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42 Hasta el nivel estéril: “Radiografías” del Parque Kaminaljuyu – Matilde Ivic de Monterroso – Simposio 18, Año 2004

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Ivic de Monterroso, Matilde

2005        Hasta el nivel estéril: “Radiografías” del Parque Kaminaljuyu. En XVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2004 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.473-480. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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HASTA EL NIVEL ESTÉRIL:

“RADIOGRAFÍAS” DEL PARQUE KAMINALJUYU

Matilde Ivic de Monterroso

Palabras clave:

Arqueología Maya, Guatemala, Altiplano, Kaminaljuyu, excavaciones, estratigrafía, Clásico Temprano, modo talud-tablero

En las décadas de 1980 y 1990 se realizaron varias excavaciones de rescate en la porción suroeste de Kaminaljuyu, entre las que sobresalen los Proyectos Miraflores I, Kaminaljuyu/San Jorge (Popenoe de Hatch 1997), y Miraflores II (Valdés 1997, 1998). En dichos proyectos se obtuvo información sobre sistemas de agricultura intensiva, patrones residenciales y rituales, secuencias cerámicas y la evidencia del posible reemplazo de la población del Preclásico por un nuevo grupo en el valle de Guatemala, que llegó y tomó el control de Kaminaljuyu en el Clásico Temprano.

No obstante, una pregunta que no llegó a resolverse fue la relación entre Kaminaljuyu y Teotihuacan, reflejada en los descubrimientos de los Montículos A y B, y en la arquitectura de la Acrópolis del Parque Kaminaljuyu. Por ello, el parque era el lugar ideal para investigar esta pregunta. En esta ponencia se aportan nuevos datos que permiten evaluar el tema de las relaciones entre Kaminaljuyu y Teotihuacan.

DISEÑO DEL PROYECTO

El convenio de investigación contempló excavar pozos de sondeo en la periferia del sitio y unos pocos en las plataformas de sostén de los montículos. No se diseñó ningún pozo en el interior de la Acrópolis, ni directamente en los montículos. Para diseñar la estrategia del proyecto se tomó en cuenta los siguientes aspectos:

  • La existencia del plano del sitio realizado por el Proyecto Arqueológico del Museo del Tabaco y la Sal (Ohi 1991). Sin embargo, el aprovechamiento de este plano fue limitado por estar elaborado mediante fotografía aérea, lo cual limitó la colocación de los pozos.

Por ello, fue necesario realizar un nuevo plano topográfico utilizando la estación total (teodolito láser), por Zachary Nelson y Carlos Chiriboga. Este es el primer resultado importante de nuestro proyecto.

  • La disponibilidad de la arquitectura descubierta por las extensas excavaciones en la Acrópolis, realizadas por Gustavo Espinoza en la década de 1950 y principios de la década de 1960, y la falta tanto de los registros arqueológicos de Espinoza, como de la cerámica allí excavada que permitiera fecharlas. Estas excavaciones no llegaron a suelo estéril.

Este conocimiento previo fue aprovechado por Stephen Houston y sus colegas, quienes dibujaron una planta completa de la Acrópolis, crearon modelos tridimensionales de las estructuras y estudiaron detalladamente la secuencia arquitectónica y las técnicas constructivas.

  • Las excavaciones de Charles Cheek de la Universidad del Estado de Pennsylvania (Sanders y Michels 1977; Cheek 1977), que se concentraron en el área conocida como La Palangana. Cheek excavó en niveles Clásicos y Preclásicos, pero tampoco alcanzó el nivel estéril.

En esta nueva ocasión, se intentó alcanzar el nivel estéril en los dos únicos pozos permitidos en las Plazas Superior e Inferior de La Palangana y de otros pozos en sus alrededores. Los trabajos estuvieron a cargo de Carlos Alvarado, Karen Pereira, Pablo Rodas y Alejandro Seijas (véase Carlos Alvarado en este volumen).

  • La necesidad de aprovechar al máximo los pozos de sondeo autorizados, a fin de obtener la secuencia cronológica completa del sitio y recaudar información sobre su desarrollo cultural en el Clásico Temprano y el Clásico Tardío. Para ello, se trató de colocar los pozos lo más cerca posible de las estructuras, a fin de fechar al menos, la parte baja de su construcción.
  • Otro punto importante fue investigar las distintas terrazas que aparecen en el sitio, reflejadas en las curvas de nivel, con el objetivo de obtener la cronología completa.

Después de excavar 74 pozos y del análisis preliminar de la cerámica, se concluyó que el Parque Kaminaljuyu no es el mejor lugar para obtener esta secuencia, dada la enorme cantidad de remodelaciones y movimientos de suelo que sufrió en tiempos prehispánicos. Son muy pocos los pozos que rindieron información sobre el cambio de fases y periodos. Lo que sí fue claro es que, tanto la cerámica como la obsidiana no reflejan la relación con Teotihuacan de la misma manera que lo hace la arquitectura. No se descubrió cerámica Anaranjado Delgado, solamente hay alrededor de cinco fragmentos pequeños de cilindros en estilo Teotihuacano, casi todos los incensarios del Clásico Temprano pertenecen a estilos locales y de aproximadamente 25,000 fragmentos de obsidiana, menos de diez proceden de Pachuca, México.

Por otro lado, durante la elaboración de la estrategia, Marion Popenoe de Hatch notó que tanto el grupo hacia el oeste (La Acrópolis), como el del este (La Palangana), tenían una orientación similar, a diferencia del conglomerado de montículos al centro del sitio. Por ello, uno de los principales objetivos era determinar su cronología y lograr un acercamiento de su función.

RESULTADOS PRELIMINARES DE LAS EXCAVACIONES

Para tener una visión general de los resultados, es necesario moverse a través del plano del sitio en dirección este a oeste. A manera de resumen se menciona que se descubrieron importantes depósitos de los periodos Preclásico Medio y Tardío, Clásico Temprano y Tardío. Puesto que no se obtuvo permiso para excavar directamente en el montículo continuo que rodea la Plaza Inferior, fue imposible resolver por completo la pregunta sobre la función de este grupo arquitectónico, y establecer si dicho montículo ya existía en el Clásico Temprano formando una plataforma continua que luego fuera elevada en el Clásico Tardío. Los pozos que Charles Cheek excavó sobre este montículo al norte y sur no llegaron al suelo estéril, pero se señala que lo excavado pertenece al Clásico Tardío (Cheek 1977).

No obstante, parece que en el Clásico Temprano y Tardío el área tuvo una función administrativa y ceremonial, reflejada por la cantidad de restos de incensarios encontrados, la falta de cerámica doméstica y los restos arquitectónicos que para el Clásico Temprano incluyen edificios con talud-tablero. Es importante mencionar que en el sitio Solano, en donde también hay arquitectura con talud tablero, existen plataformas continuas que rodean las plazas y encima tienen edificios (Brown en Sanders y Michels 1977:225).

EXCAVACIONES EN LOS ALREDEDORES DEL MONTÍCULO C-II-8

Este montículo se encuentra hacia el oeste de La Palangana y en la plaza donde actualmente se encuentra la entrada al sitio. A su alrededor se autorizaron cinco pozos. Hacia el norte y noreste del montículo se encontraron basureros del Preclásico depositados en agujeros, y canales tallados en el talpetate (el nivel estéril de Kaminaljuyu), cubiertos por gruesos depósitos del Clásico Tardío. Esta situación se repitió en varias zonas del sitio. En el pozo F6/11 se descubrieron huesos humanos desarticulados dentro de un depósito del Clásico Tardío. Hacia el sur se encuentra el pozo más cercano a esta estructura, el E5/9. Hasta el fondo y pegado al nivel estéril del talpetate, se descubrió un denso depósito de cerámica del Preclásico Tardío. Arriba de este depósito, aproximadamente de 1.50 m hasta la superficie, la cerámica dio una fecha del Clásico Tardío. Hacia el suroeste, el pozo E5/12 y su extensión E5/11, presentó un patrón similar, sólo que en los niveles superiores se descubrieron materiales mezclados del Preclásico Tardío y Clásico Tardío. En este pozo y en un contexto secundario se descubrieron dos fragmentos de un monumento del Preclásico (Figura 1). Los depósitos culturales de la plaza de ingreso estaban muy cerca de la superficie. No obstante, es claro que el Montículo C-II-8 corresponde al Clásico Tardío. También en su sección superior, por la acción de la erosión, se notan materiales y técnicas constructivas de este periodo.

EXCAVACIONES ALREDEDOR DEL MONTÍCULO C-II-6

Este se ubica al suroeste del C-II-8 y al este de la Acrópolis, en la plaza de la actual entrada al sitio. A su alrededor se autorizaron cuatro pozos de sondeo. Los pozos más cercanos al montículo fueron el C6/14 y D6/6. En el primero (Figura 2), sobre la falda oeste del montículo y en el depósito cultural más profundo se descubrieron restos de la fase Santa Clara del Preclásico Tardío, mezclados con un poco de material del Clásico Temprano. En el final de este depósito se encontró una vasija completa de la vajilla Zambo del Preclásico Tardío. Aquí, como en otros pozos, hay vasijas completas o semi-completas colocadas al final de los depósitos culturales. En este pozo, de 1 m hasta la superficie, hay rellenos del Clásico Tardío. La unidad D6/6, hacia el noroeste del pozo, similarmente descubrió un depósito profundo del Preclásico Tardío mezclado con restos del Clásico Temprano, sellados a 2.80 m de profundidad por rellenos del Clásico Tardío y mezclados con materiales de periodos anteriores. Entonces, el montículo como se observa hoy pertenece al Clásico Tardío, pero pudo tener etapas constructivas del Clásico Temprano, lo cual estaría confirmado por otro descubrimiento en el pozo C6/5 a pocos metros al este de la Acrópolis.

EXCAVACIONES ALREDEDOR DEL MONTÍCULO C-II-15

Este caso es particularmente interesante. A primera vista, no parece un montículo aunque se recibió autorización para excavar un pozo encima, el D7/9 como parte del muestreo. Como resultado se supo que encima del nivel estéril hay tres metros de construcción de un antiguo montículo de la fase Providencia del Preclásico Medio, seguido por 0.40 m de relleno de la fase Verbena del Preclásico Tardío, y encima 2 m de relleno con materiales mezclados del Preclásico, Clásico Temprano y Clásico Tardío. Quizá es el único caso de un montículo Preclásico que los pobladores del Clásico no destruyeron por completo. El descubrimiento de depósitos de la fase Providencia fue confirmado por el pozo C7/4 ubicado a pocos metros, en la falda este de la Acrópolis.

EXCAVACIONES EN LOS ALREDEDORES DE LA ACRÓPOLIS

Al este de la Acrópolis, en el fondo del pozo C7/4 (de 3.40 m a 3.60 m), pegado a la falda este de la Acrópolis, se descubrió un denso depósito que contenía cerámica de la fase Providencia del Preclásico Medio, seguido por niveles de las fases Verbena y Arenal del Preclásico Tardío, lo cual incluyó una vasija completa de Corinto Daub, que muestra las relaciones con la zona del Motagua para ese momento. El resto de materiales estaban mezclados, pertenecientes al Clásico Temprano y Tardío, y formaron la base de dos pisos de plaza.

Figura 1 Fragmentos de monumento Preclásico

En el pozo C6/5 y casi en la superficie se descubrieron los restos de un edificio con talud-tablero, demolido en su parte superior. El edificio estaba orientado 35° al este del norte y presentó las mismas características arquitectónicas de los edificios de la Acrópolis en cuanto al uso de lajas para sostener el tablero, el tipo de materiales de construcción y las dimensiones (el talud medía 1.08 m). En los niveles más profundos se encontró cerámica de la fase Santa Clara del Preclásico Tardío y del Clásico Temprano. El edificio fue cubierto por un relleno del Clásico Tardío.

En la parte superior de la Acrópolis, el único pozo autorizado (B8/13), descubrió los restos de un talud de piedra y dos taludes de barro. Se pudo excavar hasta 3.40 m y se encontró material mezclado del Clásico Temprano y Clásico Tardío. Al oeste de la Acrópolis los datos fueron muy escasos. Al parecer, maquinaria pesada arrasó parte de los depósitos culturales durante la construcción de la colonia Kaminaljuyu II. Se colocaron dos pozos pegados al muro oeste de la Acrópolis, esperando obtener depósitos de basura, pero únicamente se descubrieron gruesos niveles de materiales erosionados desde lo alto. En este sector merece mencionarse los descubrimientos de los pozos B10/15 y A8/3. En el primero se encontraron los restos de una estructura, la cual fue cubierta con relleno del Clásico Tardío. Se excavó en su interior, pero únicamente se obtuvo muy pocos tiestos y muy pequeños, por lo que no hay seguridad de su fecha. Sin embargo, provee evidencia de la existencia de estructuras entre la zona oeste del parque y el Montículo Mongoy al otro lado de la calle.

Por otro lado, en los niveles superficiales del pozo A8/3 se descubrió un posible rito de magia negra moderno, integrado por la pata de un perro, siete centavos y carbón. Un hallazgo similar se descubrió en este sector del sitio y muestra el fenómeno de ritos ajenos a las ceremonias Mayas que se están llevando a cabo en sitios arqueológicos.

EXCAVACIONES ALREDEDOR DEL MONTÍCULO C-II-3

Se ubica en el área más al norte del sitio, cerca de la Acrópolis. Es uno de los más altos y su estado de conservación es deplorable. A su alrededor se pudieron excavar nueve pozos y se encontró un patrón interesante. Toda la periferia noreste tiene depósitos del Preclásico Tardío, incluyendo los restos de una escalinata fechada para este periodo, descubierta en el pozo E9/2 (Figura 3). Esta estructura fue cubierta por rellenos del Preclásico Tardío (fase Santa Clara), y del Clásico Temprano. En la periferia sur hacia el oeste del montículo, todos los rellenos descubiertos en los pozos son del Clásico Tardío.

Finalmente, en el sector norte del sitio se descubrieron depósitos domésticos de fines del Clásico Temprano y principios del Clásico Tardío.

SITUACIÓN ACTUAL DEL PARQUE KAMINALJUYU

Las “radiografías” arqueológicas del parque permiten tener un poco más de conocimiento sobre su antigua historia, pero también observar que el parque se encuentra en una situación crítica. Este lugar es un área arqueológica que funciona como parque municipal, pero que no cuenta con los servicios mínimos adecuados.

Durante las excavaciones se encontraron basureros recientes, entierros de perros, ritos de brujería, etc. Los montículos se están deteriorando rápidamente e igual sucede con las estructuras que cubren los techos de la Acrópolis y La Palangana. El túnel en la entrada a la Acrópolis tiene tres zonas de derrumbe. Al este, en La Palangana, en el pozo directamente al este del Montículo C-II-13 se descubrieron depósitos de material erosionado de 0.40 m de profundidad, quizá acumulados en 20 años. En el Montículo C-II-13 se forman correntadas de agua desde su cima, que amenazan con desprender parte de su estructura. Las laderas de la Acrópolis continúan siendo usadas como “resbaladeros” durante el verano. Además, se ha utilizado al sitio para más de alguna campaña de reforestación con el problema que las raíces están llegando a los niveles del Clásico Temprano.

Figura 2 Perfil KJP C6/14

Figura 3 Perfil KJP E9/2

A partir de la firma de los Acuerdos de Paz en 1995 y 1996 el sitio está abierto a los practicantes de la espiritualidad Maya, pero no cuenta con servicio de basura para procesar los restos y muchas veces los queman en su interior, afuera de los altares.

Se espera que con esta nueva información, los planos y las reconstrucciones tridimensionales nazca en el Gobierno de Guatemala el interés por el Parque Kaminaljuyu, el cual debería ser uno de sus principales portales de interés, así como un lugar de gran importancia para la educación nacional.

CONCLUSIONES

En esta ponencia se presentan los resultados preliminares del Proyecto Arqueológico Parque Kaminaljuyu. Conforme avance el análisis de la cerámica y de la obsidiana pueden salir datos adicionales. En este momento se ha fechado cerca del 90% del material recuperado de las excavaciones. La cerámica y la obsidiana del Clásico Temprano excavadas en el Parque Kaminaljuyu casi no presentan evidencia de relaciones con Teotihuacan, a diferencia de lo observado en la arquitectura y en los contenidos de las tumbas de los Montículos A y B.

Con relación a la función del grupo arquitectónico conocido como La Palangana, es posible que tuviera una función administrativa y religiosa, por la cantidad de tiestos de incensarios descubiertos, casi todos ejecutados en estilos locales, y la falta de cerámica doméstica. Hace falta más excavación hasta el nivel estéril en el montículo continuo que rodea a la Plaza Inferior de La Palangana para determinar si existía desde el Clásico Temprano o si solamente se construyó y elevó durante el Clásico Tardío. Esto ayudará a obtener más información sobre la función de La Palangana.

Las excavaciones señalan que los montículos que se encuentran al centro del sitio no constituyen un grupo arquitectónico y aunque su forma actual corresponde al Clásico Tardío, sus etapas constructivas pudieron iniciarse en distintos periodos. El Montículo C-II-15 presentó evidencia de construcción del Preclásico Medio, Preclásico Tardío y Clásico Tardío. El Montículo C-II-6 pudo iniciarse en el Clásico Temprano y fue aumentado en el Clásico Tardío. Cerca del mismo, en el sector al este de la Acrópolis se descubrieron los restos de un edificio con el modo talud-tablero del Clásico Temprano. Los materiales constructivos del Montículo C-II-8 pertenecen al Clásico Tardío, pero al fondo se encontró un depósito del Preclásico Tardío. Tal y como lo señaló Charles Cheek (1977), el nivel del talpetate estéril se encuentra muy cerca de la superficie en el lado oeste del sitio, debido al paso de un domo natural por este sector. Por ello, es posible que, además de aprovechar un lugar estratégico en las rutas que conectaban hacia el Altiplano y la Costa Sur, hayan construido la Acrópolis de Kaminaljuyu en este lugar aprovechando una fuente natural de talpetate, el cual era un importante material constructivo de la arquitectura del Altiplano.

En el sector al oeste de La Acrópolis probablemente hubo restos arquitectónicos pero que fueron destruidos durante la construcción de la colonia moderna, como lo señala la evidencia de una pequeña estructura. Al norte del sitio se descubrieron basureros habitacionales de fines del Clásico Temprano y principios del Tardío. Finalmente también hacia el norte, el Montículo C-II-3 presentó evidencias constructivas del Preclásico Tardío y del Clásico Tardío.

AGRADECIMIENTOS

A las Fundaciones Kent Woolley y Spence Kirk, a través de la Universidad de Brigham Young en los Estados Unidos, y a la Fundación National Geographic por financiar el análisis de los materiales arqueológicos. A los colegas Carlos Alvarado, Marion Popenoe de Hatch, Zachary Nelson, Carlos Chiriboga, Pablo Rodas, Karen Pereira, Alejandro Seijas, Orlando Moreno, Elisa Mencos y Álvaro Paredes.

REFERENCIAS

Brown, Kenneth L.

1977        The Valley of Guatemala: a Highland Port of Trade. En Teotihuacan and Kaminaljuyu: A Study in Prehistoric Culture Contact (editado por W. Sanders y J. Michels), pp.224-246. The Pennsylvania State University Monograph Series of Kaminaljuyu. University Park, Pennsylvania.

Cheek, Charles D.

1977        Excavations at the Palangana and the Acropolis, Kaminaljuyu. En Teotihuacan and Kaminaljuyu: A Study in Prehistoric Culture Contact (editado por W. Sanders y J. Michels), pp.1204. Pennsylvania State University Press, Pittsburgh.

Ohi, Kuniaki (ed)

1991        Primer Informe de Exploraciones Arqueológicas. Proyecto de Investigación Interdisciplinaria del Centro y Sur de Guatemala. Museo de Tabaco y Sal.

Popenoe de Hatch, Marion

1997        Kaminaljuyu/San Jorge. Evidencia Arqueológica de la Actividad Económica en el Valle de Guatemala, 300 AC a 300 DC. Universidad del Valle de Guatemala, Guatemala.

Sanders, William y Joseph Michels (ed)

1977        Teotihuacan and Kaminaljuyu: A Study in Prehistoric Culture Contact. The Pennsylvania State University Monograph Series of Kaminaljuyu. University Park, Pennsylvania.

Valdés, Juan Antonio

1997        El Proyecto Miraflores II dentro del marco Preclásico de Kaminaljuyu. En X Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1996 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), Vol.1, pp.81-92. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

1998        Kaminaljuyu, Guatemala: Descubrimientos recientes sobre poder y manejo hidráulico. En Memorias del Tercer Congreso Internacional de Mayistas, pp.752-770. Centro de Estudios Mayas, UNAM, México.

 

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