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82 – COMUNIDADES EN TIEMPOS DIFÍCILES: NACIMIENTO Y DOS CEIBAS AL INICIO DEL CLÁSICO TARDÍO – Markus Eberl, Daniela Triadan, Takeshi Inomata, Fiona Finke, Katja Stengert, Pablo Rodas y Omar Schwendener – Simposio 19, Año 2005

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Eberl, Markus, Daniela Triadan, Takeshi Inomata, Fiona Finke, Katja Stengert, Pablo Rodas y Omar Schwendener

2006        Comunidades en tiempos difíciles: Nacimiento y Dos Ceibas al inicio del Clásico Tardío. En XIX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2005 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.911-917. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

82

COMUNIDADES EN TIEMPOS DIFÍCILES:

NACIMIENTO Y DOS CEIBAS AL INICIO DEL CLÁSICO TARDÍO

Markus Eberl

Daniela Triadan

Takeshi Inomata

Fiona Finke

Katja Stengert

Pablo Rodas

Omar Schwendener

Palabras clave

Arqueología Maya, Guatemala, Tierras Bajas, Petén, Petexbatun, Aguateca, Dos Ceibas, Nacimiento, patrón de asentamiento, organización social

COMMUNITIES IN TROUBLED TIMES:

NACIMIENTO AND DOS CEIBAS AT THE BEGINNING OF THE LATE CLASSIC

The integration of individuals by means of actions, ideas and common aims constitutes the principal feature of a community. Recent studies of communities in the fields of ethnology, ethnohistory, and archaeology show, on the other hand, the existence of a considerable internal variation in terms of political, economic and social power. Integration is by no means a natural process but comes about despite the differences between members of the community. The aim of the study at Nacimiento, in the Petexbatun area, is the conflict between the processes of integration and division in a supposed community. This conflict is examined using the impact made by the establishment of the kingdom of Dos Pilas as a regional powering in the Petexbatun region at the beginning of the Late Classic period.

Recientemente los arqueólogos han enfocado su interés en el problema de la comunidad. Los individuos crean en una comunidad un “espíritu de similitud”. Comparten actividades, intereses y metas similares. Las investigaciones arqueológicas en el área sur de Aguateca se enfocan en el estudio de las comunidades al inicio del Clásico Tardío.

A continuación se presentan los resultados de las investigaciones de la temporada de 2005 que se enfocaron en los sitios de Nacimiento y Dos Ceibas.

MARCO TEÓRICO

El área de estudio se ubica en la región del Petexbatun. Se conoce el pasado de la región a través de investigaciones arqueológicas del Proyecto Arqueológico Petexbatun –dirigido por Arthur Demarest–, el Proyecto Arqueológico Aguateca –que dirigen Takeshi Inomata, Daniela Triadan y Erick Ponciano– y otros proyectos arqueológicos.

El estudio de las inscripciones glíficas permite la reconstrucción detallada de la historia política durante el periodo Clásico. Según las inscripciones, la dinastía de Tamarindito y Arroyo de Piedra reinó sobre la región del Petexbatun durante los siglos V y VI DC. Una nueva dinastía, la de Dos Pilas, llegó a la región probablemente desde Tikal, al inicio del siglo VII DC. Dos Pilas reemplazó a Tamarindito a través de guerras, alianzas políticas y matrimonios, y dominó la región durante los siglos VII y VIII DC. Su derrota en el año 761 DC inició el colapso político de la región del Petexbatun (Figura 1)…

Figura 1  Mapa de la región del Petexbatun (mapa de M. Eberl)

Las investigaciones en el área sur de Aguateca se enfocan en el inicio del Clásico Tardío. Se trata de comprender cómo el crecimiento de Dos Pilas como un poder regional –el cual corresponde al cambio cerámico de Tepeu 1 a Tepeu 2– afectó la población local. Para cumplir con este objetivo se analizan cambios al nivel de comunidades locales durante las fases Tepeu 1 y Tepeu 2.

Varios modelos basados en la sociedad Maya del Clásico, de la época colonial y de hoy, sugieren que las comunidades jugaron un papel importante. En muchas sociedades tradicionales, los individuos que viven juntos en el mismo lugar comúnmente desarrollan la identidad de una comunidad. Varias definiciones de comunidad enfatiza el aspecto de co-residencia. Definiciones más recientes se basen en el “espíritu de similitud”, en el que los individuos comparten en una comunidad y lo expresan en actividades, intereses y metas similares.

Benedict Anderson (1991), creó el término de Comunidad Imaginada para describir como los miembros de naciones modernas conforman un pueblo. Su definición identifica entre otros dos aspectos importantes: 1) miembros de una comunidad que no viven necesariamente en el mismo lugar, y 2) a individuos que pueden pertenecer a varias comunidades.

La definición de Anderson da una perspectiva diferente a las investigaciones arqueológicas. Los arqueólogos suelen trabajar en sitios, pero raramente investigan lo que estos sitios significaron para sus antiguos habitantes. Entonces, cabe preguntar ¿Fueron todos los grupos residenciales que asignamos a un sitio parte de la misma comunidad? ¿Pueden los individuos pertenecer a varias comunidades?

EL TRANSECTO SUR

Durante la temporada de 2005 se recorrió el área entre los sitios de Aguateca y Nacimiento, el llamado Transecto Sur. Mide 1.8 km a lo largo de la escarpa y tiene un ancho de 200 m. Se le recorrió sistemáticamente, documentando y levantando el mapa de cada rasgo cultural. Pozos de sondeo y excavaciones extensivas dieron informaciones acerca de la cronología y de áreas de actividad.

En el Transecto se encontraron 180 estructuras, siete muros y 14 plataformas. La cantidad de estructuras corresponde a una densidad de 500 estructuras por km². Densidades similares prevalecen en ciudades Mayas (véase la Tabla 1.1 en Rice y Culbert 1990). Aguateca, por ejemplo, tiene una densidad de 718 estructuras por km². La densidad de estructuras baja considerablemente en áreas rurales. Transectos anteriores registraron entre 30 y 118 estructuras por km².

Las estructuras no se distribuyen en una manera uniforme en el Transecto Sur. Se observaron tres concentraciones diferentes. En la parte norte del Transecto Sur, donde predomina un terreno difícil, destaca la ausencia relativa de estructuras. La densidad baja a 229 estructuras por km². Una buena parte de las estructuras se encuentra sobre el Cerro de Cheyo, una fortificación que probablemente constituye la primera línea de defensa del sitio Aguateca. El terreno difícil, el Cerro de Cheyo y la falta de asentamientos, sugieren que el sitio de Aguateca termina en esa parte del Transecto Sur.

La mayor concentración de estructuras se encuentra en la parte central del Transecto Sur. Las 106 estructuras (correspondiendo a una densidad de 815 estructuras por km²), pertenecen al nuevo sitio de Dos Ceibas, el que se describe en más detalle abajo.

La parte sur del Transecto Sur forma junto con 42 estructuras, la parte del sitio de Nacimiento. Entre los sitios de Dos Ceibas y Nacimiento hay una franja de apenas 100 m sin asentamiento. Esta “tierra de nadie” se exhibe particularmente a lo largo de la escarpa donde los asentamientos a ambos lados del espacio vacío son continuos.

La clasificación del Transecto Sur como urbano o suburbano desatiende las diferencias internas y sugiere que se pueden definir tres zonas. La densidad de estructuras y el terreno proveen los criterios para definir los sitios arqueológicos y sus límites. Pero, ¿se puede irse más allá y conectar estos sitios a sus antiguos habitantes? ¿Coinciden estos sitios arqueológicos con comunidades antiguas?

La comparación del Transecto Sur con otros similares en las Tierras Bajas da una respuesta parcial a estas preguntas. El Transecto Sur confirma el famoso patrón disperso de los asentamientos Mayas, es decir, se encuentran asentamientos muy lejos de los centros y la densidad de estructuras afuera de los centros permanece en un nivel relativamente alto. Varios transectos denotan que la densidad no es uniforme. Los terrenos inhóspitos, como es el caso de los bajos, impiden el asentamiento pero no explica todas las fluctuaciones de densidad. Las concentraciones de asentamientos, particularmente aquellos con pequeños centros ceremoniales, fueron clasificados como centros secundarios, casas de nobles, etc (ejemplo: La Milpa Sur en Hammond et al. 2000:39; Nohoch Ek en Taschek y Ball 2003). La situación en el Transecto Sur permite definir dos sitios menores, Dos Ceibas y Nacimiento, ambos cerca del sitio mayor de Aguateca, lo que es relativamente común en las Tierras Bajas Mayas.

EL NUEVO SITIO DE DOS CEIBAS

El recorrido del Transecto Sur fue complementado por el levantamiento de un mapa detallado y la inclusión en una base de datos de cada rasgo arqueológico. Para el levantamiento del mapa los rasgos culturales se limpiaron de vegetación (obviamente sin cortar árboles). El levantamiento del mapa de los rasgos exteriores (por ejemplo, las esquinas de estructuras), fue efectuado con cinta y brújula. La arquitectura interior, bancas o muros, las que muchas veces son ocultados por tierra, fueron definidas con la ayuda de una cuchara de albañil. La base de datos incluye las dimensiones básicas y una descripción detallada, enfocándose en la manera de construcción y el diseño.

El análisis de los mapas y de la base de datos demostró que el sitio de Dos Ceibas tiene 106 estructuras en una franja de 200 m a lo largo de la escarpa. Es probable que el sitio se extienda más hacia el oeste. El centro del sitio, con las estructuras más monumentales, se encuentra en el Transecto Sur. Se trata de dos plazas. Una pirámide de 4 m de altura sobre una plataforma de 80 m por 80 m domina la Plaza Norte. Más estructuras se encontraron en las orillas sur y norte de esa plataforma grande. Los pozos de sondeo demostraron que la pirámide y la plataforma fueron construidas durante el Preclásico, las que se volvieron a usar durante el Clásico. Es probable que esta plaza haya tenido funciones ceremoniales y administrativas. La Plaza Sur forma, junto con siete estructuras, el grupo residencial más grande del sitio. Las estructuras y rasgos como un muro en la esquina sureste y plataformas pequeñas en las esquinas noroeste y noreste, bloquean el acceso al patio. La excavación de la estructura principal al lado norte y los pozos de sondeo sugieren que la Plaza Sur se puede fechar exclusivamente para el Clásico Tardío.

La estructura que se excavó extensivamente (Estructura R27-83), tiene un diseño que es característico de las estructuras elitistas de Aguateca. Cuenta con tres cuartos sobre una plataforma de 1.80 m con una escalera monumental. La construcción consiste en piedras talladas y pisos estucados gruesos. El Cuarto Central tiene una banca rectangular con un nicho. El Cuarto Este se abre por el lado oriente de la estructura; la banca tiene una pequeña parte saliente que la da una forma de “L”. No se excavó el Cuarto Oeste.

Estructuras comparables en Aguateca que fueron abandonadas repentinamente tuvieron una función residencial. Los cuartos laterales fueron espacios privados. Uno de ellos fue reservado para el trabajo y la manufactura: un escribano laboró, por ejemplo, en el Cuarto Norte de la Estructura M8-10 de Aguateca. El otro cuarto lateral fue usado para almacenar líquidos y comida, y posiblemente para cocinar; actividades adicionales como tejer sugieren que este cuarto era usado por mujeres. El cuarto central fue probablemente el espacio donde se reunía la familia y en donde se recibía a los visitantes (Inomata et al. 2002). La presencia de una tinaja que puede ser reconstruida y los fragmentos de una piedra de moler en el Cuarto Este de la Estructura R27-83, indican un patrón de uso similar.

Las estructuras con tres cuartos son altamente populares en Dos Ceibas. Existen 16 estructuras de un total de 106 estructuras con este diseño. Prácticamente cada grupo residencial contiene una estructura de tres cuartos (la excepción son los grupos residenciales secundarios que se adjuntan a grupos residenciales más grandes). Las estructuras de tres cuartos normalmente corresponden a la estructura más grande de un grupo residencial. En tres casos, la estructura de tres cuartos está aislada o acompañada de plataformas o estructuras bajas que no forman un grupo de patio regular. Se puede especular que las estructuras de tres cuartos formaron los núcleos de los grupos residenciales, es decir, que fueron construidas como residencia para una familia fundadora. Residencias adicionales o estructuras con funciones complementarias (temascales, templos, etc), fueron añadidas a través del tiempo y del crecimiento de la familia nuclear.

DOS CEIBAS COMO COLONIA DE DOS PILAS Y AGUATECA

El sitio de Dos Ceibas contrasta con sus sitios vecinos. En Nacimiento hay pocas estructuras de tres cuartos en comparación a éste. La Estructura M4-1 que se excavó el año pasado (Eberl y Vela 2004), demostró que el diseño de tres cuartos fue adaptado por los habitantes de Nacimiento, pero la técnica de construcción es más tosca y basada en el estilo local que ante fecha la llegada de la dinastía de Dos Pilas.

En Aguateca, las estructuras de tres cuartos se concentran en el epicentro cerca del Grupo Palacio donde vivió Tahn Te’ K’inich, el rey de Aguateca, y su familia. Sin embargo, las estructuras de tres cuartos se agrupan raramente con otras estructuras alrededor de una plaza. Restricciones de espacio, el epicentro mide apenas 50 m con residencias a ambos lados de una calzada ancha, probablemente impidieron la formación de grupos residenciales regulares del tipo patio. Se especula que las ventajas defensivas, y la vecindad al rey y su corte real, persuadieron a los nobles de aglomerarse en el estrecho epicentro de Aguateca.

La gran cantidad de estructuras de tres cuartos y su inclusión en grupos residenciales del tipo patio distinguen el sitio de Dos Ceibas. La excavación extensiva de una estructura con tres cuartos y la inspección de saqueos en otras estructuras similares indican que tuvieron sólo una fase de construcción. La cerámica asociada fecha las estructuras para el Clásico Tardío, posiblemente para la fase Tepeu 2 que corresponde al siglo VIII DC.

El distinto estilo arquitectónico, el distinto patrón de asentamiento y la ocupación restringida, son tomados como indicios de que Dos Ceibas formó una comunidad estrechamente relacionada a la dinastía de Dos Pilas y Aguateca. Posiblemente representa una colonia establecida por Dos Pilas o Aguateca, la que fue administrada por los habitantes de la Plaza Sur.

Las inscripciones glíficas sugieren una explicación. Algunos epigrafistas notaron la ausencia de títulos subordinados como Sajal y Ajk’uhun en las inscripciones de la región Petexbatun (para la única excepción, véase Houston 1993:110; Jackson y Stuart 2000). Sin embargo, varias veces mencionan 28 Ajaw-taak o “28 Señores”, quienes atendieron –por ejemplo– el entierro de Itzamnaaj K’awiil, el segundo rey de Dos Pilas. Como Ajaw-taak o Señores, estos fueron nobles subordinados. Su papel en el reino de Dos Pilas no es claro. El descubrimiento de Dos Ceibas permite especular que los “28 Señores” mencionados en los textos de Dos Pilas fueron los administradores de sitios menores o colonias como Dos Ceibas.

DISCUSIÓN

Para explorar las implicaciones teóricas de la hipótesis se regresa al concepto de comunidad. Durante el recorrido del Transecto Sur se definió el nuevo sitio Dos Ceibas a través de métodos tradicionales como la densidad de estructuras o el terreno. Pero, ¿que significó Dos Ceibas para sus habitantes originales? El levantamiento de un mapa detallado y la base de datos permitieron identificar aspectos –como el estilo arquitectónico– que integraron a los habitantes de Dos Ceibas y que en el caso de los habitantes de la Plaza Sur lo integraron en comunidades más grandes como la corte real de Dos Pilas.

El valle de Copan permite ejemplificar la critica del concepto de sitio. El recorrido sistemático demostró una densidad de estructuras sumamente alta, alcanzando casi 1500 estructuras por km², la cual es comparable a la densidad de las ciudades modernas. Desde un punto de vista arqueológico, todos los grupos residenciales en el valle de Copan pertenecen al mismo sitio. Sin embargo, no pertenecieron a una sola comunidad.

En el Grupo 9N-8 residió, según los textos glíficos encontrados allí, un Ajk’uhun, un noble subordinado que participó en la corte real de Yax Pasaj Chan Yoaat, el rey de Copan. Las excavaciones extensivas del Grupo 9N-8 descubrieron varios talleres, entre ellos un taller de trabajo de concha (W. Fash 1991:158160; Hendon 1991; Webster 1989). Se asume que en estos talleres se producía el tributo que Mak’ Chanal, el Ajk’uhun del Grupo 9N-8, entregaba al rey de Copan.

Los habitantes del Grupo 9N-8 vivieron juntos y posiblemente fueron parientes, produjeron el tributo para el rey de Copan y formaron así una comunidad económica. La participación del Ajk’uhun en la vida ceremonial y administrativa de la corte real indica una comunidad política que habitó el valle de Copan y que se expresó en la presencia de inscripciones glíficas en las casas de los nobles (B. Fash et al. 1992). Es muy probable que sólo él y su familia pertenecieron a la comunidad política y que los otros habitantes del Grupo 9N-8 fueron excluidos.

El sitio de Copan y el Grupo 9N-8 ejemplifican lo que se sugiere para Dos Ceibas. Un sitio no debe coincidir con las comunidades que probablemente existieron. Los individuos pueden pertenecer a varias comunidades y estas no necesariamente están delimitadas claramente en los sitios.

CONCLUSIÓN

Se propone que Dos Ceibas fue una colonia de Dos Pilas y Aguateca administrada por un noble de la corte real. La evidencia que se presentó es preliminar. El análisis que está en proceso añadirá más detalles y probablemente cambiará la evaluación final.

Los ejemplos del Transecto Sur expuesto y del Grupo 9N-8 de Copan, indican que se debe ir más allá del concepto del sitio. La discusión de si se necesita una distancia de 100, 200 ó 300 m entre los grupos residenciales más cercanos para definir los límites de un sitio, parece ser infructuosa por que apenas habla de la realidad vivida por los antiguos habitantes de estos grupos residenciales. El concepto de comunidad ofrece un camino para acercarse un paso más a la realidad del pasado.

AGRADECIMIENTOS

A todos los miembros del Proyecto Arqueológico Aguateca. La Fundación Nacional de las Ciencias de los Estados Unidos (NSF) proveyó los fondos para las investigaciones (Dissertation Improvement Grant no.0514563).

REFERENCIAS

Anderson, Benedict

1991        Imagined Communities: Reflections on the Origin and Spread of Nationalism. Verso, London.

Eberl, Markus y Claudia Vela González

2004        Exploraciones en el sitio de Nacimiento, Petexbatun. En XVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2004 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.349-358. Museo Nacional de Arqueología y Etnología de Guatemala, Guatemala.

Fash, Barbara, William L. Fash, Sheree Lane, Rudy Larios, Linda Schele, Jeffrey Stomper y David Stuart

1992        Investigations of a Classic Maya Council House at Copan, Honduras. Journal of Field Archaeology 19 (4):419-442.

Fash, William L.

1991        Scribes, Warriors and Kings: The City of Copan and the Ancient Maya. Thames and Hudson, London.

Hammond, Norman, Gair Tourtellot, Gloria Everson, Kerry Lynn Sagebiel, Ben Thomas y Marc Wolf

2000        Survey and Excavation at La Milpa, Belize, 1998. Mexicon 22 (2):38-45. Markt Schwaben.

Hendon, Julia A.

1991        Status and Power in Classic Maya Society: An Archaeological Study. American Anthropologist 93:894-918.

Houston, Stephen D.

1993        Hieroglyphs and History at Dos Pilas. Dynastic Politics of the Classic Maya. University of Texas, Austin.

Inomata, Takeshi, Daniela Triadan, Erik Ponciano, Estela Pinto, Richard E. Terry y Markus Eberl

2002        Domestic and Political Lives of Classic Maya Elites: The Excavation of Rapidly Abandonded Structures at Aguateca, Guatemala. Latin American Antiquity 13 (3):305-330.

Jackson, Sarah y David Stuart

2003        The Aj K’uhun Title. Deciphering a Classic Maya Term of Rank. Ancient Mesoamerica 12:217-228.

Rice, Don S. y T. Patrick Culbert

1990        Historical Contexts or Population Reconstruction in the Maya Lowlands. En Precolumbian Population History in the Maya Lowlands (editado por T. Patrick Culbert y Don S. Rice), pp.1-36. University of New Mexico Press, Albuquerque.

Taschek, Jennifer T. y Joseph W. Ball

2003        Nohoch Ek Revisited: The Minor Center as Manor. Latin American Antiquity 14 (4):371-388.

Webster, David (ed)

1989        The House of the Bacabs, Copan, Honduras. Studies in Pre-Columbian Art and Archaeology No.29. Dumbarton Oaks, Washington, D.C.

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