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51 Investigaciones arqueológicas en la Acrópolis Triádica B-5 de Naranjo – Vilma Fialko – Simposio 17, Año 2003

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Fialko, Vilma

2004        Investigaciones arqueológicas en la Acrópolis Triádica B-5 de Naranjo. En XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2003 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.570-581. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

51

INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS EN LA

ACRÓPOLIS TRIÁDICA B-5 DE NARANJO

Vilma Fialko

El Proyecto para Protección de Sitios Arqueológicos en Petén, mediante el programa de arqueología regional, dio inicio a las labores de investigación en Naranjo en el año 1996. Una primera fase consistió en la realización de un transecto de 19 km de longitud por 500 m de ancho, diseñado con la finalidad de conocer las características de los asentamientos existentes entre las antiguas ciudades Mayas de Yaxha y Naranjo. En el área de muestra fueron identificados 62 sitios arqueológicos de diversas jerarquías, de los cuales 18 se encontraron dentro del perímetro de 5 km de la periferia sub-urbana oeste de Naranjo, mientras que la periferia rural pudo extenderse incluso hasta los 10 km (Fialko 1997a).

Investigaciones aún en proceso relacionadas con el patrón de asentamiento del epicentro de la ciudad de Naranjo y sus límites perimetrales en los sectores noreste, noroeste y sureste, indican que estos podrían llegar a alcanzar 4 km², un área muy cercana a lo conocido respecto de los límites del espacio urbano central de Tikal. A finales del año 1996, cuando se llevaron a cabo las investigaciones en la periferia oeste de Naranjo, dio inicio la ola de depredación sistemática en prácticamente todas las estructuras del epicentro de la ciudad, representada en 153 túneles y trincheras que equivalen a 2002.39 m³ (Figura 1).

ASPECTOS METODOLÓGICOS

Debido a que los recursos del PROSIAPETEN para realizar las tareas de estudios y rescate en el epicentro de Naranjo se restringen a un plazo de dos años y medio (desde marzo 2002 hasta el final del 2004), se ha implementado una estrategia de investigación que permitirá documentar por lo menos un 60% de los saqueos, lo cual coadyuvará a la comprensión de aspectos del proceso de evolución cultural de la ciudad, aún evidentes en los deshechos dejados por el vandalismo en la arquitectura, esculturas y tumbas (Fialko 1997b; Fialko et al. 2002).

La metodología utilizada por el programa de arqueología regional durante los años 1994 al 2002 en las investigaciones de intersitios en las periferias de Tikal, Nakum, Yaxha y Naranjo, así como a lo largo de 85 km de la cuenca del río Holmul, ha resultado eficiente para la documentación en un lapso corto de tiempo de sitios arqueológicos altamente depredados, por lo cual se consideró adecuado aplicarla al caso de Naranjo.

En consideración al gran número de túneles y trincheras existentes, el proceso de selección de las estructuras a investigar fue realizado de acuerdo a los siguientes criterios: a) peligro de colapso inminente del edificio; b) grado de antigüedad; c) función; d) evidencia de subestructuras correspondientes a varios periodos de ocupación; y e) evidencia de tumbas, esculturas u otros materiales culturales significativos para el conocimiento del crecimiento urbano de Naranjo. Para llegar a tal nivel de selección fue fundamental completar previamente un programa de recolección y análisis de materiales culturales existentes en los saqueos.

Figura 1  Túneles y trincheras documentados en el epicentro de Naranjo durante las temporadas 2002 y 2003 (modificado de Graham 1975)

Luego de la evaluación y selección de edificios a ser documentados, se procedió a identificar los conjuntos arquitectónicos que parecen compartir un historial evolutivo y funcional integrado, probablemente establecido desde los inicios de la ocupación de Naranjo y del asentamiento del primer linaje dinástico.

Para la definición de la secuencia cultural de Naranjo se está utilizando la denominación de las fases culturales ampliamente conocidas para Uaxactun (Smith 1955), debido a que la tradición cerámica Naranjeña comparte los complejos apreciados en otros sitios de las regiones central y noreste de Petén. Con ello, también se pretende contribuir a la homogeneización de fases y complejos culturales que faciliten una mejor comparación interregional en las Tierras Bajas Mayas.

ACRÓPOLIS TRIÁDICA B-5

La Acrópolis Triádica B-5 es uno de los seis grupos triádicos existentes en el núcleo urbano de Naranjo. Tres de ellos están orientados al sur (A-15, D-1 y B-5), y tres hacia el oeste (C-9, C-3 y C-10). Los conjuntos triádicos se caracterizan por la existencia de un templo en cuya plaza frontal se ubican dos estructuras que definen los sectores este y oeste, con una función que puede corresponder a la de palacios, templos o santuarios. Los conjuntos triádicos usualmente dan inicio con un formato simple de tríada, que posteriormente desarrolla configuraciones más complejas e intrincadas según se aprecia en los casos prototípicos representados en los grupos A-V de Uaxactun y Acrópolis del Norte de Tikal.

La Acrópolis Triádica B-5 de Naranjo se encuentra ubicada en el corazón del epicentro, delimitada al oeste por la Calzada Norte que urbanística y funcionalmente se integró a la Acrópolis Triádica D-1 y a la plaza central (Figura 2). Al sur se encuentra el patio para Juego de Pelota Este, y en el lado este limita con una pequeña aguada que parece estar asociada a la explanada de otra posible calzada que podría unir el área central con varios grupos elitistas ubicados en la zona noreste de la ciudad.

Figura 2  Acrópolis Triádica B-5 y Plaza Central (modificado de Graham 1975)

La Acrópolis Triádica B-5 y la Plaza Central se incluyen entre los grupos más antiguos de Naranjo, ambos evolucionaron en forma conjunta desde el periodo Preclásico. Dentro del ámbito de las actividades rituales Mayas, ambos grupos pudieron haber tenido alguna función complementaria.

La Plaza Central de Naranjo corresponde a una forma de arreglo semejante a los grupos “E” de Uaxactun y Mundo Perdido de Tikal, tradicionalmente identificados como complejos astronómicos y tipificados como patrón de plaza 10 (Becker 1999). La pirámide radial B-18 que define el lado oeste del conjunto es la estructura más conocida de Naranjo debido a su escalinata jeroglífica.

El perímetro estimado del basamento de la Acrópolis B-5 es de aproximadamente 115 m este-oeste por 150 m norte-sur (equivalente a unos 17,250 m²), con una altura total de 32 m. La información recabada está basada en la documentación de nueve túneles y trincheras de saqueo, que en su mayoría no fueron abiertos en el lugar donde un arqueólogo lo haría. En forma adicional fueron realizados once pozos para sondeo estratigráfico en distintos sectores de las plazas del conjunto.

La historia constructiva de la Acrópolis Triádica gira en torno al proceso evolutivo de la pirámide B-5 que dio inicio aproximadamente en la primera parte del Preclásico Tardío (250-100 AC), en la forma de un santuario ubicado en lo alto de una colina. La última versión constructiva concluyó a finales del Clásico Tardío (700-800 DC), cuando sobre la plataforma superior de la pirámide se acondicionó un patio cerrado por cuatro palacios que conformaron un cuadrángulo.

FORMATOS PRECLÁSICOS DE B-5

Las diversas edificaciones interiores de la Pirámide B-5 fueron evidentes en un túnel de 21 m que penetró el lado oeste del basamento a la altura del primer cuerpo, así como en un pozo excavado en la plataforma superior (Figura 3). En lo más profundo se encontró el primer cuerpo de la primera versión B-5-1 que corresponde a inicios de la fase Chicanel; comparativamente, también podría situarse al nivel temporal de la fase Chuen de Tikal (250-100 AC). El basamento piramidal parece haber estado constituido por cinco cuerpos pequeños, aproximando una altura máxima de 6 m. Fue elaborado con base a muros de proporciones pequeñas enteramente recubiertos con una gruesa capa de estuco, ya sin indicios de color. Los rellenos más profundos contienen matrices de barro negro, a veces quemado, muy semejantes a los observados dentro de otros edificios tempranos de Naranjo, así como en el substrato inferior de las plazas.

Figura 3  Secuencia de sub-estructuras de la Pirámide B-5 (V. Fialko)

Ubicada sobre una colina, la primera versión (B5-1) parece haber sido un basamento piramidal de unos cinco cuerpos, en cuya plataforma superior pudo haber un templo de material perecedero (Figura 4). Al pie de la colina, en el lado sur, se encuentra una cavidad dentro de la cual se han recuperado materiales culturales que datan desde el Preclásico hasta el Clásico Terminal, lo que indica que a lo largo de varios siglos ésta fue parte integrativa de las actividades rituales ligadas al conjunto. Otros grupos triádicos de Naranjo, como lo son A-15, C-3 y C-10 también tienen cuevas asociadas.

Figura 4  Versión de la Pirámide B-5, fase Chicanel Temprano (D. Aquino, V. Fialko y R. Choc)

Hacia finales de la fase Chicanel se realizan nivelaciones en la pequeña colina caliza y tiene un grueso piso de estuco que define áreas de plaza en su entorno. La nueva versión piramidal parece haber alcanzado 10 m de altura integrada por cuerpos con muros casi verticales que prácticamente triplican la proporción de los del edificio que le precedió (Figura 5).

FORMATO CLÁSICO TEMPRANO DEL TRIÁDICO B-5

En este nuevo programa de ampliación se define por primera vez el formato triádico, al erigir las primeras versiones de los Edificios B-7 y B-8 que enmarcaron los sectores este y oeste de la Plaza Sur. La evidencia arqueológica permitió conocer parte del primer cuerpo de la versión B5-3, caracterizada por un ángulo de inclinación bastante pronunciado que contrasta notablemente con el de los muros del estadio constructivo precedente. Este es un rasgo apreciado en otros edificios de Naranjo con evidencia de arquitectura del Clásico Temprano.

Los muros de fachada recubrieron un relleno hecho con argamasa gris oscuro y piedras calizas pequeñas y medianas, algunas con evidencia de haber sido quemadas. Se desconoce la altura total del cuerpo que aparentemente estuvo sustentado sobre un nuevo piso de plaza, lo que significó la habilitación de espacios adicionales al este y oeste. En consideración a la evidencia existente en el túnel y el pozo de sondeo realizado en la plataforma superior de la pirámide, es factible considerar que el basamento de la misma haya alcanzado los 32 m de ancho y 12 m de altura, para lo cual se construyeron muros de contención casi verticales superpuestos unos con otros (Figuras 3 y 6).

La primera versión del Edificio B-8 consistió en un basamento bajo con un recinto pequeño al cual se accedió mediante una pequeña escalinata delimitada por alfardas (Figura 6). Bajo el área del recinto, asociado a los rellenos más profundos y a una matriz consistente en una mezcla de barro negro con calizas grandes y medianas, hubo un posible entierro removido por los saqueadores; de ello quedaron fragmentos de tres cilindros trípodes correspondientes a los grupos cerámicos Pucte Café y Balanza Negro (Figura 7).También se encontraron fragmentos de un plato Balanza Negro con base anular, y de un cuenco Quintal Sin Engobe, todos ellos correspondientes a la primera parte de la fase Tzakol 3 (equivalentes a los complejos de Manik 3 A de Tikal). Entre los materiales encontrados en el proceso de cernido de la tierra interior del saqueo, se encontraron fragmentos óseos de animal y de un húmero humano. Asimismo, algunas lascas de obsidiana de color gris muy claro y un cuchillo de pedernal.

Figura 5  Versión de la Pirámide B-5, fase Chicanel (D. Aquino, V. Fialko y R. Choc)

FORMATOS CLÁSICOS TARDÍOS DEL TRIÁDICO B-5

Durante la fase Tepeu 1 (600-700 DC), se levanta la versión mayor de B-5, sustentada en un relleno sumamente sólido contenido dentro de varias sucesiones de muros de contención. En la plataforma superior de la Pirámide B5-4 solamente se observaron restos de una banqueta a la cual se accedió mediante dos escalones (Figura 8). Los muros del basamento casi cuadrado 50 x 51 m tornaron nuevamente hacia la verticalidad. Fragmentos de estuco rojo encontrados en los rellenos Tepeu 1 relacionados con la plataforma superior, indican que la pirámide pudo estar pintada de color rojo. Bajo el piso de la plataforma superior se encontró un escondite lítico dedicatorio (NREL-10), que incluyó varios excéntricos elaborados en pedernal y obsidiana acompañados por conchas y espinas de manta raya. Los escondites líticos con excéntricos de pedernal blanco y obsidiana fueron una modalidad de ofrenda frecuentemente utilizada por los Mayas de Naranjo en la dedicación de estelas y edificios nuevos.

Figura 6  Versión del Triádico B-5, fase Tzakol (D. Aquino, V. Fialko y R. Choc)

Figura 7  Versión del Triádico B-5, fase Tepeu 1 (D. Aquino, V. Fialko y A. Martínez)

Figura 8  Versión de la Acrópolis Triádica B-5, fase Tepeu 2 (D. Aquino, V. Fialko, L. Gámez y A. Martínez)

El nuevo programa constructivo de la fase Tepeu 1 relacionado con la Acrópolis Triádica B-5 también implicó aumentar la altura de la plataforma de sostén de todo el conjunto, según se concluye por la secuencia de pisos encontrados en los pozos realizados en la plaza sur. Es probable que en este sector ya haya existido una versión menor del palacio de acceso B-39, aunque aún no se han explorado sub-estructuras relacionada con este edificio. La segunda versión del Edificio B8-2 deja ver muros con cornisa salediza que aún conservan una tonalidad roja intensa. Si bien los depredadores destruyeron prácticamente toda la escalinata, aún se percibe evidencia del uso de alfarda, un remanente estilístico de tiempos Clásico Temprano. Este es ciertamente uno de los rasgos de continuidad cultural más significativos evidentes en Naranjo, debido a que también en relación a los materiales cerámicos se aprecian fuertes continuidades de detalles de formas de vasijas del Clásico Temprano que trascienden hacia inicios del Clásico Tardío.

La última versión de la Pirámide B5-5 erigida durante la fase Tepeu 2 (700-800 DC), reutiliza el basamento de la fase Tepeu 1, aunque remozado en varios sectores (Figura 9). La plataforma de sostén de todo el conjunto llega a recubrir la totalidad de la colina natural, aunque en la base de la escalinata aún queda exenta la oquedad en la caliza utilizada desde tiempos Preclásicos. La Acrópolis alcanza una altura de 21.50 m, sin incluir los muros superiores de recintos y bóvedas de los palacios del cuadrángulo construido en la plataforma superior. Algunos sondeos realizados en la fachada sur del palacio que sirvió de ingreso al cuadrángulo indican que éste tuvo tres accesos, si bien el central no conectó con la escalinata que aparentemente se bifurca a la altura del último cuerpo. Este es un rasgo usual en arquitectura Maya de finales de la fase Tepeu 2 que llega a trascender a Tepeu 3, también evidente en Tikal (Templo II y 5D-82), y en varios edificios de Yaxha y Nakum.

Figura 9  Cilindros trípodes y plato de la fase Tzakol (M. Salas)

Los cuatro palacios que forman el cuadrángulo que existe sobre la plataforma superior de B-5 tuvieron bancas y aún conservan visibles algunos de los muros correspondientes a las fachadas interiores; éstos fueron construidos con bloques calizos medianos y grandes que varían entre los 30 y 70 cm de longitud, con un grosor promedio de 20 cm, unidos entre sí con argamasa gris claro dentro de la que se distinguen pequeñas lajas espaciadas. Los frentes muestran un zócalo que se extiende a lo largo del vano, integrándose al primer escalón de acceso. Se localizaron algunos bloques recubiertos con estuco y diseños que sugieren que las fachadas pudieron tener frisos decorados.

Las características morfológicas de B-7 y B-8 durante el periodo Clásico Tardío están mejor evidenciadas en los saqueos realizados en el basamento de B-7; con esta información es que se plasma la reconstrucción mostrada en la figura 9.

Poco se conoce del palacio que sirvió de acceso a la plaza principal de la Acrópolis Triádica durante la fase Tepeu 2. Debido a sus dimensiones, altura y ubicación, frente a uno de los patios para Juego de Pelota, se considera que debió contar con una amplia escalinata y tres o cinco puertas de acceso, desde donde pudieron contemplarse algunas de las actividades relacionadas con el juego.

El Edificio B-8 desarrolló la forma de un palacio organizado en dos cámaras longitudinales, sobre un basamento de tres cuerpos. Al pie de la escalinata, introducido dentro de dos pisos previos de plaza de la fase Tepeu 1, se encontró el Enterramiento NR-2, de tipo directo y múltiple integrado por tres individuos adultos (Figura 10):

Figura 10  Entierro NR-2 de Naranjo (J. Crasborn)

Individuo 1: Los restos óseos (húmero, costillas, fémures y tibias) corresponden a un adulto, colocado en posición de decúbito dorsal extendida, con el cráneo ubicado en el sector sur. Aparte de varios fragmentos del cráneo con pigmento de cinabrio, quedan el maxilar inferior y algunos dientes, uno de ellos con incrustación. Se le considera como el personaje principal debido a que es el único que tuvo bienes de parafernalia indicados en un mosaico y collar integrado por 132 cuentas circulares completas, 16 cuentas circulares fragmentadas, cuatro cuentas de formas exóticas y 28 caracoles pequeños recubiertos con cinabrio.

Individuo 2: Aparentemente estuvo sobre el individuo 1. Solamente se encontraron restos mal conservados de los fémures y tibias.

Individuo 3: Fue colocado en posición sedente, al oeste del individuo 1 en una fosa de forma elíptica (0.90 m x 0.65 x 0.80 m). Debido a su posición, los restos óseos se encontraron bastante desorganizados, aunque quedan fragmentos de húmero, radio, fémur, tibia, costillas, pelvis y algunos dientes. Sobre el Individuo 3 se encontraron dos esculturas con acanaladuras en los lados, base y parte media (Figura 11). Aunque éstas semejan formas de hongos, en realidad su uso parece más relacionado con el de plomadas para construcción, según se infiere de un experimento realizado en el cual se les adaptó una cuerda para suspenderlas junto a un muro. El material cerámico asociado al enterramiento sólo consistió en un borde de cántaro del tipo Tinaja Rojo, por lo que la cronología está estimada especialmente en la ubicación estratigráfica. Existe la posibilidad de que el entierro haya sido una ofrenda dedicatoria al edificio de la última ocupación, según se ha podido apreciar en otros contextos de Naranjo.

Figura 11  “Plomadas” de piedra caliza, encontradas en el Entierro NR-2 (D. Barrera)

A finales del periodo Clásico Tardío se adosó un pequeño palacio abovedado a la esquina noreste de la Pirámide B-5. La Estructura B-6 incluyó una cámara longitudinal organizada en por lo menos tres recintos con su correspondiente banca. Estos aún conservan recubrimiento de estuco con indicios de pintura roja. Los accesos parecen haber estado exclusivamente orientados al lado sur. Adosada al muro norte se encuentra una de las bancas aún recubierta de estuco (1.40 m x 0.85 m), cuyo respaldo en la parte superior tuvo una moldura saliente y decorada. Sobre la banca se encontraron restos óseos de un enterramiento depredado (NR-3), que parecen ser representativos de un sólo individuo adulto.

Existe importante ocupación Clásica Terminal en el epicentro de Naranjo. Actividades relacionadas con este periodo cultural fueron evidentes en el interior del Palacio B-6, y en los alrededores de los Palacios B-7, B-8 y, en especial, el palacio de acceso B-39. Estos ocupantes tardíos habrán sido los que clausuraron recintos de los palacios este y sur del cuadrángulo de la Pirámide B-5, aunque la mayor cantidad de basura se encontró en los Patios Sur y Este de la Acrópolis. Aún deberán ser determinadas las características de la arquitectura y tipo de construcciones realizadas durante el siglo IX en Naranjo. Por lo pronto, además de la reocupación de palacios construidos durante el siglo VIII, sólo se han identificado casos de remodelaciones existentes en recintos de varios palacios correspondientes al Cuadrángulo A-19, ubicado en el sector oeste de la ciudad.

Investigaciones realizadas en otros grupos triádicos de Naranjo, indican que el templo central fue el primero en ser construido, y que es en torno al mismo que se desarrolla el concepto de agregar los edificios laterales que proveen la configuración de tríada. De los grupos triádicos de Naranjo, el B-5 es el único que no muestra evidencia de estelas. Si las hubo, es muy posible que éstas hayan sido robadas en la década de 1970, cuando los traficantes de madera, valiéndose de un tractor, realizaron una brecha que cortó parte del lado noreste del basamento de la Acrópolis, incluyendo los muros de la fachada este del Palacio B-6, hasta alcanzar el nivel del patio sobre el que descansa la Pirámide B-5.

Durante la primera temporada de investigaciones y rescate arqueológico en Naranjo realizada en el año 2002, fueron investigados un total de 40 túneles y trincheras de saqueo, aunados a la excavación de 25 pozos para sondeo estratigráfico. Todo lo anterior, a pesar de estar basado en los sectores que quedaron expuestos por los saqueadores y que no necesariamente coinciden con la ubicación más adecuada para la realización de una exploración arqueológica, más el análisis de la muestra recuperada de materiales cerámicos (Fialko et al. 2002), ha permitido adquirir una visión general de las características evolutivas manifiestas en la Acrópolis Triádica B-5 y otros grupos ubicados en el núcleo del epicentro de la ciudad, tales como la Plaza Central, los dos patios para Juego de Pelota, el Cuadrángulo A-19 y los grupos triádicos A-15 y C-10.

REFERENCIAS

Becker, Marshall

1999        Plaza Plans at Tikal: A Research Strategy for Lowland Maya Sites to Infer Social Organization and Processes of Culture Change. Ponencia en seminario “Tikal: Advancing Maya Archaeology”, School of American Research, Santa Fe.

Fialko, Vilma

1997a Sangre, sudor y lágrimas: Reporte 4. Monografía de los sitios arqueológicos descubiertos, mapeados y muestreados en los espacios intersitios entre los centros urbanos mayas de Yaxha y Naranjo, manuscrito en archivo PRONAT-TRIÁNGULO, Instituto de Antropología e Historia de Guatemala, Guatemala.

1997b Naranjo, Petén: Pillaje, escultura y arquitectura. Ponencia, X Simposio de Arqueología en Guatemala, Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Fialko, Vilma, Laura Gámez y José Crasborn

2002        Investigaciones arqueológicas y rescate en Naranjo. Temporada 2002, manuscrito en archivo PRONAT-TRIÁNGULO, Instituto de Antropología e Historia de Guatemala, Guatemala.

Graham, Ian

1975        Corpus of Maya Hieroglyphic Inscriptions. Peabody Museum of Archaeology and Ethnology, Harvard University, Cambridge.

Smith, Robert E.

1955        Ceramic Sequence at Uaxactun, Guatemala. Middle American Research Institute, Pub.20, Tulane University, New Orleans.

 

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