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23 – REDESCUBRIENDO ANTIGUA GUATEMALA: INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL BEATERIO DE INDIAS DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO – Zoila Rodríguez Girón y Alejandro Seijas – Simposio 19, Año 2005

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Rodríguez Girón, Zoila y Alejandro Seijas

2006        Redescubriendo Antigua Guatemala: Investigaciones arqueológicas en el Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario. En XIX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2005 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.242-255. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

23

REDESCUBRIENDO ANTIGUA GUATEMALA: INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL BEATERIO DE INDIAS DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

Zoila Rodríguez Girón

Alejandro Seijas

Palabras clave

Arqueología Colonial, Guatemala, Antigua Guatemala, Beaterio de Indias, Orden de los Dominicos, arquitectura, excavación, historia colonial

REDISCOVERING ANTIGUA GUATEMALA:

ARCHAEOLOGICAL STUDIES IN THE BEATERIO DE INDIAS OF OUR LADY OF THE ROSARY

Two hundred and twenty two years after being abandoned, an archaeological project was completed in the Beaterio de Indias of Our Lady of the Rosary which is located north of Santo Domingo convent. The object of the aforementioned work is to get to know the history of Antigua Guatemala through a pilot study and show that archaeology goes beyond Prehispanic sites. The team conducted a series of archaeological excavations in order to recover all possible artifacts and to define the original boundaries of the site as well as the possible function of the surrounding land. Furthermore, a large quantity of documents were obtained to find out the distinct functions that the Beaterio had over time and to be able to understand the intramural history in a social context in which the inhabitants lived for more than 200 years of its occupation.

Desde hace muchos años, Antigua Guatemala ha sido considerada un icono representativo del país ante la comunidad nacional e internacional. Por esto, el gobierno, organizaciones no gubernamentales y empresas privadas, han tratado de conservar la ciudad intacta con el objetivo de mantener viva la historia y los acontecimientos que la rodearon por más de 300 años. Lastimosamente, la tarea de conservar los monumentos no ha sido fácil debido a ciertos factores, entre los cuales sobresale el económico. La escasez de recursos para realizar investigaciones y proyectos sistemáticos que permitan conocer y conservar los vestigios de los sitios, es una de las principales causas del deterioro de los monumentos.

A pesar de las dificultades, se han desarrollado una serie de investigaciones y proyectos para poder rescatar el patrimonio cultural tangible de la ciudad. Gracias a la cooperación nacional e internacional, así como la intervención del Consejo Nacional para la Protección de Antigua Guatemala (CNPAG), se han realizado trabajos de conservación en los monumentos más importantes y con mayor necesidad de rescate. Entre estos se pueden mencionar el Convento de Santa Clara, el Tanque La Unión, el Lazareto, San Sebastián, la Compañía de Jesús, el Convento de Santo Domingo, entre otros (Magaña 2003:41-51; Rodríguez s.f.).

Ahora, como parte del Proyecto Arqueológico Santo Domingo, un grupo de arqueólogos dirigidos por Zoila Rodríguez Girón, realizaron investigaciones sistemáticas en el predio conocido como “Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario”, ubicado en el extremo este de la ciudad. El sitio se encuentra limitado al sur por la Calle del Rubio y el Convento de Santo Domingo, al oeste por el Callejón de Santa Rosa y al noroeste por el Beaterio de Santa Rosa.

El proyecto unió las disciplinas de arqueología, historia y arquitectura con el fin de presentar un trabajo integrado que cumpliera con las expectativas tanto de los propietarios, como del CNPAG y de la comunidad académica. Para ello se contó con la colaboración humana de 16 albañiles en la consolidación de las estructuras y alrededor de 30 ayudantes para realizar las excavaciones. Todos los recursos, tanto humanos como económicos, fueron proporcionados por la empresa Promociones Turísticas Nacionales, S.A.

Teniendo en cuenta lo anterior, se desea que este trabajo pueda ayudar al fomento de la conservación del patrimonio cultural de Antigua Guatemala. Al mismo tiempo se espera que el mismo contribuya al desarrollo de futuras investigaciones que enriquezcan el conocimiento arqueológico, histórico y arquitectónico de la ciudad con el objetivo de mantener en alto el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Partiendo de esta idea y luego de realizar una investigación preliminar de la literatura, surgieron cuatro preguntas principales:

  • ¿Era el Beaterio de Indias como se muestra en el plano elaborado por Luis Diez de Navarro hacia 1769?
  • ¿Tuvo el sitio siempre la misma composición o hubo cambios a lo largo de su existencia?
  • ¿Es la historia del sitio como se presenta en la literatura?
  • ¿El claustro, la meditación, el ayuno, la limosna, entre otros, ayudaron a las mujeres indígenas a soportar el estigma étnico y de pobreza de aquella época?

Con las preguntas anteriores, se trató –a través de las investigaciones arqueológicas, históricas y arquitectónicas– de llegar a confirmar la función de los espacios arquitectónicos; además, conocer la historia que se desarrolló dentro de los muros y dentro del contexto social guatemalteco en que sus moradoras se desenvolvieron por más de 200 años. En general, se pretende alcanzar a conocer la vida de las habitantes del conjunto.

METODOLOGÍA

Las investigaciones arqueológicas realizadas en el Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario se hicieron de una manera sistemática, en ellas se implementaron varias técnicas arqueológicas y se utilizaron diferentes recursos auxiliares como complemento del plan de trabajo, dentro de los cuales está el levantamiento topográfico del terreno, dibujos digitales de las principales estructuras, entre otras.

La primera fase consistió en la revisión de literatura para conocer un poco acerca de la historia del sitio, por suerte se contó con una copia del mapa de Luis Diez de Navarro, que sirvió de base para la identificación de los vestigios arquitectónicos y para colocar las unidades de excavación en los puntos clave del terreno. Posteriormente, se realizó la limpieza que permitió la identificación de vestigios arquitectónicos y la recolección de superficie.

Las primeras estructuras trabajadas fueron la Capilla y el Complejo Estructural de Servicios, debido a que en estos lugares hubo mayor concentración de ripio y basura. Posteriormente se trazaron varias trincheras con el fin de conocer rasgos mayores y en algunos casos se añadieron calas de extensión para mostrar dichos rasgos. Conforme avanzó el trabajo se trazaron calas y pozos de registro de manera aleatoria para localizar vestigios específicos como muros, drenajes, niveles de piso, entre otros. Por último se excavaron dos pozos maestros para recuperar materiales coloniales y posiblemente algunos prehispánicos, para así conocer la secuencia de estratos geológicos sobre la cual se encuentra cimentado el Beaterio.

La segunda fase correspondió al análisis de materiales, que se realizó en el Laboratorio Arqueológico del Hotel Casa Santo Domingo. Luego se clasificó y analizó la cerámica de acuerdo a la metodología de trabajo propuesta por José Paredes y Luis Romero (1996a, 1996b). El mismo procedimiento se utilizó para todos los objetos provenientes de la excavación (restos óseos, metal, lítica, vidrio, estuco, entre otros).

La tercera fase consistió en la investigación histórica: la revisión de los documentos referentes al lugar, que se encuentran en el Archivo General de Centroamérica y luego se examinó el expediente correspondiente, obtenido en el Archivo General de Indias, de Sevilla, España. Por último se integraron los datos arqueológicos e históricos con el fin de reconstruir los sucesos por los cuales se creó, sostuvo y extinguió el Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario.

HISTORIA

El Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario tuvo su origen en la cofradía del mismo nombre, fundada por el Obispo Francisco Marroquín el 1 de noviembre de 1559. Dicha congregación estaba compuesta por todas las personas que asistían a misa, las cuales fueron registradas por el padre Sub-Prior, con el fin de aumentar la devoción hacia el Santísimo Rosario (Markman 1966:209; Pardo et al.1969:203; Juarros 2000:163). Como actividad principal, se realizaba una procesión los primeros viernes de cada mes, que salía de la Catedral hacia el convento de Santo Domingo (Remesal 1932:400-401).

Además, la Emperatriz Doña Isabel, en 1546, dictó órdenes para que se crearan casas honestas y competentes, donde hubiera niñas e hijas de indígenas y aprendieran buenas costumbres, ejercicios cristianos y artes mujeriles que usaban las mujeres españolas (Remesal 1932:137). Dichas órdenes se dictaron para la Nueva España, sin embargo, se expandieron también a Guatemala. A imitación de estas, los Dominicos crearon un recogimiento para indígenas con una madre elegida entre ellas que fuera prelada, y se manejara a manera de Beaterio.

No se conoce la fecha exacta de fundación del Beaterio, pero Fray Francisco Ximénez (1930:49), menciona que fue el fraile Benito de Villacañas el que lo fundó con limosnas que juntó para comprar el sitio, enseñándoles al mismo tiempo la religión para formar insignes discípulas, entre ellas sobresalió la hermana Francisca de Santo Domingo. Por lo tanto, la creación del Beaterio debió haber sido a finales del siglo XVI o principios del siglo XVII, porque Villacañas llegó a Santiago de Guatemala alrededor de 1568 (Rodríguez et al. 2004:3).

En el año 1751, después de los terremotos, el sitio quedó muy dañado y solicitaron al Ayuntamiento un subsidio para reparar los daños sufridos a causa del movimiento telúrico. Se le otorgó una ayuda de 50 pesos a cada uno y dichas remodelaciones se concluyeron en ese mismo año (Markman 1966:209; Pardo et al. 1969:223; Juárez 1971:96; Pardo 1984:144). Once años después, el 25 de diciembre de 1762, se inició un incendio que dejó el Beaterio en ruinas. Para su reparación, don Domingo López de Urrelo proporcionó la ayuda económica necesaria (Markman 1966:209; Pardo et al. 1969:223; Juárez 1971:96; Pardo 1984:181).

El Beaterio fue reinaugurado el 14 de agosto de 1771, y por coincidencia, Nicolasa Salas murió ese mismo día y fue enterrada en la capilla del sitio (Pardo 1984:196). Catorce días después, las Beatas prestaron juramento de perpetua clausura. En 1773 la ciudad sufrió un nuevo terremoto, el de Santa Marta y el Beaterio quedó destruido. Ese mismo día, se trasladaron a un rancho en el barrio de Nuestra Señora de los Dolores del Llano, luego ocuparon una vivienda provisional en la huerta del convento de Santo Domingo (Pardo 1984:204). Finalmente, el 12 de enero de 1779, se trasladaron a la Nueva Guatemala de la Asunción, a un costado del convento Dominico como estuvieron originalmente en Antigua Guatemala. Actualmente este sitio se encuentra en la 12 avenida y 10 calle de la zona 1, donde se está situada la Hermandad del Señor Sepultado de Santo Domingo.

DESCRIPCIÓN DEL SITIO

A primera vista el sitio, conocido como Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario, era considerado un terreno baldío que se usaba como basurero clandestino. Las estructuras principales estaban cubiertas de basura y ripio. De los restos visibles, tomando como base el mapa elaborado por Luis Diez de Navarro, se localiza la capilla, la fuente, el lavadero y el Complejo Estructural de Servicios (refectorio, antecocina, cocina, despensa, cárcel y sitio común; Figura 1).

Figura 1  Beaterio de Indias, vestigios anteriores a la excavación

La capilla se encontró cubierta de ripio y basura en tres de sus cuatro perfiles, además que en el extremo este había una bodega de lámina donde se guardaban desechos de distinta índole. La fuente tenía basura tanto en el interior como en el exterior. El Lavadero se ubicó recubierto con nylon negro, cubierto de basura. El Complejo Estructural de Servicios se localizó debajo de un montículo de ripio, lo único que se podía observar era el muro sur del refectorio y el de la antecocina, así como la bóveda colapsada de la cocina. El extremo oeste estaba rodeado de árboles de higuerillo. Posterior a la limpieza se encontró una pileta que no aparece marcada en el mapa original, pero que bien pudo formar parte del conjunto debido a su ubicación (esquina noroeste de la capilla).

De acuerdo con la topografía del terreno, se pudo suponer que los espacios entre las estructuras correspondían tanto a los patios como a los corrales señalados en el plano. Con la inspección preliminar, se elaboró una planta general del sitio para trazar las unidades de excavación necesarias para cumplir con los objetivos de la investigación. Para esto, se dividió el terreno en dos sectores: El Sector A corresponde al plano completo de Diez de Navarro (Figura 2); el Sector B al parecer fue utilizado para corrales y hortalizas (Figura 3). Cada uno contó con varias unidades de acuerdo a los vestigios registrados y a la cantidad de material de superficie recolectado al inicio de los trabajos.

Figura 2  Beaterio de Indias, Sector Este, plano de excavaciones

Figura 3  Beaterio de Indias, Sector Oeste, plano de excavaciones

INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA

CAPILLA

Se ubica en el extremo suroeste del Beaterio, se encuentra destruida en un 75% y estaba cubierta de basura y ripio (Figura 4). No cuenta con fachada alguna, por lo que el acceso a la estructura es lateral. Su construcción se inició en 1706 cuando se le otorgó la licencia a fray Miguel Gómez. Ya en el siglo XVIII, el arquitecto mayor Luis Diez de Navarro sugirió algunas remodelaciones que se le debían hacer a la estructura, pero al final no fue posible.

Un entierro fue ubicado en la esquina suroeste de la portería, pegado al muro de acceso. Colocado 0.40 m debajo del nivel de piso en la esquina suroeste del muro mencionado, estaba desarticulado. Tenía las extremidades inferiores colocadas en posición de decúbito dorsal extendido, conformadas por la pelvis, piernas y pies, orientado este oeste. No hubo evidencia de objetos asociados. Luego de su limpieza se logró completar el cuerpo en el laboratorio, se identificó como una persona de sexo femenino de aproximadamente 65 años de edad. Además, las referencias documentales del lugar llevan a pensar que el cadáver es de la Hermana Nicolasa Salas:

“…En el día catorce de Agosto de mil setecientos setenta y uno. En este mismo día murió con grandes señales de predestinación, y plácidamente la Hermana Nicolasa Salas, que por estar ya concluida la obra, y bendita, fue enterrada en el coro bajo; ordenando Dios que fuese la primera Sepultada en el Beaterio, cuya obra empezó por ocasión del incendio de su casa. Y por ser así verdad, lo firmé. Fray Miguel Francesca, Vicario”

(AGCA, Sig.A1.11.24, Exp.2116, Leg.98; ortografía actualizada).

Figura 4  Beaterio de Indias, Capilla, planta general

FUENTE

Ubicada en el oeste del sector A al norte de la capilla, al oeste del muro de colindancia y al norte el lavadero. Es mixtilínea, tiene cuatro medallones con monogramas orientados hacia los puntos cardinales, en las esquinas están rematados por escuadras rectangulares. Como base de la misma tiene un apisonado de mezcla con la misma forma de la fuente. En la cara norte aparece la cruz dominica; al sur JHS; al oeste JOP; y al este IMR. Los cuatro presentan un rosario con una cruz en la parte superior formando un corazón y dentro de éste, las respectivas iniciales. Al centro lleva una base cuadrada que está decorada en su parte media con motivos fitomorfos y remata en un búcaro en forma de flor con cuatro chorros de agua.

LAVADERO

Ubicado al noroeste del Beaterio, su estado de conservación es regular. Su eje mayor es este-oeste (6.90 m), y el menor es norte-sur (4 m; Figura 5). Consta de 12 lavaderos (ocho interiores, cuatro al norte y cuatro al sur; cuatro exteriores, dos al este y dos al oeste), y una toma de agua localizada en el extremo este. Tiene forma rectangular y está rodeado por ocho fragmentos de pilares (cinco en el norte, dos en el este y uno en el sur, intercalados cada 1.50 m), que indican que se encontraba techado. En los extremos norte y sur aparecieron los canales empedrados que desaguaban el agua de desecho de los lavaderos. Estos se unen al oeste, donde hay un drenaje cubierto que va a dar a una fosa de desechos.

COMPLEJO ESTRUCTURAL DE SERVICIOS

  • Refectorio: el acceso al mismo se encontraba tapiado con piedras, por lo que hubo que extraer todo el ripio y quitar la tapia para llegar al interior del mismo. En la parte posterior únicamente quedan los cimientos del muro. Detrás del muro frontal, cerca de la esquina sureste de la habitación, apareció un pequeño púlpito donde se leían las oraciones del día. El piso de baldosa está completo en un 90%. Dentro del mismo hay restos del techo que cubría la estructura, que era una bóveda de medio cañón.

Figura 5  Beaterio de Indias, Lavadero, planta general

  • Antecocina: Ubicada al este del refectorio, la puerta de acceso se encontraba tapiada, y al momento de liberarla aparecieron los muros del lado sur desviados 20 y 45º, que posteriormente se apuntalaron para consolidarlos y regresarlos a su posición original. Está completa en un 50%, pero le falta todo el techo. Al oeste de la puerta de acceso aparecen dos bancas separadas a la mitad por un acceso tapiado que comunicaba con el refectorio; al fondo, siempre en el mismo lado hay una pequeña pileta con dos lavaderos que pudo servir para los quehaceres de la cocina. En la parte central hay un poyetón, que por analogía al encontrado en la cocina del Convento de La Merced, pudo servir para preparar tortillas. Todos los rasgos mencionados se localizaron sobre un piso empedrado que abarca un 90% de la habitación (Figura 6). Por otro lado, al este de dicha habitación, asentado sobre un piso de baldosa, hay otro poyetón, bajo del cual apareció un comal y una olla. Detrás del muro frontal hay una especie de ventana o alacena que tiene una repisa hecha de baldosas. Hacia el norte se ubicó el acceso a la cocina, que es parte de la misma estructura.
  • Cocina: situada al norte de la antecocina, tiene piso empedrado y está mal conservada debido a que la bóveda colapsó totalmente. Dentro de la habitación, únicamente se encontró un poyetón que pudo servir para la cocción de los alimentos, por analogía con la cocina del Convento de Santa Clara se puede suponer que la bóveda del Beaterio tenía la misma forma.
  • Despensa: localizada al este de la antecocina. Como su nombre lo indica, era el lugar donde se almacenaban los alimentos del Beaterio. Está completa en un 50%, aunque le falta el techo. Al igual que las demás habitaciones, la puerta de acceso se encontraba tapiada. Luego de la excavación se procedió a consolidar los muros, algunos de los cuales todavía conservaban los colores de pintura originales. El piso de baldosa apareció en toda la habitación.

Figura 6  Beaterio de Indias, Antecocina, planta general

  • Cárcel: se encuentra al este de la despensa. Únicamente está definida por los cimientos de los muros. No hay señales del nivel del piso. Está completa en un 30%. Su proceso de excavación fue, primeramente, la delimitación de muros por medio de una cala, luego se extrajo todo el relleno de la estructura.
  • Sitio común: situado al sur de la cárcel. Se encuentra conservado en un 50%, ya que sus paredes están completamente destruidas. Durante la excavación, se descubrió un piso de baldosas cuadradas delimitadas por muros de piedra que formaban una “L”, con un canal empedrado de entrada en el sector sur para agua limpia (Cala 33), y otro de salida en el extremo este para aguas servidas (Cala 35). En los cimientos de las paredes se observó restos de una bóveda de medio cañón, posiblemente elaborada para contener los malos olores de las letrinas que se ubicaban en este cuarto.

INVESTIGACIÓN HISTÓRICA

Luego de la revisión de 25 documentos históricos que hacen referencia al Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario, se ha logrado obtener información detallada de algunos acontecimientos que se vivieron entre el siglo XVI y XVIII. De todos estos, llamó la atención un Testimonio elaborado en 1779 por Matías de Gálvez, que contiene toda la información existente acerca del sitio, y al mismo tiempo menciona el contenido de los otros documentos encontrados.

A partir de la investigación se ha confirmado que el sitio quedaba a un costado del convento de Santo Domingo con una calle de por medio. Su fundación inicial tuvo lugar en el municipio de San Juan Chajoma (hoy San Juan Sacatepéquez), en 1568. Debido al progreso que tuvieron estas casas en la comarca, el Prior de Guatemala ordenó que se fundara una en la capital del Reino. Para esto, se compró con limosnas un solar a un costado del convento Dominico y se fundó una casa de recogimiento llamada Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario, construida de chozas de paja. El Prior Provincial dice que se les llama impropiamente Beatas a sus habitantes porque no hacen votos, no visten hábito sino corte de algodón, y no profesan reglas de alguna orden religiosa. Para mantener el sitio, las beatas se ganaban el sustento diario lavando ropa, tejidos y los manteles del refectorio del convento Dominico. Para esto, dicha orden les daba el jabón para sus oficios, además de cinco pesos en reales cada mes, ofrendas de maíz, fríjol y leña, y todos los sábados les daban los panes necesarios para la comida de las mujeres. Para la dirección espiritual, tenían dos vicarios Dominicos que las confesaban y les decían misa.

Ya en el siglo XVIII, en 1736, el Beaterio de Indias sufrió un incendio y para repararlo solicitaron limosna al Rey, pero lamentablemente no recibieron respuesta alguna. Luego de los terremotos de 1751, las Beatas pasaron a formar parte del Curato Secular de la Candelaria, por lo tanto, perdieron la dirección espiritual de los Dominicos. Cuatro años después, el 24 de diciembre de 1762, un incendio que empezó en la choza de la hermana Nicolasa Salas dejó al sitio en ruinas. Como consecuencia, el Oidor jubilado de la Real Audiencia, don Domingo López de Urrelo, mandó a construir con su dinero y otras limosnas recaudadas un nuevo Beaterio para la comodidad de las mujeres. La construcción inició un día después del incendio y las estructuras fueron hechas de teja.

Cuatro años después, el 24 de diciembre de 1766, el Rey dictó otra Real Cédula en donde resolvía incorporar el Beaterio a su Real Patronato dándole una renta anual de 500 pesos del ramo de vacantes mayores y menores, los cuales se entregaban a la Priora de la casa. Además, ordenó que la dirección del sitio quedara a cargo del Presidente y Fiscal de la Real Audiencia, al mismo tiempo que la dirección espiritual debía quedar a cargo de los Dominicos como siempre había estado.

El 23 de agosto de 1769 se inauguró oficialmente el Beaterio fray Antonio Macal, luego de las remodelaciones sufragadas por Domingo López de Urrelo. Las Beatas juraron voto de perpetua clausura delante de su Vicario, basándose en la Bula Papal del 29 de mayo de 1566. Además hicieron votos de obediencia, pobreza y castidad para obedecer a la Tercera Orden de Santo Domingo.

En la tarde del 29 de julio de 1773, día de Santa Marta, un fuerte terremoto sacudió a la capital del Reino dejando varios sitios en ruinas, entre ellos el Beaterio. En esa oportunidad murió la hermana Dorotea Cortés, portera del sitio. Ese mismo día, las beatas se trasladaron a un rancho ubicado en el barrio de Nuestra Señora de los Dolores del Llano, en donde permanecieron hasta el 11 de septiembre cuando se trasladaron a la huerta de Santo Domingo a orillas del río Pensativo.

Finalmente, el 12 de enero de 1779, las Beatas se trasladaron a su nuevo hogar en la Nueva Guatemala, terminado el 14 de noviembre de 1778, como monjas de la Tercera Orden de Santo Domingo. Por esto, las profesas vestían hábito de Dominicas y escapulario, y las pupilas el mismo corte de algodón utilizado en la antigua casa. Este nuevo Beaterio, tuvo un costo total de 34,686 pesos 4 ½ reales. Luego que se informara al Rey cuál era la situación de las Beatas, mandó una Real Cédula el 22 de mayo de 1783 ordenando que quedara abolida la clausura de la casa y que su gobierno espiritual quedara a cargo del ordinario eclesiástico. Además, que el Beaterio se redujera a un colegio, por lo que el noviciado debía cerrarse. Dicha orden fue ejecutada el 22 de enero de 1784.

CONCLUSIONES

Las investigaciones realizadas en el Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario, llevadas a cabo entre el 19 de enero de 2004 y febrero de 2005, proporcionaron la siguiente información.

De acuerdo a la pregunta sobre si el sitio es igual a como se muestra en el plano elaborado por Luis Diez de Navarro se puede aseverar que, luego de realizar una serie de excavaciones y de localizar todos los vestigios arquitectónicos principales, el Beaterio presenta la misma composición elaborada en dicho mapa, que se fecha en 1769.

Con respecto a la composición del Beaterio, se puede suponer que los incendios y las distintas construcciones posteriores eliminaron por completo este tipo de evidencia. Por tanto, no es posible conocer realmente si el Beaterio tuvo siempre la misma composición que se conoce en la actualidad.

De las estructuras mayores encontradas, la más importante es la capilla, en la cual después de su estudio se logró deducir, tanto por evidencia arquitectónica como histórica, que no se realizaron las remodelaciones sugeridas por Diez de Navarro. Otro dato interesante es que el entierro colocado en el coro bajo, corresponde a los restos de una mujer mayor de 65 años. Estos datos fueron corroborados con la historia. Al parecer se trata del cadáver de la hermana Nicolasa Salas.

A través de la evidencia material recopilada durante las investigaciones, se puede concluir que el Beaterio era una residencia donde vivían mujeres indígenas dedicadas a los oficios domésticos y a la práctica religiosa. Esto se explica por los tipos de cerámica y artefactos encontrados en las estructuras, que corresponden a materiales utilitarios que servían para satisfacer las necesidades básicas de las personas.

Acerca de si las mujeres indígenas soportaron el estigma étnico y de pobreza de la época por medio del claustro, la meditación, el ayuno y la limosna, se logró descubrir varios datos interesantes. Uno de ellos fue que la pobreza y clausura en que vivían las Beatas provocó que estas se aislaran del mundo que las rodeaba. Es decir, que cuando alguna niña salía del recinto para casarse, le costaría acoplarse al estilo de vida de la época. Sin embargo, el encierro seguramente las ayudó, al mismo tiempo, para no sentir diferencias y discriminación de parte de aquella sociedad. El método de enseñanza y la manera de vivir ayudó a que la casa se mantuviera durante tanto tiempo.

En síntesis, el Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario tiene una amplia trayectoria que va desde mediados del siglo XVI hasta principios del siglo XIX. Por lo tanto, su historia se encuentra llena de aspectos interesantes de la vida de las indígenas que vivieron bajo la orden de los Dominicos durante la época Colonial. A pesar de toda la información existente, no se encontró una fecha exacta para la fundación de dicha casa en la ciudad de Santiago, pero se puede aproximar por el dato de la fundación de la casa de recogimiento de San Juan Sacatepéquez, que fue a mediados del siglo XVI, en 1568.

Los religiosos Dominicos estuvieron a cargo de la dirección espiritual de estas niñas desde su fundación, y a pesar de que el Curato de la Candelaria, al cual perteneció la casa, se secularizó, estos nunca dejaron de prestarles ayuda espiritual ni dejaron de asistirlas económicamente en lo que necesitaban para que no quedaran desamparadas. Además de los religiosos, hubo personas individuales que les prestaron ayuda económica con tal de conservar vivo el espíritu de lucha de aquellas mujeres. Uno de ellos fue don Domingo López de Urrelo, que con sus propios fondos les reconstruyó un nuevo hogar para que estuvieran cómodamente asentadas. Luego de haber recibido ayuda de varias personas con el fin de mantener con vida esta casa, a finales del siglo XVIII, la casa se convirtió en un colegio de niñas. Dejó de ser entonces un lugar religioso de estudio, ayuno, castidad y meditación, perdiendo la tradición que por más de 300 años ayudó a fomentar la educación de las mujeres indígenas.

FUENTES DOCUMENTALES

ARCHIVO GENERAL DE INDIAS, SEVILLA

AGI, GUATEMALA, 562 Con Acuerdo del Consejo de 29 de Abril del año próximo. Anterior, pasó á ynforme de la Conta. Gral. con antecedentes, una Carta del Presidente de Goatemala de 6 de Noviembre de 1779, acompañando Testimonio de lo actuado en obedecimiento. de las Rs. Cedulas de 24 de Diciembre de 1766, 19 de Noviembre de 1769, y 21 de Febrero de 1771, sre. Averiguación, origen, fundacion, ynstituto, fabrica, rentas, arbitrios, y gastos del Beaterio de Nra. Señora del Rosario de aquella capital.

AGI, GUATEMALA, 562 Informe de la Contraluria General, 14 de mayo de 1781. Consejo: Expediente del Beaterio de Yndias de Goathemala, con la advocación de Nuestra Señora del Rosario, sobre el estado de su fabrica, y falta de renta para su manutención, y la de Capellanes.

AGI, GUATEMALA, 562 Consejo: Expediente de las Beatas Yndias del Beaterio de nra. Señora del Rosario de la Ciudad de Guatemala.

AGI, GUATEMALA, 562 1769 Don Domingo López de Urrelo y Atocha Oydor Jubilado de la Real Audiencia de Guatemala da cuenta a V.M. de tener concluido todo el Beaterio de Yndias de la Advocación de Nuestra Señora del Rosario de esta ciudad con el primor consistencia, y comodidades que manifiesta el Diseño que acompaña con lo demas que dicho el informe se hara patente a V.M.

AGI, GUATEMALA, 562 1770, El Oidor Jubilado de la Audiencia de Guatemala Don Domingo Lopez de Urrelo, Cavallero profeso de la orden de Calatrava, da cuenta a V.M. nuevamente aclarando cualesquiera duda que pudiese haber ocasionado su informe antecedente de 30 de abril del año pasado de 69, por defecto de suficiente explicación.

AGI, GUATEMALA, 562 1770, Respuesta del Señor Fiscal de 19 de octubre de este año (1769).

AGI, GUATEMALA, 562 Al Rey. El Arzobispo de Goathemala informa a V.M. sobre la necesidad que tiene el Beaterio de Yndias de esta Ciudad con la advocación de Nuestra Señora de el Rosario de Capellanes que asistan y dirijan a las Beatas, manutención de estos, y de mas conveniente a la direccion espiritual de el Beaterio.

AGI, GUATEMALA, 562 Exmo. Señor: Paso a V.E. de orden del Rey la adjunta instancia de la comunidad de Beatas Yndias de Nuestra Sra. del Rosario de Gothemala en que solicita se le aumenten setecientos pesos annuales de limosna a los quinientos que se le concedieron el año de 66 por las razones que expone a fin de que el Consejo la de en el curso que corresponda. Dios que á V.E. ms.as. El 7 de Marzo de 1773.

AGI, GUATEMALA, 562 Acta – Poder: 1772 En la Ciudad de Guatemala a veinte y nueve de Agosto de mil setecientos setenta y dos años. Ante mi el escribano de su Majestad y testigos infrascriptos estando en el Locutorio de Beatas Indias de Nuestra Señora del Rosario de esta dicha Ciudad, comparecieron la Madre Priora Maria de los Angeles Lira, la Mare Supriora Manuela de Guzman, la Madre Vicaria Petrona de San Pablo, la hermana Maria Manuela Campos, la hermana Thomasa de la Cruz, la hermana Thomasa Ceron, y la hermana Josefa Joaquina Ordoñes.

AGI, GUATEMALA 562 Señor: Las Beatas Yndias del Beaterio de Nuestra Señora del Rosario Fundado en la Cuidad de Guathemala, representadas por su Apoderado A.C.R.P de V.M. con la sumisión devida a su Soverano y vien hechor…

AGI, GUATEMALA 562 Ynforme de la Contaduría, de 7 de Octubre de 1773: y a su continuación la respuesta del Sor. Fiscal de 27 del mismo.

AGI, GUATEMALA, 562 Año de 1779. Testimonio de los autos sobre averiguar la fundacion, origen, instituto, fabrica, rentas arbitrios y gasto de el Beaterio de Yndias de esta Ciudad de Guatemala de la advocación de Nuestra Señora del Rosario.

ARCHIVO GENERAL DE CENTROAMÉRICA

AGCA, Sig. A1, Exp. 4871, Leg. 113 Libro de Cargo y Data de la Administracion del Beaterio de Indias de Nuestra Señora del Rosario. Año de 1,794…

AGCA, Sig. A1, Exp. 48817, Leg. 5794 Concedesele lizencia que pide para el efecto que refiere Fray Miguel Gomez Religioso lego de el Orden de mi Padre Santo Domingo…

AGCA, Sig. A1, Exp. 6756, Leg. 328 Gobernador y Captan General en su distrito Goattemala, en quinse de Noviembre de mil Seiscientos y ochenta y ocho años Benito Berduo: Al señor fiscal…

AGCA, Sig. A1.10.3, Exp. 1692, Leg. 71 Muy Ilustre Señor: Los Ministros comisionados disen que No hallan inconveniente en que Vuestra ……..Señale para la fabrica del Convento De Beatas Indias la cuadra número ochenta y dos que esta Calle por medio de la asignada Para el Convento de Santo Domingo. Hermita y Marzo 14 de 1.776…

AGCA, Sig. A1.10.3, Exp. 4531, Leg. 74 Muy Ilustre Señor: Beaterio de Indias: Maria Lira, Priora del Convento de beatas Indias de Nuestra Señora del Rosario de esta Ciudad de Goathemala, con acuerdo de todas Las religiosas de este Beaterio comparezco Ante Vuestra Señoria y digo…

AGCA, Sig. A1.11.24, Exp. 49093, Leg. 5815 Suplican se lea año 1,736. Muy Poderoso Señor: Hagase el informe que esta partes piden Beatas Indias piden ayuda por incendio…

AGCA, Sig. A1.11.24, Exp. 49095, Leg. 5815 Año 1,795: Don Juan Hurtado de Mendoza Secretario del Real Acuerdo, Escribano de Camara de la Audiencia y Real Chancilleria de este Reyno y del Jusgado Privativo de Tierras etc. Certificación Sobre pretender…

AGCA, Sig. A1.11.24, Exp. 49095, Leg. 5815 Real Audiencia Indiferente 1,794. Las Beatas Yndias sobre el estado ruinoso de su convento, y que del fondo de comunidades de Indias se les den dos mil trecientos pesos para su reparo…

AGCA, Sig. A1.11.24, Exp. 2116, Leg. 98 Libro de las Profesiones de las Reverendas Madres del Beaterio de Nuestra Señora del Rosario de esta Ciudad de Goathemala de la tercera Orden de Nuestro Padre Santo Domingo, año de 1,765.Por aver perecido en un incendio los libros antiguos de este Beaterio, se ha hecho preciso escribir en este las partidas de todas las Religiosas que oi viven, cuias partidas pertenecen a los años antecedentes.

AGCA, Sig. A1.31, Exp. 5164, Leg. 219, fls. 1-10 Constituciones para el colegio de Matronas Seculares, y Maestras de Niñas Yndias de esta ciudad, con la Advocación de Nuestra Señora del Rosario, conforme a la Ley 19, titulo 3°. Libro 1° Municipal, y real Cedula de su Majestad de 22 de Mayo de 1783.

REFERENCIAS

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1971        Muy Noble y Leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Goathemala 1543-1773. Editorial José de Pineda Ibarra, Guatemala.

Juarros, Domingo

2000        Compendio de la Historia de la Ciudad de Guatemala. Academia de Geografía e Historia, Biblioteca Goathemala Vol. 33, Guatemala.

Magaña, José María

2003        Breve historia de la restauración en la Antigua Guatemala. En Antigua: Capital del ‘Reino de Guatemala. Madrid.

Markman, S.D.

1966        Colonial Architecture of Antigua Guatemala. American Philosophical Society Vol. 64, Pennsylvania.

Pardo, José J.

1984        Efemérides de Antigua Guatemala 1541-1779. Consejo Nacional para la Protección de Antigua Guatemala, Archivo General de Centroamérica, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Biblioteca Nacional, Guatemala.

Pardo, J.J, Pedro Zamora Castellanos y Luis Luján

1969        Guía de Antigua Guatemala. 3era. Edición. Sociedad de Geografía e Historia, publicación especial 15. Editorial José de Pineda Ibarra, Guatemala.

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1996a        Plan de Trabajo: Cerámica Colonial del Proyecto Santo Domingo, Antigua Guatemala. Informe preliminar, Proyecto Arqueológico Santo Domingo, Antigua Guatemala.

1996b        Informe: Cerámica Colonial del Ex-Convento de Santo Domingo, Antigua Guatemala. Informe preliminar, Proyecto Arqueológico Santo Domingo, Antigua Guatemala.

Remesal, Fray Antonio de

1932        Historia General de las Indias Occidentales, y Particular de la Gobernación de Chiapa y Guatemala. Sociedad de Geografía e Historia, Biblioteca Goathemala Vol. 5, Guatemala.

Rodríguez, Zoila

s.f.         Prospección arqueológica preliminar del predio conocido como “Beatas de Indias”. Informe Preliminar, Antigua Guatemala.

Rodríguez, Zoila, Damaris Menéndez y Alejandro Seijas

2004        Propuesta: Investigaciones arqueológicas en el Beaterio de Nuestra Señora del Rosario conocido como Beatas Indias. Proyecto Arqueológico Santo Domingo, Antigua Guatemala.

Ximénez, Fray Francisco

1930        Historia de la Provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala de la Orden de los Predicadores. Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala, Biblioteca Goathemala Vols. 1, 2 y 3, Guatemala.

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