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08 – LECCIONES DE NARANJO, GUATEMALA: EL RESCATE Y LA INVESTIGACIÓN – Bárbara Arroyo – Simposio 21, Año 2007

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Arroyo, Bárbara

2008        Lecciones de Naranjo, Guatemala: El rescate y la investigación. En XXI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2007 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.104-110. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

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LECCIONES DE NARANJO, GUATEMALA: EL RESCATE Y LA INVESTIGACIÓN

Bárbara Arroyo

Universidad de San Carlos de Guatemala

Palabras clave

Arqueología Maya, Tierras Altas, Altiplano Central, Valle de Guatemala, Naranjo, monumentos, estructuras no visibles, fogones, festines, Preclásico Medio, Preclásico Tardío

Abstract

LESSONS FROM NARANJO, GUATEMALA:

SALVAGE AND INVESTIGATION

The archaeological site of Naranjo has led to an understanding of the antecedents to the great Late Preclassic developments in the valley of Guatemala. At the same time it has provided information related to the widespread social interaction in existence since Middle Preclassic times in southeastern Mesoamerica. The results of investigations by the Naranjo Salvage Project will be presented here, as well as the contributions that this type of work can make for regional prehistory.

El Proyecto de Rescate Naranjo, Guatemala, dio inicio en julio del 2005, continuando hasta la fecha. Se han llevado a cabo tres temporadas de campo y actualmente se realiza trabajo de laboratorio. Durante el último año, se trabajó en temas de protección del sitio y sus monumentos además de colaboraciones entre la iniciativa privada y algunas instituciones del estado para la protección del sitio.

Considerando la importancia del sitio y la necesidad de más investigación, se hicieron acercamientos con los propietarios del lugar para solicitar autorización y llevar a cabo más investigación además de recibir apoyo económico. El Proyecto de Rescate ha sido patrocinado por Inversiones Las Pilas S.A., y también ha contado con financiamiento externo de la Foundation for the Advancement for Mesoamerican Studies (FAMSI), así como la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo y la Fundación Reinhart. Sin el apoyo de estas instituciones, el trabajo realizado hasta la fecha, no habría sido posible.

En esta ponencia se presentarán los resultados de los trabajos realizados en el último año, incluyendo las investigaciones de campo, análisis de laboratorio, intervenciones ante el Ministerio de Cultura y Deportes y la empresa en la delimitación del área protegida del sitio Naranjo, así como la protección y conservación de los monumentos del sitio. Además, se mencionarán otras importantes colaboraciones entre instituciones, así como las lecciones aprendidas a lo largo de la realización del proyecto de rescate e investigación.

TEMPORADA 2007

La temporada de este año duró únicamente seis semanas y se realizó durante los meses de mayo y junio del presente. Durante este tiempo, la investigación estuvo enfocada en el estudio de áreas que habían sido muestreadas pero requerían de trabajo más intensivo considerando su inminente desaparición. Estas áreas no mostraban restos relevantes, sin embargo, era primordial documentar al máximo los restos que se encontraran asociadas a las mismas. Según esto, se diseñó un pequeño plan de investigación para cubrir, principalmente, la zona que se creía fue el lugar de habitación de los antiguos habitantes. La idea estuvo enfocada en realizar excavaciones extensivas en la mayor parte de lugares ya que en el pasado, únicamente se habían hecho muestreos específicos.

En la temporada 2007 se llevaron a cabo 89 excavaciones. Esto permitió obtener una perspectiva amplia de las superficies de vivienda y otras que no se conocían muy bien previo a este año.

DESCRIPCIÓN DE LOS HALLAZGOS

ESTRUCTURAS NO VISIBLES

Como en las temporadas anteriores, en esta temporada se continuaron descubriendo una serie de estructuras no visibles. Estas consisten en apisonados de barro que no parecen tener mayor relevancia pero que están asociados a depósitos de cerámica, probablemente de basura, y que proporcionan información sobre el fechamiento de su uso. Estos apisonados están generalmente construidos sobre superficies planas, algunas veces directamente sobre talpetate. Por esta razón, las superficies en sí mismas no son elevadas, y al ojo humano pasan desapercibidas.

La selección de las áreas a excavar se hizo en base a observaciones de lugares con algunos restos de cerámica y a nuestra constante presencia en el sitio debido al acompañamiento que se ha tenido del desarrollo urbano. El proyecto ha continuado acompañando el trabajo de movimiento de tierras, a pesar de no haber encontrado mayores hallazgos. Sin embargo, esta presencia fija en el lugar ha permitido documentar un número elevado de estas estructuras no visibles.

SECTOR SUR: OPERACIÓN 24

En el límite sur del sitio se hicieron 16 excavaciones, descubriendo una serie de rasgos interesantes (Figura 1). Estas excavaciones estuvieron a cargo de los estudiantes Ivannoe Fajardo y Patricia Mah de Samayoa. Allí se logró documentar un apisonado de talpetate y barro en un sector, aunque no fue posible documentarlo en toda el área. Sin embargo, se descubrió un fogón de dimensiones significativas en este sector. Este rasgo parece haber sido utilizado en tiempos del Preclásico Medio, fase Las Charcas, posiblemente para usos domésticos. En la base del fogón, se encontraron un par de niveles que tenían piedras estalladas por el calor representando episodios de quema, reflejando el uso del mismo. Un poco más arriba, se encontró otra capa de piedras, indicando que el fogón estuvo en constante uso. Sin embargo, la excavación descubrió que el contenido del fogón había sido parcialmente ofrendado. Esto debido a que más o menos a la mitad del interior contenía restos que no mostraban haber sido quemados. Aquí se ubicaron varias navajas de obsidiana sin usar y que fueron colocadas ordenadamente en el interior del fogón. Pareciera que estos artefactos fueron colocados a propósito en el lugar, posiblemente a manera de ofrenda.

Ejemplos de fogones similares han sido ubicados en lugares cercanos a Naranjo. En el vecino sitio de Rosario-Naranjo, Jacobo (1992) menciona el hallazgo de un fogón de características similares a las encontradas en la excavación recientemente reportada. El montículo A-IV-1 en Kaminaljuyu (López y Martínez 1992) también descubrió un fogón de características y temporalidad similares. El Proyecto Kaminaljuyu-San Jorge descubrió un sector de cocinas donde se identificaron una serie de fogones, aunque los mismos se fechan para los periodos Preclásico Tardío y Clásico. Sin embargo, las dimensiones y características son similares. Hatch (1997) y Gutiérrez han sugerido que estos formaron parte de cocinas comunales o áreas de cocina de familias extendidas donde participaban grupos de unas 10 personas trabajando.

Todavía no se puede explicar la naturaleza de los fogones de Naranjo, aunque sí se podría mencionar que durante la temporada de 2005 se descubrió un fogón de 1.60 x 1.50 m en la Plataforma Norte en el sector central del sitio, el cual contenía fragmentos de monumentos columnares quemados. Sin duda, al menos en su último episodio de uso, el fogón de la Plataforma Norte tuvo una función ceremonial.

Los fogones fueron puntos centrales de las residencias. De acuerdo a analogías etnográficas se sabe que grupos familiares tienden a reunirse alrededor de fogones para compartir alimentos. El tamaño del fogón sugiere que las actividades asociadas a este no eran para un pequeño grupo familiar. En contraste, es posible que el mismo haya servido para cocinar o preparar alimentos para una familia extendida o bien, un grupo más extenso, de manera similar como lo ha sugerido Hatch para el sitio Kaminaljuyu. Bien podría ser que los fogones descubiertos en Naranjo sirvieron para preparar alimentos que se consumieron en ocasión de los rituales celebrados en el centro al conmemorar ciertos ciclos particulares asociados a la erección de los monumentos.

Ejemplos muy similares a los de Naranjo fueron documentados en el valle de Maltrata, en Veracruz (Lira 2004). Casualmente, los casos reportados en aquel lugar corresponden cronológicamente al Preclásico Medio, por lo que se podría sugerir que la práctica de quema en fogones de dimensiones mayores fue una característica de la época.

OPERACIÓN 27

Esta excavación estuvo a cargo de Diana Méndez y Patricia Mah de Samayoa. A unos 50 m al noroeste de este sector se encontraron otros dos fogones que únicamente contaban con una capa de tierra con carbón en el fondo (Figura 2). Estos fogones fueron de menores dimensiones, sugiriendo un uso distinto al fogón de la Operación 24, antes descrita. Es posible que estos fogones de menor tamaño hayan servido para quemar cerámica (posiblemente por la ausencia de piedras en su interior), pero no hay evidencia directa para esta actividad. Ninguno de los dos fogones tenía mayores restos asociados. Etnográficamente Hatch ha reportado hornos o agujeros que se hacen dentro de la tierra para cocinar vegetales en varias comunidades del Altiplano guatemalteco. Los restos encontrados en Naranjo podrían sugerir un uso similar y acompañarían la propuesta de la preparación de alimentos para la conmemoración y celebración de ciclos particulares en el sector central del sitio.

En este mismo sector se ubicó un botellón que contenía varios fragmentos de artefactos de obsidiana, piedra verde y muchos tiestos. En la parte inferior, se encontró una piedra tallada lisa, como si hubiera servido de tapadera o base del mismo, la cual tenía restos de carbón sugiriendo que la base del botellón había sido quemada. Excavaciones de prueba cercanas a este sector mostraron que el terreno estéril se encontraba a unos 40 cm de profundidad, por lo que tanto los fogones como el botellón fueron rasgos intrusivos dentro de este estrato estéril. No se encontró superficie de vivienda u otra que pudiera contribuir a conocer más ampliamente la función de este sector. Sin embargo, la Plataforma Sur, donde se encontraron muchos depósitos de basura, se encuentra a escasos 60 m al noreste de este lugar.

EXCAVACIONES EN LOS SECTORES DOMÉSTICOS

Estas excavaciones estuvieron a cargo de Karen Pereira, Lorena Paiz, Ana Lucía Gramajo, Luis Méndez y Diana Méndez. Varias unidades fueron colocadas en las laderas del barranco al oeste del sector central del sitio además de excavaciones extensivas en el sector norte y noreste. Todas ellas permitieron conocer datos interesantes del patrón de asentamiento que son presentadas en este volumen por Pereira y Arroyo. La oportunidad de conocer datos del patrón de asentamiento complementa la información del centro ceremonial y contribuyen al estudio de la evolución del sitio.

Figura 1 Mapa de Naranjo mostrando la ubicación de las excavaciones en la temporada 2007

Figura 2 Vista de los fogones encontrados en el sitio Naranjo

EXCAVACIÓN AL OESTE DEL CENTRO: OPERACIÓN 15

Esta excavación estuvo a cargo de Karen Pereira, Antonieta Cajas y mi persona, y se ubicó en un sector al oeste del Montículo 1 en el centro del sitio (Figura 1). Mientras este sector había sido muestreado en las temporadas pasadas sin mayores resultados, se decidió excavar extensivamente el lugar para intentar obtener más datos. Fue así como se documentaron una serie de rasgos quemados que sugieren que el sector fue incendiado de manera intencional. Esto se argumenta ya que se encontraron grandes pedazos de carbón, sugiriendo restos de troncos quemados que fueron colocados a propósito para encender un fuego de grandes dimensiones. Todavía se está analizando el material recuperado en las excavaciones para interpretar los rasgos descubiertos por lo que únicamente se mencionan aquí brevemente.

A pocos metros de donde estaban los rasgos quemados, en el sector sur se encontró un botellón a una profundidad de 1.80 m. Este contenía cerámica, carbón, fragmentos de figurillas, obsidiana y otros artefactos de la fase Las Charcas del Preclásico Medio. El mismo se encontraba separado por delgadas capas de arena amarillenta de pómez y al final, una capa de barro con carbón. El botellón fue esculpido en tiempos prehispánicos dentro de terreno estéril. Sobre el mismo y muy cerca de la superficie, se encontró un depósito de cerámica, asociado a las actividades cercanas a la superficie en el lado norte. La cerámica relacionada pareciera corresponder a la fase Las Charcas y posiblemente algunos ejemplos de la fase Providencia del Preclásico Medio.

ALGUNAS CONCLUSIONES DE LA TEMPORADA 2007

Los resultados de las investigaciones del 2007 amplían nuestros conocimientos del Preclásico Medio en el valle central de Guatemala. Se logró conocer más profundamente la ocupación de las zonas residenciales, así como algunas actividades en el sector central. Todavía se están analizando los materiales y se espera tener resultados más profundos próximamente. Sin embargo, se puede hablar de un sector de preparación de alimentos en el lado sur del centro donde posiblemente se cocinaba la comida que se servía en el centro. Previo a nuestra temporada de este año, no se habían encontrado lugares de cocina.

La celebración de rituales siempre se acompaña de ofrendas de alimentos. Estas debieron haber sido preparadas en el sitio y la propuesta de que fueran hechas en este sector es bastante factible. Se recogieron muestras de tierra para análisis de restos macrobotánicos y así confirmar la presencia de semillas y nuestra suposición.

Por otro lado y como ya se mencionó en las otros trabajos publicados en este volumen sobre Naranjo, ya se conoce más del patrón de asentamiento del Preclásico Medio en el valle central. No se había tenido la oportunidad de estudiar un centro ceremonial con su patrón de asentamiento que, en esta oportunidad, ha venido a enriquecer nuestro conocimiento de la evolución de la sociedad de la época. Se espera continuar profundizando en el tema para continuar ampliando los conocimientos sobre la gente común y su naturaleza.

DELIMITACIÓN Y PROTECCIÓN DEL SITIO

Una vez concluidas las temporadas de campo del 2005 y 2006, la Dirección General de Patrimonio Cultural y Natural estableció el área a proteger del sitio, así como solicitar que todos los monumentos fueran incluidos dentro de este sector. Previo al establecimiento del área protegida y ubicación de los monumentos, se trabajó con la Unidad de Lugares Sagrados del Ministerio de Cultura y Deportes para contactar a un grupo de líderes espirituales, quienes realizaron varias ceremonias de solicitud de permiso para los varios trabajos que se llevaron a cabo. La colaboración entre los líderes espirituales, la Dirección General de Patrimonio Cultural y Natural, la empresa Inversiones Las Pilas S.A. y los arqueólogos, demostró ser muy productiva, permitiendo realizar todas las actividades planificadas sin mayores contratiempos.

CONSERVACIÓN Y PROTECCIÓN DE MONUMENTOS

El Proyecto de Rescate Naranjo descubrió dos filas de monumentos que estaban fuera de su contexto original. Una de estas filas tuvo estelas columnares lisas fragmentadas y la otra, tres estelas grandes de basalto y una de caliza.

Una vez se estableció el área a proteger según la resolución de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural, los monumentos fueron acomodados en el lugar, trasladando aquellos que se encontraban fuera de contexto y en algunos casos, fragmentados. Con el apoyo de personal del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala se procedió a pegar los monumentos que estaban fragmentados, mismos que consistían en estelas de basalto columnar. Una de estas estelas lisas llegó a medir 3.50 m de altura. Otros monumentos habían estado rotos por mucho tiempo y se aprovechó la oportunidad para pegarlos. Desafortunadamente, algunos fragmentos no fue posible ubicar y no pudieron ser completamente restaurados.

Las grandes estelas ubicadas en la segunda fila también fueron trasladadas al área protegida para su conservación y erección. Entre estas se encontraba el Monumento 27 que, al levantarlo, nos dimos cuenta que se encontraba esculpido en su cara frontal y en la base lateral. Previo a este momento no se había identificado talla alguna en los grandes monumentos. Se tomaron fotografías nocturnas y obtener así más detalles de la talla en la piedra. Desafortunadamente, debido a los muchos años que este monumento estuvo expuesto a las inclemencias del tiempo, el mismo se erosionó. Como parte de un proyecto de escaneado de alta resolución y en tres dimensiones, Travis Doering y Lori Collins realizaron pruebas en este monumento. Los datos disponibles a la fecha no muestran mucho más detalle del ya conocido.

Mucho se ha hablado de los mensajes que los monumentos transmitían durante el periodo Preclásico, así como el idioma en que fueron escritos. En el caso de las primeras manifestaciones escultóricas donde no se cuenta con escritura, el arte y la iconografía son responsables de transmitir un mensaje. Los monumentos lisos de Naranjo posiblemente estuvieron pintados o sirvieron como medio de transmitir algún mensaje. Karen Pereira se encuentra preparando un estudio que en un foro próximo estará presentando sobre el significado de los mismos. Las huellas que se observan en el monumento 27 indican que definitivamente ya utilizaban a los monumentos como un medio para comunicar un mensaje. Se espera en un futuro cercano profundizar en este tema.

Según lo que se ha visto a lo largo de dos años de trabajo de campo en Naranjo, se observa que un proyecto de rescate que se realizó por la obligación de una empresa de cumplir con el requisito para poder realizar su proyecto de desarrollo ha permitido abrir una página nueva en la prehistoria de Guatemala. Afortunadamente, se ha podido continuar la investigación, permitiendo ahondar en temas como patrones de consumo y producción de obsidiana y otros artefactos. Continuamos con el análisis cerámico y se ha logrado establecer una clasificación de las figurillas del lugar. La ocupación Clásico Tardío del sitio ha venido a contribuir a resolver otra incógnita en la historia del valle central. En fin, lo que empezó como un simple requisito de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural, ha proporcionado datos sumamente útiles para la comprensión de nuestro pasado y nos ha permitido aprender la lección que cuando se quiere, las cosas se pueden hacer bien.

REFERENCIAS

Popenoe de Hatch, Marion

1997        Kaminaljuyu-San Jorge Evidencia Arqueológica de la Actividad Económica en el Valle de Guatemala 300 a.C.-300 d.C. Guatemala. Universidad del Valle de Guatemala.

Jacobo, Álvaro

1992        Proyecto de Rescate Arqueológico Tulam Tzu. Informe Final entregado al Instituto de Antropología e Historia de Guatemala.

Lira, Yamile

2004        Diversidad cultural y jerarquía durante el Preclásico en las Tierras Altas del Centro de Veracruz. En XVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.812-821. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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