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48 La Reforma: Un sitio del Clásico Temprano en la cuenca media del río Motagua – Luis Alberto Romero – Simposio 15, Año 2001

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Romero, Luis A.

2002        La Reforma: Un sitio del Clásico Temprano en la cuenca media del río Motagua. En XV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2001 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y B. Arroyo), pp.584-588. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

48

LA REFORMA:

UN SITIO DEL CLÁSICO TEMPRANO

 EN LA CUENCA MEDIA DEL RÍO MOTAGUA

Luis A. Romero

El Programa de Arqueología del Motagua Medio ha realizado diferentes actividades de investigación arqueológica a lo largo de la cuenca media del río Motagua. Los logros obtenidos han llevado a plantearnos una serie de casos hipotéticos que fue necesario resolver mediante la práctica arqueológica, para permitir la explicación de los procesos sociales que han sufrido los diferentes grupos humanos que se asentaron en el pequeño valle de Huité en la ribera sur del río Motagua.

La región que ocupa el valle del Motagua Medio, es un área rica en vestigios culturales, que ofrecen una amplia gama de investigación para las ciencias sociales. Sin embargo, se ignoran las causas por las que esta región no ha sido objeto de estudios multidisciplinarios y especialmente arqueológicos. Entre los trabajos más formales que se conocen, están las excavaciones realizadas por A.L.Smith y A. Kidder en 1943 en el sitio arqueológico Guaytán y reconocimientos a lo largo del Motagua; otras intervenciones menores de excavación fueron llevadas a cabo en Guaytán por Gustavo Espinoza en 1952, Miguel Valencia en 1983 y Gary R. Walters en 1981.

Los trabajos que hasta ahora se han realizado no han rebasado el nivel de simples reconocimientos de área, que no van más allá del inventario de sitios arqueológicos existentes en la cuenca, sin llegar a una mera interpretación de los orígenes de estos asentamientos, su organización social, política y económica y, por consiguiente, los procesos de desarrollo que pudieron causar las interacciones culturales. Al momento se cuenta con una cronología preliminar que permite conocer la ocupación de la región, pero no lo suficiente para establecer los cambios que se dieron en el proceso de desarrollo social del valle del Motagua Medio y por lo tanto del sitio La Reforma.

La masiva depredación a la que han estado sometidos todos los sitios ha ocasionado la perdida de importantes vestigios arquitectónicos, los que son de gran ayuda para comprender mejor la forma de construcción y organización de los sitios. El enfrentamiento de los sitios al abandono, depredación y a las inclemencias del tiempo provocaron la destrucción de centros importantes, es por eso que se hizo necesaria la investigación del sitio La Reforma Huité, para rescatar la evidencia arqueológica que ayudará a conocer la importancia que jugó en el sistema social del valle del Motagua Medio.

Analizados los resultados obtenidos en las últimas temporadas de excavación que se realizaron en diferentes conjuntos arquitectónicos de los grupos residenciales y del patio de juego de pelota en el área ceremonial del sitio, se pudo determinar la existencia de varias áreas de actividad con una función específica. La distribución espacial y principalmente la recuperación de colecciones cerámicas y líticas permitió  establecer el nivel o el proceso de desarrollo que alcanzó el grupo humano que ocupó este sitio. El establecimiento cronológico de las etapas de ocupación de las estructuras trabajadas ayudó a comprender aún más la complejidad de los procesos sociales acontecidos en el área identificada como el Motagua Medio.

La posición estratégica donde se encuentra La Reforma sugiere que fue un centro importante que tenía contacto directo con otros sitios vecinos. Su posición geográfica permitía la observación de diferentes puntos en su alrededor, por lo que este sitio pudo haber ejercido un cierto control sobre su área cercana. Otros sitios de igual o mayor importancia se han identificado a lo largo del río Motagua, en posiciones geográficas estratégicas, que permitían no sólo el control en el Río Grande, sino también el de los valles de los ríos en que se asentaron. Estos sitios se localizaban principalmente en los afluentes del río Motagua.

El sitio arqueológico La Reforma se encuentra ubicado en la parte media de la región que ocupa el valle del Motagua Medio, frente al sitio La Vega del Cobán, lo que nos hace suponer que La Reforma jugó un papel importante en la forma como se organizaron los asentamientos de esta parte del Motagua. La complejidad que presenta la distribución de sus estructuras, tanto residenciales como ceremoniales, indican que el grupo humano que se asentó en este sitio tuvo una organización social compleja.

Los trabajos de excavación permitieron resolver una serie de dudas que se presentaron a lo largo de la investigación acerca de los procesos socio-políticos, económicos y religiosos del grupo que se asentó en este sitio. Estos aspectos fueron aclarados con trabajos sistemáticos para obtener resultados que nos facilitaron la inferencia más concreta de las actividades que se desarrollaron a lo largo de la ocupación del sitio arqueológico La Reforma.

En las temporadas de campo mencionadas se recolectaron diferentes colecciones de materiales cerámicos y líticos, así como de las primeras excavaciones realizadas en La Reforma. Estas actividades motivaron a plantear la problemática del desarrollo de este sitio y sus relaciones con los asentamientos existentes en el área de Motagua Medio.

Los habitantes de la Reforma aprovecharon todos los recursos de su ambiente natural. Supieron usar las extensas y fértiles vegas de los ríos Huité y Motagua, además acondicionaron pequeñas plataformas para el cultivo, localizadas en el Grupo F, aprovechando el agua del pequeño arroyo que descendía por la parte sur del sitio.

Utilizaron en gran medida las piedras del río para construir plataformas basales para sus viviendas. Lograron, además, hacer nivelaciones del terreno como se observa en la estructura principal del sitio, la Acrópolis, la cual acondicionaron en una pequeña elevación natural que se desplaza hacia el norte. Esta porción de tierra fue acondicionada y cubierta de piedra para dar forma a las estructuras que posteriormente se construyeron sobre ella. Las excavaciones realizadas en el perfil este de la estructura, dieron como resultado tres niveles o tres terrazas, que fueron construidas en diferentes momentos del periodo Clásico.

Los trabajos realizados en diferentes partes del sitio pusieron al descubierto los empedrados de los patios que unen a las estructuras, además, pequeños muros que entrelazan las unidades habitacionales. Pequeñas banquetas fueron encontradas adosadas a las estructuras, muros de contención y nivelaciones en diferentes partes del sitio que le dieron forma a los grupos habitacionales, además, caminamientos que comunicaban a un grupo con otro.

El afloramiento y taller de piedra basáltica ubicado a 2.5 km de La Reforma pudo haber sido la fuente de donde se extrajo la materia prima para la elaboración de la piedras de moler y otros objetos de piedra que se han encontrado en el sitio y los asentamientos cercanos, además fueron utilizadas piedras de río con el mismo fin.

El hallazgo de muchas lascas de obsidiana y fragmentos con corteza en el Grupo D de La Reforma, sugiere que los habitantes del valle de Huité tenían conocimiento de alguna fuente cercana de obsidiana que hasta el momento no se ha localizado, pero que puede asociarse a un pequeño volcán, llamado Mal País, ubicado en las afueras del actual pueblo de Huité. Aunque ya se han realizado reconocimientos en el volcán y en los alrededores del mismo, todavía no se ha encontrado ninguna evidencia. Sin embargo, algunos investigadores mencionan un yacimiento de obsidiana al suroeste del Río Grande de Zacapa (Sidrys, Andresen y Marcucci 1976).

El mayor porcentaje de la obsidiana corresponde a una fuente local aunque se desconoce su ubicación, la masiva concentración de lascas de desecho con corteza, muestra que posiblemente se trabajó en la elaboración de artefactos directamente en el sitio. Sin embargo, hasta el momento no se tiene el conocimiento de las fuentes citadas, pero de ser posible, la ubicación de la fuente de Zacapa, podría ser la fuente de abastecimiento de La Reforma y de otros asentamientos de la cuenca, aunque es en este sitio en donde se han encontrado nódulos de obsidiana con corteza en mayores cantidades.

La obtención de varios pulidores de piedra encontrados en pequeños depósitos cerámicos y lascas de obsidiana revueltos con cenizas, parece indicar que los habitantes de La Reforma tenían varias especialidades de trabajo, con gente que se dedicaba a la fabricación de utensilios domésticos y ceremoniales.

El grupo gobernante de La Reforma llegó a controlar las rutas comerciales, tanto terrestres como acuáticas que pasaban por su zona de dominio. El comercio en esta zona no se dio sólo a distancias cortas o con sitios dentro de la región del Motagua Medio sino también la ruta comercial hacia el sur, cuesta arriba sobre el río Huité, cruzando las montañas de Santa Cruz, hasta llegar al extenso valle de Chiquimula y por el suroeste al valle de Jalapa. Teniendo acceso, además, al Altiplano Central y Occidental, así como la región de las Verapaces y las Tierras Bajas Mayas, incluyendo Copan.

Esta ruta estaba controlada por pequeños asentamientos, localizados hasta los 1300 m sobre el nivel del mar y ubicados en lugares estratégicos desde donde podían lograr el control de la zona que les correspondía. Estos sitios eran controlados por La Reforma, de tal manera que el centro mayor ejercía un control por medio de ritos y ceremonias estimulando de esta forma el mecanismo de dominio ideológico sobre estos asentamientos. Es importante señalar que esta ruta comercial se utiliza aún por los habitantes indígenas de Huité y Chiquimula para realizar el intercambio de sus bienes. Los sitios Palo Negro, Los Cocos, Las Joyas, Manzanotillo, La Oscurana, El Encinal y San Miguel se localizan a ambos lados del río Huité, entre los 300 a 1500 m sobre el nivel del mar.

Entre los bienes que se intercambiaban comercialmente pueden mencionarse: la obsidiana tanto de El Chayal como de Ixtepeque, cerámica, conchas de mar, cacao, sal y otros objetos quizá de consumo inmediato y perecederos.

La ruta comercial del río Motagua jugó un papel importante durante el periodo Clásico, no solo para el sitio La Reforma, sino que también para todos los asentamientos distribuidos a lo largo del río. El Motagua como medio de transporte y comercio o intercambio, mantuvo un continuo contacto, entre los habitantes del Motagua Medio, la gente de las Tierras Altas y las Tierras Bajas Mayas, lo que permitió al grupo dirigente de La Reforma afianzarse cada vez más en el poder político y económico del extremo sur del valle del Motagua. Prueba de ello son los diferentes materiales exóticos recuperados en las excavaciones como obsidiana de El Chayal, Ixtepeque, Jutiapa, obsidiana verde proveniente de México, cerámica plomiza de San Marcos y Huehuetenango, café negro de Kaminaljuyu entre otros, policromos naranja de las Tierras Bajas como Dos Arroyos y Saxche, así como Copador del occidente de Honduras y El Salvador.

Las relaciones sociales formadas en distintos momentos entre diferentes grupos humanos se basaron probablemente en una forma de intercambio inmediato, un flujo de bienes y servicios entre individuos, grupos de productores y consumidores. La calidad, cantidad, dirección y forma de intercambiar bienes y servicios estuvieron condicionadas por los valores religiosos políticos y sociales de las diferentes comunidades a lo largo del Motagua.

El periodo Clásico Temprano es el de mayor ocupación en La Reforma. Durante este tiempo se nota una marcada diferenciación social dentro y fuera del sitio, aunque el grupo dominante es el que reside en el sitio, la mayoría de los habitantes no forman parte de la elite dirigente, existiendo una división de actividades de acuerdo con el rango, la especialidad y habilidad de los individuos.

Este aspecto se puede observar en la clase de cerámica en los diferentes grupos: la cerámica más fina se ha encontrada en los Grupos C, D y E, aunque en este último, por ser el área ceremonial, los materiales son bastante elaborados, cabezas de figurillas antropomorfas y zoomorfas, policromos estucados, plomizos y otros que no son propios de la región. Los materiales de los Grupos A y B son más rústicos predominando los domésticos en donde sobresalen los cántaros y cuencos de regular tamaño.

El mayor porcentaje de cerámica recuperada en las excavación indica que La Reforma tuvo su mayor florecimiento durante el periodo Clásico Temprano, momento en que se desarrollaron diferentes manifestaciones sociales, comerciales y políticas. El 64.06% de la cerámica corresponde a este periodo dentro del cual se registraron la mayor cantidad y variedad de tipos cerámicos.

El hallazgo de fragmentos de obsidiana verde en el Grupo C demuestra el alto nivel social que tenían los residentes de este grupo. En Guatemala no se conoce ninguna fuente de obsidiana verde. Sin embargo, esto no quiere decir necesariamente que los habitantes de La Reforma mantuvieron contacto directo con estas zonas mexicanas. Aunque este tipo de objetos puede considerarse exótico por ser de una región tan alejada, no todos podían tener acceso a los bienes de esta clase, sino solamente alguien que gozaba de un privilegio especial, por ejemplo, ser miembro de la familia gobernante.

El adosamiento de la Estructura 5-B del Juego de Pelota de La Reforma, en el Clásico Tardío, demuestran que el sitio no perdió su poder completamente, ya que materiales foráneos como plomizos y policromos encontrados en el Grupo E, indican que el centro ceremonial siguió funcionando durante este periodo manteniendo de esta forma cierto poder administrativo en la región.

Por medio del programa de pozos de sondeo y limpieza de estructuras en La Reforma, se ha logrado establecer una cronología ya casi completa para este sitio. Aunque aún es preliminar, se puede decir que este sitio tuvo una ocupación desde el Preclásico Medio hasta el Clásico Tardío, según los materiales que se han recuperado hasta el momento. Cada uno de los pozos que hasta la fecha se han realizado lleva un objetivo específico y especial. Por medio de los pozos de sondeo que se realizaron se ha podido establecer que el sitio tuvo una ocupación continua, ya que el espacio temporo-cultural que se ha observado en el sitio es solo uno, y corresponde a los periodos antes mencionados.

La cantidad de estructuras intervenidas en el sitio, nos ha permitido observar que el sistema de construcción de las viviendas es el mismo, aunque varía la forma de las estructuras, ya que cada una de ellas tiene su propia complejidad que respondía a las necesidades de las diferentes áreas de ocupación.

Es muy difícil afirmar que las unidades habitacionales estuvieron habitadas durante los tres periodos de tiempo propuestos, aunque los materiales cerámicos indican la ocupación de las estructuras durante el Preclásico Tardío al Clásico Tardío, es posible que diferentes partes del sitio tuvieran constante ocupación durante este largo periodo de tiempo.

El avanzado desarrollo permitió que los habitantes de La Reforma alcanzaran un grado de complejidad superior al resto de los habitantes de los sitios que se encuentran en el valle del río Huité, llevando con ello a la especialización de la producción, lo que se puede apreciar por medio de los distintos materiales arqueológicos que se han recuperado durante las excavaciones. Las terrazas para el cultivo localizadas en la parte sur del sitio o en el Grupo F, y la producción de artefactos de obsidiana, son muestras concretas de las diferentes actividades que se llevaron a cabo dentro del sitio.

El mayor porcentaje de la obsidiana recuperada en La Reforma corresponde a una fuente diferente de las que se han identificado, por lo que se piensa en la existencia de una fuente cercana al valle de Huité, de donde se obtenía la materia prima para realizar diferentes objetos de usos múltiples. Las lascas de obsidiana con corteza encontradas en el sitio hacen suponer que la obsidiana era llevada en bruto directamente a los talleres existentes en el sitio, para su posterior trabajo.

Los talleres de trabajo posiblemente se encontraban en el Grupo D, en donde se ha recuperado tanto en la superficie como en excavaciones, una serie de desechos de piedra redonda grande y pequeñas de obsidiana, así como pequeñas navajas, lascas y fragmentos de puntas, así como otros artefactos denominados bipolares, que dan como resultado la elaboración de objetos por medio de la técnica del uso de una piedra como mortero y otra como percusión.

Aunque la mayoría de las navajas bien elaboradas corresponden a las fuentes de El Chayal e Ixtepeque, son evidencia de la red de intercambio y comercio que se estableció en el Motagua desde tiempos prehispánicos, dando como resultado el traslado de diferentes objetos de las distintas áreas culturales de Guatemala. La existencia de fragmentos de obsidiana verde en el Grupo C nos hace suponer que el grupo dominante o la familia gobernante de La Reforma residían allí. Las características que presenta el grupo, las dimensiones de las estructuras y la cerámica fina que se ha encontrado en él, son evidencias para afirmar la familia gobernante vivió en este grupo.

Los depósitos de cerámica que se han encontrado en La Reforma refuerzan la idea de la elaboración de cerámica local dentro del sitio, la cual era hecha por especialista que se dedicaban a la fabricación de objetos cerámicos para el consumo de sus habitantes. Cantidades considerables de cerámica con ceniza, barro quemado, bajareque y piedras reventadas se han localizado en diferentes partes del sitio.

El 92.96% de la muestra total de la obsidiana corresponde al sitio La Reforma, esto indica que posiblemente los otros sitios no tenían acceso directo a estos bienes, solamente algunas personas que funcionaban como dirigentes de las aldeas quizá tenían derecho a estos objetos. Los porcentajes de obsidiana encontrados en superficie y excavaciones en los sitios Las Vegas, Los Llanos y Palo Negro no suman ni un 10% de la muestra, y el sitio Los Zanjones no presenta mayor evidencia de obsidiana, más que dos fragmentos encontrados en superficie. Este hallazgo sugiere el control de este recurso por parte de La Reforma.

Las excavaciones en La Reforma recuperaron materiales cerámicos que se fecha desde el Preclásico Medio al Clásico Tardío. Por lo tanto, es posible que La Reforma haya sido una pequeña aldea agrícola durante el Preclásico Medio Terminal, con una población muy escasa y construcciones de materiales perecederos, evidencias que muestra el Grupo D.

El hallazgo de semillas y olotes quemados en un contexto Preclásico Tardío, confirman que el grupo de La Reforma basó su subsistencia principalmente en los bienes agrícolas cultivados en las cercanías del sitio, en las fértiles vegas de los ríos Motagua y Huité. Además, las plataformas de cultivo que se ubican en la parte sur de los Grupos A y D, son evidencia del cultivo de productos de consumo inmediato únicamente para el grupo residente en el núcleo del sitio.

Al comparar los materiales recuperados en las excavaciones en los diferentes sitios cercanos a La Reforma, es evidente que la sociedad era de tipo estratificada, esto se puede reconocer al analizar el tiempo de trabajo invertido en la construcción de las estructuras que se han intervenido en cada región del sitio, ya que cada una difiere en dimensiones y complejidad. Además, la presencia de bienes exóticos como obsidiana verde y conchas de mar, en contextos elitistas como en el Grupo C y el centro ceremonial, indican que la adquisición de algunos bienes estuvo restringida de acuerdo con el rango social que gozaba cada integrante de la comunidad. El acceso a la cerámica policroma no fue privilegio solamente de la elite gobernante, ya que algunos fragmentos de policromos tanto de la región como de otras zonas han sido recuperados de los otros sitios trabajados.

Toda la evidencia hasta ahora encontrada demuestra que La Reforma jugó un papel muy importante a lo largo de la historia cultural de los asentamientos del valle del Motagua Medio, lo que permitió el contacto directo con otras zonas culturales del Guatemala. El inventario arqueológico del Motagua es muy grande, muchos sitios importantes aún no se han intervenido con investigaciones sistemáticas destinadas a conocer el papel que tuvieron dentro de la organización de los asentamientos del Motagua. Muchos de éstos han desaparecido al ser arrasados para la formación de extensas meloneras.

 

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