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74 Arqueología e historia de enlaces geo-políticos: El Clásico Temprano en La Sufricaya – Francisco Estrada-Belli y Jennifer Foley – Simposio 17, Año 2003

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Estrada-Belli, Francisco y Jennifer Foley

2004        Arqueología e historia de enlaces geo-políticos: El Clásico Temprano en La Sufricaya. En XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2003 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.843-851. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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ARQUEOLOGÍA E HISTORIA DE ENLACES GEO-POLÍTICOS:

EL CLÁSICO TEMPRANO EN LA SUFRICAYA

Francisco Estrada-Belli

Jennifer Foley

En 2003 el Proyecto Arqueológico Holmul continuó investigaciones en la fase Clásico Temprano del sitio menor de La Sufricaya. Este sitio fue reportado por Ian Graham en 1984 y mapeado en 2001 por Marc Wolf y Kristen Gardella como parte de las actividades del Proyecto Holmul (Estrada-Belli 2001a, 2001b). La Sufricaya es un pequeño conjunto ceremonial que se compone de una Acrópolis dispuesta sobre una amplia plataforma basal, un Juego de Pelota y dos templos pequeños (Figura 1). Se localiza a 1.2 km al suroeste de la plaza principal de Holmul, y fue incorporado en el área residencial de Holmul en su época de auge poblacional en el Clásico Tardío/Terminal. Llaman la atención sus 11 monumentos, de los cuales cinco se fechan estilísticamente o por inscripciones entre los años 375 y 450 DC.

El estudio de los datos epigráficos de Nikolai Grube nos informa sobre referencias importantes a una dinastía local y a una presencia foránea en La Sufricaya (Grube 2003). La Estela 1, sin inscripción, presenta rasgos estilísticos pre-baktun 9, y se asemeja a estelas tempranas del área central y noreste de Petén, como en Yaxha, La Milpa, El Zapote, Xultun y Uaxactun, entre otros. La Estela 5, presenta una inscripción en tres columnas y la fecha 8.19.6. 8. 5  8 Chikchan 5 Xul ó 5 de Agosto de 422, y menciona a un gobernante local llamado Aj Wosal y verbo Chumlaj se encuentra erosionado. Cabe mencionar que más de 100 años después el nombre Aj Wosal está asociado a uno de los gobernantes más poderosos de la vecina Naranjo, lo cual establece un fuerte enlace entre los orígenes de las dinastías de Holmul y Naranjo.

Finalmente, la Estela 6 muestra una inscripción en siete columnas, con una fecha incompleta de 8.17.?.9.9, la cual cae entre los años 377 y 387 DC. Destaca en esta inscripción la mención de un gobernante local y de un personaje identificado por Nikolai Grube como Siaj K’ak o Rana Humeante. Esta inscripción nos hace pensar en una intervención de asuntos políticos locales, como pudo haber sido el acceso al poder de un gobernante presenciado por un personaje foráneo como Siaj K’ak. Esta figura histórica debe haber tenido un impacto sumamente importante en la política del área central Maya del Clásico Temprano, ya que está relacionada con las conquistas de Tikal y su intervención en muchos sitios como Uaxactun, Río Azul, El Zapote, El Perú, Bejucal y, ahora, La Sufricaya/Holmul. Concordamos con David Stuart, Nikolai Grube y otros en que este personaje tiene connotaciones Teotihuacanas y pensamos que pudo haber sido un líder militar que jugo un papel primario en la expansión de la hegemonía de Tikal sobre el área central de las Tierras Bajas.

El por qué pensamos que se haya dado en La Sufricaya una intervención foránea de Teotihuacan en la época Clásico Temprano se debe a la iconografía de las pinturas murales encontradas en el Grupo 1 de La Sufricaya en 2001. En estas pinturas se reconocen docenas de figuras de guerreros Teotihuacanos sentados y de pie, en lo que parece una asamblea o ritual público. La iconografía de las figuras se describió en 2001 y 2002; lo que nos interesa mencionar en este momento es la presencia de una figura principal en el centro de la composición. De esta figura solo se puede detectar parte de un tocado de plumas. Con base a esto pensamos que la composición represente una ceremonia de ascenso al poder presenciada por un contingente militar Teotihuacano (Estrada Belli 2003:Figura 6).

Figura 1  Mapa de La Sufricaya por Marc Wolf y Kristen Gardella 2001

Figura 2  Plano del Grupo 1 con excavaciones empredidas en 2003

La escena nos llevó a plantear la hipótesis que el evento de ascenso al poder debió haberse llevado a cabo en esta misma estructura en el Clásico Temprano. Por lo tanto se emprendieron excavaciones para explorar la función de este edificio como de un posible palacio real y detectar mayores detalles sobre sus conexiones foráneas (Figura 2).

De hecho, una segunda pintura mural, el Mural 5, en esta misma Estructura 1 de La Sufricaya fue reportada en 2002. En ésta se representa un nuevo evento de ascenso al poder, también fechado al siglo V DC, en el cual se observa una víctima atada a un andamio y varios personajes de pie y arrodillados a su lado presenciando y ofrendándola. David Freidel y Karl Taube nos indican que este tipo de ritual en andamio es la decapitación de una víctima para la renovación de lluvias o el ascenso de un nuevo gobernante. Aún más, este hallazgo, junto a la evidencia pictórica y epigráfica antes mencionada, nos indicó la posibilidad de que en La Sufricaya se pudo haber instalado una dinastía en el Clásico Temprano y que su asiento oficial fue el mismo Grupo 1.

A continuación se resumen los resultados de las labores de 2003, en las cuales se llevó a cabo la conservación y documentación del Mural 5, y excavaciones en pozo y túnel para explorar la función y secuencia constructiva de la Estructura 1.

GRUPO 1 Y ESTRUCTURA 1

En el túnel sur de la Estructura 1 se procedió a una conservación preliminar de las pinturas del Mural 5 por parte del restaurador Alberto Semeraro, del Istituto Centrale di Restauro en Roma, Italia. El Mural 5, de una longitud de aproximadamente 7 m, a pesar de la cautelosa excavación de John Tomasic presenta numerosos problemas de conservación. El problema principal es el grave estado de erosión del estuco y de las pinturas por efecto de raíces, infiltraciones y daños causados por el relleno que lo cubría. La calidad del estuco tampoco favorece su preservación.

En primer lugar, se determinó que el tipo de pintura es en seco, es decir fue aplicada sobre una delgada capa de estuco después de que el mismo se hubiese secado. Luego, se procedió a una consolidación de partes en fase de colapso de la capa de estuco sobre la cual se encuentra la pintura con inyecciones de mezcla. En un momento sucesivo, se atendió al estabilizar la pintura con limpieza mecánica y aplicación de solución acrílica con paraloid.

Posteriormente a estos trabajos de consolidación, Gene Ware de la Universidad Brigham Young, procedió a la documentación total de la pintura con cámara digital multi-espectral y de alta resolución. De esta documentación se produjo una reproducción digital completa en colores reales y en varios niveles de infra-rojo. Las imágenes en infra-rojo permiten detectar detalles en la pintura no visible a simple vista y nos llevarán a una mejor reconstrucción de la escena pictórica (Figura 3). También se atendió a la conservación del Mural 1 de figuras Teotihuacanas.

Figura 3  Detalle de documentación al infra-rojo del Mural 5, La Sufricaya por Gene  Ware

EXCAVACIONES

Empezamos con la excavación en una pequeña plataforma frente al eje normativo de la Estructura 1. Rasgos de superficie sugerían que esta pudo haber sido una plataforma ritual, o sea un altar, o una plataforma funeraria relacionada con el edificio principal. La excavación de Niña Neivens encontró una estructura rectangular con dos fases constructivas. En la primera fase había una cámara en forma de C abierta hacia el oeste. Frente a ésta se encontraron dos ofrendas de cuencos debajo de un estrato de lascas de pedernal. Sucesivamente la estructura fue rellenada y en la parte posterior se construyó otra cámara abierta hacia el este. Estos eventos se dieron en el Clásico Temprano. De momento no se puede determinar si esta estructura haya sido ritual o residencial y se espera que en la próxima temporada se pueda dar una interpretación conclusiva de su función.

Una excavación en el lado este del Grupo 1 por Jeremy Bauer investigó la posibilidad de una escalinata hacia el este. Se pudo establecer que el acceso principal al grupo haya sido por el frente norte en una escalinata monumental de la cual ya se observaron restos en 2002.

En la cima de la Estructura 1 Jennifer Foley investigó el eje normativo de la misma. En la excavación ST 17 se encontraron restos de un edificio perecedero del Clásico Tardío, el último en la secuencia constructiva. Debajo de éste y a una profundidad de 2 m, se encontró un piso estucado y una escalinata estucada con pintura policroma. En la sexta grada se observaron restos de un posible glifo (Figura 4).

Figura 4   Plano esquemático de sub estructuras encontradas en la Estructura 1, en 2003 y años anteriores (dibujo J. Foley, J. Tomasic y F. Estrada-Belli)

Para seguir las gradas de la escalinata se emprendió un túnel hacia el este. A una distancia de 3 m más al este se detectó la esquina de esta escalinata. Siguiendo la orilla de la escalinata hacia el norte se llegó a un nuevo muro. Este muro, perpendicular a la escalinata, presenta restos de pintura mural. Esta pintura se encuentra muy erosionada y en parte cubierta por un estrato de cal, posiblemente para protegerla en el momento de su entierro. Se notaron formas de volutas y unos marcos horizontales con figuras. Estas figuras no son más que guerreros Teotihuacanos en posición sentada, tal cual las que se han visto en el Mural 1-3 descrito anteriormente (Figura 4). De hecho, la continuación del túnel conectó estos muros con los del cuarto de las pinturas Teotihuacanas (Cuarto 1, o Estructura Sub-1), llegando a identificar su planta completa una forma de pórtico abierto hacia el sur.

En el muro principal de este pórtico se abre una puerta hacia el norte. En un segundo momento esta puerta fue reducida al añadirle dos jambas más pequeñas en el interior. Estas jambas forman parte de un pequeño cuarto atrás del pórtico Sub-1 que se ha denominado Cuarto 3. Las paredes de esta cámara están toscamente estucadas y estratigráficamente son posteriores al pórtico Sub-1. En el muro oeste del Cuarto 3 se detectó una puerta sellada con estuco. En el espacio detrás de esta puerta sellada se excavó un relleno de piedras grandes debajo del cual se encontraron las paredes exteriores de una pequeña estructura enterrada, cuyas paredes visibles miden 2 x 2 m. Esta estructura, denominada Estructura 3, se erigió arriba del mismo piso de la Estructura Sub-1 y presenta un pequeño “plinto” o pedestal. También se aprecia una cornisa estucada a aproximadamente 2 m de altura. El piso del Cuarto 3 cubre parte de este plinto, así que concluimos que las Estructuras Sub-3 y Sub-1 fueron construidas y usadas en una fase anterior y que en una fase posterior se construyó el Cuarto 3 entre ellas.

Se hizo una excavación que abrió en la parte colindante a este grupo de paredes en el eje normativo de la estructura, la ST20 (Figura 4). Debajo del humus se encontraron restos de una banca baja dispuesta sobre una plataforma y debajo de ésta los restos de la fundición de una estructura perecedera. Entre los artefactos asociados a esta estructura se encontraron dos sellos cilíndricos con un interesante diseño en relieve con diseño de anillos de Tlaloc, mono y rana en uno, y de motivos de calaveras y escalinatas en otro. Debajo de estas ocupaciones tardías se encontró un piso estucado fino que pudo haber sido el piso superior de la escalinata encontrada en la excavación ST.17, mencionada anteriormente. Debajo de este piso se excavó un muro en eje este-oeste de 3.30 m de alto y 4.70 m de largo. Encima de este muro y en el eje normativo se encontró una banca rectangular muy tosca. El lado este de este muro descansa sobre la esquina de una estructura anterior con estuco rojo. Este muro presenta una cornisa con decoración modelada de una máscara humana, y motivos de cuadrifolios y petate (Figura 5).

Figura 5  Friso o cornisa decorada con elementos antropomorfos

La máscara presenta varias características peculiares: líneas negras en las mejillas y dientes, una faja de tejido en vez de orejera, y un moño en el cuello. El rasgo de las orejeras sugiere que se trate de un cautivo. Sin embargo, Karl Taube y David Stuart (comunicación personal 2003), nos recuerdan que los motivos de cuadrifolio y petate identifican la estructura como un asiento real, un trono. Según ellos y Clemency Coggins (comunicación personal 2003), estos rasgos tienen fuertes connotaciones Teotihuacanas. No cabe duda que esta decoración estucada se encuentra en la esquina noroeste de la Estructura Sub-1, la cual es en forma de un pórtico y presenta figuras Teotihuacanas pintadas en el interior. Por lo tanto este dato refuerza nuestra hipótesis inicial que la Estructura 1 tuvo función de asiento de poder o palacio.

Resumiendo la secuencia constructiva recién expuesta: en primer lugar, alrededor de 400 DC se construyó un pórtico, la Estructura 1 Sub-1, con pinturas de guerreros Teotihuacanos y otras figuras Mayas en sus paredes. Este pórtico tiene una puerta que abre hacia el norte (Figura 4). En la esquina noroeste se encuentra la máscara grotesca de un cautivo y símbolos de asiento de poder. Estos rasgos y la escena de un ascenso a poder en la pintura identifican el pórtico como parte de un palacio real o sala de trono.

Atrás de la Estructura Sub-1 se construyó, posiblemente en la misma época, una pequeña estructura estucada, la Sub-3, de la cual solo se conoce una esquina exterior. Posteriormente, se construyó un muro de 3.30 m en el espacio al oeste del pórtico, y cerrando el acceso en el eje normativo hacia la Sub3. En el centro de este muro se colocó una banca de mampostería. Esta banca podría ser un trono que fue terminado ritualmente.

En un momento sucesivo, y siempre en el Clásico Temprano, se enterró el trono y se construyó una escalinata encima del mismo. Esta construcción incluyó una plataforma de 3.50 m de alto sobre la cual se edificó una estructura perecedera. El acceso se dio por una escalinata monumental dejando a la vista los murales en el lado este de la misma. Este rasgo identifica esta estructura como posible templo o residencia oficial.

Posteriormente, en el Clásico Tardío la estructura fue enterrada nuevamente por el basamento de una plataforma de 0.50 m de altura y una nueva estructura perecedera. Corresponde a este momento el desecho en los pisos y rellenos debajo del humus. En este caso se observa un cambio desde una ocupación oficial elitista por parte de población rural del sitio.

En conclusión, las labores en La Sufricaya de 2003 han producido abundantes datos sobre la forma y función de la Estructura 1, y de una pequeña plataforma aledaña. La pequeña plataforma al frente de la Estructura 1 parece haber sido de tipo ritual en el Clásico Temprano y después de su colapso fue reutilizada para habitación. La Estructura 1 tiene una historia similar y más compleja. Alrededor de 400 DC la estructura pudo haber sido un asiento de poder, como se percibe de las escenas de ascenso al poder pintadas en sus paredes, adornos con simbología de guerra y poder dinástico, y un trono en su interior. Destaca la fuerte presencia de figuras Teotihuacanas en las pinturas, muchos fragmentos de obsidiana verde y vasos cilíndricos con soportes y tapaderas del grupo Tzakol 3, lo cual nos lleva a pensar que esta Estructura 1 fue un asiento de poder y que sus ocupantes tuvieron ascendencia Teotihuacana.

La información epigráfica nos indica también el nombre de Siaj K’ak y enlaces estilísticos con Tikal y Uaxactun en las Estelas 1 y 6. Todos estos datos son indicios de una posible presencia Teotihuacana y del establecimiento de una dinastía local en La Sufricaya entre 375 y 450 DC. La Sufricaya, sin embargo, no se puede entender si no se considera su relación con el centro de Holmul a solo 1 km de distancia. Los datos de Holmul nos indican que en este sitio existía un centro de poder dinástico probablemente desde el Protoclásico. Como hemos visto en Cival, en el área de Holmul hay evidencia de un desarrollo de poder central con arquitectura monumental desde el Preclásico Medio.

Por estas razones, pensamos que la única forma en la que una nueva dinastía se pudiese instalar a tan poca distancia de Holmul es si esto fuese un evento forzoso. Las imágenes de guerra y sacrificio asociado con el ascenso al poder en las escenas y molduras de la Estructura 1 Sub-1 de La Sufricaya son un indicio claro de que el asiento de poder de La Sufricaya se instaló por imposición militar, posiblemente derrotando y eliminando el gobernante local.

Como se ha visto en otras ciudades Mayas del área central, como Uaxactun y Río Azul, los vencedores instalan a un miembro de su propio linaje como gobernante de la ciudad conquistada. En La Sufricaya este evento posiblemente se diera por parte de fuerzas militares Teotihuacanas procedentes de Tikal. La presencia de un grupo militar Teotihuacano en el área de Holmul debe de explicarse como parte de un diseño político más amplio de lo que puedan haber sido las guerras entre vecinos. De acuerdo a los modelos geo-políticos propuestos por Nikolai Grube y Simon Martin, y David Stuart, y basados en la epigrafía y en la arqueología, aparentemente la llegada de Siaj Kak o Rana Humeante a Tikal coincidió con la instalación allí de una nueva dinastía con carácter mixto Teotihuacano y Maya. Posiblemente el gobernante Nariz Rizada también tenga ascendencia Teotihuacana. Pensamos que una vez asegurado el control de Tikal, Siaj K’ak y sus guerreros trataron de imponer su control a reinados vecinos y en posición clave para el movimiento hacia el mar Caribe y el Golfo.

Es así que se dan inscripciones con su nombre desde El Perú a Río Azul y en La Sufricaya, lugares a lo largo de las rutas de comunicación este y oeste. Además, se puede mencionar que hay más información sobre las relaciones entre el fundador de la dinastía de Copan, Honduras, Yax K’uk Mo’, Tikal y sus ascendencias Teotihuacanas. El análisis isotópico de sus huesos, por Jane Buikstra y sus colegas indican su origen en el área de Petén (Buikstra et al. 2000). La evidencia de cerámica funeraria presentada en este volumen por Reents-Budet también indica una estrecha relación entre la dinastía de Tikal y la fundación de la dinastía de Copan (Reents-Budet et al. 2004). En Holmul, esta presencia foránea parece haber durado poco más de cien años, después de la cual Holmul no presenta contactos con Tikal o Teotihuacan sino con Naranjo.

Finalmente, pensamos que es en el marco de una red de enlaces geo-políticos pan-Maya con Tikal y sus diseños hegemónicos impulsados por Teotihuacan en el siglo V en posición central que podamos interpretar la presencia Teotihuacan en La Sufricaya. Es obvio que no se podrán entender los rasgos foráneos de La Sufricaya prescindiendo de los acontecimientos relacionados a la relación entre Tikal y Teotihuacan en el siglo V. Aún más, pensamos que las estructuras todavía por explorar en La Sufricaya, con su iconografía y artefactos, nos puedan dar claves para entender más claramente los eventos históricos del siglo V no sólo en lo que se refiere a la historia de Holmul sino a la historia de todas las Tierras Bajas Mayas.

Agradecimientos

Se agradece a Vanderbilt University, National Geographic Society, FAMSI, AHAU Foundation, Interco Tire, ARB y Trailmaster, y a Inma y Marco Gross por su ayuda.

REFERENCIAS

Buikstra, J. E., D. Price, J. Burton y L. Wright

2000        The Early Classic Royal Burial at Copan: A Bio-archaeological Perspective. Ponencia, 65 Reunión Anual, Society for American Archaeology, Philadephia.

Estrada Belli, Francisco

2001a        Maya Kingship at Holmul, Guatemala. Antiquity 75(2001): 685-6.

2001b Investigaciones arqueológicas en Holmul, Peten. Resultados de la temporada de 2001. Informe presentado a IDAEH, Ministerio de Cultura y Deportes, Guatemala.

2003        Anatomía de Holmul: Su ciudad y territorio. En XVI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2002 (editado por J. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.265-274. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Grube, N.

2003        Monumentos jeroglíficos de Holmul, Peten, Guatemala. En XVI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2002 (editado por J. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.701-711. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Reents-Budet, D., R.L. Bishop, H. Neff, H. Molí-Nagy, T. P. Culbert, E. Bell y R. Sharer

2004        Tikal y sus tumbas reales del periodo Clásico Temprano: Nuevos datos químicos. En XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2003 (editado por J. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.701-711. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Tomasic J. y F. Estrada-Belli

2003        Nuevos datos sobre el Clásico Temprano en el área de Holmul: El caso de La Sufricaya. En XVI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2002 (editado por J. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.275-280. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

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