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58 Cuando la recolección de artefactos es una conversación con los dioses – Linda Brown – Simposio 18, Año 2004

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Brown, Linda A.

2005        Cuando la recolección de artefactos es una conversación con los dioses. En XVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2004 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.611-617. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

58

CUANDO LA RECOLECCIÓN DE ARTEFACTOS

ES UNA CONVERSACIÓN CON LOS DIOSES

Linda A. Brown

Palabras clave:

Religión Maya, Sacerdotes Mayas, Altiplano de Guatemala, proceso de adivinación, etnografía

Durante algún tiempo, los arqueólogos han reconocido que los sitios arqueológicos son importantes en las costumbres Mayas contemporáneas. Sin embargo, poca atención se ha puesto en la función de artefactos prehispánicos en los ritos Mayas actuales. Por lo tanto, esta investigación se enfocará en la funciones de artefactos prehispánicos usados en las ceremonias contemporáneas y específicamente, se hará énfasis en la recolección de artefactos prehispánicos y en la importancia de éstos para comunicarse con los dioses en los ritos Mayas contemporáneos.

ELECCIÓN DIVINA Y RECOLECCIÓN RITUAL

Mientras se llevaba a cabo un proyecto etno-arqueológico en Santiago Atitlán en el departamento de Sololá, se observó que los sacerdotes Mayas tenían objetos interesantes que usaban para adivinar (Brown 2000). Muchos de estos objetos eran artefactos prehispánicos pequeños, recolectados para uso de adivinación. Discusiones con etnógrafos y con una revisión de la literatura etnográfica, confirman que la recolección de objetos es muy común entre los sacerdotes Mayas de las Tierras Bajas y el Altiplano. Para los sacerdotes Mayas, la recolección es una actividad clave porque sirve para identificar a las personas que son seleccionadas durante la iniciación. Seguidamente, los objetos recolectados ritualmente confirman la autorización sobrenatural para el estatus sagrado del sacerdote y además, sirven también como un canal de poderes ancestrales que se comunican con ellos.

Algunos sacerdotes Mayas son seleccionados por elección divina, la cual se refiere a una experiencia en la que una persona cree que ha sido escogida por los dioses para una profesión sagrada. Cuando una persona es llamada a convertirse en un sacerdote Maya por elección divina usualmente hay una crisis física, síquica y emocional, como una enfermedad. La enfermedad o la mala suerte no se irán hasta que la persona acepte su destino como un sacerdote. Durante esta crisis, la persona empieza a encontrar objetos especiales que serán usados como herramientas de adivinación. Rosa, una partera Tz’utujil del pueblo San Pedro la Laguna, explicó que su iniciación comenzó con una visita de los espíritus de las parteras muertas en un sueño, luego ella tuvo la siguiente experiencia:

“Un día Rosa encontró un objeto extraño en su camino – una concha. Ella tuvo miedo y no quiso tocarla. Esa noche los espíritus de las parteras muertas vinieron otra vez. Los espíritus de éstas la reprendieron por rechazar la concha mágica y le dijeron que volviera a recolectarla. Los espíritus le dijeron que la concha era su virtud. Otro día, Rosa encontró un cuchillo con la imagen de un pescado y un infante sobre el asa. Esta vez, ella supo recolectarlo. Visitó al chaman para saber que significaban los objetos raros. Él le confirmó lo que ella dijo en su sueño. La concha fue su virtud y el cuchillo la herramienta especial de su profesión nueva y el cuchillo usado para cortar el cordón umbilical” (Paul y Paul 1975:711).

Es claro que los objetos que los dioses ponen en su camino no pueden ser ignorados y deben ser recolectados. Después de esto, los objetos funcionan para recibir información y conocimiento de los ancestros por medio de sueños. El siguiente relato fue dicho por un sacerdote Yucateco (h-men) después de haber encontrado su zaztun (piedra de luz):

“La primera noche después de encontrar el zaztun, soñé que dos hombres se sentaban cerca de mi hamaca. Ellos vinieron con hierbas en las manos, cada uno trajo una hierba diferente y ellos comenzaron a enseñarme la medicina. -Papa Loh, esta es la medicina que cura este tipo de aflicción. Con esta medicina se cura esta enfermedad y esta es la cantidad que se necesita-. El otro hombre comenzó a decir. Él me dijo: Esta medicina cura este tipo de aflicción. Esta medicina cura esta enfermedad y esta es la cantidad que se usa. ¡Pero, usted necesita cuidarnos! ¡No nos permite morir! ” (Gutiérrez-Estévez 1993:271).

En el pueblo Tz’utujil de Santiago Atitlán, los objetos recolectados ritualmente son vistos como “líneas directas de comunicación al mundo de los espíritus” (Douglas 1969:138). Nota además que los Atitecos usan la palabra en español “pepenar” para describir recolección, lo que significa más que un encuentro casual (Douglas 1969). Específicamente para los Atitecos, los objetos recolectados son regalos de los dioses que los ponen en su camino. Aunque algunos de los sacerdotes nuevos pueden recibir sus herramientas de adivinación de sus maestros, la literatura etnográfica reporta que los objetos recolectados son muy importantes porque ellos son la prueba de selección sobrenatural para su estatus sagrado como un sacerdote. Por ejemplo, en el pueblo Kaqchikel de San Lucas Tolimán, Woods (1968) avisó que los sacerdotes Mayas curaban varios tipos de cosas sagradas sobre los altares incluyendo: imágenes de santos, candelas, espejos, vasos de aguardiente, cigarros, además de hojas prismáticas de obsidiana y piedras pequeñas las cuales encontraban en el monte. Sobre todo los objetos de obsidiana y piedra eran muy importantes porque estos fueron dados por los dioses y significaban el destino de una persona como un chaman (Woods 1968:129).

REFERENCIAS ETNOGRÁFICAS DE RECOLECCIÓN RITUAL

En una revisión de la literatura etnográfica se revela que la recolección ritual es una práctica muy común entre los sacerdotes Mayas en las Tierras Bajas y el Altiplano (Figura 1). Esta práctica es bien conocida entre los Mayas de Yucatán, en donde los sacerdotes llamados h-men recolectan herramientas de adivinación que se llaman zaztun (Arvigo 1994; Gutiérrez-Estévez 1993; Kunow 1996; Redfield y Villa Rojas 1934). Un sacerdote Maya describió su zaztun como “una piedra de luz que funciona como un juguete para los espíritus Mayas, es la herramienta bendita del curandero Maya” (Arvigo 1994:21).

Gutiérrez-Estévez (1993), nota que los h-men prefieren pepenar su zaztun cerca de sitios y montículos arqueológicos. Kunow (1996) registró que los zaztunes de los sacerdotes del pueblo de Pisté en Yucatán, pueden ser canicas, cristales de cuarzo o artefactos prehispánicos como obsidiana y pedernal. En el Altiplano muchos sacerdotes y parteras recolectan herramientas de adivinación (Cosminsky 1972; Douglas 1969; Paul y Paul 1975; Woods 1968), especialistas que curan mordidas de serpiente (Douglas 1969), gente que cura huesos rotos (Douglas 1969; Paul y McMahon 2001), sacerdotes de bultos sagrados (Brown 2000), y sacerdotes que trabajan con el calendario Maya (Bunzel 1952; Douglas 1969; Schultze Jena 1954; Tedlock 1982).

Los objetos sagrados de los sacerdotes K’iche’, quienes trabajan con el calendario Maya, tienen bultos propios (Bunzel 1952; Tedlock 1984). Los bultos tienen muchos frijoles del árbol llamado palo de pito y varios objetos encontrados cerca de las ruinas. Mientras que los sacerdotes reciben el bulto inicial de sus maestros durante la iniciación, cuando ellos encuentran objetos prehispánicos los recolectan y los colocan en sus bultos (Bunzel 1952:287). Durante la adivinación los frijoles son manipulados mientras que los objetos recolectados son exhibidos. Parteras del área K’iche’ y Tz’utujil son llamadas a su profesión por medio de sueños y por la recolección de objetos que revelan su destino (Cosminsky 1972:179; Paul y Paul 1975).

Figura 1 Mapa de las áreas donde los sacerdotes Mayas recolectan instrumentos de adivinación

En San Pedro La Laguna, hay sacerdotes Tz’utujil que curan huesos rotos y recolectan un hueso pequeño sagrado que funciona para comunicarse en sus sueños y éstos les enseñan como curar daños en sus huesos (Douglas 1969; Paul y McMahon 2001). También en el pueblo de Santiago Atitlán, los sacerdotes Mayas de los bultos sagrados son llamados a su profesión por medio de sueños y a través de la recolección de objetos sagrados.

IMPLICACIONES ARQUEOLÓGICAS DE RECOLECCIÓN RITUAL

¿Qué tipos de artefactos pueden servir como equipo para la comunicación con los dioses? Los sacerdotes Mayas recolectan cosas culturales y naturales para usar en la adivinación (Tabla 1). Los objetos culturales son de los periodos prehispánico y colonial, podría también haber objetos recientes que son raros. Artefactos prehispánicos vueltos a recolectar incluyen hojas prismáticas, puntas y núcleos poliédricos de obsidiana, fragmentos de figurillas de barro, malacates, hachas pulidas y piedras pulidas a manera de artefactos circulares perforados – las llamadas “donas”. Objetos más recientes que son recolectados para uso de adivinación incluyen: tapones de botellas de vidrio usados para medicina o perfume y canicas. Usualmente, estos objetos son usados como cristales, los sacerdotes los utilizan para adivinaciones y para ver la llama de una candela a través del vidrio. También, muñecos de los siglos XIX y XX son recolectados por su antigüedad y por su tamaño pequeño, lo que los hace únicos.

Junto con los objetos culturales, también hay objetos naturales que son recolectadas, como por ejemplo cristales de cuarzo y concreciones de piedra en la forma de animales, humanos o verduras (Tedlock 1982:81). Los sacerdotes de San Pedro La Laguna que curan huesos rotos, recolectan huesos pequeños para usarlos como herramientas de adivinación. Durante la consulta, el sacerdote tiene el hueso en la mano, el hueso sirve de guía para las manos del sacerdote y lo ayuda con el tratamiento medico cuando hay huesos rotos graves (Paul y McMahon 2001).

La recolección ritual de los sacerdotes contemporáneos tiene implicaciones arqueológicas. Esta actividad afecta a sitios arqueológicos en donde la gente recolecta artefactos y además afecta a aquellos sitios que no han sido explorados aún. Usualmente cuando las personas sacan objetos de un sitio abandonado los sacan íntegros porque estos objetos son útiles (Schiffer 1987). En contraste, los sacerdotes Mayas sacan objetos fragmentados que no les son útiles. Específicamente, los sacerdotes recolectan objetos fragmentados que fueron bien hechos, como hojas y puntas de lítica, hachas de piedra, núcleos poliédricos, silbatos y fragmentos de figurillas.

El tamaño del artefacto recolectado ritualmente es importante, ya que muchos de los sacerdotes Mayas recorren el monte a pie, recogen los objetos que son pequeños y fáciles de llevar, es decir, que los sitios arqueológicos cerca de sendas podrían ser saqueados por medio de la recolección ritual.

Cuando los objetos son recolectados como herramientas de adivinación, tienen un estado sagrado, el cual tiene que ver con dónde y cuándo estos objetos regresen a su contexto arqueológico otra vez. Algunas familias guardan los objetos después que el sacerdote ha muerto. En el pueblo de Todos Santos, después que los sacerdotes mueren, sus herramientas de adivinación son tiradas en la cima de un montículo arqueológico haciendo nuevos depósitos arqueológicos (Oakes 1951:51). En Santiago Atitlán, cuando un sacerdote muere, su estudiante tira sus herramientas de adivinación a un lugar sagrado cerca del pueblo.

LA FUNCIÓN DE RECOLECCIÓN RITUAL

¿Cuál es la función de la recolección ritual? Desde una perspectiva indigenista, cuando los sacerdotes Mayas están en la fase de iniciación, la recolección ritual es una forma de comunicación con los dioses. Los objetos recolectados son la prueba sobrenatural de que ellos han sido seleccionados para comenzar el trabajo en una profesión sagrada. Después de eso, los objetos funcionan como una antena sobrenatural que transmite información a los individuos. Sin embargo, los sacerdotes Mayas no creen que los materiales recolectados sean objetos inanimados. En lugar de eso, consideran que los objetos son animados por espíritus.

Los sacerdotes Mayas en el área Tz’utujil y K’iche’ dicen que sus herramientas de adivinación nunca se pueden guardar en el cuarto de dormir. La razón de eso es porque los espíritus asociados con los objetos recolectados tienen una relación intima con el sacerdote. Los sacerdotes creen que estos espíritus son sus primeros esposos, por lo cual no pueden ser guardados en el mismo cuarto donde el sacerdote duerme y convive con su cónyuge. Si los espíritus miran al sacerdote en la cama con su cónyuge, ellos se pondrán celosos y furiosos, y no permitirán a nadie dormir en la casa. Los objetos hacen mucho ruido y mueven a las personas dormidas y tiran objetos por todo el cuarto. Simplemente no es posible dormir en esta situación. Por eso, los esposos necesitan estar en un lugar aparte y los objetos en otro lugar como un edificio ceremonial.

Desde una perspectiva antropológica, la iniciación de un sacerdote Maya por medio de la elección divina es un proceso de identificación de sí mismo. Durante la iniciación, un individuo experimenta una serie de crisis en su vida que se resuelve hasta la identificación de un nuevo estado social, como un sacerdote Maya. Pero cada proceso de identificación necesita de la creación y del mantenimiento de un límite social (Barth 1969). La recolección ritual es una actividad clave que funciona para identificar quién tiene acceso a lo sobrenatural. Asociado con esta actividad, es un cambio en perspectiva en el cual los objetos arqueológicos encontrados son mirados como objetos sagrados asociados en comunicación con los dioses y poderes sobrenaturales. Los sacerdotes Mayas creen que su destino es similar al de los objetos sagrados como se puede ver en la siguiente cita:

“Los objetos sagrados que se posesionan de las parteras tienen poderes milagrosos… [Los objetos] pueden desaparecer y aparecer en el momento que ellos deseen. El destino de los objetos está unido con el destino de los sacerdotes siempre. Una mujer que se convierte en partera descubrió que sus niños habrían encontrado sus objetos. Los niños rompieron los objetos en el patio de la casa. La mujer los tomó rápidamente y los envolvió en una tela de seda, pero el daño no se pudo quitar. Enseguida de esta situación, ella murió de una fiebre”.

Igualmente, aunque con una perspectiva diferente, el destino del sacerdote Maya y el destino de los objetos son inseparables. Esta relación es esencialmente dialéctica; es decir, así como un individuo encuentra y enseña un objeto como sagrado, al mismo tiempo el objeto encontrado enseña al individuo como un sacerdote Maya es también sagrado.

Los sacerdotes Mayas de las Tierras Bajas y del Altiplano recolectan objetos como herramientas de adivinación. Con esta práctica, las personas marcan un dominio sagrado en las comunidades locales. La recolección ritual de artefactos es un medio de poder religioso que existe fuera del control de las religiones institucionales comunes.

TABLA 1

OBJETOS RECOLECTADOS COMO EQUIPO DE ADIVINACIÓN

ARTEFACTOS PREHISPÁNICOS

OBJETOS NATURALES

ARTEFACTOS COLONIALES Y RECIENTES

Malacates

Cristales de cuarzo

Tapones de vidrio

Fragmentos de figurillas

Concreciones

Canicas

Silbatos

Piedras pequeñas

Monedas viejas o extrañas

Soportes de cerámicas

Conchas

Dados

Tiestos

Frijoles de palo de pito

Muñecas

Hojas prismáticas

Juguetes

Núcleos de lítica

Figurillas de porcelana

Puntos

Espuelas

Navajas

Campanas

Hachas pulidas

Pedazos de metal

Piedras circulares o donas

REFERENCIAS

Arvigo, Rosita

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