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86 La Ceramoteca del IDAEH: Nuevos retos como un apoyo a la investigación arqueológica de Guatemala – Jorge Mario Ortiz – Simposio 18, Año 2004

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Ortiz, Jorge Mario

2005        La Ceramoteca del IDAEH: Nuevos retos como un apoyo a la investigación arqueológica de Guatemala. En XVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2004 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.905-908. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

86

LA CERAMOTECA DEL IDAEH:

NUEVOS RETOS COMO UN APOYO A LA

INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA DE GUATEMALA

Jorge Mario Ortiz

Palabras clave:

Arqueología Maya, cerámica, Instituto de Antropología e Historia, Ceramoteca, muestrario cerámico

Para la investigación arqueológica de Guatemala es de suma importancia el análisis cerámico, como un recurso que permite el establecimiento de marcos cronológicos confiables para comprender los diversos procesos sociales, económicos y culturales de los distintos grupos humanos que han coexistido a través del tiempo, por lo que la organización adecuada de dicho material es fundamental. De esta cuenta, surge la necesidad de crear muestrarios representativos de las diversas regiones del país, para ser consultados por todo aquel especialista que, interesado en la arqueología de determinado sitio o región, haga uso de ellos como una importante referencia.

Desde hace varias décadas se inició la creación de muestrarios de materiales cerámicos, inicialmente localizados en las instalaciones del Museo Nacional de Arqueología y Etnología. A fin de facilitar la consulta e investigación surge la Ceramoteca, con el objetivo de incrementar y resguardar los muestrarios cerámicos producto de proyectos arqueológicos de investigación, salvamento y rescate, tanto nacionales como extranjeros, que se han efectuado en el país, organizados adecuadamente para su estudio y análisis correspondiente por parte de los investigadores del campo cerámico, proporcionando de esta forma un valioso apoyo a la investigación arqueológica en general.

ANTECEDENTES

Desde su fundación en 1948, el Museo Nacional de Arqueología y Etnología se encontraba constituido como el destino de todas aquellas piezas arqueológicas producto de los trabajos de investigación arqueológica realizados en el país, incluyendo una buena cantidad de material cerámico y lítico. Fue hacia 1965 en que Stephan de Borhegyi desarrolló un  proyecto para organizar todas las muestras en gabinetes de madera, los cuales se encontraban identificados según procedencia y un código de tipo correlativo que iba desde el número uno hasta el 110 (Carlos Navarrete, comunicación personal 2004). La colección de piezas arqueológicas del museo fue creciendo, lo que a su vez fue reduciendo el espacio físico disponible para la consulta de los muestrarios.

Como una solución a dicha problemática, surge la Ceramoteca en 1998, destinada a funcionar como un centro de consulta e investigación de cerámica y otros materiales arqueológicos. No obstante, para llevar a cabo esta tarea era imprescindible una adecuada organización y funcionamiento, por lo que varios investigadores manifestaron su interés por colaborar en este trabajo con sus aportes e ideas durante dos reuniones llevadas a cabo en 1999.

Actualmente, por parte del personal de la Ceramoteca existe una preocupación por llegar a cumplir los objetivos para los cuales fue creada, lo que ha dado paso a la planificación y desarrollo de una serie de actividades, presentadas a continuación.

TRASLADOS DE GABINETES

El punto de partida para el funcionamiento de la Ceramoteca era llegar a albergar todos los muestrarios cerámicos representativos de todo el país, por lo que se comenzó la colección con los muestrarios de Río Azul y Petexbatun, mismos que se encontraban depositados en ese entonces en la bodega de materiales arqueológicos del Departamento de Monumentos Prehispánicos y Coloniales (DEMOPRE).

A continuación, y en coordinación con el Museo de Arqueología y Etnología, se llevó a cabo el traslado de gabinetes con muestrarios desde la bodega de éste, teniendo especial cuidado de que los materiales trasladados consistieran únicamente en muestras de cerámica. El año 2003 fue el más exitoso, logrando realizar el movimiento más considerable de muebles (alrededor de 100 gabinetes), completando así los traslados.

Por aparte, la colección se fue enriqueciendo con los aportes de diversos proyectos de investigación arqueológica concluidos recientemente, tales como Motul de San José, Piedras Negras y El Ujuxte entre otros, o en funcionamiento, tal como el muestrario de Cancuen, con lo cual se ha llegado a alojar una colección de gabinetes con muestrarios cerámicos que al presente asciende a 216, además de dos correspondientes a México, uno a Centro América, y uno a Europa y África, así como otros muestrarios de distintos sitios que se encuentran almacenados en cajas de diversas dimensiones.

ORGANIZACIÓN ESPACIAL

La cantidad de muestrarios como los que alberga la Ceramoteca hace imperativo el establecimiento de una adecuada organización a fin de permitir un rápido acceso a las muestras consultadas por parte de los investigadores. Por lo tanto, y a fin de optimizar el espacio físico disponible, los gabinetes fueron ordenados siguiendo un criterio de tipo geográfico, es decir, por departamentos.

De esta forma, en el primer nivel fueron establecidas dos agrupaciones mayores: la primera abarca las Tierras Bajas, subdivididas a su vez en las regiones del centro, norte, noroeste y sur de Petén, y Petexbatun; la segunda comprende las Tierras Altas, subdivididas en los departamentos de Guatemala (incluyendo Kaminaljuyu, que posee la muestra más considerable para las Tierras Altas), Sacatepéquez, Chimaltenango, Huehuetenango, las Verapaces y Quiché.

En el segundo nivel fueron agrupados los muestrarios cerámicos de la Costa Sur, subdivididos en Costa Sur Central (departamento de Escuintla), Costa Sur Oriental (departamentos de Santa Rosa y Jutiapa), y Costa Sur Occidental (departamentos de San Marcos y sur de Quetzaltenango); Tierras Altas Occidentales (departamentos de Quetzaltenango, Sololá y Totonicapán); el oriente del país (departamentos de Zacapa, Chiquimula, Izabal y Jalapa); y, finalmente, cuatro gabinetes con muestras del extranjero.

En este sentido, el diseño que se ha establecido permite agregar más muestrarios, con lo cual se estima que dada la conclusión del traslado de gabinetes procedentes del Museo de Arqueología y el ritmo actual de entrega de gabinetes, la capacidad física no se verá afectada en unos cinco años.

Para una adecuada consulta de muestrarios y análisis de materiales, fueron establecidas tres áreas de trabajo independientes en el primer nivel de la Ceramoteca, además de tres mesas de trabajo instaladas en la parte superior. No obstante, existe actualmente la disponibilidad de mesas y espacio para colocar, si fuera necesario, dos mesas más, con lo cual es factible atender hasta a ocho proyectos simultáneamente.

Otro aspecto de vital importancia consiste en disponer de material bibliográfico relacionado con los materiales arqueológicos. De esta forma, se dispone de una pequeña biblioteca conformada por publicaciones sobre arqueología, así como informes técnicos de los distintos proyectos de investigación arqueológica, la cual actualmente presenta 312 volúmenes, y se espera poder incrementarla con el correr del tiempo.

CODIFICACIÓN Y PRESENTACIÓN DE MUESTRARIOS

Tal como se enunció con anterioridad, los gabinetes con muestrarios cerámicos se encuentran organizados con un criterio de tipo geográfico. Para una mayor facilidad en la localización del muestrario se han identificado los pasillos por medio de rótulos colocados en la parte superior. Por aparte, se tiene proyectada una identificación de cada gabinete y gaveta, con un sistema que por sus características permita incluir otros muestrarios que fueran ingresando a la Ceramoteca sin afectar el orden ni la colocación de los mismos. La etiqueta será estandarizada, sustituyendo a las antiguas y preservándolas a su vez en los mismos muebles. El código original será respetado e incluido, además del código de control interno, con lo que se espera un mayor dominio de los materiales resguardados.

Debido a factores de tipo institucional, recientemente se hizo necesario trasladar todos los materiales, mobiliario y equipo de la Litoteca a la Ceramoteca, debiendo ésta asumir sus funciones. Esta situación, aunque tiende a limitar el espacio físico disponible, presentó la ventaja de tener a la disposición el equipo básico para la realización de pruebas de hidratación de obsidiana, lo cual proveerá de un valioso apoyo para aquel especialista interesado no sólo en el análisis de muestras de lítica, sino también para la realización de distintos tipos de pruebas posibles con dicho equipo con los materiales arqueológicos.

PROYECTO BASE DE DATOS: INVENTARIO DE MUESTRAS POR REGIÓN

Una vez completada la fase de traslado de muestrarios y organización espacial tanto de los gabinetes como de las áreas de trabajo, se ha iniciado una segunda fase, que consiste en la realización de un inventario general de muestras, convirtiéndose en el punto de partida para el diseño y creación de una base de datos general. Actualmente se han revisado 27 gabinetes de la Costa Sur, arrojando al presente más de 44,000 muestras, de las cuales alrededor del 82% corresponden a cerámica, y el 18% restante a otros materiales arqueológicos. Con base a este dato, se estima que el total de muestras cerámicas oscila alrededor de 300 000, además de materiales líticos y otros.

ATENCIÓN A INVESTIGADORES

El trabajo de organización que se está llevando a cabo en la Ceramoteca se encuentra especialmente dirigido hacia los investigadores de los distintos proyectos de investigación arqueológica nacionales y extranjeros, así como a estudiantes de la carrera de Arqueología, por lo cual se ha tenido un especial cuidado en brindarles una atención personalizada. En total, en lo que va del presente año se han atendido a investigadores y estudiantes de ocho proyectos de investigación arqueológica, facilitándoles las áreas de trabajo, tanto como el equipo disponible, para así llevar a cabo su labor de la mejor forma posible.

Por aparte, se han recibido visitas ocasionales de estudiantes de nivel medio y superior, así como de otras personas, a quienes a la par de acompañarlos en un recorrido por las instalaciones de la Ceramoteca, se les ilustra con muestras de materiales sobre la historia y el desarrollo de los distintos grupos humanos que han habitado nuestro territorio a lo largo del tiempo.

REUNIONES DE CERAMISTAS

Como se dijo con anterioridad, en 1999 se efectuaron dos reuniones de ceramistas. En el año 2003 se comprendió la necesidad de retomar dichas sesiones, por lo que surgió la iniciativa de realizar una nueva reunión, en vista de las mejoras en cuanto a la organización y proyección de la Ceramoteca hacia la comunidad arqueológica. Por lo tanto, y contando con el valioso apoyo logístico de la investigadora Sonia Medrano, se convocó a un grupo de investigadores nacionales y extranjeros de varios proyectos. Dicha actividad fue sumamente exitosa debido a la participación de los investigadores, aprovechando dicha oportunidad para presentar los logros y avances de la Ceramoteca hasta el año pasado.

Teniendo como punto de partida la reunión de 2003, se planificó la realización de reuniones de seguimiento con una frecuencia periódica, a efecto de tratar problemáticas específicas sobre materiales cerámicos, estableciendo además un vínculo que permita unificar criterios para el análisis y la clasificación de los mismos. Es así como en mayo del 2004 se efectuó la primera reunión, girando el tema en torno a la cerámica del Postclásico en las Tierras Bajas y su relación con las demás regiones del país.

CONCLUSIONES

Para llegar a tener una Ceramoteca totalmente funcional y proyectada a la comunidad arqueológica, se requiere de un intenso trabajo, mismo que tomará varios años para su pleno desarrollo. Los esfuerzos que se realizan actualmente se constituyen como el inicio de ese gran proyecto, y existe una total disposición de parte del personal de este centro de trabajo por cumplir las metas trazadas.

De esta forma, se espera que la Ceramoteca se convierta en el laboratorio de materiales arqueológicos más grande y completo del país que con sus instalaciones, colecciones y equipo pueda brindar un decidido apoyo a todos los investigadores tanto nacionales como extranjeros para que puedan desarrollar su valiosa labor de la forma más eficiente posible.

 

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