroeste y dos en el lado noroeste del sitio a la orilla del barranco, hallándose en uno de ellos una estela que en algún momento formó parte de un ritual realizado por los habitantes del sitio.

Estas fuentes de agua fueron de vital importancia para la subsistencia de los habitantes de Naranjo, como lo indica Pérez (1964:142). En el área de Naranjo existían tres vertientes, propicias para fundar en sus cercanías un asentamiento. En la actualidad todavía fue posible observar en el mes de Septiembre dos nacimientos, uno grande en el lado suroeste y el otro en el noroeste. Posiblemente existieron más riachuelos en la periferia de Naranjo durante la época prehispánica que actualmente ya desaparecieron.

Figura 1 Mapa de ubicación de Naranjo

Figura 2 Mapa del sitio arqueológico Naranjo

El PRECLÁSICO MEDIO EN NARANJO

Las sociedades prehispánicas se establecieron en diversos lugares del Altiplano, siendo la principal ubicación los valles, buscando ríos, lagunas, nacimientos, como también laderas de montañas. La localización de los sitios jugó un papel principal en el desarrollo de las sociedades que se mantuvieron en contacto con diferentes culturas a nivel mesoamericano. No hay duda que al hablar de interacción entre culturas se está ante una complejidad social y política que inicia desde el Preclásico en Mesoamérica.

El Altiplano Central formó parte de este intercambio cultural como un punto estratégico que comunicaba Tierras Altas del Norte con la Costa Sur, siendo a la vez cuna de varios sitios que se desarrollaron durante el Preclásico, como Kaminaljuyu, Canchón, Piedra Parada, El Rosario-Naranjo, Miraflores, Las Charcas, Naranjo, entre otros.

En las Tierras Altas Centrales de Guatemala, se ha identificado un buen número de sitios en un contexto temporal para el Preclásico que inicia en 1500 AC. Para este periodo es que se define la Fase Las Charcas, gracias al estudio de Shook y Alfred V. Kidder en 1943, con base a la cerámica recuperada de varios pozos antiguos de ‘’basura’’ encontrados en la Finca Las Charcas (Shook y Popenoe de Hatch 1999:292). Al definir Shook esta fase situó varios sitios del Altiplano Central de Guatemala con cerámica Las Charcas, uno de ellos Naranjo, que visitó entre 1940 y 1950.

Al haberse realizado las respectivas investigaciones de campo y gabinete se hicieron diversos análisis de materiales, siendo estos: muestras de radiocarbono que dieron fechas para el Preclásico Medio y Clásico Tardío; cerámica que presenta diseños Olmecas como una ideología que se extiende en toda Mesoamérica y otros diseños Mayas que más adelante se describirán; la obsidiana como un producto que fue comercializado en varios sitios, siendo su mayor exponente la fuente de El Chayal, lítica, entre otros. En base a ello se pudo determinar que Naranjo fue un sitio ceremonial ocupado en el Preclásico Medio durante las fases Las Charcas y Providencia, abandonado en el Preclásico Tardío y revisitado en el Clásico Tardío, como indica Arroyo (2006:136), dicha actividad del Clásico Tardío fue posiblemente un peregrinaje al lugar.

ANTECEDENTES DE LA CERÁMICA ROJO SOBRE ANTE

La tradición Rojo Sobre Ante se desarrolla en varios sitios de Mesoamérica para el Preclásico Medio. Sharer y Gifford (1970:445) explican que esta clase de cerámica Rojo Sobre Ante se relaciona con cerámica temprana de las Tierras Bajas en el Grupo Jocote. También se tiene noticias en Tierras Altas del Norte, en el valle de Salamá para el Preclásico Medio y continúa hasta el Preclásico Tardío (Sharer y Sedat 1999:217).

Según esto hay sitios que presentan similitud a la cerámica Rojo Sobre Ante de Naranjo, como en su acabado de superficie, forma, decoración de cuencos de labio rojo sobre ante y los famosos cántaros globulares punzonados característicos del Preclásico en el valle de Guatemala y la Costa Sur. Pero el material de Naranjo difiere en un aspecto, pues posee diseños estilísticos zoomorfos y antropomorfos, y este tipo de cerámica únicamente se ha encontrado en el Altiplano Central, no se conoce otro material que contenga los mismos diseños fuera de esta área.

Dentro de los sitios donde se ha localizado evidencia de la cerámica del presente estudio, se puede mencionar a Kaminaljuyu, lugar en que se han llevado a cabo varios proyectos arqueológicos de rescate y salvamento en diferentes sectores del sitio; entre estos están los Proyectos Gran Vía, Miraflores, Kaminaljuyu-Farmacia Carolina (Valle 2004), donde la cerámica Rojo Sobre Ante comparte muchas características en común con el grupo cerámico Pilar, originalmente definido por Wetherington en Kaminaljuyu. Este grupo pertenece a la clase Embudo Ante o Sumpango denominada así por Juan Luís Velásquez (Valle 2004).

Otro de los proyectos que muestra este material es uno de los realizados en el Montículo La Culebra, dirigido por Rosa Maria Flores (2004), donde el material del Grupo Guaymango es similar al Rojo Sobre Ante en base a sus componentes cerámicos, estando este grupo fechado para el Preclásico Medio en la Fase Providencia, al igual que el Grupo Pilar.

También en el área de Santiago Sacatepéquez, municipio del departamento de Sacatepéquez, se halló un botellón del Preclásico Medio con tres piezas del Grupo Pilar, pertenecientes a las Fases Las Charcas y Providencia (Velásquez 1992) y el Proyecto de Rescate Piedra Parada (De León y Valdés 2002), donde Popenoe de Hatch identificó material Rojo Sobre Ante que es idéntico al material de Naranjo. Ella indica que este grupo cerámico se extiende en todo el Altiplano Central y es característico de la fase Las Charcas (Popenoe de Hatch, comunicación personal 2007).

DESCRIPCIÓN Y DISTRIBUCIÓN ESPACIAL

La cerámica Rojo Sobre Ante recuperada en el sitio Naranjo totaliza 1435 tiestos, de los cuales 298 se distribuyeron en varias operaciones en todo el sitio, las de mayor porcentaje estuvieron en el lado oeste con 81, el Montículo 1 con 56, el Sector Suroeste con 38, la Plaza Central con 36 y el mayor porcentaje en la Plataforma Sur con 1137 tiestos (Figura 3).

Con relación a los componentes se comenzará con la pasta; ésta tiene como desgrasantes cuarzo transparente y mica de mediana a fina, la cual se aprecia en la superficie, siendo esta última la de mayor porcentaje. La textura de la pasta va de fina a mediana y tiende a erosionarse fácilmente. El color es beige pálido, en algunos casos se presenta un núcleo que va de negro a gris y en otros el núcleo abarca toda la pared, pero esto se da en un mínimo porcentaje.

Con respecto al acabado de superficie, posee una aplicación de engobe o pintura roja que varía entre rojo claro y rojo oscuro sobre engobe o baño ante. El engobe rojo está pulido, pero en la mayoría de los casos el color tiende a erosionarse muy fácil, incluso solo con rozar el dedo en el tiesto el color se cae. Este engobe fue aplicado después de la incisión, siguiendo los diseños que decoran la pieza, incluso hay algunos donde se distribuye el rojo adentro de los diseños y el ante afuera de ellos o viceversa, los diseños aparecen tanto en el cuerpo exterior como en la base interior de la vasija. Únicamente se observó el ejemplo de una base donde el diseño fue aplicado en ambos lados, estando quemada posiblemente por el uso que le dieron.

También hay bandas de engobe rojo sobre el engobe o baño ante, con un alisado que va de fino a medio, algunos están pulidos, pero sucede lo mismo con el color rojo, el ante es muy fácil de erosionarse y en dado momento pudieron presentar este engobe, pero por el mismo problema no se puede determinar en algunos casos. Otro aspecto de la superficie son los cuerpos quemados, en el borde o en las bases, pero solo en el exterior.

Las formas predominantes son tres: cuencos miniatura y cuencos de tamaño normal con labio plano y cuerpo divergente, siendo este el que mayor frecuencia presenta dentro de la muestra. También hay bordes engrosados, bordes redondos de cuerpo curvo convergente, bordes evertidos de pared recta, cuerpos de silueta compuesta, bases convexas —de mayor frecuencia— y planas, platos de base convexa y borde redondo, entre otros (Figura 4).

La decoración de esta cerámica consta de diseños incisos de línea mediana a gruesa, que mezclan varias incisiones verticales con horizontales, líneas horizontales, diseños ovalados o de círculos, y diseños geométricos, aunque algunas veces se encuentran diseños de líneas cruzadas. En ocasiones se observa que los cuencos tienen una acanaladura horizontal debajo del borde y de dos o tres en adelante en todo el cuerpo, vertical con horizontal y acanalado con inciso a la vez.

Tienen aplicación de engobe rojo sobre el labio, extendiéndose en algunos casos desde el interior y cubriendo todo el cuerpo exterior hasta la base. Se ha notado que la aplicación del engobe rojo se hizo con los dedos de forma ondulante en ambos lados. Algunas veces las bandas de engobe rojo delimitan el área de la decoración incisa o acanalada, la cual a su vez, forma también patrones ondulados, figuras zoomorfas y antropomorfas. Las bases no muestran engobe rojo, son de color ante, sin ninguna aplicación de baño u engobe, únicamente el color de la pasta, pero exceptuando las bases que presentan los mismos diseños, en estas se da el mismo patrón de la aplicación del rojo.

Los diseños zoomorfos aluden a un dios, como es el caso de un cuerpo inciso en forma de garza, que presenta la ceja flamígera (Figura 5), este fue localizado en uno de los basureros de la Plataforma Sur del Área Central de Naranjo, y según David Stuart citado por Arroyo (2006) representa al Dios G, de la triada de Palenque, el cual se distingue por una orejera de concha Spondylus, un ojo cuadrado, escamas de pez en las mejillas y un ave acuática en el tocado (Figura 6). Mercedes de la Garza (1984:47) explica que los animales aparecen siempre ligados a las figuras antropomorfas de las diversas deidades.

Otra de las muestras que se ubicaron en Naranjo, fue un cuenco fragmentado -–hallado también en la Plataforma Sur— que posee rasgos del Dragón Olmeca, este diseño se observa especialmente al invertir la vasija o colocarla al revés (Figura 7). Algunas de las características que distinguen al Dragón Olmeca son: ceja flamígera, ojos en forma de L, encías en U invertida, entre otros (Reilly 1994:241). Otros diseños Olmecas incluyen algunas estrellas (Figura 8), círculos o colochos (Figura 9), que se relacionan con diseños Olmecas expandidos en toda Mesoamérica para el Preclásico.

Igualmente, artefactos con estilo Olmeca se obtuvieron dos bordes efigie de engobe Negro Lechoso en la parte noreste del Montículo 1 (Figura 10), un cuerpo con representación de ceja flamígera, también con engobe Negro Lechoso, pero que fue ubicado en la Plataforma Norte, y figurillas de estilo Olmecoide, que muestran labios bien modelados hacia abajo parecidos a una U invertida, y se localizaron en los basureros de la Plataforma Sur (Adriana Linares, comunicación personal 2007) al igual que la cerámica Rojo Sobre Ante.

En el mismo contexto de basureros, asociado a esta cerámica se hallaron cántaros con decoración punzonada por zonas, aplicación de engobe rojo en la parte interior del cuello, y engobe ante en todo el cuerpo. El punzonado es sesgado (delgado y largo) y según Popenoe de Hatch (comunicación personal 2007) este tipo de punzón es diagnóstico del Preclásico Medio para la fase Las Charcas. Además, también se recuperaron tecomates de banda roja y cuerpo alisado con diseños incisos y punzonados, fragmentos de tapaderas de incensarios, picos con formas zoomorfas y antropomorfas, cántaros con aplicación de pastillaje en forma de plumas, con engobe rojo en la parte interior del cuello, asas acanaladas con engobe rojo, entre otros.

Un dato interesante sobre los diseños de la cerámica Rojo Sobre Ante es que se visualizan boca arriba, y la base en algunos casos no presenta desgaste, percibiéndose que posiblemente sirvieron como tapaderas para otras vasijas. En esta cerámica también se aprecia que el color rojo es funcional, ya que en las sociedades prehispánicas el rojo reflejaba toda una simbología, como el nacer del sol en el este —representado en estructuras y en pintura mural, el color de la sangre como la esencia de la vida-–incorporado en diferentes escenas como un medio entre lo terrestre y lo divino, siendo parte de los rituales en ofrecimiento a los dioses, entre otros.

Los aspectos importantes que se observaron en Naranjo fueron la distribución espacial del sitio al oeste del cerro natural, el uso del agua como elemento base para el asentamiento y las estelas lisas que se erigieron durante el Preclásico Medio. Esta práctica de colocar estelas lisas en algunos sitios para el Preclásico Medio en Mesoamérica, como lo indica Arroyo (2006:97), representaba la incorporación de rasgos geográficos al arreglo espacial del sitio. Dicha característica también afectó a Naranjo, teniéndose dentro de los sitios más importantes que presentaron estelas lisas a La Venta, San Lorenzo, Tres Zapotes, Cerro de las Mesas, Teopantecuanitlán (Arroyo 2006:97).

Figura 3 Gráfica de la distribución espacial

Figura 4 Perfiles de cuerpos compuestos, bordes redondos, planos, engrosados y evertidos

Figura 5 Ceja flamígera Rojo Sobre Ante (dibujo de Edgar Arévalo)

Figura 6 Pendiente de concha perteneciente al Clásico Tardío. Colección privada

Figura 7 Fragmento de cuenco Rojo Sobre Ante de Naranjo, con la representación del Dragón Olmeca

y su relación con la cerámica de Altiplano de México

Figura 8 Cerámica Rojo Sobre Ante con diseño de estrella y su relación con cerámica fina del sitio La Blanca

Figura 9 Cerámica Rojo Sobre Ante de Naranjo con varios diseños (dibujos de Edgar Arévalo)

Figura 10 Bordes Negro Lechoso de Naranjo con algunos ejemplos de diseños Olmecas con otros sitios de México

CONCLUSIONES

En el periodo prehispánico las culturas se regían en base a una religión muy apegada a la obediencia hacia los dioses y a la cosmovisión. Esta cosmovisión llegó a crear varias ideas sobre la vida y la muerte, aplicando ello a diversos objetos que cumplían una función determinada, conllevando así mismo un simbolismo. Esta ideología hizo que le dieran un mayor significado a estos objetos, que se convirtieron en marcadores de los diferentes aspectos sociales ocurridos en las sociedades prehispánicas.

Esta misma base ideológica sobre la creación de la vida y la muerte, sin duda formó parte de la rápida adopción de ideas que tomaron unas culturas de otras, con fines que se acoplaran a las necesidades de la sociedad.

Como se puede notar, los diseños de la cerámica Rojo Sobre Ante son representaciones icnográficas que comunican un mensaje, el cual refleja las concepciones religiosas y cognitivas de la sociedad de Naranjo.

En base a esto se puede apreciar que la cerámica Rojo Sobre Ante cumplió una función especial dentro de la sociedad de Naranjo, determinándose por sus diseños y la ubicación de los mismos que debe observarse invertidamente, así como el color que utilizaron. La distribución espacial de esta cerámica también refleja que la misma estuvo limitada al consumo de cierto grupo social de estatus alto de Naranjo, además de encontrarse dentro de un conjunto de artefactos de función ceremonial, como lo son los incensarios, formando parte de la cerámica exclusiva de uso ritual para la elite de Naranjo.

Finalmente, se enfatiza que al tocar el tema de los Olmecas no se quiere decir que éstos se establecieron en Naranjo, sino que los rasgos de cerámica, las figurillas, estelas lisas, el arreglo espacial del sitio, entre otros, demuestran la conexión que mantuvo Naranjo con la zona Olmeca. Dichos aspectos pudieron llegar por medio del intercambio de ideas y productos que se realizaban en Mesoamérica en el Preclásico, y sin duda Naranjo formó parte de este intercambio ideológico. La Costa Sur de Guatemala cumplió un papel muy importante como un corredor de comercio que comunicaba las culturas de México, Guatemala y El Salvador.

Los comerciantes intercambiaban diversos productos característicos de determinadas áreas de Guatemala, como la obsidiana de El Chayal, San Martín Jilotepeque, Ixtepeque y San Bartolomé Milpas Altas, entre otras; el jade de la región del río Motagua, plumas de quetzal en Alta y Baja Verapaz, y la parte norte de Huehuetenango. También el basalto, entre otros artefactos, que pasaron por rutas estratégicas que comunicaban las diferentes áreas de Guatemala y por ende se vieron influenciadas por otras culturas.

REFERENCIAS

Arroyo, Bárbara

2006        Informe Final Proyecto Arqueológico de Rescate Naranjo. Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

De la Garza, Mercedes

1984        El universo sagrado de la serpiente entre los mayas. Universidad Autónoma de México.

De León, Francisco y Juan Antonio Valdés

2002        Excavaciones en Piedra Parada: Más información sobre el Preclásico Medio del Altiplano Central de Guatemala. En Incidents of Archaeology in Central America and Yucatán (editado por M. Love, M. Popenoe de Hatch y H. Escobedo), pp.375-395. University Press of America, Maryland.

Flores, Rosa María

2004        Informe del Proyecto de Rescate del Montículo La Culebra. Universidad San Carlos de Guatemala.

Pérez, Pedro

1964        La Nueva Guatemala De La Asunción. Tomo I, Vol.77. Centro Editorial ‘’José de Pineda Ibarra”. Guatemala.

Reilly, Kent

1994        Cosmología, soberanismo y espacio ritual en la Mesoamérica del Formativo. En Los Olmecas en Mesoamérica (editado por J. Clark). Citibank, México.

Sharer, Robert y David Sedat

1999        El Preclásico en las Tierras Altas del Norte. En Historia General de Guatemala, Tomo I, pp.213-225.

Sharer, Robert y James Gifford

1970        Preclassic Ceramic from Chalchuapa, El Salvador and Their Relationship with the Maya Lowlands. American Antiquity 35 (4).

Shook, Edwin y Marion Popenoe de Hatch

1999        Las Tierras Altas Centrales: Periodos Preclásico y Clásico. En Historia General de Guatemala, Tomo I, pp.289-318.

Valle, Judith

2004        Informe del Proyecto de Rescate y Salvamento Arqueológico Kaminaljuyu/Farmacia Carolina. Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Velásquez, Juan Luis

1992        Análisis de la cerámica de un botellón Preclásico Medio de Santiago Sacatepéquez. En Revista Estudios, pp.63-89. Instituto de Investigaciones Históricas, Antropológicas y Arqueológicas, Escuela de Historia, Universidad San Carlos de Guatemala.

Figura 11 Recreación de Naranjo

Figura 12

Figura 13 Sector Noroeste

Figura 14

Figura 15

Figura 16 Cerámica Rojo sobre Ante

Figura 17 Cerámica Rojo sobre Ante

Figura 18 Cerámica Rojo sobre Ante

Figura 19 Cerámica Rojo sobre Ante

Figura 20 Cerámica Rojo sobre Ante

Figura 21 Cerámica Rojo sobre Ante

Figura 22 Incensarios de Naranjo

Figura 23 Fragmentos de incensarios de Naranjo

Figura 24 Cerámica Rojo sobre Ante 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *