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39 – TIPOLOGÍA PALACIEGA DE LA ACRÓPOLIS DE LA BLANCA, PETÉN – Gaspar Muñoz Cosme y Cristina Vidal Lorenzo – Simposio 20, Año 2006

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Muñoz Cosme, Gaspar y Cristina Vidal Lorenzo

2007        Tipología palaciega de la Acrópolis de La Blanca, Petén. En XX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2006 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp. 659-666. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

39

TIPOLOGÍA PALACIEGA DE LA ACRÓPOLIS DE LA BLANCA, PETÉN

Gaspar Muñoz Cosme

Cristina Vidal Lorenzo

Palabras clave

Arqueología Maya, Guatemala, Petén, La Blanca, arquitectura, diseño arquitectónico, armonía, bóveda Maya, arco Maya

Abstract

PALACE TYPOLOGY FOR THE ACROPOLIS AT LA BLANCA, PETÉN

After investigations in 2004 and 2005 at the site of La Blanca, Melchor de Mencos, Petén, some initial hypotheses were established on its well-known architecture. Intensive excavation in the last months of 2005 on the south side of the Central Acropolis have led to the corroboration of data on the architectural structure of this building and revealed its construction phases, leading to a preliminary theory on the development of this notable Acropolis, as well as typologically and stylistically identifying its most noteworthy spaces. In addition, topographic mapping of the urban core, today allows an understanding of its urban design and an initial territorial definition of this frontier urban settlement in the lower drainage of the Mopan River.

Tras las investigaciones realizadas en los años 2004 y 2005 en el sitio de La Blanca, Melchor de Mencos, Petén, se pueden establecer las primeras hipótesis sobre la notoria arquitectura que posee. Durante la temporada del 2004 se realizó un reconocimiento general y un levantamiento topográfico de las zonas centrales del sitio, complementándolo con el levantamiento de la arquitectura expuesta, especialmente importante en la zona de la Acrópolis.

De los primeros datos obtenidos en esa temporada se pudo deducir la excelente calidad constructiva de sus muros y fábricas (Muñoz 2005:28), y corroborar la presencia de algunas tipologías arquitectónicas singulares, tales como la llamada bóveda de cuatro lados por Quintana y Wurster (2001:155), que aquí se identifica como bóveda de lados equivalentes (Muñoz 2005:29), así como las enormes dimensiones de algunas de sus estancias (Figura 1).

En la temporada del 2005 se realizó la excavación del ala sur de la Acrópolis, que es una estructura de 42 m de longitud, de una sola crujía, que cierra el patio central de la Acrópolis por el lado meridional, y que la separa de una gran terraza de aproximadamente 15 m de anchura, a la que le suceden otras dos terrazas más, hasta llegar a una depresión que se supone fue una antigua aguada.

Al mismo tiempo, se realizó una toma de datos de campo para ampliar el plano topográfico del sitio, alcanzando aproximadamente las 26 hectáreas e incorporando algunas zonas al este y al sur del territorio que ya había sido levantado en el 2004. Han sido los trabajos de excavación de las estancias del ala sur de la Acrópolis los que produjeron información interesante sobre las características especiales de la arquitectura palaciega de La Blanca (Figura 2).

Antes de hablar de ello, se hará una breve disquisición sobre el diseño y la composición de la arquitectura y los diferentes criterios que tradicionalmente se han seguido para obtener una arquitectura de calidad. Para ello se deberá hacer mención acerca del concepto de proporción, que es la correspondencia debida de las partes de una cosa con el todo o entre cosas relacionadas entre sí, es decir, y aplicándolo a la arquitectura, la relación entre las diferentes medidas de los elementos que componen un edificio.

Pues cuando esta proporción entre las partes de un edificio se hace de forma armónica, diseñando desde su origen esa razón matemática o geométrica que debe regir su composición, se obtienen edificios armónicos y proporcionados.

    

Figura 1 Planta de la Acrópolis de La Blanca

Cuando se analiza la construcción de los grandes edificios y la arquitectura llamada Clásica o las obras de los grandes maestros, se puede encontrar que esas medidas y proporciones que armonizan el resultado, lo hacen agradable al observador, siendo así el germen de la verdadera obra maestra. Cuando se quiere analizar la arquitectura no sólo hay que estar atentos a las variables tecnológicas, constructivas, estructurales y a los materiales que han sido utilizados, sino también a la composición y a la forma de esa arquitectura, ya que a través de ella se podrá ver la mano del arquitecto o diseñador que supo trasmitir sus conocimientos y resolver los múltiples problemas compositivos que se presentan en la práctica.

Figura 2 Planta y alzados del Ala Sur de la Acrópolis

El ala sur de la Acrópolis forma parte de un gran edificio con planta en forma de C que circunda y cierra el patio central, y por tanto su extremo oriental está exento, mientras que el occidental forma la esquina con el ala oeste del edificio. Previamente a la realización de la excavación era posible apreciar en el edificio, debido a la forma del derrumbe y a los restos de arquitectura expuesta, un total de cinco cuartos o estancias y una gran masa de derrumbe en el extremo occidental que podría contener un sexto cuarto.

El criterio de nomenclatura adoptado en el proyecto para las estancias del edificio externo de la Acrópolis es la numeración correlativa iniciando a partir del 1 con el cuarto del extremo suroriental, siguiendo en el sentido de las manecillas del reloj. Así en el ala sur se tienen las estancias o cuartos 1, 2, 3, 4, 5 y un posible cuarto 6 que aún no ha sido excavado.

TIPOLOGÍA DE LAS ESTANCIAS

Una vez examinados los restos arquitectónicos de esta estructura se identificaron tres tipos diferentes de cuartos que posiblemente fueron ideados y utilizados para adecuarse al uso y función prevista. Los tres tipos arquitectónicos que aparecen tienen un gran interés por su singularidad, pues específicamente uno de ellos, no es muy común en el área Maya, y abundan así en la notoriedad de las soluciones arquitectónicas, tipológicas y constructivas de los edificios de La Blanca. Las tipologías detectadas se identificaron con las letras a, b y c y su descripción es la siguiente.

TIPO A

La arquitectura Maya suele tratar sus espacios con una clara jerarquización central y una fuerte simetría. Es corriente, si se habla de vanos, o que los cuartos tengan un sólo acceso central o una solución impar de vanos de forma que siempre existe una entrada preferente o de mayor importancia y centrada en el eje del edificio.

Por ello los cuartos 1, 2 y 4 obedecen a una tipología poco habitual en el área Maya, ya que son estancias con dos puertas de acceso simétricas, de valor jerárquico y simbólico equivalentes, y situadas a ambos lados de una pilastra central o muro ciego. A esto, hay que añadir sus dimensiones colosales de escala con una altura libre interior hasta las claves de 6.70 m, y una anchura de 2.95 m (Figura 3).

Las fábricas están resueltas con sillares entre 0.20 y 0.23 m de profundidad y de longitud variable con algunos que sobrepasan los 0.80 m, y con hiladas que oscilan generalmente entre los 0.30 y los 0.45 m. Tienen piezas de atado que actúan como llaves para sujetar las fábricas exteriores de sillares a la gran masa central del muro que es de mampostería.

Estos muros tienen un grosor que varía entre los 1.60 m y los 1.75 m de los cuales solamente las dos caras están recubiertas de sillares, es decir, entre un 25 % y un 30 % de su masa. Los sillares más habituales son los que miden entre 0.45 y 0.60 m y parece que su medida obedece a las disponibilidades de la piedra de cantera para un mejor aprovechamiento (Figura 4).

En el interior de estos cuartos hay una banqueta de grandes dimensiones que ocupa toda la longitud del cuarto y sólo deja un escueto corredor de 0.75 m junto a la fachada, medida que coincide con la altura que se eleva de la banqueta al piso, su anchura es, por tanto de 2.20 m (Figura 5).

Es curioso ver el aparejo de esta banqueta en la que aparece una hilada especialmente estrecha de 0.10 o 0.12 m, y que parece necesaria para poder formar la banqueta con esa altura exacta de 0.75 m utilizando los sillares habituales para las dos hiladas restantes.

Figura 3 Cuarto 4 de la Acrópolis

Figura 4 Cuarto 2 de la Acrópolis

Se sabe que las puertas de acceso estuvieron resueltas con dinteles de chicozapote de los cuales quedan algunas improntas, y que su altura estaba próxima a los 4 m. No se ha encontrado ninguna otra gran estructura conocida que adopte de forma seriada este tipo de cuarto, y sin duda, no es habitual en la zona de Petén. Se conocen algunos casos de estructuras aisladas en Tikal como son las 5E-40 y 5E-97 en la Plaza Este, aunque son estructuras de menor tamaño y de carácter secundario (Jones 1996).

También cabe señalar que en una zona muy determinada de las Tierras Bajas del Norte dentro de la llamada zona Puuc, existen algunas estructuras que poseen cuartos que corresponderían tipológicamente a esta planta de distribución. Esta zona es el entorno inmediato de sitios como Cacabxnuc, Chelemi, Xcorralche o Xkalachetzimin, citados por Pollock (1980:459-496) en su excepcional tratado, aún en todos los casos las dimensiones generales son inferiores, especialmente en lo que se refiere a la altura de bóveda que por otra parte son de tipología constructiva muy distinta, y que como mucho alcanza los 3.65 m. La anchura de las crujías no sobrepasa los 2 m y la longitud como máximo es de 5.50 m. Los dinteles son pétreos y la anchura de sus vanos no supera los 0.90 m. Además, estos ejemplos presentan dos crujías pareadas, solución estructuralmente muy distinta.

TIPO B

Se asignó este tipo a los cuartos de bóveda de lados equivalentes, de modo que en este caso se referirá al cuarto 5 y al posible cuarto 6. El cuarto 5 conserva casi íntegra su bóveda por lo que se sabe que sus lados miden 2.05 m y 2.65 m, siendo mayores los lados perpendiculares a la puerta, es decir, se trata de una bóveda de aproximación que ha quedado reducida de forma que los cuatro lados actúan de forma homogénea estructuralmente por ser de longitudes comparables.

Se cree que esta solución estructural (muros de 1.65 m y bóveda de 2.65 m) es más estable y rígida, y que ésta puede ser una de las razones por lo que la se situaron en las esquinas de la Acrópolis y también, que sean las únicas que se conservaron con bastante integridad (Figura 6).

Figura 5 Banqueta del Cuarto 1

Figura 6 Bóveda del Cuarto 5 de la Acrópolis

Esta tipología mantiene junto a la singularidad de su bóveda la gran escala de su espacio interior que además está enfatizado por lo reducido de su planta, así se comprueba que en el cuarto 5, que conserva casi íntegramente su bóveda, la clave se sitúa a unos 2.45 m de su línea de impostas, es decir, debe estar a más de 6.30 m de su pavimento, lo que supone que posee una altura tres veces mayor a la amplitud de su planta. En el extremo occidental resta el cuarto 6 que aún no ha sido excavado aunque existen los indicios suficientes para suponer que se trata de un cuarto de similares características al 5, sin embargo, es posible que su bóveda esté dirigida en sentido contrario.

Bóvedas de este tipo se conocen en Nakum, como la situada en el Patio 9 de la Acrópolis, junto al edificio R. Es un baño de vapor o temascal, un edificio de poca presencia en su entorno, quizá por su propia función, tiene una bóveda de lados equivalentes que cubre su espacio interno. Tampoco sería descartable que el temascal que se puede ver en el grupo F de Tikal hubiese tenido la misma solución constructiva.

TIPO C

Al examinar inicialmente el derrumbe se observó que el cuarto central del ala sur presentaba una forma diferente, lo cual llamaba la atención e indicaba que se estaba ante una tipología distinta. El muro de atrás no se había conservado como en los demás cuartos, lo que indicaba la existencia de una mayor debilidad, o lo que es lo mismo, de un vano en el muro trasero. En efecto, al iniciar la excavación se pudo comprobar que su función era la de paso hacia el interior de la Acrópolis, creando una antesala o filtro para el acceso a la zona privada interior.

Su puerta principal por el sur, situada en el centro de la fachada, es de mayor luz que las de los otros cuartos, alcanzando los 2.90 m. Su posición central junto con el mayor tamaño indicaba su jerarquía en la fachada. Se conocen otros ejemplos de accesos de este tipo, entre los que se podrían citar los dos existentes en el conjunto palaciego de Caana y en la Acrópolis Sur de Caracol (Belice) (Chase y Chase 2001:109-118).

COMPOSICIÓN Y PROPORCIÓN

Pero quizá lo más interesante de este edificio es su composición general. Según las medidas y proporciones de sus vanos y macizos de la fachada principal posee nueve puertas, una central de mayor tamaño y el resto iguales. Los macizos que restan entre puertas unas veces corresponden a la pilastra de un cuarto y otra al remate del muro de separación de estancias. Si se comprueban sus medidas se verá que son muy parecidas, es decir, parece como que fuera intención del diseñador buscar una similitud para marcar un ritmo acompasado en la distribución de vanos y muros. Si los cuartos tuviesen uno o tres vanos de entrada, sería prácticamente imposible conseguir un ritmo proporcionado en la fachada.

Si se compara la anchura de las puertas con los machones centrales se comprueba que corresponde aproximadamente con la razón 3:4. Y si se compara con los macizos que flanquean la puerta central la razón entre estas medidas es aproximadamente 3:4:6, un sistema armónico. Se podría seguir analizando geométricamente la fachada y las plantas y se encontraría como han sido diseñadas con algún sistema que permitía su proporción y armonía.

Esto no puede ser más que un análisis preliminar sobre la arquitectura de la Acrópolis de la Blanca, pero parece confirmar que se trataba de una arquitectura culta, en la que los arquitectos o artífices tenían grandes conocimientos constructivos y arquitectónicos y una gran sensibilidad compositiva. Posiblemente se está ante una obra maestra de la arquitectura Maya.

REFERENCIAS

Chase, Arlen F. y Diane Z. Chase

2001        The Royal Court of Caracol, Belice: Its Palaces and People. En Royal Courts of the Ancient Maya, (editado por T. Inomata y S. D. Houston), Vol II,         Westview Press, Colorado.

Jones, Christopher

1996        Excavations in the East Plaza of Tikal. Tikal Report 16, Vol.II, University Museum Monograph 92, Universidad de Pennsylvania, Filadelfia.

Muñoz Cosme, Gaspar

2006        Introducción a la Arquitectura Maya. General de Ediciones de Arquitectura, Valencia.

Muñoz Cosme, Gaspar

2005        La arquitectura palaciega de la Blanca. En La Blanca. Arqueología y desarrollo (editado por G. Muñoz y C. Vidal), pp.25-33 Editorial UPV, Valencia.

Pollock, Harry E.D.

1980        The Puuc. An Architectural Survey of the Hill Country of Yucatan and Northern Campeche, Mexico. Memoirs of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnology, Vol. 19, Harvard University, Cambridge.

Quintana, Óscar y Wolfgang W. Wurster

2001        Ciudades Mayas del noreste de Petén, Guatemala. KAVA, Philipp von Zabern, Mainz

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