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16 Proceso evolutivo del epicentro monumental de Naranjo, Petén – Vilma Fialko – Simposio 18, Año 2004

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Fialko, Vilma

2005        Proceso evolutivo del epicentro monumental de Naranjo, Petén. En XVIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2004 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo y H. Mejía), pp.216-225. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

16

PROCESO EVOLUTIVO DEL EPICENTRO MONUMENTAL

DE NARANJO, PETÉN

Vilma Fialko

Palabras clave:

Arqueología Maya, Guatemala, Petén, Naranjo, evolución arquitectónica, Preclásico, Clásico Temprano, Clásico Tardío, Clásico Terminal, Monumentos

Los resultados más recientes de los reconocimientos efectuados en la periferia de Naranjo, permiten estimar que la ciudad se extendió en un área aproximada de 8 km², mayormente en dirección sureste y norte. El epicentro monumental ocupa aproximadamente 1.5 km, conformado por no menos de 112 edificios mayores que tuvieron funciones ceremoniales, administrativas y residenciales de la realeza y élites menores. La dramática depredación efectuada en la mayor parte de los edificios ha sido documentada desde el año 2001 en una proporción que equivale al 27% del daño total; el monto del saqueo actual es de 253 trincheras y túneles, que incluye lo recientemente observado durante el proceso de reconocimientos en los grupos de la periferia de la ciudad, que equivale a 110 túneles y trincheras adicionales (Fialko et al. 2004). Los grupos periféricos se asocian a lomas y terrenos acondicionados en forma de terrazas; incluyen palacios y templos menores, aparentemente relacionados a élites secundarias o menores, así como grupos residenciales de la gente común, en la cual es dable encontrar grupos arquitectónicos con formato de cuadrángulos.

Debido a la imposibilidad de llevar a cabo en un corto plazo la descripción sistemática de la totalidad de los daños, se ha optado por seleccionar los edificios del centro monumental más dañados que requieren con urgencia su estabilización. Estos han proveído información vital sobre el proceso de evolución cultural de la ciudad, evidente en los vestigios de arquitectura, escultura y en restos de objetos cerámicos y líticos localizados en los desechos de los recintos funerarios. La información que sustenta el presente documento está basada en la intervención de 35 edificios mayores, aunado a la excavación de 75 pozos para sondeo estratigráfico. La arqueología muestra que los gobernantes de Naranjo, a pesar de vivir casi constantemente en pie de guerra, no detuvieron el proceso de construcción en su capital.

CONSIDERACIONES TEÓRICAS

Las investigaciones arqueológicas realizadas en Naranjo han sido conducidas con un enfoque teórico que busca comprender aspectos del proceso de crecimiento de la capital de una entidad política Maya compleja, que llegó a significar un enorme impacto a nivel regional según lo refieren las 44 estelas hasta ahora documentadas (tres de ellas recientes), y altares. Naranjo, estuvo estratégicamente situada en una zona de frontera cultural. Para realizar evaluaciones de su proceso evolutivo, se han avizorado varios niveles de apreciación enmarcados en consideraciones sobre el contexto geográfico y las fuentes de recursos naturales que condujeron a los primeros ocupantes de Naranjo a asentarse en el lugar. La organización de la información cultural recuperada del primer asentamiento, sobre el que se superponen 14 siglos de ocupación continua, está basada en varios niveles de apreciación sustentados en los siguientes aspectos de evidencia cultural:

  • Adaptación al paisaje y grado de modificación del mismo.
  • Forma y volumen arquitectónico.
  • Densidad en la producción y distribución de los objetos culturales en el espacio urbano.
  • Nivel de desarrollo artesanal, manifiesto en tratamiento de objetos cerámicos, líticos y malacológicos.
  • Relación de dichos materiales artesanales con contextos arquitectónicos rituales, tales como grupos de Acrópolis con templos que pueden afiliarse a la expresión de un culto o sistema de creencias específico de la élite urbana de Naranjo.
  • La relación de objetos técnicamente especializados con Acrópolis de palacios de la realeza, los que refieren la instauración de una sólida dinastía que encabezó el motor político local, y que posteriormente se amplió hacia una presencia regional, mediante alianzas y proyección bélica, amparada en una proyección económica de fortalecimiento o en expansión de su visión ideológica.

Naranjo se ubica en lo que se puede considerar como el parte aguas de dos grandes cuencas fluviales: el río Holmul y el río Mopan. Estas dos rutas naturales integraron al mundo Maya de Petén, con el correspondiente a Belice, y ultimadamente con la costa del mar Caribe. Naranjo se encuentra resguardado al este por un sistema de serranía moderadamente escarpado, que en la base se fragmenta en un sistema de encaños aparentemente naturales. Estas formaciones fungen como una defensa natural de la ciudad; por otra parte, la serranía y los encaños funcionan precisamente como un cañón que atrapa el viento del norte en medida favorable, lo cual crea un clima saludable, que varía de templado a frío durante todo el año.

El epicentro monumental de la ciudad de Naranjo se asocia a un sector de elevaciones kársticas donde sobresalen varias colinas de altura moderada que colindan con el bajo La Pita. El bajo contiene una aguada permanente, a la que los Mayas – probablemente en el periodo Clásico – incorporaron un sistema de drenaje del que se ha identificado un canal. En el sector norte del bajo La Pita se aprecia un sector escarpado al cual se asocian terrazas, probablemente artificiales, aunque aún deberán realizarse investigaciones tendientes a conocer el uso agrícola que se le pudo dar al bajo y su entorno. Otro recurso de agua importante para Naranjo consiste en dos manantiales, que también fluyen constantemente. Precisamente con el nombre de El Manantial se conoció a Naranjo por un tiempo, y con esa denominación se le puede encontrar en algunos mapas geográficos antiguos.

HORIZONTE CHICANEL

En base a los pozos para sondeo estratigráfico fue posible determinar que el panorama topográfico natural de Naranjo se caracterizó por la existencia de siete colinas de altura moderada, que se encuentran debajo de la Acrópolis Oeste, Acrópolis Central, y las Acrópolis Triádicas D-1, B-5, C-3, C-10, y C-9. Algunas de estas colinas han mostrado evidencia de chultunes y cuevas aparentemente superficiales, que aún no se han excavado de manera sistemática. Existen indicios de que fueron utilizadas como áreas para la práctica de ceremonias relacionadas con el culto a la tierra y el inframundo. La importancia que dentro del entorno urbano se dio a la roca natural en Naranjo resulta evidente en el hecho de que en algunos complejos arquitectónicos, en vez de recubrirla con mampostería y pisos de estuco para elevar en forma artificial la base de las acrópolis, se optó por dejarla al descubierto e incorporarla al paisaje urbano (Figura 1).

Los ocupantes más tempranos de Naranjo pueden trazarse a tiempos Mamom Tardío, rastros de ellos se han encontrado en la colina sobre la que se construyó la Acrópolis D-1, manifiestos en basureros junto a la calzada. También se ha detectado basura de dicho periodo en la Acrópolis B-5 y debajo de los patios para Juego de Pelota, según se indica a continuación: bajo los rellenos del segundo cuerpo del basamento norte de la Acrópolis B-5 se identificaron restos de una plataforma baja con mampostería y pisos de estuco, que descansó sobre una terraza caliza (Figura 2). El sector posteriormente fue recubierto durante la fase Chicanel Tardío, cuando se construyó en lo alto de la colina la primera versión del templo piramidal. Finalmente, tanto los elementos constructivos Mamom como Chicanel fueron arrasados en Tepeu 1, cuando se hizo una ampliación mayor en todo el basamento.

Se observó evidencia ritual Chicanel muy temprano, que podría ser parte de un complejo transicional desde Mamom Tardío, en los rellenos más profundos de la Pirámide C-9, en asociación a la cueva que existe en el centro de la estructura piramidal. Entre el piso más profundo y la roca natural aparecen representados ejemplos de conchas Pomacea flagellata y de posibles tiestos del grupo Juventud Rojo, Canhel Sin Engobe, combinados con fragmentos de incensarios, y lascas de obsidiana y pedernal.

Los ocupantes de Naranjo durante el Preclásico se distinguen por haber desarrollado dos periodos de urbanización, en lo que se pueden considerar como facetas Chicanel Temprano y Chicanel Tardío, que se encuentran manifiestas en sub-estructuras de edificios que forman parte de cinco Acrópolis, y el Conjunto de tipo Grupo E. El asentamiento Chicanel se manifiesta en un eje urbano este-oeste del centro monumental, que parece una reminiscencia de una antigua calzada o vía procesional que pudo partir de la aguada principal hacia el extremo este, pasando junto a localidades importantes, como la primera versión del palacio real, la cueva de la Acrópolis Triádica B-5, y el Conjunto de tipo Grupo E, hasta culminar en la Pirámide C-9, la que se considera como el Witz de Naranjo. Se encontraron plataformas del Preclásico debajo de los patios para Juego de Pelota que estuvieron sobre o a un lado de la calzada.

El área seleccionada para realizar el conjunto arquitectónico con el formato de Grupo E fue justamente donde existió una aguada, dicho espacio ceremonial se constituiría en el ombligo o núcleo del epicentro. En los sondeos estratigráficos realizados al nivel de la plaza fue posible observar que los Mayas gradualmente aplicaron rellenos de mampostería sobre el barro residual de la aguada, más una sucesión de siete pisos de estuco, hasta alcanzar un nivel superior adecuadamente horizontal. Sobre el área finamente pavimentada fueron sustentadas las primeras versiones de la plataforma longitudinal B-20 que fue confrontada por su correspondiente pirámide de base radial.

La Pirámide B-18 también conocida como el Templo de la Escalinata Jeroglífica tuvo escalinatas en los cuatro lados (Figura 3). En los túneles de saqueo se identificaron restos de las dos versiones del Preclásico a nivel del primer tramo de las escalinatas del lado oeste y este (Gámez 2003). Es posible que la radialidad haya estado presente desde la versión Chicanel, si se considera la semejanza constructiva con pirámides en contextos similares en Tikal (5C-54), Uaxactun (E-VII-sub), y el ejemplo de maquetas piramidales radiales Preclásicas encontradas en un escondite de Yaxha.

En Chicanel Temprano también se construyen los primeros basamentos piramidales en lo alto de por lo menos cinco de las colinas, a las cuales se asocian cuevas y horadación en la roca, que parecen indicar la instauración formal de un culto adscrito a un sistema de creencias dirigido al culto a los ancestros y el ámbito del inframundo.

Elementos decorativos de la arquitectura Preclásica de Naranjo están claramente manifiestos en la sub-estructura Chicanel Tardío del Templo B-4 (Figuras 4 y 5), manifiestos en paneles recostados sobre muros de fachada, la presencia de una modalidad de alfarda muy curvada y esquinas remetidas con molduras profundas recubiertos con grueso estuco con coloración de tendencia amarillenta. Los muros del Preclásico fueron elaborados con bloques calizos canteados de gran tamaño colocados en posición de soga, integrados entre sí con mampostería densa que incluye amalgama de barro negro.

Manifestaciones constructivas del Preclásico Tardío relacionadas con la Acrópolis Central se aprecian en el Patio Este, en una escalinata perfectamente repellada (Figura 6), misma que aún debe ser investigada para determinar su función específica, que podría estar relacionada con un palacio. En apoyo de tal supuesto existe un fragmento mayor de pintura mural, que fue recuperado en el interior del Palacio Norte del mismo Patio Este. La Acrópolis Central fue el complejo palaciego de la realeza durante el Clásico Tardío. El único palacio Preclásico investigado hasta ahora en Naranjo yace bajo el Edificio B-19 (véase Gámez, este volumen).

Durante la fase Chicanel Tardío se colocan las estelas a la base de las escalinatas. Esta tradición también se conoce en Kanajau, un centro contemporáneo a Naranjo ubicado en la periferia norte (véase Fialko, este volumen).

Figura 1 Plano del sector monumental de la ciudad de Naranjo

Figura 2 Basamento B-5: sub-estructuras Mamom y Chicanel

Figura 3 Pirámide B-18: periodos culturales

Figura 4 Templo B-4: periodos culturales

Figura 5 Templo B-4: sub-estructura Chicanel

Figura 6 Acrópolis Central: sub-estructura Chicanel

HORIZONTE TZAKOL

Existe evidencia de que buena parte de las construcciones del Clásico Temprano de Naranjo ubicadas en el epicentro monumental, fueron demolidas previo al inicio de un programa constructivo intenso manifiesto en la fase Tepeu 1 del Clásico Tardío. En los reconocimientos que se han realizado en la periferia residencial del lado sur han sido identificados elementos de ocupación Tzakol. En el epicentro monumental se han encontrado algunas concentraciones de cerámica en los Edificios B-13 y B-5, así como tiestos dispersos en rellenos de los Edificios B-18, B-19, B-20, y en el Patio Este de la Acrópolis Central. Para el Clásico Temprano aún no existen manifestaciones constructivas en el sector oeste de la ciudad.

Las mejores muestras de arquitectura del Clásico Temprano se encuentran en la Pirámide C-9 y el santuario B-8 que formó parte de la Acrópolis B-5; aquí se documentaron restos de una escalinata con su correspondiente alfarda, pintados en color rojo y naranja. A este edificio se asocian tres cilindros trípodes que los depredadores dejaron abandonados en múltiples fragmentos. La dramática distorsión producida por el túnel de saqueo no permite aseverar si las vasijas pudieron corresponder a un enterramiento o a un escondite (Fialko 2004; Figura 7).

En el interior de la gran Plataforma Este del Conjunto de tipo Grupo E existe un recinto funerario del Clásico Temprano, documentado como parte de los despojos de depredadores, con los muros y bóveda totalmente recubiertos con cinabrio. El sello se encontró en la fachada oeste, justamente por donde penetraron los saqueadores; en el interior se encontraron miles de muestras de pedernal y obsidiana que formaron parte del mismo. En el proceso de cernido se recuperaron algunas placas de piedra verde que formaron parte de un mosaico, así como cuentas de piedra verde y concha correspondientes a un collar. Fue posible recuperar algunos fragmentos óseos mínimos y piezas dentales.

Los escasos tiestos Tzakol encontrados en el interior concuerdan con la ubicación estratigráfica del recinto, que fue introducido dentro de un sector de la escalinata del edificio del Preclásico Tardío. Debido al estilo abovedado del recinto es probable que corresponda a finales de la fase Tzakol 3.

Indicios del Clásico Temprano se encuentran en la Acrópolis C-3, manifiestos en un fragmento de la Estela 42 que fue encontrada por depredadores en el año 1997, aparentemente estuvo recostada contra un muro en contexto de un escondite ritual cubierto por rellenos de un edificio Tepeu 2 (Fialko 1997). Recientemente se tiene noticia de otra estela robada de Naranjo, finamente tallada en tres lados (Estela 45), que probablemente ya fue vendida en algún lugar de los Estados Unidos. Se considera que provenga del mismo escondite ritual donde se encontró la Estela 42, pues son muy similares.

Figura 7 Pirámide C-9: sub-estructura Chicanel

HORIZONTE TEPEU

A inicios del siglo VII DC, se libra el conflicto Naranjo-Caracol, lo cual debería para bien o para mal apreciarse en aspectos urbanísticos y arquitectónicos. En Naranjo, durante la fase Tepeu 1, se vive un momento importante en la construcción de varios palacios en la Acrópolis Central, especialmente el Patio Este donde ya sobresale el gran Palacio Central, como eje alrededor del cual irradian los diversos patios del complejo residencial de la realeza. En la primera parte del Clásico Tardío también se construye el Patio Este para Juego de Pelota y, en especial, una nueva versión de la pirámide radial B-18, previo a la colocación de los ampliamente conocidos escalones jeroglíficos. Asimismo, se edifica una versión ampliada, quizá de dos niveles, del Palacio B-19 ubicado al norte del Conjunto de tipo Grupo E.

El gran crecimiento de la Acrópolis B-5 parece corresponder a inicios de Tepeu 1. En este periodo se recubre la superficie caliza sobre la que está sustentada la terraza del basamento. La base de la pirámide se ensancha para dar lugar a una plataforma superior más amplia. Pese a sus vaivenes políticos, que implicaron eventos bélicos frecuentes, Naranjo sigue construyendo en el siglo VIII, como lo muestra la última versión de la Acrópolis B-5, donde la pirámide ya incluye en su plataforma superior un complejo de palacios en forma de cuadrángulo (Fialko 2004).

Es hasta en la parte final del siglo VII que se construyen los primeros palacios en la zona oeste y realizan remodelaciones en la Acrópolis D-1. En la segunda parte del siglo VIII, Naranjo erige estructuras piramidales de más de 13 m de altura en un solo esfuerzo, utilizando rellenos con poca mampostería. A finales del Clásico Tardío se construye en todo Naranjo, en el sector del epicentro monumental, y en las zonas de la periferia residencial y sub-urbana.

La tendencia a la verticalidad se torna prominente en los basamentos piramidales, siendo un caso especial B-5, B-16, B-18, y de alguna manera el Palacio B-19 y el Templo B-24. La reorganización urbana implica la formalización de los Patios Norte y Sur del Palacio Real configurado en la Acrópolis Central. También la construcción de un segundo patio para Juego de Pelota y la formalización del cuadrángulo palaciego A-19 (véase Aquino, este volumen). Por su parte, las Acrópolis de la zona este y la gran pirámide Witz (C-9), se tornan realmente voluminosas.

El Clásico Terminal en Naranjo se manifiesta en una tendencia a ocupar el sector oeste de la ciudad, y desarrollar complejos de cuadrángulos en la zona suroeste. En la primera parte del siglo IX aún se realizan remodelaciones en los cuadrángulos mayores de la Acrópolis B-5 y de A-19, aunque reutilizando materiales de algunos sectores probablemente derrumbados o deteriorados. Previo al abandono, los dirigentes de Naranjo promueven un programa de re-dedicación de monumentos del Clásico Temprano correspondientes al gobernante Aj Wosaj. Ejemplos de tal actividad se aprecian en el desplazamiento de la Estela 38 y Altar 1 a lo alto de la Acrópolis D-1. Ha sido constatado que no hubo ningún tipo de construcción del Clásico Temprano en el sector, aunque sí una importante actividad del Clásico Terminal. También se realizó una re-dedicación de la Estela 44, fechada para el año 596 DC, igualmente correspondiente al gobernante Aj Wosaj, en el sector de la escalinata jeroglífica del Edificio B-18, quizá en un esfuerzo vano de la élite gobernante venida a menos por recuperar espacio acudiendo a la revitalización de uno de los gobernantes Mayas más venerados de todos los tiempos.

AGRADECIMIENTOS

Se agradece a David Stuart por la pronta documentación del texto de la “nueva” Estela 44.

REFERENCIAS

Fialko, Vilma

1997        Naranjo, Petén: Pillaje, escultura y arquitectura. Ponencia en el X Simposio de Arqueología en Guatemala, Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

2004        Investigaciones arqueológicas en la Acrópolis Triádica B-5 de Naranjo. En XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2003 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.595-606. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Fialko, Vilma, Laura Gámez y Daniel Aquino

2003        Investigaciones arqueológicas y rescate en Naranjo. Temporada 2003. Reporte en archivo PROSIAPETEN-PRONAT, Instituto de Antropología e Historia de Guatemala, Guatemala.

2004        Investigaciones arqueológicas y rescate en Naranjo. Temporada 2004. Reporte en archivo PROSIAPETEN-PRONAT, Instituto de Antropología e Historia de Guatemala, Guatemala.

Fialko, Vilma, Laura Gámez y José Crasborn

2002        Investigaciones arqueológicas y rescate en Naranjo. Temporada 2002. Reporte en archivo PROSIAPETEN-PRONAT, Instituto de Antropología e Historia de Guatemala, Guatemala.

Gámez, Laura

2004        El complejo de la pirámide de la escalinata jeroglífica de Naranjo. En XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2003 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.587-594. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

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