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21 Las figurillas de Piedras Negras: Un análisis preliminar – Matilde Ivic de Monterroso – Simposio 13, Año 1999

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Ivic de Monterroso, Matilde

2000        Las figurillas de Piedras Negras: Un análisis preliminar. En XIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1999 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo, B. Arroyo y A.C. de Suasnávar), pp.243-257. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

21

LAS FIGURILLAS DE PIEDRAS NEGRAS:

UN ANÁLISIS PRELIMINAR

Matilde Ivic de Monterroso

Entre los especialistas y aficionados a la arqueología de Guatemala es bien conocida la fama de Piedras Negras como un centro del Clásico Tardío en donde se tallaban esculturas Mayas de alta calidad estética. Ahora, esta fama se verá incrementada por el descubrimiento de una gran cantidad de magníficas figurillas, que salieron a luz en las excavaciones de 1997 y 1998 del Proyecto Arqueológico Piedras Negras de las Universidades de Brigham Young y Del Valle de Guatemala.

Anteriormente, las figurillas de Piedras Negras fueron objeto de dos estudios profundos: el análisis de Mary Butler (1935a 1935b), y la tesis de doctorado de Ann Schlosser (1978). Butler investigó 95 figurillas y su estudio tuvo profundas repercusiones, ya que presentó una clasificación para todas las figurillas de las Tierras Bajas Mayas, tomando en cuenta su evolución a través del tiempo; además, su famosa división de las figurillas en el Tipo X (el naturalista y finamente ejecutado, con sus variantes de cabezas (a, b y c), y el Tipo Y (plano, ancho y burdo), todavía es usado como referencia (Figura 1a, b). Schlosser investigó 503 ejemplares, la mitad de las figurillas excavadas por la Universidad de Pennsylvania, aunque contó con los dibujos y fotografías de las depositadas en el Museo Nacional de Arqueología y Etnología y con notas de las excavaciones. En su trabajo hay dos resultados pertinentes al presente estudio. Primero, confirmó lo observado por Francis Cresson en las investigaciones de la Universidad de Pennsylvania en la década de 1930, al adjudicar algunas de las figurillas de Piedras Negras a contextos del Clásico Temprano. Segundo, Schlosser notó la influencia teotihuacana en algunos de los ejemplares del Clásico Temprano (Schlosser 1978:72). La presente investigación se basó en la muestra completa de los fragmentos de figurillas obtenidos en 1997 y 1998 por el Proyecto Piedras Negras, que suman 981.

Antes de pasar propiamente al tema de la tipología debo mencionar que estos fragmentos de figurillas serán sometidos próximamente al análisis de neutrones para identificar su posible fuente de origen. En vista de que las pastas serán analizadas detalladamente, solamente se tomaron datos visuales generales. Casi la totalidad de las figurillas están elaboradas de un barro anaranjado, el cual puede variar a rosáceo por la cocción, ya que hubo casos de piezas con ambos colores. Hubo muy pocos ejemplos (menos de 10) de figurillas hechas en pasta roja, visualmente distinta de las otras. Las superficies de los fragmentos que estaban en buen estado parecían sólo alisadas, y algunas estaban pintadas de azul y muy pocos de rojo o amarillo.

TIPOLOGIA

El criterio usado para crear esta tipología es la técnica de manufactura utilizada en la elaboración de las figurillas. Luego de observar la muestra completa me percaté de que en Piedras Negras están representadas las tres técnicas de manufactura conocidas para Mesoamérica: modelado, cara con molde y cuerpo modelado, y totalmente en molde. Sin embargo, existen otras diferencias en cuanto al ensamblaje de la figurilla en sí, lo cual va correlacionado con el nivel de destreza utilizado en la manufactura. Entonces, los tipos se definieron con base en si están modelados, parcialmente modelados o totalmente hechos en molde y la forma en que la cabeza y las extremidades están agregadas al cuerpo.

TIPO 1A        MODELADO FINO CON ESPIGA

En este tipo se encuentran las figurillas antropomorfas modeladas a mano cuyas cabezas llevan una espiga que se ensartaba en torsos vacíos, preparados con un agujero a la altura del cuello. En las figurillas tridimensionales es muy difícil distinguir aquéllas cuyas caras han sido hechas a mano de las de molde. No obstante, la precisión de los rasgos faciales, el tratamiento posterior de la cabeza, el peso y en algunos casos un mayor tamaño pueden usarse como claves. En referencia a esta última variable hay que recordar que el uso del molde reduce el tamaño del objeto logrado. Además, pudo suceder que algunas de las cabezas modeladas se usaron para elaborar los moldes de caras, al presionarlas sobre barro plástico.

En este tipo se encuentran básicamente dos variantes de cabezas que pueden deberse a diferencias temporales entre el Clásico Temprano y el Clásico Tardío. La primera variante se caracteriza por ser más plana, con un perfil menos tridimensional, la frente ancha y en algunos casos la deformación craneana no es tan notoria, varias tienen los ojos cerrados con el párpado superior hinchado y la barbilla está remetida. La parte del cuello es ancha y de la sección central sale la espiga. Algunas de estas cabezas tienen una incisión que corta hacia el frente y hacia atrás de la cabeza (Figura 2a-c). Ejemplos de esta incisión se encuentran en figurillas en estilo Olmeca y en estilo teotihuacano. Estas últimas están cronológicamente relacionadas, puesto que en las excavaciones de 1997 y 1998, esta variante del tipo 1A aparece en contextos de las fases Balche de la última parte del Clásico Temprano y Yaxche de la primera parte del Clásico Tardío. Al comparar con los dibujos de la clasificación de Mary Butler (1935a), estas cabezas corresponden con su tipo Xc (véase Figura 1).

La segunda variante de este tipo es la que se conoce comúnmente para contextos del Clásico Tardío, con los rasgos físicos Mayas propios de las esculturas. Varios de los ejemplos de esta variante corresponden a la fase Chacalhaaz de la segunda parte del Clásico Tardío (Figura 2d-f). Esta variante es notable por la destreza de los artesanos, los que tuvieron especial interés en la cara, peinados terraceados, el tocado y pastillaje que representaban plumas, armas, joyería, etc. En vista de que los torsos eran vacíos, sobrevivieron muy pocos. En cambio, las extremidades eran sólidas en su gran mayoría, por lo que los pocos torsos y las extremidades que presentaran gran maestría en su elaboración, así como movimiento, fueron clasificadas como Tipo 1A (Figura 2g, h). Es de mencionar que en Jaina y otros sitios del litoral de Campeche también se han encontrado figurillas modeladas o parcialmente modeladas con cabezas provistas de espigas para insertarlas en torsos vacíos modelados o hechos con molde (Goldstein 1980:94). Comparando con los dibujos de Mary Butler (1935a), la mayoría de estas cabezas corresponden con su tipo Xa (véase Figura 1). Por último hay que mencionar que en este tipo no se encontraron silbatos u ocarinas, a excepción de una cabeza femenina cuyo cuello termina en la boquilla de un silbato, la cual apareció en nivel de superficie. Empero, la falta de silbatos en este tipo podría deberse a la escasez de torsos, en donde generalmente se ubicaban las salidas de aire.

TIPO 1A1        MODELADO FINO SIN ESPIGA

De este tipo sólo se encontró un ejemplo antropomorfo y que es excepcional. Se trata de la representación de un enano perfectamente tallado en su parte frontal, lateral y posterior, el cual fue encontrado en un rico basurero de la segunda parte del Clásico Tardío (Fase Chacalhaaz), atrás de la Estructura O-24. Lleva una faja ancha, con el torso descubierto y un pendiente sobre el pecho (Figura 3). Esta parafernalia es la misma que llevan representaciones de enanos relacionados con el juego de pelota, hechos totalmente en molde. Es posible que pequeñas esculturas como ésta pudieran servir como los modelos que se presionaban para formar moldes de barro. En este caso, la cabeza del enano está perforada a ambos lados, por lo que pudo llevarse colgada al pecho.

En este tipo también se colocaron representaciones de animales que por la destreza en la elaboración y la expresión de acción no encajan en el Tipo 1B: Modelado burdo. Sin embargo, su superficie no es tan delicada como la de las figurillas antropomorfas (Figura 4a, b). Entre las zoomorfas se encontró la caparazón de una tortuga en contextos sellados del Clásico Temprano y la cabeza de un venado que corresponde a la fase Yaxche de la segunda parte del Clásico Temprano. Schlosser (1978:157) también reportó un roedor modelado de contextos del Clásico Temprano.

TIPO 1B        MODELADO BURDO

De este tipo no se tienen cabezas antropomorfas sino sólo cuatro torsos humanos, pequeños y sólidos, toscamente modelados y 15 figurillas burdas representando cabezas y cuerpos de animales (aves, mamíferos y no identificados; Figura 4c, d). Es posible que éstas representen un nivel doméstico de elaboración. Varias de éstas aparecieron en el nivel superficial, y las fechas de otras en contextos más seguros caen en la primera y segunda parte del Clásico Tardío.

TIPO 2        CABEZA HECHA CON MOLDE Y ESPIGA, Y CUERPO MODELADO

En este tipo se encuentran las mismas variantes encontradas en las cabezas del Tipo 1A, es decir las cabezas menos tridimensionales del Clásico Temprano y las que entran en los cánones del arte Maya del Clásico Tardío. La única diferencia es que las cabezas de este tipo están hechas con moldes, por que los rasgos faciales son menos definidos, no tienen tratamiento en la parte posterior y son más livianas. La manera de ensamblarlas también era el mismo de la 1A, pues llevan una espiga para ensartarla en torsos vacíos (Figura 5a). En este tipo se clasificaron los torsos y las extremidades que presentaban una destreza mediana (Figura 5b). Se tuvo la suerte de encontrar un molde de cabeza, así como una cabeza hecha del mismo, la cual presenta una elaboración muy fina (Figura 6a,b). Ambos provinieron de las excavaciones del área habitacional al suroeste de la plaza del Grupo Oeste, en contextos de la fase Chacalhaaz de la segunda parte del Clásico Tardío. Este descubrimiento comprueba que en Piedras Negras se estaban manufacturando figurillas al menos con uso parcial del molde. Al parecer, durante las excavaciones de la Universidad de Pennsylvania se encontraron otros moldes. Las fechas de este tipo corresponden a la primera y segunda parte del Clásico Tardío (Yaxche y Chacalhaaz).

TIPO 3        CABEZA SIN ESPIGA HECHA CON MOLDE Y CUERPO PARCIALMENTE MODELADO

En este tipo se clasificaron las figurillas antropomorfas cuyas cabezas están hechas con molde y que no están separadas del cuerpo por un cuello. En realidad, la barbilla se apoya directamente sobre el pecho (Figura 7a, b, c, e). Las cabezas de este tipo corresponden al Tipo Xb de Butler (véase Figura 1). El cuerpo puede estar modelado o hecho con molde, pero las extremidades están modeladas de una manera un tanto burda. Asimismo, pueden llevar elaborados tocados modelados, así como distintos tipos de joyería. Entre los ejemplos de este tipo se encontraron, entre otros, personajes con tocado de venado, deidades solares, enanos, viejos y dos representaciones que pueden corresponder al dios joven del maíz. Las fechas de este tipo corresponden al Clásico Tardío.

También en este tipo se clasificaron figurillas zoomorfas de excelente elaboración, con cabezas hechas en molde y cuerpos modelados; entre éstos se encuentran efigies de jaguar y de otros animales, así como un silbato en forma de conejo (Figura 7f); también se incluyó un grupo de mamíferos con una elaboración no tan buena, pero cuyos cuerpos están modelados (Figura 7d).

TIPO 4        CABEZA Y CUERPO HECHOS EN MOLDE

En este tipo se clasificaron todas las figurillas cuyas cabezas y cuerpos están hechas en una sola operación utilizando un molde. Las cabezas y los cuerpos no están separados por una zona definida. El detalle de la figura se encuentra en la parte frontal de la figurilla, mientras que la base y la parte posterior son lisas y agregadas toscamente a mano. Por lo general, los brazos están pegados al cuerpo, mientras que los pies puede que estén modelados de una forma muy burda así como algún detalle menor del tocado. Sin embargo, hay un poco de variación en el relieve que presentan en la parte frontal, pues mientras unas son muy planas, otras pueden ser más realzadas (Figura 8). Estas últimas también pueden corresponder al Tipo Xb de las cabezas de Butler (véase Figura 1).

Dentro del Tipo 4 se encuentran temas muy bien definidos que son representados por varias figurillas, entre las que merecen mencionarse:

  • Figurillas femeninas toscas y planas de caras anchas, con el cabello partido a la mitad, con grandes orejeras redondeadas, collar de cuentas y huipil largo. Estas corresponden al tipo Y de Mary Butler (véase Figura 1b). Estas figurillas han tenido considerables problemas para su fechamiento, pues mientras que Robert y Barbara Rands (1965:553) reportaron el estilo Y en depósitos del Clásico Temprano en Palenque y en Piedras Negras, en Altar de Sacrificios Gordon Willey (1972:61) las encontró en la primera parte del Clásico Tardío, y Alberto Ruz las insertó en el periodo Puuc del Clásico Terminal (citado en Schlosser 1978:17, 25). En Piedras Negras, durante la temporada de 1997 se encontró una figurilla-ocarina completa de este tipo en depósitos sellados de la primera parte del Clásico Temprano (fase Naba), descubiertos en el Patio 3 de la Acrópolis (véase Figura 1b). Cabe mencionar que el estilo de estas figurillas tiene algún parecido con algunas encontradas en Teotihuacan. Asimismo, hay que notar que esta forma de figurillas es común en la zona de Tiquisate en contextos del Clásico Temprano, en donde se ha encontrado considerable influencia teotihuacana.
  • El segundo tema corresponde a las representaciones de enanos jugadores de pelota. Esto se vio confirmado por el descubrimiento de una de estas figurillas con una pelota pegada al cuerpo (Figura 8a). Los enanos-jugadores aparecen con el torso desnudo y el abdomen protuberante con rasgos acondroplásticos, llevando fajas anchas y un pendiente sobre el pecho. En Jaina se encontró una maqueta en cuya parte central aparece un jugador de pelota flanqueado por dos enanos. Según Virginia Miller (1980:142-143), entre los Mayas actuales existe una relación entre los enanos, la tierra y el inframundo. Por ejemplo entre los Tzotzil se cree que la parte inferior del mundo es habitada por los muertos y los enanos, mientras que los Chontal se refieren a los enanos como “los señores de la tierra”, tal vez por su cercanía a la misma. Por otra parte, varias representaciones del juego de pelota se ubican en el inframundo. Cabe mencionar que varias de las figurillas de enanos-jugadores de Piedras Negras eran instrumentos musicales, por lo que puede ser que las ceremonias relacionadas con el juego de pelota, al menos en Piedras Negras, incluyeran sonidos (Figura 8b).
  • Otro de los temas lo constituyen representaciones de personajes con tocados elaborados (Figura 8c, g). Dentro de éstas se ubican unas que muestran clara influencia teotihuacana, como tocados con el símbolo del año, ojos de Tlaloc y tocados facetados, mientras que otras corresponden a los cánones del arte Maya representados en estelas. Dos de éstas han sido fechadas para la transición del Clásico Temprano al Clásico Tardío. Cronológicamente, las que tienen influencia teotihuacana estarían relacionadas con las ya mencionadas en los Tipos 1A y 2. Sin embargo, varios ejemplos con influencia teotihuacana aparecen en el nivel superficial que ha sido fechado para la fase Chacalhaaz de la última parte del Clásico Temprano, lo cual ha sido interpretado como que en Piedras Negras perduran rasgos de origen teotihuacano a lo largo del Clásico Tardío (S. Houston, comunicación personal 1999).

Las otras variantes del Tipo 4 se refieren a representaciones de viejos, personajes gordos, figurillas posiblemente femeninas con peinados altos y terraceados o sostenidos por un pedazo de tela, o partidos por una larga incisión (Figura 8d). Asimismo, dentro de este tipo se clasificaron las figurillas zoomorfas hechas completamente con moldes (Figura 8h).

Es importante señalar que el 61% de los silbatos/ocarinas de la muestra se ubican dentro del Tipo 4; esto a pesar de que muchas están quebradas en la parte posterior o en la base, las zonas comúnmente utilizadas para ubicar los agujeros y las boquillas por donde se emitía el sonido. Empero, también es posible que esta cifra se derive de la escasez de torsos en los otros tipos. En el Cuadro 1 puede observarse que el Tipo 4 es el mayoritario, con el 35.3% de la muestra, seguido por el Tipo 2 con 19.18% y el Tipo 1A con 14.29%. Debe recordarse que los Tipos 1A y 2 son incrementados por la numerosa presencia de brazos, piernas y accesorios, pero aun así el Tipo 4 domina.

INFERENCIAS

Después de analizar esta muestra de figurillas desde el punto de vista de la tecnología de su elaboración, se pueden obtener algunas inferencias y esbozar algunas hipótesis sobre la manufactura de figurillas en Piedras Negras.

El Tipo 1A (Modelado fino) puede reflejar que en Piedras Negras hubo escultores que se dedicaban a modelar las finas figurillas que se han descubierto en las excavaciones. Esto no sería raro, en vista de que Piedras Negras eran un centro productor de esculturas de alta calidad a partir de la última parte del Clásico Temprano y por supuesto a lo largo del Clásico Tardío. Es posible que esta observación sea rechazada por el próximo análisis químico de las pastas de las figurillas, pero es de señalarse que en Palenque, otro centro escultor por excelencia, los análisis químicos revelaron que la mayoría de figurillas allí encontradas están hechas de barros locales del área. Por otra parte, en Jaina los análisis químicos sugieren que las figurillas no son locales, sino que corresponden a sitios de la Costa de Campeche y Tabasco, entre ellos Comalcalco, reconocido por sus relieves en estuco (Goldstein 1980:91; 1989:169). No obstante, una excepción a lo anterior es Tikal, en donde las figurillas del Clásico Temprano son sumamente escasas y están hechas con molde (M.J. Iglesias, comunicación personal 1999).

En el caso de las variantes del Tipo 1A de cara ancha y menos tridimensional que pueden corresponder a la última parte del Clásico Temprano y primera parte del Clásico Tardío, tanto la incisión como la espiga para ensartarlas en los cuerpos pueden ser indicios de influencia teotihuacana. En las ilustraciones del libro El Lenguaje de las formas en Teotihuacan (1966) de Laurette Séjourné, se muestran figurillas procedentes de un basurero de Yayahuala y de los distintos niveles arquitectónicos de Tetitla, con incisiones y con espigas. Lamentablemente, no aparece explicado si los torsos eran vacíos. Asimismo, para Piedras Negras se desconocen los torsos para este tipo de cabeza, pero por la presencia de una con espiga, se infiere que eran vacíos. Es importante mencionar que varias de las cabezas del Clásico Temprano de Piedras Negras están bastante erosionadas por lo que es difícil asegurarse de que en efecto estén modeladas; esta interrogante sólo se resolverá con más ejemplos. Sin embargo, en caso de que estuviesen hechas con molde habría que pasarlas al Tipo 2 y seguirlas relacionarlas con el grupo del Tipo 4 que claramente presenta influencia teotihuacana.

A pesar de que las figurillas hechas con molde de Teotihuacán corresponden a las fases Teotihuacan III y IV, hay que recordar que la idea y la práctica de usar moldes para producción en masa ya estaba en Teotihuacan II, en la producción de los pastillajes que adornaban los incensarios. La idea de que Teotihuacan fue donde se inventó el uso de moldes para la producción de figurillas no es nueva, ya lo mencionó Goldstein (1994:169) en sus estudios sobre las figurillas de Veracruz y el área Maya. Algún contacto con Teotihuacan también se ve apoyado por el reciente descubrimiento de poca cantidad de obsidiana de Pachuca en recientes excavaciones de Piedras Negras. De acuerdo con algunos estudios, esta obsidiana se difundió hacia el sur de Mesoamérica en Teotihuacan III. Hay que mencionar que por el momento sólo se han identificado aproximadamente 20 figurillas que pueden corresponder al Clásico Temprano y/o que presentan influencia teotihuacana. Es probable que el número de figurillas del Clásico Temprano aumente con el avance del fechamiento por cerámica de otros contextos. Por otro lado, la cantidad de figurillas del Tipo 1B (Modelado burdo) es también poca y los fechamientos no están listos. Si la mayoría corresponden al Clásico Tardío, pueden representar un nivel doméstico de elaboración por personas totalmente al margen de la elaboración de figurillas que conocemos. Si fuesen más tardías, serían reflejo de la pérdida de dicha tradición. Si se encuentran junto con figurillas en la tradición Clásica, puede que hayan tenido una función diferente.

Los tipos más difíciles de analizar son el 2 y el 3 que combinan el uso de modelado y molde. En algunos contextos de Piedras Negras, se les ha encontrado junto con figurillas modeladas finas y las hechas completamente en molde del Clásico Tardío, por lo que las diferencias no parecen ser cronológicas. En el caso del Tipo 2, en donde la cara está hecha con molde y el cuerpo manifiesta una destreza promedio, podría reflejar la existencia de artesanos cuyo nivel de escultura no estaba al nivel de los grandes maestros. Los fechamientos de varias de éstas corresponden a la fase Chacalhaaz de la segunda parte del Clásico Tardío, pero hay una que fue fechada por René Muñoz en un contexto seguro de la fase Yaxche de la primera parte del Clásico Tardío.

En cuanto al Tipo 3, en donde el cuerpo está elaborado de una manera más burda, quizá el descubrimiento en Piedras Negras y en Tikal de moldes de cara en contextos domésticos, podría señalar que la gente común los conseguía y elaboraban sus propias figurillas para ceremonias en las que había que quebrarlas o enterrarlas. Sin embargo, en Piedras Negras esta última función es poco probable en vista de que los enterramientos descubiertos no están acompañados por figurillas, como es el caso de Jaina. En cuanto a los fechamientos, la mayoría caen en la fase Chacalhaaz pero hay algunos casos que corresponden a la primera parte del Clásico Tardío (fase Yaxche).

En referencia al Tipo 4, en vista de que la mayoría de silbatos y ocarinas se encuentra aquí, es posible que esta forma de manufactura haya sido diseñada para esta función. Como ya se mencionó, el número de silbatos y ocarinas aquí contenidos pudo ser más alto, de no ser porque están quebrados en la parte posterior. Hasta el momento, casi todas las fechas de las figurillas de este tipo corresponden al Clásico Tardío y muchas de la fase Chacalhaaz. Sin embargo, hay que recordar que la idea de elaborar una figurilla hecha completamente en molde y que su función fuera para producir sonidos, está presente desde el Clásico Temprano.

Finalmente, la última posibilidad de las diferencias entre estos tipos puede deberse a que en vista de que Piedras Negras era un centro comercial, a él pudieron llegar figurillas de distintos centros del área Maya, que eran elaboradas siguiendo distintas tradiciones. Esto sería confirmado por el análisis de las pastas.

Yo tengo la impresión de que las diferencias en tecnología modelado versus moldeado, o la combinación de éstos, no se deben a la cronología y prueba de ello es la presencia del Tipo Y de Butler en contextos del Clásico Temprano. Además, existen diferencias de cronología en los descubrimientos de figurillas modeladas en sitios de la Costa de Campeche y Tabasco en comparación con las de Palenque y Piedras Negras. Entonces, en algunos centros tal vez valdría la pena evaluar estas diferencias desde la perspectiva de la presencia de escultores en los antiguos centros. Una clave se encuentra en que al colapsar Piedras Negras, conjuntamente decae su producción de figurillas, ya que hasta el momento no se han encontrado ejemplos del Clásico Terminal.

CONCLUSIONES

  • Las formas de las cabezas de las figurillas de Piedras Negras dependen de la tecnología con la que fueron elaboradas.
  • El uso del ensamblado por medio de una espiga únicamente está presente en los Tipos 1A y 2.
  • En Piedras Negras, las tecnologías de modelado y uso de molde se encuentran desde la primera parte del Clásico Temprano hasta fines del Clásico Tardío.
  • En Piedras Negras, la idea del uso del molde parece haber llegado como parte de la influencia teotihuacana a fines del Clásico Temprano y principios del Clásico Tardío.
  • Los rasgos faciales como el ancho de la cara, el grado de deformación craneana, la presencia de una incisión que corta a ambos lados de la cabeza, los ojos con párpados hinchados y la barbilla remetida pueden corresponder a figurillas de la última parte del Clásico Temprano.
  • El Tipo 4 (completamente en molde) parece haber sido destinado principalmente a la producción de silbatos u ocarinas, aunque existen unos pocos ejemplos que no funcionaron como tales.

AGRADECIMIENTOS

A Stephen Houston y Héctor Escobedo, Co-Directores del Proyecto Piedras Negras, por prestarme las figurillas para este estudio. A Marion Popenoe de Hatch y Karla Cardona por el procesamiento de los datos en computadora, y por la discusión de las ideas. A René Muñoz por el fechamiento de los contextos de las figurillas obtenidas en las temporadas de campo de 1997 y 1998, que aparecen en este trabajo. Al Programa de Investigaciones de la Cultura Maya de la Universidad del Valle por financiar los dibujos. A Alfredo Román, por su excelente trabajo en los dibujos. A Pablo Rodas, por su arduo trabajo en tomar las fotografías y su digitalización.

REFERENCIAS

Butler, Mary

1935a        A Study of Maya Mouldmade Figurines. American Anthropologist 37 (4):636-672.

1935b        Figurines, Ornaments, and Miscellaneous Objects. Piedras Negras Preliminary Papers, No. 4. University Museum, University of Pennsylvania, Philadelphia.

Escobedo, Héctor L. y Stephen D. Houston (ed)

1997        Proyecto Arqueológico Piedras Negras, Informe Preliminar No.1: Primera Temporada 1997. Informe entregado al Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

1998        Proyecto Arqueológico Piedras Negras, Informe Preliminar No.2: Segunda Temporada 1998. Universidad de Brigham Young, Universidad del Valle de Guatemala. Informe entregado al Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Goldstein, Marilyn

1980        Relationships Between the Figurines of Jaina and Palenque. En Third Palenque Round Table, 1978 (editado por M. Greene Robertson):91-98. University of Texas Press, Austin.

1994        Late Classic Maya-Veracruz Figurines: A Consideration of the Significance of Some Traits Rejected in the Cultural Exchange. En Seventh Palenque Round Table, 1978 (editado por M. Greene Robertson). University of Texas Press, Austin.

Miller, Virginia

1985        The Dwarf Motif in Classic Maya Art. En Fourth Palenque Round Table, 1980 (editado por M. Greene Robertson y E.P. Benson):141-153. University of Texas Press, Austin.

Rands, Robert L. y Barbara C. Rands

1965        Pottery Figurines of the Maya Lowlands. En Handbook of Middle American Indians, Vol.2 (editado por R. Wauchope):535560. University of Texas Press, Austin.

Schlosser, Ann Louise

1978        Ceramic Maya Lowland Figurine Development with Special Reference to Piedras Negras, Guatemala. Tesis Doctoral, Southern Illinois University, Carbondale.

Séjourné, Laurette

1966        El lenguaje de las formas en Teotihuacan. Litoarte, México, D.F.

Willey, Gordon R

1972        The Artifacts of Altar de Sacrificios. Papers of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnology, Vol.64, No.1. Harvard University, Cambridge.

1A                        1.02

1A1                        14.29

1B                        2.55

2                        19.18

3                        1.24

4                        35.31

Indefinidos                9.9

Especiales                0.51

Cuadro 1 Porcentajes de los tipos de figurillas

Figura 1 Figurillas Tipos X y Y según M. Butler

Figura 2 Figurillas Tipo 1A

Figura 3 Figurilla Tipo 1A’

Figura 4 Figurillas Tipo 1A’ y 1B

Figura 5 Figurillas Tipo 2

Figura 6 Figurillas Tipo 2

Figura 7 Figurillas Tipo 3

 

 

Figura 8 Figurillas Tipo 4

 

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