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27 – UN RECORRIDO ARQUEOLÓGICO POR SITIOS MAYAS POSTCLÁSICOS E HISTÓRICOS EN LA LAGUNA MENDOZA, PARQUE NACIONAL SIERRA DEL LACANDÓN, PETÉN – Joel Palka, Rebecca Deeb, Alejandro Gillot, Nam Kim y Mónica De León – Simposio 20, Año 2006

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Palka, Joel, Rebecca Deeb, Alejandro Gillot, Nam Kim y Mónica De León

2007        Un recorrido arqueológico por sitios Mayas Postclásicos e Históricos en la laguna Mendoza, Parque Nacional Sierra del Lacandón, Petén, Guatemala. En XX Simposio de Investigaciones Arqueológicas de Guatemala, 2006 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp. 432-447. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

27

UN RECORRIDO ARQUEOLÓGICO POR SITIOS MAYAS POSTCLÁSICOS E HISTÓRICOS EN LA LAGUNA MENDOZA, PARQUE NACIONAL SIERRA DEL LACANDÓN, PETÉN

Joel Palka

Rebecca Deeb

Alejandro Gillot

Nam Kim

Mónica De León

Palabras clave

Arqueología Maya, Guatemala, Petén, laguna Mendoza, ocupación Lacandón, Postclásico, periodo Histórico, incensarios, ocupación de islas, patrón de asentamiento

Resumen

Durante la conquista y colonización de las Tierras Bajas Mayas, como la de los Maya Itza y Kowoj del centro de Petén en 1697, los españoles lamentaron que una gran parte de la población nativa se escapara a los montes aislados para vivir fuera del control de los europeos (De Vos 1988; Feldman 2002; Jones 1989, 1998; Palka 2005; Rice y Rice 2005; Villagutierre 1983). Una de estas zonas no conquistadas o pobladas por los Mayas libres, fue el área del río Usumacinta, incluyendo el este de las Tierras Bajas de Chiapas, México, y el oeste del departamento de Petén, Guatemala. Esta región está marcada en los mapas coloniales como “no controlada”, “no poblada” o “indígenas no civilizados”.

Uno de los problemas intelectuales más grandes e interesantes en la historia y en la arqueología Maya trata sobre los Mayas no conquistados en los tiempos coloniales y de cómo vivieron en el territorio remoto de las Tierras Bajas. Hay muchas preguntas antropológicas que contestar mediante un proyecto arqueológico en esta zona, las cuales son: ¿Habían asentamientos grandes en el área del Usumacinta antes de la Conquista? ¿Cuál era el tamaño de las poblaciones de Mayas libres históricos en el territorio indígena? ¿Cómo reaccionaron estos Mayas a la colonización española, y cómo interactuaron ellos con los foráneos? ¿Cómo reorganizaron sus sistemas políticos, económicos y religiosos? Estos son algunos temas que se examinan en el Proyecto Arqueológico de los Mayas Históricos de Chiapas y Petén.

No es fácil encontrar dónde vivieron los Mayas no conquistados. Las poblaciones estuvieron aisladas en la selva, se dividieron en pueblos y aldeas para esconderse, y no construyeron edificios grandes ni monumentos de piedra, los cuales serían más fáciles de encontrar en los recorridos arqueológicos. Pero los españoles encontraron asentamientos Mayas en las islas y orillas de lagunas en las Tierras Bajas (De Vos 1988; Villagutierre 1983) y esto demuestra una continuidad del patrón de asentamiento de la época Postclásica Maya (ca. 1200-1525 DC.; Alexander 2005; Chase y Rice 1985; Masson 2000; Rice 1987; Wurster 2000; Figura 1).

Las concentraciones de gente indígena en las lagunas presentan una oportunidad para las investigaciones arqueológicas después de identificar los lagos habitados.

Figura 1 Población Lakandon antigua

Joel Palka, director del Proyecto Arqueológico Maya Histórico, estudió documentos históricos y mapas topográficos y decidió que las lagunas del sur del Parque Nacional de la Sierra del Lacandón serían perfectas para asentamientos Mayas históricos.

Por ejemplo, Maler (1901:200) visitó una familia de Lacandones en la laguna Bolonchac y otros asentamientos en el área y esto muestra que esta región y sus lagunas tenían agua y tierra adecuada para la ocupación humana. En la temporada del 2006 se enfocaron las investigaciones en la laguna Mendoza, área que posee uno de los lagos más grandes en la zona y está ubicada a 15 km al este de la laguna Bolonchac de los Lacandones.

LA LAGUNA MENDOZA

La laguna Mendoza se encuentra en el límite norte de la finca La Estancia (Figura 2). Está ubicada aproximadamente unos 15 km al norte de la carretera a Betel, en la frontera con México en el río Usumacinta, y a unos 10 km al sur de la carretera a Los Naranjos, Petén.

La laguna queda a 70 km al oeste de la orilla del lago Petén Itza. La laguna Mendoza es grande y mide aproximadamente 3 x 2 km y posee alrededor de 13 km de orilla (Figura 3). Con estas dimensiones, la laguna Mendoza es aproximadamente del tamaño del lago Macanche, conocido por su población Maya del Postclásico en el centro de Petén (Rice 1987).

La laguna Mendoza siempre tiene agua, aunque otras lagunas más pequeñas en el área se secan por falta de lluvia. En el 2005 las fotografías aéreas muestran que la laguna Mendoza estaba llena, mientras que el agua era escasa en otras lagunas cercanas, como la Bolonchac. Se desconoce la profundidad de la laguna Mendoza. No es una laguna redonda y su forma es semejante a las lagunas de Chiapas (como los lagos Mensabak y Petha/Itsanokuh; De Vos 1988; Maler 1901).

Los mapas muestran alrededor de siete u ocho islas en la laguna y penínsulas, pero hay entre 15 y 17, especialmente en la época lluviosa. Por eso la laguna Mendoza muestra una de las cantidades más altas de islas para la ocupación humana en Mesoamérica. El acceso a las islas que se encuentran a media laguna es sólo por canoa, pero se puede caminar dentro del agua o nadar fácilmente a las islas cercanas a la orilla.

Las islas y penínsulas en las orillas de la laguna están compuestas de tierra profunda y a veces delgada, las cuales soportan bosque alto de árboles grandes (Figuras 4 y 5). Una cadena de cerros kársticos corre por la laguna y forma islas y tierra habitable rodeada de pantanos. Hoy en día la laguna tiene una gran cantidad de peces, aunque los pescadores en la laguna reportan que hace unos años los peces eran escasos.

Después de una corta temporada de recorridos y conversaciones con pescadores, se conoció que las islas y penínsulas fueron modificadas para el uso humano a través de un largo tiempo. En la temporada de 2006 se investigaron siete islas en la laguna.

INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS

No se han realizado investigaciones arqueológicas ni reconocimientos de sitios Mayas en la laguna Mendoza hasta este proyecto. Nations (2006:28, 189) visitó la laguna y reportó que los visitantes comentaban sobre la existencia de muros y tiestos de cerámica en la superficie de las islas. También informa que existió un campamento de guerrilleros en una isla mayor (posiblemente la Isla #3; véase abajo) que fue atacado por el ejército guatemalteco, pero esta historia no es conocida por la gente de la finca La Estancia, ni por el personal de Defensores de la Naturaleza. Es muy probable que los ataques militares no ocurrieran en este lugar. Los palos quemados supuestamente por el ejército, como menciona Nations (2006:189-190), probablemente son árboles caídos por los fuegos ocasionados en los bosques por los cazadores y pescadores del área.

Se hicieron recorridos breves de superficie en las islas de la laguna, desde el 7 hasta el 18 de julio del 2006 para confirmar la presencia de sitios arqueológicos. Se notaron rasgos arquitectónicos como estructuras y terrazas, se recolectaron artefactos como tiestos de cerámica y lítica. También se hicieron mapas de algunos sitios en la cima de las islas con brújula y cinta métrica, y se realizaron pozos de prueba en dos islas.

ISLA 1

Esta isla se encuentra en el lado oeste de la laguna Mendoza (N16.52, O90.37) en un pantano al norte y al oeste de la Isla 1. Esta isla fue quemada por accidente hace tres o cinco años aproximadamente. En la vegetación baja actual se nota el montículo de piedra y tierra en la cima del lado oeste de la isla. Este montículo mide alrededor de 7 m de largo por 4 m de ancho y 2 m de altura. La construcción consiste de piedras burdas de caliza. Detrás de esta estructura o en su lado oeste hay muchos tiestos de cerámica pertenecientes a un basurero. La cerámica fecha desde el periodo Preclásico Tardío hasta el Postclásico o Histórico.

La cima de la isla fue nivelada por los habitantes en el pasado. Se puede ver una plataforma baja, de medidas desconocidas, en el medio de la parte plana de la isla. Este sitio arqueológico fue nombrado “Las Plumas”.

Figura 2 Las Tierras Bajas Mayas occidentales y la laguna Mendoza, Peten, Guatemala

Figura 3 Laguna Mendoza y las islas investigadas

Figura 4 Vista de Laguna Mendoza

Figura 5 Vista de Laguna Mendoza

Una piedra trabajada para machacar corteza de árbol para hacer papel (machacador con líneas paralelas en los dos lados, o descortezador), fue hallada en la superficie en la parte media de la isla; se desconoce la fecha de su uso. Es posible que haya una construcción en el lado este de la Isla 1 por la subida del terreno, pero no se pudo investigar el área debido a la vegetación y falta de tiempo. Se hallaron dos entradas pequeñas de cueva en el medio del lado norte de la isla (una está más cerca a la estructura en el lado oeste), pero no fueron exploradas. No hubo tiempo para hacer croquis o excavaciones en esta isla durante la corta temporada y se merece investigaciones completas en el futuro.

ISLA 2

La Isla 2 se encuentra a poca distancia al este de la Isla 1 (N16.51, O90.36). Esta isla es una de las más grandes en el lago y conserva bien su vegetación de árboles grandes y bosque primario. Esta isla es una de las más altas y tiene por lo menos 35 m de alto. También tiene la forma de un cerro redondo con piedras grandes de roca madre, expuestas en la superficie.

La isla fue bastante modificada por la gente en el pasado. Su cima fue nivelada por los antiguos habitantes quienes removieron piedras y echaron alrededor de 3 m de relleno para hacer esta nivelación. También, a los lados de la isla, se encuentran grandes y pequeñas terrazas redondas para colocar casas y huertas. Estas construcciones de terrazas redondeadas son semejantes a las construcciones Mayas del sitio Zacpeten, en el centro del Petén (Pugh et al. 1998; D. Rice 1986:324; P. Rice 1986:264) y de la cultura Tairona del norte de Colombia (Zuidema 1992).

Hay un conjunto de montículos, terrazas y plataformas en la cima de la Isla 2 y realmente la parte superior de la isla es una construcción. Este sitio arqueológico fue nombrado Los Círculos por la forma de piedras sueltas dejadas por saqueadores hace como 15 años. Se realizó un croquis y pozos de prueba en este sitio. También se encontró piedras de moler gastadas y cerámica histórica en la superficie de la cima de la isla.

El sitio de Los Círculos muestra por lo menos dos estructuras bajas de forma rectangular, las cuales son la Estructura 1 y la Estructura 2. La primera está orientada al noreste de la terraza principal, midiendo 14.50 m de largo por 8.50 m de ancho y 2.25 m de alto. La segunda se encuentra al noroeste de la misma terraza con 6 m de largo por 5 m de ancho y 0.25 m de alto. La tercera estructura (#3) es alargada (como tipo muralla ubicada al norte de la misma), mide 25 m de largo por 3 m de ancho y 0.25 m de alto.

En sí el terreno fue adecuado en forma de terrazas con piedra caliza y tierra sin ningún orden, la primera terraza cuenta con 36 m de largo aproximadamente, siendo la principal, ya que en ella se encuentran las estructuras. La segunda terraza mide 3 m de largo. Las estructuras están compuestas por piedras burdas con algunos bloques crudos.

La isla fue saqueada, destruyendo así mismo el centro de la Estructura 1, con una trinchera de 8.60 m de largo por 2 m de ancho y 2.25 m de profundidad, como también una excavación de 1.50 m de largo por 1.50 m de ancho con 5 m de profundidad en el relleno de la cima que hicieron en el lado suroeste de la terraza principal, a 6 m de la Estructura 2.

También se encontraron varias piedras dispuestas en forma de círculos para fogatas y otras como murallas que fueron adecuadas por los saqueadores. Se realizaron dos pozos de 2 x 2 m en la temporada de 2006, uno sobre una terraza en la bajada al noreste de la Estructura 1 y otro cerca de la Estructura 3.

En la excavación en la terraza al noreste de la Estructura 1 se encontraron dos puntas de pedernal, la primera está completa y es un bifacial con espiga de color grisáceo de 5.6 cm de largo por 3.9 cm de ancho. También hay un dardo que presenta desgaste, y en uno de sus extremos tiene pequeñas fracturas por retoque de la pieza. La segunda es una flecha fragmentada de color café, también es unifacial y presenta desgaste, en la forma y tamaño de las puntas Mayas Postclásicas e Históricas (Chase y Chase 1988:113; Rice 1987:210-213; Simmons 1995).

Se encontró una lasca prismática de pedernal que tiene una leve fractura en la parte lateral, se observa el bulbo del desprendimiento del núcleo por medio de la técnica de percusión indirecta lo cual es común en los tiempos históricos (Palka 2005:176-183). Podría funcionar como una navaja o el material para hacer una punta de flecha. No se observó mucha obsidiana en la superficie ni en las excavaciones, lo cual apoya que los sitios son más recientes y construidos después de la caída de los sistemas políticos y económicos de la laguna, lo que causó el paro del intercambio de obsidiana.

En lo que respecta a la cerámica, fue el material con mayor porcentaje con un total de 150 cuerpos, 29 bordes y se desecharon 81 cuerpos por ser muy pequeños y no presentar mayores rasgos. Algunos fechan al Postclásico o el tiempo Histórico. Dentro de las formas se encontraron cuencos con borde plano y redondo (algunos presentaban una acanaladura en la parte superior del labio), pared divergente y curvo divergente, como también cuerpos con diseño estriado en la parte exterior, burdos de color café a negro, el acabado es sin engobe y en algunos se observa la marca del trapo u otro material que usaron para alisar la pieza.

Siguiendo con las formas, hay platos con borde evertido hacia fuera, borde redondeado y pared divergente. La pasta en la mayoría de la cerámica tiene como desgrasante calcita, arena (la pasta es áspera al tacto), bastante cuarzo blanco y transparente, el color de la pasta varía de rojizo a café oscuro, algunos presentan el núcleo negro debido a la cocción y su pasta es burda. La cerámica se fecha para el Clásico Tardío, Postclásico, y el periodo Histórico. Un tiesto pertenece a un cuenco Maya del Postclásico por sus líneas grabadas y pasta de color gris oscuro. Otros tiestos fechan a esta época o del tiempo Colonial por su forma, estilo burdo, desgrasante grueso, y falta de engobe o decoración.

Dentro del material recuperado en el pozo cerca de la Estructura 3 se encontraron 21 fragmentos de huesos de animal y una muela de venado, un caracol de río, dos lascas de pedernal, cuatro piedras de cuarzo (transparente y blanco), cuatro fragmentos de barro y una piedra trabajada indeterminada. Dentro de la cerámica, el material disminuyó en comparación con el pozo 1. Se encontraron 79 cuerpos y 13 bordes. Entre las formas hay cuencos con acanaladuras en el borde con pared curvo divergente, bordes redondeados con pared directa, bordes engrosados con pared divergente, borde plano con pared directa y cántaros con cuello pequeño divergente y el mismo borde con la acanaladura que presentaron los cuencos.

El acabado de superficie no tiene engobe y tiene alisado en ambos lados. El color de su acabado es el mismo que la pasta que en su mayoría es café a negro. El color negro en la superficie se debe en algunos casos por la cocción de la pieza o el uso de la misma. La pasta es homogénea, presenta como desgrasante cuarzo, arena y calcita (la calcita y el cuarzo es lo que más se utilizó); la mayoría de los tiestos están erosionados y son burdos.

Con base a la cerámica que se recuperó de las excavaciones y de la superficie, se pudo determinar que las fases anteriores de la Estructura 1 pertenecen al Clásico Tardío, aunque en futuras investigaciones se espera comprobar esta hipótesis. A la vez, se obtuvo material del Postclásico e Histórico (Colonial y Republicano), con lo cual se cree que el sitio llega hasta estos periodos. Ejemplo de ello son los bordes con acanaladuras en el labio, tiestos burdos de color café y negro sin engobe, entre otros, que se presentaron en el Pozo 2. Se puede decir que los habitantes de laguna Mendoza fueron cazadores-recolectores y agricultores.

ISLA 3

La Isla 3 se encuentra cerca del lado sur de la Isla 2. Esta isla es una de las más grandes y altas de la laguna Mendoza. La isla fue explorada por los trabajadores, quienes descubrieron terrazas y plataformas en la cima. También reportaron la presencia de tiestos de cerámica erosionada en la superficie. Los tamaños y fechas de las construcciones de esta isla son desconocidos. Esta isla es una de las mejores conservadas en su vegetación y rasgos arqueológicos, por lo que merece extensas investigaciones en el futuro.

ISLA 4

Esta isla está ubicada en el margen sur de la laguna Mendoza (N16.51, O90.37) y está rodeada por la laguna en los lados norte y este, y con pantano en los otros lados. Se forma una verdadera isla en la temporada de lluvias. La isla es alta e inclinada y hay sectores con roca madre en la superficie. No se notaron terrazas en los lados, pero la cima de la isla está nivelada por los habitantes antiguos. Ellos sacaron parte de la roca madre y colocaron relleno de piedras y tierra para hacer una plataforma redondeada. Hay una terraza de 4 m de ancho que circula la plataforma de relleno en la cima, pero se desconoce si rodea la misma. En la plataforma superior de la isla hay sólo una estructura pequeña de piedras burdas y tierra. Se notaron otros rasgos planos en la isla, pero no fueron investigados.

Por la vegetación densa no se sabe las dimensiones exactas del montículo. Se encontraron pocos tiestos erosionados en la cima, sin embargo, uno es un borde de cerámica burda que fecha probablemente a tiempos históricos por su estilo. El borde es redondo y crudo, la cerámica tiene una pasta café-anaranjado con desgrasante grueso, que asimila el color de la tierra de la isla.

ISLA 5

La Isla 5 se encuentra cerca del lado este de la Isla 4 (N16.15, O90.37). Se llega a esta isla a pie por el pantano, en su lado sur. Como las otras islas en la laguna Mendoza, la Isla 5 es como un cerro que tiene muchas piedras grandes de roca madre y tierra con profundidad variable en la cima y en los lados. Los lados al oeste y este son más inclinados. Hubo vegetación alta en la isla pero se quemó con los fuegos de los cazadores hace unos años. Se cortó un poco de la vegetación secundaria para exponer varios rasgos arquitectónicos. Por ejemplo, hay varias terrazas redondas y lineares, las cuales siguen o conectan con la roca madre expuesta en la superficie. Sin embargo, parece que el lado oeste no tiene muchas terrazas y en el lado este hay una terraza larga que corre a lo largo del cerro. Esta terraza mide entre 5 y 7 m de ancho y se conduce hasta los lados norte y este.

Los antiguos habitantes de la isla nivelaron parte de la cima y construyeron plataformas bajas y varios muros de contención como pequeñas terrazas agrícolas o residenciales. Se encontraron tiestos de cerámica pequeños y erosionados sobre las terrazas en el lado norte, los cuales pueden corresponder a un basurero en este lado. La extensión de las construcciones y las fechas de las mismas en el resto de la isla son desconocidas.

ISLA 6

A esta isla se le adjudicó el nombre “Los Incensarios” debido a la gran cantidad de fragmentos de incensario que se encontró (Figuras 6 y 7). La isla se localiza al sureste de la Isla 2 y sus coordenadas con respecto al GPS son de N16.51, O90.37. Gracias a la colaboración de la misma gente que habita el área nos fue posible conocer más sobre la ubicación de restos culturales en la Isla 6. A escasos días de terminar la temporada se llegó a la isla con el propósito de registrar los restos cerámicos en la superficie. Ya que la vegetación era muy densa se limpió el área de vegetación secundaria para poder trabajar.

Dicha área cubrió unos 8 m de largo por 3 m de ancho. El área limpia nos mostró una nivelación hecha al terreno, piedras de escombro y material cerámico, incluyendo fragmentos grandes de incensario. Dicha modificación funcionó como una terraza en la parte baja de la isla, en su lado oeste; a solamente 3 ó 4 m de la laguna (el nivel del agua varía dependiendo la época del año).

La terraza cuenta con un muro de contención en su base, cuya altura es de aproximadamente 3 m, el cual agrupa rocas de gran tamaño. Las rocas más grandes se encuentran en la base del muro. El largo del muro no se pudo establecer debido a la falta de tiempo; aún así, con el área que se limpió se pudo observar que por lo menos tiene 8 m de largo. De igual forma, no se pudo establecer con exactitud las dimensiones de la terraza, pero tomando como base el área trabajada se deberá tomar en cuenta que esta misma se puede extender a sus costados. En la terraza se encontraron piedras de regular tamaño pertenecientes al escombro de otra terraza a un nivel más alto. La mayoría de estas rocas eran de escombro a excepción de varias rocas al norte de la terraza, las cuales formaban un rasgo circular. Es probable que esta construcción circular funcionara como un altar o rasgo similar, aunque la cantidad de material de superficie en sus alrededores fue escaso para determinar su función.

Aunque en toda la nivelación se encontraron restos de cerámica, fue al centro donde se concentraba la mayor cantidad de fragmentos y restos de incensarios. Por esta razón se delimitó un área de 6 m trazando tres unidades de excavación de superficie, cada una de 2 x 2 m. Dichas unidades se denominaron Pozo 1, Pozo 2 y Pozo 3, y su orientación fue de 10º este del norte magnético. Los objetivos de la investigación en Los Incensarios fueron determinar su temporalidad en base a los fragmentos de incensario y material cerámico recuperado en dicha área, así como tratar definir la función de los depósitos encontrados.

Se registraron los artefactos por medio de fotografías y dibujos para luego poder levantar el material. Se limpió el área removiendo vegetación secundaria y se decidió trabajar solamente la superficie limpiando con cuchara, no se profundizó en la excavación por falta de tiempo. Dada la cantidad de material encontrado en el área delimitada, se decidió trabajar el material por niveles, siendo el nivel 1 el material en superficie. Después de haber levantado este nivel, se trabajó el nivel 2 y se llegó a un tercer nivel en donde ya no se levantó el material. Todo el material se encontró en una capa de humus muy oscuro (10 YR 2/2 según la tabla Munsell), de consistencia suave y suelta.

La primera excavación de 2 x 2 m desde el norte al sur, presentó piedras de regular tamaño pertenecientes al escombro de una terraza superior. Hay un rasgo de varias rocas, cuyas dimensiones oscilaron entre los 35 cm de largo por 40 cm de ancho, formando así un círculo casi completo. Es probable que este rasgo esté asociado al depósito de incensarios como también a la laguna.  También hay un muro bajo de piedras medianas que corre el lado este de la terraza cerca de unas piedras grandes de roca madre.

Solamente se registró el material encontrado en superficie. A este se le denominó nivel 1 y se recuperaron cinco fragmentos de incensario. Entre ellos se encontraron dos cuerpos de aproximadamente 17 cm de alto por 17 cm de ancho, acanalados y alisados en ambos lados. Poseen diseños con muescas o indentados en una banda horizontal. Ambos son de pasta burda, su color es café en el interior y rojizo en el exterior. También se encontró un fragmento de base de aproximadamente 17 cm de largo por 12 cm de ancho. Su color es naranja, su base cóncava y presenta áreas muy quemadas debido a su función. Su pasta es burda y contiene cuarzo como desgrasante.

La segunda unidad de 2 x 2 m es donde se encontró la mayor concentración de fragmentos de incensario. A diferencia de las otras dos unidades, aquí se presentó poco material de escombro. Se trabajaron tres niveles de artefactos en esta unidad. En el nivel 1 se obtuvo un total de 15 fragmentos cerámicos, entre ellos un fragmento con pastillaje y diseño completamente diferente a los encontrados en las demás unidades y un fragmento de cuenco con borde engrosado.

Figura 6 Fragmentos de incensarios

Figura 7 Fragmentos de incensarios

El nivel 3 fue el que más material presentó. Después de haber levantado el material del nivel anterior, nos encontramos con un depósito aún más rico en restos cerámicos. La densidad de material y las dimensiones de éste fue mayor que los niveles antes descritos. Entre el material de este nivel se encontraron fragmentos de cuencos ceremoniales simples y con decoración indentada, vasijas, un cilindro fragmentado (áreas quemadas en el interior) y una base de pedestal.

Por la escasez de tiempo se dejó el material de este nivel in situ y hasta no terminar de excavar el depósito y tratar de reconstruir las piezas, no sabremos con exactitud el significado del mismo. Aun así, la cerámica, en general, no parece de tipo utilitaria, es de carácter ritual, si se considera que muchos de los tiestos forman parte de vasijas, cuencos ceremoniales, cilindros e incensarios sin engobe, que están modelados y/o aplicados. Se propone que la aglomeración de tiestos es el resultado de la destrucción del material antes descrito y se presentó en su mayoría quemado, lo que implica que fue usado para rituales, o que quizá, ocurrió un fuego ritual después de quebrarlos como ofrenda.

Entre los fragmentos de incensario se encuentran brazos, piernas, cuerpos y fragmentos de base con decoración con muescas o indentada. Las extremidades son de figuras antropomorfas aplicadas al incensario. Un fragmento de brazo, cuyas dimensiones son de 12 cm de largo por 7 cm de ancho, presenta un color naranja, alisado, de pasta rojiza, y arenosa, con presencia de cuarzo. El fragmento es hueco y muestra un orificio en la parte superior de la pieza. Otro de los fragmentos, ya sea brazo o pierna, presenta una aplicación de cascabeles como decoración en la parte inferior de una banda. Una de las piernas encontradas tiene dimensiones de 23 cm de largo por 9 cm de ancho con una banda como decoración. Estos son ejemplos de incensarios Mayas con imágenes o incensarios efigies (Laporte y Urquizú 2003; Rice 1999) que son representaciones de deidades o ancestros usadas para comunicarse con ellos mismos (Masson 2000:216-233; Rice 1999).

Se encontraron dos cuerpos color naranja con aplicación en forma de círculos, el fragmento más grande tiene dimensiones de 22 cm de largo por 12 cm de ancho. El color del acabado es naranja, alisado y su pasta es burda. Posee diseño con muesca o indentado en la base (o posible tapadera) del tamaño de una huella digital. Se observan tres orificios completos y varios más donde está fragmentada la pieza, la pasta es burda y áspera; el interior se encuentra quemado; por partes se ve su color naranja, mientras el color de la pasta es café rojizo y el núcleo es negro por su cocción. Ambos fragmentos presentan áreas muy quemadas. También se encontraron varios fragmentos de base de color naranja, muy quemados, con decoración con muesca o indentada.

Timothy Pugh y Leslie Cecil, arqueólogos del Proyecto Arqueológico Maya Postclásico y Colonial del centro de Petén, identificaron los incensarios Patojo Modelado (Rice 1987:186-187), como los de los Itza´ y Kowoj del Postclásico (comunicación personal a Palka, 2006). Sin embargo, mencionaron que la pasta, forma y contexto de la superficie de los incensarios de la laguna Mendoza pueden indicar que pertenecen a otro grupo Maya étnico o periodo como el Colonial/Histórico. También los incensarios de la laguna Mendoza son semejantes a la cerámica Postclásica Kol Modelado de Santa Rita Corozal, Belice, de los Mayas Yucatecos (Chase y Chase 1988:21, 30, 51). La forma de los incensarios con sus figuras humanas y elementos iconográficos, como los círculos (‘rosettes’) e indentaciones (trefoil ‘step frets’), se encuentran en el arte Maya del Postclásico (Boone y Smith 2003; Masson 2000:228). Se necesita más investigaciones del sitio Los Incensarios para poder entender mejor la cronología y la cultura relacionada a los incensarios de cerámica.

Se encontró un fragmento de incensario muy diferente a los demás con decoración de pastillaje y aplicación de franjas. Su acabado es liso; es de color rojo y muestra restos de engobe blanco en el exterior; en el interior se presenta quemado. Su pasta es rojiza y de buena cocción; presenta como desgrasantes arena, piedras muy pequeñas, cerámica molida, cuarzo y calcita en abundancia. No se pudo determinar a qué parte del incensario pertenece. Se obtuvo un total de 39 fragmentos de cerámica, incluyendo incensarios, fragmentos de base, cuencos ceremoniales con bordes engrosados con decoración simple y con muesca o indentada y fragmentos de vasijas.

Esto indica la presencia de diferentes tipos de cuencos para ofrendas y vasijas con un propósito ceremonial. Los cuencos presentan áreas muy quemadas lo cual apoya su uso religioso y su significado ritual como ofrendas.

Entre las piezas más significativas de esta unidad se encontró un fragmento de cuenco ceremonial cuyas dimensiones son de 20 cm de largo por 15 cm de ancho. Su acabado es alisado color naranja y en el interior su acabado es color café. El grosor de la pasta es mediano y tiene el mismo color que la pasta exterior. Presenta el núcleo negro por la cocción. Entre los desgrasantes se encuentra la calcita y cuarzo pequeño. Posee borde engrosado y a 3 cm de éste se encuentra una banda horizontal con decoración con muesca o indentada que también tiene aplicación de círculos. Otro de los fragmentos es un brazo que presenta un tipo de decoración en la vestimenta como textiles. Predominaron los tiestos burdos aunque también se encontró un tiesto naranja pulido, de pasta fina, borde redondeado y pared divergente.

En cuanto a los fragmentos de incensario se obtuvieron dos fragmentos significativos. El más representativo está representado por una pierna cuyas dimensiones son de 22 cm de largo por 13 cm de ancho que tiene una banda en la parte superior y muestra gran detalle en la parte inferior hacia los dedos y el adorno de la sandalia. Debajo del pie presenta un borde el cual funcionaba como la tapadera. Este fragmento se encontró colocado encima de un cilindro fragmentado junto un fragmento de base de pedestal.

Este fragmento de incensario puede ser del tipo Pedregal Modelado (grupo Cambio), del final del periodo Clásico Tardío o Clásico Terminal (Tepeu 3). Suele componerse de una efigie antropomorfa modelada, sentada sobre un cilindro invertido, que sirve de tapadera a un cuenco de paredes rectas en donde se depositaba el copal. Muchas veces estos incensarios tienen decoración aplicada y pintura azul, aunque carecen de engobe, además de presentar calados por los que debió salir el humo (Griselda Pérez, comunicación personal 2006). Por este hallazgo y debido de la forma distinta de los incensarios, es posible que estos fechan al Postclásico Temprano o Medio.

Fueron varios los resultados positivos que se obtuvieron en la investigación de Los Incensarios. Un análisis preliminar del material recuperado, realizado por Timothy Pugh y Leslie Cecil (comunicación personal 2006) al terminar la temporada de campo, sugiere que los incensarios tienen similitud con los incensarios del Postclásico Temprano-Tardío de Petén Itza, con algunas diferencias. Los de laguna Mendoza se presentan mejor hechos en algunos diseños, ya que su material es más duro y grueso (posiblemente por el tipo de desgrasante utilizado), su color es más rojizo debido al barro y al tipo de cocción. La diferencia más significativa es el contexto en que se encontró el material, ya que en las cercanías de Petén Itza no se encuentra este tipo de contextos.

Se sugiere que por su forma, material diferente y por el tipo de contexto, es posible que estos representen artefactos de gente diferente, ya sea otros Itza´ o poblaciones rurales; situando el material de laguna Mendoza probablemente para el Postclásico Tardío o Colonial Temprano, con una cronología más reciente.

Por un fragmento de incensario encontrado sugerimos que los habitantes de laguna Mendoza mantuvieron la misma tradición y modo cerámico del periodo Clásico implementando un cambio en la tecnología, pero manteniendo la misma idiosincrasia, realizando ritos de terminación y/o dedicación. Estas conjeturas son preliminares pero se espera confirmarlas en futuras investigaciones.

El contexto y la densidad de artefactos encontrados en los depósitos sugieren actividad ritual de algún tipo. La evidencia que la mayoría del material se encuentre quemado indudablemente nos sugiere que hubo actividad ceremonial de algún tipo en el lado oeste de la isla. Es necesario contar con futuras investigaciones cuyos objetivos abarquen el reconocimiento de esta isla.

Se logró concluir que existió dicha actividad en base al contexto del material, pero queda por investigar a qué o a quién se le estaba realizando dicho ritual. Sugerimos tomar en cuenta, aunque se llevó a cabo el reconocimiento, que son varios los rasgos naturales en los alrededores de la terraza. A unos 25-30 m al este de dicha terraza se encuentra una cueva (sin investigar), la cual puede tener relación directa o indirecta con los depósitos. Así mismo, también se encuentra otra terraza, al este de la terraza investigada, la cual puede aportar más datos relacionados a los incensarios. También hay piedras grandes de roca madre al lado este de la terraza. Por último, no hay que olvidar la propia laguna a escasos metros de la terraza, por lo que no hay que descartar la asociación que puede haber entre ellos. Por la clase de incensarios con figuras y el contexto arqueológico, pensamos que los Mayas Postclásicos-Históricos hicieron ritos para dar ofrendas a los dioses del agua y de la tierra que se encuentran en la laguna o en la roca madre y tierra de la isla.

Estamos seguros que debajo del escombro de la terraza y del depósito especial encontraremos más material asociado a la actividad ritual del área investigada. No hay que descartar la posibilidad de encontrar algún pectoral o rostro de alguna deidad para conocer la representación de los incensarios. Debido a la falta de tiempo no se pudo ampliar la investigación, pero es necesario hacer constar que con un estudio intensivo se pueden recuperar muestras de carbón significativas, restos alimenticios y evidencia que nos ayude a entender la función de esta terraza a través del tiempo. En la medida que obtengamos más información, se podrán hacer puntos de comparación con otros trabajos realizados en relación a contextos de incensarios como las investigaciones llevadas a cabo en Laguna de On, Santa Rita Corozal, Petén Itza y Topoxte (Chase y Chase 1988; Hermes y Noriega 1998; Masson 1999; Pugh 2003; Wurster 2000).

ISLA 7

La Isla 7 se encuentra en el lado sur (N16.51, O90.37) de la laguna Mendoza. Un fuego hecho por pescadores corrió por toda la isla hace como tres años y sólo dejó algunos árboles medianos y vegetación baja. En comparación con otras islas en el lago, la Isla 7 es más baja, plana y menos rocosa. Tal vez por eso la isla fue bastante modificada y extensivamente habitada en el pasado. Esta isla tiene uno de los sitios más grandes en la laguna. El sitio fue nombrado El Cafetal por la presencia de un cafetal en la isla sembrado por un pescador. La mayoría de las plantas de café fueron destruidas por el fuego. Con el reconocimiento de esta isla se encontraron varias terrazas y estructuras.

Hay por lo menos ocho estructuras mayores. Estas estructuras están ubicadas en la cima de la isla y la superficie fue modificada por sacar piedras y nivelar la cima con relleno de piedras y tierra. Las construcciones están hechas de piedras burdas mezcladas con tierra. En general, las construcciones corren de oeste a este y son hasta de 3 m de alto, como la Estructura 1. Un complejo de estructuras en el lado este de la isla mide alrededor de 56 m de largo y 12.50 m de ancho. La estructura más larga (# 6) tiene un pozo de saqueo. Este pozo fue dejado cuando los excavadores encontraron piedras tan grandes que no se pudieron mover. Hay una cueva cerca de la esquina noreste de la Estructura 8 y no fue explorada. Sin embargo, hay cazadores que han entrado por su boca pequeña para atrapar animales, según nos relata un pescador.

Al otro lado de la isla hay otras construcciones grandes, una de ellas mide alrededor de 40 m de largo. La Estructura 3 en el lado sur y al centro de la isla mide alrededor de 23.50 m por 12.50 m de ancho y 2.50 m de alto. Esta construcción tiene un gran pozo de saqueo, donde probablemente hallaron un entierro y extendieron la excavación. También hay un pozo de saqueo en el lado este de la Estructura 4. Se encuentra la entrada de una cueva cerca de la esquina sureste de esta estructura. Nos informó un pescador que había un cántaro pequeño de barro rojo en la cueva y que se lo llevaron otros pescadores. Es interesante notar que hay una piedra grande y rústicamente formada como un bloque en el eje de las Estructuras 1 y 2, la cual servía como altar o monumento. No se hallaron tiestos de cerámica en la superficie de la Isla 7 y las construcciones no pueden ser fechadas en este momento.

CONCLUSIONES

El proyecto tuvo éxito encontrando ocupación humana pasada en las islas de la laguna Mendoza. Aunque se buscaba sitios Mayas que fecharan al Postclásico Tardío y la época Republicana, la investigación halló evidencia de tiestos de cerámica que indican que la ocupación de las islas empezó por lo menos en el Preclásico Tardío y duró hasta el periodo Histórico. La gran cantidad de islas con ocupación humana en esta laguna fue sorprendente y es uno de los lagos con mayor cantidad de islas grandes en el área Maya y de Mesoamérica. El patrón de asentamiento en las islas resultó interesante y comparable con algunos sitios Mayas en otras islas en Petén, Belice y en el altiplano de Guatemala.

Las islas de la laguna Mendoza presentan bastantes modificaciones realizadas por los Mayas. Las partes superiores de las islas estaban aplanadas y tenían terrazas formadas en los lados, para colocar estructuras y huertos. Los rasgos de construcción más interesantes son las plataformas en la cima de las islas, las terrazas largas que corren a los lados alrededor de éstas y las terrazas redondas que usaban para recuperar el terreno para vivir y cosechar. No se sabe en qué fecha los habitantes hicieron las construcciones en las islas, pero sin duda fueron modificadas en el Preclásico Tardío, Clásico Tardío, Postclásico y quizá en los tiempos históricos. Una estructura en la Isla 2 fue construida en el Clásico, pero podría tener fases de construcción antes y después. Sin embargo, el tipo de arquitectura doméstica con piedras burdas y plataformas largas y bajas, es semejante al Postclásico de las Tierras Bajas y Altas Mayas (Alexander 2005:168-169; Chase y Chase 1988; Masson 2000; D. Rice 1986:304; P. Rice 1987:19-43; Wurster 2000:54-56). La laguna fue bastante rural en los tiempos Postclásicos e Históricos y estaba lejos de asentamientos grandes indígenas y europeos.

El hallazgo de varios incensarios de los Mayas Postclásicos y posiblemente Históricos en la superficie de la Isla 6 fue muy importante. Estos incensarios de cerámica muestran la importancia ritual del lugar en la laguna Mendoza. Además del contexto de los incensarios en la superficie, tiestos de cerámica probablemente histórica y la falta de obsidiana en las excavaciones, sugiere que hay una ocupación dispersa de Mayas Históricos en la laguna Mendoza. Los Mayas permanecieron aquí mientras que la Conquista y colonización de otros territorios Mayas rompieron el intercambio, como por ejemplo el de la obsidiana.

Según los datos históricos y arqueológicos es muy probable que algunos habitantes del lago Petén Itza o de Yucatán vinieran a la laguna Mendoza para escaparse de la Conquista. Aunque algunos fragmentos de cerámica son semejantes al material de los Itza´ o Kowoj del Postclásico en el centro de Petén (Timothy Pugh y Leslie Cecil, comunicación personal 2006), es posible que hubiera habitantes de las Tierras Bajas de Chiapas o de Yucatán también. La cerámica histórica de la laguna Mendoza es desconocida, pero no es como la cerámica Lacandona del siglo XIX; es burda, dura, hecha de materiales locales (Palka 2005). Investigaciones futuras examinarán la cronología, patrón de asentamiento, la economía, y la etnicidad de los Mayas Postclásicos e Históricos en la laguna Mendoza. El trabajo en la laguna Mendoza dará nueva información sobre los Mayas rurales, las sociedades indígenas adaptadas a vivir en lagunas y la vida de la gente que logró escapar la Conquista española.

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