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74 La secuencia de la tradición cerámica de El Perú-Waka´, Petén – Edwin Román, Ana Lucía Arroyave, Juan Carlos Meléndez, Griselda Pérez, Fabiola Quiroa y Keith Eppich – Simposio 18, Año 2004

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Román, Edwin, Ana Lucía Arroyave, Juan Carlos Meléndez, Griselda Pérez, Fabiola Quiroa y Keith Eppich

2005        La secuencia de la tradición cerámica de El Perú-Waka´, Petén. En XVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2004 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.767-772. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

74

LA SECUENCIA DE LA TRADICIÓN CERÁMICA

DE EL PERÚ-WAKA´, PETÉN

Edwin Román

Ana Lucía Arroyave

Juan Carlos Meléndez

Griselda Pérez

Fabiola Quiroa

Keith Eppich

Palabras clave:

Arqueología Maya, Guatemala, Petén, El Perú-Waka´, estudios cerámicos, secuencia cerámica, Preclásico Tardío, Clásico Temprano, Clásico Tardío, Clásico Terminal

El tamaño y posición geográfica de El Perú-Waka’ sugieren que fue un centro político y económico sumamente importante en el mundo Maya, lo cual se confirma con los textos jeroglíficos que narran las interacciones de la casa real de Waka´ y las capitales dominantes de las Tierras Bajas Mayas. Actualmente, con las investigaciones llevadas a cabo por el Proyecto El Perú-Waka´, se está haciendo un esfuerzo por demostrar la veracidad y utilidad de los datos epigráficos, cotejándolos con los trabajos arqueológicos de excavación, recolección de superficie y análisis de laboratorio, así como con otras disciplinas que enriquecen de manera sustancial el conocimiento de la comunidad que habitó ese centro (Freidel y Escobedo 2003:2).

En el transcurso de las investigaciones de la temporada de campo 2003, se realizaron simultáneamente 33 unidades arqueológicas de excavación, las cuales produjeron una cantidad importante de artefactos. La mayor parte consistió de tiestos provenientes de gran variedad de contextos (Eppich 2004:369). El análisis preliminar de dicha cerámica aportó una serie de datos que contribuyeron en la orientación de las excavaciones del 2004 y, especialmente, para tener una idea general de la secuencia cronológica de ocupación del sitio arqueológico El Perú-Waka’.

ANÁLISIS DEL MATERIAL RECOLECTADO

La muestra recuperada en el 2003, además de diversos artefactos recuperados en las excavaciones, consistió aproximadamente de 130,000 tiestos. La mayor parte provino de la Operación 1, específicamente de lo que se consideró como un depósito ritual de terminación. Se estima que la cerámica de esta operación comprendió cerca del 60% de todo el material recuperado por el proyecto, es decir, alrededor de 80,000 tiestos (Eppich 2004:369). Puesto que el objetivo a largo plazo es definir la tipología propia del sitio, los trabajos iniciales consistieron básicamente en la identificación de los grupos cerámicos, para lo cual se utilizó el sistema Tipo-Variedad y se comparó el material con algunas monografías cerámicas de otros sitios cercanos.

Como herramienta de trabajo se creó una ficha con la cual se extrajo información individual de los tiestos, en ella se incluyeron algunos datos que contribuyeron con la identificación de formas y partes específicas de las vasijas, la presencia o ausencia de engobe, además de cualquier otra técnica decorativa. Esto permitió determinar la función de las vasijas, conocer las frecuencias de los grupos cerámicos y tener una idea más clara de los periodos de ocupación en algunas áreas de actividad del sitio. El análisis individual del material resultó apropiado para encaminar la investigación especialmente en los depósitos, que por su grado de complejidad, requerían de un sistema de análisis cuidadoso. De cualquier manera, para esta etapa inicial del estudio, sólo aquellos grupos y tipos cerámicos comúnmente conocidos fueron identificados y se espera que todos estos rasgos puedan ser mejor definidos en un futuro cercano.

El tamaño de la muestra debe ser tomado en consideración al juzgar las conclusiones y méritos de esta ponencia, asumiendo que a medida que el proyecto continúe con el proceso y análisis de los materiales recuperados, algunas de las hipótesis planteadas aquí tendrán que ser sometidas a una revisión sustancial. Sin embargo, también es posible que la secuencia cerámica preliminar usada para fechar sea bastante certera.

Con el propósito de conocer las etapas de ocupación en El Perú-Waka’, se efectuaron algunas unidades de sondeo en el área conocida como Plaza 1, así como un programa de rescate y consolidación en uno de los túneles de saqueo de la Estructura M12-32. Aunque el material proveniente del escombro del túnel de saqueo fue abundante y presentaba alteraciones, a primera vista se notaban ejemplos de cerámica de los periodos Clásico Temprano y Clásico Tardío, que de algún modo se ajustaban a la evidencia estratigráfica en el interior del túnel donde se ponía de manifiesto más de una etapa constructiva.

Las excavaciones intensivas realizadas en la plaza llevaron a la identificación de cerámica que data desde finales del Preclásico, entre ellos Sierra Rojo, Polvero Negro, Flor Crema y Sacluc Negro sobre Naranja. Al parecer, la ocupación durante el Clásico Temprano es un poco más extensa por la cantidad de ejemplos encontrados de los tipos Quintal Sin Engobe, Águila Naranja, Triunfo Estriado, Dos Arroyos Naranja Policromo y Balanza Negro.

Es al parecer durante el Clásico Tardío, cuando la ocupación se intensifica, poniéndose de manifiesto una mayor concentración de material perteneciente a este periodo. Así, entre los tipos más frecuentes sobresalen Cambio Sin Engobe, Encanto Estriado, Tinaja Rojo, Azote Naranja y algunos policromos del grupo Saxche-Palmar, entre otros.

Los pozos de sondeo excavados en la plaza principal, mejor conocida como Plaza 2, revelaron una serie de pisos de plaza. El examen de estas unidades mostró una larga secuencia de construcción y renovación, así como una secuencia cerámica sellada de forma segura bajo gruesos pisos de plaza. La cerámica recuperada contenía una buena muestra de material del Preclásico Tardío-Terminal. Los tipos cerámicos bajo estos pisos eran tan variados que se pensó inicialmente que estaban mezclados con relleno de construcción. Más allá del examen, el contenido de estos depósitos sellados parece ser representativo de la tradición cerámica de transición de la ciudad. El tipo Sierra Rojo es el mejor representado en estas excavaciones, sin embargo no se debe ignorar el hecho de la aparición, un tanto frecuente, de fragmentos de platos e incluso una tapadera de la tradición Usulután.

Aunque los sondeos efectuados en los niveles más profundos de la plaza indican una ocupación del Preclásico en la etapa más temprana del sitio, las excavaciones realizadas en las Estructuras M13-1 y M12-35, reflejaron una ocupación posterior para el Clásico Tardío-Terminal.

Frente a M13-1 se localizó un depósito, que consistió principalmente de cerámica mezclada con fragmentos de huesos de fauna, huesos humanos, lítica y otros artefactos. Observaciones de campo confirmaron que algunos de los tiestos recuperados incluyen mucha cerámica reutilizada. Al rastrear el movimiento de cada tiesto en el análisis de laboratorio, se intentó reconstruir algunas de las vasijas cerámicas destruidas, lo que permitió reunir solamente 11 vasijas semi-completas.

Los resultados del análisis cerámico preliminar pusieron de manifiesto que este depósito ritual de terminación correspondía al Clásico Terminal, debido a la aparición en todas las unidades y lotes de fragmentos de cerámica Naranja Fino del grupo Altar, así como de los tipos Tres Naciones, Tinaja Rojo, Azote Naranja, Encanto Estriado, etc. Cabe resaltar que la frecuencia más alta de fragmentos correspondió a los grupos Cambio, Encanto y Tinaja, según el orden en mención. Un dato importante, que es necesario enfatizar, es la casi nula aparición de tiestos policromos y bicromos dentro de este depósito, pues solamente se encontraron cuatro fragmentos muy erosionados del grupo Saxche-Palmar.

En relación a las formas y decoración, el depósito de terminación se caracterizó por una alta frecuencia de cuencos grandes con borde reforzado en el exterior y además con un filete de decoración impresa digital y otras técnicas de impresión. Dentro de esta misma forma se encontraron algunos con borde ganchudo al interior. Los cántaros con cuellos curvo divergentes de borde directo y con refuerzo al exterior son también bastante frecuentes, aunque los cuencos de pared compuesta, platos y vasos se observan en menores cantidades.

El material del Clásico Tardío-Terminal recuperado en dos de las estructuras de la Plaza 3, muestra una colección grande y variada de la última ocupación de la ciudad, ya que la cerámica de dicho periodo se encontró en los niveles superiores de las operaciones y representa una muestra pura de la tradición cerámica ocurrida en esta época.

La Estructura L13-22 está directamente asociada a la Estela 15, la más temprana del sitio; sin embargo, las excavaciones determinaron que esta estructura fue construida en el Clásico Terminal, mucho tiempo después que la Estela 15 y, al parecer, sus fragmentos fueron re-ensamblados posteriormente. La cerámica hallada en dichas excavaciones confirma tal hipótesis, especialmente por la presencia de un basurero depositado directamente encima del último piso de la Plaza 2. Este basurero consistió, en su mayoría, de múltiples fragmentos cerámicos de los tipos Encanto Estriado, Azote Naranja y Tinaja Rojo, una vasija semi-completa del tipo Pabellón Moldeado-Tallado, cerámica Gris Fino, policromos y la singular presencia de tiestos rojos de acabado ceroso, muy parecidos a la cerámica Sierra Rojo del Preclásico.

Aunque algunas de las estructuras de la Plaza 3 parecen haber tenido ocupación durante el Clásico Temprano, el material es un tanto escaso y solamente se presenta en algunos sectores de la plaza, especialmente en la Estructura L13-17, que parece haber tenido una función de tipo residencial.

Al noroeste del sitio se encuentra la Plaza 4. Ésta reúne un conjunto de estructuras de gran importancia, entre ellas el Juego de Pelota y el complejo Palaciego. En el área de la plaza, la cerámica recuperada en un pozo de sondeo indica ocupación durante el Clásico Temprano y el Clásico Tardío, existiendo una marcada diferencia entre ambos periodos, pues esta última etapa esta representada por unos pocos fragmentos en el nivel superior.

Las excavaciones profundas permitieron recuperar cerámica dentro de contextos sellados en el Juego de Pelota. En la superficie se encontró un fragmento de Pabellón Moldeado-Tallado y otros del grupo Altar, junto con más muestras del Clásico Tardío. En niveles inferiores se halló una concentración grande y complicada de material, que inicialmente se pensó se trataba de un basurero, pero la presencia de vasijas muy finas y fragmentadas, y de un hueso de jaguar, condujeron a designarlo como depósito ritual. Directamente debajo del hueso de jaguar se encontró un escondite con dos vasijas casi idénticas depositadas labio con labio (Freidel y Escobedo 2003:12), pertenecientes al tipo Águila Naranja. Según el orden de frecuencia, aparecieron representados los tipos Triunfo Estriado, Águila Naranja, Balanza Negro, Quintal Sin Engobe y en menor cantidad, Dos Arroyos Naranja Policromo; es decir que existió una secuencia cerámica que va desde el Clásico Temprano hasta el Clásico Tardío.

Los trabajos de excavación en el Palacio Noroeste, quizá la residencia real principal de Waka´ durante el Clásico Tardío (Freidel y Escobedo 2003:10), y modificado durante el Clásico Terminal, revelaron una fuerte ocupación durante esta última etapa. Así, entre los tipos identificados se pueden mencionar Cambio Sin Engobe, Encanto Estriado, Tinaja Rojo, Altar, Máquina Café, Azote Naranja e Infierno Negro, entre otros. Los policromos del grupo Saxche-Palmar también estuvieron presentes, aunque en menor frecuencia.

“El centro de El Perú-Waka’ se divide en dos lugares públicos monumentales: el Centro Palaciego Occidental, en donde se realizó la mayoría de las excavaciones en la primera temporada y la Acrópolis del Mirador hacia el este. Este último complejo arquitectónico es una elevación grande que fue modificada en la antigüedad para formar el núcleo de una Acrópolis que sostiene tres pirámides truncadas” (Freidel y Escobedo 2003:12).

Durante la primera temporada de campo, no se realizaron excavaciones profundas en esta área, únicamente se hicieron excavaciones de superficie, por lo que sólo se recuperó material fechado para el Clásico Tardío y Clásico Tardío-Terminal.

Al este del Centro Occidental del sitio, se encontró un grupo residencial sobre una elevación natural, el cual fue intervenido arqueológicamente por medio de calas de aproximación y pozos de sondeo. La cerámica recuperada se fechó para el Clásico Temprano y Clásico Tardío-Terminal, con una alta frecuencia de los tipos Tinaja Rojo y Balanza Negro.

Al inicio de la temporada 2003 se localizó un centro satélite de El Perú-Waka’, el cual fue denominado Chakah. El centro de este sitio secundario es una extensa plaza localizada sobre una amplia sección de la escarpa (Freidel y Escobedo 2003:15-16). Por medio de pozos de sondeo a lo largo de la plaza, se logró definir la presencia de grupos cerámicos que van desde el Preclásico Tardío-Terminal hasta el Clásico Tardío. La cerámica presenta conjuntos muy variados e interesantes que resaltan la importancia de este centro, entre ellos un cuenco del grupo Saxche-Palmar con una banda jeroglífica que hace mención del sitio El Zotz. Al igual que en El Perú-Waka’, es posible que el apogeo de este sitio haya ocurrido durante el Clásico Tardío, o por lo menos, esto es lo que reflejan los pozos de sondeo y la cantidad de material allí encontrado.

SECUENCIA CERÁMICA PRELIMINAR

La evidencia arqueológica recuperada en las operaciones de campo muestra una tradición alfarera en la antigua ciudad de El Perú-Waka’, de por lo menos doce siglos de duración. La comunidad por sí misma fue, muy probablemente, ocupada a lo largo de este periodo que abarca la amplitud de la historia Maya. Las fechas generalmente aceptadas para estos periodos sitúan, por el momento, la ocupación del sitio desde el año 200 AC hasta el 1000 DC. Es aún probable que depósitos más antiguos puedan ser encontrados en el sitio, proporcionando cerámica del Preclásico Tardío y quizá Medio, como en El Mirador y La Joyanca (Eppich 2004:372). Con seguridad, la cerámica más temprana también debe estar presente en otras partes del sitio.

Desde un punto de vista cerámico, los restos del Preclásico Tardío-Terminal pueden definirse como un periodo que se traslapa entre la antigua tradición cerámica del Preclásico Tardío y los desarrollos tecnológicos y estilísticos de la época Clásica, reuniendo colecciones de los tipos Sierra Rojo, Polvero Negro, y del tipo Águila Naranja, Dos Arroyos Naranja Policromo – aunque en pequeña cantidad – además de Sacluc Negro sobre Naranja y de un grupo de tiestos rojos y naranjas con puntos negros, los cuales fueron identificados como del tipo Dos Hermanos. Los niveles estratigráficos en los que los tiestos del Clásico Temprano se presentan son los mismos que los del Preclásico Tardío, no necesariamente deben ser interpretados como una infortunada mezcla dentro del registro arqueológico, sino más bien puede representar toda una etapa de transición entre dos periodos bien definidos.

Los ejemplos del Clásico Temprano ponen de manifiesto una amplia muestra de cerámica monocroma, bicroma y policroma de alta calidad. Estos depósitos y los materiales representados reflejan de forma clara los cambios sufridos en la tecnología de manufactura, similar a lo que ocurría en otras sociedades contemporáneas, así como la complejidad alcanzada en los objetos de uso diario, específicamente las vasijas. Quizá lo mismo ocurrió en su círculo social, al punto de impulsar un desarrollo propicio para los acontecimientos del Clásico Tardío.

El periodo Clásico Tardío-Terminal representa la ocupación final y más densa de la antigua ciudad y probablemente data de los siglos IX y X. En todas las operaciones se recuperaron cantidades substanciales de materiales de este periodo. Al menos en términos cerámicos, el aumento en la densidad del material podría representar el apogeo de ocupación de El Perú-Waka’, definido por aquellas colecciones que contienen tipos cerámicos de la clase Naranja Fino (Altar, Balancan Naranja o Pabellón Moldeado-Tallado), algunos de los tipos del Gris Fino (Chablekal, Tres Naciones o Chikxulub Inciso), de Tinaja Rojo, vasijas sin engobe, monocromos rojo o negro ceroso no identificados, y los policromos naranja del grupo Saxche-Palmar (Eppich 2004:376).

Los monocromos cerosos no identificados representan una tradición alfarera muy pobremente definida aún para el periodo Clásico Tardío-Terminal. Estos tipos tienen un sorprendente parecido con algunos del Clásico Terminal en La Joyanca, pues, a pesar de poseer la misma textura cerosa de los tipos Sierra Rojo, se pueden diferenciar por su color, generalmente mucho más oscuro y ligero, así como por la diferencia en las formas, que son más bien propias de este periodo. Por otro lado, los monocromos negros cerosos son aún menos frecuentes. Una descripción más precisa de estos monocromos no identificados debe esperar a la elaboración de una tipología global del sitio.

En este análisis preliminar, no se puede descartar la posibilidad que se localicen depósitos que prolonguen la ocupación del sitio al periodo Posclásico Temprano, aunque esto se consideraba bastante improbable. Durante los trabajos de reconocimiento en el presente año se encontraron algunos tiestos que no distan mucho de comprobar esta hipótesis.

CONCLUSIONES

Si se considera que se está en la primera etapa del análisis del material cerámico y que las investigaciones de campo aún continúan, es prematuro hacer conclusiones definitivas de la secuencia cerámica. Las inferencias constituyen solamente un esbozo al que se le dará cuerpo con mayor detalle en el futuro.

La presencia de material del Preclásico Tardío-Terminal en el área de las Plazas del Centro Occidental asociado con plataformas monumentales sugiere que fue en este periodo cuando El Perú-Waka´ emergió como un centro mayor. Los desarrollos históricos regionales, tales como el colapso del estado Preclásico Tardío en la cuenca de El Mirador, pueden haber jugado algún papel en la fundación de El Perú-Waka´, sobre una escarpa defensiva en una posición propicia para controlar el intercambio a través del río San Pedro.

Es durante el Clásico Terminal cuando aparentemente ocurren las principales modificaciones de las plazas, esto lo sugiere la gran cantidad de cerámica correspondiente a este espacio de tiempo obtenida de las excavaciones de sondeo, así como los estratos asociados a las estructuras y sus respectivas etapas constructivas.

La cerámica roja cerosa encontrada en varios de los depósitos del Clásico Tardío-Terminal, que muestra grandes similitudes con la cerámica Sierra Rojo del Preclásico, quizá represente un retorno a la tecnología de casi 900 años atrás, aunque la calidad de manufactura no estuvo a la altura de la producción del Preclásico, las razones y el cuidado de su elaboración obviamente no fueron los mismos.

Gran parte de la secuencia cerámica de la ciudad aún no ha sido explorada, muchos de estos tipos cerámicos no tienen un punto de partida o final específico. Hasta que se encuentren más evidencias, las fechas para la definición de complejos cerámicos no serán asignadas. Eventualmente, una medida volumétrica puede ser aplicada y la frecuencia relativa de los tipos cerámicos a través del tiempo, contribuiría a definir un capítulo formal sobre la seriación.

La tradición alfarera de El Perú-Waka’ se extiende al menos durante un milenio, siendo grande, variada y compleja, repercutiendo a su vez en muchos de los cambios culturales, sociales, económicos y políticos del pasado Maya. En conclusión, el desarrollo actual del análisis cerámico muestra que el Perú-Waka´ fue un importante centro Maya que funcionó desde el Preclásico Tardío hasta el Clásico Terminal.

REFERENCIAS

Eppich, E. Keith

2004        Análisis preliminar de la cerámica de El Perú-Waka’. En Proyecto Arqueológico El Perú-Waka’, Informe Preliminar 1 (editado por H.L. Escobedo y D. Freidel), pp.369-383. Universidad Metodista del Sur, Dallas.

Escobedo, Héctor L. y Mary Jane Acuña

2004        WK-02: Excavaciones en la Estructura M12-35. En Proyecto Arqueológico El Perú-Waka’, Informe Preliminar 1 (editado por H.L. Escobedo y D. Freidel), pp.43-80. Universidad Metodista del Sur, Dallas.

Freidel, David y Héctor L. Escobedo

2002        Propuesta de Investigación: Proyecto Arqueológico El Perú (Waka’), Petén, Guatemala. Documento Entregado a la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural, Guatemala. Universidad Metodista del Sur, Dallas.

Guenter, Stanley P. y Michelle Rich

2004        WK-04: Excavaciones en la Estructura L13-22. En Proyecto Arqueológico El Perú-Waka´, Informe Preliminar 1 (editado por H.L. Escobedo y D. Freidel), pp.93-118. Universidad Metodista del Sur, Dallas.

Navarro, Olivia C.

2004        WK-01: Excavaciones en la Estructura M13-1. En Proyecto Arqueológico El Perú-Waka’, Informe Preliminar 1 (editado por Héctor L. Escobedo y David Freidel), pp.13-42. Universidad Metodista del Sur, Dallas.

 

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