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86 – EL JUEGO DE PODER EN EL CENTRO DE PETÉN: EVIDENCIA CERÁMICA SOBRE FESTEJOS ASOCIADOS AL JUEGO DE PELOTA EN LA TRINIDAD DE NOSOTROS, PETÉN – Matthew D. Moriarty y Antonia E. Foias – Simposio 20, Año 2006

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Moriarty, Matthew D. y Antonia E. Foias

2007        El juego de poder en el centro de Petén: Evidencia cerámica sobre festejos asociados al Juego de Pelota en La Trinidad de Nosotros. En XX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2006 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp. 1397-1415. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

86

EL JUEGO DE PODER EN EL CENTRO DE PETÉN: EVIDENCIA CERÁMICA SOBRE FESTEJOS ASOCIADOS AL JUEGO DE PELOTA EN LA TRINIDAD DE NOSOTROS, PETÉN

Matthew D. Moriarty

Antonia E. Foias

Palabras clave

Arqueología Maya, Guatemala, Petén, La Trinidad de Nosotros, Motul de San José, Juego de Pelota, rituales, festejos, basureros, análisis funcional de material cerámico

Abstract

THE GAME OF POWER IN THE CENTRAL PETÉN: CERAMIC EVIDENCE OF FESTIVITIES RELATED TO THE BALLGAME AT TRINIDAD DE NOSOTROS

Recent investigations into the ancient Maya ballgame have demonstrated that ballcourts served as areas for a complex round of activities with social and political meaning. Ritual festivities and banquets seem to have assumed a central and integral role in these actitivities. In a small, but growing number of sites, the physical evidence for these events has been revealed through middens associated with ballcourts. During recent investigations at La Trinidad de Nosotros, a small ancient Maya port on the north shore of Lake Petén Itza, more than 50,000 artifacts were recovered in a series of high-density middens from behind the Late Classic ballcourt. The nature and quantity of these recovered materials from these middens provide a prominent case of festivities related to this ballcourt at La Trinidad. This paper presents the preliminary results of ceramic analysis of this group of artifacts recovered from the middens and discusses the potential importance of this find within the context of the San José de Motul subregion.

Investigaciones recientes han revolucionado la comprensión que se tenía sobre el antiguo Juego de Pelota Maya. Estudios epigráficos, etnohistóricos y arqueológicos innovadores, condujeron a nuevas ideas sobre el contexto social y político de los juegos de pelota, sobre sus reglas para jugarlo y las instalaciones en donde tuvieron lugar (Scarborough y Wilcox 1991; Fox 1996; Tokovinine 2002; Zender 2004a y b). El resultado acumulativo de estos estudios ha sido el reconocimiento de que el Juego de Pelota tuvo una variedad de funciones y fue usado como lugar para un amplio orden de actividades, con carga social y política. Además estas investigaciones demuestran que el Juego de Pelota, fue comúnmente practicado solo como una de las actividades de un conjunto mayor, asociadas a él (Fox 1996:487; Miller y Houston 1987). Una de tales actividades que ha sido analizada con esta investigación son los festejos (Fox 1996).

Los festejos son normalmente definidos como eventos comunales en los cuales la comida es de especial significado y requiere de elaborada preparación y consumo (Dietler 1996; Bray 2003:1; Jennings et al. 2005).

Las discusiones sobre festejos se centran habitualmente en aspectos sobre competencia e integración social, y como un medio a través del cual las elites establecidas ratificaron su rango y las elites emergentes transmutaron su posición social mediante la auto-promoción y la creación de redes de obligación social (Hayden 1996, 2001; LeCount 2001; Bray 2003). La evidencia emergente para la asociación entre festejos y los patios para Juego de Pelota del Clásico Tardío, sugieren que estas pudieron haber tenido una función complementaria en el establecimiento y mantenimiento de la red social y política (Fox 1996).

Aquí se presentan algunos de los recientes hallazgos en las investigaciones del sitio La Trinidad de Nosotros. Durante la temporada de campo de 2005, se excavaron una serie de basureros de alta densidad ubicados directamente detrás del Patio para Juego de Pelota del Clásico Tardío. Aunque el análisis de los materiales de estos depósitos está en proceso, los datos disponibles proporcionan evidencia bastante fuerte sobre múltiples eventos de festejo, relacionados con el Juego de Pelota en La Trinidad.

EL GRUPO F: EL PATIO PARA JUEGO DE PELOTA DE LA TRINIDAD DE NOSOTROS

La Trinidad de Nosotros está situada en la orilla norte del lago Petén Itza, a 3.5 km al noreste del pueblo de San José y aproximadamente a 2.5 km al sureste del centro ceremonial Clásico Tardío de Motul de San José (Figura 1).

Dos temporadas de investigación han revelado que La Trinidad fue un centro de tamaño mediano con una larga historia de ocupación. Dentro de las 50 hectáreas levantadas al presente, se localizaron más de 100 estructuras y se estima que en total, el sitio cubrió un área de 1 km² (Figura 2). La ocupación de La Trinidad empezó durante el Preclásico Medio y continuó sin interrupción hasta la época Colonial.

No obstante, el periodo de principal ocupación fue durante el Clásico Tardío, cuando el sitio alcanzó su mayor extensión y según la propuesta de los autores, funcionó como un puerto y como el punto de ingreso tanto político como ritual hacia el sitio de Motul de San José.

Figura 1 Ubicación de La Trinidad de Nosotros y Motul de San José

Figura 2 Mapa provisional de La Trinidad con detalle del patio para Juego de Pelota (Grupo F)

El patio para Juego de Pelota de La Trinidad o Grupo F, se encuentra en el núcleo del precinto ceremonial del sitio y está compuesto de seis estructuras (Figuras 3 a 5). Las Estructuras F-1 y F-2 –estructuras laterales al oeste y este respectivamente–, tienen 25 m de largo y aproximadamente 2.50 m de alto. Dos plataformas bajas –Estructuras F-3 y F-4– están vinculadas con la parte posterior o lado este de la Estructura F-2 y con sus fachadas dentro de la Plaza IV, una pequeña plaza limitada por residencias elitistas. La Estructura F-5, un edificio bajo de 8 m de largo, está justamente al sur de la Estructura F-2 y parece ser una estructura auxiliar. La Estructura F-6, la mayor del Grupo F, es un templo de 8 m de alto, asociado a la parte posterior o lado occidental de la Estructura F-1. Esta estructura tuvo acceso mediante una escalera en su lado occidental y funcionó como la estructura principal al este de la Plaza II, el espacio ceremonial público más formal del sitio.

El patio para Juego de Pelota de La Trinidad tiene forma de “T”, abierta al sur y cerrada al norte por la Estructura L-1, la estructura palaciega principal del sitio. El extremo sur está delimitado por un pequeño marcador no tallado o completamente erosionado, el cual es la única escultura recuperada a la fecha.

Aunque aún no se ha excavado ninguna estructura en el Grupo F, pozos de sondeo en las plazas adyacentes y dos pozos en el patio para Juego de Pelota, sugieren un fechamiento temprano para la primera parte del Clásico Tardío, o Tepeu 1, para la construcción final del patio, aunque remodelaciones subsiguientes son posibles. Sin embargo, la larga secuencia de ocupación en las vecindades del patio para Juego de Pelota y una serie de seis pisos sobrepuestos directamente abajo del callejón, sugieren la posibilidad que el patio puede haber sido realizado durante el Preclásico y modificado a través de la larga ocupación de La Trinidad.

Figura 3 Juego de Pelota

LOS BASUREROS: CONTEXTO, CONTENIDO Y FECHAMIENTO

Durante la temporada de campo de 2005, se excavaron una serie de pozos de prueba de 0.50 m x 0.50 m detrás de la Estructura Este del patio para Juego de Pelota y en la adyacente Plaza IV (Figura 6). La mayoría de estas excavaciones produjeron solo limitadas cantidades de artefactos, indicando que las inmediaciones del patio para Juego de Pelota fueron regularmente limpiadas y mantenidas libres de desperdicios, características típicas de los espacios con carga ritual (Fox 1996:487-490). En tres lugares, no obstante, se identificaron ricos depósitos de basura: el primero, al lado este de la Estructura F-4; el segundo, al lado este de la Estructura F-3; y el tercero, en el área baja entre los otros dos depósitos. La excavación subsiguiente de estos tres lugares estuvo limitada por falta de tiempo y recursos, pero no obstante se pudo excavar aproximadamente 15 m³ de basura.

Figura 4 Juego de Pelota

Figura 5 Marcador en el Juego de Pelota

Figura 6 Excavaciones en busca de basureros

Como ninguna de estas excavaciones delimitó los extremos de los basureros, y como algunos de los lotes de alta densidad fueron encontrados casi al cierre de la excavación, es probable que estos depósitos hayan sido más extensos de lo que en el presente se puede decir.

En total, más de 35,000 artefactos fueron recuperados de estas excavaciones (Figuras 7 a 12). La clase más numerosa recobrada fue la cerámica, con un total de por lo menos 21,114 tiestos y cuatro vasijas completas o parcialmente restaurables, pesando en total más de 268 kilos. La mayoría de los materiales cerámicos obtenidos estaban bastante bien conservados, aunque en estado altamente fragmentario. El conjunto cerámico es particularmente rico con toda clase de vajillas “ornamentadas” (Hendon 1987:317) e incluye cientos de vasos policromos, platos trípodes y fuentes o cuencos pequeños. Los policromos son aproximadamente el 23% de todos los tiestos y aproximadamente 50% de todos los bordes. Estos depósitos también produjeron una gran muestra de vasijas raras o inusuales, incluyendo tambores cerámicos, vasos cilíndricos estucados, miniaturas y posibles incensarios.

Estas investigaciones también resultaron en tremendas cantidades de material lítico, teniendo más de 4700 artefactos de pedernal, 239 artefactos de obsidiana, 18 artefactos de piedra pulida y tres objetos de piedra verde. Los artefactos de pedernal consistieron primariamente en desecho de taller, pero se recuperaron 84 instrumentos completos o quebrados. Los artefactos de obsidiana fueron principalmente segmentos de navajas prismáticas, pero incluyeron un núcleo prismático usado exhaustivamente y otros desechos de producción.

Se rescataron también otros artefactos cerámicos, aproximadamente 155 figurillas completas o parciales, 29 malacates y 28 discos cerámicos tallados. La densidad de figurillas en estos depósitos parece particularmente alta, contando aproximadamente con el 45 % de todas las figurillas recuperadas durante dos temporadas de investigaciones en La Trinidad.

Se localizaron más de 350 especimenes de hueso o concha animal y están siendo estudiados actualmente por Erin Thornton. Hasta ahora ella ha identificado más de 20 especies separadas de fauna, incluyendo dos especies de venado, perro, pecarí, armadillo, conejo, tuza, pavos, tres especies de tortuga, jute, moluscos de agua dulce, cangrejos de agua dulce y conchas marinas. Dentro de este conjunto, también había altas cantidades de hueso modificado, como varias ornamentas de hueso y concha, y cuando menos dos raspadores de hueso de venado.

También se encontró una moderada cantidad de huesos humanos, aislados y un entierro completo. Este entierro, posiblemente introducido, fue ubicado directamente adyacente al lado este de la Estructura F-4 y parcialmente mezclado con la basura circunvecina. El individuo, probablemente un hombre de edad media con modificación craneal extensiva, fue enterrado en posición flexionada, con su cabeza hacia el norte y sin arquitectura funeraria. La única ofrenda seguramente asociada fue un pequeño cuenco policromo directamente debajo del cráneo.

Finalmente, estas excavaciones también produjeron un gran número de hallazgos únicos o especiales, incluyendo un fragmento de un pequeño objeto portátil de piedra caliza tallada en forma de estela. El frente de este objeto posee un retrato parecido a un graffiti de un individuo parado, vistiendo un taparrabo y penacho de plumas, en la postura típica de los gobernantes del Clásico Tardío en monumentos tallados. Dos pequeños pseudo-glifos aparecen debajo del codo derecho, y cartuchos tallados rodean el frente y reverso del objeto.

Figura 7

Figura 8

Figura 9

Figura 10

Figura 11

Figura 12

El análisis Tipo-Variedad de la cerámica de estos depósitos proporcionó el fechamiento inequívoco, como Clásico Tardío para su depósito. De los 21,114 tiestos recuperados dentro de las partes estratificadas de los basureros, aproximadamente 84% (n=17,796) fechan realmente para el Clásico Tardío. El material remanente estuvo completamente erosionado, o fechado para periodos anteriores, los cuales posiblemente fueron incluidos dentro de la matriz usada para cubrir los basureros en la época de su depósito. Dentro del conjunto Clásico Tardío también se identificaron componentes de las facetas temprana y tardía del mismo periodo, correspondiendo aproximadamente a los complejos Tepeu 1 y 2 de Uaxactun, y designados S’iku 1 y S’iku 2 para La Trinidad. La determinación de componentes separados dentro de estos depósitos sugiere cuando menos que fueron creados en dos eventos separados, fechados para las partes temprana y tardía del Clásico Tardío, o mayormente a través de una serie de eventos durante el Clásico Tardío.

INTERPRETACIÓN DE LOS BASUREROS: LOS DATOS CERÁMICOS

Algunos depósitos tan ricos y diversos, como aquellos encontrados detrás del patio para Juego de Pelota de La Trinidad, pueden ser sujeto de varias interpretaciones. Basureros, escondites, entierros y depósitos problemáticos a menudo tienen características altamente similares o traslapadas (Houston 1996; Kunen et al. 2002) y estos depósitos no son la excepción. La inclusión de remanentes de esqueletos humanos y las grandes cantidades de desechos de producción lítica, en particular, conducen a considerar un amplio rango de posibles actividades realizadas para su depósito. Además, la naturaleza altamente fragmentaria de los materiales cerámicos lleva a la posibilidad de que cierto grado de ruptura intencional o de terminación, pudo haber ocurrido como parte del proceso de depósito.

Varios factores, no obstante, hacen pensar que estos depósitos puedan ser interpretados primeramente como basureros. Su ubicación, cerca de las esquinas posteriores de la arquitectura y afuera del espacio público, sigue un patrón en el depósito de basura visto a través del área de Motul de San José. Adicionalmente, se piensa que su naturaleza multi-componente y la ausencia de eventos constructivos asociados, con certeza argumentan en contra de su interpretación como escondites o terminaciones de edificios. Finalmente, los entierros o restos de esqueletos humanos aislados han sido encontrados frecuentemente en contextos de basureros dentro del área de Motul de San José y se cree que este patrón puede ser el resultado de conductas oportunistas.

Como un punto de partida para estimar las actividades que produjeron estos basureros, se ha decidido dirigir la atención principal hacia el conjunto cerámico. Estudios que examinan la naturaleza de los conjuntos cerámicos han utilizado una variedad de enfoques para diferenciar aquellos producidos por varias clases de actividades (Figura 13 y 14). A escala básica, los investigadores han usado el conteo y peso de los bordes o bien bordes y cuerpos, para sondear los cocientes generalizados de formas abiertas o cerradas como medida del cociente de las vasijas para “servir” o “almacenar” dentro del conjunto.

  • Generalmente, los cocientes abiertos a cerrados de 2 a 1 ó mayores son interpretados como el resultado de festejos, mientras que los cocientes de 1 a 1 ó menores, como el resultado de actividades domésticas más mundanas.
  • Enfoques más rigurosos han utilizado normalmente uno de varios métodos, para estimar el número total de formas de las vasijas en el conjunto completo y han determinado la frecuencia de formas específicas para generalizar las funciones que pueden ser inferidas.
  • Basureros producidos por festejos generalmente incluyen un gran número de vasijas formales para servir y para rituales especializados, mientras que las vasijas para almacenamiento son mucho menos comunes.
  • Las actividades domésticas, en contraste, se espera que produzcan cocientes más balanceados en las formas de las vasijas (Deal 1984, 1998; Fox 1996; Hayden 1996, 2001; LeCount 2001; Hageman 2004; Clayton et al. 2005).

Si se examinan los datos del basurero del patio para Juego de Pelota disponibles al presente, usando estos métodos se llega a resultados bien definidos:

  • Dentro de los 17,796 tiestos del Clásico Tardío analizados a la fecha se recuperaron un total de 1401 bordes.
  • De éstos, se asignaron formas abiertas o cerradas para 97% por frecuencia y 99.5% por peso.
  • El cociente de formas abiertas a cerradas por peso es de 33,582 a 14,320 g ó 2.35 a 1 y el cociente por frecuencia es de 1085 a 272 ó 4 a 1.
  • Como medidas generalizadas, estos cocientes exceden el mínimo de 2 a 1 de las expectativas para los depósitos producidos para eventos de festejos.

Si se echa una mirada más detallada a los datos, no obstante, se llega a resultados algo más sugerentes. Todos los bordes fueron restaurados durante el análisis tipo-variedad y como consecuencia se está utilizando el número total de bordes únicos, 1401, como máximo estimado para el número de vasijas en la porción excavada del depósito. Con estos datos como punto de partida, se puede comenzar ahora a estimar las proporciones de las vasijas en cinco clases funcionales:

  • Vasos cilíndricos, platos y pequeños cuencos o fuentes fueron usados primariamente para una variedad de líquidos, guisos y comidas con carne (Houston et al. 1989; Taube 1989; LeCount 2001) y fueron clasificadas en el grupo general de “Servicio”.
  • Vasijas cerradas sin engobe, como cántaros grandes u ollas, se cree generalmente que sirvieron para la preparación de alimentos y su almacenamiento, clasificándose en el grupo general de “Almacenamiento o Preparación”.
  • Los cántaros engobados y los cuencos profundos con bordes muy curvo-convergentes son algo más problemáticos. Los cántaros engobados son comúnmente interpretados como contenedores de líquidos, pero pudieron haber tenido algún otro papel en la producción y servicio de chicha u otras bebidas festivas (Fox 1996). Por esta razón fueron catalogadas en una clase separada de vasijas de “Almacenamiento o Servicio”.
  • Igualmente los cuencos profundos con bordes muy curvos convergentes quizá sirvieron tanto para la preparación o servicio de alimentos, por lo que se ubicaron en una clase separada de “Preparación o Servicio”.
  • Finalmente, un sin número de formas de vasijas con funciones desconocidas o sólo indirectamente relacionadas con el consumo de alimentos está definida en una categoría separada de “Ritual o Función Especial”. Esta clase incluye tambores cerámicos, miniaturas, pequeños cántaros policromos, vasijas estucadas e incensarios.

Cuando esta clasificación es aplicada al conjunto cerámico del patio para Juego de Pelota de La Trinidad, se llega a los siguientes datos de clase. Las vasijas de “Servicio”, platos, vasos y cuencos/fuentes, cuentan para el 61% del conjunto. Las vasijas para “Almacenar o Preparación”, ollas y cántaros de boca amplia, son solo el 11% del total. Las vasijas para “Almacenar y Servir”, o sea cántaros engobados, tienen únicamente el 5% y las vasijas para “Preparación o Servicio” de comida, o cuencos profundos con bordes muy curvo convergentes, tienen únicamente el 10% del conjunto. Las vasijas de función especial incluyeron aproximadamente 14 tambores, 27 vasos estucados, cuatro pequeños cántaros policromos, dos miniaturas y 12 incensarios, alcanzando sólo el 5% del total del conjunto. La forma no pudo ser determinada para 99 bordes o sea el 7% del total y ellos han sido puestos como indeterminados.

Para situar el basurero del patio para Juego de Pelota en un amplio contexto, se compara la composición de este conjunto con una muestra de otros cuatro basureros del Clásicos Tardío de La Trinidad (Tabla 1): uno localizado en un grupo residencial elitista a través de la Plaza IV desde el Patio para Juego de Pelota (Grupo Y), otro en el área del puerto, otro en un pequeño grupo doméstico (Grupo T) y el último entre una residencia elitista y un palacio en la Plaza Principal del sitio (Grupo C/Estr. B-1). Aunque el tamaño de la muestra difiere significativamente, los cocientes de las formas de servicio y otras formas son bastante relevantes.

  • De todos los contextos, los basureros del patio para Juego de Pelota tienen el mayor porcentaje de formas de “Servicio” y solo el basurero del Grupo Y, con el 44%, se acerca a la figura de 61% del patio para Juego de Pelota.
  • Además el porcentaje de vasijas para “Almacenar o Preparar” en los depósitos del patio para Juego de Pelota está distante de los más bajos dentro del conjunto.
  • En todos los otros grupos, exceptuando el Grupo Y, donde se piensa que puedan haber tenido lugar festejos, las proporciones de vasijas de “Servicio” y las para “Almacenar o Preparar” son aproximadamente iguales, con alrededor del 35% de cada conjunto.

Figura 13

Figura 14

  • Finalmente, dignos de señalarse son los porcentajes de vasijas con función “Ritual o Especial”, que fueron encontrados primariamente en los lugares donde se infieren festejos, el patio para Juego de Pelota y el Grupo Y.

Para ubicar los datos del patio para Juego de Pelota de La Trinidad en un mayor contexto arqueológico, se ha comparado con otros tres sitios donde se han identificado festejos, sobre la base de evidencia cerámica: el patio para Juego de Pelota de Paco 15 en el Drenaje Cuyumapa de Honduras, estudiado por Fox (1996); el Grupo D de Xunantunich, Belice, investigado por LeCount (2001); y el Grupo Barba, localizado cerca de Dos Hombres, Belice y estudiado por Hageman (2004).

Aunque estos estudios utilizaron criterios un poco diferentes a los del presente estudio, todos dirigen las proporciones de las vasijas usadas para servicio, preparación de comida y actividades rituales hacia aquellas usadas más seguramente para almacenamiento como un indicador de festejos.

Para comparar el conjunto de datos, todas las vasijas de “Servicio”, de función “Ritual o Especial” y “Preparación o Servicio” de La Trinidad fueron consolidadas dentro de una clase muy general de vasijas de “Servicio y Preparación” de alimentos. Así mismo, todos los cántaros engobados y sin engobe fueron combinados dentro de una clase muy general de vasijas de “Almacenamiento”.

Las vasijas con función indeterminada fueron removidas del análisis y N, en donde estuvo disponible, representa el número máximo de vasijas bajo consideración (Tabla 2).

La comparación del resultado de los datos demuestra que la evidencia desde el patio para Juego de Pelota de La Trinidad excede los parámetros mínimos usados en el área Maya para identificar festejos.

  • En Paco 15, Xunantunich y Grupo Barba las vasijas para “Servicio y Preparación” constituyen el 72.3%, 73.5% y 70.2%, respectivamente, de los conjuntos de basureros resultantes de festejos.
  • Contrariamente, la clase de vasijas para “Almacenamiento” integra sólo el 27.7%, 26.5% y 29.8% de esos mismos conjuntos.
  • En La Trinidad la diferencia proporcional entre las clases de vasijas para “Servicio y Preparación” y las vasijas para “Almacenamiento” es aún mayor, con el 82.1% de vasijas para “Servicio y Preparación” y sólo con el 17.9% para vasijas de “Almacenamiento.”

CONCLUSIONES Y ESPECULACIONES

En conclusión, se cree que los datos cerámicos provenientes de los basureros del patio para Juego de Pelota, particularmente las altas proporciones de vasijas para “Servicio” y la  baja proporción de vasijas para “Almacenamiento”, aportan evidencia bastante inequívoca de eventos de festejo. Además, debido a la alta densidad y extensión desconocida de estos depósitos, se piensa que los festejos pudieron haber sido particularmente lujosos y de escala grande. Reconociendo que los festejos quizá fueron solo una de varias clases de actividades rituales contribuyendo en la formación de estos depósitos, se puede comenzar a considerar exactamente que papel estos festejos jugaron en La Trinidad durante el Clásico Tardío.

Durante este periodo, La Trinidad fue un centro relativamente pequeño en comparación con sus vecinos –como Tayasal, Nixtun-Ch’ich’ y Motul de San José (Figuras 1 y 2). Bajo estas circunstancias, es posible que el patio para Juego de Pelota y los festejos pudieran haber servido para apoyar el papel de las élites de La Trinidad en la jerarquía social y política local, o funcionar como medio de mitigar las disputas entre centros cercanos y potencialmente competitivos.

Otra posibilidad se construye en base a los trabajos de Cohodas (1975, 1978) y Pasztory (1972) sobre el vínculo entre el culto al Juego de Pelota y el comercio. Aunque mucho de lo que se presume conocer sobre los antiguos Mayas ha cambiado desde que estos conceptos fueron presentados, la idea de que el Juego de Pelota y el comercio, y tal vez los festejos, puedan estar interconectados quizá tiene cierta validez.

Si como se ha propuesto, La Trinidad funcionó como un puerto, entonces el Juego de Pelota y los festejos asociados formarían componentes clave en una serie de prácticas sociales y rituales, subordinadas al funcionamiento de un antiguo centro de comercio Maya.

En este sentido, los datos cronológicos de estos basureros son particularmente interesantes en comparación con los datos de Motul de San José, el gran vecino de La Trinidad. Las investigaciones recientes en Motul han demostrado que este sitio no llegó al tamaño de un centro mayor hasta la segunda parte del Clásico Tardío, o Tepeu 2, y que el complejo ritual y ceremonial del sitio Motul probablemente nunca incluyó un patio para Juego de Pelota (Figura 15).

Aunque se cree que Motul dominó La Trinidad políticamente durante el Tepeu 2, parece importante notar que la tradición de festejos asociados con el Juego de Pelota en La Trinidad, que inició durante Tepeu 1, continuó durante Tepeu 2.

Este conjunto de factores podría decir mucho sobre las estrategias políticas de los reyes del Motul de San José durante la segunda parte del Clásico Tardío. Que estos festejos continuaron bajo el reino de Motul podría indicar un cierto nivel de libertad social y política para La Trinidad, o que el complejo de actividades ceremoniales asociadas con el Juego de Pelota, incluyendo los festejos, fueron apropiados por los reyes emergentes de Motul como una forma de integrarse en las redes políticas y sociales locales.

AGRADECIMIENTOS

Las investigaciones en La Trinidad de Nosotros fueron financiadas por Foundation for the Advancement of Mesoamerican Studies Inc. (FAMSI), National Science Foundation (NSF), Middle American Research Institute, Universidad de Williams, Universidad de Tulane, Earth Search, Inc y varios donantes anónimos. Se agradece a Kitty Emery, Richard Terry, Willys Andrews, Jeanette Castellanos, Christina Halperin, Crorey Lawton, Ellen Spensley, Erin Thornton, Jorge Guzmán Cazali, Gerson Martínez, Ingrid Seyb, Melanie Kingsley, a todo el equipo de laboratorio y al personal de excavación de San José y Nuevo San José, Petén, Guatemala.

Figura 15 Motul de San José

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TABLA 1

FRECUENCIAS RELATIVAS DE CINCO CLASES DE FORMAS DE CERÁMICA DENTRO

 DE CINCO BASUREROS DEL CLÁSICO TARDÍO DE LA TRINIDAD

Contexto

Juego de Pelota

Grupo Y

Área del Puerto

Grupo T

Grupo C/Estr. B-1

Forma

N (%)

N (%)

N (%)

N (%)

N (%)

“Servicio”

851(60.7)

66(44.0)

35(35.4)

19(38.0)

30(31.3)

“Almacenamiento o Preparación”

160(11.4)

29(19.3)

35(35.4)

18(36.0)

35(36.5)

“Almacenamiento o Servicio”

73(5.2)

2(1.3)

6(6.1)

2(4.0)

8(8.3)

“Preparación o Servicio”

145(10.3)

32(21.3)

11(11.1)

7(14.0)

13(13.5)

“Especiales o Rituales”

73(5.2)

4(2.7)

2(2.0)

0(0.0)

0(0.0)

Indeterminado

99(7.0)

17(11.3)

10(10.1)

4(8.0)

10(10.4)

No. Máximo de Vasijas

1401

150

99

50

96

TABLA 2

FRECUENCIAS RELATIVAS DE VASIJAS DE FORMAS GENERALES DE “SERVICIO Y PREPARACIÓN” Y DE “ALMACENAMIENTO” EN DEPÓSITOS DE FESTEJO EN CUATROS CONTEXTOS DE LAS TIERRAS BAJAS MAYA

Contexto y Sitio

Juego de Pelota,

La Trinidad de

Nosotros

Juego de Pelota,

Paco 15

(Fox 1996)

Grupo D,

Xunantunich

(LeCount 2001)

Grupo Barba,

Dos Hombres

(Hageman 2004)

Forma General

N (%)

N (%)

N (%)

N (%)

“Servicio y Preparación”

1069(82.1)

81(72.3)

172(73.5)

N/A(70.2)

“Almacenamiento”

233(17.9)

31(27.7)

62(26.5)

N/A(29.8)

No. Máximo de Vasijas

1302

112

234

N/A

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