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70 Las implicaciones sociales de la cerámica suntuaria en La Mixtequilla, centro – sur de Veracruz, durante el periodo Clásico – Barbara L. Stark – Simposio 11, Año 1997

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Stark, Barbara L.

1998        Las implicaciones sociales de la cerámica suntuaria en La Mixtequilla, centro-sur de Veracruz, durante el periodo Clásico. En XI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1997 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.974-981. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

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LAS IMPLICACIONES SOCIALES DE LA CERÁMICA SUNTUARIA EN LA MIXTEQUILLA, CENTRO-SUR DE VERACRUZ, DURANTE EL PERIODO CLÁSICO

Barbara L. Stark

En este trabajo presento dos posibilidades de interpretación de la cerámica suntuaria, la cual tiene un valor especial en las sociedades complejas. Una de estas posibilidades se basa en las ideas de Helms (1993) para entender el significado cultural y social de las artesanías suntuarias y los objetos que simbolizan lo sagrado y que están asociados a una distancia ya sea espacial o temporal. Aunque Helms no trata la cerámica específicamente, la aplicación de sus ideas resulta útil para este tipo de material. En este trabajo también discuto las ideas de Helms en comparación a un punto alternativo basado en la diferenciación de las élites en las sociedades complejas. La interacción de las élites contribuye a la creación y mantenimiento del prestigio y puede involucrar la importación e imitación de objetos selectos en un proceso distinto del que presenta Helms. En lo subsecuente me referiré a las dos perspectivas como la interpretación cosmológica y la interpretación social.

Helms propone que la “adquisición” de objetos que provienen de lugares lejanos se diferencia de los intercambios realizados dentro de una esfera de valores sociales comunes y de relaciones sociales regulares. Para tener una conexión con lo sobrenatural, la adquisición tiene que estar fuera de la vida normal. Si los objetos foráneos no son accesibles, se pueden fabricar copias locales; alternativamente, las artesanías locales que demandan mucha habilidad y preparación, además de un conocimiento de lo sagrado, pueden tener un papel similar. Esto implica que los artefactos con un significado sagrado serán más escasos que los artefactos que forman parte de las interacciones sociales normales.

Para la interpretación social, podemos suponer que las vasijas utilizadas en las negociaciones sociales de las élites pueden ser importantes como regalos para fomentar la lealtad en la gente subordinada. El resultado será una distribución social amplia pero todavía diferencial que puede incorporar a varias sociedades vecinas (Renfrew 1986). Además, las imitaciones pueden ser fabricadas por grupos que no pertenecen a las élites. Así, la interpretación social contrasta con el modelo de adquisición de Helms en cuanto a que (1) la cerámica elaborada es menos escasa y (2) la esfera de su circulación social es más amplia.

Para resumir lo que trataré de demostrar, hay ciertos aspectos de la arqueología del Clásico en Veracruz que apoyan la importancia de los artefactos rituales que están relacionados estilísticamente con sitios lejanos que tuvieron gran prestigio. Esto concuerda con las ideas de Helms. Sin embargo, los estilos exteriores dan solamente un apoyo muy limitado al modelo de Helms dado que la tradición autóctona de cerámica elaborada es todavía más prominente.

EL CASO DE LA MIXTEQUILLA

Mi región de estudio, La Mixtequilla, en el centro-sur de Veracruz, se ubica en el lado oeste de la cuenca baja del río Papaloapan, en la cual he desarrollado un estudio regional: el Proyecto Arqueológico La Mixtequilla (PALM; Figura 1). Los datos del PALM se derivan de un reconocimiento sistemático de cobertura completa, campo por campo, cubriendo 40 km² durante 1986-1988. Esta área comprende los centros de Cerro de las Mesas (Drucker 1943) y El Zapotal (Torres 1972; Torres et al. 1975) y además varios otros grupos arquitectónicos formales. Se encuentran tan cerca uno al otro que se considera que el área de reconocimiento pudo haber sido una zona rectora en vez de haber tenido centros distintos. La mayoría de los complejos arquitectónicos formales se fechan para el periodo Clásico.

Tengo una idea preliminar de las características de la alfarería más elaborada y restringida en el sentido social basada en comparaciones a sitios vecinos y en la evidencia de mi proyecto. Fuera de mi zona de estudio, al este en los manglares de la cuenca baja del Papaloapan, se encuentra un lugar residencial en el sitio de Patarata 52 que carece del rango de cerámica suntuaria que se encuentra en La Mixtequilla. Esto sugiere que en Patarata encontramos los materiales más comunes en las residencias con menos recursos y poder (Stark 1977, 1989, s.f.). En la cuenca baja del río Cotaxtla al oeste de La Mixtequilla, no se encuentran centros con el tamaño de construcción que se ve en Cerro de las Mesas y sus inmediaciones (Daneels 1997). Parece que tampoco hay la misma cantidad de cerámica elaborada en el periodo Clásico (Daneels 1988).

Estos patrones regionales dan una idea de cuales fueron los tipos de cerámica con un valor especial. Además, lo fino de la pasta, la inversión de la mano de obra en la decoración y el acabado y lo delgado de las paredes son otras indicaciones de que la cerámica pudo tener un valor elevado.

EL CLÁSICO TARDÍO, 600-900 DC

Durante el Clásico Tardío, la decadencia de Teotihuacan se refleja en relaciones estilísticas más diversas en La Mixtequilla. En dos aspectos la alfarería posiblemente se relaciona a patrones Mayas del Clásico Tardío, en vez de Teotihuacan. Sin embargo, los alfareros de La Mixtequilla se enfocaron principalmente a la producción diversificada de cerámica de tradición local. El hecho que las formas y las decoraciones copiadas de Teotihuacan desaparecieron del repertorio de la cerámica de La Mixtequilla indica un interés selectivo con respecto a un centro externo de gran prestigio. Estos atributos teotihuacanos perdieron su relevancia cuando Teotihuacan dejó de ser un centro de poder internacional.

La cerámica decorada por resistencia (en negativo) siguió en uso en el Clásico Tardío (Figura 2). También continuaron las técnicas “falso negativo” que consistió en la aplicación de una capa blanca sobre la pared de la vasija que se quitó diferencialmente para lograr un patrón; luego se aplicó un engobe sobrepuesto para crear un patrón oscuro-ligero creado por la transparencia del engobe (Figura 3). Con estas técnicas se crearon una variedad de cuencos con decoración elaborada.

Muy raramente se contó con la cerámica anaranjada sobre laca esgrafiada y raspada de Medellín (1960:58). Se observó también una técnica nueva llamada falso negativo inverso, la cual consistió en una capa café oscuro sobrepuesta en un borde, la cual posteriormente fue raspada diferencialmente para formar un diseño; otra categoría tuvo diseños exteriores con líneas cruzadas (Figura 4). Otras vasijas de este período tuvieron escenas hechas con molde—-el llamado estilo Río Blanco de von Winning (1971).

Otras vasijas muy finas incluyen el grupo Blanco White con sus paredes muy duras pero delgadas. A veces este tipo tiene en la parte exterior un diseño pintado en blanco más opaco, haciendo un contraste sutil contra el engobe blanco. Usualmente las vasijas presentan una cocción diferencial, para crear un tono rosado en el borde, donde se había pintado una franja anaranjada.

En las colecciones de cerámica se observan dos patrones, uno temporal y el otro espacial. Primero, mucha de la cerámica fina de La Mixtequilla tiene una continuidad en la tradición local del Clásico Temprano. Segundo, el área aledaña al sitio Cerro de las Mesas tiene más cerámica elaborada que el sitio Patarata. La cerámica de resistencia negativa se encontró en Patarata 52, pero típicamente con una pasta más burda. Las otras categorías no se encontraron.

Sin embargo, esta no es toda la información relevante. Otras dos categorías presentan la posibilidad de una inspiración estilística externa, del área Maya, posiblemente indicando el proceso descrito por Helms.

La cerámica plomiza de la Costa del Pacífico de Guatemala se fabricó desde el Clásico Tardío y llegó a ser exportada muy ampliamente y a tener un valor excepcional en Mesoamérica (Neff y Bishop 1988; Shepard 1948). Hasta donde se sabe no se originó en una sola capital prominente que pudo haber sido un enfoque de emulación. En el reconocimiento del PALM se encontraron dos tiestos de cuerpo de Plomizo. Se desconoce si corresponden al Clásico Tardío o al Postclásico Temprano. Drucker (1943:7) encontró una vasija de Tohil Plomizo, del Postclásico Temprano, en sus excavaciones en el sitio Cerro de las Mesas.

Se encuentran en La Mixtequilla cuencos de cerámica “metálica” del Clásico Tardío. El engobe metálico-gris no ha sido analizado. Dorie Reents-Budet (comunicación personal, 1996) me comentó que posiblemente se creó el efecto reflectivo metálico por un contenido elevado de aluminio en el engobe. Aunque posiblemente el metálico de La Mixtequilla se debe a una imitación de la cerámica plomiza, la pasta es tan burda (y muchas veces con un acabado descuidado), que las vasijas se consideraran una dudosa imitación de la cerámica plomiza.

Al contrario, otras vasijas con un engobe anaranjado y una capa muy ligera metálica son más prometedoras como imitaciones. Debido a los tonos de la cerámica plomiza que van del anaranjado al gris, estas vasijas anaranjadas-metálicas pueden ser una imitación de la cerámica plomiza. Al parecer, son muy semejantes a algunos tiestos de San Juan Plomizo que se encuentran en el Museo Nacional de Guatemala. La presencia tanto de vasijas finas como de burdas con un aspecto metálico, puede ser un caso de una variación en la calidad, con imitaciones más burdas que tienen una circulación social más amplia.

El tipo Estrella Orange exhibe también una capa ligera metálica, pero tiene un diseño negativo en el fondo interno en forma de una estrella. Así, ésta se diferencia completamente de la cerámica plomiza (Figura 5).

Otro tipo pude deberse a una inspiración de la cerámica policroma Maya, pero que tiene un origen en Veracruz aunque afuera de la región mixtequeña. Las vasijas de Polícromo Tuxtlas probablemente fueron importadas a La Mixtequilla provenientes de los Tuxtlas o, de lo contrario, fueron perfectamente imitadas (Figura 6). Se observa que hay casi una ausencia de interés en la pintura policroma antes del Clásico Tardío en Veracruz y esto hace pensar en una inspiración ajena del Policromo Tuxtlas. Sin embargo, carecemos todavía de un estudio detallado del estilo Policromo Tuxtlas.

No obstante la pequeña cantidad de los tipos finos en La Mixtequilla, se encuentran en una amplia distribución en la región alrededor de Cerro de las Mesas. Algunos tipos, tales como las vasijas estilo Río Blanco con escenas hechas con molde, posiblemente tuvieron una distribución más restringida porque son muy escasos. Sin embargo, las cantidades y la distribución de la cerámica fina concuerdan mejor con el proceso de interacción social de las élites que con la adquisición y la imitación de lugares ajenos.

RESUMEN

Para resumir, se considera que durante el Clásico Tardío, las vasijas elaboradas fueron más abundantes en comparación con el Clásico Temprano. El Policromo Tuxtlas y posiblemente la cerámica anaranjada metálica, sugieren un conocimiento local de estilos externos de las Tierras Bajas Mayas y de la Costa del Pacífico. Sin embargo, estas áreas externas tuvieron un impacto débil en La Mixtequilla en comparación con la que Teotihuacan había tenido anteriormente. La elaboración local siguió creando decoraciones oscuro-ligeras, con diseños fluidos.

En conclusión, la evidencia del Clásico Tardío apoya muy poco el argumento de que La Mixtequilla se orientó a centros lejanos de gran prestigio en el Clásico Tardío, como es de esperarse en la interpretación cosmológica de Helms. Al contrario, la elaboración de aspectos de tradición local se relaciona más con un proceso interno social. En parte, se substituyeron las artesanías de cerámica local por los artículos que anteriormente se relacionaron con el centro urbano de Teotihuacan. Los estilos autóctonos sobresalieron en el Clásico Tardío debido a la ausencia de una capital distante de gran prestigio para emular como lo era Teotihuacan.

AGRADECIMIENTOS

Los datos se derivan del Proyecto Arqueológico La Mixtequilla, patrocinado por la National Science Foundation (BNS-8519167 y BNS-8741867), la Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research y la Arizona State University. Esta ponencia fue traducida al español por Yasha Rodríguez y Oralia Cabrera.

REFERENCIAS

Daneels, Annick

1988        La cerámica de Plaza de Toros y Colonia Ejidal. Informe sobre las excavaciones realizadas en 1984 en el marco del Proyecto Exploraciones en el Centro de Veracruz. Archivo Técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia, No. catálogo 29-83. México D.F.

1997        El Proyecto Exploraciones en el Centro de Veracruz, 1981-1995. En Memoria del Coloquio Arqueología del centro y sur de Veracruz (coordinado por S. Ladrón de Guevara y S. Vásquez Zárate):59-73. Universidad Veracruzana, Xalapa.

1997        Settlement History in the Lower Cotaxtla Basin, Veracruz, Mexico. En Olmec to Aztec: Settlement Pattern Research in the Ancient Gulf Lowlands (editado por B.L. Stark y P.J. Arnold, III). University of Arizona Press, Tucson.

Drucker, Philip

1943        Ceramic Stratigraphy at Cerro de las Mesas, Veracruz, México. Smithsonian Institution, Bureau of American Ethnology, Bulletin 141. Washington, D.C.

Helms, Mary W.

1993        Craft and the Kingly Ideal: Art, Trade, and Power. University of Texas Press, Austin.

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1960        Cerámicas del Totonacapan. Exploraciones arqueológicas en el Centro de Veracruz. Instituto de Antropología de la Universidad Veracruzana, Xalapa.

Neff, Hector y Ronald L. Bishop

1988        Plumbate Origins and Development. American Antiquity 53 (3):505-522.

Renfrew, Colin

1986        Introduction: Peer Polity Interaction and Socio-Political Change. En Peer Polity Interaction and Socio-Political Change (editado por C. Renfrew y J. Cherry). Cambridge Univeristy Press, New York.

Shepard, Anna O.

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1977        Prehistoric Ecology at Patarata 52, Veracruz, Mexico: Adaptation to the Mangrove Swamp. Publications in Anthropology No.18. Vanderbilt University, Nashville.

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Torres Guzmán, Manuel

1972        Hallazgos en El Zapotal, Ver. Boletín del Instituto Nacional de Antropología e Historia 2 (2):3-8. México, D.F.

Torres Guzmán, Manuel, M.A. Reyes y J. Ortega

1975        Proyecto Zapotal, Ver. En Arqueología: Balance y Perspectiva de la Antropología en Mesoamérica, Vo.1, pp. 323-329. XII Mesa Redonda, Sociedad Mexicana de Antropología, México, D.F.

Winning, Hasso von

1971        Relief Decorated Pottery from Central Veracruz, Mexico: Addenda. Ethnos 36 (1/4):38-51.

Figura 1 La cuenca baja del río Papaloapan, con el área del recorrido indicado en negro

Figura 2 La base de una vasija con baño rojo y decoración en negativa

Figura 3 Ejemplares de vasijas y tiestos con decoración en el falso negativo

Figura 4 Tiestos de falso negativo en colores reversos

Figura 5 Tiestos de Estrella Orange

Figura 6 Ejemplar de Policromo Tuxtlas

 

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