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41 Los Juegos de Pelota en Tenam Puente, Chiapas – Gabriel Laló Jacinto – Simposio 14, Año 2000

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Laló Jacinto, Gabriel

2001     Los Juegos de Pelota en Tenam Puente, Chiapas. En XIV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2000 (editado por J.P. Laporte, A.C. Suasnávar y B. Arroyo), pp.553-563. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

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LOS JUEGOS DE PELOTA EN TENAM PUENTE, CHIAPAS

Gabriel Laló Jacinto

El texto que se presenta ahora forma parte de una investigación mayor que aborda el estudio sobre el Espacio Sagrado de Tenam Puente durante el Clásico Tardío y Postclásico Temprano. Las exploraciones emprendidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia a finales de 1992, y después de haberse realizado cuatro temporadas de campo, permitieron ahondar con mayor detalle sobre los juegos de pelota, realizándose la última intervención durante 1997. En este escrito no se agota la temática referente a este tipo de construcciones, tampoco entra en detalle con respecto al desarrollo arquitectónico ni de su sistema constructivo, aunque se describen a grandes rasgos. Lo que se pretende es identificar el carácter ritual y simbólico de los juegos de pelota con relación a la Acrópolis del sitio, además de una breve comparación con algunos otros sitios ya reportados.

Tenam Puente constituye uno de los centros más importantes dentro del valle de Comitán, que por su ubicación topográfica estratégica, en los lomeríos que dividen a los Altos Orientales con la Depresión Central, le permitió participar en las rutas comerciales establecidas en dichas áreas. Otro de los rasgos por lo cual se le da tal trascendencia y sede de una importante entidad política, es por la presencia de tres juegos de pelota, por lo que se coloca como el único sitio hasta ahora reportado con el mayor número de canchas en su Acrópolis dentro de los Altos Orientales.

La Acrópolis (Figura 1) del sitio se conformó por cuatro diferentes desniveles donde se ubican plazas abiertas o cerradas, edificaciones alrededor o a un costado de patios y plazuelas. La orientación predominante de la Acrópolis es con vista hacia el poniente dando la parte posterior y más alta hacia el valle de Comitán (Laló y Aguilar 1994).

LOS JUEGOS DE PELOTA

El Juego de Pelota 1 constituye el mayor de los tres, se localiza al frente de la primera gran plataforma y en la esquina de una gran plaza abierta; casi frente al único acceso que nos conduce a los siguientes niveles de la Acrópolis. Tiene una extensión de 50 m por 29 m promedio en los cabezales y una orientación general de 28° desviados hacia el este con relación al norte, por lo que presenta un aspecto perpendicular al resto de los edificios.

Su planta es del tipo doble “T” y hundido, se forma por una cancha central con banquetas bajas en los costados y posteriormente por estructuras laterales que rematan en una cornisa. Los cabezales poseen escalinatas que descienden desde el nivel de plaza, el cabezal sur se observa ligeramente mayor que el del norte. Hacia el sur y al mismo nivel que la plaza se construyó la estructura anexa con escalinatas que descienden hacia el interior de la cancha, esta estructura tiene la particularidad de no presentar una simetría en cuanto a su eje con la cancha central (Figura 2).

En el cabezal norte y tirado al frente del primer peldaño se encuentra un bloque semi rectangular y toscamente tallado que da la impresión de ser una estela lisa, se desconoce si la ubicación debió ser al interior del cabezal o localizado en la parte superior de las escalinatas. Otro bloque similar a éste se encuentra sobre la plaza en dirección al oeste del juego.

Este fue el primer juego de pelota explorado en el sitio y anterior a las exploraciones fue utilizado como campo de cultivo no solamente al interior sino incluso también sobre las estructuras laterales, aunque en términos generales su grado de conservación fue bueno. Debido a las labores agrícolas es posible que los marcadores circulares hayan sido removidos de la cancha central ya que durante las primeras intervenciones se registró un fragmento circular sobre una de las banquetas.

Detrás de la estructura anexa existen algunos muretes adosados con huellas de pisos de lajas y separados por una especie de ducto, es probable que por su ubicación pudiera tratarse de los cimientos de un baño de vapor.

Su sistema constructivo del juego de pelota fue basándose en piedras semi careadas y sillares, siendo los primeros utilizados en las estructuras laterales y en las primeras etapas de la estructura anexa, en las estructuras laterales se observa incluso la reutilización de piedra tallada. Los sillares se emplearon en las escalinatas, así como en los pequeños adosamientos a un costado de las estructuras laterales y predominan en la estructura anexa.

Los Juegos de Pelota 2 y 3 se ubican en los extremos sureste y en los últimos niveles superiores de la Acrópolis, para llegar a ellos es necesario atravesar la segunda gran plaza dentro del primer nivel y ascender por una escalinata que restringe y hace selectivo el acceso hacia las siguientes plataformas.

El plano del Juego de Pelota 2 fue publicado por primera ocasión por Taladoire (1981: plano 46a), y modificado ligeramente con las recientes exploraciones. Es de doble “T”, cerrado y ligeramente hundido con una orientación de 50° desviados al oeste con relación al norte. La extensión es de 40 m de largo por 25 a 27 m en sus cabezales. Presenta una amplia cancha central y a un costado se levantan los muros que conforman a las estructuras laterales, es decir, no presentan banquetas como suponía Taladoire y ambas estructuras laterales rematan con una cornisa muy baja (Figura 3).

En el extremo sureste se ubica una estructura anexa que tampoco conserva un eje simétrico con relación a la cancha, mientras que el extremo opuesto en la parte superior donde remata el cabezal se construyó dos bajas plataformas, una de ellas presentó una serie de adosamientos al interior y gran cantidad de pequeñas lajas en la superficie, mientras que el piso estuvo estucado y con huellas de canaletas aunque muy deterioradas.

En lo que respecta a los marcadores circulares disponemos de pocos datos, aunque uno de ellos fue recuperado en la esquina sur del cabezal sureste, es factible que pudieran haber estado ubicados sobre los extremos de la cancha central.

Ubicado en forma paralela y contigua al anterior se construyó en el siguiente nivel el Juego de Pelota 3, cuya forma en planta es igualmente en doble “T”, cerrado y hundido. Tiene 33 m de largo y entre 18 y 20 m de ancho en los cabezales, la orientación predominante es de 60° hacia el oeste del norte. Se constituye con una angosta cancha central, banquetas y estructuras laterales (Figura 4). A diferencia de los dos anteriores este carece de estructura lateral anexa, aunque en la parte superior del cabezal este se ubica una pequeña plataforma de baja altura. En esta misma esquina se aprecia que el cabezal fue modificado por la construcción de un murete que cerró al cabezal en esta sección, además de presentar dos ductos pequeños para drenaje en este mismo lado. Con la construcción de este murete se destruyó la esquina de la escalinata quedando ocultos los primeros peldaños, una modificación mas se observó en este mismo sector al agregar muretes construidos con lajas formando pequeños cuartos con un piso estucado.

Dos marcadores circulares se registraron in situ en los extremos de la cancha y colocados sobre la superficie del mismo, de la misma forma que en el juego anterior son lisos y de proporciones menores con un diámetro promedio de 45 cm.

En el cabezal oeste y frente a las escalinatas se encuentra tirado un bloque rectangular sin relieve que guarda estrecha semejanza con el descrito con anterioridad en el Juego de Pelota 1. Bloques similares han sido reportados en la región identificados como estelas lisas, como ejemplo se encuentra el Cerro de Guoc y otros más en el valle de Las Margaritas. Un estudio sobre la distribución en la región y en otras partes de Chiapas fue analizado por Carlos Navarrete (1991).

Este último juego representa gran relevancia por la ubicación al sur de la Plaza B, espacio de gran importancia dentro de la Acrópolis, además de las esculturas asociadas tanto a la plaza como al juego mismo.

ESCULTURAS ASOCIADAS A LOS JUEGOS DE PELOTA

La presencia de esculturas se encuentran asociadas aparentemente a los Juegos de Pelota 2 y 3, así como en la Plaza B. Uno de los primeros reportes que se tienen acerca de las esculturas fueron los de Taladoire (1981:215) quien describe esculturas de cautivos arrodillados y con las manos amarradas a la espalda. Aunque Lowe, durante breve visita a Tenam Puente en 1959, reporta que conocieron los marcadores del Juego de Pelota, sin especificar a cual de los dos estuvieron asociados. Muchos años después Navarrete (1984:61), quien había acompañado a Lowe en 1959, menciona que conocieron tirados a media cancha los marcadores “…Consistentes en dos esculturas de prisioneros – en posición muy forzada – inclinados hacia atrás con los brazos amarrados hacia atrás con los brazos amarrados a la espalda, cosa que contacta con Tonina y su frecuencia de cautivos”.

Sin embargo durante la temporada de campo de 1993 se pudieron recuperar en el Juego de Pelota 3, únicamente los fragmentos dispersos de la parte inferior de una escultura sobre la cancha central (Laló y Aguilar 1994:161 y figura 10), otro más también en las mismas condiciones de conservación se registró en una zona muy alejada de los juegos detrás del Edificio 7. Un tercer monumento muy fragmentado pero con mayores partes, se registró durante la exploración al pie del talud de la estructura lateral norte.

Por otra parte en las intervenciones llevadas a cabo en la Plaza B se realizó un pozo de sondeo frente a la escalinata del Edificio 17. Se exploró una cista rectangular orientada noreste-suroeste, con paredes y techo de lajas, que fue aprovechada para introducir a una escultura con la representación de un cautivo. Posteriormente se tapó de nuevamente pero en esta ocasión con sillares (Laló y Alor 1998:715), la posición de la escultura fue sobre el piso de la cista y de frente al Edificio 17, mientras que en el extremo opuesto y sobre el techo de lajas, se colocó una piedra circular semejante en cuanto a tamaño y forma a los marcadores del Juego de Pelota 3.

El personaje se encuentra arrodillado con el torso inclinado ligeramente hacia el frente, los brazos sobre la espalda con las manos amarradas y decapitado. El labrado de las cuerdas se aprecia perfectamente en los brazos, las muñecas y alrededor del cuello, mientras que en la sección frontal de la braga se tallaron una serie de cartuchos de glifos muy erosionados imposibles de identificar. Atrás de la escultura, a la altura del glúteo se encuentra una corta espiga de forma rectangular.

En otro contexto, aunque en la misma área y también procedente de un pozo de sondeo ubicado en la parte superior del Edificio 17, fue recuperado en el relleno un fragmento de brazo que corresponde a una escultura de cautivo ya que es posible observar sobre dicho miembro el tallado de la cuerda.

Otros fragmentos de esculturas de cautivos, aunque fuera de contexto, se encuentran en posesión de personas particulares en el ejido Francisco Sarabia. El cuarto monumento es el segundo mejor preservado y presenta la misma posición que el anterior, no así los glifos que se encuentran ilegibles además de estar rotos, otra de las características es que conservó parte de la espiga en la parte posterior. Del quinto monumento se cuenta únicamente con la sección longitudinal, el sexto corresponde a una sección del torso y la cabeza completa de lo que se supone es otro monumento. En los brazos se observa el tallado de las cuerdas y en la cabeza los cabellos peinados hacia atrás hasta alcanzar la altura de la espalda. Los ejidatarios comentaron que las recuperaron en sus terrenos de cultivo localizados anteriormente cerca del Juego de Pelota 2, por lo que persiste la duda si son estos marcadores corresponden a los reportados tanto por Taladoire como por Navarrete.

CRONOLOGÍA

Los tres juegos de pelota corresponden al tipo VII de la clasificación establecida por Taladoire (1981), doble “T” y hundidos, aunque el segundo difiere ligeramente por la ausencia de banquetas en las estructuras laterales.

Si bien la forma que presentan en planta no muestra claramente cabezales desiguales como el de Chinkultic, sí se observa cierta desproporción en los mismos. Estos tipos de juegos han sido fechados dentro del Clásico Tardío y canchas similares han sido reportadas en la región cercana como el de Yerbabuena (Bryant 1988:63), Cerro de la Lanza (Lee y Blake s.f., citado por Agrinier 1991:191), Cerro Najlem (Álvarez 1993:100 y lám.b), otro más recientemente reportado en el ejido Ojo de Agua del municipio de La Independencia (Laló 1999), con características constructivas similares (Figura 5). No obstante, parecen corresponder al periodo Epiclásico (900–1000 DC), momento de transición y convivencia de las cerámicas Anaranjadas Finas de la Costa del Golfo y las Plomizas. En los rellenos constructivos en el Juego de Pelota 1 y 3, se recuperaron varios fragmentos de cerámica Plomiza. Un entierro explorado en los cuartos adosados en la sección suroeste del Juego de Pelota 3 presentó como ofrenda a los pies de individuo un vaso del tipo Plomizo, por lo que asignamos esta periodificación a dichas construcciones.

COMENTARIOS FINALES

Evidentemente Tenam Puente constituye una entidad política de suma importancia dentro del valle de Comitán durante el Clásico Tardío y el Epiclásico, la construcción de los juegos de pelota y sus esculturas asociadas a ellos lo ubican como el único sitio con estas características dentro de la región de los Altos Orientales, solamente comparable, aunque en menor proporción, con Tonina. Aunque los juegos de pelota reportados en el ámbito regional obedecen a sus condiciones topográficas de la ubicación particular en cada uno de ellos, estos deberán ser tomados en cuanto a su probable función dentro de los sitios. Sólo se menciona a manera de ejemplo de esta diversidad el localizado en el Cerro de la Lanza, donde la cancha se construyó en un nivel más bajo y separado del conjunto principal del edificio, incluso una probable calzada parte muy cerca del cabezal sur y nos conduce a una montaña natural aparentemente sin construcciones.

En el caso del Cerro del Antiguo, la cancha se ubica precisamente en una zona intermedia que divide en dos secciones a grupos diferentes, aunque por su localización no debe menospreciarse las condiciones topográficas. En Chinkultic la ubicación es totalmente diferente aunque al pie de un conjunto principal de construcciones y contrasta notablemente en esta sección del sitio la gran cantidad de estelas asociadas a ellas (Navarrete 1984).

En Tenam Puente se ha identificado un eje simbólico que cruza el espacio sagrado desde el nivel más alto hasta llegar a la entrada principal de la Acrópolis, dicho eje se forma por el Edificio 17 en el oriente de la Plaza B, atravesando el Edificio 21 y 20, para llegar hasta el Edificio 37 y donde se alinea con el acceso principal para descender finalmente con dirección del Juego de Pelota 1. Este eje se encuentra relacionado con el paso del sol durante el transcurso del día y que al llegar al poniente pareciera descender a través del Juego de Pelota a la región del inframundo. Por estar localizado en una plaza abierta su acceso no debió ser tan restringido como los otros dos restantes.

Por lo que respecta a las Canchas 2 y 3, la interpretación que se da es diferente; en primera instancia está definida por las barreras arquitectónicas que impiden un acceso generalizado a dichas canchas, a esto hay que agregar la asociación de esculturas de personajes cautivos. Un modelo propuesto por Taladoire y Colsenet (1991:174), es que estos juegos debieron ser utilizados como sustituto y símbolo de la guerra para dirimir conflictos entre las ciudades Mayas, entre los mismos Mayas o sus vecinos. Dichos autores encuentran la factibilidad de aplicación en Tonina y Tenam Puente.

El Juego de Pelota 3 sin duda reviste gran importancia no solo por su ubicación al interior de la Acrópolis sino también por la presencia de esculturas de cautivos, en este caso debió de funcionar para el juego ritual llevado a cabo en una escala regional, donde los personajes decapitados fueron personajes importantes del área vecina, desafortunadamente los glifos no se han analizado y tal vez por las condiciones de conservación no se pueda conocer el nombre de los personajes. Llama la atención un adosamiento en la parte superior del cabezal norte, donde se construyó una escalinata ritual, que no conduce a algún sitio específico donde más bien la estancia de un personaje distinguido le permitió observar la ceremonia desde un lugar privilegiado. Bajo estas circunstancias, la Plaza B adquiere gran relevancia, ya que este espacio debió de servir como marco para realizar algún ritual al finalizar la ceremonia de dicho juego. El mismo espacio funcionó a la clase dirigente para legitimar su poder y prestigio sobre los sitios vecinos.

No se tiene la certeza que del Juego de Pelota 2 procedan esculturas de cautivos, no obstante permite suponer que éste más bien desempeñó un papel diferente al anterior. Si efectivamente los adosamientos sobre el cabezal oeste pertenezcan a baños de vapor, el uso debió ser distinto predominando el carácter sagrado.

Por otra parte, no se poseen evidencias de que los juegos estén asociados a linajes específicos como han sido identificados en otros sitios como Tenam Rosario (Agrinier 1993), y el ejemplo más claro en la región de Quiché (Carmack 1981; Fox 1987), o los intensos recorridos practicados por Montmollin (1997), que denotan un alto grado de descentralización política. Sin embargo, se puede considerar que en Tenam Puente al menos un linaje debió tener su sede en este sitio.

Una estela rota y dispersa en dos secciones diferentes de la Acrópolis muestra una temática relacionada a la guerra, en la escena se aprecia como el personaje principal sostiene de los cabellos a un prisionero con la mano derecha y en la izquierda porta una lanza. En un fragmento de cerámica aún se puede identificar a varios personajes de pie y uno detrás del otro, que portan lanzas y sujetan aparentemente también a un prisionero. Estos datos disponibles sugieren una actividad de conflicto en la región que deberá profundizarse para tratar de entender si la ubicación de Tenam Puente puede considerarse como zona limítrofe de un gran territorio, donde conflictos étnicos o territoriales debieron sucintarse o si esta situación tiende al establecimiento de linajes diferentes entre Tenam Puente y Chinkultic.

REFERENCIAS

Agrinier, Pierre

1991        The Ballcourts of Southern Chiapas, Mexico. En The Mesoamerican Ballgame (editado por Vernon L. Scarborough y David R. Wilcox), pp.175-194. University of Arizona Press.

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1993        La ocupación prehispánica del Cerro Najlem. En Antropología, Historia e Imaginativa. Homenaje a Eduardo Martínez Espinosa (editado por Carlos Alvarez y Carlos Navarrete), pp.95-125. Serie Antropología. CEFIDIC-Gobierno del Estado  de Chiapas.

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Laló, Jacinto G. y Omar Alor J.

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1959        Archaeological Explorations of the Upper Grijalva River, Chiapas, México. Papers of the New World Archaeological Foundation, 2. Orinda, California.

Montmollin, Oliver de

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Navarrete, Carlos

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Taladoire, Eric

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1991        Bois Ton sang, Beaumanoir: The political and Conflictual Aspects of the Ballgame in the Northern Chiapas Area. En The Mesoamerica Ballgame (editado por Vernon L. Scarborough y David R. Wilcox), pp.161-174. University of Arizona Press.

Figura 1 Croquis de la Acrópolis del sitio

Figura 2 Planta del Juego de Pelota 1

Figura 3 Planta del Juego de Pelota 2

Figura 4 Planta del Juego de Pelota 3

Figura 5 Sitio Cerro del Antiguo

 

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