Asociación Tikal

12 Exploración y restauración en el Conjunto de Palacios de Mundo Perdido, Tikal (Estructura 5C-45/47) – Juan Pedro Laporte – Simposio 12, Año 1998

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Laporte, Juan Pedro

1999        Exploración y restauración en el Conjunto de Palacios de Mundo Perdido, Tikal (Estructura 5C-45/47). En XII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1998 (editado por J.P. Laporte y H.L. Escobedo), pp.183-214. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

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EXPLORACIÓN Y RESTAURACIÓN EN EL

CONJUNTO DE PALACIOS DE MUNDO PERDIDO, TIKAL

(ESTRUCTURAS 5C-45/47)

Juan Pedro Laporte

Como parte del registro y de la exposición del criterio que guió la exploración y restauración en Mundo Perdido, Tikal, se presenta en esta ocasión el trabajo efectuado en el conjunto de palacios conocido por algunos como “La Herradura”, ubicados en el sector norte de este conjunto arquitectónico. Estos palacios fueron habilitados a partir del inicio del Clásico Tardío sobre una anterior edificación del Clásico Temprano. Fueron múltiples sus remodelaciones hasta alcanzar al Clásico Terminal, cuando fue notoria su ocupación interior y exterior. Aunque en diversas ocasiones se ha divulgado la información obtenida durante el proceso de investigación de Mundo Perdido (Laporte y Fialko 1985, 1995), no había sido factible dar a conocer el proceso de excavación y los criterios que guiaron su restauración.

Este conjunto de palacios se compone de tres estructuras, que se encuentran unidas en sus esquinas (Figura 1). En el lado este se encuentra 5C-45, en el sur 5C-46 y en el oeste 5C-47, a manera de dejar abierto el lado norte y así formar un patio interior de 600 m² que sirve a los tres edificios (Carr y Hazard 1961). De esta manera, se trata de edificios de tipo palacio compuestos con múltiples cámaras abovedadas que conformaron una unidad de carácter residencial elitista.

El trabajo se llevó a cabo en dos etapas: los seis meses de marzo a agosto de 1981 fueron dedicados a 5C-45, a cargo de Emilio Calderón; a su vez, entre mayo y noviembre de 1981 se trabajaron 5C-46 y 5C-47, ambas a cargo de Juan Pedro Laporte. Por lo tanto se empleó un total de nueve meses en la exploración y consolidación de las tres estructuras. Las actividades de consolidación y restauración fueron conducidas por el arquitecto Rubén Bailey y por el restaurador Enrique Monterroso. La actividad en general estuvo bajo mi dirección y responsabilidad. Como en ocasiones anteriores, no es posible dejar de mencionar al grupo de excavadores y albañiles, así como sus ayudantes, además de dibujantes, pilotos y otros técnicos, en especial el personal que laboró en las canteras y que posibilitó la reposición de los enormes bloques de piedra. También es importante la participación en la elaboración de planos y otras figuras que ahora se presentan de Edgar Ortega y Paulino I. Morales, así como de otros técnicos en ilustración de vasijas, figurillas e implementos elaborados en hueso.

“LA HERRADURA” DURANTE EL CLÁSICO TEMPRANO

La primera construcción que ocupa este sector del norte de Mundo Perdido es un masivo basamento de planta cuadrangular, sin elementos constructivos sobre la plataforma superior (Figura 2). Se le conoció en varios sectores bajo los tres palacios que posteriormente le recubrieron. Estos muros están decorados mediante una moldura medial (especie de listón). Su acceso está situado en el lado norte mediante una escalinata saliente, un rasgo que se conservó a través del tiempo al dejar abierto el lado norte del conjunto de palacios. La construcción de este basamento sucedió en el Clásico Temprano, probablemente durante la fase Manik 2, es decir durante el siglo IV DC.

En el lado este del conjunto se desarrolló desde entonces la primera versión de 5C-45, una plataforma de planta rectangular con escalinata exenta en el lado norte, consta de un solo cuerpo de 1.80 m de altura, decorado al norte con una moldura horizontal y al sur con una cornisa en talud; pronto fue parcialmente recubierta con un talud al norte, el que pudiera mostrar un talud-tablero. Este elemento resultó más claro en el sector suroeste del conjunto de palacios, pero su presencia bajo 5C-45 (Figuras 3 y 4) es un indicio de la magnitud de la primera de las plataformas que ocuparon este espacio en Mundo Perdido.

Posteriormente, aún en Manik 2, se le sustituye con una pequeña plataforma en talud con escalinata exenta en el lado oeste. Tiene una pequeña banqueta. Se le agrega luego una escalinata en el lado este. A la escalinata Oeste se le transforma al alargar el segundo escalón a manera de formar un descanso (5C-45-2A y B; Figura 4).

Para entonces se depositó el entierro primario y directo de un individuo de primera infancia (0-3 años), en una acción que parece referir a una ofrenda dedicatoria[1].

El basamento general sobre el que se encuentran los palacios de Mundo Perdido fue remodelado nuevamente en la fase Manik 3 del Clásico Temprano, exceptuando el lado sur, mediante muros que emplean al modo arquitectónico del talud-tablero, posiblemente relacionado a la habilitación de este estilo en la cercana Estructura 5C-49 en el siglo V DC (Laporte 1998). Es evidente que el basamento sufrió varias remodelaciones con el fin de ampliar su área.

“LA HERRADURA” AL INICIO DEL CLÁSICO TARDÍO

Hasta el inicio del Clásico Tardío es que las tres estructuras de “La Herradura” pueden ser definidas en forma individual. De ellas, solamente 5C-45, en su tercera versión, era ya una plataforma en talud notablemente mayor que las de etapas anteriores (Figura 5). En su lado este tiene una altura de 4 m, mientras en el oeste alcanza 2.50 m sobre el nivel del patio, en donde presenta su escalinata.

En esta acción se suceden las primeras asociaciones de carácter ritual con la introducción de dos enterramientos y una ofrenda dedicatoria (Figuras 13, 15, 16 y 18). Con cistas que penetran dentro del relleno de la segunda etapa constructiva, las inhumaciones son de tipo primario e indirecto y representan a un individuo de sexo femenino con incrustación dentaria (PNT-34) y otro masculino con deformación craneana (PNT-36); en ambos casos fueron depositados en posición de decúbito dorsal extendido, con orientación norte-sur y cráneo al norte. Resulta de interés que en ambos casos se contó con una ofrenda similar, compuesta por juegos de vasijas del tipo Saxche Naranja Policromo (Figura 18), lo cual concuerda con una tradición de homogeneidad de ofrendas particular de la fase Ik.

La ofrenda dedicatoria ubicada en el eje normativo de la estructura consiste de nueve vasijas (tres ollas, cuatro cuencos, un plato trípode y un vaso), depositadas en un espacio cubierto con lajas.

A su vez, en el lado sur del conjunto fue habilitada la primera etapa constructiva de 5C-46, representada en un basamento de planta rectangular, ahora sumamente destruida (Figuras 21 y 22). No obstante, se conoce que tuvo las dimensiones aproximadas de la última época, pues sus restos se localizan en todas las exploraciones efectuadas; también lo indica la posición de su escalinata central, situada bajo las escalinatas de las etapas posteriores. Para entonces, el basamento debió sostener solamente una banqueta superior y, por lo tanto, corresponder a la construcción de la tercera versión de 5C-45, también un basamento de cima plana, aunque notablemente mayor en dimensión.

Figura 1 Planta de Mundo Perdido en el Clásico Tardío

Figura 2 Planta de Mundo Perdido en la fase Manik 3 del Clásico Temprano

Figura 3 Corte este-oeste de la Estructura 5C-45

        Coincidente con su construcción fue efectuada una acción dedicatoria al depositar una masiva concentración de material (DP-4), que contuvo más de 100 m cúbicos de materiales fragmentados, mezclados con tierra negra y algunas piedras. El hallazgo aparenta corresponder a los restos de lo que fue un ritual propiciatorio donde series de vasijas completas fueron intencionalmente destruidas, en su mayoría ejemplares policromados (su estudio es parte de otra investigación específica). Además de algunas piezas completas, también hubo abundantes implementos de hueso, tales como agujas, punzones y espátulas, así como otros materiales de piedra y concha (Figuras 25 y 26; Laporte y Fialko 1995). Esta es definitivamente una muestra excepcional de materiales diagnósticos del siglo VII DC, que también se asociaron al recubrimiento de un antiguo chultun.

Este chultun debió estar aún abierto durante el Clásico Temprano (Figura 23). Su boca, cerrada mediante una piedra circular, tuvo 0.80 m de diámetro, a manera de alcanzar un tiro vertical que se reduce a 0.48 m de diámetro, el cual desciende por 1.28 m hasta alcanzar un recinto de 1.32 m de ancho este-oeste y 1.08 m de altura. Su relleno es de tierra negra suelta con regular cantidad de piedra pequeña. Este elemento no contuvo ningún objeto en su interior.

La segunda versión de 5C-46 es una remodelación de la etapa anterior mediante la construcción de muros sobre la banqueta (Figura 22). Estos muros no parecen haber sostenido una bóveda en mampostería, aunque el fragmentario estado de conservación de estos muros, situados dentro de los de la siguiente etapa constructiva, no permiten asegurarlo. Desde entonces se construyen los espacios reservados a las cámaras de los extremos este y oeste de este basamento, tal vez con cuartos abiertos hacia el sur. Además, se habilita una nueva escalinata frontal. Esta acción debió suceder durante la transición entre las fases Ik e Imix del Clásico Tardío, es decir hacia 650 DC, conjuntamente con la habilitación de 5C-45-4A.

Figura 4 Estructura 5C-45-1, 2A y 2B: planta y perfil

        Ahora bien, es notorio que en esta acción constructiva para formar una estructura de dos fachadas, al sur y norte, habilitada frente a la Estructura 5C-54 o Gran Pirámide de Mundo Perdido, no se pretendió crear un eje norte-sur con aquélla, dada la marcada diferencia en épocas de construcción entre ambas (Figura 1).

Por otra parte y en relación al lado oeste del conjunto, bajo 5C-47 al recubrir al basamento original fue depositada una concentración de materiales policromados y utilitarios de la fase Manik 3 del Clásico Temprano, en su transición hacia Ik (DP-10; Figura 29). En este depósito se incluyen dos entierros (PNT-29/30) y otros restos óseos aislados, una inhumación secundaria y directa de alrededor de 12 sujetos: seis adultos masculinos, dos adultos femeninos, un adulto de sexo indeterminable, un sujeto de tercera infancia y dos infantes. Dos de las calotas pertenecientes al sexo masculino presentan deformación tabular erecta y en algunos casos presentan huellas de exposición al fuego. Hay varios adornos de concha, uno de ellos un lagarto (Figura 24). Esta concentración tiene unos 27 m². Es un claro ejemplo de la tradición ritual que procede del Preclásico y es ligeramente anterior al referido a la estructura vecina 5C-46.

En la segunda etapa constructiva de 5C-47 (2A), se habilita el primer elemento arquitectónico definido que permitiría la posterior formación del palacio. Consiste en una plataforma que asciende en dos amplias gradas que promedian 1.05 m de ancho y 0.15 m de altura, hacia una elaborada banca decorada con incisiones y sectores pintados de rojo (Figuras 28 y 30). Dicha plataforma desciende luego hacia el norte. Este elemento nunca presentó muros laterales y tal vez fuera cubierto solamente por techumbre de material perecedero, según lo indica un agujero de poste junto al trono, de 0.13 m de diámetro y 0.42 m de profundidad.

Durante la etapa 5C-47-2B se construye una cámara abierta hacia el este en un espacio frente a la plataforma que asciende hacia la banca decorada. Por el poco grosor de los muros no pudo sostener alguna bóveda (Figura 28). Esta acción debió suceder coincidentemente con la elevación de la primera versión de 5C-46 y de la tercera de 5C-45 y por lo tanto corresponde al inicio del Clásico Tardío (fase Ik). Ahora bien, poco tiempo después se une la cámara y la sección del trono mediante un muro en el lado oeste que alcanza la esquina noroeste tras el trono.

La tercera versión de 5C-47 cubre completamente a las etapas anteriores a manera de formar un nuevo frente al este con escalinata central. No presenta cámaras superiores y parecer ser más bien un edificio con banqueta de 0.38 m de altura en la parte superior (Figura 29). Fue habilitado durante la transición entre las fases Ik e Imix del Clásico Tardío, es decir hacia 650 DC, conjuntamente con 5C-45-4A y 5C-46-2.

Fue depositado un entierro (PNT-28) frente al primer escalón, de carácter primario y directo, depositado en posición de decúbito lateral izquierdo flexionado, de un individuo adulto joven de sexo masculino, con una orientación norte-sur y cráneo al norte. Los cuatro incisivos y dos caninos superiores presentan mutilación dentaria. Como ofrenda tuvo un pendiente en forma triangular, dos fragmentos de punzón y un hueso-tubo con perforaciones para pendiente e incisiones.

“LA HERRADURA” EN EL CLÁSICO TARDÍO

ETAPA 5C-45-4A

Al iniciar la fase Imix, es decir hacia 650 DC, se cambia drásticamente la función de las tres estructuras que conforman al conjunto al agregarles cámaras abovedadas y así formalizar la función de tipo palacio que por vez primera se adiciona a Mundo Perdido.

En la cuarta versión constructiva de 5C-45 (4A) se habilitan una cámara al norte, otra al sur, cinco cámaras en el lado este y una escalinata en bayoneta al noreste, compuesta por siete escalones que ascienden hacia el sur, un pequeño descanso y luego seis escalones más (Figuras 6 y 7). En esta etapa debió existir alguna construcción sobre la plataforma superior según lo indica la presencia de dos huellas de muros cortados sobre el piso pintado de color rojo.

Se reutilizan elementos de varias etapas anteriores, especialmente la plataforma superior y se cambia la escalinata del lado oeste. La Cámara Sur tiene una banca que cubre toda el área, exceptuando el área inmediata al acceso. También hay bancas en las tres cámaras centrales del lado este, posiblemente pintadas en color rojo.

Poco tiempo después hay ya remodelaciones mayores en el lado este (5C-45-4B), pues se suprimen las tres cámaras centrales construyendo en su lugar una escalinata de cerca de 10 m de largo, con un descanso en su ascenso hacia la plataforma superior de la anterior tercer etapa. Las esquinas de los muros son redondeadas (Figuras 8 y 9).

Durante esta etapa del Clásico Tardío, también se sucedió la introducción dentro de los rellenos de construcciones anteriores de una serie de cuatro enterramientos. Dos de ellos son de tipo primario e indirecto, depositados dentro de cistas cubiertas con lajas, de un individuo adulto joven de sexo femenino (PNT-39) y otro de segunda infancia (PNT-66), ambos en posición de decúbito dorsal extendido, con orientación norte-sur, con cráneo al norte el primero y al sur el segundo (Figuras 14 y 19). La ofrenda de ambos consiste de dos vasijas, en una especie de continuidad con aquellos depositados al inicio del Clásico Tardío. Se trata de pares de vasijas de los tipos Chinos Negro/Crema y Zacatal Crema Policromo. Por otra parte, también hubo dos inhumaciones de tipo directo, una primaria y otra secundaria, ambos adultos de sexo masculino, los cuales no incluyeron ofrenda.

La forma definitiva de 5C-45 aún vendría en época Imix al suceder nuevos cambios en el lado este (5C-45-5A; Figuras 10 y 12). Estos cambios consisten en cubrir las dos cámaras frontales que persistían de la etapa anterior, construyendo dos cuerpos y una nueva escalinata. No obstante, se conservó a las cámaras laterales que existían desde antes.

El cambio más importante sin embargo, fue la construcción por vez primera de un edificio sobre la antigua plataforma superior. Este constó de tres cámaras teniendo la cámara central tres accesos en el lado este y un acceso central en el oeste. Las otras dos fueron cámaras laterales superiores al norte y al sur. Por lo tanto, la cámara central sería longitudinal con bancas en sus extremos norte y sur. En este momento, el frente pudo presentar un friso decorado con espigas antropomorfas, elementos geométricos y posiblemente jeroglíficos, otras representan parte de un collar de cuentas esféricas o también partes de rostros (PNTE-3 y 17; Figura 15).

En la estructura que ocupa el lado sur del conjunto, es decir 5C-46, se suceden también cambios paralelos a los referidos en el palacio contiguo, salvo que con cambios menos dramáticos y continuos. La tercera versión de 5C-46 marca la remodelación mayor de este edificio; debió suceder poco tiempo después de la remodelación anterior con el fin de formalizar la conformación de la estructura como palacio, dados los acelerados cambios que sucedían en el conjunto (5C-45-4B y 5C-47-4; Figuras 21 y 22). Se construyen las cámaras con anchos muros para sostener las bóvedas, dos crujías longitudinales de tres cuartos cada una y dos cámaras transversales, una en cada extremo. No se construyen bancas en el interior de las cámaras, salvo en la del extremo este en donde se habilitan dos bajas banquetas en el interior. Se utiliza la misma escalinata anterior con solamente algunos cambios. En el lado norte se habilita una banqueta que desciende hacia el patio.

Esta estructura no tiene la asociación funeraria que fuera tan evidente en el caso del palacio 5C-45. Que fuera depositado durante el Clásico Tardío solamente se conoció un entierro (PNT-42) introducido en la plataforma exterior de la Cámara Este, es primario y directo de un individuo adulto masculino, con orientación norte-sur y cráneo al norte, con una interesante ofrenda que incluye un hueso trabajado con jeroglíficos (Figura 24), una cuenta que representa una calabaza, un hueso-tubo y un cuenco de paredes rectas del tipo Máquina Café (Figura 26).

Finalmente, la estructura que limita al oeste a este conjunto de palacios, es decir 5C-47, tiene su frente hacia el este (Figuras 28 y 29). De los tres palacios es el único que no presenta dos frentes, es decir que su función debió estar ligada a la sección interior del conjunto. Su secuencia constructiva está correlacionada con los otros dos palacios.

En el Clásico Tardío sucede la cuarta versión constructiva, representada en la plataforma superior por pisos pintados en color rojo oscuro. Pudo sostener alguna cámara central. Poco se sabe de este edificio pues está fuertemente mutilado para dar lugar a las cámaras de la última época, aunque sí se conoció su escalinata frontal, de 1.50 m de largo. Debió existir junto a 5C-46-3.

Aún en Imix se da la construcción final de este palacio (5C-47-5), se desarrolla sobre el nivel superior de la etapa anterior, con tres cámaras frontales y dos laterales; se habilitan bancas en dichos espacios. Esta disposición está relacionada con la que se persigue en la compleja planta del palacio 5C-45-5.

Fue depositado un entierro (PNT-27) frente al acceso de la Cámara Frontal Central y bajo el piso, de carácter primario y directo, en posición de decúbito lateral dorsal extendido, de un individuo adulto de sexo indeterminado, con una orientación norte-sur y cráneo al norte. Como ofrenda tuvo un plato tetrápode, un vaso pequeño y una navaja prismática de obsidiana, todo ello en muy mal estado de conservación.

Figura 5 Estructura 5C-45-3: planta y elevación

“LA HERRADURA” EN EL CLÁSICO TERMINAL

De importancia es la información recabada en este conjunto arquitectónico en relación a la ocupación final en Tikal. La concentración de la ocupación de época Eznab en este conjunto de palacios en Mundo Perdido muestra asimismo actividades constructivas en 5C-45 (5B; Figura 11). Los cambios consisten en colocar una banca inmediata al acceso del lado oeste de la cámara central, a manera de tapiar el anterior acceso central del lado este. Al mismo tiempo, mediante muros secundarios se separa por completo a este espacio de la anterior cámara central, en la cual se disponen ahora dos espacios separados. Este cambio obliga a transformar el frente del lado este mediante la adición de una nueva cámara longitudinal de 1.40 de ancho; ésta nueva cámara también tuvo tres accesos. Dentro de ella fue localizado abundante material de época tardía y gran cantidad de piedra labrada y de bóveda. Estos fueron los últimos cambios que pudieron determinarse en 5C-45; posteriormente, el palacio fue abandonado, como lo fueron en general todas las demás estructuras en Tikal.

Figura 6 Estructura 5C-45-4A: planta

Figura 7 Estructura 5C-45-4A: elevación

Figura 8 y 9 Estructura 5C-45-4B: planta y elevación

Figura 10 Estructura 5C-45-5A: planta

Figura 11 Estructura 5C-45-5B: planta

Figura 12 Estructura 5C-45-5A: elevación

Figura 13 Hallazgos en la Estructura 5C-45: entierros 34, 36, 37, 38

Figura 14 Hallazgos en la Estructura 5C-45: entierros 39, 66 y 72

Figura 15 Hallazgos en la Estructura 5C-45: escondite 16, esculturas con espiga

Figura 16 Hallazgos en la Estructura 5C-45: escondite 16: vasijas

Sin embargo, esta actividad refiere que aún se desarrollaban funciones de élite en 5C-45, una élite seguramente decadente, pero con la fuerza necesaria para conservar el complejo ritmo constructivo que procedía desde las etapas anteriores.

En esta etapa fueron depositados dos entierros dentro del derrumbe al sur de la estructura. Ambos fueron primarios y directos, depositados en posición de decúbito lateral derecho flexionado, un cambio notorio en relación a las etapas anteriores, ambos son adultos, uno joven (PNT-37) y el otro avanzado (PNT-72), con orientación norte-sur y el cráneo al norte (Figuras 13 y 14). Es de interés que ambos muestran deformación craneana. No se conoce la inclusión de ofrendas directas, aunque el material que les acompaña junto al derrumbe es abundante y existen artefactos líticos y aun una vasija miniatura que pudieron formar parte de ese ajuar. Dentro de esas últimas manifestaciones fue asimismo determinada la presencia de material cerámico en el interior de algunas de las cámaras; se incluye el fragmento de un hermoso silbato (Figura 20) e implementos elaborados en hueso (Figura 17).

También en la vecina 5C-46 se suceden pequeñas remodelaciones tardías, por lo general enfocadas a sostener sectores con problemas estructurales. También se evidencia la densidad de esta ocupación en una concentración de material (DP-9) en la unión del muro sur con la saliente este de escalinata de última época, que cubre cerca de 5 m², con fragmentos de ollas, cuencos y platos de varios grupos cerámicos utilitarios y de servicio[2], tal vez los restos de una habitación temporal sostenida parcialmente en muros de la estructura y que fuera destruida por el fuego, pues hay gran cantidad de ceniza en todo el sector. También hay figurillas (Figura 27).

De la fase Eznab se conocieron dos entierros, uno de ellos dentro del escombro exterior (PNT-40) y el otro dentro de una fosa asociada a la parte posterior del palacio (PNT-41); ambos fueron primarios y directos, el primero un infante depositado en posición de decúbito flexionado lateral derecho, con una orientación norte-sur y cráneo al norte, acompañado por algunos artefactos de hueso. El segundo individuo estuvo en posición de decúbito lateral izquierdo extendido y es un individuo adulto joven (21-35 años) de sexo masculino, con una orientación este-oeste, con el cráneo al este, con deformación tabular erecta y con solamente un cuenco del tipo Tinaja Rojo (Figura 26).

A su vez, evidencia de actividad posterior en 5C-47 solamente se observa en una pequeña remodelación posterior en la banca de la Cámara Central. Se localiza una fuerte concentración de material junto a los muros exteriores, con abundancia de figurillas, tiestos y artefactos líticos, lo cual representa una ocupación de fase Eznab.

EL PROCESO DE CONSOLIDACIÓN EN ESTE CONJUNTO

Dada la posición del palacio 5C-45 dentro de la distribución de estructuras en Mundo Perdido respecto del acceso hacia éste y al tipo de estructura de la cual se trata, fue decidida su consolidación en la forma más completa que el estado de destrucción permitiera.

El lado este o frontal fue aprovechado para mostrar elementos arquitectónicos representativos de las últimas etapas constructivas; fueron restaurados los escalones centrales y la escalinata en bayoneta, las esquinas sureste y noreste, ambas redondeadas y se dejó visible un pequeño sector que corresponde a la cornisa superior de la época 5C-45-4, la cual estuvo decorada (Figura 7). Mientras tanto, el lado oeste de la estructura fue consolidado y vuelto a cubrir en forma de montículo.

El lado sur fue aprovechado en su totalidad, consolidando los muros frontales y posteriores de la Cámara Sur Inferior, así como su unión con la Estructura 5C-46 (Figura 1). Fue necesaria la restauración del extremo este de la bóveda inferior para dar un correcto sostén a la Cámara Sur Superior. Esta cámara fue consolidada en sus muros frontal, posterior y laterales sin alcanzar en ningún momento el arranque de la bóveda. A su vez, el lado norte tuvo un tratamiento similar al del lado sur.

Del edificio superior fueron consolidados todos aquellos restos y agregados de la última época, así como las bancas de los extremos norte y sur, con el fin de lograr un balance entre las etapas constructivas finales (Figura 11).

En el caso de 5C-46, el palacio que cierra al sur este conjunto, el buen estado de conservación de partes de las bóvedas, así como la acelerada destrucción de la cual podrían ser objeto, hizo necesaria la consolidación como un proceso de salvamento. De esta manera, fueron trabajadas la escalinata central, las cámaras frontales y posteriores, las cámaras laterales Este y Oeste (Figura 21). Fueron consolidados muros interiores y exteriores, así como accesos, banquetas y arranques de bóveda. No obstante, fue dejado en su lugar un alto cedro que domina parte de la vegetación del sector norte del Mundo Perdido.

Finalmente, en el caso de 5C-47 al oeste del conjunto, se procedió a consolidar un pequeño túnel que permitiría el acceso a la hermosa banca decorada (Figura 30), buscando una solución para verle desde fuera con el montaje de un grueso plástico. Sin embargo, esta acción no ha probado ser la más adecuada por los frecuentes intentos de penetrar en el túnel por guías y visitantes, al no contar con una vigilancia continua por ser un elemento menor en el circuito de Mundo Perdido. Nuestra sugerencia es proceder a su recubrimiento total.

ALGUNAS GENERALIDADES

Resaltan varios aspectos en el análisis de esta unidad residencial. Por un lado se confirman los aspectos rituales que predominaron en la sociedad de Tikal desde mucho tiempo atrás.

El depósito de concentraciones de material cerámico como dedicación a nueva construcción o de término a las que se recubren, fue un fenómeno de continuidad de una tradición ritual que dio inicio desde la ocupación primigenia de Tikal en el Preclásico Medio (Laporte y Fialko 1995). Las dos concentraciones mayores que fueron determinadas son secuenciales y representan la transición del Clásico Temprano al Tardío.

En cuanto a aspectos funerarios, durante la parte inicial del Clásico Tardío, en la fase Ik (550-650 DC), en 5C-45 fueron inhumados una mujer y un hombre adultos y otro más en 5C-47. En el primer caso, la ofrenda consistió de juegos de vasijas del mismo tipo cerámico, lo cual concuerda con una tradición de homogeneidad de ofrendas particular de la fase Ik. El segundo caso indica la presencia desde entonces de artefactos y ornamentos de hueso, lo cual continuará hasta el final del Clásico en los entierros de este conjunto.

Durante el lapso de la fase Imix, seis inhumaciones fueron hechas en este conjunto de estructuras, lo que implicó un renovado énfasis en aspectos funerarios relacionados a Mundo Perdido, un aspecto compartido también por otras estructuras del conjunto, en especial la vecina 5C-49 (Laporte 1998). Para ello se utilizaron por lo general pequeños recintos abovedados o simples fosas cubiertas por piso. En ningún caso las ofrendas o parafernalia llegaron a ser abundantes, por lo que parece haber una continuidad con la tradición austera previamente observada para la fase Ik, si bien hubo algunas vasijas de interés excepcional, al ser usual la inclusión de ejemplares pintados.

Un hueso tuvo una inscripción tallada en la superficie exterior indica la continuidad en el uso de estos artefactos (Figura 24). Es importante que esta tradición de ornamento óseo continúe aún en el Clásico Terminal o fase Eznab, cuando también fueron depositados al menos cuatro entierros en sectores del exterior de estas estructuras, varios de ellos entre los escombros de sectores que estaban colapsando para entonces.

Aunque no es posible observar aspectos de tradición funeraria al contar con individuos de uno solo de los conjuntos que conforman a Mundo Perdido, es evidente la preferencia por la inhumación primaria e indirecta, salvo aquellos cubiertos por escombro en el Clásico Terminal. También resalta la orientación norte-sur de los individuos y el hecho de que por lo general muestran la presencia de deformación craneana y/o de trabajo dentario.

Es importante notar que estos palacios representan a la única unidad de este carácter construida en el perímetro de Mundo Perdido en sus 15 siglos de desarrollo, aunque otros dos palacios individuales pudieron también existir en 5D-77 y 6D-8 (Laporte y Fialko 1995). La construcción de esos edificios indica una reorganización funcional y probable cambio social implementado en Mundo Perdido, lo que implicaría una ocupación permanente del conjunto por parte de individuos elitistas, al parecer involucrados con actividades administrativas, según lo atestiguan el tipo de edificios, rango de los entierros, escondites, depósitos ceremoniales y otra serie de elementos culturales recuperados durante el proceso de excavación.

REFERENCIAS

Carr, Robert F. y James E. Hazard

1961        Map of the Ruins of Tikal, Peten, Guatemala. Museum Monographs Tikal Reports, No.11. University Museum, University of Pennsylvania, Philadelphia.

Escobedo, Héctor L.

1993        Análisis epigráfico a la hipótesis de las dinastías Garra de Jaguar y Ma’Cuch de Tikal. Manuscrito, Guatemala.

Laporte, Juan Pedro

1998        Exploración y restauración en el Templo del Talud-Tablero, Mundo Perdido, Tikal (Estructura 5C-49). En XI Simposio de investigaciones arqueológicas en Guatemala, 1997 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo):21-42. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Laporte, Juan Pedro y Vilma Fialko (ed)

1985        Reporte Arqueológico (19791984): Mundo Perdido y Zonas de Habitación, Tikal, Petén. Ministerios de Educación y Comunicaciones, Transporte y Obras Públicas, Guatemala.

Laporte, Juan Pedro y Vilma Fialko

1995        Un reencuentro con Mundo Perdido, Tikal, Guatemala. Ancient Mesoamerica 6 (1):41-94. Cambridge University Press, Cambridge.

Figura 17 Hallazgos en la Estructura 5C-45: implementos elaborados en hueso

Figura 18 Hallazgos en la Estructura 5C-45: vasijas de los Entierros 34 y 36

Figura 19 Hallazgos en la Estructura 5C-45: vasijas de los Entierros 66, 39 y 22

Figura 20 Hallazgos en la Estructura 5C-45: figurilla hueca que procede del escombro (PNTM-114)

Figura 21 Estructura 5C-46: planta y corte norte-sur

Figura 22 Estructura 5C-46: corte norte-sur con detalle de rellenos

Figura 23 Perfiles de chultun bajo Estructura 5C-46

Figura 24 Hallazgos en la Estructura 5C-46: hueso tubo con jeroglíficos (Entierro PNT-42)

y figura de lagarto elaborado en caracol (DP-10)

Figura 25 Hallazgos en la Estructura 5C-46: implementos elaborados en hueso

Figura 26 Hallazgos en la Estructura 5C-46: vasijas de los Entierros 41 y 42

y del Depósito Problemático 4

Figura 27 Hallazgos en la Estructura 5C-46: figurilla sólida que procede del escombro (PNTM-128)

Figura 28 Estructura 5C-47: planta y corte este-oeste en sector de banca decorada

Figura 29 Estructura 5C-47: corte este-oeste general

Figura 30 Estructura 5C-47-2A: banca decorada

 

 

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