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39 – ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y FUNCIONES SOCIALES VISTAS A TRAVÉS DE LOS PATIOS PARA EL JUEGO DE PELOTA DEL SEÑORÍO DE PALENQUE – Rodrigo Liendo Stuardo y Roberto López Bravo – Simposio 19, Año 2005

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Liendo Stuardo, Rodrigo y Roberto López Bravo

2006        Organización política y funciones sociales vistas a través de los patios para el Juego de Pelota del señorío de Palenque. En XIX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2005 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.431-440. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

39

ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y FUNCIONES SOCIALES VISTAS A TRAVÉS DE LOS PATIOS PARA EL JUEGO DE PELOTA  DEL SEÑORÍO DE PALENQUE

Rodrigo Liendo Stuardo

Roberto López Bravo

Palabras clave

Arqueología Maya, México, Chiapas, Palenque, Juegos de Pelota, reconocimientos, rangos de centros, centros secundarios

POLITICAL ORGANIZATION AND SOCIAL FUNCTIONS SEEN THROUGH THE BALL COURTS OF PALENQUE´S REALM

Previous work has produced scarce traces of ball courts in the Palenque region. However, recent field work brought up a distinct picture: nine sites were located with a civic-ceremonial center that included a ball court. These were located on average 8 km from each other. The information suggests that the game was of crucial importance due to its association with other social practices necessary for the integration and reproduction of the general settlement system, and their regular distribution suggests that there was a logic dictating their location in certain places and not in others. Furthermore, excavations have been completed on two ball courts that allow an analysis of previous suggestions on the social function of these architectural complexes through the comparison of Palenque’s civic-ceremonial precincts and that of secondary sites.

Trabajos anteriores han resaltado la escasa presencia de patios para el Juego de Pelota en la región de Palenque (Taladoire y Colsenet 1991:169). Sin embargo, los recientes trabajos de campo sugieren un panorama distinto: se han localizado nueve sitios con un sector cívico-ceremonial que incluye un patio para el Juego de Pelota, mismos que están ubicados a 8 km en promedio uno de otro. Estos datos sugieren que el Juego de Pelota tuvo una importancia crucial, por su asociación con otras prácticas sociales necesarias para la integración y reproducción del sistema de asentamientos general, ya que su distribución regular sugiere la existencia de una lógica que dictó su ubicación en ciertos lugares y no en otros. Adicionalmente, se han llevado a cabo excavaciones en dos patios para el Juego de Pelota, lo que permite analizar propuestas previas acerca de las funciones sociales de estos conjuntos arquitectónicos, a través de la comparación del recinto cívico-ceremonial de Palenque y los de sitios secundarios.

EL CARÁCTER POLÍTICO DEL JUEGO DE PELOTA

Investigaciones anteriores han señalado la posibilidad de que la distribución de patios para el Juego de Pelota sea un reflejo directo de la naturaleza descentralizada y competitiva de la organización política Maya del Clásico (Fox 1991; Santley et al. 1991; Taladoire y Colsenet 1991; Montmollin 1997). Es precisamente en este tipo de contextos que se esperaría encontrar una “politización” del Juego de Pelota, ya que la existencia de un número mayor de patios para el juego, indicaría un número mayor de facciones –grupos de élite– capaces de construirles compitiendo entre sí por posiciones de prestigio y estatus en un paisaje político dinámico y complejo. Siguiendo esta línea de razonamiento, su asociación con complejos palaciegos, plazas públicas y arquitectura cívico-ceremonial refuerza la idea de que el Juego de Pelota fuera parte integral de una “estrategia” política centrada en individuos y no en instituciones con funciones claramente delimitadas, o con un orden jerárquico plenamente discernible.

Siguiendo algunas ideas planteadas con anterioridad por algunos investigadores (Fox 1991; Santley et al. 1991; Montmollin 1995, 1997), se cree que el estudio de las características formales y de distribución de patios para el Juego de Pelota en el área Maya, es pertinente para entender algunos detalles de su organización política. Ciertas variables relevantes en relación a los patios para el Juego de Pelota y su asociación con aspectos políticos son:

  • su densidad en una región determinada
  • el número de patios para el Juego de Pelota por asentamiento
  • su ubicación espacial (en relación a la distribución de centros cívico ceremoniales)
  • tamaño, forma, orientación y distribución
  • tipo de patio para el Juego de Pelota y su distribución

La diferencia en la densidad de patios para el Juego de Pelota en una región determinada puede ser el efecto de dos factores políticos interesantes:

  • En primer lugar, es el resultado de la importancia local que el Juego de Pelota tenga como “instrumento” político dentro del escenario de competencia entre facciones opuestas. Es decir, un número mayor de patios para el Juego de Pelota si su importancia es mayor.
  • En segundo lugar, es el producto del grado de segmentación política de la clase dirigente local, de manera que hay más patios para el Juego de Pelota en contextos más fragmentados políticamente (Montmollin 1997:30).

Por otro lado, la comparación del número de patios para el Juego de Pelota en cada uno de los sitios en una región determinada, puede arrojar resultados interesantes en relación al grado de centralización política existente, en este caso, Palenque. Es decir, se esperaría que un centro con más de un patio para el Juego de Pelota reflejara descentralización política; esto se debería, entre otras cosas, a la existencia de un mayor número de facciones en competencia asociados a un número mayor de patios para el juego. Es por ello que un centro con un solo patio el para Juego de Pelota reflejaría un régimen político más centralizado.

Con relación a la distribución general de patios para el Juego de Pelota, se puede esperar varios escenarios posibles:

  • Por un lado, es factible que los patios para el Juego de Pelota mayores y más elaborados se encuentren ubicados en los asentamientos de mayor jerarquía, lo cual indicaría el papel central de éstos en la organización política regional.
  • Es también probable que patios para el Juego de Pelota similares se encuentren distribuidos en sitios de diferente jerarquía, lo cual señalaría una menor o total ausencia de estratificación de los patios para el Juego de Pelota en la región.
  • Se puede también esperar una total ausencia de concordancia entre la distribución de patios para el Juego de Pelota y la jerarquía del asentamiento regional, en donde algunos o todos los patios para el juego se encuentran alejados de centros políticos importantes, indicando la importancia periférica de los patios para el Juego de Pelota.
  • Es también posible encontrar un patrón regular en la distribución de patios para el Juego de Pelota a nivel regional como producto de la operación tanto de factores económicos, políticos o ideológicos.

A partir de la información recopilada en los últimos años por varios proyectos llevados a cabo en la región de Palenque, se discute a continuación algunos aspectos formales, localización, influencia y distribución de los patios para el Juego de Pelota, así como su relación con las características de la organización política del señorío palencano a finales del Clásico Tardío (720-840 DC).

DISTRIBUCIÓN DE PATIOS PARA EL JUEGO DE PELOTA EN LA REGIÓN DE PALENQUE

En la región estudiada (450 km2), se ha logrado registrar un total de 1700 estructuras, un número muy semejante al reportado para el propio sitio de Palenque (1430 aproximadamente). Se usa una tipología basada en las características formales de los sitios y la descripción de componentes cívico-ceremoniales en cada uno de ellos. De esta manera, se identificaron 130 sitios compuestos por plataformas aisladas, 135 grupos informales, 149 grupos orientados a patios, 14 grupos multipatios, 31 sitios con una probable función cívico-ceremonial, y 85 concentraciones discretas de material cerámico y lítico en superficie. Es decir, la población fuera de Palenque se encontraba distribuida en 448 unidades discretas de asentamientos, desde plataformas aisladas hasta centros cívico-ceremoniales complejos.

Usando variables como tamaño del sitio, volumen constructivo, número de estructuras, número de patios, número de conjuntos arquitectónicos, tamaño de plazas, y la presencia y ausencia de componentes cívico-ceremoniales, este universo de asentamientos se ordena en tres tipos generales de asentamientos:

  • Sitios sin presencia de componentes cívico-ceremoniales (rangos IV y V)
  • Sitios con presencia de elementos cívico-ceremoniales, sin patios para el Juego de Pelota (rango III)
  • Sitios cívico-ceremoniales con patios para el Juego de Pelota (rango II)

De esta manera, los centros cívico-ceremoniales son sin excepción los más grandes en extensión, los que concentran mayor volumen constructivo y mayor población.

Los sitios rango II de la región (Santa Isabel, Xupa, El Lacandón, La Cascada, San Juan Chancalaíto, Reforma de Ocampo, La Providencia, Lindavista y Chinikiha), incluyen patios para el Juego de Pelota dentro de sus respectivos conjunto de estructuras cívico-ceremoniales.

Santa Isabel es un sitio relativamente pequeño de 10 hectáreas, compuesto por 38 estructuras ordenadas en dos grupos orientados a plazas, dos conjuntos informales y siete plataformas aisladas. Destaca por su formalidad, así como por su eje noroeste y sureste con un leve ángulo de inflexión. El patio para el Juego de Pelota se encuentra ubicado al norte de la Plaza Central del sitio, orientado en un eje noreste-suroeste. Presenta un patio de 9 m de ancho (lado más estrecho), y 41.60 m de largo, definido en su lado este y oeste por plataformas de 17.50 de largo, 7.50 m de ancho y una altura de 2.14 m y 2.28 m respectivamente. En su lado norte cierra el patio una estructura adosada de 12 m de largo y 4.37 m de ancho, la cual le da forma de “I”. Basándose en una primera apreciación, se puede identificar a este patio para el Juego de Pelota como perteneciente al Tipo II de los establecidos por Taladoire (1981), por carecer de cabezales. Varios pozos excavados en el área central del sitio permiten ubicarlo tentativamente en el Clásico Tardío (Otolum-Balunte).

A lo largo de la ribera sur y norte del río Chacamax se detectaron 480 estructuras distribuidas en 45 grupos discretos de asentamiento en un área de 25 km2. Esta sub-región muestra una densidad de asentamiento de 19 estructuras por km², que es mayor a la detectada en el área contigua a Palenque-Núcleo Central, con 5 estructuras por km2, además de una complejidad mayor de asentamiento con sitios rango III y IV, y dos sitios rango II: El Lacandón y La Providencia. El Lacandón fue excavado en el año 2000, por lo que el patio para el Juego de Pelota permite una descripción más detallada.

En el valle de Chancala se localizaron 124 sitios de diferentes características, en un área de 100 km2. De éstos, cinco corresponden a sitios cívico-ceremoniales de rango II (Xupa, La Cascada, Chankala, San Juan Chancalaíto y Reforma de Ocampo). Este valle parece haber sido asiento de dos sistemas de asentamientos diferenciados, que corresponden a la división natural del terreno y que compone a dos cuencas. El recorrido detectó una zona de 15 km carente de asentamientos. Esta “frontera” corresponde de manera interesante con la existencia de dos conjuntos de asentamientos: uno centrado alrededor del sitio cívico-ceremonial de Xupa y el segundo, gravitando en torno a tres centros mayores (dos de ellos, La Cascada y San Juan Chancalaíto, conectados por medio de un sacbe).

El grupo de asentamientos alrededor del sitio de Xupa está compuesto por 20 conjuntos arquitectónicos discretos, bastante homogéneos en cuanto a la configuración interna de los mismos. Xupa es el sitio que presenta mayor volumen arquitectónico y complejidad con una superficie de 10.5 hectáreas, 14 edificios delimitan una amplia Plaza Central. Su patio para el Juego de Pelota se ubica en la esquina noreste de la Plaza Central de Xupa. Se trata de una plataforma de planta casi cuadrangular cuya base mide 26 m de ancho y 22.5 m de ancho, la cual enmarca a un patio hundido hacia su parte central, orientado longitudinalmente de norte a sur.

Hacia el este, el segundo conjunto de asentamientos de la cuenca del río Chancala muestra una dinámica de asentamientos radicalmente diferente al conjunto centrado en Xupa. Los tres centros principales de la cuenca del río Chancala (La Cascada, 8 hectáreas, 21 estructuras; San Juan Chancalaíto, 13 hectáreas, 40 estructuras; y Reforma de Ocampo, 19 hectáreas, 57 estructuras), funcionaron probablemente como los nodos de 85 asentamientos que ocuparon el valle. Estos tres centros cívico-ceremoniales presentan una traza arquitectónica compleja aunada a la presencia de patios para el Juego de Pelota, plazas y conjuntos arquitectónicos más elaborados.

Hacia el norte de Palenque se encuentran ubicados una serie de sitios (La Siria, Belisario Domínguez, El Barí, Cinco de Mayo, El Aguacate, Francisco Madero, Lindavista y San Joaquín), formando un grupo homogéneo en términos de su cronología, todos ellos tienen complejos cerámicos que pertenecen al periodo Otolum, Murciélagos y Balunte, con fuertes afinidades con los complejos cerámicos típicos de Palenque. Comparten también técnicas constructivas semejantes (montículos de tierra), y un patrón de asentamiento disperso con presencia de arquitectura monumental. En conjunto conforma un patrón regular de asentamientos con sitios mayores, rangos II y III –con presencia de arquitectura monumental– localizados cada 4 km, y que conectan la sub-región de la Sierra con la zona de Balancan hacia el norte.

Esta distribución regular en el paisaje corresponde a una dinámica de asentamiento basada en la congregación de una población relativamente dispersa aglutinada en torno a centros con presencia de arquitectura mayor. La arquitectura presente en dichos sitios mayores muestra un patrón modular con pirámides, patios para el Juego de Pelota y grupos dispuestos sobre plataformas basales formando cuadrángulos. Lindavista es el sitio mayor y más complejo de esta sub-región. El patio para el Juego de Pelota por sus lados este y oeste mide 20.70 m de largo por 16 m de ancho cada uno, con una altura de 2.50 m; en su construcción se empleó, además de tierra, cantos rodados y pequeños bloques de piedra caliza. Hacia el norte y el sur de cada uno de esos mismos edificios se extienden cuatro bordos o muros que delimitan el patio para el Juego de Pelota, en donde ésta se ensancha para formar la “I” de este tipo de estructuras; en su lado norte, limita con un talud que salva la diferencia de nivel entre el exterior y el interior del patio, el que se halla hundido.

Hacia el sur, en la base de la Sierra de Chiapas, se encuentra una línea constante de sitios desde Palenque hasta Chinikiha (37 km al este). Los índices poblacionales de esta región parecen haber sido mayores que aquellos de las Llanuras Intermedias, al menos durante el Clásico Tardío-Terminal. La población es continua y corresponde principalmente a pequeños grupos habitacionales de rangos IV y V. Existe una notoria ausencia de centros cívico-ceremoniales de importancia (con la excepción de Chinikiha, de rango II), con una ligera tendencia hacia la agrupación de conjuntos de plataformas alrededor de sitios con mayor volumen constructivo.

Chinikiha es un sitio que abarca un área extensa (aproximadamente 30 hectáreas). Sus edificios ocupan algunas de las cimas y laderas de los cerros del lugar, así como los pequeños valles que se forman entre ellos. La ubicación de Chinikiha se revela como importante, pues hace pensar que controló uno de los contados pasos naturales que comunican dos valles: el de La Primavera y el de Lindavista. Por dicho paso transcurre el citado camino moderno, el cual desde hace largo tiempo divide al sitio en dos partes, justamente en la zona donde se sitúan los edificios de mayor importancia. En el sector mapeado del sitio se han identificado al menos 60 estructuras, desde edificios de dimensiones considerables de tipo palacio y estructuras piramidales, hasta pequeñas plataformas de menos de 1 m de altura, conformando no menos de 15 grupos orientados a plazas, patios y de tipo informal. El patio para el Juego de Pelota es completamente cerrado, pues aparte de las plataformas que lo delimitan en sus lados este y oeste, una especie de muro bajo o barda de 5 m de ancho y unos 0.50 m de altura define sus contornos hacia el norte, mientras que por el sur, además de presentar un elemento similar, limita con el desplante del cerro que se eleva en esa dirección. Las estructuras que delimitan el patio para el Juego de Pelota lateralmente son dos plataformas de 26 m de largo por 12 m de ancho, con alturas de 2.50 m. La Estructura 6 cierra a esta plaza meridional por su lado norte y es un edificio de tipo piramidal con planta rectangular, con una altura aproximada a los 5 m.

Aunque la distribución general de los asentamientos en la región responde a un patrón aleatorio, sin embargo, si se toma en consideración sólo aquellos sitios que presentan componentes cívico-ceremoniales con patio para el Juego de Pelota, se obtiene un escenario muy diferente. Los nueve sitios con estas características se encuentran distribuidos en un patrón regular, ubicados cada 8 km en promedio unos de otros. Es altamente probable que en esta región el Juego de Pelota tuviera una importancia crucial dentro de la organización política regional, asociándose éste con otras prácticas sociales y políticas vitales para la integración y reproducción del sistema de asentamiento general. Su distribución regular sugiere la existencia de una lógica que dictara su ubicación en ciertos lugares y no en otros. En cada uno de los lugares donde un patio para el Juego de Pelota está presente, invariablemente se encuentra asociado a componentes cívico ceremoniales que, a diferente escala, reproducen el formato de un complejo palaciego. Los 448 “sitios” registrados en la investigación del proyecto tienden a formar “conglomerados” de asentamiento (n=50), que se concentran alrededor de estos nueve sitios cívico-ceremoniales con presencia de patio para el Juego de Pelota. Existe un tipo evidente de “atracción” en torno a núcleos con presencia cívico-ceremonial que se repite a diferentes escalas en el patrón de la región.

PATIOS PARA EL JUEGO DE PELOTA EXCAVADOS

EL PATIO PARA JUEGO DE PELOTA DE PALENQUE

Ubicado en un punto focal del recinto cívico-ceremonial de Palenque, el patio para el Juego de Pelota ocupa el sector central de un eje norte-sur, que empieza en el Palacio y termina en el Grupo Norte, mismo que puede interpretarse como un ejemplo de la planeación arquitectónica de “estilo Petén” (Ashmore 1991,1992). El conjunto fue levantado en un nivel intermedio –probablemente artificial– de la amplia terraza natural que alberga al recinto cívico-ceremonial. Al norte y al este del patio para el Juego de Pelota, se observa una serie de plataformas bajas, levantadas con la intención de separar al conjunto del Grupo Norte. Al sur, las amplias escalinatas que permiten comunicar la Plaza Lateral Este del Palacio probablemente sirvieron como área para sentarse a observar los eventos.

Investigaciones previas en el patio para el Juego de Pelota permitieron establecer que carece de cabezales propiamente dichos, rasgo que lo identifica como perteneciente al Tipo II de los indicados por Taladoire (1981). Los montículos tienen un paramento interno en talud, mientras que el exterior está formado por tres cuerpos escalonados de paramentos verticales que rematan en anchas molduras (Ruz Lhuillier 1952, 1955). De especial importancia fue notar la ausencia de marcadores o anillos, observándose que la sección central del talud contiene grandes losas de caliza porosa y muy erosionada. Trabajos realizados posteriormente se dedicaron a la excavación de las plataformas que limitan por el norte, localizándose dos escalinatas que descienden desde el conjunto hacia el Grupo Norte, una plataforma de planta rectangular y los restos de un edificio con paredes de piedra cubiertas probablemente por un techo de material perecedero (López Bravo 1993).

Con respecto a su cronología, el análisis de los materiales recuperados por Ruz permitió establecer que el conjunto fue originalmente edificado durante el Clásico Temprano (Complejos Motiepa 350-500 DC y Cascadas 500-600 DC; Rands 1987, 1989), y experimentó al menos dos modificaciones constructivas durante el Clásico Tardío (López Bravo 1993). Sin embargo, los materiales recuperados en 1992 se remontan hasta el Preclásico Tardío, identificable por la presencia de tiestos del tipo Sierra Rojo.

Figura 1  Planta de Palenque

EL PATIO PARA JUEGO DE PELOTA DE EL LACANDÓN

El sitio arqueológico de El Lacandón se localiza a 23 km en línea recta al este de Palenque, construido sobre una terraza natural con inclinación hacia el norte y el cauce del río Chacamax, a una distancia de 800 m. El asentamiento ocupa un área de 20 hectáreas, con un patrón altamente disperso. El recinto cívico de la comunidad abarca 4 hectáreas en dos terrazas naturales que, como en Palenque, constituyen el área plana más extensa del sitio. El patio para el Juego de Pelota ocupa la terraza inferior del sector central. Aunque sus dimensiones, características arquitectónicas (taludes y cuerpos escalonados), y orientación, son similares al de Palenque, se distingue de aquel por ser un conjunto cerrado con cabezales de tamaños diferentes, característico de los patios para el Juego de Pelota pertenecientes al Tipo VII, así como por la presencia de marcadores. Los ejemplos más conocidos del Tipo VII pueden observarse fuera de la región de Palenque, en sitios como Tonina y Chinkultic (Taladoire y Colsenet 1991:169).

El conjunto fue edificado probablemente a finales del Preclásico Tardío, a juzgar por la presencia de un plato y un cuenco del tipo Altamira Acanalado (Grupo Sierra), que fueron localizados asociados al marcador central. Por su parte, las plataformas bajas que forman el cabezal norte fueron adicionadas a finales del Clásico Tardío. Fue posible notar en superficie la presencia de los Marcadores Central y Sur, mientras que el Marcador Norte no fue encontrado. Ambos son de piedra caliza, en forma de cono truncado, con una altura de 0.55 m y un diámetro superior de 0.38 m. Bajo el Marcador Central, a manera de ofrenda, se ubicó una orejera de jadeíta. En ninguno se observaron restos de inscripciones. Por su parte, bajo el Marcador Sur se localizaron los restos de un cráneo humano.

Figura 2  Planta de El Lacandón

CONCLUSIONES

Tomando en cuenta elementos mencionados al inicio, se puede concluir de manera tentativa que en el caso de Palenque la distribución de patios para el Juego de Pelota concuerda con la distribución de los centros mayores, dentro de una clara jerarquía de asentamiento. Es decir, los patios para el Juego de Pelota aparecen únicamente en los sitios que se encuentran a la cabeza de la jerarquía regional de asentamientos, lo cual, se cree, indica su importancia política. Esta situación concuerda con otros ejemplos reportados en el área Maya, como la cuenca del río Grijalva y difiere del patrón de la región K´iche´, en donde los patios para el Juego de Pelota no sólo se encuentran en la capital Utatlán, sino también en colonias fronterizas (Montmollin 1997:31).

Por otro lado, la distribución de patios para el Juego de Pelota en la región estudiada es totalmente regular. Esta regularidad espacial puede ser interpretada en términos económicos, políticos o ideológicos.

  • En términos económicos, esta regularidad espacial podría reflejar factores de eficiencia en cuanto a localización en relación a la circulación de bienes y servicios asociados con el Juego de Pelota.
  • Desde una perspectiva funcionalista, los patios para el Juego de Pelota pueden ser entendidos como instrumentos de control político, que se encuentran regularmente espaciados para proporcionar bienes y servicios a una población distribuida de forma regular en el paisaje.
  • Desde una perspectiva que enfatiza el conflicto, este patrón puede ser el resultado de la competencia entre grupos políticos que buscan controlar áreas de influencia independiente, evitando la superposición de zonas de control.
  • En términos ideológicos, esta regularidad indicaría la aplicación de conceptos acerca de un orden sagrado en la estructuración del paisaje.

Se piensa que la evidencia para Palenque y su entorno revela un escenario de conflicto entre grupos poderosos a nivel local, por lo que está más de acuerdo con un modelo de faccionalismo de élite en la organización política de la región a finales del Clásico Tardío.

TABLA 1

DIMENSIONES Y OTROS RASGOS DE LOS JUEGOS DE PELOTA DEL ÁREA

largo

ancho

alto

vol

cancha

tipo

orientado

ubicación

Palenque

22.00

10.40

¿?

2.70

II

S-N

Santa Isabel

18.50

7.50

2.50

346

9.00

II

S-N

3*

Xupa

12.50

9.00

2.50

281

4.00

——

S-N

3**

El Lacandón

17.70

9.80

¿?

¿?

3.40*

VII

S-N

1???

La Cascada

15.00

7.80

2.00

234

6.00

I

S-N

3***

San Juan Chancalaíto

17.00

3.50

2.00

119

5.10

IV

NW-SE

3****

*Reforma de Ocampo

¿¿

¿?

¿?

¿?

¿¿??

¿?

N-S

¿?

La Providencia

23.50

8.00

2.00

376

6.50

I

N-S

1*+

Lindavista

24.00

9.20

2.50

552

5.50

I-III??

NE-SW

1*++

Chinikiha

28.80

11.60

2.50

835

10.40

II-II

NE-SW

1*+++

Yaxchilan I

18.00

14.00

3.70

II-I

NE-SW

Yaxchilan II

18.00

5.00

II-I

NW-SE

Piedras Negras I

21.30

6.65

¿?

Piedras Negras II

18.10

3.50

II

Tonina I

29.40

5.90

¿?

Tonina II

20.00

7.60

¿?

* La cancha de Juego de Pelota en el sitio de Reforma de Ocampo se encuentra en un lamentable estado de conservación producto de la construcción de un camino que prácticamente lo destruyó por completo (García Moll 2003:116-118; Taladoire y Colsenet 1991, Tabla 9.2)

REFERENCIAS

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