Asociación Tikal

69 Una comunidad rural en los alrededores de Copan: Un desarrollo precoz – Marcello A. Canuto y William J. McFarlane – Simposio 13, Año 1999

 

Canuto, Marcello A. y William J. McFarlane

2000        Una comunidad rural en los alrededores de Copan: Un desarrollo precoz. En XIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1999 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo, B. Arroyo y A.C. de Suasnávar), pp.936-953. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

69

UNA COMUNIDAD RURAL EN LOS ALREDEDORES DE COPAN: UN DESARROLLO PRECOZ

Marcello A. Canuto

William J. McFarlane

La investigación arqueológica en el valle de Copan ha enfocado en los hechos y acontecimientos de la clase élite, intentando a través de metodologías modernas de entender el desarrollo de la organización política Maya (Fash 1988; Fash y Sharer 1991). Como resultados, estas investigaciones han proporcionado datos claves, textos nuevos y una detallada secuencia arquitectónica de la Acrópolis que abarca el primer siglo de poder dinástico en Copan (Sharer et al. 1992, 1999). Ahora se puede apreciar como la dinastía copaneca desarrolló y desplegó una potencia y notable influencia desde sus inicios en el siglo V DC.

En cuanto al asentamiento rural, se ha teorizado que la gran mayoría de sitios en las zonas rurales de Copan fueron establecidos después del colapso del centro político (Freter 1988, 1994; Webster y Freter 1990a, 1990b) – entre el fin del Clásico Tardío y el Postclásico (850-1200 DC). La evidencia arqueológica que sustenta esta interpretación consiste en: 1) la preponderancia de residencias simples y humildes en estas zonas lejanas del centro; 2) la recuperación de cerámica típicamente tardía en excavaciones de sondeo, y 3) fechas basadas en un método cronométrico cuestionable – la hidratación de obsidiana – que consistentemente caen entre los siglos IX y XII DC (para el debate ocasionado por este sistema de fechamiento, cf. Anovitz et al. s.f.; Braswell 1992; Freter 1992; 1993; Webster y Freter 1990a; 1990b; Webster, Freter y Rue 1993). En base a estos datos, se propuso (Freter 1988, 1994; Sanders 1989; Webster 1985; Webster, Sanders y van Rossum 1992) que en la última fase del Clásico Tardío, existía una carencia de tierras cultivables adentro o cerca del valle de Copan, y que sus poblaciones marginales se alejaron en búsqueda de tierras fértiles reorganizándose en comunidades rurales lejos de Copan.

Hace cuatro años se empezó un proyecto bajo la dirección de Robert Sharer de la Universidad de Pennsylvania, y de William Fash de la Universidad de Harvard, con la meta de detallar el papel que estas comunidades rurales jugaron durante el desarrollo de Copan. Se decidió enfocar la investigación en las áreas donde estaban ubicados los sitios rurales más grandes (Figuras 1 y 2). De esta manera, se pudo no sólo correlacionar el desarrollo de comunidades rurales con Copan, sino también investigar las relaciones de integración dentro la comunidad misma. Empezando con el sitio de Los Achiotes (Figura 2: Zona Rural II), los primeros resultados completamente contradijeron la teoría de un desarrollo tardío para las zonas rurales (Canuto 1997, s.f.). En vez, se acumularon datos que sustentaban una teoría alterna: el desarrollo de las zonas rurales fue llevado a cabo antes del apogeo dinástico copaneco, empezando en el Preclásico Tardío, y que los sitios rurales estaban relacionados al desarrollo (y no al declive) de Copan dinástico. Este trabajo se enfocará en el desarrollo y papel de la comunidad rural de Los Achiotes en el contexto Preclásico.

LA COMUNIDAD RURAL DE LOS ACHIOTES

El sitio central de Los Achiotes está ubicado 30 m arriba del río Otuta, colocado sobre un abanico aluvial que da una vista completa del valle alrededor (Figura 3). Debido a suelos fértiles y profundos, este pequeño valle ha sido cultivado intensivamente hasta hace poco. Aproximadamente 20 m arriba del nivel de las vegas, el sitio central está rodeado por una serie de pozos o manantiales que hasta recientemente eran las fuentes de agua utilizadas por los habitantes locales. Se puede ver que la ubicación de este sitio en un valle tan cerrado da la impresión de un sistema de asentamiento encajado cuyos límites estaban definidos y circunscritos precisamente.

LAS OCUPACIONES DEL SITIO

Los resultados preliminares de esta investigación no cuadran con la cronología de un desarrollo tardío para el asentamiento rural. La información cronológica de este sitio proveniente de la cerámica indica que el sitio y la mayoría del asentamiento envolvente se plantó en este valle durante las fases Chabij y Bijac (Figura 4; Viel 1993) – o sea, desde el Formativo Tardío (400 AC), hasta los inicios del Protoclásico (200 DC). Esta comunidad fue abandonada antes de la fundación dinástica copaneca.

Además, se ha encontrado un asentamiento pequeño del periodo Clásico en esta zona (Figura 5), probablemente abarcando de los siglos VI a VIII DC. Esta pequeña comunidad Clásica no compartió muchos rasgos con la del Preclásico. En cuestiones de asentamiento, organización espacial, estilo arquitectónico, y tecnología lítica, se notan unas diferencias enormes que sugieren una discontinuidad entre las dos ocupaciones.

Finalmente, se ha precisado una tercera ocupación en este valle – una más esparcida y mucho más reducida del Postclásico Temprano (Figura 6). Desafortunadamente, los rasgos culturales de este periodo son muy efímeros, pero se pudo aseverar que en ciertas zonas del sitio hubo una reocupación que dejó rasgos culturales diferentes, no sólo a los del Clásico, sino también del Preclásico.

LOS RASGOS LÍTICOS

El complejo lítico del sitio de Los Achiotes consiste en tres tecnologías distintas: núcleos para lascas, reducción bipolar y navajas prismáticas. La primera consiste en la reducción de nódulos de obsidiana para crear un núcleo del cual se podrían sacar lascas útiles. Las lascas provenientes de estos núcleos podrían ellas mismas servir de herramientas oportunas, o también sufrir más modificaciones para formar herramientas formales como raspadores o tajadores. La segunda tecnología mencionada – la percusión bipolar – se aplicaba a núcleos, lascas, o también navajas gastadas, o sea, pedazos que ya no rendían más uso en su forma original. La tercera tecnología – de navajas prismáticas – representa un cierto nivel de especialización económica.

En Los Achiotes hay dos tipos de materiales líticos utilizados: pedernal y obsidiana. En cuanto al pedernal, se sabe que hay fuentes naturales ubicadas en la misma zona del sitio central, haciéndolo completa y libremente accesible a todos los miembros de la comunidad. El pedernal compone una tercera parte de la lítica del sitio y consiste mayormente de lascas producidas oportunamente. Entonces, la obtención de pedernal fue un rasgo probablemente llevado a cabo al nivel familiar, sin necesidad de una organización más compleja. Será el análisis de la obsidiana que ayudará a entender la función y papel de la comunidad.

LA TECNOLOGÍA DE LA OBSIDIANA

La tecnología de la obsidiana de Los Achiotes del Preclásico se caracterizó por un nivel de especialización muy bajo. Se nota una predominancia de la tecnología de núcleos preparados para lascas (Tabla 1); y, se encuentran rasgos de reducción bipolar local y de pocas navajas prismáticas. Además, todas las navajas fueron importadas porque no hay evidencia de producción local. Sin embargo, la presencia de navajas prismáticas – aún cuando sean raras – indica que esta comunidad participaba en dos sistemas de intercambio: uno de materia prima y otro de productos acabados.

La lítica del periodo Clásico domina de la tecnología de núcleos para lascas. Se nota también un aumento en el despliegue de la tecnología de reducción bipolar – un indicio de un uso más completo y eficaz del material accesible. Además, se ve un aumento en la presencia de navajas prismáticas -otro rasgo de un elevado acceso a ese producto acabado. Sin embargo, no hay mucha evidencia de una producción local de navajas, un hecho que contradice la teoría de poblaciones rurales completamente autónomas de los centros políticos como Copan. Además, aunque se hayan hallado pocos, raspadores se han encontrado solamente en contextos del Clásico.

En el Postclásico la lítica sigue siendo dominada por la tecnología de núcleo para lascas, mientras que la reducción bipolar casi no se encuentra. Curiosamente, la tecnología de navajas prismáticas ahora representa 40% del conjunto lítico. Este porcentaje es el más alto de toda la historia del valle.

MARCADORES LÍTICOS ESPECÍFICOS

Para entender mejor las implicaciones específicas de la lítica exhibida en la ocupación Preclásica de Los Achiotes, se escogieron tres características de la tecnología lítica que directamente informan sobre de ciertas operaciones y papeles jugados por la comunidad de Los Achiotes (Tabla 2).

NAVAJAS PRISMÁTICAS

El primer indicador se refiere a la presencia de navajas prismáticas en el conjunto lítico. La producción de navajas prismáticas empezó en Copan sólo en el siglo III DC, aunque en otras zonas cercanas, como en Chalchuapa, El Salvador, se producían navajas prismáticas desde siglos antes (Aoyama 1996; Sharer 1978). Dada la ausencia de centros de producción cercanos, las navajas prismáticas en la comunidad Preclásica de Los Achiotes debían de ser importadas desde lejos, un hecho claramente indicativo de una organización extra-residencial que fue mantenida y dirigida por un ente social más grande, o sea, la comunidad.

Aparte de la evidencia regional, las navajas prismáticas nos informan también de ciertos atributos internos de la comunidad Preclásica. En estos contextos, hay distinciones en la distribución de las navajas entre el sitio central (S-27) y los sitios que lo rodean. En los basureros del sitio central, las navajas prismáticas son casi 60% más abundantes que en los basureros de los sitios alrededor, y del sitio central salió más del 75% de todas las navajas del área. Al mismo tiempo, las navajas prismáticas de S-27 son casi 125% más grandes que las encontradas en los sitios periféricos. Finalmente, adentro del grupo principal, las excavaciones de la única estructura del sitio construida de piedras cortadas, hallaron el porcentaje más alto de navajas en todo el sitio. El hecho de que esta estructura sea la única construida de piedra indica que posiblemente jugó un papel especial o ceremonial.

El hecho que este asentamiento Preclásico perteneciera a una red de intercambio de productos acabados y que demostrara evidencia de desigualdades sociales entre sus habitantes indican que la organización social era compleja. El asentamiento de Los Achiotes no formaba una comunidad igualitaria sólo de agricultores, sino una comunidad heterogénea empezando a demostrar distinciones en las actividades y status de sus habitantes.

CORTEZA Y MATERIA PRIMA

El segundo indicador involucra el proceso de reducción de materia prima. El volumen de corteza hallada en el conjunto lítico de un sitio puede reflejar la distancia de ese sitio a la fuente de la red de intercambio. El hecho de que en el Preclásico Los Achiotes muestre un bajo porcentaje de corteza, sugiere que el sitio participaba en una red de intercambio extensa de la cual recibía muchos objetos acabados. Al nivel de la comunidad, no se encuentra un desarrollo socio-económico suficiente para sostener una especialización económica que resultaría en la producción local de herramientas y, como consecuencia, en una cantidad elevada de corteza en las piezas.

En cuanto a la periferia y el centro, diferencias también se notan en el acceso de obsidiana como materia prima. El conjunto lítico de los sitios periféricos contiene casi 50% más pedernal que obsidiana, mientras que en S-27, la obsidiana y pedernal son iguales. Estos números indican que los sitios adyacentes se apoyaban más en el pedernal (un recurso disponible localmente) que el sitio central.

LA FUENTE DE EL CHAYAL

El tercer indicador consiste en fuentes distintas de obsidiana hallada en los sitios. Un análisis de la presencia y composición de las varias fuentes representadas en Los Achiotes ilustra otras sorprendentes características de la comunidad Preclásica.

La fuente más común en Los Achiotes durante el Preclásico es Ixtepeque. Esta obsidiana, en forma de materia prima, venía de cerca de Asunción Mita entrando al valle de Copan desde el oeste. Sin embargo, las navajas de Ixtepeque tenían que venir de un sitio productor durante este periodo – posiblemente Chalchuapa. Desafortunadamente, no se podrá averiguar si las navajas de Ixtepeque llegaron a Los Achiotes directamente, o a través de Copan. También, se sabe (Aoyama 1991) que la obsidiana de Ixtepeque se halla en el sitio de Florida ubicado 50 km al este de Copan en los valles de La Venta y La Florida. Se ha postulado que estas zonas orientales durante el Preclásico estaban vinculadas a Copan (Nakamura 1997).

Obsidiana de la lejana fuente de El Chayal se encuentra en Copan en cantidades minúsculas, menos del 1% del total (Aoyama 1996). Esta obsidiana probablemente salía de Kaminaljuyu hacia el este rumbo al valle del Motagua, y entraba Copan desde el norte. Además, se ha reportado (Joyce, comunicación personal, 1999) que en el sitio de Puerto Escondido en la costa norteña de Honduras, se encuentra una alta cantidad de artefactos de El Chayal durante el Preclásico, mientras que en el sitio de Florida se encuentra una cantidad minúscula (Aoyama 1996). En la comunidad Preclásica de Los Achiotes, el porcentaje de esta obsidiana de El Chayal llega hasta 10% – 10 veces más que en Copan y Florida, igual a los niveles encontrados en Puerto Escondido.

Curiosamente, el sitio de Los Achiotes queda aproximadamente equidistante de Copan y del gran centro El Paraíso (Figura 7). Conocido por su importancia en la red de intercambio entre Copan y Quirigua durante el Clásico, El Paraíso no ha sido investigado detalladamente. Breves descripciones (Morley 1920; Sapper 1898; Yde 1938) y unos pozos de sondeo (Long 1979) han determinado que existen construcciones del Preclásico que precedían el desarrollo dinástico de Copan y Quirigua. Posiblemente en el Preclásico, Los Achiotes y El Paraíso representaban paradas en una ruta de intercambio entre Kaminaljuyu, el valle del Motagua y la costa norteña. La presencia elevada de obsidiana de El Chayal en Los Achiotes apoya esta posibilidad.

En cuanto a la composición, el conjunto de El Chayal en Los Achiotes varía notablemente del conjunto Ixtepeque. Por ejemplo, las navajas prismáticas representan 41% de todo el conjunto de El Chayal, pero sólo 23% del conjunto de Ixtepeque. Además, en el Preclásico, las navajas de El Chayal son 110% más grandes que las de Ixtepeque (Tabla 3). Desde el punto de vista tecnológico, 13% de todas las navajas prismáticas son de obsidiana de El Chayal, mientras que sólo 6% de los otros tipos de herramientas. Estas cifras indican que: 1) la obsidiana de El Chayal servía mayormente para proveer a la comunidad Preclásica de Los Achiotes con navajas prismáticas; 2) la obsidiana de El Chayal no fue importada como materia prima, y 3) las navajas de El Chayal e Ixtepeque son tan distintas que se puede implicar un significado y papel distinto para las dos.

La importación de navajas sea de El Chayal o Ixtepeque representa el indicio más contundente de una organización supra-residencial en Los Achiotes que dirigía conexiones muy extensivas. Además, la presencia insólita de El Chayal en Los Achiotes ayuda a distinguir esta comunidad Preclásica de Copan y también implica su participación en las varias redes de intercambio durante este periodo. Ya que en Los Achiotes las navajas de El Chayal eran un producto más grande, infrecuente y restringido, se puede concluir que la red de intercambio con Kaminaljuyu consistía de productos acabados y posiblemente prestigiosos.

RESUMEN

Al no ocurrir localmente, la obsidiana se tenía que procurar de afuera, un hecho que seguramente necesitó una voluntad y despliegue común para lograrlo. En el Preclásico, la comunidad de Los Achiotes pertenecía a varios sistemas de intercambio, reflejando una capacidad de mantener varias relaciones económicas al mismo tiempo. De hecho, parece que hubo tres redes de intercambio distintas en las cuales participó Los Achiotes. Dos de estas representan el trueque de productos acabados y son: 1) la de Kaminaljuyu-Quirigua-El Paraíso-Puerto Escondido, basada en la obsidiana de El Chayal, y 2) la de Ixtepeque, incluyendo Asunción Mita-Chalchuapa-Copan-Florida. La tercera parece constituir un intercambio de materia prima a través de Copan.

Además, los resultados preliminares del estudio lítico del Preclásico sugieren que Los Achiotes representa una comunidad autónoma que no exhibía una especialización económica en cuanto a la producción lítica. Sin embargo, la presencia y el acceso diferencial a productos prestigiosos en Los Achiotes, indica que la comunidad Preclásica empezaba a tener estratificación social.

OTROS RASGOS DE LA COMUNIDAD PRECLÁSICA DE LOS ACHIOTES

Las conexiones, carencias y desniveles reflejados en el conjunto lítico Preclásico de Los Achiotes ayudan a precisar la importancia de otros rasgos del sitio: el patrón espacial, estilo arquitectónico y las estructuras especializadas.

PATRÓN ESPACIAL DEL SITIO CENTRAL

La organización espacial de la plaza grande rodeada por estructuras al borde del cerro (Figura 8) representa un estilo de planificación particular y distinto de la norma que se encuentra en las residencias nobles de Copan. El sitio parece estar planificado desde su principio. De hecho, se ha comentado (Vlcek y Fash 1986) que la planificación de Los Achiotes representa una concepción espacial distinta de aquella demostrada por los copanecos Clásicos.

Se ha propuesto (Sedat, comunicación personal 1999) que posiblemente este patrón espacial de Los Achiotes sea reproducido en las primeras fases predinásticas de la Acrópolis de Copan, antes del desarrollo arquitectónico llevado a cabo por Yax K’uk’ Mo’ y sus descendientes, quienes adoptaron por estilos y patrones de las Tierras Bajas Mayas y el Centro de México. Una vez se descubran fases arquitectónicas por debajo de las construcciones correlacionadas con el principio de la dinastía copaneca, se podría teorizar que una fase anterior predinástica podría haber exhibido un patrón diferente de lo que se suele atribuir a los Maya Clásicos. También el patrón de El Paraíso se parece un poco al de Los Achiotes (Figuras 7 y 8).

Además, en el mismo periodo Preclásico (Carballo 1997), se estableció en el valle de Copan un sitio como Los Achiotes (Figura 9), ubicado sobre un cerro cerca de la aldea moderna de Copan Ruinas; este sitio, nombrado Cerro Chino, demuestra un patrón espacial parecido a Los Achiotes. Las estructuras están construidas con el mismo estilo arquitectónico y también se fechan al periodo pre-dinástico. La afinidad de estos dos centros contemporáneos implica unas conexiones culturales que posiblemente resalten a una identidad étnica distinta, la que fue apabullada por la llegada y dominio de la cultura Maya de las Tierras Bajas del siglo V DC en adelante.

ESTILO ARQUITECTÓNICO

Otra característica peculiar de la comunidad Preclásica de Los Achiotes se nota en su estilo arquitectónico. Todas las estructuras del sitio central consisten de plataformas largas y anchas, construidas de barro, que sustentaban superestructuras perecederas, probablemente de bajareque. Posiblemente para detener la erosión causada por las lluvias, estos basamentos y edificios tenían un techo detenido por postes de madera. En el caso de Los Achiotes, se hallaron postes de estos tipos en tres de las más grandes estructuras del sitio.

Este estilo arquitectónico era muy común y estaba difundido durante el Preclásico Tardío y Protoclásico. En los contextos más tempranos en la Acrópolis de Copan, se ha encontrado este mismo estilo de construcción de barro. Algunas de estas estructuras posiblemente correspondan al periodo antes de la llegada de Yax K’uk’ Mo’, o sea, de tiempos pre-dinásticos. Además, en el conjunto original arquitectónico de la Acrópolis, se halló una estructura de barro que exhibía la misma técnica de postes deteniendo un posible techo (Sharer et al. 1995).

Aparte de las similitudes con Copan de este periodo, la arquitectura de barro se encuentra en otros sitios contemporáneos. El sitio “gemelo” de Los Achiotes, Cerro Chino, no sólo se parece en patrón espacial, sino también en formas de arquitectura idénticas (Carballo 1997). En el sitio de Florida, el centro más importante del Preclásico Tardío en los valles La Florida y La Venta al este de Copan (cerca de La Entrada, Honduras), la arquitectura también consiste de tierra compactada en vez de piedras (Yde 1938). Sin embargo, este estilo se ha correlacionado a sitios no-Mayas del centro de Honduras (Nakamura 1997). Por otra parte, conexiones al este, posiblemente con el centro de Kaminaljuyu, exhibía esta misma arquitectura de barro compactado (Kidder, Jennings y Shook 1946).

ARQUITECTURA ESPECIALIZADA

Por último, un rasgo que contundentemente indica un desarrollo independiente y autónomo para la comunidad Preclásica de Los Achiotes, es la construcción de un juego de pelota. Este juego de pelota tenía la forma típica de una I – las estructuras paralelas eran construidas de barro, la cancha era un piso de estuco (uno de los pocos revelados en todo el sitio), y alrededor tenía barreras bajas (Canuto 1997). La colocación de este elemento arquitectónico hacia el sur y debajo del resto del área central, cuadra bien con la supuesta asociación de este tipo de arquitectura con el inframundo. Además, el acceso a esta cancha era un poco restringido por su ubicación sobre la cumbre de una pequeña colina. Alrededor de la cancha se excavaron basureros que consistían de vasijas ceremoniales útiles para servir comida -probablemente utilizadas durante actividades relacionadas a las ceremonias del juego de pelota. Estas actividades, entonces, reflejan una integración de la comunidad y de sus habitantes en base de actividades no domésticas, sino comunales.

En la áreas alrededor de Copan, este es el único ejemplo de un juego de pelota afuera del centro de Copan. Aparte de Los Achiotes, el más cercano se halla en El Paraíso (Lunardi 1948). El hecho de que se haya sugerido que la presencia de un juego de pelota en un sitio refleje la autonomía política del mismo, se podría teorizar que Los Achiotes gozaba de un cierto poder e influencia durante un tiempo cuando Copan no representaba el único centro de influencia del área. Dado que tanto El Paraíso como Los Achiotes fueron establecidos mucho antes el apogeo dinástico de Copan, la existencia de juegos de pelota en estos sitios antes de la hegemonía copaneca en las zonas rurales parece factible.

CONSIDERACIONES

Los rasgos espaciales y arquitectónicos implican conexiones muy antiguas y ajenas, que unían zonas desde Kaminaljuyu hasta La Entrada. Semejanzas de estilos arquitectónicos o de patrones espaciales pueden trasladarse fácilmente a través de un sistema de intercambio extenso como se ha averiguado con el análisis de la obsidiana. Además, en Los Achiotes la presencia de un juego de pelota, actividades comunales y estructuras de función no doméstica, dan la impresión que esta comunidad tenía una función de integración para los habitantes cercanos, y que ella no sólo representaba una agrupación de cuantas familias en un lugar, sino también fomentó y creó una identidad particular que resultó en una actuación al nivel de comunidad sorprendentemente autónoma.

Las conexiones exhibidas por los rasgos no-líticos de la comunidad Preclásica indican que durante el Preclásico, Los Achiotes era una comunidad que: 1) era socio-culturalmente ajena a la gente que eventualmente se desarrolló durante la dinastía Clásica de Copan; 2) formaba parte de un desarrollo socio-económico Preclásico extenso, y 3) gozaba de un cierto nivel de autonomía política durante este periodo.

CONCLUSIONES PRELIMINARES

Para concluir, las conexiones externas y las diferencias internas perteneciente a la comunidad Preclásica de Los Achiotes indican que la comunidad rural jugaba un papel activo y dinámico en la formación y definición de sus participantes. En vez de representar un núcleo de asentamiento resultando de un crecimiento natural de poblaciones a través del tiempo, Los Achiotes no sólo daba lugar a las actividades cotidianas de su población agrícola, pero también fomentaba una identidad local y regional que se desplegaba en sus conexiones económicas, distinciones sociales y desarrollo autónomo.

Las conexiones exhibidas por Copan durante el Preclásico Tardío y el Protoclásico han sido atribuidas a una conexión con grupos Cholanos asentados en Kaminaljuyu (Viel y Hall 1997). Se ha pensado (Viel 1998, 1999) que la decaída de Kaminaljuyu en el Preclásico Tardío ocasionó el despegue de otros sitios cercanos, como Copan. Las conexiones y similitudes que demuestra la comunidad Preclásica de Los Achiotes con las culturas Cholanas de las Tierras Altas apoyarían esta teoría. Posiblemente, se podría amplificarla sugiriendo que se vio una expansión de grupos Cholanos en toda la zona al este de su centro en Kaminaljuyu – formando una red de centros durante el Preclásico y Protoclásico. De hecho, los datos sugieren que en el valle de Copan y sus alrededores, existían múltiples sedes de poblaciones como El Paraíso, Los Achiotes, Cerro Chino, y aún Copan pre-dinástico, que compartían ciertos rasgos culturales, participaban en un sistema de intercambio común, y formaban una organización política autónoma. Sin embargo, esta red de sitios Preclásicos contemporáneos fue completamente reemplazada por el florecimiento y apogeo de la dinastía Copaneca.

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Tablas 1, 2 y 3

Figura 1 Mapa de los valles de Copan y Río Amarillo

Figura 2 Mapa de la región rural oriental

Figura 3 Mapa de la región de Los Achiotes

Figura 4 Mapa de los asentamientos Preclásicos en Los Achiotes

Figura 5 Mapa de los asentamientos Clásico Tardío en Los Achiotes

Figura 6 Mapa de los asentamientos Postclásico en Los Achiotes

Figura 7 Mapa de El Paraíso

Figura 8 Mapa de Los Achiotes

Figura 9 Mapa de Cerro Chino

 

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