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40 Etnicidad, identidad y poder: Interacción entre los Mayas y sus vecinos en el Altiplano y Costa del Pacífico de Guatemala en el Preclásico – Michael Love – Simposio 17, Año 2003

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Love, Michael

2004        Etnicidad, identidad y poder: Interacción entre los Mayas y sus vecinos en el Altiplano y Costa del Pacífico de Guatemala en el Preclásico. En XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2003 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.439-449. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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ETNICIDAD, IDENTIDAD Y PODER:

INTERACCIÓN ENTRE LOS MAYAS Y SUS VECINOS EN EL ALTIPLANO Y COSTA DEL PACÍFICO DE GUATEMALA

EN EL PRECLÁSICO

Michael Love

La región sureña del área Maya, incluyendo el Altiplano de Chiapas y Guatemala, y la planicie de la Costa del Pacífico, es bien conocida por sus monumentos y textos jeroglíficos tempranos, como las estelas de Kaminaljuyu, Tak´alik Ab´aj e Izapa. También es conocida como un área de interacción entre diferentes grupos lingüísticos, incluyendo a Mixe-Zoques, Mayas y otros.

El propósito de este artículo señalar los problemas en el análisis de la etnicidad y la identidad en la época Preclásica de Mesoamérica. Una de las prioridades es enfatizar que este tema se ha enfocado demasiado en el lenguaje como una fuente de identidad. Aquí se examinarán los cambios estilísticos en la cultura material de la Costa del Pacifico y Altiplano de Guatemala, y los cambios sociales vinculados con los mismos. Este análisis indica que aunque la etnicidad, vista como algo que se basa estrechamente en lenguaje, fue importante, no fue la única fuente de la identidad social y que no podemos asumir que los grupos lingüísticos compartieron una identidad social, ni que actuaron como grupos corporales. Al contrario, se espera demostrar que existieron conflictos dentro de varias regiones que se consideran como áreas lingüísticas y que estos conflictos resultaron en la formación de distintas esferas políticas. Al mismo tiempo, se formaron distintas clases sociales y como resultado se desarrolló una identidad elitista que traspasó las fronteras lingüísticas. Es probable que la identidad elitista fuese más importante para los gobernantes y sus seguidores, que la misma lengua.

Otra posibilidad importante es que muchas comunidades, incluyendo las ciudades más grandes, fueron pulir-étnicas. Esta posibilidad es otra indicación que las relaciones entre identidad social e interacción social fueron complejas, muchos más de lo que indica la distribución lingüística.

COMUNIDADES PLURIÉTNICAS EN LA ZONA DEL PACÍFICO EN EL PRECLÁSICO

En la interpretación de la distribución lingüística en la Costa Sur y Altiplano de Guatemala en el Preclásico Tardío, la mayoría de estudiosos concuerdan en decir que los grupos lingüísticos más importantes son Mayas y Mixe-Zoques. Los grupos Mayas incluyen hablantes de Cholano y K´iche´/Mameano. En la Costa Sur es probable que la zona costeña, incluyendo el Soconusco en México y la Costa Cuca en Guatemala, sean Mixe-Zoqueanos. La situación en la Costa Sur Oriental es más problemática. Muchos opinan que había grupos Mayas en esta parte de la costa, representando una unidad cultural dentro de la esfera Miraflores. Recientemente, Medrano y Bove (1994), han sugerido que la Costa Sur Oriental fue ocupada por grupos hablantes de Xinca.

Todos reconocen que la diversidad lingüística es una característica de la zona sureña, pero varios modelos de interacción social y cultural en la época Preclásica asumen una homogeneidad dentro de los límites lingüísticos. Es decir, se asume que dentro de cada zona había una sola lengua que era hablada por todos, y que la expansión de una lengua representa la contracción de otra. También, asumen a priori que el lenguaje determina la identidad. Por ejemplo, Gareth Lowe (1977), en su famosa discusión de las relaciones entre Maya y Mixe-Zoques, indicó que la expansión de los primeros en Chiapas resultó en la contracción del área de los segundos. Marion Popenoe de Hatch (1991, 1994, 1997, 2002), en su modelo de tradiciones culturales en la Costa Sur de Guatemala, indica que los cambios en los estilos de la cerámica resultan del movimiento de pueblos o culturas, uno reemplazando al otro (Figura 1).

Figura 1  Distribución hipotética de grupos lingüísticos en el Preclásico Tardío

        Mi perspectiva coincide con los autores mencionados en el reconocimiento de la diversidad lingüística de la zona sureña. Sin embargo, difiere en que yo creo que es necesario poner la diversidad lingüística en su contexto y analizarla como una parte de la construcción de la identidad social. También debe considerarse la importancia de la creación de nuevas identidades, especialmente las diferencias entre clases económicas que se manifiesta en diversos contextos, desde la escultura y escritura hasta los restos domésticos.

Una diferencia más es que yo admito la posibilidad de que existieron grupos lingüísticos múltiples dentro de una misma comunidad. En particular, me parece que la expansión Maya que ocurrió en el Preclásico Tardío no implicó el reemplazo de un grupo por otro, sino tal vez el dominio de algunos pueblos por pequeños grupos Mayas, lo que dio como resultado la formación de comunidades pluriétnicas, en las cuales la etnicidad se vinculaba con la clase económica.

EL CASO DE KAMINALJUYU

Las afiliaciones lingüísticas de Kaminaljuyu en el Preclásico no son muy claras. Muchos autores opinan que siempre fue una ciudad Maya, mientras que otras indican que hubo una población Mixe-Zoqueana por lo menos hasta el Preclásico Tardío.

Popenoe de Hatch ha notado que Kaminaljuyu no participó en la esfera Olmeca, aunque se puede notar la presencia de un petroglifo estilísticamente Olmeca, el “Diablo Rojo”, cerca al lago de Amatitlán, no muy lejos de Kaminaljuyu. Kaufman (1976) admite la posibilidad de que Kaminaljuyu fuese ocupada por un pueblo Mixe-Zoqueano, mientras que otros, incluyendo a Clark, Pérez y Hansen (2000), opinan que Kaminaljuyu siempre fue dominada por los Mayas desde sus inicios. Queda claro, sin embargo, que la cerámica de las fases Arévalo y Las Charcas es distinta de la las Tierras Bajas Mayas y también

de la cerámica de la Costa Sur, aunque se puedo notar rasgos semejantes de forma y decoración con otros estilos regionales.

La variedad escultórica en Kaminaljuyu ha sido tomada como evidencia de una comunidad pluriétnica. Tatiana Proskouriakoff manifestó que “la gran variedad de estilos en Kaminaljuyu no puede ser el producto de un solo grupo. Indica la presencia de escultores de varias tradiciones en la ciudad antigua”.

John Graham (1979, 1989), manifestó que la existencia de estilos diversos – como estelas lisas, barrigones y esculturas sobre canto – representan modos de ver tan distintos que no pueden ser producto de una misma cultura (Figura 2). Por eso, Graham estuvo de acuerdo con Miles (1965), en colocar los barrigones en el Preclásico Temprano, antes del desarrollo del estilo Olmeca.

Graham manifestó que algunas piezas de Kaminaljuyu representan la interacción de grupos Olmecas o Mixe-Zoqueanos con grupos Mayas. Por ejemplo, él indicó que la Estela 11, con sus planos múltiples de relieve, fue producto de “escultores Olmecas al servicio de patrones Mayas” (Graham 1989:235).

Popenoe de Hatch (1997) por su parte, acepta la presencia de varios grupos en Kaminaljuyu, pero manifiesta que se debe a la presencia de visitantes, y no a la coexistencia de varios grupos lingüísticos. La Estela 10 de Kaminaljuyu figura prominentemente en esta discusión. Federico Fahsen (2002), opina que el texto está escrito en una lengua Cholana. Otros epigrafistas, como Kaufman y Justeson (1997), y Jonathan Kaplan (2002), opinan que contiene una combinación de signos Mayas y Mixe-Zoqueanos.

EL CASO DE TAK´ALIK AB´AJ

Tak´alik Ab´aj y otras partes de la boca costa guatemalteca presentan un perfil muy parecido al de Kaminaljuyu, en cuanto a su diversidad escultórica. En la Costa Sur es común hablar de tres tipos de escultura: Maya, barrigones y tradiciones locales. La abundancia de esculturas Olmecas en la boca costa de Guatemala indica la presencia de hablantes de lenguas Mixe-Zoqueanas en el Preclásico Medio (Love 1999). Popenoe de Hatch (1994), ha definido una tradición cerámica local llamada Ocosito que empieza en el Preclásico Medio y continúa por el Preclásico Tardío. Sin embargo, yo opino que el material recuperado por el proyecto de la Universidad de Berkeley en 1980, muestra vínculos con la cerámica Conchas de la tradición Naranjo y, por tanto, una filiación con sociedades Mixe-Zoqueanas.

La escultura Maya en Tak´alik Ab´aj consiste en estelas planas y otros monumentos, ocasionalmente con glifos e inscripciones que incluyen fechas en Cuenta Larga. Es claro que la escultura refleja la intrusión de un grupo Maya, a más tardar en el primer siglo antes de Cristo. La cuestión es si dicha intrusión representa el reemplazo completo de la población o la conquista de la población local por un grupo elitista Maya.

Figura 2  Distribución de barrigones (adaptada de Rodas 1993)

        La evidencia está sujeta a varias interpretaciones, pero yo creo que la diversidad escultórica indica la presencia de por lo menos dos tradiciones culturales. Las esculturas sobre cantos y los barrigones, como las del sitio Monte Alto, representan una cultura de la planicie costera, mientras que las estelas grabadas en bajo-relieve se asocian con una cultura Maya.

Como ha indicado Sergio Rodas (1993), el departamento guatemalteco que tiene la frecuencia más alta de barrigones es Escuintla, seguido por Retalhuleu. Aunque es común manifestar que los barrigones se asocian con la esfera Miraflores, no es así.  Los barrigones están más asociados con las tradiciones Achiguate de la costa de Escuintla y Jutiapa, y con la tradición Ocosito (Figura 3). Es necesario manifestar que la esfera Miraflores representa la adopción de varios elementos de la cerámica elitista, pues cada región mantiene su propia tradición cerámica local.

Figura 3  Tradiciones y esferas cerámicas en el Altiplano y Costa Sur

COMPETENCIA ENTRE FACCIONES

Aunque podemos definir las áreas dominadas por las élites Mixe-Zoqueanas, así como por las Mayas, la evidencia indica que dentro de estas dos zonas hubo conflictos entre los centros más grandes y poderosos. Esta evidencia indica que la afiliación lingüística no sirvió como base para la integración o colaboración. Voy a ilustrar esta conclusión presentando dos casos: las relaciones entre Tak´alik Ab´aj y Kaminaljuyu, y las relaciones entre Izapa y Ujuxte.

TAK´ALIK AB´AJ Y KAMINALJUYU

Anteriormente Kaminaljuyu y Tak´alik Ab´aj fueron interpretados como dos centros en los que las élites Maya dominaron a poblaciones locales de otra afiliación lingüística. En ambos sitios hay un conjunto grande de esculturas de estilo Maya, con textos en una lengua Mayense, posiblemente Cholana. En Tak´alik Ab´aj hay varias estelas con fechas en Cuenta Larga. Los textos de Kaminaljuyu están muy erosionados, pero es posible que algunos originalmente tuvieran fechas en Cuenta Larga.

Existe la tentación de ver estas dos ciudades Mayas como aliadas, vinculadas por lengua, cultura e intercambios económicos. Hasta que se publique la secuencia cerámica de Tak´alik Ab´aj, no se puede descartar completamente esta posibilidad. Sin embargo, hay evidencia de lo contrario, especialmente en cuanto al intercambio de obsidiana, como se explicará más adelante.

UJUXTE E IZAPA

En el Preclásico Medio, el sitio dominante de la Costa Sur Occidental era La Blanca, uno de los sitios más grandes de Mesoamérica en aquel tiempo. Uno de los sitios secundarios de La Blanca durante el Preclásico Medio era Izapa (Love 2002).

La Blanca colapsó como centro político alrededor de 600 AC. Después de su caída, surgieron dos centros dentro del área anteriormente bajo su control. Izapa creció en la boca costa y Ujuxte surgió en la zona costeña. Ambos sitios, Ujuxte e Izapa, tenían sus raíces en el cacicazgo de La Blanca y se mantuvieron en contacto durante la parte final del Preclásico Medio, o sea la fase Caramelo de Ujuxte (Figura 4). En aquel tiempo compartieron varios rasgos cerámicos, especialmente una vajilla roja pulida, que en Ujuxte se ha denominado Chorrera Roja.

En el Preclásico Tardío la situación cambió. Las fases Pitahaya de Ujuxte y Guillén de Izapa comparten pocos rasgos culturales, en cualquier nivel de análisis. Ujuxte demuestra vínculos cada vez más importantes con la Costa Sur Oriental, especialmente con la región de Escuintla, pero también con Kaminaljuyu.

SISTEMAS DE INTERCAMBIO

El análisis de la obsidiana, uno de los elementos relevantes en la definición de los sistemas de intercambio, indica que la situación fue más compleja, pues parecen existir dos sistemas (Figura 5). Así, alrededor del 80% de la obsidiana de uno de los sitios procede de El Chayal, mientras que el mismo porcentaje en otro sitio proviene de San Martín Jilotepeque.

El sistema de San Martín Jilotepeque pasa por el Altiplano y llega hasta la boca costa. El sistema de El Chayal pasa desde el yacimiento del mismo nombre a Kaminaljuyu, llegando posteriormente a la costa de Escuintla, pasando luego al oeste hasta Ujuxte. Kaminaljuyu queda cerca del yacimiento de El Chayal, uno de las fuentes más importantes de la obsidiana en Mesoamérica. La mayoría de estudiosos acepta que Kaminaljuyu controló la producción e intercambio de la obsidiana de El Chayal, aunque eso no ha sido comprobado de manera definitiva.

En el Preclásico Medio, Popenoe de Hatch (1997) indica que la mayoría de la obsidiana de Kaminaljuyu llegó de El Chayal, pero que también recibió una cantidad significativa de la fuente de San Martín Jilotepeque. Esta última no está muy lejos de Kaminaljuyu. En el Preclásico Tardío, Kaminaljuyu dejó de recibir la obsidiana de San Martín Jilotepeque, y dependió casi exclusivamente de la obsidiana de El Chayal. Popenoe de Hatch (1997) también reporta que en el Preclásico Tardío divergió la cerámica del área de San Martín Jilotepeque con la de Kaminaljuyu, sugiriendo la formación de una frontera cultural.

Figura 4  La Blanca, El Ujuxte e Izapa

        La industria de obsidiana de Tak´alik Ab´aj no ha sido analizada completamente, pero los informes preliminares indican que en el Preclásico Tardío recibió 80% de su obsidiana de San Martín Jilotepeque, y tal vez 20 % de El Chayal. Estos resultados indican que Tak´alik Ab´aj no fue parte de la red económica de Kaminaljuyu.

De los sitios Mixe-Zoqueanos, Izapa participó en el sistema de San Martín Jilotepeque, mientras que La Blanca y Ujuxte participaron en el sistema de El Chayal. Así vemos que la afiliación lingüística no determinó la participación en uno u otro sistema de intercambio.

CONSTRUCCIÓN DE UNA IDENTIDAD DE ÉLITE

El Preclásico Tardío fue una época muy dinámica en varios sentidos. Socialmente, vio cambios dramáticos que incluyeron la ampliación del poder centralizado. El poder de la élite se amplió por medio del control de los excedentes económicos y también por algunos cambios ideológicos. Con respecto a la ideología, vemos el cese de los rituales domésticos en donde se utilizaban figurillas y un nuevo enfoque en rituales públicos. Los rituales públicos incluyeron una nueva ideología que enfatizó el papel del gobernante en mantener el orden cosmológico. El uso de la cruz como símbolo del orden cosmológico, el sacrificio de sangre con la espina de raya y los ritos de adivinación, marcan la creación de una ideología más parecida a la de la época Clásica que a la del Preclásico Medio. En síntesis, vemos el origen de la institución del ahaw en su forma Clásica.

Figura 5  Sistemas del intercambio de obsidiana en el Altiplano y la Costa Sur

        En Ujuxte hay evidencia de rituales públicos manifestados en una serie de ofrendas en la plaza central. Las ofrendas fueron puestas en forma lineal, alineadas con el eje este-oeste de Ujuxte, dando énfasis al plan del sitio como un cosmograma y al papel del ahaw como el axis mundi.

No obstante las barreras lingüísticas entre Tak´alik Ab´aj y Ujuxte, vemos en el primero ofrendas muy parecidas, especialmente por el uso de platillos de barro rojo sin engobe.

La ideología del ahaw fue vinculada fuertemente con el origen de la Cuenta Larga. La institución del ahaw, en su forma Clásica, creó una analogía entre los actos rituales del ahaw y los actos de los dioses en la creación del mundo actual. La Cuenta Larga fue una herramienta esencial en está ideología, como un sistema para contar los días desde la creación. La Cuenta Larga también sirvió para facilitar los cálculos astronómicos, también importantes para la ideología real.

Es bien conocido que, con la excepción de la Estela C de Tres Zapotes, todas las fechas del Baktun 7 vienen de la región Maya del sur: Chiapa de Corzo, Tak´alik Ab´aj y El Baúl. Menos conocido es que 300 años antes de la primera estela con Cuenta Larga, la élite de Ujuxte hizo las observaciones astronómicas necesarias para crear el calendario.

Ujuxte fue construido como un cosmograma con dos ejes que formaban una cruz. El eje principal del sitio está alineado con la estrella Capella. Según Marion Popenoe de Hatch (comunicación personal, 2003), la importancia de Capella se debe al hecho de que esta estrella marcó el equinoccio en el año 3114 AC, el año de la creación según la Cuenta Larga. Otra alineación en Ujuxte, desde el Grupo Chabela hasta el Grupo Noreste, está orientada hacia el punto donde aparece la constelación de Géminis. Freidel y Schele (1993), apuntan que tanto Géminis como Orión están vinculados con el acto de la creación.

No quiero decir con esto que la Cuenta Larga fue creada en Ujuxte, pero deseo manifestar que el conocimiento astronómico que sirvió de base para dicho sistema existió en la región sureña antes de que se le incluyera en las estelas Mayas de la boca costa. Así, esto indica que el conocimiento astronómico que formó la base tanto para la Cuenta Larga como la ideología del ahaw, fue algo compartido entre las élites Maya y Mixe-Zoqueana.

La iconografía de la escultura del Preclásico Tardío manifiesta claramente la construcción de una identidad elitista que no tenía barreras lingüísticas. La idea de un horizonte Izapa ya no tiene sentido, debido que se puede distinguir claramente entre el estilo Izapa y el estilo Maya temprano. Sin embargo, estos dos estilos comparten varios elementos iconográficos. Julia Kappelman (1997) opina que la iconografía compartida refleja una identidad común y una ideología que vincula al ahaw con la mitología del Popol Vuh.

CONCLUSIÓN

Los estudiosos del Preclásico se han enfocado demasiado en el lenguaje como una fuente de identidad social. Cada persona tiene muchas opciones para la construcción de su identidad social y la lengua es una sola de ellas. Debemos enfocarnos más en la dinámica social del Preclásico: en la construcción de nuevas identidades sociales. También debemos centrarnos más en la dinámica política que fue muy compleja, mucho más compleja que la interacción de varios bloques lingüísticos.

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