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59 Reciente descubrimiento en Kaminaljuyu, Quinta Samayoa, Zona 7: Estela 67 y Trono 68 asociado al Montículo D-IV-2 – René Ugarte – Simposio 14, Año 2000

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Ugarte, René

2001        Reciente descubrimiento en Kaminaljuyu, Quinta Samayoa, Zona 7: Estela 67 y Trono 68 asociado al Montículo D-IV-2. En XIV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2000 (editado por J.P. Laporte, A.C. Suasnávar y B. Arroyo), pp.818-822. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

59

RECIENTE DESCUBRIMIENTO EN KAMINALJUYU,

QUINTA SAMAYOA, ZONA 7:

ESTELA 67 Y TRONO 68 ASOCIADO AL MONTÍCULO D-IV-2

René Ugarte

El día jueves 25 de Noviembre de 1999, se recibió en el Departamento de Registro del Instituto de Antropología e Historia, la denuncia de un hallazgo de dos monumentos tallados en piedra gris en la Colonia Quinta Samayoa de la zona 7 de esta ciudad. Este descubrimiento llevó a realizar un rescate por parte del Departamento de Monumentos Prehispánicos y Coloniales a cargo del Coordinador de la Sección de Arqueología Edgar Ortega.

Estos monumentos se localizaron al noroeste del Montículo D-IV-2, prácticamente al pie del mismo y al sureste de las ruinas de Kaminaljuyu, sobre la 5 calle e inmediato a la 13 avenida.

Ambas esculturas están talladas en roca ígnea gris andesítica, en bajo relieve, sus dimensiones son impresionantes. Estas consisten en un fragmento de la estela que mide 1.37 m de ancho por 0.31 m de grosor y 1.62 m de largo, desde el extremo de la espiga hasta el límite de la fractura. En su forma original, ésta debió de haber rebasado los 3.30 m de altura sin incluir la espiga. El trono mide 1.53 m de largo por 1.15 m de ancho y un grosor aproximado de 0.35 m.

El último monumento que se había reportado en Kaminaljuyu era el No.66, una figura zoomorfa con espiga de roca basáltica, recuperada por el arqueólogo Francisco de León en 1996 (Proyecto Futeca). Ahora con el hallazgo de estas dos esculturas, viene a agrandar la colección de monumentos de este valle, brindando más elementos en el aporte de los estudios iconográficos del Formativo Tardío de Kaminaljuyu.

TRONO 68, EL SEÑOR DEL TRIDENTE

En general, este monumento, identificado como trono por el suscrito, muestra un personaje importante, posiblemente un gobernante o alguien de poder dentro de la sociedad de la época del Formativo Tardío. El mismo está de pie en actitud caminante sobre la cabeza de un monstruo o dragón; y a los lados se aprecian dos posible prisioneros hincados desnudos, portando únicamente una faja o cinturón. Esta escena se desenvuelve sobre una banda con la representación del pop (petate) que circula el monumento, marcado en sus cuatro esquinas con un elemento desconocido.

El monumento está muy destruido hacia la parte superior y derecho del plano tallado. Los personajes están incompletos, el principal, muestra únicamente las piernas con sus elementos iconográficos; los dos personajes hincados, muestra a uno con algunos rasgos en las piernas. El segundo solamente presenta parte de las rodillas. Tanto este bloque basáltico como el fragmento de la estela fueron mutilados en un espacio temporal del Formativo Tardío o más allá; esta acción sugiere cambios bruscos en la cúpula de poder o bien guerras de conquista.

El Trono 68, aunque incompleto, aporta una serie de rasgos de suma importancia, enriqueciendo la información iconográfica de la escultura mayor de Kaminaljuyu y evidenciando una alta especialización en la industria del tallado de acuerdo a la calidad de la escultura. Iniciaremos la descripción del Trono con la banda circulante sobre la cual se desenvuelve la escena histórica.

El elemento principal de la banda está representado por una figura zoomorfa, identificada por varios autores como monstruo de la tierra, dragón o cabeza de labios alargados, este rasgo aparece también en el Monumento 42 de Bilbao (Parsons 1986:183), aunque con algunas diferencias, lo cual podría ser parte del estilo local. En la cabeza puede apreciarse que el ojo está representado por el símbolo U, el párpado o ceja alargada tiene una cresta que se posa sobre parte de la nariz larga. Estos rasgos están tallados de perfil, mientras que las volutas y el hocico están de frente; en las fauces se observan tres pequeños dientes de líneas rectas ubicados al centro y por debajo del labio superior el cual enmarca la boca de frente; el labio referido presenta el símbolo U al centro, delimitado por dos barras diagonales paralelas, tal como aparece representado en las Estelas de Izapa, regularmente en las bandas celestiales. De las fauces cuelgan cuatro elementos ojivales que rematan en pequeñas esferas con círculos incisos al centro a manera de cuentas de jade.

Prosiguiendo con la descripción del monumento, la banda que circula la escultura mayor, al igual que la Estela 10 de Kaminaljuyu (Kaplan 1995: figura 21), muestra el entrelazado de petate o pop, relacionado a poder o gobernabilidad; así también presenta elementos que podrían ser manos con garras, posiblemente de lagarto por la relación con la cabeza zoomorfa. Estas están talladas a ambos lados, repitiéndose en pares en los tres lados restantes; estas posibles manos de saurio evidencian cuatro dedos con garras y representación de piel de lagarto por medio de elementos circulares, ejemplo de esta idea se observa en la Estela 25 de Izapa (Norman 1976:133). Un tercer elemento en esta banda, es un tallado repetitivo en las cuatro esquinas, el mismo se haya incompleto por la mutilación sufrida, lo cual hace difícil su identificación. No se ha encontrado otro rasgo igual en el inventario de monumentos de Kaminaljuyu, así como tampoco en Tak´alik Ab´aj ni en Izapa. La única similitud hallada se observa en la Estela 10 de Kaminaljuyu, en la cual se aprecia un collar en el personaje principal, del cual cuelgan tres objetos a manera de colmillos de jaguar adjuntos a cuentas de jade, esto mismo se aprecia en el elemento esquinero del presente monumento.

Pasando al plano superior en donde se desenvuelve la escena relacionada con tres personajes, se abstrae lo siguiente: con relación a las figuras hincadas, estos parecen estar en una misma posición, ambos viendo hacia el señor caminante, presentan las rodillas juntas con los pies cruzados y apoyados sobre los mismos.  Están dotados de una faja o cinturón muy decorado, del cual cuelga una cinta vistosa hacia atrás de la cintura tocando el talón del pie derecho. Esta posición de hincado con los pies cruzados casi no se repite en los monumentos de Kaminaljuyu, Tak´alik Ab´aj e Izapa; algo muy interesante, y poco frecuente, es la desnudez mostrando los genitales, característica que puede verse en el Monumento 65 y la Estela 9 de Kaminaljuyu (Kaplan 1995:fig.24b; Parsons 1986:figura 5). Basándose en la producción monumental de Kaminaljuyu, sobre todo en las esculturas mayores con iconografía (estelas, tronos, altares), los cuales se asocian al Formativo Medio Tardío, podría compararse el Monumento 65 con el Trono 68 en algunos aspectos.

El Monumento, en su cara principal, muestra tres señores de jerarquía importante, cada uno con dos prisioneros, unos están desnudos y otros presentan taparrabo, su posición insinúa una actitud sumisa, suplicante, humillante. Los señores sentados en tronos indican una actitud amenazadora, señalando, castigando o advirtiendo. En el Trono se observa al personaje hincado mostrando sus genitales, igualmente debió de estar el otro personaje mutilado, al igual que en la escena del Monumento 65. Kaplan (comunicación personal) sugiere que a los prisioneros a veces se les quitaba el taparrabo, para dejar sus genitales a la vista, así también, se les arrancaban las orejeras y se les desposeía del tocado con la finalidad de humillarlos. De esta comparación podría deducirse que los personajes hincados del trono en cuestión podrían ser prisioneros, y aunque por la destrucción no se aprecian los brazos, éstos debieron de estar elevados y amarrados a la altura de las muñecas en una posición de súplica.

El personaje principal del Monumento 68 sugiere una actitud caminante, tanto por las posiciones de los pies como por la flexibilidad de la rodilla derecha. Se observa el pie derecho hacia atrás, posición que indica que se está dando un paso hacia delante, apoyando su pie sobre el párpado y el izquierdo sobre el extremo de la nariz de la cabeza del monstruo. Este personaje lleva los pies descalzos con tobilleras decorativas de cuentas de jade, también exhibe rodilleras o subrodilleras de las cuales cuelgan elementos muy decorados, podría decirse muy barrocos, tal como se muestra en la Estela 3 de Tak´alik Ab´aj (Orrego 1990:97). Con relación a la vestimenta, puede apreciarse una faldilla que cuelga de un elemento circular al centro del cinturón o faja, este faldón a manera de taparrabo está conformado por tres elementos alargados formados por cuatro partes cada uno; este tipo de faldilla es similar al del personaje de la Estela 42 de Bilbao. Otro rasgo evidente en esta escultura es la presencia de lo que pudiera ser una pequeña bolsa a la altura del cinturón o faja, la misma se observa al lado izquierdo del personaje caminante, ésta la lleva, aunque no se mira por la destrucción, agarrada con la mano izquierda.

Por último se tiene quizá lo más relevante de lo que acontece en esta escena, un símbolo de poder que este personaje sujeta con la mano derecha. El mismo consiste en un tridente, elemento que llevan algunos gobernantes como indicador de poder, tal como se observa en el dintel del Templo III de Tikal. En una revisión al inventario de esculturas de Kaminaljuyu en búsqueda de este símbolo tridente, se pudo comprobar que el mismo no aparece representado, siendo la primera vez que hace su aparición en un monumento de esta área. Por lo tanto, este símbolo de poder sujetado por la mano del personaje principal, más otros elementos representados en este trono, estarían indicando que la escena representada hace alusión a un gobernante o algún señor de alta jerarquía dentro de la sociedad elitista del Formativo Medio o Tardío.

ESTELA 67, EL DECAPITADO

Este monumento representa, en general, la decapitación de un prisionero por un señor principal o quizá un gobernante, pues en la banda sobre la cual se plasma la escena, aparece un glifo ajau foliado enmarcado; en la cara posterior pudo haber estado representado un autosacrificio sobre una banda que tiene como elemento principal el símbolo U.

Se iniciará con una descripción e interpretación de las bandas inferiores de ambas caras de la estela, iniciando por la posterior: La mutilación que sufrió la escultura mayor en el Formativo Medio, Formativo Tardío o aún más tarde, no alcanzó a destruir las bandas. Esta presenta una moldura doble paralela que delimita hacia los extremos superior e inferior los elementos contenidos. Dentro de la banda se observan tres símbolos “U”, uno al centro en posición normal, y dos hacia los laterales en posición invertida. El elemento central está delimitado por barras verticales paralelas, mientras que los otros dos, a los lados, por barras diagonales paralelas inclinadas hacia fuera. Este tipo de representación del símbolo U se encuentra plasmado en varias estelas de Izapa, así como en la Estela 1 de El Jobo, Guatemala (Miles 1965:260). La banda posterior de la estela difiere de la tallada en la cara anterior, pues en esta última la banda inferior está representada con el diseño del petate entrelazado referido como Pop, asociado a Poder, a Gobernabilidad. Esta banda contiene una forma de representación del glifo Ahau o un protoglifo. Esta forma encerrada aparece ahora por primera vez en la producción escultórica de Kaminaljuyu, no se haya presente ni en Tak´alik Ab´aj, ni en Izapa; aunque si se encuentra en otro tipo de representación, no encerrado, en la Estela 11 de Kaminaljuyu, en el Altar 60 de Izapa y en la Estela 3 de Tak´alik Ab´aj. Este símbolo, posiblemente Ahau entronizado o Ahau foliado entronizado, podría estar indicando que el personaje parado de la Estela 67 es posiblemente un gobernante o un señor de alta jerarquía de la elite.

Con relación al personaje decapitado, por su posición y ataduras en las muñecas, se deduce obviamente que su condición es de prisionero. Este exhibe un cinturón o faja ricamente decorado con cordeles anudados y elementos posiblemente de jade con formas de orejeras, al igual que se observan en la faja de la mujer de la Estela 10 de Kaminaljuyu. De este cinturón cuelga una faldilla a manera de taparrabo hacia delante cayendo entre los muslos; el prisionero muestra tobilleras de cuentas de jade. La acción de la decapitación obligó a que el escultor tallara una espalda encorvada tal como se aprecia en la estela. Sobre el hombro derecho se observa la hoja del cuchillo anudada a un mango, el cual debió de ser muy vistoso, la posición del arma decapitadora sugiere que el personaje parado tiene sujeta el arma con la mano derecha, mientras que la mano izquierda está sujetando la cabeza sangrante. Esta deducción se basa por la representación de las emanaciones de sangre que caen por atrás de la pierna izquierda en forma de largas plumas de quetzal, escena similar puede apreciarse en la Estela 21 de Izapa (Kaplan 1995).

Continuando con la descripción de la estela, el personaje parado está calzado con sandalias de amarre, la del pie derecho remata en un amarre anudado a la altura del tobillo, la del izquierdo sube la cinta de la sandalia y se enrolla en la pierna anudándose por debajo de la rodilla. Este estilo de amarre presente únicamente en una pierna no es común, pues cuando aparece el enrollado de la sandalia en la pierna, lo presenta en ambas, tal como se aprecia en la Estela 15 de Kaminaljuyu (Parsons 1986: figura 158) y la Estela 12 de Tak´alik Ab´aj  (Orrego 1990:62). Prosiguiendo con la descripción del personaje principal de este monumento, se aprecia una faldilla o delantal angosto muy decorado el cual cuelga hasta media pierna, al igual que el personaje caminante del Trono 68, la faldilla está confeccionada con fajas triples con extremos adornados.

Con relación a la cara posterior de la estela, ésta evidencia rasgos de haber estado esculpida según la huella de lo fuera la representación de un personaje en posición sedente con las piernas flexionadas y las rodillas para arriba, la espalda hacia uno de los laterales del bloque andesítico. Otros rasgos tallados que comunicaban un pasaje histórico fueron totalmente mutilados. Aún así, debido al acto de decapitación expresado en la cara anterior y por la posición de este personaje sedente, es posible que esté indicando un acto de autosacrificio con perforaciones en el pene con la finalidad de obtener sangre como ofrecimiento en un hecho ritual.

CONCLUSIONES

Puede decirse que el hallazgo más importante de las últimas décadas en relación a la escultura mayor de Kaminaljuyu, lo proporcionan estos dos monumentos, la Estela 67 y el Trono 68 asociados al Montículo D-IV-2. Reafirmando al mismo tiempo la importancia de esa sociedad durante el Formativo Medio al Tardío Terminal, expresando una alta jerarquía como un centro religioso y político en el sur de las Tierras Altas, evidenciando rasgos que van y vienen entre Izapa y Tak´alik Ab´aj. La producción escultórica, junto a los códices, viene a expresar el grado de adelanto de una sociedad, pues en ellos se plasma toda su historia y pensamiento. Los monumentos proporcionan valiosa información sobre la organización sociopolítica así como de la ideología y el pensamiento religioso, por eso, es de un gran valor el estudio de la escultura mayor de Kaminaljuyu y, en este caso, el hallazgo de estos dos ejemplares viene a enriquecer la información que se tiene de esta sociedad en ese tiempo y espacio.

Con base en la producción escultórica de Kaminaljuyu, podría decirse que su máximo desarrollo sociopolítico y religioso lo alcanzó en el Formativo, entre las fases Medio al Tardío Terminal y quizás un poco más allá. Ya para el Clásico Temprano dejan de esculpirse monumentos mayores indicando algo, guerras, conquistas, luchas de poder dentro de una misma sociedad, etc. Esto se evidencia en la mutilación que presentan la mayoría de los monumentos hallados en Kaminaljuyu.

Para terminar, se desea dejar claro que este informe es solamente un acercamiento al estudio iconográfico de Kaminaljuyu basado principalmente en estos dos monumentos encontrados recientemente en la zona 7, Quinta Samayoa; el objetivo principal es dar a conocer estos hallazgos con una descripción iconográfica y su relación estilística con otros centros de importancia sociopolítica que se desarrollaron paralelamente junto a Kaminaljuyu.

REFERENCIAS

Kaplan, Jonathan

1995        Once Esculturas de Kaminaljuyu, Informe final presentado al IDAEH. Universidad de Yale.

Miles, Suzanne W.

1965        Sculpture of the Guatemala-Chiapas Highlands and Pacific Slopes and Associated Hieroglyphs. En Handbook of Middle American Indians (editado por R.Wauchope y G. Willey), Vol.2:237-275. University of Texas Press, Austin.

Norman V. Garth

1976        Izapa Sculpture. Part 2: Text. Papers of the New World Archaeological Foundation , Provo.

Orrego Corzo, Miguel

1990        Investigaciones Arqueológicas en Tak´alik Ab´aj. Reporte No.1, Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Parsons, Lee A.

1986        The Origins of Maya Art: Monumental Stone Sculpture of Kaminaljuyu, Guatemala, and the Southern Pacific Coast. Studies in Pre-Columbian Art and  Archaeology 28, Dumbarton Oaks, Washington, D.C.

 

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