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66 Un habeas corpus en el caso de los Putun – Jonathan Kaplan – Simposio 11, Año 1997

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Kaplan, Jonathan

1998        Un habeas corpus en el caso de los Putun. En XI Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1997 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.938-950. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

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UN HABEAS CORPUS EN EL CASO DE LOS PUTUN

Jonathan Kaplan

Hace más de diez años de la publicación del libro La Sangre de los Reyes (Schele y Miller 1986), en el cual se describe a los Mayas Clásicos como una sociedad sangrienta y propensa a la guerra. Esto contribuyó a cambiar el paradigma que colocaba a esta cultura como ingenua y el enfoque europeo que visualizaba a los Mayas como los Griegos del Nuevo Mundo (pacíficos, adoradores del tiempo, reflexivos y no centrados en sí mismos), un cuadro promulgado por J. Eric S. Thompson. Otra propuesta del autor era la de que los Putunes (quienes también se les conoce como Maya Chontales), podían ser comparados con los Macedonios que invadieron la Grecia Clásica.

LA TESIS DE THOMPSON, ANTES Y AHORA

Thompson fue uno de los estudiosos más importantes en el campo Maya y a quien se le temió por más de veinte años. En 1970, en el primer capítulo de un volumen que culminó toda una vida de arduo trabajo, propuso que la mayor parte de los aspectos significantes del Maya Epiclásico e historia Postclásica, podían ser explicados teniendo como referencia a gente comerciante de Tabasco y Campeche, México. Aseguró que ésto era apoyado por la etnohistoria y delineó una tesis muy específica:

1.        Los Putunes, también llamados Maya Chontal, fueron un grupo invasor fuertemente influenciado por sus vecinos de habla Mexicana. Su hogar era marginal al gran desarrollo de los Mayas del periodo Clásico y hay muy poca evidencia de que ellos hayan compartido los grandes avances en arte, arquitectura y astronomía de sus vecinos del este y noreste (Hammond 1982:142).

2.        Debido a que los Putunes controlaron las rutas marítimas alrededor de la Península de Yucatán, una rama de ellos, llamados en Yucatán los Itza, se establecieron en la isla de Cozumel. Desde allí, penetraron en tierra firme y conquistaron un cierto número de centros incluyendo Chichen Itza (918 DC).

3.        Después de establecerse en Chichen Itza, abrieron comunicaciones terrestres con su tierra natal en el sur de Campeche. Siendo casi bilingües y con una gran influencia Mexicana, estuvieron listos para recibir a Quetzalcoatl-Kukulkan escapando de sus enemigos en Tula. Este segundo grupo, entró por el oeste y trajo influencias mexicanas más fuertes junto con aquellas dominantes de Tula.

4.        En una fecha más temprana otro grupo Putun, probablemente de Potonchan, en la boca del río Grijalva, estableció una base de comercio en el sitio estratégico de Altar de Sacrificios. En tiempos más tempranos (730-50 DC), probablemente otro grupo Putun obtuvo el control temporal de Yaxchilan.

5.        Desde Altar de Sacrificios los invasores se movieron hacia el río Pasión, conquistaron Ceibal (850 DC) y luego siguieron hacia Ucanal, casi hasta el límite de Belice y la desembocadura del río Belice.

6.        Después de abandonar los centros ceremoniales y derrotar a la nobleza Maya, incluyendo los líderes Putunes recientemente llegados, el resto de éstos se estableció en el sur del Pasión, llamando a su tierra Acala o Acalan (Tierra de Gente de Canoa), como su tierra natal en el delta del Grijalva-Usumacinta. Allí, bajo la designación de Lacandón, ellos mantuvieron su independencia hasta 1695.

7.        Entre los años 850 y 950 DC, esta gente que una vez permaneció al margen, controló en cierta medida o en forma absoluta, el norte de Tabasco, Campeche, Cozumel, Bacalar y Chetumal hacia el sur; y a lo largo de la costa este de la península, Chichen Itza, así como probablemente otros centros en Yucatán central. Por un periodo corto de tiempo, los Putunes también controlaron una gran parte del río Pasión, así como Ucanal cercano al río Belice.

Desde que Thompson presentó esta tesis de los Putunes, muchos estudiosos prominentes han ofrecido con frecuencia, historias interesantes y bien argumentadas para confirmar y extender estas aseveraciones (Willey y Shimkin 1973:468; Freidel y Sabloff 1984). Para todos ellos, una sola entidad lingüística y étnico-cultural fue responsable de la fundación de un imperio basado en el comercio con un rango de influencia que se extendía desde México central hasta Honduras (Figura 1). Este grupo era mexicanizado, con un contingente Maya Mexicano que supuestamente incluía Nonoalca de Tabasco, para algunos y para otros, la Tula Tolteca, del Olmeca-Xicalanca de Veracruz y Tabasco (Baird 1989:105), así como probablemente Cacaxtla (Baird 1989:105) y aún Xochicalco y Cholula (Morley, Brainerd y Sharer 1983:158).

Además de haber controlado estos sitios a orillas del Usumacinta (Sabloff 1973:126-128; Ball 1977), supuestamente los Putunes también controlaron o por lo menos influenciaron Palenque y Bonampak en Chiapas (Weaver 1972:180), Comalcalco en Tabasco (Weaver 1972:180; Ball y Taschek 1989), Piedras Negras en Petén, así como otros sitios y poblaciones.

Desde Chichen Itza, la esfera hegemónica de los Putunes también se dice que controlaron el este de Petén Itza (lago Flores), alterando de alguna manera su forma. Este caso es semejante a lo sucedido con las gentes de habla Chontal-Nahua, así como a los K’iche’ y grupos afiliados de las Tierras Altas de Guatemala (Carmack 1981:43-52).

El apogeo de los Putunes como un imperio temporal es extendido por algunos hasta el periodo de conquista (Coe et al. 1986:131). Esta hipótesis persiste a pesar del hecho que en los relatos etnohistóricos escritos por los conquistadores españoles, con una única y dudosa excepción, no hacen referencia a dicha gente. Esto podría ser justificado por las demandas rutinarias hechas acerca de los Putunes. Andrews y Robles (1985), como una respuesta irónica, se refieren a ellos como los súper-hombres cuyas actividades y carácter cultural nos permiten aparentemente explicar todo acerca de la transición a través del colapso Maya Clásico, así como de la mayoría de eventos mayores percibidos en el Postclásico (Adams 1965, 1973:156-158; Bullard 1973:234-235; G. Jones 1986:74-75).

El Epiclásico es un periodo crucial de transición entre el colapso del Maya Clásico y el surgimiento de lo que se ha descrito como entidades socio-políticas mayores y diferentes, tal es el caso del eje Chichen Itza-Tula, otras capitales políticas de Yucatán como Uxmal y otros estados Puuc. Transformaciones similares ocurrieron en México central con la caída de Teotihuacan, el mayor imperio en Mesoamérica en el siglo VIII y el desarrollo de lo que se ha visto más o menos como híbridos culturales, Xochicalco y Cacaxtla, así como la pequeña entidad centralizada en Cholula; las últimas tres entidades han sido propuestas como Putunes, un indicador de las investigación basadas en el concepto Putun de Thompson.

EL NOMBRE PUTUN

¿Cómo fue que los Putunes llegaron a ser considerados una gran entidad? No existe ningún diccionario del idioma Putun y no hay narrativa oral o escrita que haya sido recuperada. Ninguno de los religiosos que vivieron o pasaron a través de Tabasco y Campeche, incluyendo a Landa, mencionan a los Putunes. Scholes y Roys encontraron una referencia de Ciudad Real (1932:347) refiriéndose a Putun-than, el nombre que los yucatecos llamaron “el idioma [que] los Maya Chontal de Tixchel, primeramente de Itzamkanac, hablaban…” (Scholes y Roys 1968:52).

Scholes y Roy se refieren a los Putunes únicamente en dos ocasiones, cuyo documento de 528 páginas trata sobre los Chontal. Estos corresponden a un grupo del periodo colonial que ellos identificaron como provenientes de Acalan, una provincia precolonial ubicada en la desembocadura del río Candelaria, al oeste de Campeche y este de Tabasco y Tixchel; todo ello al noroeste en la Costa del Golfo.

En su trabajo, Scholes y Roys han seguido, a través de un supuesto documental Chontal, a un grupo que una vez tuvo su capital en Acalan. Este sitio perdido llamado Itzamkanac, fue un centro que impresionó a Cortés. La palabra Nahuatl Chontalli (extranjero), supuestamente correspondía a los hablantes de Nahuatl que habitaron en Acalan (Scholes y Roys 1968:15).

A pesar de la escasez de referencias, Thompson (1970) decidió aplicar el término Putun a los Chontal de Tabasco y Campeche. El dijo que éstos se podían distinguir de otros grupos no-Mayas llamados Chontal en Oaxaca y en Nicaragua. Sin citas de apoyo de fuentes etnohistóricas, Thompson declaró que Putun era “el nombre que por lo menos una parte de este grupo se aplicaba a sí mismo” (1970:5). De ahí en adelante él lo presentó como si el término hubiese sido usado históricamente, no solo por parte de un grupo sino por una nación, aún un imperio, con un sello cultural particular.

En la única mención etnohistórica de los Putunes, Ciudad Real explica que él se refería a la forma en que los Yucatecos del siglo XVI llamaban a la lengua de la gente de Tixchel, en la Costa del Golfo, quienes provenían de Acalan. Sin embargo, Putun no aparece en el diccionario Cordemex Yucateco (Barrera Vásquez 1980), Tun por supuesto, significa piedra o año y Poot es un patronímico Yucateco. Si Putun era una palabra prestada del Nahuatl, como Scholes y Roys han especulado, pudo haber significado pacífico (1968:52).

Una posible solución al significado del término, se encuentra en el nombre de uno de los sacerdotes asociados con Hun Uitzil Chac, uno de los señores tempranos de Uxmal. El nombre de este sacerdote era Na Puc Tun (Edmonson 1986:72, 120, 216). En el diccionario de Barrera Vásquez, se encuentra Puch’tun traducido como “golpe dado con piedra para machucar o despachurrar” y “matar a pedradas”. Barrera Vásquez toma Puk como un patronímico Maya pero también tiene el significado de “deshacer” (1980:673); si estos dos significados tuvieron fuerza particular en las fuentes de Barrera Vásquez con respecto a edificios de piedra rotos o colapsados, nosotros podemos especular como un significado más temprano que puc era simplemente, “piedra”.         Consecuentemente (y esto es solo especulación) Na Puc Tun posiblemente es “[El de] la Casa del Año de Piedra”, guía de una comunidad o personaje importante. Una referencia también aparece en una leyenda Yucateca encontrada en muchos lugares (Kaplan 1991:61). Si el Putun de Ciudad Real está relacionado a Puc Tun, esto podría explicar el aparecimiento de esta frase en la leyenda que es extremadamente común en otras partes asociadas con Uxmal, Chichen Itza, Kabah y otros sitios en Yucatán (lo que Redfield llama una de las leyendas alegóricas míticas más comunes de Yucatán). La frase es u palech h’Putun, frase que traduje de una versión de Becan, Campeche y que actualmente creo es incorrecta, como “su hijo, [el de] Putun” (Kaplan 1991:62). Esta frase también pudo haber sido traducida a “su hijo [el de] la Casa del Año de Piedra”, en lugar de referirse a Putun como un grupo. Ochoa, quien ha trabajado en el área noroccidental de la Tierra Baja Maya (usando el término proporcionado por Culbert 1973:10), define puut como el verbo “acarrear” y atribuye como fuente, un manuscrito mexicano aún no publicado (Ochoa 1978:22). Barrera Vásquez toma put como “papaya” (1980:677). Por éstas razones, la frase también podría ser, “su hijo [el de ]a papaya [arbusto?]”, el cual es reminiscente del nombre etnohistórico temprano para Chichen Itza: Uucil Aabnal, “Lugar de los Siete Arbustos” (Roys 1960:47). Esta versión puede apoyar el que Putun sea un nombre alternativo para los Mayas que gobernaron Chichen Itza en el Postclásico Temprano; sin embargo, sin ninguna referencia explícita no podemos asegurar esto con confianza. En el diccionario Q’eqchi’ moderno (Haeserjin 1978:266), se define putun unido con tuulan, como “clemente”, siendo usado en oraciones de apelación a la Virgen María. Esta connotación religiosa, posiblemente podría apoyar si no necesariamente las conclusiones basadas en lo étnico de Thompson, tal vez algún tipo de asociación más antigua de Putun, como vinculados con pueblos o edificios con valor religioso y posiblemente, también con gentes míticas o legendarias.

No sé cómo estas connotaciones podrían ayudar a una mejor comprensión del comentario de Ciudad Real, excepto que Putun puede referirse, no a un pueblo sino más bien a un status social de prestigio. También se puede especular que tal status social pudo haber derivado de la asociación del término con gente que tiempo atrás continuó teniendo un cierto prestigio histórico.

NOMBRES DE LUGARES, CHAKANPUTUN, CHAMPOTON Y POTONCHAN

Hay, de hecho, otras posibles referencias a la palabra Putun. Estas aparecen como nombres de lugares hoy en día y en algunos de los Libros del Chilam Balam de Chumayel (Roys 1933:77, 115) y el Chilam Balam de Tizimín (Edmonson 1982:6). Sin embargo, estas referencias son gramatical y semánticamente ambiguas. La tierra al este de Tabasco y el oeste de Campeche es plana, con claros parecidos a las sabanas entre ciénagas, lagunas y ríos. Chakan Putun probablemente, es el mismo lugar conocido en tiempos modernos como Champoton. Este es un sitio antiguo al noreste de la laguna de Términos en el golfo de Campeche. En el Yucatán moderno, tanto chaka’n como chak’an, significan tierra plana o sabana. El chakan no glotalizado significa “plumas de la cola de guacamaya” (Barrera Vásquez 1980:77).

Del Chilam Balam de Tizimin Edmonson tradujo chakan como “pradera” o “ciénaga” y putun como “pantano”. El define esto como “un lugar donde los Itza vivieron”. Scholes y Roys no especularon en el significado de Champoton excepto para rechazar una interpretación de 1527, como “lugar hediondo” (1968:52). Roys no hizo ninguna conjetura sobre el significado de Chakan Putun en su traducción del Chilam Balam de Chumayel, excepto para decir que al igual que el “pavo verde y Zulim Chan”, correspondía al nombre de un sacerdote en la entrada oeste de Mayapan, el cual estaba asociado con ocasiones cuando las personas eran llevadas fuera del bosque (1933:77). Champoton fue mal traducido y sin explicación de porqué fue hecha tal traducción por Thompson (1970:7), como “Serpiente Putun”.

Chakan Putun es aceptado generalmente como Champoton, Cham se presume es una contracción para Chakan. Debería mencionar que Gómara, quien nunca vio el Nuevo Mundo, obtuvo parte de los nombres de los pueblos Champoton de Potonia, que él tradujo como “tener mal olor” (Scholes y Roys 1968:52). El nombre de otro lugar, Potonchan, que Scholes y Roys no tradujeron pero que presumiblemente era Putun Chakan (lo contrario de Chakan Putun) estaba localizado al sureste de la laguna de Términos en la boca del río Grijalva, en Tabasco. Los nombres de cada uno de estos lugares pudieron probablemente referirse a la gente Putun, en los libros del Chilam Balam, aunque, si esto fuera cierto, los Putunes hubieran sido descritos en los textos originales.

EL NOMBRE Y LA POBLACIÓN CHONTAL

Chontal, otro término empleado por Thompson, posee más fundamento. Scholes y Roys reconocieron a los Maya Chontal del noreste durante su investigación en los archivos de Sevilla y estudios etnográficos en la región de Tabasco-Campeche, en los alrededores de la laguna de Términos. Ellos encontraron un grupo Maya moderno en varios pueblos que hablan Maya Cholano, los cuales se conocen desde el siglo XVI como Chontal. Scholes y Roys, como se menciona, citan a Ciudad Real para el efecto que Putun en Yucateco pudo haberse referido a un idioma en Acalan, una parte del área de habla Chontal. Sin embargo, ellos también determinaron que al tiempo de la Conquista el Chontal no era diferente del Chol y Ch’orti’ más que como dialectos de la misma lengua (1968:3). En las Relaciones Histórico-Geográficas, de 1579, Potonchan es descrito como una palabra Chontal. Esta palabra es descrita como una palabra Nahuatl, como una lengua bárbara (1983:II:415) y por lo tanto, posiblemente es Maya.

Otros escritores le dan al Maya Chontal existencia independiente pero mucho más tarde, implicando que el Chontal precolonial no se había realmente separado de una sola lengua común de la cual vino el Manche Chol, Ch’orti’ y Chontal. Vale la pena repetir que la idea de un Putun-Chontal (entidad étnica diferente del resto de Yucatán), no es apoyada por Landa, quien es la fuente etnohistórica más confiable en el estudio de los Mayas de Yucatán. Bernal Díaz peleó en Champoton con la pequeña fuerza de Hernández de Córdoba en 1517 y no señala ningún asentamiento de tamaño extraordinario. Cincuenta años más tarde, Diego de Landa habla de Chakan Putun como un gran pueblo (Tozzer 1941:11), donde un gran número de guerreros vencieron a Hernández de Córdoba. Sin embargo, también (Tozzer 1941:17) declara que la gente de Yucatán habla un solo idioma, e incluye a Champoton como parte de Yucatán.

Las descripciones estudiadas por Scholes y Roys en la probanza del Archivo General de Indias en Sevilla, así como el testimonio de Bernal Díaz (1963:86), indican un solo idioma hablado por todo Yucatán (Yucateco o Maya). Esto podría indicar una unidad más fuerte para los hablantes de Yucateco que los de Chontal o hablantes de Putun.

Además de los señalamientos de Scholes y Roys, ellos dicen que en el texto que encontraron en Sevilla, hay, de lo que puedo inferir, dos lingüistas que han escrito sobre una era colonial Chontal temprana: Smailus (1975) y Schumann (1978). Ambos basaron todo su trabajo en los pequeños documentos presentados por Scholes y Roys.

Es importante tomar en cuenta que lo que Scholes y Roys identifican como el más importante de sus tres descubrimientos: el documento de Paxbolon/Maldonado, la palabra Chontal no aparece en el Maya transcrito, en la ortografía ideada para el Yucateco colonial (Figura 2). Aun cuando el escritor del documento habla sobre la gente más importante del texto quienes, él dice, son los Mactun de Acalan; Scholes y Roys conjeturan que Mactun quiere decir “arrecife”, refiriéndose a lugar rocoso a lo largo del río Candelaria (1968:52). La palabra Chontal está inserta en la traducción colonial española temprana, sin embargo, es completamente plausible que el significado Chontal haya sido simplemente “extranjero” en un sentido genérico.

¿Por qué fue insertada y por qué había un énfasis en una entidad Chontal? Creo que en cualquier testimonio que se tenga de otros cronistas de la conquista de Yucatán, hay que tomar en cuenta la posibilidad de ser parciales, porque después de la derrota de Hernández de Córdoba, la gente de Champoton colaboró con los españoles, apoyaron las entradas y mantuvieron las guarniciones por algún tiempo con comida y otro tipo de ayuda. En otras palabras, para los españoles Champoton era parte de la historia, un lugar donde la conquista se desenvolvió, la cual por lo tanto, asumió una importancia desmedida debido al sesgo histórico que de otra manera no hubiera tenido. Hay que recordar que los españoles no encontraron muchos pobladores Mayas de Yucatán, Campeche, Tabasco y Petén.

Yucatán en sí y el resto de las Tierras Bajas Mayas del Norte estaban selectivamente en contacto con los españoles y el área dónde se consideró que vivieron los Putunes fue uno de dichos puntos de contacto más tempranos. A Cortés le fue cedida la mujer llamada Malinche/Marina en Tabasco. Este hecho no considera la interesante posibilidad de un registro etnohistórico estadístico. La denominada área Putun fue una de las primeras entradas de los españoles y fue también más frecuentemente visitada, dejando registros escritos. Por lo tanto, esta mezcla hermenéutica de españoles e indígenas pudo haber sucedido ya que el área donde los españoles, después de su primera derrota en Chakan Putun y victoria en Centla, así como durante la visita de Cortés en su ruta hacia Honduras para castigar al renegado Cristóbal de Olid, recibieron bienvenidas y asistencia de Mayas que incluso tal vez pudieron haber recordado a los españoles, por ejemplo orientados hacia el comercio. Este posible sesgo interpretativo pudo haber sucedido debido al hecho de que muchos de los participantes en las entradas españolas tomaron nota de las posibilidades comerciales de la región.

Es posible que el esquema etnográfico que tenemos de las personas en las denominadas áreas Putunes sea europeo; teniendo una pronunciada tendencia mercantil, una visión que Thompson pudo haber realizado como parte de su punto de vista paradigmático denigrativo, observando la caída de altas culturas con el colapso en el sur. De manera que vemos varios capítulos teóricos hermenéuticos o interpretativos que están inexplicablemente interrelacionados con cualquier investigación para la existencia histórica problemática de los Putunes. Capítulos de historia surgieron, cambiaron y ambas culturas se constituyeron, representándose objetivamente y subjetivamente.

Considero que antes de hablar de un idioma Chontal antiguo (debe tomarse en cuenta que no podemos asegurar su existencia debido a que las fuentes de información son escasas), debemos entender la diferencia entre un dialecto antiguo y un idioma antiguo. Una vez hagamos esto (lo cual no es tarea fácil), nos encontraremos con un aspecto mucho más problemático, como lo es la extracción de un grupo étnico o de gente, de un idioma o (lo que es más probable) de un dialecto y luego la atribución de eventos de gran importancia, pero pobremente entendidos por más de cien años, a una sola población lo cual es aún más dudoso.

PROBABLEMENTE MENOS PUTUN Y MENOS CHONTAL

Debemos concluir que la evidencia sobre una entidad socio-política Putun/Chontal, puede en realidad referirse a varias entidades no conectadas, ninguna de las cuales habló el Putun, ya que éste pudo no haber existido. Aun si ampliáramos la categoría para incluir el Chontal, tanto el idioma como el grupo étnico, también presentan un problema en cuanto a su existencia para el siglo X DC. Ahora bien, no podría ser justo ni de ninguna utilidad criticar la hipótesis de los Putunes simplemente por el uso casual que de la palabra Putun, hizo Thompson. Es la interpretación de la historia y el proceso que está vinculado a la hipótesis de los Putunes lo que debemos investigar.

 LA INTERROGANTE SOBRE EL COMERCIO Y LA EVIDENCIA ARQUEOLÓGICA

He tratado de demostrar algunos problemas que presenta la hipótesis de Thompson. En un sentido más general y más difícil de comprobar, está la hipótesis que propone el incremento en la actividad comercial de los Putun/Chontal (Ball y Taschek 1989:190) y la afirmación de una provincia comercial con respecto a Acalan (Chamberlain 1948:70; Ball 1977; Pendergast 1990:173), a la vez que McKillop (1997:50-51) se encuentra en contra de ésta idea.

Toda esta teorización representa un asunto muy relativo: presumiblemente, los que teorizan sobre los Putunes ven un incremento en el comercio al compararlo con grupos contemporáneos, así como con otros grupos que existieron antes y después de ellos. Una gran cantidad de estudios realizados en años recientes han demostrado una actividad comercial mayor de lo que se había pensado a lo largo de Mesoamérica, desde el Preclásico Tardío hasta la conquista. ¿Qué es lo que constituye entonces estos altos niveles de actividad de comercio? ¿Vemos tal actividad particularmente en el Clásico Terminal y el Postclásico Temprano?

Sugiero que el sentido de mercantilismo de Thompson como característica especial de las gentes o grupos del Clásico Terminal y Postclásico, fue derivado de su sentido de apartarse de su ideal del Clásico Maya, un declive de la edad de oro, el sentido de que todo puede ser comprado (y no debido a alguna evidencia o actividad comercial significativa para el tiempo o lugar de los supuestos Putunes). Yo ya he mencionado, cómo el anticuado concepto de “Viejo Imperio-Nuevo Imperio” fundamenta las afirmaciones de Scholes y Roys sobre los Chontal de Acalan/Tixchel. Más adelante, sugiero que el concepto de Thompson fue motivado, más que nada, por su propio antecedente británico clasista y su deseo de identificarse a sí mismo con los Mayas (la nobleza), quienes superaban culturalmente a los Putunes (nuevos ricos mexicanizados). Si este es el caso, entonces estamos frente al hecho de que una impresión superficial que se dio para expresar un sesgo de Thompson, ha sido la base para la construcción de representaciones bastante recientes de los Putun/Chontal como comerciantes especialistas que emergieron en el Clásico Maya y contribuyeron a su colapso.

Si el incremento de la actividad comercial, junto con algunos supuestos rasgos Mayas, mezclados con rasgos extranjeros, fue lo que creó a los Putun/ Chontal, entonces el Preclásico de Kaminaljuyu debería ser llamado Putun!

HISTORIA DEL ARTE/ICONOGRAFÍA

Desde Seler a Proskouriakoff, los Mesoamericanistas de la actualidad han tratado de leer secuencias históricas significativas y procesuales de arte a las que se refieren como “íconos”. Kowalski, por ejemplo, recientemente reclamó el haber encontrado evidencia para apoyar la teoría de una presencia etnohistórica extranjera en Ceibal, la cual era responsable de estilos de arte particulares e iconografía y descripciones en arte monumental en este sitio, mientras que otros autores ven la mano de los Putunes en iconografía extensa por Mesoamérica (Hirth 1989; Fox 1987, 1989).

Debido a falta de tiempo no puedo aquí revisar aquí sus identificaciones iconográficas específicas, ni su interesante reclamo de haber identificado el nombre de un gobernante de Chichen Itza en Ceibal. Sin embargo, basando sus aseveraciones en etnicidades históricas distintivas o gentes, no es necesario decir que es un riesgo (Adams 1973).

Proskouriakoff (1950) contribuyó después con la idea de que una caída del Clásico ocurrió y estaba marcada por rasgos decadentes en el arte escultórico Maya. Pero aun así encontró inconsistencias en el fechamiento de ciertos fragmentos que ella ubicó en agrupamientos decadentes. A partir de Proskouriakoff, historiadores del arte como Mary Ellen Miller, cuestionaron la aplicación sistemática del concepto de decadencia de Proskouriakoff (y en términos más generales intercambiando la noción que la historia necesariamente tiene una relación directa con el arte), sin embargo, no han cuestionado fundamentalmente la tesis Putun.

Hay contribuciones profundas acerca de aspectos iconográficos, cuando hicieron referencia a preguntas etnohistóricas e interpretaciones cultural-históricas mayores, refiriéndose a la tesis Putun en sí.

Un punto más general y que se aplica a todos los argumentos a favor y en contra de una tesis Putun/Chontal, se debe mencionar. Es reconocido por la mayor parte de arqueólogos del Viejo Mundo que, faltando más evidencia, uno no puede comparar un grupo étnico con un idioma ni con material cultural distintivo. La etnicidad se forma cuando un grupo es percibido en cierta forma por otro grupo.

Chontal probablemente era un peyorativo en Yucatán en el siglo XVI. Los Mayas mexicanizados (un peyorativo en el pensamiento de Thompson, lo cual ha sido visto en todos lados desde Chichen Itza hasta Ceibal, Altar de Sacrificios, Cacaxtla y Xochicalco), pueden ser el resultado de la adscripción de Thompson de lo mexicano como cultura inferior o grupo étnico que, en su pensamiento, deben haber seguido a la caída de su ideal del Clásico Maya.

CONCLUSIONES

No se puede aceptar la existencia del Putun como idioma, tampoco asumir la existencia de un idioma Chontal en la época del Postclásico Temprano, ni siquiera la existencia de gente correspondiente al Putun o Chontal (no solo por la falta de evidencia lingüística confiable, sino también por el riesgo de asignar a un solo grupo étnico como responsable de eventos particulares reconstruidos satisfactoriamente en base a hechos). Aun si pudiéramos, ¿sería posible atribuir algunos de los grandes eventos a tal gente?

Debido a esto, debemos preguntarnos cuántos de los modelos artísticos, culturales e históricos de la hipótesis de Thompson son erróneos, así como la información que parecía poder rastrear las supuestas necesidades de la hipótesis para justificarla como parte esencial de la visión eurocéntrica de Thompson.

El hecho de que Thompson describiera a los Putun como mercenarios, los especialistas capitalistas, no debe ser visto como una contradicción a la arqueología americana y europea privilegiada en Mesoamérica, ya que el origen de Thompson, así como su inclinación política, hizo de él un creyente en una nobleza europea pre-capitalista.

En conclusión, uno se pregunta ¿por qué los estudios de excelentes profesionales parecen haber sido tan vagos? Con algunas de las posibilidades que he mencionado aquí, ¿hay razones suficientes para pensar que un nuevo modelo general para el periodo Clásico Terminal? (Marcus 1989). Sugiero que la explicación para la continuación del modelo Putun en parte se debe a la enorme reputación de Thompson. Esto ha hecho que sus propuestas sigan siendo aceptadas en la actualidad sin crítica, pero también porque el concepto Putun encaja con una agenda elitista tanto europea como americana, por la cual los Mayas Clásicos de las Tierras Bajas continúan siendo un caso especial y por eso sugiero, que los arqueólogos que estudian a los Mayas del periodo Clásico (la mayoría europeos y americanos) continúan siendo considerados como excepcionales y privilegiados.

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Figura 1 Supuesta área original de los Putun

Figura 2 Hojas del Manuscrito Chontal (Acholes y Roys 1968)

 

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