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80 – INCÓGNITAS SOBRE ANILLOS DE METAL EN LA MESOAMÉRICA PREHISPÁNICA – Guillermo Mata Amado – Simposio 20, Año 2006

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Mata Amado, Guillermo

2007        Incógnitas sobre anillos de metal en la Mesoamérica Prehispánica. En XX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2006 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp. 1302-1316. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

80

INCÓGNITAS SOBRE ANILLOS DE METAL

EN LA MESOAMÉRICA PREHISPÁNICA

Guillermo Mata Amado

Palabras clave

Orfebrería Maya, anillos de metal, oro, plata

Abstract

THE MYSTERY OF METAL RINGS IN PREHISPANIC MESOAMERICA

To date little information exists on metal rings, especially those made of copper and gold found in archaeological contexts in Mesoamerica. In the many published reports from controlled archaeological explorations, these finds are rarely mentioned and then only in a superficial way. The purpose of this work is to highlight some important data that has been compiled so that archaeologists can develop scientific studies to clarify their function and other details about these artifacts. This work presents rings found in Guatemala and available for examination. Illustrations, drawings, and photographs, as well as a bibliography, are provided for this topic.

Los anillos de metal de manufactura prehispánica son poco conocidos y existe poca información del tema. Estos fueron fabricados de metales como oro, plata, cobre o una aleación de ambos. En las referencias consultadas, ninguna indica que alguno de estos anillos de metal fuera localizado en los dedos de un esqueleto dentro de un entierro. Sin embargo, existen datos que sí se han encontrado esqueletos con anillos de jadeíta, hueso u otros materiales en los dedos. Para mencionar un ejemplo, se tienen los anillos de piedra verde descubiertos en los dedos de Janaab´ Pakal de Palenque (Tiesler y Cucina 2004:Fig.8).

¿Por qué nunca aparecen como parte de los atuendos usados por los reyes en la inmensa cantidad de representaciones que existen en vasijas policromas del Clásico? Es de suponer que el inicio del uso de joyas de oro y otros metales fue en el Postclásico, momento en que ya no se elaboraban este tipo de vasijas pintadas. La misma razón es válida para los murales y los monumentos de piedra. Ya solo queda la pregunta con los códices. Tampoco se sabe si eran para hombres o mujeres ya que generalmente su diámetro es muy pequeño.

Como introducción a esta ponencia se elaboró un pequeño resumen con la información que se tiene sobre estos objetos.

TUMBA 7 DE MONTE ALBÁN, OAXACA, MÉXICO

Indiscutiblemente la mayor fuente de datos la presenta Alfonso Caso en sus diferentes publicaciones. Uno de ellos es el gran descubrimiento de la Tumba 7 de Monte Alban, Oaxaca, que se localizó dentro de una tumba Zapoteca reutilizada, mostrando dentro de su ofrenda, esplendorosos ejemplos de la orfebrería Mixteca. En su primera publicación en inglés relata el gran descubrimiento de la Tumba 7 de Monte Albán y los grandes tesoros de oro allí encontrados (Caso 1932).

Muestra la fotografía de tres anillos de oro, uno con una cabeza de ave y los otros dos con aves que descienden, de cuyo pico cuelgan cascabeles; en otra fotografía se observa un bello ejemplar también de oro, de la cabeza del Dios Cocijo (Caso 1932:479-480, fig.7B).

Alfonso Caso, cuando inició su trabajo de campo encontró varias tumbas completamente saqueadas, por eso el descubrimiento de la Tumba 7 fue de una importancia sensacional. Más adelante describe los objetos localizados allí. Con relación a anillos de metal menciona el hallazgo de tres anillos de plata con un diseño simple comparado con los fabulosos anillos de oro ubicados en este entierro.

En una voluminosa obra (Caso 1969), se ilustra toda la experiencia de Caso y su equipo en los extensos trabajos de investigación de la Tumba 7 de Monte Alban. Describe bajo el título de “Los anillos” (Caso 1969:111), a estos bellos trabajos de orfebrería: “Anillo se dice en mixteco dzahui. En la tumba encontramos once anillos de oro. Cinco de ellos tienen una forma especial, que los hace asemejarse a la diadema de turquesas que usaban los señores, llamada xiuhuitzolli. Otros cuatro tienen forma cilíndrica y dos de ellos de carrete”.

A continuación hace una completa descripción de ellos indicando su pequeño diámetro y propone que pudieron usarse como falsas uñas o extensores de uñas (Caso 1969:111-115, Fig.93-97). Casi al final de esta voluminosa obra, en la sección titulada “Estudios técnicos sobre la Tumba 7” (Caso 1969:380-383), un grupo de especialistas describen e ilustran con seis fotografías los anillos, entre lo que se indica que tres son de plata, todos muy bien decorados. No se menciona ninguno de cobre. Este escrito también está ilustrado con fotografías en color y se muestran otros espléndidos ejemplares (Caso 1969: láminas XV y XVI).

CENOTE DE CHICHEN ITZA, YUCATÁN

Otro considerable número de anillos fueron rescatados de las profundidades del fondo del Cenote Sagrado de Chichen Itza. El norteamericano Edward H. Thompson compró la hacienda Chichen Itza a finales del siglo XIX. Conociendo los relatos, leyendas y la obra de Diego de Landa, se decidió investigar el Cenote. En marzo de 1905, usando una rudimentaria draga intentó sacar algunos objetos del lodoso fondo del Cenote con resultados poco halagadores, ya que lo recuperado fue poco y no lo que esperaba rescatar.

Fue así como optó por la segunda posibilidad, que era bajar al Cenote y bucear en su fondo. Pero fue hasta 1909 que usando un traje de buzo de casco duro, instruido y acompañado de un experto buzo griego, descendieron a las oscuras profundidades, e inició la recuperación del fabuloso tesoro que se estaba allí. Todo lo encontrado fue sacado de México y llevado al Museo Peabody de la Universidad de Harvard. Posteriormente parte de este tesoro fue devuelto a México. Años después se publicó en forma de informe y novela toda la aventura de Thompson, por parte de su amigo el escritor T. A. Willard (1926), quién es el primero en mencionar que entre los cientos de piezas de oro y jade recuperadas, había unos anillos de oro y cobre. En una fotografía presenta objetos de oro y cobre entre los que se observan cuatro anillos (Willard 1926:129).

Posteriormente en los años 1960 y 61, se realizó la primera investigación con aparatos modernos, especialmente el air lift (Succionador de aire). En esta oportunidad, también se contó con buzos utilizando el sistema de (Scuba) Self container underwater aparathus, bajo la dirección del Instituto Nacional de Antropología e Historia y con la colaboración del Club de Exploraciones y Deportes Acuáticos (C.E.D.A.N), y de su presidente Pablo Bush Romero, quien organizó toda la logística de la investigación. El financiamiento fue proporcionado por la National Geographic Society, el INAH, la Compañía Insightde INC. y Norman Scoot. Se recuperaron muchos y variados objetos, gran cantidad de ellos fabricados con metales preciosos, jade, hueso, cerámica, copal, madera y otros. Al darse cuenta que el succionador de aire podría destrozar objetos muy frágiles, se decidió suspender lo trabajos luego de dos meses.

Eusebio Dávalos Hurtado publica en la revista National Geographic, en 1961, un artículo donde relata la historia de los trabajos y los objetos recuperados de su fondo, e ilustra con varias fotografías a color, diferentes motivos relacionados con el rescate efectuado.

Aquí se puede apreciar el succionador de aire en plenas funciones y una fotografía donde se observan cinco anillos de cobre con baño de oro (Dávalos 1961:550) y relata que fueron recuperados al mismo tiempo, lo que lo hace suponer que fueron ofrecidos a las aguas del Cenote por un mismo personaje.

Román Piña Chan, menciona en una publicación (1970:54) anillos de cobre, y en otra (Piña Chan 1980:148, Fig.111) muestra otros anillos.

Otra exploración del Cenote fue posible con la colaboración de los mismos participantes de la primera exploración en 1961, pero esta vez, tuvieron un financiamiento aún mayor de la iniciativa privada, entre ellos Ford Motor Company, Dow Chemical, Rolex y otras muchas que invirtieron alrededor de seis millones de dólares para este proyecto.

Contando con un escogido grupo de arqueólogos y buzos con equipos (SCUBA), además de especialistas en bombeo de agua y clarificación de la misma, más otros grandes recursos que se contaban ya para esos años, se realizó la exploración más completa que hasta la fecha se haya hecho. Los resultados se encuentran en varias publicaciones, la principal escrita por Donald Ediger (1971), que en su fascinante obra, además de relatar todas las penalidades, alegrías y decepciones de la expedición, menciona varias veces los anillos de cobre y oro, ilustrando en una magnifica fotografía a color (Ediger 1971:96), un anillo con grandes detalles de manufactura, indicando que fue elaborado con hilos de oro.

Clemency Chase Coggins y Orrin C. Shane, también publicaron un trabajo (Coggins y Shane 1984) donde describen los objetos recuperados, mostrando una fotografía con tres argollas de oro (Coggins y Shane 1984:Fig.38), pero no especifican si son anillos.

Luego exhiben un anillo con una máscara en el frente elaborado en cobre (Coggins y Shane 1984: fotografía 130). Otro anillo del mismo material se menciona como manufactura de falsa filigrana (Coggins y Shane 1984: fotografía 138, ilustración 7A). Algunos ejemplares se ilustran en la Figura 1.

Figura 1 Anillos y argollas del Cenote Sagrado de Chichen Itza

OTRAS REFERENCIAS DE ANILLOS ENCONTRADOS EN MÉXICO

Salvador Toscano (1970:191), en su muy completa obra, hace una descripción muy detallada de anillos. Al finalizar muestra láminas de objetos de oro recuperados de la Tumba 7 de Monte Albán y aparece un anillo de oro (Toscazo 1970:Fig.284), con un águila en posición descendente de cuyo pico cuelga un gran pendiente ricamente decorado, que termina en cinco cascabeles, colgando también a cada lado de la cabeza del águila otro cascabel.

Lee A. Parsons (1980:Fig.178) presenta una ilustración de un anillo con la siguiente descripción “Filigreed Ring, Mexico, Location unknown. Mixtec Culture Postclasic cast Copper Alto 1.6 cm, Diámetro 2.9 cm”. Una vez más no se indica donde fue encontrado.

Existen otras publicaciones en las que se mencionan anillos metálicos pero con poca información. La mayoría de los mejores ejemplares que se han encontrado en Mesoamérica han pasado a colecciones de museos extranjeros. En el catálogo de la exhibición en la Royal Academy of Arts, London, titulada The Aztecs (Matos y Solís 2002), se muestran tres magníficos anillos de oro de los Aztecas. Se puede ver un anillo de oro con cabeza de felino (Matos y Solís 2002:Fig.175), proveniente de la cultura Mixteca, del 1200-1521 DC, con un diámetro de 2 cm y espesor de 1.1 cm, ubicado en el Museo Británico de Londres. En otra figura (Matos y Solís 2002:Fig.176) aparecen varios anillos, un anillo de oro mixteca, altura máxima 1.5 cm, diámetro 1.7 cm, localizado en el Museo Cívico de Arte Antica Palazzo Madama, Turín. Otro anillo de oro con cabeza de ave, de la cultura Mixteca, con medidas de 2.16 x 3.47 x 1.83 cm, se encuentra en Bayerische Verwaltung der Staalichen Schósser, Garten und Seen: Residenz, Munich. Algunos ejemplares se ilustran en la Figura 2.

Como es de notar, todos los anillos que se han mencionado en los trabajos consultados provienen de México. Dentro de los que se han encontrado en Guatemala, posiblemente algunos también vengan del vecino país, aunque puede considerarse que en la región de Guatemala se desarrolló una técnica metalúrgica propia de la que aún se conoce poco. Esto se fundamenta en que algunos de los anillos descritos a continuación no proceden de México.

Figura 2 Anillos de oro de culturas mexicanas

ANILLOS ENCONTRADOS EN GUATEMALA

Entre los primeros reportes de anillos de metal ubicados en Guatemala, Samuel Lothrop (1936:472, Fig.72c) reporta haber encontrado un anillo con una cara en sus excavaciones de Zacualpa.

También refiere que vio otros dos parecidos, localizados cerca de Santo Tomás Chichicastenango. Posteriormente en otra publicación sobre las excavaciones en Tajumulco, Guatemala, Hutton y Hobbs (1943:115), mencionan un anillo de filigrana de cobre, proveniente de la vasija 10728 hallado en la Terraza del Palacio, pero sin más información. Pal Keleman (1956:228) presenta varias fotografías de anillos, mostrando uno que indica que proviene de un lugar cercano a la frontera entre Guatemala y El Salvador. Muy parecido a otro que se presenta más adelante en este trabajo.

En Zaculeu, Richard B. Woodbury y Audrey S. Trik (1958), dentro de su libro financiado por la United Fruit Company (Woodbury y Trik 1958:265), mencionan lo que puede ser un anillo de banda muy angosta con un diámetro grande de 2.3 cm y un ancho de 0.8 cm, indicando que fue ubicado en la Tumba 13-22, dentro de un relleno de la pared poniente perteneciente a una recámara reutilizada, el cual aparece ilustrado (Woodbury y Trik: fig.154) y fechado para la fase Xinabahul, agregando que no fue analizado.

ANILLOS DE CAROLINA

Mencos y Moraga (2005), localizaron algunos anillos en su trabajo en el Proyecto Pipil de la Costa Sur de Guatemala, en los sitios Carolina y La Gomera. En este informe, en la sección de artefactos de cobre encontrados en Guatemala y Mesoamérica, las autoras hacen un resumen de los lugares y objetos recuperados. Además mencionan otros autores que han publicado artículos sobre metalurgia.

En el sitio Carolina, en la operación C2, fueron recobrados dos anillos de cobre, además de 18 objetos de metal adicionales (Figura 3).

Figura 3 Anillos de Carolina y La Blanca

DESCRIPCIÓN DE ANILLOS ENCONTRADOS EN GUATEMALA NO PUBLICADOS

ANILLO DE BUENA VISTA, IZTAPA, DEPARTAMENTO DE ESCUINTLA

Al realizar algunas excavaciones para construir el centro comunal de la Aldea Buena Vista, islote cerca de Iztapa, Escuintla, se localizaron varias vasijas de diferentes formas y tamaños, fragmentadas, junto con huesos. Dentro de una vasija se ubicó un anillo de cobre, lamentablemente no ha sido posible ubicar ningún fragmento de cerámica o vasija de este sitio para determinar su periodo.

Dicho anillo posee en el frente un rostro con tocado, su altura total del frente es de 3.3 cm, solo el rostro es de 1.4 cm, solo el tocado 1.7 cm y una parte bajo la cara, 0.2 cm, el ancho de la cara con orejeras es de 2.2 cm. El resto del anillo está compuesto por una banda de 0.4 cm de ancho, y tiene dos pequeñas bandas resaltadas, una en la parte superior y otra en la inferior de 0.2 cm cada una, con lo que hacen un total de 0.8 cm, su grueso es de 0.2 cm, su diámetro interno 0.8 cm y externo 1.10 cm. No tiene ninguna caladura. Se supone que la técnica de elaboración fue el de colado o fundición, usando el método de cera perdida. El rostro es antropomorfo, notándose muy bien los ojos, la nariz y la boca. Se observa en la parte de arriba del rostro un tocado y a los lados dos orejeras. Es alto y decorado, el color es cobre oxidado, con pequeñas porciones de cardenillo (Figuras 4 a 6 y 15).

Figura 4 Dibujos de Anillo de Buena Vista

 

Figura 5 Anillo de Buena Vista

 

Figura 6 Anillo de Buena Vista

ANILLOS DE BOSQUE DE SAN NICOLÁS, DEPARTAMENTO DE GUATEMALA

Hace alrededor de 20 años, el autor pudo ver y fotografiar a la ligera cuatro anillos, encontrados por un director de campo que inspeccionaba los trabajos de maquinaria pesada que aplanaban un área arqueológica para hacer la urbanización Bosques de San Nicolás (cerca de Kaminaljuyu).

Estos anillos fueron ubicados dentro de una pequeña vasija y consistían en dos argollas, una con seis aplicaciones semiesféricas y la otra argolla con diez aplicaciones en su parte exterior.

También dos anillos con un rostro ricamente adornado con orejeras, tocados y otros elementos decorativos. Posteriormente se pudo localizar nuevamente al dueño de los anillos, para que permitiera tomar mejores fotografías y medidas de ellos, pero este indicó que lamentablemente ya solo poseía una argolla y un anillo.

A continuación se describen estos (Figuras 7 a 13): la argolla es de cobre, manufacturada con la técnica de colado, color cobre oxidado con áreas verdes de cardenillo. Medidas, entre 0.6 cm y 0.7 cm de ancho.

En la parte externa tiene seis aplicaciones semiesféricas colocadas simétricamente, el grueso donde no hay aplicaciones es de 0.3 cm y donde están las aplicaciones de 0.5 cm, su diámetro interno es de 1.9 cm y externo, donde están las aplicaciones 2.5 cm, sin las aplicaciones, 2 cm.

Figura 7 Dibujo de Anillo de Bosques de San Nicolás

Figura 8 Dibujo de Argolla de Bosques de San Nicolás

Figura 9 Fotografías de anillos de Bosques de San Nicolás

Figura 10 Fotografías de argollas de Bosques de San Nicolás

Figura 11 Anillo de Bosques de San Nicolás

Figura 12 Anillo de Bosques de San Nicolás

Figura 13 Argollas de Bosques de San Nicolás

El anillo también es de cobre, posee en la parte anterior un rostro humano con un gran tocado, con espacios calados. Sus medidas son: en la parte anterior con el rostro y tocado, alcanza una altura de 4.4 cm, el rostro mide 1.4 cm, el tocado, 2.5 cm más una extensión bajo el rostro de 0.5 cm. La parte más ancha de la decoración de rostro y tocado ancho mide 9 cm, ya que está curvada hacia cada uno de los lados. La argolla del anillo está a la altura de las orejeras del personaje, mide un ancho de 0.9cm, correspondiendo a dos pequeñas bandas ligeramente resaltadas una en la parte superior y otra en la parte inferior, cada una de 0.15 cm. El centro es de 0.6 cm, su diámetro interior 1.8 cm, el exterior 1.9 cm, pero ninguno es constante. En la parte izquierda de la argolla del anillo, el metal no llenó el colado completamente, dejando un espacio con un faltante, no parece fractura. El tocado es altamente decorado y estilizado.

ANILLO DE LA COLECCIÓN DEL MUSEO VIGUA, CASA SANTO DOMINGO

Existe dentro de la colección del Museo Vigua, un anillo. Por gentileza de la curadora se obtuvo los datos de la ficha y las fotografías que lo muestran. Se indica que la procedencia es la Costa Sur de Guatemala, siendo el material de manufactura cobre y la técnica, el colado. Sus dimensiones son: alto 2.6 cm y diámetro, 2 cm. Con decoración antropomorfa, ojos y boca abiertos, tiene orejeras y tocado alto (Figuras 14 a 16).

Figura 15 Fotografías de anillos de Buena Vista y del Museo de Vigua

Figura 16 Anillo de Vigua

ANILLOS DE LA BLANCA

Entre algunos objetos de metal que fueron recuperados por algunos coleccionistas, después de la lamentable destrucción de la pirámide de la Blanca, figuran cascabeles, agujas, una pequeña hacha de cobre y dos argollas muy delgadas, también de cobre (Figura 3). Lo único que se conoce es el lugar de donde provienen, pero no se sabe en que contexto arqueológico fueron encontrados. La descripción de las argollas son: una banda que sostiene la figura frontal, lisa, con una altura aproximada de 0.8 cm, la parte central es de 0.4 cm y sobresale ligeramente en la parte superior e inferior una banda de 0.2 cm cada una.

CONCLUSIÓN

Sobre artefactos manufacturados de metal se ha hecho poca mención en los trabajos existentes donde se ha encontrado referencias de estos. En Guatemala existen yacimientos de oro, plata y cobre. Habría que realizar un estudio minucioso sobre las técnicas de manufactura, para poder determinar con exactitud el procedimiento usado. La mayoría de los anillos fueron elaborados por medio del método de la cera perdida o fundición. Posiblemente algunos se hicieron con alambres ya fabricados y después unidos por soldaduras. En los códices post-conquista existen ilustraciones de orfebres calentando metal para fundirlo, en otros casos introduciéndolos en hornos y otros motivos.

Como se sabe, las culturas que desarrollaron técnicas muy avanzadas para el manejo de los metales fueron las de Costa Rica, Panamá, Colombia y Perú, donde se han ubicado grandes cantidades de objetos de oro, plata, tumbaga y aun platino.

Las características del anillo de Buena Vista, los dos de Bosque de San Nicolás, el del Museo Vigua y el presentado por Keleman, son similares y no se parecen a las de anillos de otras regiones, por lo que al estudiar más anillos encontrados en Guatemala de este estilo, se podrá determinar si es propio de la región.

REFERENCIAS

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2004        Janaab´Pakal de Palenque, vida y muerte de un gobernante. Universidad Nacional Autónoma, México.

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