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47 Balamku: Tercera Temporada de Campo, 1998 – Charlotte Arnauld, Dominique Michelet, Gregory Pereira, Fabienne de Pierrebourg y Philippe Nondédéo – Simposio 12, Año 1998

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Arnauld, Charlotte, Dominique Michelet, Gregory Pereira, Fabienne de Pierrebourg y Philippe Nondédéo

1999        Balamku: Tercera Temporada de Campo, 1998. En XII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1998 (editado por J.P. Laporte y H.L. Escobedo), pp.613-627. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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BALAMKU: TERCERA TEMPORADA DE CAMPO, 1998

Charlotte Arnauld

Dominique Michelet

Gregory Pereira

Fabienne de Pierrebourg

Philippe Nondédéo

En febrero de 1996 iniciamos la primera temporada de excavaciones y prospección en el sitio de Balamku, México, que duró dos meses. Posteriormente, hemos llevado a cabo dos temporadas de misma duración, en enero-marzo de 1997 y en enero-marzo de 1998. La presente ponencia pretende delinear los resultados más notables de esta última temporada de 1998, en cuanto a la secuencia cronológica y arquitectónica del Grupo Sur, a particularidades recién descubiertas de algunos de sus edificios y a los trabajos realizados en la periferia del mismo grupo, así como en conjuntos más lejanos, ubicados en la región que se extiende al oriente de Balamku.

Balamku se encuentra en la parte sur del estado de Campeche, México, en el ambiente del bosque tropical sobre una meseta kárstica que carece de drenaje superficial permanente. En términos arqueológicos, su ubicación corresponde al extremo norte de las Tierras Bajas Mayas Centrales, las cuales equivalen más o menos al Petén guatemalteco: Balamku se encuentra a 70 km al norte de la ciudad de Calakmul. También se ubica en el extremo oeste de la región llamada Río Bec: su distancia de Becan es de 50 km hacia el oeste y de 70 km aproximadamente del sitio Río Bec. Hacia el norte de Balamku, en dirección a Edzna y a la zona Chenes, quedan grandes sectores de selva sin explorar (Figura 1).

Este sector del sitio nunca fue investigado, hasta que sus ruinas fueron descubiertas en 1990 por el arqueólogo Florentino García Cruz y los custodios del Centro de Campeche del Instituto Nacional de Antropología e Historia, quienes atendían una denuncia de saqueo. Este saqueo había descubierto parcialmente un friso de estuco modelado y pintado que ornaba originalmente el muro superior correspondiente a la bóveda y al techo de un edificio del Clásico Temprano, que fue recubierto por otros más tardíos. Los trabajos de investigación empezaron en 1994 bajo dirección del arqueólogo Ramón Carrasco, en colaboración con C.F. Baudez y J.P. Courau, entre otros. Se llevó a cabo, además de la necesaria consolidación del estuco del friso y de su estructura, el análisis de la iconografía del friso (Baudez 1996), el levantamiento topográfico de los tres grupos principales del sitio (central, norte y sur), así como la excavación y la restauración de las fachadas de los dos edificios adyacentes a la estructura del friso, los cuales se ubican en el lado norte de la plaza principal del Grupo Central. El friso está fechado entre los siglos VI ó VII de nuestra era. Recientemente, Sylviane Boucher completó el análisis cerámico de las colecciones procedentes de estas primeras excavaciones.

La investigación que iniciamos en Balamku enfoca el estudio de la evolución del asentamiento a lo largo del periodo Clásico, con una atención particular sobre sus inicios, o sea la época Clásica Temprana. El interés del sitio es doble. En primer lugar, Balamku representa un asentamiento de tamaño modesto (sus tres grupos principales cubren un espacio total de 30 hectáreas), lo que permite aplicar una estrategia de trabajo que abarque una buena proporción de sus componentes.

En segundo lugar, se ubica en medio de una zona mal conocida, al norte de Calakmul y al oeste de la concentración  de sitios que corresponde al sector de Becan, Xpujil y Río Bec. A priori, lo poco visible de su arquitectura parecía tener más relación con la tradición de Petén; pero después de tres temporadas de trabajo, comprobamos la presencia de importantes influencias de la zona Río Bec.

Figura 1 Localización de Balamku (B), Campeche (mapa de R. Piña Chan 1985)

LA SECUENCIA ARQUITECTÓNICA DE LAS CUATRO PLAZAS DEL GRUPO SUR

En una ponencia presentada en el XI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala en 1997, dimos las razones por las cuales, dejando el Grupo Norte, decidimos trabajar en el Grupo Sur (Arnauld et al. 1997). Este grupo, distante de 200 m del Grupo Norte, consta en su configuración actual, de una docena de estructuras organizadas alrededor de cuatro plazas: A, B, C y D (Figura 2). Las Plazas A y B (junto con los edificios que las rodean), son las que conocieron la ocupación más antigua y más larga: se extiende, por lo menos, desde el Preclásico Tardío hasta el Clásico Tardío. La Plaza C aparece contemporánea de la ocupación final de la Plaza B, o sea que dataría principalmente del Clásico Tardío. La Plaza D, por su parte, es posterior a todas y fue ocupada sobre todo hacia el final del Clásico Tardío y durante el Clásico Terminal, hasta el abandono del grupo (y, es de suponer, del sitio), alrededor de 1000 DC. Posteriormente a todo, la Plaza A del Grupo Sur recibió una ocupación puntual y limitada –al parecer de índole ritual– durante el Postclásico Tardío.

Esta secuencia corresponde a la que habíamos presentado en la ponencia de 1997. Tal como lo estuvimos señalando en aquella ocasión, la historia del grupo no es la de un crecimiento continuo de la ocupación que hubiera iniciado a partir de una sola plaza para llegar a formar cuatro plazas -patrón que los arqueólogos acostumbran o privilegian-; más bien, lo que ocurrió fue un desplazamiento espacial de la ocupación desde las Plazas Sur (A y B) hacia las Plazas Norte (C y finalmente D). Por esta razón calificamos la historia del Grupo Sur de “agitada” (Arnauld et al. 1997; Michelet et al. 1997). Destaca primero un periodo de desarrollo y de auge durante el Preclásico Tardío y el Clásico Temprano (Plazas A y B), evolución brutalmente interrumpida y seguida por una serie de realizaciones arquitectónicas mucho menos ambiciosas, durante el Clásico Tardío (Plazas B y C) y finalmente un estadio bastante brillante, pero sin duda breve, en el Clásico Terminal (Plaza D).

Después de la tercera temporada de febrero-marzo de 1998, esta secuencia así resumida y calificada queda parcialmente confirmada. Las recientes excavaciones, llevadas a cabo en las Plazas A, B y D, aportan nuevos datos estratigráficos y arquitectónicos que establecen la sucesión de sus edificios y pisos asociados, sucesión que no contradice la cronología relativa de nuestra secuencia preliminar. Sin embargo, la conexión entre las Plazas B y C todavía queda por trabajar, en particular mediante la excavación de la Estructura D5-6, la cual debiera estar en relación estratigráfica con los pisos de la Plaza C. En cuanto a la conexión estratigráfica entre las Plazas C y D, aunque fue fijada por las excavaciones de D5-4 (Plaza C) en la primera temporada, falta precisarla por medio de la investigación del espacio trasero de D5-2 (Plaza D).

Ahora bien, el trabajo realizado en 1998 hace más que confirmar hipótesis anteriores. De hecho, uno de los resultados más significativos de esta temporada fue el descubrimiento de una ocupación bastante compleja que antecede los edificios visibles de las Plazas A y B. Este resultado no amplía tanto la duración de la secuencia del Grupo Sur (sin embargo, el hallazgo, en contexto secundario, de un tiesto con decoración diagnóstica del Preclásico Medio sugiere una ocupación del Grupo Sur aún más antigua que el primer estadio constructivo del Preclásico Tardío), pero lo importante es que los descubrimientos de 1998 revelan la complejidad de las iniciativas arquitectónicas Preclásicas; estas naturalmente desembocarán en el auge -local- del Clásico Temprano, es decir la construcción de los dos edificios mayores de las Plazas A y B, el templo-pirámide D5-5 y el “proto-palacio” D5-10.

Al sondear la Plaza B frente a D5-10, con el fin de conseguir datos estratigráficos en esta área, hemos encontrado las huellas de una complicada sucesión de construcciones y remodelaciones que, en el estado actual de nuestros conocimientos, se pueden distribuir en no menos de cuatro etapas (aclaremos además que, en ninguno de los cinco sondeos allí realizados, hemos alcanzado la roca madre).

Si se añade ahora que el acondicionamiento de la Plaza B, contemporáneo de la edificación de D5-10 (durante el Clásico Temprano) es la cuarta de las etapas a las cuales acabamos de aludir, la historia constructiva de este sector parece todavía más intricada y precoz. Entre los cuatro episodios principales definidos, el tercero es probablemente el más llamativo. Sobre los vestigios de construcciones más antiguas, se edifica primero una gran plataforma encima de la cual se yergue un complejo arquitectónico poco común: una estructura de planta circular de 7 m de diámetro encerrada al este, al norte y al oeste por un muro de 0.60 m de espesor. Tanto la estructura de planta circular como los muros que la circunscriben fueron seguramente desmantelados al momento de construir la Plaza B, correspondiente a D5-10; por lo tanto, no es fácil determinar sus alturas originales o la forma inicial de la estructura de planta circular.

Esta, sin embargo, parece haber sido masiva y, dentro del círculo exterior que conforma su perímetro (precisamente a 0.70 m de este borde), se aprecia todavía otra línea concéntrica, probable testimonio de un segundo cuerpo (el cuerpo inferior-exterior tiene ahora 0.40/0.50 m de alto). Fuera lo que fuera, la estructura de planta circular y su recinto se elevan sobre un piso (numerado localmente 3) que coincide aparentemente con la superficie del cuerpo inferior en el sistema de relación entre las Plazas B y A descubierto en 1997. Es sobre esta misma superficie, pero debajo de D5-10, que hemos localizado este año las huellas de una construcción designada como D5-10/sub 2, quizá ya de uso residencial.

En la misma zona y encima de D5-10/sub 2, aparecieron otros elementos de una nueva estructura enterrada, D5-10/sub 1 que va asociada con un piso tal vez igualmente presente cerca de la estructura de planta circular (piso allí llamado 2), el cual habría servido en particular para ampliar la plaza-plataforma anterior a B hacia el norte y el este, más allá de los muros del recinto que aparentemente seguía delimitando la estructura de planta circular. Todos estos episodios aquí brevemente resumidos habrían tenido lugar antes de los inicios del Clásico Temprano, época en la cual se construye D5-10, mientras que la Plaza B toma su forma más o menos actual, transformándose en el espacio privado o semi-privado reservado a los ocupantes de la nueva residencia de prestigio (descrita en Arnauld et al. 1997).

Otro resultado significativo de la temporada de 1998 en cuanto a la secuencia constructiva del Grupo Sur concierne su extremo opuesto, es decir la ocupación del Clásico final en la Plaza D. En 1997, M.F. Fauvet-Berthelot había liberado en esta plaza la Estructura D5-3, la cual consiste en una residencia parcialmente abovedada de tres habitaciones alineadas. Sus pisos interiores sobre-elevados, su mampostería de sillares tallados (al estilo Río Bec) y sus molduras basales compuestas demostraban, sin lugar a duda, una fuerte influencia Río Bec, la cual, para aquellas fechas, sustituye totalmente la de Petén, visible en los edificios antiguos de las Plazas A y B (estas construcciones estaban arruinadas para entonces). En 1998, excavamos la Estructura D5-2 situada al lado de D5-3. Se trata igualmente de una residencia de tres cuartos en crujía, aunque ésta fuese enteramente abovedada y un poco más grande que D5-2 (dimensiones exteriores: 20.35 m por 3.60 m). Aquí aparecen también pisos interiores sobre-elevados y bancas (en los cuartos laterales).

La mampostería y el sistema de molduras basales son idénticos a los de D5-3. Pero lo que distingue D5-2 es una decoración de la fachada principal de su cuarto central, típico de un patrón conocido en los sitios Río Bec. Este tipo de decoración, Gendrop lo ha llamado “portada zoomorfa parcial”, la cual es privativa de la región de Río Bec, donde parece haber sido particularmente abundante (1983:85). Consta, de cada lado de la puerta, de dos paneles verticales de mascarones superpuestos y de un gran mascarón superior encima de ella. Todos son hechos de piedras labradas especializadas, ajustadas al modo de un mosaico de gran tamaño. Los mascarones laterales tienen la peculiaridad de aparecer de frente, mientras generalmente figuran de perfil, pero en Hormiguero y en Xpujil figuran de frente, al igual que en D5-2 de Balamku.

Figura 2 Plano del Grupo Sur (levantado por J.P. Courau, 1995)

APUNTES SOBRE LA CERÁMICA DEL GRUPO SUR

La cerámica colectada durante las dos primeras temporadas del proyecto ha sido ya el objeto de análisis. Es importante recalcar que, hasta la fecha, 68 tipos fueron identificados, los cuales abarcan un periodo amplio, que comienza durante el Preclásico Medio y termina hacia el final del Clásico Terminal o principio del Postclásico. Además, tenemos evidencias de reocupaciones más recientes con tiestos perteneciendo al grupo Chen Mul. Por supuesto, la secuencia cerámica definitiva no está todavía establecida. Sin embargo, podemos proponer desde ahora algunas conclusiones y vías de investigación para entender mejor la ubicación de Balamku en la historia del sur de Campeche y del norte de las Tierras Bajas Centrales.

Sabemos todavía poco sobre el Preclásico Medio. La cerámica del Preclásico Superior y del Clásico Temprano, por su parte, pertenece sin duda alguna a la esfera de Petén y se encuentra representada principalmente por los Grupos Sierra, Polvero, Flor, Sapote, Águila, Balanza y Triunfo. Durante el Clásico Tardío y Terminal esta tradición persigue con los Grupos Tinaja, Infierno y Encanto, pero ahora se mezcla con una tradición local que se desarrolló también en Becan (Ball 1977). Esta tradición nueva se manifiesta durante el Clásico Tardío en vajillas de servicio perteneciendo a los Grupos Becanchen y, sobre todo, en la cerámica policroma. Durante el Clásico Terminal esta tradición toma una amplitud mayor con el Grupo Traino; aparece también una cerámica de tradición Pizarra muy similar a la que hemos podido examinar en el muestrario de Becan, al igual que la cerámica Naranja Fina, representada por los Grupos Balancan y Altar. La colección procedente de la Estructura D5-3 excavada en 1997 presenta un patrón muy similar a la colección que Ball detalla como representativa del complejo X-Cocom de Becan, complejo fechado del principio del Postclásico.

Para completar estas reflexiones preliminares insistiremos sobre las posibilidades excepcionales que ofrece el Grupo Sur de Balamku para entender la evolución de la cerámica del sitio. En efecto, el abandono sucesivo de varias estructuras hace —sin exagerar mucho— que muchas colecciones son susceptibles de representar un sólo complejo. De esta manera, es posible plantear preguntas sobre la evolución de los tipos en el tiempo y sobre las influencias sucesivas que se ejercieron en la zona, con esperanza de poder contestarlas. Por ejemplo, esperamos poder establecer, dentro un futuro próximo, algunos tipos tardíos en el Grupo Águila. También nos cuestionaremos sobre un eventual desarrollo regional durante el Clásico Temprano, ya que hemos podido observar formas características de tradiciones septentrionales en tiestos que pertenecen a grupos de Petén. Ahora bien, antes de lanzarse a la elaboración de una secuencia detallada, falta analizar los nuevos pozos excavados en 1998.

NUEVOS DATOS SOBRE EL TEMPLO-PIRÁMIDE D5-5SUB

La Estructura D5-5 es la más voluminosa del Grupo Sur. Desde la primera temporada de 1996, se había comprobado que este montículo piramidal, que dominaba por más o menos 15 m la Plaza A, nunca había tenido superestructura alguna en su cima final. Al menos toda su parte superior estaba constituida por unos importantes rellenos que recubrían un templo, D5-5sub, parcialmente puesto al descubierto y destruido por cuatro trincheras de saqueo. En aquella misma temporada, se inició la liberación -consolidación de este templo— de dos aposentos en dos crujías, así como la de la plataforma sobre la cual se eleva. El trabajo en esta estructura prosiguió en 1997, con valiosos resultados. Quedó establecido en particular que el templo liberado había sido construido y rellenado (es decir cancelado) posiblemente en un lapso de tiempo bastante corto durante la segunda parte del Clásico Temprano (según las dos primeras fechas de C14 obtenidas). También se confirmó que el Templo D5-5sub había sido dotado de una puerta de entrada zoomorfa, por cierto muy sencilla, pero que, en el estado presente de los conocimientos, es la más antigua conocida. Pese a estos importantes logros, mucho faltaba todavía para conocer más a fondo el edificio. Las investigaciones llevadas a cabo en 1998 han llevado básicamente sobre tres aspectos de D5-5sub y de sus alrededores inmediatos.

En 1997, se había despejado la mitad este de una gran escalinata de acceso a la plataforma superior en la fachada principal (sur) del basamento piramidal. Este año se completó la excavación de esta escalera y se investigó el sistema de cuerpos en ambos lados de ella. La escalinata, saliente en su parte inferior y ligeramente remetida en su sección superior, tiene un poco más de 10 m tanto de anchura como de altura. Totaliza 35-36 escalones, repartidos en tres secciones, ya que existen dos descansos (arriba, respectivamente, de la 5a y de la 17a grada). El número de escalones no es igual al este y al oeste, debiéndose esta diferencia al hecho de que se agregó una grada del lado oeste en la parte superior de la escalera, ya sea a causa de un simple error por parte de los constructores o bien para tratar de compensar el desnivel que acusa esta parte oeste (más baja) en relación con la parte este. En el tramo intermedio de la escalera existían igualmente, cuando lo sacamos a la luz, desniveles no desdeñables, en particular un hundimiento bastante regular en toda la porción central. Tanto para atenuar este defecto (y, consecuentemente, para asegurar mejor la conservación de la escalera), como para buscar las razones del hundimiento, se excavó una trinchera de 2 m de ancho en este sector, alcanzando ella 3.50 m de largo en su base (al sur) y 3.30 m de altura máxima (al norte). Esta excavación no dio con ninguna estructura (o escalera) enterrada, cuya caída parcial hubiera podido explicar las deformaciones observadas en la escalinata; no obstante, reveló un relleno interior muy desordenado y lleno de vacíos, lo que justamente podría haber provocado dichas deformaciones; cabe señalar que en la parte la más superficial del relleno se encontraron alrededor de 150 piedras labradas vagamente acondicionadas como para formar una base para las gradas; aquí lo interesante es que dichas piedras fueron forzosamente arrancadas de una construcción más antigua, de la cual desafortunadamente no tenemos idea. Hablando de la ausencia –aparente– de una etapa antigua de la escalera, señalemos desde ahora que en la trinchera T7-norte que fue excavada en la plataforma superior del basamento, no aparecieron pisos inferiores en los 3 m de profundidad que alcanzó el sondeo. Si la Pirámide D5-5sub se construyó encima de otra más antigua, esta última quedaría entonces profundamente sepultada. La falta de indicios internos de etapas constructivas de la pirámide anteriores a D5-5sub debe ser comparada con lo que se ha observado en los cuerpos.

De hecho, en la parte superior de la pirámide, correspondiente a la sección más alta de la escalinata, encontramos dos estadios superpuestos. El más antiguo se compone de muros en talud hechos de piedras someramente labradas y colocadas tanto horizontalmente como de canto; uno de estos muros, el más alto, presenta además una parte superior casi vertical y que forma un saliente, así como dos planos horizontales distintos en su parte inferior en talud, sobresaliendo las porciones más cercanas a la escalinata. Encima de este sistema, se construyeron, de cada lado del descanso superior, otros muros hechos de piedras mucho más regulares y estandardizadas. Los nuevos muros, entre los cuales sólo los de un primer nivel parecen haber sido terminados, se remeten dos veces a medida que se alejan de la escalinata; por otra parte, en donde se remeten por primera vez, hay una moldura basal. Cabe observar que una geometría algo similar (muros que dos veces se remeten y que poseen molduras basales) existe en los cuerpos (mal conservados) de abajo de la pirámide. Con todo y a reserva de que trabajos futuros proporcionen datos contradictorios, nos parece que los remetimientos de los cuerpos visibles en la parte superior del edificio representarían en realidad un intento frustrado de reconstrucción del basamento, justo antes del relleno que cubrió el templo. Agregaremos que las excavaciones llevadas a cabo en 1998 en la fachada sur de la pirámide nos han enseñado que la operación de relleno de la estructura habría afectado casi exclusivamente la parte superior del edificio, quedando prácticamente sin recubrir toda la mitad inferior del basamento.

Entre los objetivos de la temporada de 1998 para D5-5sub, figuraba la realización de excavaciones sobre la plataforma superior de la pirámide con el fin de documentar la existencia (o no) de pisos superpuestos, de localizar posibles restos de subestructuras y/o de sepulturas y de recoger eventuales depósitos dedicatorios; en cuanto a la presencia-ausencia de sepulturas, en particular, nos parecía sumamente importante tratar de determinar si un templo con puerta zoomorfa y de la edad de D5-5sub iba asociado con un culto a los muertos.

Hemos ya aludido al hecho de que la trinchera T7, que nos permitió excavar en ambos lados del eje central sur-norte del edificio, desde el borde del bloque de mampostería que ocupa el centro superior de la escalinata hasta el umbral del templo, no había descubierto ni piso, ni subestructura (tampoco ofrenda de construcción). Sin embargo, al rectificar la pared norte de T7-norte (es decir casi a plomo de la entrada del templo), advertimos, dentro del relleno, una acumulación de piedras labradas que corresponden seguramente a los restos de una tumba saqueada a partir del norte, hipótesis confirmada por el hallazgo de algunos fragmentos de huesos humanos al lado de estas piedras –son de un individuo adulto grácil, lo que hace suponer que podría tratarse de una mujer. Este descubrimiento nos llevó a prolongar la misma trinchera axial dentro del templo: quedaba claro, en efecto, que la tumba saqueada había sido construida principalmente debajo del aposento anterior del templo y se esperaba, al excavar adentro, rescatar más datos sobre ella. La excavación se hizo en su mayor parte en el relleno de la trinchera de saqueo abierta desde el norte y no aportó nada nuevo sobre la primera tumba, pero en su porción noreste alcanzó un sector no alterado por el saqueo. Allí aparecieron primeramente, a más o menos 1 m de profundidad, tres recipientes de cerámica y algunas osamentas; estos elementos, que constituyen un depósito voluntario a pesar de su desorden aparente, encimaban en realidad una tumba muy burda en cuanto a su arquitectura, pero rica por su contenido.

La cámara, de planta aproximadamente rectangular, se extiende en el sentido oeste-este (2.50 x 0.65 x 050/0.60 m); está formada por piedras no trabajadas, acondicionadas para delimitar el espacio funerario necesario. El muerto –ciertamente un personaje de alto rango, aun si no se puede aseverar que se trata de un gobernante del sitio–, fue depositado en la tumba en posición de decúbito dorsal extendido y colocado encima de una cama hecha de varias tablas de madera sobre-elevadas por unos trozos del mismo material. Las 14 vasijas que acompañaban al difunto, monocromas y policromas, habían sido acomodadas debajo de la cama mortuoria; una agarradera de tapadera en forma de cabeza de mono, dos cuentas de jade, dos espinas de manta raya, una navaja de obsidiana, tres cuentas de madreperla, una de pirita, un poco de cinabrio y el cráneo de un segundo individuo completaban el material asociado con el difunto. A nivel crono-arquitectónico, parece más que verosímil que esta tumba fue construida después de la edificación de la plataforma superior de D5-5sub, pero antes de la del templo mismo.

El tercer sector que se trabajó en 1998 es la base misma de la pirámide. Al pie de D5-5, hemos localizado solamente un verdadero piso de estuco de ± 5 cm de espesor, aun si éste descansa sobre otro, que hemos interpretado como un piso de construcción. En el eje central del edificio, al pie de la escalinata, dicho piso de construcción presentaba una huella circular de reparación; no obstante, en la fosa correspondiente no apareció ninguna ofrenda dedicatoria. A 1.20 m de la base de la escalinata, construida sobre el piso de la plaza y bien centrada, existe una estructura que habíamos considerado como una plataforma-altar cuando empezamos a liberarla en 1997. Su excavación completa este año nos ha revelado que se trata más bien de un recinto de 5.70 m (oeste-este) x 3.80 m (norte-sur), con muros de 0.70 m de espesor, provistos de una moldura basal externa. El acceso al interior del recinto debía de ser ubicado del lado sur, el piso interno siendo sobre-elevado en relación con el nivel de la plaza. Dentro de la estructura y contra su muro posterior (norte), hay una banqueta de 0.70 m de ancho y 0.22 de altura. Se supone que esta construcción albergaba una estela, posiblemente la que hoy en día se encuentra atrapada entre las raíces de un matapalo a escasos metros al sur del borde del recinto. Otras estructuras del tipo recinto con estela adentro han sido excavadas tanto en Nadzca’an (Grupo Ah Kin) como en Chacanbacan. Las otras dos estelas hoy localizadas en la Plaza A, pero a inmediaciones de la Estructura D5-10, podrían haber estado instaladas originalmente en las estructuras-altares que existieron encima del cuerpo superior de la contención del pie oeste de D5-10.

Finalmente, cabe señalar que la excavación al pie sureste de la pirámide nos ha permitido sacar a la luz dos o tres etapas sucesivas de un sistema de conexión (en realidad, unas escalinatas) entre las Plazas A y B. Desafortunadamente, la remodelación de este sector con motivo de la construcción de la Estructura D5-8 durante el Clásico Tardío, ha destruido las relaciones estratigráficas que sin duda existían antaño allí.

ESTUDIO DE LA PERIFERIA DEL GRUPO SUR Y DE LA ZONA INTERSITIOS BALAMKU-NADZCA’AN

Además de la excavación tan completa como fuera posible del Grupo Sur de Balamku, el proyecto contemplaba un estudio de la periferia del sitio que tuvo dos aspectos, a dos escalas espaciales. Por una parte, se hizo un recorrido de la periferia inmediata de los tres grupos, sobre una superficie total de 35 hectáreas, en el marco de una cuadrícula constituida por unidades de 100 m², con el fin de proponer una delimitación de la zona urbana del sitio. De esta manera se localizaron varios conjuntos, de los que se levantaron croquis. Por otra parte, se realizó un transecto entre Balamku y el sitio cercano de Nadzca’an, ubicado a 12 km al noreste de Balamku, para obtener una muestra del asentamiento en la periferia más lejana del sitio (Figura 3).

El grupo p12-B es uno de los conjuntos residenciales localizados por Eric Taladoire y Philippe Nondédéo durante el reconocimiento de superficie que realizaron en la periferia inmediata del Grupo Sur de Balamku. Al excavar este grupo teníamos como objetivos fecharlo, conocer su forma real y tratar de entender su funcionamiento. Para lograr estas dos últimas metas, hemos escogido realizar excavaciones extensivas, es decir liberar todo el grupo hasta la superficie de ocupación más reciente, eso con el fin de obtener una visión completa de él en su última fase de ocupación. Después, se realizaron algunos sondeos estratigráficos para buscar indicios de eventuales etapas antiguas de ocupación y ubicar mejor el grupo en la historia general del sitio. Aquí nos limitaremos a presentar algunos resultados preliminares, ya que el material recogido no ha sido todavía analizado.

Antes que nada, el trabajo realizado destaca la importancia de completar las observaciones de superficie por excavaciones. En efecto, este grupo aparecía en superficie formado por solamente dos montículos ubicados sobre una plataforma pero, después su excavación, queda claro que es mucho más complejo: las dos habitaciones visibles en superficie están en realidad asociadas con cinco cuartos adicionales, que conforman cuatro estructuras dispuestas alrededor de un espacio central o patio.

A pesar de ciertas diferencias, las habitaciones tienen elementos en común. Cada una abre hacia el centro del conjunto por una sola puerta. Los cimientos de sus muros están compuestos por dos hileras paralelas de piedras y sus espesores varían entre 0.60 y 0.80 m. Se supone que esos cimientos han tenido una altura de 0.60 a 1.20 m y que soportaban una pared hecha de materiales perecederos. Por lo menos seis de las habitaciones han tenido un piso estucado. Aun antes de analizar el material recuperado, podemos, con base en las particularidades de cada estructura, proponer ideas generales sobre la organización del conjunto.

Las estructuras ubicadas en los lados oeste y este del espacio central fueron probablemente las principales (observadas durante la prospección). Aparte de su mayor altura, se destacan por las plataformas bajas que se construyeron frente a sus entradas. La estructura del este, por otra parte, parece haber tenido una historia más larga que las demás, ya que comprende tres pisos superpuestos y que el más profundo, al igual que la base de los muros, reposa casi sobre la superficie natural. La estructura occidental, por su parte, sería más reciente, puesto que no tiene más que un piso, debajo del cual y antes de su edificación, se había depositado un entierro.

Las otras habitaciones/estructuras han podido ser anexos, en particular las dos pequeñas construcciones apoyadas contra el cuarto principal al este. Al sur, una estructura de un sólo cuarto es más extendido que las otras (15 m²) y podría haber contenido, al igual que los cuartos principales del este y del oeste, una banca interior. Hay que agregar que el patio del grupo no fue estucado, sino cubierto por una capa de piedrín renovada varias veces durante la ocupación del grupo.

El objetivo principal del trabajo en el transecto Balamku-Nadzca’an, que vamos a detallar a continuación, era determinar los diferentes tipos de asentamientos existentes entre estos dos centros ceremoniales y su distribución.

En primer lugar, se hizo una brecha principal en línea recta entre Balamku y Nadzca’an, con la ayuda de un GPS, siguiendo un azimut de 60°. Luego, se empezó una serie de brechas perpendiculares a la brecha principal que nos permitió localizar 12 grupos. Cada grupo fue recorrido, delimitado, descrito, dibujado y ubicado precisamente con GPS. Finalmente, se excavó una serie de pozos estratigráficos en cada uno de los grupos, con el fin de fecharlos y de comparar su ocupación con la de Balamku y de Nadzca’an. De esta manera, buscamos reconstituir someramente la evolución de la ocupación en esta zona de intersitios. El análisis de la cerámica está todavía en proceso, pero ya se puede aseverar que la ocupación de los grupos se extiende desde el Preclásico Superior hasta el Clásico Terminal, lo que es muy semejante a los periodos de ocupación de Balamku y de Nadzca’an.

La zona atravesada por la brecha es una pequeña meseta bastante regular con afloramientos de piedra caliza, delimitada al este y al oeste por bajos que se encuentran al pie de cada sitio (Figura 4). Los 12 grupos registrados, localizados mayormente en las partes más altas de la meseta, se reparten con cierta regularidad a lo largo de la brecha y se encuentran a una corta distancia unos de otros (de 0.5 km a 1.7 km); es aun posible que algunos formen un mismo conjunto. Se puede distinguir dos clases de sitios: la primera clase consiste en conjuntos bien conformados, dispuestos sobre terrazas semi-artificiales que aprovechan las pendientes naturales y abruptas de los pequeños cerros (es el caso para El Zapote, El Tapir y el Grupo Nadzca’an; Figura 5). Se organizan alrededor de pequeñas plazas rodeadas por estructuras que miden entre 1.50 y 4 m de alto, a veces abovedadas y que presentan, para las más importantes, una arquitectura con sillares de estilo Río Bec fechable del Clásico Terminal (es el caso de El Zapote y del Grupo Nadzca’an). También, de vez en cuando se encuentra un altar redondo, en el centro de las plazas, pero no se ha notado la presencia de estelas. Estos sitios se ubican cerca tanto de Balamku como de Nadzca’an: aparecen como sitios-satélites de los dos centros principales y debían poseer una pequeña élite local perceptible en la cualidad de los edificios ya mencionados que delimitan sus plazas. Se caracterizan, más que todo, por un patrón de asentamiento de tipo concentrado, muy común en la zona Maya.

En cambio, la segunda clase de sitios presenta un patrón más disperso y se compone de pequeñas estructuras o plataformas bajas (entre 0.30 y 1.50 m de alto), aisladas, que no conforman, en la mayoría de los casos, espacios cerrados. El ejemplo más interesante es el Conjunto de la Treinta Estructuras (Figura 6), constituido únicamente por estructuras de 2 x 3 m, delimitadas por una hilera de piedras burdas y ligeramente deprimidas en su centro. En este caso, las estructuras a menudo se asocian por pares, aisladas una de la otra y que no logran formar pequeñas plazuelas. Esta segunda clase de sitios se encuentra hacia el centro de la zona intersitios y evoca zonas habitacionales ocupadas por campesinos. La ausencia de élite es perceptible en la organización espacial de los conjuntos así como en el tipo de estructuras que componen estos grupos.

También cabe señalar que la mayoría de los sitios de la parte central del transecto se integran dentro de una red de albarradas muy amplia, a veces concéntrica, que relaciona y reúne varias zonas habitacionales entre sí. El ejemplo más relevante se encuentra en la Zona Habitacional III donde la red de albarradas reúne tres conjuntos diferentes, uno de tipo concentrado y dos más abiertos (Figura 7). La red constituye en este caso divisiones regulares que podrían representar pequeñas parcelas de cultivo. Estas albarradas comprenden dos o tres hileras de piedras en las partes conservadas y se desarrollan paralela- o perpendicularmente a las curvas de nivel. Algunas de ellas pueden, en ciertos casos, desempeñar el papel de borde de terraza o de pequeño muro de retención de tierra.

Por fin, pensamos que esta meseta que hemos estudiado representa la zona de circulación preferencial de gente y de productos entre Balamku y Nadzca’an, no sólo porque aparece como el camino más corto entre los dos sitios, sino porque también es una zona alta, fácil de caminar. Durante el reconocimiento no encontramos ningún elemento susceptible de indicarnos el trayecto preciso de un camino prehispánico, pero la ubicación tan regular de los sitios a lo largo del transecto puede ser un indicio a favor de esta hipótesis.

Hay que confesar, sin embargo, que no se pudo averiguar si la densidad de sitios encontrada a lo largo del transecto refleja un patrón particular relacionado con esta supuesta zona de circulación o si es totalmente representativo del asentamiento general en el área.

Figura 3 Ubicación topográfica de los sitios del transecto de los sitios Balamku-Nadzca’an (P. Nondédéo)

AGRADECIMIENTOS

El Proyecto Balamku del Grupo de Investigación 312 (Paris) del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de Francia y del CEMCA de México, en colaboración con el Grupo GRAL de CNRS (Toulouse), con financiamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia y de CNRS. Eric Taladoire (Universidad de Paris I) es el responsable de las operaciones de prospección periférica y Fabienne de Pierrebourg (UPR 312) del análisis cerámico. Philippe Nondédéo prepara su tesis de doctorado sobre las influencias Río Bec hacia el oeste. Las excavaciones estuvieron a cargo de M.C. Arnauld, P. Becquelin, M.F. Fauvet-Berthelot, D. Michelet, G. Pereira, F. de Pierrebourg y E. Taladoire.  Queremos agradecer a los miembros del Centro Regional INAH de Campeche el apoyo que nos brindan, en particular al Lic. C. Vidal Angels, Director del Centro Regional y a A. Benavides Castillo, lo mismo que a R. Carrasco del Centro Regional de Yucatán. Estamos también agradecidos a José del Carmen Pech y a los trabajadores del ejido de Conhuas.

Figura 4 Corte topográfico del transecto de los sitios Balamku-Nadzca’an (P. Nondédéo)

Figura 5 Mapa de El Zapote (P. Nondédéo)

Figura 6 Mapa del Conjunto de las Treinta Estructuras (P. Nondédéo)

Figura 7 Mapa de la Zona Habitacional III (P. Nondédéo)

REFERENCIAS

Arnauld, M. Charlotte, Marie-France Fauvet-Berthelot, Dominique Michelet y Pierre Becquelin

1997        Balamku, Campeche, México: historia del Grupo Sur. En XI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1997 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo):135-150. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Baudez, Claude F.

1996        La casa de los cuatro reyes de Balamku. Arqueología Mexicana 18:36-41. Editorial Raíces, México.

Gendrop, Paul

1983        Los estilos Río Bec, Chenes y Puuc en la arquitectura Maya. UNAM, México.

Michelet, Dominique, M. Charlotte Arnauld, Pierre Becquelin, Marie-France Fauvet-Berthelot, Philippe Nondédéo, Fabienne de Pierrebourg y Eric Taladoire

1997        Le Groupe Sud de Balamku (Campeche, Mexique): éléments d’une histoire architecturale mouvementée. Journal de la Société des Américanistes 83:229-249. Paris.

Piña Chan, Román

1985        Cultura y ciudades Mayas de Campeche. Gobierno del Estado de Campeche, Editora del Sureste, México.

 

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