Asociación Tikal

45 Ofrendas de Bonampak en contextos funerarios – Alejandro Tovalín Ahumada y Víctor Ortiz Villarreal – Simposio 12, Año 1998

Descargar este artículo en formato PDF

Tovalín Ahumada, Alejandro y Víctor Ortiz Villarreal

1999        Ofrendas de Bonampak en contextos funerarios. En XII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1998 (editado por J.P. Laporte y H.L. Escobedo), pp.583-599. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

45

OFRENDAS DE BONAMPAK EN CONTEXTOS FUNERARIOS

Alejandro Tovalín Ahumada

Víctor Ortiz Villarreal

Durante las excavaciones realizadas en Bonampak por el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México entre 1993 y 1997, se detectaron 27 enterramientos humanos, cuyo análisis funerario fue presentado en el XI Simposio de Investigación Arqueológicas en Guatemala en 1997.

Podemos considerar el presente artículo como una segunda parte de dicho análisis funerario, ya que ahondaremos en las ofrendas asociadas a 13 de los 27 enterramientos localizados por nuestro proyecto en Bonampak a lo largo de su desarrollo. De igual forma, incluiremos de manera general en este análisis los tres entierros excavados en el sitio por otros investigadores durante los años 80, así como la información sobre otros cuatro enterramientos detectados por nosotros a 14 km de distancia de la Acrópolis de Bonampak, los cuales serán de utilidad como material de comparación.

A manera de resumen mencionaremos que todos los enterramientos de Bonampak fueron realizados en cista y sobre un eje noroeste-sureste, sin existir en la orientación de la cabeza del muerto una diferenciación por sexo o edad (Tabla 1).

Dado que el patrón de asentamiento de Bonampak es del tipo disperso, la procedencia de los enterramientos abarca diferentes conjuntos constructivos y estructuras: el Grupo Quemado, a 250 m al noroeste de la Gran Plaza; el sub-sitio 30 o del Primer Puente, ubicado a 1 km al noroeste de la misma; el Grupo Frey, a sólo 350 m al norte y la Acrópolis. Estos son los lugares con mayor frecuencia de contextos funerarios, con 13, 5, 4 y 4 enterramientos respectivamente. Los demás casos pertenecen a los Edificios 13 y 18 de la Gran Plaza y a los sub-sitios 6 y 7, distantes estos últimos 850 m al suroeste y 700 al este de la Gran Plaza, respectivamente (Figuras 1 y 2).

LAS OFRENDAS DE LOS ENTERRAMIENTOS

A continuación describiremos brevemente sus ofrendas, indicando entre paréntesis la orientación de la parte del entierro referido:

1.        Enterramiento 1 del Grupo Frey: un plato trípode de paredes rectas divergentes y reborde basal. Contiene restos de policromía. Ubicado sobre el rostro (NW) (Figura 5a).

2.        Enterramiento 2 del Grupo Frey: un plato policromo trípode de paredes rectas divergentes y reborde basal, ubicado sobre el rostro (NW). Un cajete (cuenco) de paredes curvo divergentes con decoración antropomorfa incisa y baño blanco (Figura 7a), ubicado a los pies (SE).

3.        Enterramiento 3 del Grupo Frey: una cuenta tubular de jadeíta, ubicada en el maxilar inferior (SE).

Tabla 1 Descripción de entierros

Figura 1 Ubicación de los conjuntos constructivos y edificios de donde proceden la mayor parte

de los entierros mencionados

Figura 2 Plano de Bonampak y sus conjuntos periféricos

4.        Enterramiento 3 del Grupo Quemado: un plato policromo trípode de pared curvo divergente y reborde basal, ubicado sobre el rostro. Presenta un orificio en el fondo (Figura 5c).

5.        Enterramiento 4 del Grupo Quemado: un cajete policromo de paredes curvo convergentes (Figura 7d), ubicado al costado norte del área del cráneo (SE). Un vaso trípode de paredes rectas, baño blanco y decoración incisa, ubicado al costado sur del área del cráneo (Figura 3a).

6.        Enterramiento 6 del Grupo Quemado: dos vasos gemelos de paredes rectas con baño crema y decoración incisa antropomorfa, zoomorfa y glífica. Una ubicada a la salida del nicho norte (Figura 3c) y otra fuera del nicho sur (Figura 3b). Alto vaso de paredes rectas ligeramente divergentes y engobe café oscuro (Figura 4b), ubicado fuera del nicho sur. Una orejera, dos cuentas discoidales, una cuenta tubular pequeña y una grande, todas de jadeíta, ubicadas en el área del cráneo (NW).

Una orejera, una cuenta tubular grande y dos cuentas esféricas de jadeíta, ubicadas alrededor de la cabeza proximal del fémur derecho. Dos puntas de lanza de sílex con las puntas orientadas al sureste, ubicada una entre los pies (Figura 8a) (SE) y otra en el extremo este de la cista (Figura 8b). Un cuchillo de sílex con la punta orientada al noroeste (Figura 8c), ubicado entre el área del cráneo y el nicho sur. Dos pares de colmillo de jabalí, ubicados en el área de la cabeza.

7.        Enterramiento 7 del Grupo Quemado: un plato trípode con restos de policromía de paredes curvo divergentes, fondo plano y soportes huecos (Figura 5b). Un cajete de paredes rectas divergentes y fondo convexo, con una angosta banda roja en el borde interior (Figura 7c). Ambas se localizaron boca abajo en el extremo este de la cista asociadas a un enterramiento infantil. Dos orejeras de concha, ubicadas junto a las vasijas arriba mencionadas. Un cajete bicromo de paredes curvo divergentes y fondo plano, ubicado en la parte central de la cista (Figura 7b). Un fragmento de concha trabajada (Figura 8d), ubicado en la parte central de la cista.

8.        Enterramiento 8 del Grupo Quemado: un cuenco policromo de paredes curvo convergentes (Figura 7e), ubicado sobre la clavícula izquierda. Plato policromo trípode de paredes curvo divergentes y reborde basal festonado (Figura 6a), ubicado en el nicho sur. Vaso de paredes rectas ligeramente divergentes con engobe café (Figura 4a), ubicado en el nicho norte. Dos finas navajillas de obsidiana, ubicadas entre la pelvis y el brazo izquierdo, al frente del nicho norte. Malacate de coral, ubicado bajo el cuenco policromo. Una cuenta discoidal de concha, ubicada sobre el relleno del cuenco.

9.        Enterramiento 11 del Grupo Quemado: pequeña cuenta esférica al interior del cráneo infantil (NW).

10.        Enterramiento 13 del Grupo Quemado: fragmentos de un plato trípode con soportes cónicos sólidos, ubicado en el extremo sureste de la cista y colocado boca abajo.

11.        Enterramiento 1 del Edificio 4 de la Acrópolis: un vaso de paredes rectas con decoración de estuco (Figura 3d), ubicado en el nicho sur. Plato policromo trípode de paredes rectas divergentes y con reborde basal (Figura 5d), ubicado en el nicho norte. Cuenco policromo con decoración zoomorfa, ubicado en el nicho norte (Figura 10). Espejo circular hecho con 59 polígonos de pirita (Figura 9), ubicado a los pies (SE) del individuo enterrado. Un pendiente de jadeíta con forma de cabeza Maya, ubicado en la región del cuello. Tres cuentas esféricas y dos cortas cuentas cilíndricas con reborde, todas de jadeíta, ubicadas a lo ancho del área del tórax. Dos orejeras de jadeíta, ubicadas una a cada lado de la base del cráneo. Una cuenta tubular de jadeíta, ubicada en la base de la pelvis. Dos cuentas esféricas de jadeíta, ubicadas una en cada muñeca.

12.        Enterramiento 1 del Edificio 18: una cuenta esférica de jadeíta, ubicada en el extremo oeste de la cista.

13.        Enterramiento 3 del sub-sitio 30: un vaso de paredes rectas con decoración incisa rellena de rojo especular y baño blanco al exterior (Figura 4c), ubicado en el extremo este de la cista.

Por otra parte, mencionaremos los enterramientos encontrados en dos conjuntos explorados del sitio cercano al poblado Lakandon de Bethel y que hemos denominado con el mismo nombre. Este sitio también presenta un patrón de asentamiento disperso y los conjuntos arquitectónicos investigados fueron construidos sobre bajas colinas localizadas a 14 y 15.5 km respectivamente, al norte de la Acrópolis de Bonampak, a un costado de la carretera de acceso al sitio arqueológico.

14.        Enterramiento Bethel-1 del conjunto del Km 1+640 del ramal carretero San Javier-Bonampak: un plato policromo extendido de paredes curvo convergentes y base anular (Figura 6b), ubicado en el área del cráneo (SE). Posible collar constituido por 52 caracoles marinos (Oliva sp.) y un colmillo de tigrillo, ubicado en el área del cráneo (SE).

En este conjunto se localizaron otras dos cistas vacías.

15.        Enterramiento Bethel-2 del Km 3+040 del mismo ramal. A diferencia de todos los anteriores, este enterramiento fue directo y presentó algunos fragmentos de un plato sobre la cabeza, desafortunadamente la parte del cuerpo fue destruida por saqueadores.

16.        Asimismo contamos con escasa información sobre el enterramiento bajo el Edificio 7 de la Acrópolis, aunque conocemos que se realizó en una cámara funeraria con cuatro nichos, en los cuales se localizaron tres platos y tres vasos policromos (García et al 1981).

17.        En cuanto al enterramiento en cista del Edificio 2 de la Acrópolis sabemos que contuvo dos vasijas, una de ellas de alabastro (E. Labra, comunicación personal 1985).

18.        El tercer enterramiento descubierto durante los años 80’s se localizó en los restos de una pequeña estructura a espaldas del edificio de las pinturas y contuvo una ofrenda constituida por un núcleo de obsidiana rodeada de varias navajillas prismáticas (A. Anaya, comunicación personal 1996).

DESARROLLO Y DISCUSIÓN

A partir del análisis de la información arriba mencionada podemos delinear varias tendencias en cuanto a las costumbres funerarias empleadas en los enterramientos.

Básicamente, tenemos un uso mayoritario de cerámica en las ofrendas, ocupando el segundo lugar la lítica pulida, empleada principalmente en objetos de jadeíta y sílex. Como materiales de uso esporádico en las ofrendas queda la obsidiana, la concha, las espinas de mantarraya, hueso animal, la pirita y el alabastro.

Por su parte, en los nueve casos registrados de enterramientos primarios individuales, las vasijas de cerámica nos muestran dos tipos de distribución; la primera (n=3) es aquella en la que, cuando existen nichos en las cistas, éstos siempre están ocupados exclusivamente por cerámica. La segunda opción (n=6) se presenta en ausencia de nichos y en este caso las vasijas se localizarán sobre o alrededor del área que corresponde a la cabeza del muerto.

Referente a la segunda opción, los enterramientos Frey-1 y Quemado-3 presentaron un plato policromo con un orificio en el fondo cubriendo el rostro del muerto, significando esto el clásico rito de “matar” también el objeto. En el caso del Quemado-13 se empleó para tapar la faz del muerto un cuenco policromo sin “matar” y en el Frey-2 se usó un plato al que le falta una tercera parte, lo cual podría interpretarse como una forma de “matar” el objeto y aunque su alto grado de erosión le impidió conservar restos de su acabado de superficie, su semejanza con el plato del enterramiento Frey-1 nos puede asegurar que también fue policromo.

El enterramiento Bethel-1 km 1+640, también presentó un plato policromo “matado” sobre el área del rostro, aunque se distingue por marcar una diferente temporalidad del evento, ya que al ser un plato con base anular nos remite a un evento para el Clásico Temprano, a diferencia de los de Bonampak que son del Clásico Tardío.

Por otra parte, solamente contamos con un caso en donde una vasija se localiza a los pies del individuo, el Frey-2, pero formando parte de una ofrenda mayor constituida por otra vasija localizada en el extremo opuesto.

En otras dos cistas tenemos presencia de cerámica, pero éstas contienen enterramientos múltiples. El Quemado-7 contuvo un plato y un cajete, ambos policromos y colocados boca abajo en la región de la cabeza del individuo infantil, lado sureste, mientras que otro cajete con borde rojo lo separa del individuo adulto que apunta hacia el noroeste. El segundo evento es el Quemado-13, en el cual fragmentos de un plato se encontraron en posición invertida junto a los restos del cráneo infantil.

Ahora bien, si dividiéramos con un eje longitudinal la cista, observaremos que en el número y forma de las vasijas empleadas como ofrenda a los costados del cráneo o en los nichos, las diferencias son poco significativas. Al respecto, nos hemos referido a los enterramientos Quemado-4, 6 y 8 y al de la Acrópolis Edificio 4 y Edificio 7, los cuales sumaron para el costado norte de la cista un total de ocho vasijas (cuatro vasos, tres platos, un cuenco) y para el lado sur otras ocho piezas cerámicas (cinco vasos, dos platos, un cuenco). Con base en lo anterior, podrá notarse la alta incidencia de vasos sobre el resto de formas cerámicas y la ausencia de cajetes, ya que éstos últimos (n=2) aparecieron asociados sólo a un enterramiento múltiple (Quemado-7) y a uno individual donde además un plato cubría el rostro del muerto (Frey-2).

De las 11 ofrendas con cerámica comentadas, cinco de ellas están asociadas con objetos de otro material, en los que se incluye lítica (jadeíta y sílex), concha trabajada, pirita y hueso animal.

De las observaciones anteriores podemos señalar que las vasijas “matadas” empleadas para cubrir la cabeza, siempre procedieron de ofrendas constituidas solamente por cerámica, mientras que aquellas de enterramientos múltiples, aunque estuvieron sobre el rostro, nunca fueron rotas intencionalmente, ya sea que estén o no asociadas con objetos de otro material.

Otra característica funeraria es la colocación de una cuenta de jadeíta en la boca del muerto. En Bonampak tenemos dos ejemplos, el Frey-3 y el Quemado-11. En el primer caso se localizó una cuenta tubular grande en el maxilar inferior de una mujer adulta, mientras que en el segundo ejemplo se trata de un individuo infantil que contenía una diminuta cuenta esférica.

Por otra parte, en tres eventos encontramos lajas de forma irregular ocupando el lugar del tórax del individuo. Se trata de situaciones donde el personaje, al momento del enterramiento carecía de los huesos de tal parte de la anatomía y al parecer el espacio que ocupaban fue sustituido por la laja, tal como sucedió en los enterramientos Frey-1 y Quemado-6. En el caso del Frey-3 encontramos una piedra caliza irregular sustituyendo al cráneo. En ninguno de estos casos hubo percolación al interior de la cista de lajas o piedras como las descritas, provenientes del escaso relleno superior o de la cista misma, por lo que la colocación de la laja fue intencional.

Por otra parte, cruzando información por grupo constructivo de los enterramientos con vasija sobre la cabeza, aquellos con cuenta en la boca y los que presentan cajetes, podemos comentar lo siguiente:

En el Grupo Quemado, los tres casos con vasija sobre la cabeza presentan una orientación al sureste, dos son adultos masculinos y uno infantil de sexo indeterminado. Los tres provienen de diversas partes del conjunto.

A diferencia de los ejemplos arriba señalados, en el Grupo Frey los dos enterramientos de este tipo apuntan al noroeste y en este caso corresponde a una mujer adulta y un infantil, ambos localizados al interior del mismo edificio.

Al respecto de los dos enterramientos con cuenta de jadeíta en la boca, el procedente del Grupo Quemado está orientado al noroeste y es infantil, mientras que el del Grupo Frey apunta al sureste y es un adulto femenino.

De lo anterior se desprende que, cuando se emplea como ofrenda exclusivamente cerámica o jadeíta, la única diferencia observable en enterramientos del mismo grupo constructivo, lo constituye la orientación diametralmente opuesta de los objetos con respecto al individuo, sin importar su sexo y ubicación dentro del conjunto.

Solamente contamos con dos ejemplos en donde parte de la ofrenda se colocó a los pies del muerto, el enterramiento Frey-2 y el Acrópolis Edificio 4-1. En el primero se localizó un cajete con decoración incisa al exterior, que nos presenta a un individuo totalmente inclinado hacia el frente y sosteniendo en su mano izquierda un objeto del cual sale humo. En el segundo caso se encontró un espejo de mosaico de pirita, el cual es un objeto poco común (Kidder et al. 1946:126-129), en este caso su superficie es café rojizo y bien pulido. Este espejo pudo ser parte de la vestimenta del personaje enterrado y representar al sol nocturno o un espejo humeante, material adivinatorio y posiblemente relacionado con el Dios K (Miller y Taube 1993:147) y con un culto similar al de Tezcatlipoca en el Altiplano Central de México (Miller y Taube 1993:164-165). En este sentido, el personaje inciso del cajete de cuya mano emana humo podría tener el mismo significado que el espejo oscuro. Ambos enterramientos son masculinos y están orientados al noroeste, con la única diferencia de que el del Grupo Frey es un infante.

La cantidad de enterramientos masculinos supera a los femeninos e infantiles, en una relación 9:5:5, aunque, por otro lado, contamos con ocho de sexo no determinado. De igual forma, son los masculinos los que presentan el mayor número y tipo de objetos en las ofrendas, siguiendo en importancia los infantiles. De cualquier forma, el número de enterramientos de sexo indeterminado es alto, lo cual podría modificar esta tendencia, por lo que se requerirá de una cantidad mayor de eventos funerarios para permitirnos afirmar estadísticamente si las tendencias hasta ahora observadas son reales.

En cuanto a la jerarquía de los personajes enterrados, se logra apreciar que los más ricos y elaborados se localizan en la Acrópolis, mientras que en los tres conjuntos habitacionales o sub-sitios investigados, los mejores enterramientos se situaron en el edificio principal, con excepción de aquel grupo arquitectónico que cuente con alguna edificación asociada a uno o más cilindros de piedra, posibles altares, ya que bajo estos es donde se les localizó, debido a que ésta área podría estar dedicada al culto religioso y a los ancestros. Los individuos enterrados en otras partes de los conjuntos, como en los patios o terrazas, presentaron las ofrendas más pobres o simplemente carecieron de ésta (47%).

La temporalidad de las ofrendas ha sido ubicada en el Clásico Tardío, tal como lo sugieren los platos trípodes con reborde basal y con policromía del grupo Saxche, así como los vasos de pasta fina. La mayor parte de los enterramientos son muy superficiales, con cuatro excepciones, los enterramientos bajo los Edificios 4 y 7 de la Acrópolis, los cuales son contemporáneos a la construcción de los mismos y que constituyen la penúltima etapa constructiva del gran basamento durante el siglo VIII, quedando pendientes de edificarse para la última época solamente los Edificios 9 y 10 a un costado del 4 (Tovalín et al. 1987).

Los otros dos casos son el Quemado-6 y 8, ambos localizados bajo un altar asociado a un cilindro de piedra y bajo el piso de estuco original de la primera plataforma del Grupo Quemado, evento realizado tiempo antes de la construcción de dichos altares, pero que de cualquier forma corresponden al Clásico Tardío.

Hasta ahora el único enterramiento del Clásico Medio es el del sitio Bethel Km 1+640 a 15.5 km de distancia, el cual contuvo en plato policromo con base anular.

CONCLUSIONES

Los enterramientos en Bonampak son indirectos, en cistas hechas generalmente de manera burda y orientadas sobre un eje noroeste-sureste, en donde la orientación predominante es al sureste, aunque no está determinado por el sexo, edad o ubicación dentro del conjunto constructivo.

Los más ricos se ubican en la Acrópolis o en el edificio principal de los sub-sitios.

La cerámica es la ofrenda más empleada y por lo general se coloca sobre la cabeza o alrededor de la misma. Cuando existen nichos en la cista siempre está ocupada por cerámica. Los vasos son las vasijas más utilizadas y en segundo término los platos policromos.

Cuando la ofrenda está constituida solamente por objetos de jadeíta, si es en forma de cuenta se localiza al interior de la boca del muerto.

Existe una gran pobreza en cuanto a cantidad de objetos en las ofrendas en general. Contamos con un 47% de ausencia de las mismas en los enterramientos, aunque los individuos en estos casos presentan, cuando ha sido posible determinarlo, deformación craneana tabular oblicua y limado dentario.

La pobreza observada en las ofrendas del Clásico Tardío en Bonampak, pueden ser consecuencia de tratarse de:

1.        Ser un sitio secundario y por lo tanto sin la capacidad de apropiación de una gran cantidad de materiales suntuarios, tal como lo reflejan las ofrendas funerarias.

2.        Bonampak se encontraba bajo la fuerte sujeción de un estado vecino de mayor poder como lo fue Yaxchilan, ciudad que acabó dominándola y muy seguramente imponiendo en su gobierno a un linaje diferente al que hasta principios del siglo VIII la dirigía. En Bonampak, los pocos monumentos labrados con fechas anteriores al siglo VIII, podrían sugerir su destrucción o haber sido sepultados por los gobernantes del linaje al que perteneció Chan Muan II.

El funcionamiento de un asentamiento disperso, donde cada conjunto periférico estaría habitado por gente de cierta jerarquía dentro de la pirámide social bonampakense, dependería de la cabeza de familia, la cual se ocuparía también de vigilar y cuidar la producción agrícola en los amplios espacios alrededor de su conjunto habitacional. Estas cabezas de grupo que proponemos mandaban en los sub-sitios, podrían haber sido mantenidas a pesar de suscitarse un cambio de linaje gobernante, donde una de las formas de observar la sumisión a Yaxchilan pudo ser la prohibición de ricas ofrendas o incluso la ausencia de las mismas en los enterramientos de personas de cierta jerarquía. Tal vez, lo que no se pudo impedir fue la práctica de la deformación craneana tabular oblicua y el limado dental, aunque, para confirmar tal propuesta, se requerirán de datos más contundentes al respecto.

REFERENCIAS

Fournier, Patricia

s.f.        Catálogo preliminar de tipos cerámicos de Yaxchilan. Manuscrito, Archivo de la Sección de Arqueología del Centro INAH, Chiapas, México.

Fournier, Patricia, Alejandro Pastrana, Mario Pérez y Jorge Quiroz

1987        Bonampak, aproximación al sitio a través de los materiales cerámicos y líticos. Dirección de Monumentos, 4to. Cuaderno de Trabajo, INAH, México.

García Moll, Roberto, Mario Pérez y Jorge Quiroz

1982        Proyecto Bonampak, informe de la primera temporada de campo, 1981. Archivo de la Sección de Arqueología del Centro INAH Chiapas.

Kidder, Alfred V. Jesse D. Jennings y Edwin M. Shook

1946        Excavations at Kaminaljuyu, Guatemala. Carnegie Institution, Pub.561. Washington, D.C.

Miller, Mary Ellen y Karl Taube

1993        The Gods and Symbols of Ancient Mexico and the Maya. Thames and Hudson Ltd, London.

Ortiz, Víctor M. y Alejandro Tovalín

1998        Extensión y delimitación del asentamiento prehispánico de Bonampak, Chiapas. En XI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1997 (editado por J.P. Laporte y H.L. Escobedo):237-248. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Ruz, Alberto

1989        Costumbres funerarias de los antiguos Mayas. Fondo de Cultura Económica, 2da. ed. México.

Tovalín, Alejandro y Adolfo Velázquez de León

1995        Proyecto Bonampak. Informe de la segunda temporada de campo, 1994. Archivo de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH, México.

1996        Proyecto Bonampak. Informe de la tercera temporada de campo, 1995. Archivo de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH, México.

1997        Proyecto Bonampak. Informe de la cuarta temporada de campo, 1996. Archivo de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH, México.

1998        Ritual funerario en Bonampak. En XI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1997 (editado por J.P. Laporte y H.L. Escobedo):249-260. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Figura 3 a) vaso inciso con baño blanco del Entierro Quemado-4; b) vaso inciso con baño crema del Entierro Quemado-6; c) vaso inciso con baño crema del Entierro Quemado-6; d) vaso con recubrimiento bicromo de estuco del Entierro Acrópolis-Edificio 4

Figura 4 a) vaso monocromo café del Entierro Quemado-8;

b) vaso monocromo café del Entierro Quemado-6; c) vaso con baño blanco y pigmento rojo

en la decoración incisa del Entierro Subsitio 30-3

Figura 5 a) plato trípode con reborde basal del Entierro Frey-1; b) plato trípode del Entierro Quemado-7; c) plato policromo trípode del Entierro Quemado-3;

d) plato trípode policromo y con reborde basal del Entierro Acrópolis-Edificio 4

Figura 6 a) plato policromo, trípode y con reborde basal festonado del Entierro Quemado-8; b) plato policromo con base anular del Entierro Bethel-1, Km 1-640

Figura 7 a) plato de paredes altas inciso y con baño blanco del Entierro Frey-2;

b) plato de paredes altas con restos de bicromía del Entierro Quemado-7; c) plato de paredes altas proveniente del Entierro Quemado-7; d) cuenco policromo del Entierro Quemado-4;

e) cuenco policromo del Entierro Quemado-8

Figura 8 a) puntas de lanza de sílex del Entierro Quemado-6;

b) cuchillo bifacial de sílex del Entierro Quemado-6; c) pendiente de concha del Entierro Quemado-8

Figura 9 Espejo hecho con un mosaico de pirita del Entierro Acrópolis-Edificio 4

Figura 10 Cuenco policromo con decoración de dos guacamayas del Entierro Acrópolis-Edificio 4

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *