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68 Una comparación de los depósitos funerarios de dos mujeres élites en la Acrópolis de Copan, Honduras – Karla L. Davis-Salazar y Ellen E. Bell – Simposio 13, Año 1999

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Davis-Salazar, Karla L. y Ellen E. Bell

2000        Una comparación de los depósitos funerarios de dos mujeres élites en la Acrópolis de Copan, Honduras. En XIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1999 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo, B. Arroyo y A.C. de Suasnávar), pp.921-935. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

68

UNA COMPARACIÓN DE LOS DEPÓSITOS FUNERARIOS DE DOS MUJERES ÉLITES

EN LA ACRÓPOLIS DE COPAN, HONDURAS

Karla L. Davis-Salazar

Ellen E. Bell

Las excavaciones efectuadas durante la década pasada en la Acrópolis de Copan, Honduras, han revelado varias tumbas y ofrendas funerarias espectaculares del periodo Clásico Temprano, las cuales nos han ayudado a delinear la historia de la dinastía real de esta ciudad y a aclarar las creencias complejas que motivaron a la gente Maya a crear las bellezas que nos fascinan hoy en día. Las tumbas de dos mujeres elitistas en los niveles culturales más profundos y antiguos bajo la Escalinata Jeroglífica y La Estructura 10L-16 tienen mucho que contribuir en este respecto por la riqueza del material cultural y los datos recuperados. El propósito de esta ponencia es comparar dos ofrendas específicas asociadas con las tumbas (denominadas Mot Mot y Margarita), con el objeto de entender mejor los papeles de estas mujeres en la historia política de Copan, así como la forma y el significado del ritual asociado con la colocación de ofrendas funerarias. Los contenidos y los contextos de las ofrendas sugieren que esta clase de ofrenda posiblemente represente un microcosmo del universo Maya que, en estos casos, incorpora representaciones iconográficas de guacamaya y quetzal; imágenes asociadas con el fundador de la dinastía, Yax K’uk’ Mo’. Las semejanzas extraordinarias tanto entre estos depósitos como con otros escondites y depósitos funerarios en otras partes de la región Maya también sugieren que tal colección de artefactos tuvo integridad interna, producida por la utilización de materiales y métodos prescritos, los cuales se ajustaran a cada situación específica.

DESCRIPCIÓN DE LA TUMBA MOT MOT

En 1992 en el interior de la pirámide de la Escalinata Jeroglífica, Rich Williamson, junto con Barbara Fash y William Fash, directores del Proyecto Arqueológico Copan, descubrieron un monumento jeroglífico a 3.5 m al oeste de las gradas de la construcción denominada Mot Mot, una estructura decorada con una máscara de estuco de forma de ave con plumas (Figura 1; Williamson 1997:33). El monumento tiene la forma de un “disco marcador” muy parecido a los del Campo de Pelota de Copan, con un diseño de un trébol de cuatro hojas. Adentro del trébol se ven dos personajes humanos en posición sentada, viéndose uno al otro, con una inscripción de dos columnas en medio de ellos. El texto jeroglífico menciona a los primeros dos reyes de Copan, K’inich Yax K’uk’ Mo’ y K’inich Ah Pop. La fecha Maya que lleva el monumento es 9.0.0.0.0, o sea 435 DC.

Unos 50 cm debajo del monumento se descubrió la tumba de una mujer de 25 años de edad (Williamson 1997:35). La cripta hecha de piedra canteada tiene forma circular con un diámetro de 90 cm y una profundidad de 1 m. El cuerpo del individuo originalmente fue colocado en posición sentada con las piernas cruzadas en un petate. Unos años después de haberla enterrado se volvió a visitar la tumba y se “purificó” todo el contenido de su interior con un fuego ceremonial. Resulta que los huesos de la difunta fueron totalmente desarticulados, salvo el fémur y la fíbula izquierdos, y los huesos del pie derecho que se encontraron articulados en posición cruzada al fondo de la cripta.

El contenido de la tumba consistió en el cráneo de una persona sacrificada, un felino grande, las patas de un felino más pequeño, el cráneo de un venado, tres caparazones de tortuga, los cráneos de cinco pájaros, huesos de lo que podría ser un pez, y la columna vertebral de alguna especie de reptil pequeño. La cantidad y variedad de especies de animal llevaron a Barbara Fash a la interpretación de que estos animales eran los restos de los naguales o “compañeros espirituales en forma de animal” en que los shamanes o sacerdotes Mayas se convierten para actuar en el mundo sobrenatural. Además de los animales, el entierro llevó más de 200 piedras especiales de cuarzo, identificadas en otro contexto arqueológico (Fash 1991) y también por su utilización hasta hoy en día por shamanes Mayas tradicionales, como piedras de adivinación. Todo esto sugiere que la difunta pudiera haber sido una chaman.

Entre las once vasijas que fueron depositadas con la mujer, se destaca una jarra grande con engobe rojo (tipo Arroyo) por la ofrenda que llevó adentro. Esta vasija contenía 14 piezas de jade tallado, 14 piezas de concha Spondylus tallada, dos conchas Oliva con agujero, tres valvas de concha Spondylus, dos bivalvas marinas, dos caracoles marinos pequeños, dos espinas de raya, una cuenta de concha Spondylus, un fragmento grande de coral, un cuerno de venado, dos 2 fragmentos de madera, los restos de una pluma, semillas de calabaza, 10 mililitros de mercurio líquido, y una cantidad pequeña de tierra con carbón y mercurio. El contenido de la vasija se había colocado en tres capas. Al fondo, se colocó el coral, cuatro caracoles marinos y el mercurio; en medio, los jades y conchas tallados, las semillas de calabaza, las espinas de raya y el cuerno, y en la capa superior más concha, la pluma y la orejera.

Los jades se dividen en dos grupos: siete piezas con agujero que formaban un pectoral y seis piezas de mosaico que juntas con la concha posiblemente decoraban un tocado. Dos de las piezas de mosaico de jade son figuras humanas (Figura 2a) que se repiten en concha (Figura 2b). En base de la posición bien documentada de todas las partes dentro de la vasija, Bill y Barbara Fash han reconstruido el resto de las piezas de mosaico de jade, las cuales forman la imagen de ave (Figura 3a). Las 14 piezas de mosaico talladas en concha Spondylus también se unen para repetir dos veces la misma representación iconográfica de ave (Figura 3b). De esta manera se continúa el tema de pájaro que adornaba la Estructura Mot Mot con que se asociaba la tumba. Todos los pájaros llevan el glifo Yax en el pico posiblemente nombrándoles el pájaro azul-verde o Yax K’uk’ Mo’, el fundador de la dinastía.

La reconstrucción de los Fash sugiere que las siete piezas de pectoral también representan un ave en el acto de volar (Figura 4). Alternativamente o quizá adicionalmente, el pectoral, así compuesto, puede representar una serpiente sacando una persona del pico, como Yax K’uk’ Mo’. Esta interpretación favorece la idea de la representación de la difunta como una chaman quien, por medio del derrame de sangre, invoca a los ancestros y gobernantes, una comunión frecuentemente representada por la serpiente visión (Freidel et al. 1993). En cualquiera de las dos interpretaciones, el protagonista parece ser Yax K’uk’ Mo’, sugiriendo que esta tumba y su ocupante se asociaban con el fundador.

DESCRIPCIÓN DE LA TUMBA MARGARITA Y LA OFRENDA 93-16

Unos 150 m al sur de la tumba Mot Mot (Figura 1), el Programa de Investigación de la Acrópolis Temprana, dirigido por Robert J. Sharer, ha descubierto una secuencia de templos dinásticos ubicados directamente debajo de la Estructura 10L-16 (Sharer et al. 1999). La tercera construcción en la secuencia, llamada Margarita, encierra un complejo funerario que formaba un recinto dinástico compuesto por dos recámaras conectadas por una escalinata. La recámara superior contenía vasijas cerámicas, calabazas estucadas, orejeras de jade (tanto enteras como de mosaico), canastas y otros objetos de mimbre, y ofrendas hechas de material perecedero. La recámara inferior contenía la osamenta de una mujer de edad avanzada adornada con objetos tallados en cerámica, jade, concha marina y material orgánico (Sharer et al. 1999). El complejo funerario funcionó como lugar de veneración durante varias décadas, según su céntrica ubicación con respecto a construcciones posteriores, la colocación de ofrendas adicionales adentro del recinto funerario, y la extensión de la bóveda de la escalinata para mantener las recámaras accesibles. Es probable que la mujer fue la esposa del fundador dinástico, K’inich Yax K’uk’ Mo’, y la madre del Segundo Gobernante, K’inich Ah Pop.

Las dos recámaras formaban parte de un complejo de depósitos rituales adentro de la zona sur de la Acrópolis Temprana. Directamente al oeste de la escalinata y debajo del piso del Basamento Margarita se halló una caja de escondite hecha de mampostería y sellada por una lápida (Figura 5). La ofrenda O93-16 contenía tres vasijas y una tapadera de cerámica, una espina de mantaraya, una orejera de jade, una cuenta de jade, hojas orgánicas, fragmentos de barro quemado, y semillas de calabaza. La Vasija 1 estaba invertida sobra la Vasija 2, la cual contenía el esqueleto quemado de un pavo, mientras que la Tapadera 1 cubría la Vasija 3. Manchas en el interior de la caja indican que el contenido fue quemado a una alta temperatura.

A continuación se hace la descripción y el análisis del contenido de la Vasija 3. La jarra tipo pasta Arroyo, de apertura ligeramente restringida, contenía unos 105 objetos tallados en jade, concha marina, y hematita, arreglados en al menos tres niveles distintas. El nivel superior consistía en tres valvas Spondylus, cuatro espinas de mantaraya, y una gran concentración de tela y plumas desintegradas. Debajo de las conchas Spondylus una orejera de jade formaba el punto céntrico, rodeada por al menos cuatro figuras humanas volteadas sobre placas talladas en forma de petates y portales (Figuras 6, 7 y 8). Un pectoral de jade en forma de puño (Figura 6a) estaba ubicado encima de la orejera central y los fragmentos de una segunda orejera se encontraban dispersos alrededor de la orejera central. Lo demás del nivel contenía cabezas de pájaro o símbolos de Yax, una concha marina tipo Oliva, una valva de molusco, y discos con un diseño espiral (Figuras 9 y 10). Tal como en la ofrenda Mot Mot, el material de las figuras es variable e importante. Todos los motivos decorativos fueron tallados en concha Spondylus, concha nácar, hematita y jade.

El tercer nivel se enfocaba en una concha nácar con motivos geométricos grabados en la superficie convexa (Fiurag.6c) con un surtido de las mismas piezas talladas en concha marina, jade, y hematita en su alrededor. La concha estaba encima de un nivel de pectorales de jade tallados con representaciones de caras humanas, alas de pájaro y símbolos geométricos, entre ellos, un pectoral de jade en forma del signo glífico Yax (Figura 10a) y una con la imagen grabada de una cabeza de pájaro con cresta asociada con la representación del quetzal (Figura 9b). Tomados con la cabeza de guacamaya ubicado en el Nivel 3, los símbolos k’in hallados en el Nivel 4, y los motivos de alas de pájaro dispersos por todos los niveles, se combinan para representar el nombre del fundador dinástico, K’inich Yax K’uk’ Mo’, tal como está representado en la ofrenda Mot Mot y los relieves en estuco policromado que decoraban la fachada oeste del Basamento Margarita. El nivel más profundo del depósito consistía en un mosaico de hematita o pirita flotando en unos 300 mililitros de mercurio. El espejo estaba rodeado por grava fina y desechos quemados de cinabrio, cuarzo y pirita.

DISCUSIÓN E INTERPRETACIÓN

Proponemos que la ubicación de las piezas dentro de las dos vasijas recapitule la imagen Maya del universo. En la capa más profunda, el mercurio reflejante junto con el espejo en un caso, y el coral del mar y las conchas marinas en otro caso, evocan imágenes del inframundo acuoso. Los jades, el cuerno de venado, la cabeza de pavo – todos provenientes de la tierra – forman la capa en medio y así representan el “mundo intermedio” donde caminan los seres humanos. Las conchas talladas incluidas en esta capa, igual que los jades, traen representaciones de humanos y motivos, creados o manipulados por humanos, todos los cuales rodeaban una orejera central, quizá el ombligo o centro del mundo. En la capa superior se encontraron huellas de plumas, sugiriendo el cielo, pero también más concha, lo cual hace a uno preguntarse del (¿doble?) significado de este material. La representación del mundo Maya como un cosmos de tres niveles es bien conocida y ha sido documentada en varios estilos y formas materiales, por ejemplo, en la escultura que adornaba el Templo 22 de Copan (Ahfeldt 1999; Fash 1993), en el sarcófago de Pacal en Palenque (Schele y Miller 1986), y en los cuentos del Popol Vuh (Tedlock 1985). Sugerimos que estas ofrendas simplemente sean otra versión de la misma idea.

En otros sitios Mayas se han hallado depósitos parecidos y una comparación preliminar con ellos revela ciertos patrones en cuanto a los materiales y métodos involucrados en la producción de esta clase de ofrenda. Aunque muchos de los datos comparativos provienen de antiguas investigaciones cuando los métodos arqueológicos no eran estandarizados, se pueden identificar algunas semejanzas en ofrendas halladas en Piedras Negras (Coe 1959), Uaxactun (Ricketson y Ricketson 1937), y San José (Thompson 1939).

En Piedras Negras se han encontrado dos escondites donde la colocación de objetos materiales seguía un patrón semejante a los casos de Copan (Escondites K-5-8 y O-16-1; Coe 1959:89). Otras ofrendas de Copan (Cheek y Villeda 1983; Maudslay 1989-1902), Uaxactun (Ricketson y Ricketson 1937), San José (Thompson 1939), Piedras Negras (Escondites O-13-13, J-1-1, y K-5-8; Coe 1959), algunas de las cuales incluían jade y concha no tallados, sugieren que el uso de jade, concha y mercurio, fuera integral a la producción de esta ofrenda pero no fue necesario tallarlos, es decir que el material parece haber sido más importante que la forma en que se trabajó o no se trabajó. La diversidad de vasijas en que se ha hallado esta clase de ofrenda sugiere que la vasija sólo servía como envase o receptáculo; no importaba la forma ni la decoración. Los contextos en que fueron encontradas indican que era una ofrenda dedicatoria.

A fines del siglo XIX, Alfred Maudslay (1889-1902:20) halló un microcosmo parecido debajo de la Estructura 10L-4, un pirámide radial que forma el eje central de la Plaza Principal; un lugar asociado con el concepto Maya del universo. Esta ofrenda dedicatoria (Cheek y Villeda 1983:75) consistía en una vasija cerámica con una cara modelada que contenía una cuenta grande de jade, nueve cuentas pequeñas de jade, una orejera de jade, cuatro perlas, cuatro figurillas de concha (dos aparentemente con agujero), cuatro ornamentos de forma U también tallados en concha, objetos tallados toscamente en concha nácar, y al fondo, cinabrio y mercurio líquido.

Adentro de la misma Estructura 4, Cheek y Villeda (1983:86-88) descubrieron otro escondite parecido (Escondite II-3), asociado con una fase de construcción anterior (10L-4-3ra). Encontrado en “un pozo forrado de pequeñas piedras de carbón”, consistía en cuatro valvas Spondylus princeps, un jute, una espina de raya, una cuenta grande de jade, cuatro fragmentos de pectoral que no son de jade, un esqueleto de pájaro, dos semillas (posiblemente de calabaza), tres terroncitos de estuco, una gran cantidad de cinabrio, un poco de mercurio líquido, y un material vegetal sin carbonizar, hojas quizá.

En los años 30 en Uaxactun, Oliver y Edith Ricketson (1937:159) encontraron un escondite similar bajo la esquina sudoeste de la Estela 4, Grupo B. No tenía vasija cerámica pero el grupo de artefactos consistía en dos figurillas en concha, un fragmento de figurilla y otra completa en jade, dos fragmentos de coral, dos fragmentos de concha marina tallada, más ocho excéntricos de pedernal, uno de obsidiana, dos cuentas de jade, cinco fragmentos de jade no tallados, y dos fragmentos de pirita. Cabe notar que Ricketson sugirió (1937:197) que las figurillas en jade y concha eran representaciones de la mujer.

En San José, Belice, en el centro del Montículo D1, 1.70 m al sur del límite sur de la bóveda del Entierro D1, se halló una vasija cilíndrica, sin engobe y decorada con una cara del Dios 7, que contenía una figurilla de jade, dos de concha, una orejera de jade, una concha bivalva, una concha marina tallada en formas geométricas (algunas replicadas en piedra), y concha Spondylus princeps (Thompson 1939:190-91).

Sin embargo, se notan diferencias importantes tanto entre los dos casos de Copan como entre los ejemplos en otras partes de la región Maya. Aunque las ofrendas de Copan cuentan con una colección de objetos sumamente parecidos, muchos de los cuales son elementos mosaicos que forman la representación del nombre del fundador dinástico, K’inich Yax K’uk’ Mo’, y aunque fueron enterradas en el eje central de dos edificios con representaciones iconográficas e inscripciones jeroglíficas asociadas con la fundación de la dinastía real, las ofrendas se asocian con tumbas de estilos distintos de construcción –la de Margarita grande y con dos recámaras abovedadas al estilo Maya Clásico, y la de Mot Mot pequeña y circular ubicada en un patio, al estilo del altiplano del centro de México- lo cual sugiere distintas procedencias de las mujeres. La cantidad y la variedad de objetos asociados con la tumba Margarita sugiere una posición más alta para la mujer Margarita que la mujer de Mot Mot. También se encuentran las placas talladas en forma de petate (un símbolo real) sólo asociadas con la tumba Margarita, la que podría ser la tumba de la esposa de K’inich Yax K’uk’ Mo’, mientras que se encuentran un cuerno de venado y esqueletos de otros animales asociados con la mujer Mot Mot, sugiriendo su papel como una chaman. Además, las ofrendas procedentes de Copan abarcan representaciones del nombre K’inich Yax K’uk’ Mo’ que no se encuentran en otros lugares.

¿Por qué entonces se colocaron la misma clase de ofrenda con dos mujeres de origen, posición, y papel diferentes? Y, ¿por qué en Copan se incluyeron referencias que faltaron en otros sitios? Proponemos que estas diferencias indican que esta clase de ofrenda no era estática, ni restringida. Se permitía ajustar adentro de ciertos límites el contenido de la ofrenda según la persona o el acontecimiento celebrado. En el caso de Copan, se enfocaron en Yax K’uk’ Mo’, el fundador de la dinastía. Es posible que un estudio de otros depósitos semejantes dentro del contexto socio-político apropiado revele información equivalente.

En conclusión, sugerimos que esta clase de ofrenda tuvo integridad interna proveniente de un significado generalizado –el cosmos Maya. Se producía la integridad y, como resultado, el significado, por la utilización de materiales prescritos que representaron el cielo, la tierra y el inframundo, y por la repetición de métodos que requirieron la colocación de los materiales en capas adentro de un receptáculo. La forma que llevaron los materiales era variable, permitiendo un significado apropiado de la ofrenda al contexto específico. Siendo ofrenda dedicatoria, posiblemente funcionaba como un medio de centrar el mundo y así permitía la comunicación con las deidades o los ancestros, en este caso, Yax K’uk’ Mo’. El hecho de que se colocaron estas ofrendas con las mujeres Mot Mot y Margarita sugiere una conexión entre ellas y el fundador y su complejo iconográfico. Ahora quedan para identificar las conductas o rituales que resultaron en el material cultural. Se espera que la identificación de un patrón de actos rituales que resultan en un complejo estandarizado amplíe nuestro entendimiento de los procesos y significados involucrados en la construcción de centros arquitectónicos y políticos por parte de los Mayas.

AGRADECIMIENTOS

Quisiéramos agradecer a nuestros colegas en Copan por la ayuda que nos han brindado durante los últimos diez años. También agradecemos el apoyo ofrecido por el Instituto Hondureño de Antropología, el Peabody Museum de la Universidad de Harvard, el Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pennsylvania, FAMSI y Fulbright IIE.

REFERENCIAS

Ahfeldt, J.F.

1999        La reconstrucción de la escultura del Templo 22 en Copan, Honduras. Ponencia, VII Seminario de Antropología de Honduras “Dr. George Hasemann”. Tegucigalpa.

Cheek, Charles y M. Villeda

1983        La Estructura 10L-4. En Introducción a la Arqueología de Copan, Honduras (editado por C.F. Baudez):37-92. Instituto Hondureño de Antropología e Historia, Tegucigalpa.

Coe, William R.

1959        Piedras Negras Archaeology: Artifacts, Caches, and Burials. University Museum, University of Pennsylvannia, Philadelphia.

Fash, Barbara W.

1993        Late Classic Architectural Sculpture Themes in Copan. Ancient Mesoamerica 3 (1):89-104.

Fash, William L.

1991        Scribes, Warriors, and Kings: The City of Copan and the Ancient Maya. Thames and Hudson, London/New York.

Freidel, David, Linda Schele y J. Parker

1993        Maya Cosmos: Three Tousand Years on the Shaman’s Path. William Morrow, New York.

Maudslay, Alfred P.

1889-02Archaeology: Biologia Centrali-Americana, Vol. 5. R.H. Porter y Dulau Co., London.

Ricketson, Oliver G. y Edith B. Ricketson

1937        Uaxactun, Guatemala: Group E, 19261931. Carnegie Institution of Washington, Pub. 477. Washington, D.C.

Schele, Linda y Mary E. Miller

1986        The Blood of Kings: Dynasty and Ritual in Maya Art. Kimbell Art Museum, Fort Worth.

Sharer, Robert J., Loa P. Traxler, David W. Sedat, E.E. Bell, Marcelo A. Canuto y C. Powell

1999        Early Classic Architecture Beneath the Copan Acropolis: A Research Update. Ancient Mesoamerica 10:3-23.

Tedlock, D.

1985        Popol Vuh. Simon and Schuster, New York.

Thompson, J.E.S.

1939        Excavations at San Jose, British Honduras. Carnegie Institute of Washington, Washington, D.C.

Williamson, R.V.

1997        Los orígenes de la complejidad social en Copan: excavaciones debajo de la Estructura 10L-26 en Copan, Honduras. Yaxkin 16:31-39.

Figura 1 Mapa de la Acrópolis Temprana, 400-460 DC, mostrando la ubicación de la Tumba Mot Mot y la

Tumba Margarita

Figura 2 Objetos procedentes de la Tumba Mot Mot, figurillas humanas elaboradas en jade (a)

y concha marina (b)

Figura 3 Objetos procedentes de la Tumba Mot Mot, piezas mosaicos reconstruidos en forma de ave

elaboradas en jade (a) y concha marina (b)

Figura 4 Objetos procedentes de la Tumba Mot Mot, pectoral de jade reconstruido en forma de ave

Figura 5 Ofrenda 93-16, asociada con la Tumba Margarita, sección y plantas

Figura 6 Objetos procedentes de la Ofrenda 93-16, asociada con la Tumba Margarita, jade en forma de

un puño (A), orejera de jade (B), y concha nácar (C)

Figura 7 Objetos de la Ofrenda 93-16, asociada con la Tumba Margarita, en forma de figurillas humanas

elaboradas en jade (A y B) y concha marina (C-G)

Figura 8 Objetos procedentes de la Ofrenda 93-16, asociada con la Tumba Margarita, en forma de petate

(A-C), glifos k’in (D y E), y portales (F-H) elaborados en concha marina

Figura 9 Objetos procedentes de la Ofrenda 93-16, asociada con la Tumba Margarita, en forma de

cabezas de pájaro elaborados en jade (A y B) y concha marina (C-G)

Figura 10

 

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