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68 Una nueva ofrenda en Tak´alik Ab´aj (antes Abaj Takalik): El Entierro 1 – Christa Schieber de Lavarreda – Simposio 16, Año 2002

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Schieber de Lavarreda, Christa

2003        Una nueva ofrenda en Tak´alik Ab´aj (antes Abaj Takalik): El Entierro 1. En XVI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2002 (editado por J.P. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía), pp.784-792. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

68

UNA NUEVA OFRENDA EN TAK´ALIK AB´AJ:

EL ENTIERRO 1

(ANTES ABAJ TAKALIK)

Christa Schieber de Lavarreda

Nota de la edición: se ha actualizado el nombre del sitio a Tak´alik Ab´aj

La continuación de las excavaciones en la Estructura 7A de Tak´alik Ab´aj sacó a luz un entierro altamente elitista localizado al centro de la misma. La naturaleza y magnitud de este entierro Maya temprano está relacionado con la Estela 13 y la ofrenda de centenares de vasijas encontrada en la base de esta estructura. La relación que existe entre el entierro, la estela y la ofrenda masiva marcó dramáticamente la historia constructiva de esta antigua edificación y nos acerca a sucesos trascendentales que dejaron su huella en la larga historia del sitio arqueológico Tak´alik Ab´aj.

EL EJE QUE RIGE TAK´ALIK AB´AJ

Las investigaciones realizadas en los últimos años en la gran plataforma de la Estructura 7 han producido una serie de descubrimientos importantes que conducen a la definición que esta estructura es una de las más sagradas de Tak´alik Ab´aj. La misma se sitúa en el extremo este de la plaza en la Terraza 3 del Grupo Central. Sobre ella se encuentran en la parte norte dos pequeñas estructuras, en el eje norte-sur, la Estructura 7A, y la Estructura 7B al este (Figura 1).

Obedeciendo este mismo eje de 19º al este del norte (magnético; 19º 8´ magnético + 3º 45´ = 22º 53´ norte verdadero), se encuentran en la parte central las tres filas de monumentos que simbolizan el observatorio astronómico (Popenoe de Hatch 2002). Siguiendo este eje hacia el norte fue erigida la Estela 13 en la base de la fachada sur de la pequeña Estructura 7A, y a sus pies se encontró la evidencia de una ofrenda masiva con más de 600 vasijas y artefactos, que nos habla de la importancia de los rituales que se hicieron alrededor de la serpiente representada en dicha estela (Schieber de Lavarreda 2002). Viendo esta ofrenda con un poco de detenimiento, vuelve a hacerse presente el eje, al cual obedece la ubicación de las piezas principales (Figura 2).

En años anteriores se había excavado un pozo central en la pequeña Estructura 7A y se observó en la parte sur de esta excavación un gran corte que interrumpía la estratigrafía constructiva. La gran plataforma y la pequeña estructura fueron construidas en el Preclásico Medio. Las piezas de la ofrenda masiva nos indican una fecha para finales del Preclásico Tardío.

RELACIÓN ESTRATIGRÁFICA

Era necesario conocer la relación estratigráfica de esta pequeña estructura con la ofrenda y la estela, además de saber la razón del corte registrado en el centro de la misma. A finales del año 2001 se unió la excavación realizada por la Universidad de California, Berkeley, en los años 1976-81 detrás de la Estela 13 (Johnson y Prater 1978), con el pozo central, por medio de una trinchera (Figura 2).

Figura 1  Mapa del Grupo Central de Tak´alik Ab´aj. Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj (Levantamiento: M. Orrego, B. Balcárcel, S. López, M. Zetina, C. de Lavarreda, L. Gracioso, V. García, A. Jacobo, C. Wolley, H. Villagrán, E. Guzmán, J. Claudio, M. De León, J. García, D. Pérez, J. López)

Figura 2  Planta de la Estructura 7A: Ofrenda-Estela13-Entierro 1. Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj (Levantamiento: J. Claudio, D. Pérez, E. Guzmán, J. García y M. Tipaz)

Esta excavación reveló que para colocar la ofrenda y la Estela 13 en el Preclásico, se cortó una pequeña porción de la fachada sur de la construcción original de la Estructura 7A. Posteriormente, en el centro de la misma los rellenos constructivos originales fueron cortados en forma casi vertical hasta 4 m de profundidad, penetrando la gran plataforma de la Estructura 7. Detrás de la Estela 13 la construcción original fue cortada, descendiendo en forma escalonada de sur a norte (Figura 3).

Figura 3  Perfil-Sección Norte-Sur de la Estructura 7A. Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj (Levantamiento: J. García, M. Tipaz, D. Pérez, E. Guzmán, A. López, M. De León)

En las correspondientes ampliaciones hacia el este y oeste de la trinchera se registraron los respectivos cortes en forma más inclinada, no tan vertical como el corte norte, quedando los rellenos constructivos originales en forma de talud (Figura 4). Esto descubrió un gran corte en forma de cono de una dimensión aproximada de 7 m este-oeste y 9 m norte-sur en la superficie y fachada, que prácticamente eliminó la porción sur de la Estructura 7A. Llama fuertemente la atención que la Estela 13 y la ofrenda dedicada a ella no fueron afectadas por esta dramática demolición (Figura 3).

Luego se reconstruyó el edificio utilizando muy probablemente el mismo suelo removido. En este relleno constructivo se localizó a 2.50 m de profundidad una ofrenda de cinco núcleos de obsidiana de San Martín Jilotepeque, cuyas dimensiones promedian 15 cm de largo por 11 cm de diámetro. El peso de los cinco núcleos suma 20 libras, con un peso promedio para cada uno de 4 libras. Estos núcleos, que presentan aún restos de pintura de cinabrio, estaban acompañados por juegos de seis cuencos de silueta sencilla de la vajilla Santiago (Marion Popenoe de Hatch, comunicación personal 2001), que se fechan un poco posterior a la ofrenda dedicada a la Estela 13 (Figura 3).

Al observar la ubicación de los núcleos de obsidiana en relación a la de la ofrenda de la Estela 13, es inevitable el asombro al percatarse que queda exactamente en la línea o eje que marca la fila central de monumentos (Figura 2). A la misma profundidad se registró en el relleno constructivo a 2.20 m al sur, una fila de cuatro cuencos de silueta sencilla, también de la vajilla Santiago, cuya orientación es de 109º, que es perpendicular al eje (Figura 3). El edificio reconstruido en el Clásico Temprano fue dotado de un revestimiento de piedra de canto rodado. En el Clásico Tardío fue remodelado por última vez con otro revestimiento de piedra (Figura 3).

Figura 4   Perfil-Sección Este-Oeste, Corte de la Estructura 7A. Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj (Levantamiento: M. De León y Baudilio Menchú)

EL ENTIERRO

¿Cuál fue la razón de esta tremenda mutilación a este pequeño edificio? ¿Qué hay adentro?

El fondo o la base del gran corte en forma de cono mide 2.70 m norte-sur y 3.10 m este-oeste. Es importante señalar que no se han encontrado restos de huesos aunque se supone contuvo un entierro por el arreglo y rasgos asociados. Allí, sobre una “camilla” – posiblemente de madera bañada con capas de cinabrio de 1 mm de grosor – se encontraron los objetos que pensamos conforman el atuendo funerario de un personaje muy importante de Tak´alik Ab´aj (Figura 5). Esta camilla mide 2 m de largo y 1 m de ancho. La proyección del eje que rige la ubicación de la Estela 13 y la ofrenda masiva, pasa al centro de la misma. El límite norte de esta “camilla” tiene una orientación de 112º magnético, que es casi perpendicular al eje rector de 19º magnético (difiere únicamente en 3º). El cinabrio es sulfuro de mercurio (SHg), en estado natural; es el mineral más importante del mercurio. Se encuentra frecuentemente aplicado (polvo rojo) en entierros y objetos que deben haber tenido mucha importancia o deben haber sido “sagrados” para los antiguos.

Utilizando el dibujo del entierro de uno de los gobernantes más poderosos de la secuencia dinástica de Tikal, el Señor A (Ah Cacaw) del Entierro 116 del Clásico Tardío (733 DC), cuya tumba se encuentra debajo del Templo 1 o Gran Jaguar (Coe 1990, Fig.260, Vol.V), cotejamos la ubicación de las piezas principales asociadas al cuerpo del Señor A, que mide 1.67 m de altura (Coe 1990:607, Vol.II), con el Entierro 1 de Tak´alik Ab´aj (Figuras 5 y 6). También se puede comparar con el traje ceremonial de los personajes representados en las estelas Mayas, así como en la Estela 5 de Tak´alik Ab´aj.

Figura 5  Planta del Entierro 1. Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj (Levantamiento: M. De León y E. Guzmán)

Figura 6  Planta del Entierro 116, Estructura 5D-1-1ra, Templo I, Tikal (Coe y Haviland 1990)

En el extremo este de la “camilla” se encuentra un collar de 18 piezas de jadeíta. Inmediatamente al este, se localizan dos orejeras caladas bañadas con cinabrio, con mosaicos de laminitas finísimas posiblemente de pirita de hierro, con una distancia norte-sur de 12 cm entre cada una. Cerca de la orejera derecha, al sur se aprecian dos cuentas esféricas pequeñas que sugieren ser las narigueras.

Luego, al oeste se encuentra un espejo de mosaicos muy pequeños de pirita de hierro en forma rectangular, que mide 20 por 23 cm, y se estima que está armado con aproximadamente 841 mosaicos de 3 a 5 mm. La pirita de hierro es sulfuro de hierro (S2Fe), en estado natural; es uno de los principales compuestos naturales de hierro explotados como minerales. Los mosaicos de pirita de hierro conservan un brillo plateado debajo de un manto de oxidación.

Si asumimos la ubicación de la cabeza en el lugar que le correspondería de acuerdo a la posición de las orejeras, este espejo (que podría ser un pectoral) estaría sobre el pecho del personaje. Más al este se encuentra una máscara ceremonial de mosaicos de jadeíta conformada de la siguiente manera: la parte superior (párpado) alrededor del ojo (dos mosaicos), y la parte inferior (pómulo; dos mosaicos), la nariz y una orejera de jadeíta con disco central posiblemente elaborado con pirita de hierro.

Cerca del “ojo” se encuentra un conjunto de seis mosaicos pequeños de jadeíta sobre uno mayor (haciendo un total de siete), que probablemente forma la oreja o parte de frente o tocado de esta máscara ceremonial.

Muy cerca, al oeste y al suroeste, se localizan respectivamente dos plaquetas perforadas del mismo material que muy probablemente forman las plaquetas colgantes. La ubicación de esta máscara ceremonial correspondería a la altura de la cintura (formando posiblemente parte del cinturón ceremonial).

Un poco más al este, se encuentran al norte y al sur, respectivamente nueve cuentas pequeñas ovaladas. La posición de estos dos conjuntos de cuentas puede corresponder a las pulseras del personaje con los brazos extendidos. Es interesante observar que, como es natural, las manos o muñecas quedan un poco debajo de la cintura.

Continuando al oeste, se encuentran dos piezas de jadeíta largas y tubulares que se ubicarían en la región de la ingle.

Luego, más al este se encuentra otro espejo de mosaicos muy pequeños de pirita de hierro en forma cuadrada de 18 por 19 cm, que se estima está conformado por aproximadamente 600 mosaicos. Continuando al este, se encuentran dos piezas de jadeíta largas rectangulares perforadas, cuya ubicación sugiere estar a la altura de las pantorrillas o tobillos. El conjunto de artefactos abarcando el espacio desde la ingle hasta los tobillos, puede sugerir también que éstos formaron parte de una braga.

Un poco al oeste de donde correspondería la ubicación de la punta de los pies, se encuentra una navaja prismática de obsidiana de San Martín Jilotepeque que mide 2 cm de ancho por 18 de largo.

El ordenamiento y la ubicación de las piezas sugieren que el personaje fue colocado orientado de este a oeste, posiblemente en posición de decúbito dorsal. Partiendo de esto se podría estimar la estatura del personaje en aproximadamente 1.65 m. Y el eje rector, pasaría a la altura de la cintura.

Del lado sur, o costado izquierdo del personaje, e encuentran a la altura del hombro nueve lascas de obsidiana de San Martín Jilotepeque y, un poco más al suroeste, un pez finamente tallado en piedra verde con una lámina fina posiblemente de pirita de hierro en el espacio circular tallado del ojo. Del lado sur de lo que sería la mano o muñeca izquierda del personaje, se encuentra un espejo de aproximadamente 12 cm de cada lado, conformado por 44 mosaicos rectangulares de pirita de hierro de 1 a 2 cm. Al suroeste se encuentran además dos piezas de jadeíta largas y tubulares, una navaja prismática de obsidiana de San Martín Jilotepeque, y varias orejeras pequeñas y cuentas esféricas, posiblemente de concha, cerámica y jadeíta.

Alrededor de la “camilla” bañada de cinabrio fueron depositadas las vasijas. Siguiendo el sentido del reloj, se encuentra al noroeste un plato con tapadera trípode de soportes “jorobados”; en el arranque de la base está rodeado por una delgada banda de color rojo.

Al norte se localiza un fragmento de incensario con cabeza modelada en el borde. Al noreste, se encuentran dos huellas circulares de un diámetro de 24 cm, que pueden haber sido objetos de material perecedero en forma de plato o cuenco. El situado más al este presenta huellas de color rojo, posiblemente consistiendo en restos de cinabrio, en el borde y el situado más al oeste presenta huellas de color negro (posiblemente quemado) en su base.

La pieza principal se encuentra al este en línea con lo que sería la ubicación de la cabeza del personaje. Es un extraordinario cántaro de pasta ante o beige con engobe naranja y pintura roja fugitiva, con acanaladuras verticales y dentro de una banda incisa, círculos alrededor de la base del cuello. Este tiene un diámetro en el borde de 26 cm y del hombro de 52 cm.

Un poco más al sureste, se localizan dos vasijas, consistiendo en un plato de engobe negro con moldura en el borde y pintura rojo especular en el exterior. El situado más al oeste es un cuenco grande de pasta ante o beige de paredes delgadas con manchas de quemado en el interior y restos de pintura roja fugitiva en el exterior.

Al suroeste se localiza un cántaro con engobe naranja, una banda roja rodea el cuerpo globular y en la base del cuello una franja incisa con diseños incisos de “doble X”. Estas líneas incisas presentan restos de pintura blanca.

Al suroeste se encuentra otro cuenco grande de pasta ante o beige de paredes delgadas. Un poco más al suroeste se encuentra la huella con restos de cinabrio de una pequeña vasija de material perecedero. Luego un posible soporte de vasija (potstand) de pasta ante o beige con diseño achurado de líneas incisas diagonales y restos de color negro.

Al sur de este último se encuentra un vaso de pasta ante o beige o aun rosácea, con engobe negro fugitivo y decoración incisa fina en líneas diagonales, presentando sobre la línea circunferencial basal la repetición del glifo de la noche (Akbal).

Al oeste de la “camilla” se encuentra un cántaro con vertedera y puente de pasta naranja, y un poco más al oeste un vaso de pasta ante o beige con engobe café en la parte inferior y negro en la parte superior. A partir del inicio del color negro el vaso presenta una depresión en forma de “nicho”.

Piedras de canto rodado parecen indicar el límite sur y sureste del entierro.

Algunas piezas, como el plato trípode de soportes ”jorobados”, el incensario con cabeza modelada en el borde, el cántaro con vertedera y puente, y el posible soporte de vasija (potstand), sitúan al entierro en el año 100-200 DC (Marion Popenoe de Hatch, comunicación personal 2002), es decir un poco después de la ofrenda masiva dedicada a la Estela 13. Esta fecha corresponde a un momento cuando la “era” Maya en Tak´alik Ab´aj se estaba acercando a su final, y si asumimos que el personaje puede ser uno de los últimos gobernantes de Tak´alik Ab´aj, vendría a ser portador de la cultura Maya temprana.

Por lo tanto, debe haber estado identificado con la Estela 13 (con la representación de la serpiente que debe haber formado parte importante de la cosmovisión o pensamiento Maya), y con los rituales en los que se dedicaron las ofrendas a esta estela. No está lejos pensar que el deseo de este personaje puede haber sido estar enterrado allí.

CONSIDERACIONES FINALES

La directa relación, literalmente “amarrada por un hilo conductor”, es decir regido por el eje astronómico  (ver Popenoe de Hatch, este volumen), con la ofrenda masiva, la Estela 13 y el Entierro 1 de Tak´alik Ab´aj, nos traslada desde el Preclásico, con sus raíces en el pensamiento Olmeca, la evolución hacia la temprana expresión cultural Maya y su fenecimiento a inicios del Clásico Temprano, a un resurgimiento o “renacimiento” en el Clásico.

Debido a que este entierro se encuentra aún en proceso de excavación, este trabajo no puede ser más que una descripción preliminar. Falta todavía que descubrir, por ejemplo, si debajo de las finas capas de cinabrio pueden haber restos de huesos. Hay muchas preguntas interesantes e importantes que esperamos poder contestar con certeza al haber concluido la investigación de este precioso hallazgo, que, estamos seguros, contiene tanta información que va a llenar algunas páginas más del gran libro de la arqueología e historia de la Costa Sur de Guatemala y de Mesoamérica.

RECONOCIMIENTOS

Nuestro agradecimiento al personal del Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj, que fue nuestro soporte en la excavación y protección de este hallazgo. Un agradecimiento muy especial a la Gobernación de Retalhuleu y la Policía Nacional Civil, que supo apoyar efectivamente al proyecto desde el día que apareció el primer indicio del descubrimiento, sin saber que estaban cuidando al ciudadano K11-0001 de El Asintal, Retalhuleu. También queremos agradecer a la Familia Ralda González, a la Asociación Tikal, a la fotógrafa Jeanne Randall y al Dr. Roberto Gereda, por su apoyo.

REFERENCIAS

Coe, William R. y William A. Haviland

1990        Excavations in the Great Plaza, North Terrace and North Acropolis of Tikal. Tikal Report 14, Vols. II y V. University Museum Monograph 61. The University Museum. University of         Pennsylvania, Philadelphia.

Johnson, M. y A. Prater

1978        Tak´alik Ab´aj Operations Season 1978. Field Notes 1976-1977. University of California, Berkeley.

Popenoe de Hatch, Marion

2002        Evidencia de un observatorio astronómico en Tak´alik Ab´aj. En XV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2001 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y B. Arroyo), pp.437-458. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Schieber de Lavarreda, Christa

2002        La ofrenda de Tak´alik Ab´aj. En XV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2001 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y B. Arroyo), pp.459-474. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

 

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