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12 Observaciones sobre el desarrollo cultural en Tak´alik Ab´aj, departamento de Retalhuleu, Guatemala – Marion Popenoe de Hatch, Christa Schieber de Lavarreda, Edgar Carpio Rezzio, Miguel Orrego Corzo, José Héctor Paredes y Claudia Wolley – Simposio 13, Año 1999

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Popenoe de Hatch, Marion, Christa Schieber de Lavarreda, Edgar Carpio Rezzio, Miguel Orrego Corzo, José Héctor Paredes y Claudia Wolley

2000        Observaciones sobre el desarrollo cultural en Tak´alik Ab´aj, departamento de Retalhuleu, Guatemala. En XIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1999 (editado por J.P. Laporte, H. Escobedo, B. Arroyo y A.C. de Suasnávar), pp.132-141. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

12

OBSERVACIONES SOBRE EL DESARROLLO CULTURAL EN TAK´ALIK AB´AJ,

DEPARTAMENTO DE RETALHULEU, GUATEMALA

Marion Popenoe de Hatch

Christa Schieber de Lavarreda

Edgar Carpio Rezzio

Miguel Orrego Corzo

José Héctor Paredes

Claudia Wolley

Nota de la edición: se ha actualizado el nombre de Abaj Takalik hacia el de Tak´alik Ab´aj

Los modelos hipotéticos son muy efectivos cuando se ha adquirido suficiente información que permita juzgar si proveen o no una interpretación adecuada. Hacerlo de otra manera agrega el riesgo de seleccionar los datos para que encajen en el modelo, perjudicando la interpretación o, hablando metafóricamente, permitiendo que la carreta conduzca al caballo.

En el sitio arqueológico Tak´alik Ab´aj (Figura 1), han sido necesarios diez años de arduo trabajo para obtener suficiente información que permita iniciar una interpretación de su naturaleza y función en tiempos precolombinos. Este año el Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj está dedicando sus esfuerzos en analizar los patrones de los datos que se han acumulado. Ahora, con base en la evidencia a la mano, encontramos que el modelo que explica mejor el patrón en Tak´alik Ab´aj, al menos durante el periodo Preclásico, es el de centro comercial, o un nudo principal que estaba conectado con otros dentro de una extensa red de intercambio.

EL MODELO DE COMERCIO PROPUESTO PARA TAK´ALIK AB´AJ

En los años recientes, mucha de la investigación se ha centrado en la Teoría del Lugar Central, un modelo que clasifica a los sitios arqueológicos en términos de distribuciones jerárquicas de centros primarios, secundarios y terciarios. Los centros primarios se encuentran localizados al centro de áreas de servicio simétricas y compactas que coinciden con las formas de círculos o hexágonos. Los centros subsidiarios, más pequeños y dependientes, están separados a distancias aproximadamente iguales del centro primario y de uno con otro, formando idealmente un arreglo hexagonal. Ahora se presentará el argumento de que el sitio Tak´alik Ab´aj no encaja con dicho modelo; en cambio, parece encajar mejor con el modelo “Red de Mercado Dendrítica”, compuesta por “Ciudades Comerciales Intermediarias” (Gateway Cities) descrito por Kenneth G. Hirth (1978:35-45) en referencia al sitio Chalcatzingo en Morelos, México.

En este modelo dendrítico, las ciudades comerciales intermediarias están distribuidas en una forma linear con una serie de pequeñas comunidades que irradian hacia afuera desde cada centro, análogo al tronco de un árbol con sus ramas. El arreglo espacial de estos sitios no refleja una composición de hexágonos, sino que están alineados a lo largo de rutas comerciales usualmente localizados a un lado de cada área de soporte. Las rutas comerciales generalmente siguen los corredores naturales de comunicación y los centros se ubican en las intersecciones críticas entre las zonas ecológicamente diversas (Figura 2). La Ciudad Comercial Intermediaria es el punto central para la recepción y redistribución de bienes que llegan de distintas zonas, como su nombre lo implica. Otras comunidades están ligadas directamente a cada ciudad comercial intermediaria por medio de relaciones de intercambio vía una red comercial linear o dendrítica. Según Hirth (1978:37), las redes dendríticas son características de muchos sistemas económicos primitivos y frecuentemente se encuentran en áreas donde la población es dispersa, el transporte es difícil o poco desarrollado, y donde hay una fuerte orientación económica. Usualmente toda la red lineal trasciende las fronteras políticas, los centros dentro de las mismas a menudo son completamente autónomos y pueden tener muy poca relación política con otros centros de la red.

Las ciudades comerciales intermediarias se diferencian en otras maneras de los lugares centrales. Aunque una ciudad comercial intermediaria puede funcionar como un lugar central de redistribución dentro de su propia región, es el comercio a larga distancia el que crea el sistema dendrítico y la posición jerárquica dominante de los centros dentro de la misma. Presumiblemente, estas redes están orientadas hacia otra comunidad más poderosa que patrocina y administra el flujo de los bienes. Mientras en la Teoría del Lugar Central la economía se caracteriza por un alto porcentaje de ventas al por menor, las ciudades comerciales intermedias operan como centros con más actividad económica al por mayor (Hirth 1978:38).

En publicaciones anteriores (Popenoe de Hatch y Shook 1999:179), se ha argumentado que la distribución de esculturas Preclásicas grandes y no portátiles en estilos Olmeca y Maya en la Costa Sur de Guatemala en un patrón lineal a lo largo del pie de las montañas, marca una ruta comercial precolombina (Figura 3). Esta distribución de las esculturas se encuentra aproximadamente a lo largo de la carretera costera que existe hoy día, en donde dos estilos escultóricos se encuentran en lugares donde existe un cruce de caminos. Los monumentos Olmecas del Preclásico Medio se encuentran en Tak´alik Ab´aj, San Antonio Suchitepéquez, sobre un paredón al sur del lago Amatitlán y en Chalchuapa. Hay que notar que La Blanca no se incluye en esta distribución lineal, un hecho que se discutirá más adelante en este trabajo. Los monumentos Mayas del Preclásico Tardío aparecen en El Jobo, Tak´alik Ab´aj, Chocola, Santa Lucía Cotzumalguapa, Kaminaljuyu y Chalchuapa. Tal arreglo sugiere que en el Preclásico, estos monumentos marcaban los lugares claves en una ruta de comunicación e intercambio.

Adicionalmente, cada uno de estos sitios donde se encuentran los monumentos está en un lugar cercano a un pasaje montañoso que conecta la Costa Sur con el Altiplano. La localización de los monumentos Mayas difiere de la de los Olmecas en el hecho que la ruta Maya se extiende por el Altiplano hasta el valle de Guatemala. Este valle está estratégicamente localizado, pues conecta la ruta de la Costa con la del valle del río Motagua, región importante por sus yacimientos de obsidiana y jade. La evidencia sugiere que durante el Preclásico Medio el comercio a lo largo de esta ruta debió haber sido administrado por los centros Olmecas en México vía Chiapas. Durante el Preclásico Tardío, esta ruta parece haber sido tomada por los centros Mayas de algún lugar fuera de la Costa Sur de Guatemala. Más adelante en este trabajo se argumenta que Kaminaljuyu jugó este papel. Parte de la razón para el tráfico de comercio a través de la Bocacosta seguramente fue la demanda de cacao, pero había demanda para muchos productos importantes para el intercambio este-oeste, así como entre el Altiplano y las Tierras Bajas.

Regresando al modelo de la Ciudad Comercial Intermediaria, parecería que las esculturas no portátiles marcan los puntos de paso dentro y fuera de las distintas zonas naturales y culturales, sirviendo como entradas que ligaban a las regiones con las rutas de comercio. Para el México del Preclásico, Hirth hace los siguientes comentarios:

“Las ciudades comerciales intermediarias aparecieron por primera vez a lo largo del Altiplano Central de México durante el Preclásico Medio. Crecieron como las comunidades dominantes en las redes comerciales interregionales como un resultado de su control sobre la producción o el movimiento de bienes escasos. Algunos de estos sitios han sido clasificados como colonias de comercio Olmecas pues ocasionalmente se encuentra iconografía de la Costa del Golfo en su arte monumental. La muy controvertida “ruta comercial Olmeca” pudo haber sido un sistema de ciudades comerciales intermediarias involucradas en el aprovisionamiento y el movimiento de bienes escasos en la Costa del Golfo. En este arreglo no necesariamente está implicado un control político directo, ya sea por parte de los Olmecas sobre las ciudades comerciales intermediarias regionales o de éstas sobre sus respectivas zonas de tierra adentro; la estructuración de los lazos pudo haber seguido sólo líneas ritualísticas y económicas” (Hirth 1978:44).

En otras palabras, Hirth propone que cada ciudad comercial intermediaria a lo largo de la ruta pudo haber sido políticamente autónoma e independiente del resto, aunque todos obtenían ganancias de la interacción comercial. Merece mencionarse que el modelo no requiere de una intrusión o conquista Olmeca ni Maya.

El modelo dendrítico parece tener más validez en la Costa Sur por el hecho de que la ruta comercial corta a través de los distintos complejos cerámicos que tienen límites específicos. En un recorrido del área alrededor de Tak´alik Ab´aj llevado a cabo en 1989 (Herrera 1995), se encontró que el complejo cerámico del Preclásico en Tak´alik Ab´aj tiene límites definidos, extendiéndose al sur hasta el río Ocosito, luego al este hacia el río Samalá y al oeste hasta casi la frontera con México. La frontera norte todavía no está clara. No se incluyó el área de La Blanca cerca del río Naranjo, la cual muestra un complejo cerámico muy diferente y contenido dentro de límites distintos. También ha sido posible trazar límites específicos para los complejos cerámicos de sitios como Monte Alto en el departamento de Escuintla, y para Kaminaljuyu (Popenoe de Hatch y Shook 1999:174-179).

Si es cierto que Tak´alik Ab´aj funcionó como una ciudad comercial intermediaria, deberíamos encontrar evidencia de:

  • Una ruta pública a través del sitio
  • Evidencia de comercio
  • Un lugar de un mercado público

LA RUTA A TRAVÉS DEL SITIO

La distribución de los montículos Preclásicos en Tak´alik Ab´aj sugiere que el tráfico era dirigido de sur a norte y vice versa a través del sitio. La entrada al sur atraviesa la Terraza 1, cruza la Terraza 2 y continúa a lo largo del paso entre la Estructura 11 al oeste y la 12 en el este. La presencia de la fila de monumentos en frente de estas estructuras indica que era una ruta principal a través del centro.

Desde estas estructuras la ruta llevaba a lo largo del sitio en una línea bastante directa, eventualmente cayendo a la barranca en el cruce del río. Actualmente se está investigando la continuación de la vía de comunicación entre el sitio y un graderío de piedra de canto rodado (Zetina 1993; Schieber de Lavarreda 1999 y comunicación personal), que desciende al río en el lugar donde hubiese sido posible cruzarlo utilizando un puente colgante, o más probablemente un puente construido de troncos de árboles largos. El Monumento 1, en puro estilo Olmeca, marca este punto para cruzar el río (Figura 1). Hoy en día el camino cruza la barranca en este mismo punto y continúa subiendo al Altiplano.

EVIDENCIA DE COMERCIO

Una evidencia clara de comercio en Tak´alik Ab´aj es el cambio de las fuentes de obsidiana a través del tiempo. Los análisis llevados a cabo por Edgar Carpio (1998:2; 1999:91-93), muestran que durante el Preclásico Medio la fuente más utilizada era San Martín Jilotepeque en el departamento de Chimaltenango. Durante el Preclásico Tardío aumentó la importancia de la fuente El Chayal del valle inferior del río Motagua. El patrón sugiere que durante el Preclásico Tardío, cuando los Mayas controlaron la ruta de comercio, fue posible asegurar el aprovisionamiento de El Chayal vía Kaminaljuyu, el cual se había integrado a la ruta de intercambio.

Es probable que una de las razones para la localización de la ruta comercial a lo largo de la Bocacosta fuera la demanda de cacao. Por seguro Tak´alik Ab´aj y los centros adyacentes debieron haber estado involucrados en la producción de cacao de alta calidad para usarlo en el intercambio. Sin embargo, por su naturaleza perecedera, el cultivo y la preparación de cacao en Tak´alik Ab´aj en tiempos antiguos es difícil de comprobar. Nuestras esperanzas radican en la posibilidad de determinar si algunas de las numerosas piedras de moler que se encuentran en el sitio pudieron haber sido usadas para moler cacao, así como identificar cántaros grandes que pudieron funcionar para almacenar las almendras.

Otro medio por el cual podríamos obtener evidencia indicando que Tak´alik Ab´aj funcionó como un centro comercial sería la presencia de una buena cantidad de tiestos cortados. Esta idea depende si es correcta la hipótesis de que los tiestos cortados se usaron para contar y simbolizar números de grandes cantidades de productos (Popenoe de Hatch 1997b).

EVIDENCIA PARA EL LUGAR DEL MERCADO

Si es cierto que Tak´alik Ab´aj funcionó como una ciudad comercial intermediaria, parece muy probable que habría tenido un lugar de mercado público. Tenemos planificado comprobar esta idea este año. En este momento tenemos dos candidatos para el espacio de un mercado: la Terraza 1 y la Terraza 2 (Figura 1). Las dos son largas (más de 100 m²), abiertas y planas. La Terraza 1 está asociada con la Estructura 14 y una plaza empedrada y enmarcada por un muro en sus cuatro lados. Las dos terrazas están ubicadas cerca de la entrada sur del sitio donde sería el acceso apropiado para los mercaderes con sus cargas pesadas. Directamente al norte están los que parecen haber sido los principales edificios administrativos, las Estructuras 11 y 12 flanqueadas por sus monumentos, y la Estructura 13. No existe evidencia de que estas estructuras sirvieron para residencias de la élite pues no tienen fogones, enterramientos o basureros asociados.

Con el propósito de comprobar la idea de que la Terraza 1 sirvió como un lugar de mercado, debería haber un lugar cerca donde los ocupantes barrieron la basura y botaron las vasijas quebradas asociadas con las comidas y bebidas públicas. De acuerdo con tal propósito, el año pasado Christa Schieber de Lavarreda (1998) descubrió en el paredón de la carretera, al extremo este de la Terraza 1, cinco basureros cortados en el suelo natural. Estos estaban distribuidos en intervalos más o menos regulares y contenían material del Preclásico Tardío, una fecha contemporánea con la que pudo tener el mercado.

EVIDENCIA DE LA ORIENTACIÓN COMERCIAL A TRAVÉS DEL TIEMPO

La identificación de comunicación con otros centros y las orientaciones comerciales a través del tiempo dependerá necesariamente del análisis de cerámica. Sin embargo, debe tenerse en mente que la cerámica en Tak´alik Ab´aj se encuentra en muy pobre condición debido a las calidades del suelo y a la humedad. Es más, la mayoría del análisis realizado hasta ahora ha sido del material recuperado del relleno de las plataformas y las terrazas, el cual consistió en tiestos pequeños erosionados de varias fases. Esperamos refinar estos estudios con muestras de basureros y de otros contextos menos mezclados que ayuden a entender la naturaleza de los desarrollos culturales. Por el momento, a continuación esbozamos lo que podemos decir respecto de Tak´alik Ab´aj, su actividad constructiva y sus relaciones comerciales durante las distintas fases.

PRECLÁSICO MEDIO

Típicamente las construcciones son de barro café. La cerámica muestra que Tak´alik Ab´aj tenía relaciones comerciales con Chiapas, el Altiplano de Guatemala y la Bocacosta. Esta observación se basa en las vajillas Glossy Naranja y Glossy Negro, similares a las que se encuentran en Chiapas y en el Altiplano Noroccidental de Guatemala, la vajilla Xuc del Altiplano Central de Guatemala, y vajillas de color café chocolate similares a las de El Bálsamo, departamento de Escuintla. Las esculturas en estilo Olmeca y en estilos locales pertenecen al periodo Preclásico Medio y las Estructuras 11 (Orrego 1997:2) y 13 se empezaron a construir en esta época.

PRECLÁSICO TARDÍO

La Estructura 12 se inició en el Preclásico Tardío (Balcárcel 1995:156-160). Fue un periodo de intensa actividad arquitectónica, con nuevos estilos que se caracterizaron al inicio por el uso de piedra de tamaño pequeño a mediano para las fachadas estructurales. Luego implementaron el concepto de la esquina remetida con piedras más grandes (Orrego 1997:4; 1999:53, 55). Los cambios arquitectónicos están acompañados por esculturas en estilo Maya con textos jeroglíficos. Al complejo cerámico ya existente en Tak´alik Ab´aj se agregó la decoración Usulután y las vajillas negras y café incisas (Castillo 1994). La intrusión de la escultura en estilo barrigón y en estilo Maya indica que Tak´alik Ab´aj estaba involucrado con toda la Bocacosta y la planicie costera inferior, Kaminaljuyu en el Altiplano Central, y El Salvador, pero no con el Altiplano Noroccidental de Guatemala. La ausencia de interacción con el Altiplano Noroccidental puede reflejar la ruptura de los lazos entre el Altiplano Central y el Noroccidental durante el Preclásico Tardío. Referente a la Bocacosta, Tak´alik Ab´aj no comparte suficientes tipos cerámicos para calificar como parte de la Esfera Miraflores, pero por seguro era un socio comercial con los otros miembros, es decir, con Kaminaljuyu, centros del departamento de Escuintla y del oeste de El Salvador.

Aunque no hubo un hiato en la ocupación de Tak´alik Ab´aj durante la transición del Preclásico Tardío al Clásico Temprano, cesó la actividad escultórica. El Monumento 1 de San Isidro parece ser uno de los últimos, si no el final, en la serie de esculturas Mayas. Fahsen (comunicación personal) opina que la Estela 1, con base en su similitud estilística con la Estela 5, especialmente en los pendientes de jade del cinturón de la figura y por la ausencia de iconografía sobrenatural en la sección superior de la estela, puede asignársele una fecha del final del Preclásico Tardío, justo después de la Estela 5 con su fecha Maya equivalente a 126 DC. Es muy posible que la Estela 1 sea el último monumento Maya erigido en Tak´alik Ab´aj.

CLÁSICO TEMPRANO

El Clásico Temprano parece ser una fase débil en Tak´alik Ab´aj. Además del hecho de que hubo poca actividad arquitectónica, ha sido difícil clasificar los tipos cerámicos. Parte del problema en la clasificación cerámica radica en que la cerámica parece haber evolucionado sin cambios radicales, dificultando separar los tipos del Preclásico Terminal de aquellos del inicio del Clásico Temprano. Algunos diagnósticos para el periodo Clásico Temprano son los soportes mamiformes, soportes jorobados, bases anulares, y la pestaña basal. Es importante notar que la mayoría del Clásico Temprano que hemos encontrado hasta ahora pertenece a la segunda mitad del periodo, la temporada comúnmente asociada con influencia teotihuacana.

En resumen, en el periodo Clásico Temprano Tak´alik Ab´aj parece haber estado aislado de las influencias externas. Sin embargo, aunque careció de fuertes conexiones con otras zonas, mantuvo cierta estabilidad. La ausencia de una red comercial pudo deberse no sólo a la desintegración de la Esfera Miraflores al este sino también a los cambios socio-políticos que estaban en marcha en Kaminaljuyu (Popenoe de Hatch 1997a).

CLÁSICO TARDÍO

El periodo Clásico Tardío fue de nuevo una época de enorme actividad constructiva en el Grupo Norte. Según los datos obtenidos a través de la investigación arqueológica y mapa del Grupo Norte de Tak´alik Ab´aj (Jacobo 1998; Wolley 1999), dicho grupo fue habitado básicamente durante el periodo Clásico Tardío al Postclásico. El Grupo Norte muestra diferencias constructivas al Grupo Central de Tak´alik Ab´aj, ya que sus estructuras son de barro apelmazado y no presentan piedra en la construcción, ni monumentos escultóricos, los cuales son rasgos diagnósticos de las ocupaciones anteriores en Tak´alik Ab´aj. Asimismo, las Terrazas 7, 8 y 9 son laderas naturales sobre las cuales está construido el Grupo Norte y no muestran una enorme actividad de nivelación, ni remodelación del suelo natural en sus fachadas, como es característico de las Terrazas 1, 2, 3, 4, 5 y 6 del Grupo Central y Grupo Oeste de Tak´alik Ab´aj (Wolley 1999).

De acuerdo a estas diferencias constructivas, a la ausencia de monumentos escultóricos, a la presencia de material cerámico fino y Plomizo, y de obsidiana verde de Pachuca, se puede deducir que los habitantes del Grupo Norte del periodo Clásico Tardío y Postclásico no continuaron con la tradición constructiva del Grupo Central de Tak´alik Ab´aj. Posiblemente correspondan a un grupo que surge durante el periodo Clásico Tardío, ya que se asientan en las terrazas naturales que anteriormente no habían sido habitadas para aprovechar la defensibilidad natural del lugar, los nacimientos de agua, como también la ubicación estratégica para el control de la ruta de comercio entre las Tierras Altas y la planicie de la Costa Sur (Wolley 1999).

La cerámica del Clásico Tardío se encuentra por todo el sitio, usualmente en los niveles superficiales. Con base al análisis cerámico parece que esta influencia llegó a Tak´alik Ab´aj desde el Altiplano Noroccidental (área K’iche’). Hasta que se lleve a cabo un mayor análisis, provisionalmente sólo podemos decir que en el Clásico Tardío y Postclásico, Tak´alik Ab´aj cayó bajo el control de grupos K’iche’ del Altiplano de Guatemala.

CONCLUSIONES

Ahora, con la información ya mencionada, podemos regresar al modelo de Ciudad Comercial Intermediaria para explicar los patrones en Tak´alik Ab´aj y en la Costa Sur. La distribución lineal de los sitios a lo largo de la Bocacosta y eventualmente hasta Kaminaljuyu, cumple con el modelo de mercado dendrítico. Cada Ciudad Comercial Intermediaria a lo largo de la ruta sería independiente y tal vez étnicamente diferente, pero habría estado ligada a través del comercio. Todos estos centros, incluyendo a Tak´alik Ab´aj, habrían recibido y redistribuido localmente la mercancía, con el flujo del comercio llegando a través de las rutas que permitían las situaciones políticas locales.

A pesar de la independencia de los miembros de la red, debió haber alguna fuente de ímpetu y dirección que permitió que funcionara la red comercial. Para el Preclásico Medio, parece obvio que la red a través del sistema de ciudades comerciales intermediarias habría sido administrada desde la Costa del Golfo para el aprovisionamiento y la distribución de recursos para y desde dicha región. Aunque los lazos eran económicos en lugar de políticos, los bienes no se movían sin el paquete ideológico, es decir, que las ideas y creencias acompañaban a los bienes que eran comerciados. Por esta razón, la distribución de la iconografía Olmeca sigue a la ruta comercial.

El modelo del mercado dendrítico habría eliminado al sitio Olmeca de La Blanca como una ciudad comercial intermediaria. La Blanca parece haber sido en realidad un centro Olmeca ligado directamente con México por alguna función más esotérica que comercial. Su complejo cerámico es extremadamente estandarizado, no se localiza estratégicamente sobre una ruta natural o un cruce de caminos, y su falta de diversidad en estilos escultóricos no refleja comunicación e interacción con otros grupos étnicos en términos iguales. Su abundancia en figurillas y su estricta imaginería simbólica sugiere alguna función de culto mágico-religioso.

Durante el Preclásico Tardío, los estilos arquitectónicos y escultóricos sugieren que el ímpetu y el manejo del comercio llegaban de alguna parte del área Maya. Las posibilidades incluyen a Chiapas al oeste o a Kaminaljuyu en el Altiplano Central. El estilo Maya de las esculturas con sus textos jeroglíficos, así como la escultura de Chocola y la Estela 1 de El Baúl, dan algún apoyo para la idea de que el sistema comercial era administrado desde Kaminaljuyu. La cerámica del Preclásico Tardío en Tak´alik Ab´aj se parece más a la de Kaminaljuyu y a la de la Bocacosta que a la de Chiapas. Finalmente, el hecho de que Tak´alik Ab´aj parece haber sufrido un corte radical en sus relaciones comerciales a fines del Preclásico Tardío, apoya la idea de que el control administrativo de la red se centraba en Kaminaljuyu. Cuando colapsó la integración dentro de la Esfera Cerámica Miraflores, se desintegró la red de comercio lineal. A principios del periodo Clásico Temprano, Tak´alik Ab´aj entró en una fase de aislamiento relativo. Durante tiempos del Clásico Tardío la situación en el Altiplano de Guatemala era muy diferente y, a juzgar por relatos posteriores que se encuentran en los documentos etnohistóricos, varias entidades políticas del Altiplano empezaron a competir por la posesión de secciones de la Costa Sur. La evidencia cerámica, así como las fuentes etnohistóricas, indican que en tiempos Postclásicos, Tak´alik Ab´aj entró en la esfera dominada por los K’iche’.

REFERENCIAS

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1995        Abaj Takalik: arquitectura y simbolismo del Templo 12. Tesis de Licenciatura, Escuela de Historia, Universidad de San Carlos, Guatemala.

Carpio, Edgar

1998        Informe Anual 1998. Archivo Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj, Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

1999        Propuesta para el intercambio de la obsidiana en la Costa Sur. En Taller de la Región de la Costa Sur de Guatemala (editado por C. Schieber de Lavarreda):91-94. Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj, Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Castillo, Donaldo

1994        La alfarería como evidencia explicativa de la sociedad de Abaj Takalik. Tesis de Licenciatura, Escuela de Historia, Universidad de San Carlos, Guatemala.

Herrera, Carol Herrick de

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1978        Interregional Trade and the Formation of Prehistoric Gateway Communities. American Antiquity 43 (1).

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1998        Informe Anual 1998. Archivo Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj, Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

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1999        Informes Mensuales 1999. Archivo Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj, Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Zetina, Mario E.

1993        Informe Anual 1993. Archivo Proyecto Nacional Tak´alik Ab´aj, Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropología e Historia, Guatemala.

Figura 1 Mapa del sitio arqueológico Tak´alik Ab´aj

Figura 2 El Modelo de Lugar Central comparado con el Modelo Dendrítico (Hirth 1978:Fig.2)

Figura 3 Distribución de monumentos Olmecas y Mayas en la Costa Sur de Guatemala

(Popenoe de Hatch y Shook 1999:fig.67)

 

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